[Cine] Repesca de estrenos aprovechando las fiestas

Cine

Cuando el viernes salieron las novedades de la cartelera, pudimos comprobar que todavía permanecían en la misma algunas películas de estreno que nos habían llamado la atención en su momento, pero para las que no habíamos encontrado tiempo para acudir a verlas. Y nos propusimos un fin de semana con puente cinematográfico. Cinco días, cuatro películas. Una de ellas nos fue por los pelos, porque no aguantó más allá del fin de semana. A otra le dedicaré una entrada en exclusiva. Es el estreno real de la semana, y tiene más empaque. Vamos con las otras.

Si las fotos de ayer iban de la EOS 40D con el nuevo 35 mm de Tamron, en blanco y negro, hoy también pero en color. Porque como no hemos tenido realmente frío todavía en Zaragoza, la ciudad tiene todavía aspecto otoñal.

Bad Times at the El Royale (2018; 60/20181221)

Desde mediados de noviembre llevaba esta película de Drew Goddard, una película que había suscitado diversas alabanzas, «acusada» de ser bastante «tarantiniana» en su planteamiento, pero muy entretenida y bien interpretada. Algo de verdad hay en ello. En todo ello. Con un reparto llamativo (Jeff Bridges, Dakota Johnson, Jon Hamm, Chris Hemsworth,… entre otros) cumple con su misión de ser una película de «cine negro» colorido, inspirada por los lunáticos tipo «Charles Manson» y otros elementos propios de los años 70. Lo pasamos bien, aunque acusa un exceso de metraje para la sustancia real del film.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Fantastic Beasts: The Crimes of Grindelwald (2018; 61/20181223)

Reconozcámoslo. Aunque reconozco que el universo mágico de J. K. Rowling tiene algunos logros interesantes, no soy especialmente fan de su obra. Sus libros me parecen en exceso extensos, prolijos, para la sustancia real que destilan sus obras. Y las adaptaciones de sus obras al cine son muy diversas. Desde cosas muy conseguidas como la dirigida por Cuarón, hasta pestiños absolutamente insoportables. Cuando empezó la nueva serie de películas sobre su obra,… la de los animales fantásticos, ni me plantee en ir al cine a verla. Pero cuando la vi en la pequeña pantalla me llevé la sorpresa de encontrarme con una película de aventuras, con sus dosis de humor y una trama muy entretenida. Además de algún logro en su reparto llamativo (Katherine Waterston, entre otros, sin duda; su protagonista, Eddie Redmayne, solo me pareció razonable). Y por ello, nos pareció también razonable ir a la gran pantalla para ver su secuela, también dirigida por David Yates.

Estrenada también a mediados de noviembre, pues… bien… llegamos a la irregularidad mencionada. A mí me pareció bastante pestiño. No me enganchó. No sentí empatía por los personajes, y la parafernalia mágica de las varitas me pareció más de lo mismo. No volveré a caer en el error. Con probar a ver la tele de casa, ya me basta con este universo mágico.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

The Escape (2018; 62/20181225)

Para el día de Navidad, una película mucho más reciente respecto a su estreno, ya que es del fin de semana anterior. Reconozco que el principal atractivo de esta película Dominic Savage era comprobar la evolución como actriz de su guapa protagonista, Gemma Arterton. La atractiva y escultural británica hace tiempo que apunta maneras como actriz más allá de su cara bonita. Pero la competencia en su país y en el cine internacional es dura, y no ha tenido la oportunidad de la película que la lance a primera fila de una vez por todas. El problema es que esta película sobre el aburrimiento y la crisis de un ama de casa treintañera es una recopilación de tópicos, lugares comunes mil veces trillados, con la enésima escapada a París o Francia para reencontrarse a sí misma. La película es tirando a aburrida. Y a ratos con ganas. Y aunque es cierto que Arterton le pone oficio, siendo el rostro que se lleva casi todo el porcentaje del tiempo de cámara en el film, no basta para sacarla adelante. Una oportunidad perdida.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

En fin… Irregular ha resultado nuestra repesca de títulos presuntamente interesantes. Pero ya digo que he dejado para otro día lo realmente interesante.

[Recomendación fotográfica] Un variado de las últimas semanas

Fotografía

Lo voy a confesar. No me gusta la Navidad. No es que la odie, como dicen algunos. Pero no me gusta. Algún año sí que la he odiado,… las circunstancias. Pero no recientemente. Aunque sigue sin gustarme. Si tu sistema de creencias no se ajusta a una serie de parámetros, salvo que seas un niño, me parece una festividad tan errónea a varios niveles… Lo de la Nochevieja y el Año Nuevo tiene un pase. Aunque también me parece errónea la festividad a cierto nivel. Si va a ser una excusa para montar un fiestorro toda la noche… ¿porque no es el 1 de junio o el 1 de julio que hace bueno? ¡Ay, perdona! Que en el hemisferio sur sí que les viene bien así. Mis disculpas. En algo tenían que salir ganando; que históricamente han llevado las de perder salvo excepciones.

Y si algo soporto menos es que el día de Navidad salga con niebla. ES-HO-RRI-BLE. Y vivo en una ciudad donde eso sucede con frecuencia. Maldita sea. Como hoy. Y mira que este año no habíamos tenido nieblas en la práctica y uno estaba confiado en que tendríamos un día de Navidad soleado… ¡Que te has creído tú eso! En fin… aprovecharemos para dedicarlo a recuperar algunas recomendaciones fotográficas, que llevaba un montón de días sin dejar ninguna. De forma un poquito esquemática, que no tengo ganas de rollo. Estoy bastante espero. Lo de acostarse a las dos pasadas y despertarse (involuntariamente) a las siete menos cuarto sin poder volver a dormirme es una lata (seguramente ahora muchos encontraréis explicación a estos dos párrafos tan cenizos que me han salido).

Andy Warhol, el pop-artista por excelencia, también se dedicó a la fotografía. Y en el Cantor Arts Center de la Universidad de Stanford se pueden explorar la más de 3600 hojas de contacto de su archivo. A qué esperáis. Imposible aburrirse.

Robert Adams es uno de los fotógrafos que más me han influido. Perteneciente al grupo de la New Topographics, ese concepto de paisaje alterado por el hombre como motivo fotográfico siempre me ha atraído. Y he hecho lo mío. Oscar Colorado nos ha hablado extensamente de este fotógrafo americano. Cuidado que si buscáis en Google sin más «robert adams» os salen de preferencia enlaces relacionados con uno de esos «iluminados» de las filosofías orientales (ale, ya he vuelto a hacer un buen número de enemigos; con los aficionados que hay a estas cosas esotéricas orientales).

Coca Dai es un fotógrafo chino que hace lo que muchos novios o maridos en la actualidad. Es el que va haciéndole constantemente fotos a su mujer, Judy Zhu, antes su novia. Desde 2008 hasta 2015. Pero en lugar de tirar de teléfono celular y publicarlo en las redes sociales, tira de cámara para película tradicional de toda la vida. Y acaba siendo un registro de lo que es la historia bruta de mujer de hoy en día. Lo hemos visto en LensCulture. Y me ha parecido muy interesante; las fotos y la entrevista.

Seguimos en oriente. En China. Y en esta ocasión es a propósito de un bello retrato que apareció en el blog de La beauté de Pandore. Esto me indujo a buscar más información de su autor, Quentin Shih. Me gusta mucho su estilo de fotografía y su dominio del color.

Y sigo con oriente, pero esta vez en Japón. Estoy convencido de que ya me he fijado en más de una ocasión en la fotografía de Rinko Kawauchi. Me ha recordado al ensayo de Tanizaki, El elogio de la sombra. Aunque como siempre se ha dicho, y estoy de acuerdo, para que reconozcamos las sombras y lo sombrío, es porque en algún sitio hay luz. Nos han hablado de ella en Cartier-Bresson no es un reloj.

Finalmente, os dejo con un vídeo del SFMOMA, ya he recomendado varias veces su canal en Youtube, sobre el trabajo de Larry Sultan sobre la familia. Sobre su familia. En estas fiestas tan familiares, «pega», ¿no? Me ha gustado mucho cómo lo cuenta el autor. Y me han caído bien sus padres. En inglés, lo siento. Pero es que es la lengua «del imperio» y toca sabérsela para acceder a contenidos de calidad.

[Libro] Cuentos de amor

Literatura

Mmmmmmm… 🎼Noche de paz, noche de amor,… 🎹Es lo que toca hoy, ¿no? Pues entonces que mejor que comentar y recomendar un libro de cuentos «de amor». ¿De amor? Puede. Indudablemente, en alguno de ellos hay amor. O algo.

Quien imagine estos relatos de Jun’ichirō Tanizaki en clave de historias románticas, pues no va exactamente por ahí. Y menos de las romanticonas, con exceso de azúcar, propensas a la diabetes emocional. Tanizaki, en su juventud, fue un calavera. Le gustaban las mujeres más que a un tonto un caramelo. Frecuentaba la compañía de geishas y otras mujeres de compañía, más o menos depravada esta compañía. La primera de sus tres esposas fue una geisha. Y creo que no le fue especialmente fiel. No recuerdo ahora los detalles. Tanizaki fue el típico joven moderno y desmadrado que en su madurez tendió a lo tradicional y a la seriedad… dentro de unos límites. Que cierto gusto por la ironía y la transgresión le acompañó durante su vida. En cualquier caso, su vida juvenil y tokiota fue muy «entretenida» y moderna, mientras que en su madurez, desplazado a Kioto, optó por las tradiciones niponas. Pero sin abandonar su afición a lo escabroso.

Para ilustrar la entrada de hoy, nos daremos un paseo por las salas del Museo Nacional de Tokio; donde encontramos bellos ejemplos del arte tradicional nipón.

Y estos cuentos de amor, algunos de ellos por lo menos, han sido calificados por algunos como perversos. Lector y admirador de Sade, en ellos son frecuentes los hombres que se pierden por sus pasiones o las mujeres fatales que arrastran a los hombres a dicha perdición. No faltan la filias sexuales y transgresiones más diversas. Y también hay lugar a alguna historia de amor, que van desde las fatales hasta las costumbristas y cómicas. Siendo todos los cuentos de buen nivel, con ciertos altibajos como es de imaginar en toda recopilación, hay algunos de ellos muy bellos. Quizá el más notable sea El segador de cañas, que a mí me ha maravillado y me supo a poco. Y en el que realmente hay una historia de amor profundo, aunque retorcido. El más famoso, no obstante, es Los pies de Fumiko, que yo ya había leído y comentado en estas páginas. Uno de los relatos fetichistas más celebrados de la literatura universal.

Si ayer comentaba que en la película Roma, del mejicano Cuarón, la narración no se avenía al esquema de la narración tradicional occidental, con su presentación, nudo y desenlace, aun más se marca esta tendencia en no pocos de los cuentos de Tanizaki, puesto que es algo que se da en la literatura de las culturas orientales. Entramos directamente en situación desde la primera línea y, cuando termina el relato, se nos queda la sensación de historia inacabada. Pero yo siempre he encontrado esta forma de relatar muy estimulante. Queda abierta a la imaginación del lector el antes y el después. Cada lector puede generar en su mente su propio relato y, por lo tanto, el relato no será el mismo para dos personas que lo lean.

Seguiré leyendo a Tanizaki en un futuro. Me gusta. Me divierte. Me enseña su cultura y sus referentes. Puede trasladarnos pasajes de gran belleza. Y no carece de sentido del humor. Muy recomendable.

[Cine] Roma (2018) y una apostilla [To All Boys I’ve Loved Before (2018)]

Cine

Roma (2018; 59/20181221)

La última película del mejicano Alfonso Cuarón, un gran director, uno de los mejores de nuestros tiempos, eso ya no cabe duda, está en boca de todos. Por diversos motivos. He dicho, y lo digo convencido, uno de los mejores directores contemporáneos, incluso si no siempre me gustan sus películas. Pero así son las cosas. En esta ocasión había dos cuestiones a priori que condicionaban la visualización de esta película, en la que vuelve a sus raíces mejicanas. La crítica se ha rendido a la película de forma incondicional, con unos niveles de aplauso por aclamación casi desusados. Lo cual eleva mucho las expectativas del espectador. La segunda es la polémica de los estrenos directos en la plataformas de vídeo bajo demanda. En esta ocasión, hubo una disposición de los responsables de la película para estrenar en cines, pero con la negativa de Netflix de retrasar su estreno en su plataforma televisiva. La película ha conseguido un estreno limitado en salas, lo que le permitirá optar a determinados premios cinematográficos, pero en muchas ciudades no la hemos podido ver en pantalla grande.

Ante esto tengo que decir dos cosas. Los distribuidores y exhibidores de cine, al menos los españoles, hace tiempo que hacen cosas que no sé si realmente les permiten atraer espectadores al cine, pero que realmente molestan a los amantes del cine. Que no son los mismos que la mayoría de los espectadores. No voy a desgranar ahora esta cuestión… pero cada vez me molestan más las políticas de distribución y exhibición del cine en España, con numerosos atentados hacia el producto artístico, cuando merece este nombre. Pero parecen estar más interesados en atiborrar al público de palomitas grasientas y con toneladas de sal a precio de oro, que en fomentar el amor por el séptimo arte.

La segunda cosa es que es una pena no poder ver esta película en una sala con pantalla grande y en buenas condiciones. Es una película de cine, no de televisión. Su imagen, un blanco y negro de alto nivel iluminado por el propio Cuarón, y su sonido, son matizados, sutiles, y especialmente este último es más difícil de apreciarlo en el ambiente más ruidoso de un domicilio particular. Yo hubiera pagado, sin dudarlo, una entrada por ver esta película a pesar de disponer de ella gracias a la suscripción a Netflix.

En cuanto a la película… no apta para quienes consideran las películas de la Marvel el no va más del séptimo arte. Está en las antípodas. Estamos en una película del tipo, «un año en la vida de…». Un corte en la realidad. No hay propiamente planteamiento, nudo y desenlace, el esquema tradicional del canon narrativo occidental, aunque cada vez encontramos más excepciones. Y la posibilidad de asomarnos a otras culturas para experimentar otras opciones. En esta ocasión, seguimos a una familia de clase media mejicana entre el verano de 1970 y el de 1971. Centrado el foco sobre una criada indígena, mixteca, de veintipocos años. Que lleva su drama particular cuando queda embaraza de un tipo que no quiere saber nada de ella ni del bebé. Pero de fondo tenemos también las vicisitudes de una familia «ideal» que quizá no sea tan ideal.

Película de reivindicación de las personas de raíces indígenas, pero también una película de reivindicación de las mujeres de toda clase social en el profundo y arraigado machismo de la sociedad mejicana. Todo ello aderezado por una realización primorosa, con planos y movimientos de cámara tranquilos pero de elevado contenido artístico y conceptual, y por la interpretación más que notable de la novata Yalitza Aparicio y en la que hay que destacar también el papel, secundario en teoría, pero fundamental, de Marina de Tavira como señora de la casa. Por la edad de Cuarón, funcionará también como ejercicio de nostalgia, ya que estaría en su niñez en la época en la que transcurren los hechos, con toda la agitación social y política del país en aquella época.

La recomendación es simple. Si tienes Netflix, no sé, no entiendo, no comprendo por qué no la has visto todavía. Y si no lo tienes, y no te interesa, cógete el mes de prueba gratis para verla. Y luego haz lo que te convenga con la suscripción. ¿Está claro?

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Apostilla: To All Boys I’ve Loved Before (2018)

To All Boys I’ve Loved Before (2018; 60/20180826)

Leo el otro día que esta película se ha convertido en uno de los grandes éxitos de Netflix. Es de las más vistas, y de las más revisionadas. Es decir, que además de ser vista por mucha gente, hay mucha de esta gente que la vuelve a ver. Hay que decir que yo la vi en agosto. Pero luego no encontré momento para comentarla. Es un producto claramente dirigido al público juvenil, relaizado por Susan Johnson, y protagonizado por una dinámica y simpática Lana Condor. Fue más noticia en su momento por el protagonismo de una chica norteamericana de origen asiático y no europeo, que por otras cualidades. Es una comedia romántica que se deja ver bastante bien. Pero esta sí que es un producto que se puede disfrutar tranquilamente en casa, no la hubiera visto en una sala de cine. No me hubiese molestado. Aunque ambas películas que comento hoy comparte su estreno en una plataforma de vídeo bajo demanda, son dos productos claramente distintos. No obstante, la voy a incluir entre mis estrenos del año para el resumen que haga dentro de unos días.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro/revista de fotografía] Mona Kuhn / La masculinidad hoy (según las fotógrafas)

Fotografía

En los últimos tiempos he recibido alguna publicación de fotografía. Y quizá en este sábado prenavideño, en el que estoy con pocas ganas de zarandearme porque estoy cansado del ajetreo que he llevado las dos últimas semanas, es un buen momento para comentarlas. Y quizá, casi seguro, recomendarlas.

El domingo antes de viajar a Granada, aproveché a disfrutar de las aptitudes para el reportaje de mi nuevo 35 mm para montura Canon EF de cuadro completo. Y lo hice en el ambiente prenavideño de la plaza del Pilar de Zaragoza. Pensando en blanco y negro.

Mona Kuhn – She Disappeared into Complete Silence

Este libro tiene su historia. Hace dos años, la fotógrafa Mona Kuhn, una de mis favoritas de las contemporáneas, de la que tenía ya cinco libros publicados por editorial Steidl, exponía en una diversidad de lugares un trabajo bajo el título Ácido dorado. Y, simultáneamente, en Amazon nos anunciaba la próxima publicación de un libro bajo el mismo título. Lo encargué. Esto era el otoño de 2016. Desde entonces, puntualmente, cada dos-tres meses recibía un mensaje de Amazon anunciando que la publicación del libro se había retrasado. Como no cobraban nada hasta que lo mandasen, no anulé el pedido, a pesar de que resultaba ridícula la continua cadena de mensajes con el mismo texto y una nueva fecha prevista de publicación. Así hasta que en noviembre recibí un nuevo mensaje de estos en el que curiosamente no retrasaba la fecha dos o tres meses sino sólo dos o tres semanas. Y a los días… sorpresa. Lo enviaban. Pero con un título totalmente distinto. ¡¡¡??? Decidí aceptar el envío.

Ya lo tengo. Con un título distinto, eso sí, pero evidentemente, comparando lo que Google me enseña de las noticias de hace dos años con las fotografías del libro, se corresponden entre sí. La primera diferencia notable es que ha cambiado la encuadernación del libro y el tipo de papel. En una funda de cartón bien un libro encuadernado con un cosido artesanal. Un papel mate, que no da el brillo de los anteriores libros de la fotógrafa, y una evolución notable en las formas, aunque más moderada en el fondo. Sigue haciendo dialogar la forma humana, fundamentalmente femenina, habitualmente desnudos, con el paisaje. Pero cambia la forma en que los relaciona. Con frecuentes dobles exposiciones, alternando el color y el blanco y negro, imágenes menos precisas, pero igualmente sugerente, incluye un nuevo elemento; la abstracción. Bien sea procedente de esas dobles exposiciones, de reflejos, de los patrones de luz y materia de los objetos que fotografía, o de la deformación de una imagen originalmente figurativa. Y la dominancia de los tonos dorados, cálidos, cuando el color está presente. Instalada en California, ya no nos encontramos con los paisajes de su Brasil natal, o de las Landas francesas. Con frecuencia nos trasladamos a la aridez del desierto del sudoeste norteamericano, contrastando con la suavidad y delicadeza con la que suele tratar la figura femenina.

Una obra interesante, que exigirá varias pasadas hasta aprovecharla plenamente.

Exit 72 – Masculinidad/Masculinity

Estamos en una época que resulta confusa para muchas personas en lo que se refiere al discurso sobre el género y el sexo en la época que corre. La tradicional división binaria entre hombre y mujer, lo masculino y lo femenino, sobre los comportamientos y actitudes que se suponen a cada mitad de la especie humana se ha visto sacudida por el ímpetu con el que en las últimas décadas han surgido una diversidad de preferencias en la relación sexual e interpersonal, pero también en la diferencia entre el sexo biológico y el sexo sentido por la persona, la identidad de género y otros aspectos de la identidad personal, que han provocado que empecemos a tener consciencia de la fluidez en los conceptos de género y sexo, y el continuo que existe entre los dos extremos de la mentalidad tradicional.

También es cierto que la mayor parte de los discursos y trabajos artísticos relacionados con estas cuestiones giran más alrededor de los atributos tradicionalmente considerados femeninos o como mucho en relación a formas e identidades de carácter más andrógino. Y falta una reflexión más profunda sobre la evolución del concepto de masculinidad. Los sectores más conservadores de las sociedades se aferran al concepto y valores de la masculinidad tradicional, como también lo hacen las derechas populistas y diversos autoritarismos y totalitarismos de todo signo. No hay tanta diferencia entre lo que propugnan las ultraderechas occidentales de lo que promueve el Partido Comunista Chino, que cada vez parecen dos caras de una misma cosa. Pero en otros sectores de la sociedad, se buscan nuevas formas para los hombres de manifestarse y de participar. No siempre con las ideas claras.

En este número de Exit se promueve una reflexión al respecto, apoyándonos en la fotografía. Con una peculiaridad; los autores seleccionados son en su mayoría, no en su totalidad, mujeres. Fotógrafas. A partir de ahí, tenemos un número que se fundamenta en el retrato de carácter psicológico, con una diversidad de enfoques y formas. También es un volumen denso, que exigirá varias pasadas para extraer todo su jugo.

[Fotos] Diapositivas,… 14 años después

Fotografía

En 2004 hice mi último carrete de diapositivas antes de pasarme a la tecnología digital. Hace un año hice un rollo de formato medio caducado 9 años atrás, por lo demás, a pesar de tener en casa miles de diapositivas, nada en 14 años. Hasta que hace unos meses Kodak anunció que volvía a fabricar. Y he probado un carrete. Los detalles en Volviendo a la diapositiva (I) – La nueva Kodak Ektachrome E100 con Canon EOS 100.

Aquí os dejo unas fotos.


[TV] Cosas de series; un par de comedias coreanas

Televisión

Sinceramente, hoy me apetecía hablar de la maravillosa señora Maisel. La serie de Sherman-Palladino me parece la mejor comedia de la actualidad en formato de serie de televisión. Pero voy a dejar reposar un poquito más su segunda temporada, y voy con un par de series que terminé de ver antes. Dos series coreanas.

Sí. Coreanas. De nuevo. Se han convertido, no sólo en un guilty pleasure, sino en un impulso compulsivo. Pero poco a poco voy aprendiendo a seleccionar. Si bien todas dejan que desear en diversos aspectos, es posible encontrar algunas con interpretaciones razonables y con personajes con los que empatizas. Y a esto vamos.

Pan-da-yang-gwa Go-seum-do-chi [판다양과 고슴도치] o en su versión internacional Miss Panda & Hedgehog, es una de estas. Una producción estrenada en la televisión coreana en 2012, fue incluida para su distribución internacional en el catálogo de Netflix, y es una de las más recomendadas del mismo dentro de las producciones de esta nacionalidad de extremo oriente. Pan Da-Yang (Yoon Seung-ah) es una joven que lucha por mantener abierta la cafetería y pastelería que fue de sus padres junto con su hermana,… pero con grandes dificultades. Y en eso está cuando aparecen en su vida dos jóvenes que pretenden enamorarla. El rico y privilegiado Choi Won-Il (Choi Jin-Hyuk), recién llegado de Estados Unidos, heredero de la pastelería más poderosa y exclusiva de Seúl, y que afirma que su único amor ha sido una niña de su escuela en primaria. Adivinad quien es la chica. Eso es. Y por otro lado, el arisco ex-convicto de corazón de oro Go Seung-Ji ( Lee Dong-Hae), excelente pastelero, de triste infancia, amnésico, y que no sabe que ya conoció a los dos anteriores en esa triste infancia, en la que fueron sus únicos amigos. A partir de ahí, triángulo amoroso, muchos enredos, un canto a la amistad, y castigo final para los malvados. Es más entretenida que la mayoría, con personajes con mucho encanto.

Algunas fotografías tomadas en Corea del Sur para ilustrar la entrada de hoy.

Aclaro, los nombres se presentan de acuerdo a las costumbres de asiáticas, primero el apellido, luego el nombre de la persona. Primero por respeto, y más en este caso en el que para que haga gracia el juego de palabras, hay que respetar el nombre de la chica protagonista. No especialmente buena actriz, el peso lo llevan los chicos, pero uber-charming desde todo punto de vista.

La segunda temporada de The sound of your heart: Reboot, originalmente
Maeumeui sori (Ributeu: Eolgankdeul) [마음의 소리 (리부트: 얼간이들)], tiene poco que comentar. Hace muy poco que hablé de la serie original sobre el autor de historietas para la web Cho Seok (Hoon Sung), así como del reboot, que funciona como segunda parte, pero con nuevos intérpretes y realización. Esta temporada sería la segunda parte de esa segunda parte, y la variante es que la pareja formada por el protagonista y su pareja, la divertida y siempre hambrienta Ae-Bong (Kwon Yu-Ri) han tenido una niña, alrededor de la cual giran muchos chascarrillos. Por lo demás, es más de lo mismo. Con las Ae-Bong como el personaje que más me gusta de la serie. Como en las anteriores.

[Libro] El orden del día

Literatura

Este volumen, poco voluminoso, sinceramente, del francés Éric Vuillard aparece clasificado en la mayor parte de los sitios como «narrativa de ficción», «novela», y también lo he visto descrito como «novela literaria» en la propia página de la Editorial Tusquets, que lo publica. Sin embargo, yo he tenido la sensación de estar leyendo más bien un ensayo «novelizado».

Instantáneas vienesas para un libro que pivota sobre la desaparición de Austria como país independiente, fagocitado por la Alemania nazi.

En vísperas de las elecciones amañadas que acabaron por dar el poder al Partido Nazi en Alemania en 1933, los jerarcas del partido se reunieron con los principales nombres de la potente industria germana. Opel, Krupp, Siemens, IG Farben, Bayer, Telefunken, Agfa, Varta,… entre otros, estuvieron representados. Lo que se buscaba era dinero para sufragar los gastos de la campaña, que iban mucho más allá de lo habitual, puesto que se puso en marcha una serie de acciones de manipulación de la opinión pública, unidas a agresiones a diversos grupos políticos, más o menos permitidas o apoyadas por eso que algunos dan en llamar «derecha democrática». El partido se comprometía a «agradecer» adecuadamente a esos empresarios en la «nueva Alemania» que estaba por llegar. A partir de ahí el libro relata la política de agresiones progresivas de Alemania a sus vecinos, representadas principalmente por el Anschluss con Austria. Todo ello ante la mirada hacia otro lado de los principales actores de la política europea del momento, y hasta el momento en que la agresión a Polonia hizo imparable el desencadenamiento de una guerra global.

Bien documentado, y con un estilo de escritura dinámico, realmente más propio de la literatura de ficción que del ensayo, y de ahí la «confusión» en la clasificación de este volumen, reconstruye de forma plausible algunos de los momentos claves del proceso, mientras va emitiendo críticas,… más bien dando palos a diestro y siniestro, para todos aquellos que por acción u omisión permitieron el ascenso y la agresión de la Alemania nazi.

Es un libro corto. No es un análisis en profundidad, ni un relato pormenorizado de los hechos. Más que un libro sobre la historia o sobre política, es un libro sobre la ética en la política y en los negocios. Y sobre la facilidad con la que se desvirtúa este concepto en estos ámbitos. Y la facilidad para que luego, aquellos que favorecieron y alimentaron a la bestia, acaben saliéndose de rositas. Muy recomendable esta obra que se hizo acreedora al Premio Goncourt en 2017.

[Cine] Kursk (2018)

Cine

Kursk (2018; 58/20181210)

Película del director danés Thomas Vinterberg, uno de los impulsores hace más de 20 años del movimiento Dogma 95, un movimiento del que formaron parte o surgieron realizadores cinematográficos de indudable interés. Incluso si poco a poco se fueron apartando del manifiesto del movimiento, porque indudablemente, en cine, aunque la forma es importante, mucho, todavía lo es más tener algo que decir. Vinterberg no se ha prodigado mucho, aunque impacto mucho en aquella tremenda Festen, una de las películas que más me han impactado en un momento dado. En mi lista de imprescindibles.

No he visitado la Federación Rusa. Tuve una oportunidad en 2007, pero la estúpida lentitud burocrática de los visados, hizo que desecháramos la posibilidad. Así que para ilustrar los paisajes «árticos» del mar de Barens… pues pasearemos por las costas y las tierras de Noruega.

Ahora nos llega con una recreación no fiel, aunque con criterios de cierta plausibilidad, de lo que aconteció en el accidente del submarino ruso Kursk, que se hundió con su tripulación en el mar de Barents en el año 2000. Que nadie se me queje de destripar la película; cuenta hechos históricos, razonablemente recientes y conocidos. Nadie puede saber con exactitud la secuencia de acontecimientos que llevó al fallecimiento de los últimos tripulantes del tripulante. Vinterberg, a partir de los datos ciertos recogidos, cuenta una historia plausible hasta cierto punto, es dudoso que los marineros supervivieran tanto tiempo como en la película, pero no real. Se trata más bien de una reflexión.

Esta película, que tiene una factura excelente y unas interpretaciones de muy alto nivel por parte de un reparto europeo internacional, en el que falta la auténtica participación rusa, es una película que pone sobre el tapete temas fundamentalmente éticos. Concretamente aquellos relacionados sobre el valor de la vida humana. Aunque la acción transcurre en el año 2000, casi una década después de la desaparición de la Unión Soviética, toda ella está impregnada del «aroma» de la descomposición del régimen, que se sucedió de forma peculiar en el régimen de Putin actual, que sólo alguien tremendamente optimista o muy cínico calificaría como democracia. En aquel 2000, Putin acababa de estrenar su presidencia, y no faltan quienes señalan el incidente del Kursk como el que dio comienzo a la destrucción de los derechos humanos y de la libertad de prensa en la Federación Rusa.

Una película que tengo la sensación de que está pasando relativamente desapercibida en cartelera. Incluso la acogida de la crítica, siendo positiva, ha sido relativamente tibia. Y sin embargo a mí me ha parecido muy interesante y digna de recibir un repaso. Yo estoy encantado de haberla visto.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotos] Nueva cuenta en Instagram – De viaje con Carlos

Fotografía, Viajes

Desde hace siete años, mantengo un fotoblog en Tumblr, De viaje con Carlos, en el que casi todos los días aparece una fotografía de uno de mis viajes, desde 1989 hasta la actualidad. Las audiencias nunca me han preocupado, pero también es cierto que con el tiempo es una fórmula que ha perdido sentido y atractivo por distintos motivos. Además, en estos días Tumblr está más en boca de todos por la polémica de su censura de los desnudos, especialmente los femeninos, mezclando en el mismo saco el desnudo y la pornografía, no siendo lo mismo ni de lejos. Soy ajeno. No publico ese tipo de contenido. Tampoco soy consumidor de pornografía. No por puritanismo ni nada de eso. En general, es una actividad que trata como objetos a las mujeres y como gilipollas sin cerebro a los hombres. No me gusta ni lo uno ni lo otro. Pero si que soy contrario a la censura del cuerpo humano en otros aspectos de la cultura y el arte. Pero esta censura se impone en todo internet… a pesar de que luego sea la pornografía lo más buscado y visitado. Contradicciones de la especie humano.

Pero yo a lo que voy es a mis fotografías de viaje. En estos momentos, tras la experiencia con mi cuenta en Instagram @carlos_en_plata, dedicada a la fotografía argéntica, y la cuenta @carlos.carreter.instant, dedicada a la fotografía instantánea, polaroid y similares, he visto que esta plataforma ofrece mejores opciones. Lo único que se pierde es la posibilidad de mostrar las fotos a resolución elevada. Y que la plataforma comprime los archivos y algo de calidad se pierde. Pero en conjunto, funciona. Y lo que hay se publica, se puede rebotar de forma automática a Twitter, Facebook y Tumblr, entre otros. Por lo que no abandono el fotoblog que he mencionado. Resulta muy eficiente.

Por lo tanto he abierto la cuenta @deviajeconcarlos, en la que el ritmo de publicación será distinto. En lugar de una foto al día, serán tres cada tres días, completando de forma lo más armoniosa posible las filas de tres fotografías que ofrece la interfaz de Instagram.

La dinámica será similar que con el fotoblog. Iré progresivamente recorriendo mis viajes desde 1989 hasta la actualidad, para volver a empezar cuando llegue al final. Cuando esté de viaje, incluiré fotografías del momento, de la actualidad. Y espero que guste. Una vez más, no aspiro a grandes audiencias sino a comunicarme con la gente con la que lo hago habitualmente de forma tranquila. Aunque cualquier visitante será bienvenido, si lo hace con buen ánimo y sin malos rollos.

View this post on Instagram

Sunset on the #albaicin #granada. Dec 2018.

A post shared by Carlos Carreter (viajes) (@deviajeconcarlos) on

[Viajes] De vuelta de Granada

Viajes

He estado de viaje por Granada durante unos cuantos días, cuatro noches de hotel, en esta semana pasada. El viaje fue por trabajo. Una reunión de la Red de Escuelas de Salud para la Ciudadanía, organizada por la Escuela de Pacientes de Andalucía, escuela de pacientes que cumple su décimo aniversario. También asistimos como observadores al VI Congreso de Escuela de Pacientes, donde celebraron este aniversario. Eso se llevó buena parte del tiempo del jueves y el viernes.

No obstante, hubo momentos para pasear por la bella ciudad andaluza, y hacer algunas fotografías que intentan ilustrar sus vistas y sus rincones más interesantes. Desde allí, he estado enviando estos días algunas fotos que registraban este hecho. El día que llegué, el miércoles, tras ocho horas de viaje, eran ya las once de la noche y no hubo lugar a nada. Simplemente, alojarme en el hotel y caer muerto en la cama. Pero la reunión del día siguiente, jueves, no comenzaba hasta las once de la mañana, y el lugar de reunión está a un corto paseo del Albaicín. O Albayzín, como lo estilan en determinadas ocasiones. Por lo tanto, me dio tiempo a obtener algunas fotos, a pesar de la constante amenaza de lluvia y la luz gris que eventualmente dominaba el ambiente.

También al día siguiente, tras asistir a unas cuantas sesiones del congreso de la escuela de pacientes andaluza, salí por la tarde a aprovechar las horas próximas a la puesta de sol y las horas nocturnas para seguir recorriendo la ciudad. Aproveché para entrar en los baños árabes del Bañuelo, monumento sencillo pero bonito e interesante.

Para el día siguiente, sábado, ya estaba liberado de mis obligaciones profesionales. Y tenía que decidir entre quedarme en Granada y visitar los emblemáticos monumentos de la ciudad, o salir de ella buscando otros lugares desconocidos. Porque la Alhambra y el Generalife ya los había visitado en otras ocasiones. Por ello opté por irme a Antequera, una ciudad muy agradable. El domingo, aun tuve tiempo para dar otro paseo por Granada antes de coger el «tren» de vuelta a Zaragoza. Hasta la próxima.