[Cine] Futatsome no mado (2つ目の窓) (2014)

Cine

Futatsome no mado (2つ目の窓) (2014); vista el 14 de abril de 2015.

Esta semana no hemos podido escaparnos al cine. No desesperamos sobre la posibilidad de ir hoy o mañana, porque hay una propuesta italiana que nos está haciendo tilín. En cualquier caso, he comprobado que en las últimas semanas hay varios estrenos que no han llegado a la cartelera zaragozana. A pesar de que podrían tener un relativo interés. Por ejemplo, desde Japón han llegado a algún recóndito sitio de las carteleras un par de propuestas a las que gustaría echar un vistazo. Si no se aprovechan las temporadas bajas para rescatar el cine menos comercial, dime tú cuando… En fin. Di que hay modos de acercarse a ellas, aunque no les guste a los distribuidores y exhibidores. Pero si no nos las traen, es que tampoco les importa mucho. Supongo. Así que me he visto en casa este largometraje de la directora Naomi Kawase (en esta entrada seguiré el estilo occidental, colocando el apellido en segundo lugar, y el modo oriental, en el que va al principio del nombre de la persona). La cinta se ha estrenado en España, como digo en algún sitio ignoto para mí, como «Aguas tranquilas», y el denominado título internacional es «Still the Water».

En un día de verano, con tiempo tormentoso, en la isla japonesa subtropical de Amami, al sur del archipiélago principal nipón, Kaito (Nijirô Murakami), un adolescente del lugar, descubre un cuerpo de hombre desnudo muerto en el mar. Kaito suele ir acompañado o acompañar a la alegre Kyôko (Jun Yoshinaga), su amiga. Aunque entre ambos jóvenes surge algo más que amistad. Ambos se encuentran con conflictos familiares que se centran en las madres. Los padres de Kaito están divorciados, su padre vive en Tokio. Su madre suele salir con distintos hombres que convierte en sus amantes. Y Kaito lo lleva mal. La madre de Kyôko está gravemente enferma, y va a morir. Aunque su familia se encuentra muy unida, y la madre ha ejercido de chamán en la religión tradicional del lugar y afronta la muerte con serenidad. De todos modos, los conflictos personales en un período tan crítico como la adolescencia van a remover los cimientos de la vida de estos jóvenes, que tendrán que resolver y afrontar estas situaciones.

Mi experiencia en islas japonesas está algo más al norte que la que sale en la película, la bella isla de Miyajima.

Mi experiencia en islas japonesas está algo más al norte que la que sale en la película, la bella isla de Miyajima.

Esta es una de esas películas que o te encanta o te aburre y la odias. Una película muy contemplativa, donde pasan muy poquitas cosas en las dos horas que dura. Una película que se recrea en los paisajes, en las escenas, en los detalles, en la música. Por lo tanto, podrá haber quien se exaspere del ritmo de la misma. Pero si te dejas llevar por los personajes, si empatizas con los caracteres, no sólo los dos protagonistas sino también con los de los distintos adultos que les rodean, les influyen, les guían o los condicionan, empiezas a considerar que estás ante una película que tiene sus valores y su interés. De hecho, es una de esas películas que he percibido mejor y con más conocimiento a la mañana siguiente que justamente tras los créditos finales.

A la directora le gusta rodar con actores y actrices no profesionales, del lugar en el que se rueda la película. La chica protagonista si que es profesional; probablemente está escogida por su aspecto de adolescente, pero teniendo en cuenta que ya es una chica mayor de edad y tuvo que rodar alguna escena de desnudo. Nada escabroso. Toda la cinta tiene una estética muy cuidada, casi recreándose en exceso en ella, en la belleza estilizada de los personajes, en las aguas transparentes del Pacífico, en los bosques casi tropicales de la isla. En cualquier caso, todos ellos cumplen suficientemente para los objetivos de la realizadora.

Rodeada del mar interior de Seto, con los bellos bosques primarios del monte Misen, en los que encontramos desperdigados pequeños santuarios shintoístas, la religión tradicional de Japón.

Rodeada del mar interior de Seto, con los bellos bosques primarios del monte Misen, en los que encontramos desperdigados pequeños santuarios shintoístas, la religión tradicional de Japón.

Entiendo que no es una película muy comercial, o que responda a los criterios de comerciabilidad palomitera actual. Película más de festivales, película de autor, autora en este caso, que no pocos adjetivarán como «lenta». Pero que tiene sus virtudes, y que permite conocer otras culturas y otras formas de atormentar problemas personales de carácter universal.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Un buen lugar para perderse... pero bueno... si algún día se tercia... ¿se podría uno plantear llegar hasta las remotas islas Ryūkyū, de la cual la más famoso es Okinawa?

Un buen lugar para perderse… pero bueno… si algún día se tercia… ¿se podría uno plantear llegar hasta las remotas islas Ryūkyū, de la cual la más famoso es Okinawa?

[Cine] Perdiendo el norte (2015)

Cine

Perdiendo el norte (2015); vista el domingo 29 de marzo de 2015.

No tenía yo muy claro el ir a ver esta comedia española. Mi instinto de conservación me decía que detrás del éxito de esta película, una de las más taquilleras en el solar hispano en lo que va del año, podría andar la falta de criterio de mis compatriotas, que al fin y al cabo han elevado en otros momentos al Olimpo del cine patrio a entes tan variados en el terreno de la comedia como alguno de los Ozores, a los Pajares, o a los Torrentes. Si no pongo «dignos» ejemplos más recientes es porque mi desconfianza me protege de ciertas «agresiones». Pero en un fin de semana con una oferta en cartelera no demasiado atrayente, y sin saber qué hacer un domingo por la mañana, acepto la invitación para ver esta película dirigida por Nacho G. Velilla, que por cierto tampoco transmite mucha seguridad.

La película tiene un argumento oportunista. Ante la tremenda crisis económica que afecta a España en los últimos años, y con jóvenes recién salidos de la universidad, teóricamente bien preparados, pero sin empresas que les den trabajo, dos de ellos, uno del área de las económicas o empresariales, Hugo (Yon González), y otro de las ciencias biológicas, Braulio (Julián López), hacen la maleta y se disponen a hacer las «alemanias». Y allí descubren que no es oro todo lo que reluce, y acabarán trabajando de pinches en un restaurante turco, mientras son acogidos en el piso de otros dos españoles emigrados, la guapa Carla (Blanca Suárez), y su fumao hermano Rafa (Miki Esparbé).

Hoy nos iremos con los protagonistas de la película a Berlín que, por otra parte, es una ciudad muy agradable.

Hoy nos iremos con los protagonistas de la película a Berlín que, por otra parte, es una ciudad muy interesante de visitar. La casa de las culturas del mundo en el Tiergarten.

Pues nada. Los peores presagios se cumplieron. Alguien dijo a la salida que los únicos que habían perdido el norte habían sido el director y los nada menos que cuatro guionistas, uno de ellos «se llama» como el director, que han sido necesarios para perpetrar esta comedia carente de gracia y originalidad. Personajes estereotipados que hemos visto y nos han cansado mil veces en la televisión. Chistes oportunistas y previsibles que hemos visto, oído y nos han saturado mil veces en la televisión. Y una demostración de que al contrario que lo que sucede en otras cinematografías, parece que en España la industria del cine es incapaz de usar la comedia para profundizar mínimamente y con seriedad en los temas sociales que preocupan a la gente. Por que al final, la cosa se queda en una tonta comedia romántica, como las hemos visto cienes y cienes de veces, absolutamente previsible e inverosímil por encima de la suspensión voluntaria de la incredulidad a la que se somete el espectador cinematográfico.

Todo ello con dos protagonistas que son muy monos, muy guapos, pero que muestran escasa química cuando se juntan en pantalla, y que además forman parte de ese conjunto de mediocres actores y actrices jóvenes que salen de la caja tonta y que plagan el cine actual español. De los que pocos nos sorprenden de vez en cuando con una progresión ascendente y generalmente en el terreno del drama. Estos no nos sorprenden. Mediocridad televisiva. Pululan por ahí algunos veteranos que muestran oficio, como Malena Alterio y especialmente José Sacristán, que animan un poco la pantalla con sus intervenciones. Especialmente este último se marca un par de escenas que demuestran que con un poco más de oficio a la hora de escribir el guion y de contar la historia, sabiendo combinar la comedia con algún tinte de drama propio de las cosas que están pasando, se podría haber hecho una película, distinta, e interesante, con los mismos mimbres aparentes.

La Hauptbahnhof (estación central) de Berlín es el primer lugar donde los dos jóvenes altamente preparados se dan sus primeros "golpes" de realidad.

La Hauptbahnhof (estación central) de Berlín es el primer lugar donde los dos jóvenes altamente preparados se dan sus primeros «golpes» de realidad.

Pero para eso quizá nuestro cineastas debieran tomarse un año sabático de sus trabajos en la ficción televisiva, ver un poco de comedia británica y de alguna otra cinematografía europea, mojarse un poco, ser más políticamente incorrectos, y arriesgarse a finales menos felices, contratando intérpretes menos monos pero con más rasmia interpretativa. Quizá entonces nos ofrecerían películas interesantes. Pero entonces, triste país el nuestro, a lo peor no serían éxitos de taquilla. ¿Nos hemos olvidado que en España se hizo comedia social de excelente nivel cuando ni siquiera había libertad para ello? Verdugos, cochecitos, plácidos, señores marshals, jueves milagrosos, belle époques,… ¿Es que nadie aprendió de Azcona y algunos otros? ¿Dónde han quedado esos amaneceres, que no son poco? De verdad que en este solar, hoy desolado, hubo algún momento en que se sabía hacer comedia con intención. Y excelente. Y con intérpretes y personajes que se nos han quedado para siempre en el imaginario colectivo. ¿A dónde van esta panda de gualdrapas que asolan las pantallas españolas? ¿Y qué hacemos los españoles apoyándoles comprando nuestras entradas, mientras tantos proyectos potencialmente interesantes no ve la luz nunca?

¡Qué condenadamente difícil es ser español y que te guste el cine!

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
El previsible momento en el que la chica mona y el chico mono se dan cuenta que hay algo incluye una visita turística por Berlín, en la que sólo falta el memorial a los judíos asesinados en Europa. Lo cierto es que la película parece por momentos un publirreportaje turístico de la capital germana.

El previsible momento en el que la chica mona y el chico mono se dan cuenta que hay algo incluye una visita turística por Berlín, en la que sólo falta el memorial a los judíos asesinados en Europa. Lo cierto es que la película parece por momentos un publirreportaje turístico de la capital germana.

[Cine] A Most Violent Year (2014)

Cine

A Most Violent Year (2014); visto el jueves 26 de marzo de 2015.

Película vista en versión original subtitulada en castellano, motivo por el cual conservo su título también original en inglés. En la cartelera española se puede encontrar en versión doblada con el título de «El año más violento».

Nos llega acompañada de buenas críticas y un atractivo reparto esta película de J.C. Chandor, que hace unos años nos sorprendió con un interesante primer largometraje, una película que nos ayudaba a entender como puñetas llegó esta maldita crisis que nos está dando por el saco desde hace ya siete años. En esta ocasión, ya veréis que nos muestra un híbrido entre el mundo de la empresas y el de las mafias. O a lo peor es que no son cosas distintas.

Abel Morales (Oscar Isaac) es un empresario en el negocio de la distribución de combustibles derivados del petróleo en la ciudad de Nueva York que está a punto de cerrar un negocio de compra de una terminal que le permitirá ser uno de los grandes de la ciudad. Casado con Anna (Jessica Chastain), la hija de un mafioso, presume de llevar su negocio bajo una estricta ética profesional con sus clientes y con sus empleados. Pero todo esto se pondrá en cuestión cuando una ola de robos con violencia de sus camiones de distribución, simultáneamente con una inoportuna investigación de un fiscal con ambiciones políticas pueden poner en jaque toda la operación y llevarlo a la ruina.

Aunque aparezca menos en las fotografías que habitualmente vemos de Nueva York, la inmensa ciudad también nos ofrece paisajes industriales, especialmente en las riberas de los cursos de agua que rodean las islas que conforman la ciudad.

Aunque aparezca menos en las fotografías que habitualmente vemos de Nueva York, la inmensa ciudad también nos ofrece paisajes industriales, especialmente en las riberas de los cursos de agua que rodean las islas que conforman la ciudad.

Chandor sitúa la acción de su película en el año 1981, del cual dicen las estadísticas que fue el año más violento por el crimen en la ciudad de Nueva York. Y es en ese ambiente, en el que todavía florecen las actividades de las mafias, y en el que los propios empresarios tienen comportamientos mafiosos, en el que se nos ofrece esta interesante reflexión sobre el hombre de negocios íntegro en un mundo en el que tal concepto parece una utopía. Estamos ante una variante del cine de negro al estilo del que se hacía en los años 70 y parte de los 80, con ambientes opresivos, con una ciudad que percibimos como caótica e invivible, lejos de la imagen de atractiva capital del mundo que hoy en día ofrece la Gran Manzana. El protagonista es propuesto como un nuevo y moderno Job que, sin renunciar a sus principios, tampoco quiere resignarse a perder todo lo que ha conseguido como el mítico santo varón del antiguo testamento judeocristiano.

Y siempre sorprende esa tolerancia, peligrosa desde mi punto de vista, al mundo de las armas de fuego. O de cualquier otro tipo.

Y siempre sorprende esa tolerancia, peligrosa desde mi punto de vista, al mundo de las armas de fuego. O de cualquier otro tipo.

Si la película está bien hecha, que lo está con ese aire un poquito «camp» pero bien resuelto que recuerda al mundo setentero, definitivamente cumple con sus objetivos gracias a las excelentes interpretaciones de su pareja protagonista. Tanto Isaac, que recientemente me pareció irregular y poco convincente en otra película, como la siempre solvente Chastain, aparentemente en perpetuo estado de gracia, construyen con sus trabajos el esqueleto del edificio fílmico que de por sí tiene unos buenos cimientos, tanto por sus planteamientos como por su realización. Acompañados por un plantel de secundarios que constantemente dan una réplica más que adecuada a los protagonistas.

Esta ha sido una agradable sorpresa, que aun ha mejorado las expectativas de partida y que además crece en el recuerdo, en el que percibes cuantos matices hay, cuantas cosas se dicen, como se juega con las terribles ironías. Y que peligrosas pueden ser algunas mujeres si no te quieren. Y a lo peor más aún si te quieren. Grande, Chastain.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
En cualquier caso, incluso en sus paisaje más industriales e industriosos, la ciudad ofrece oportunidades fotográficas por doquier.

En cualquier caso, incluso en sus paisaje más industriales e industriosos, la ciudad ofrece oportunidades fotográficas por doquier.

[Libro] La violeta del prater

Literatura

Hoy escribo esto un poco mohíno. Ayer este Cuaderno de Ruta multiplicó por cinco sus visitas; pero fue por la triste noticia del accidente de aviación en los Alpes, que provocó un gran número de visitas a una entrada que publiqué hace años sobre la probabilidad de morir en accidente aéreo. Lo escribí tras el accidente de un avión en Barajas en agosto de 2008, un accidente de similar magnitud por el número de víctimas al que se produjo ayer. Mi intención en aquel momento era poner un poco de mesura en el tema. Cuando se produce un accidente de estos, hay una gran cobertura mediática, los políticos se movilizan para salir en la foto y la gente se asusta. Pero hay tantos motivos de muerte accidental que son mucho más probables, cuya prevención se descuida tanto por parte de políticos, medios y la gente general, y cuyas víctimas nunca reciben homenajes ni minutos de silencio… Especialmente se me abren las carnes con los accidentes laborales… O las muertes en las rutas de la migración de los países pobres a los ricos… Lamento tanto como el que más cualquier muerte accidental; pero hay omisiones e hipocresías que me molestan mucho.

Pero pasemos a lo que tocaba hoy, que es hablar de libros. De uno escrito por Christopher Isherwood, quien parece que no es conocido por mucha gente. Al menos en España. Sin embargo, ¡cuánta gente recuerda a Lizza Minelli encarnando a Sally Bowles en Cabaret! Algunos menos recuerdan al protagonista masculino de la película, un joven inglés homosexual en el Berlín de algún momento de finales de los felices 20 o principios de los no tan felices 30, un tal Brian Roberts interpretado por Michael York. Pues bien,… ese es el alter ego de Christopher Isherwood, quien escribió en 1939 Adiós a Berlín, novela autobiográfica, que fue la base para distintas adaptaciones tanto teatrales, como musicales, como cinematográficas,… entre ellas la inolvidable cinta interpretada por Minelli. La novela que os traigo también está basada en un episodio autobiográfico de Isherwood.

La violeta del Prater
Christopher Isherwood; traducción de Jesús Pardo de Santayana
Editorial VeintisieteLetras, 2010

El Prater es sin duda el más célebre parque de la capital austriaca, e incluye un animado parque de atracciónes.

El Prater es sin duda el más célebre parque de la capital austriaca, e incluye un animado parque de atracciónes.

«La violeta del Prater» es una película que se va a rodar en Londres, en unos grandes estudios de cine, a mitad de la década de los años 30 del siglo XX. Su director va a ser un director austriaco que ha adquirido fama. Es un hombre brillante, creativo, expansivo, pero también emocionalmente voluble, lábil, que además está muy preocupado por la violenta situación política en su país, en Viena la capital, donde avanza el fascismo, que el ve como un preludio a la anexión por Hitler. Y además es allí donde tiene a su familia. Y Chris es un joven escritor, que domina el alemán por haber vivido durante unos años en Berlín, y a quien los estudios contratan para que ayude al director a escribir el guion. A partir de ahí, surgirá la amistad entre los dos hombres, y surgirá también el caos en la producción y el rodaje de «La violeta del Prater».

Cuando yo era un joven médico residente de medicina preventiva y salud pública, una de las habilidades en la que nos teníamos que formar era en planificación de los servicios de salud. Y de algún sitio surgió una versión irónica de las fases de la planificación. Algo así como

1. inicio del proyecto

2. desorientación generalizada

3. cachondeo incontrolado

4. búsqueda de un culpable

5. castigo de un inocente

6. culminación inexplicable del proyecto

7. honores y premios para quienes nunca participaron

Probablemente la atracción más famosa del Prater es su noria, que es escenario de un magnífico diálogo cinematográfico en "El tercer hombre"... el de Suiza y los reloj de cuco,...

Probablemente la atracción más famosa del Prater es su noria, que es escenario de un magnífico diálogo cinematográfico en «El tercer hombre»… el de Suiza y los reloj de cuco,…

Pues parece ser que el rodaje de una película sigue las mismas fases. Por lo menos en la Inglaterra de la primera mitad del siglo XX. Básicamente esa es la historia que Isherwood nos cuenta con su «violeta del Prater». Sin embargo, esto solo es la excusa. Esto no es lo importante de la corta novela que, ya adelanto, os recomiendo vivamente. Isherwood nos hace un foto. De un momento de su vida. Pero también de un momento de la historia del mundo. Isherwood conoció el nazismo antes de volver a Inglaterra desde Berlín. De hecho, volvió a Inglaterra por la llegada del nazismo. Y lo conocía bien. La novela está publicada en 1945. Desconozco el ritmo de escritura de Isherwood, pero a mí me parece que pudo ser escrita hacia el final de la guerra mundial. O al menos durante la guerra. A mí me da la impresión de que Isherwood está levantando su dedo acusador al mundo por haber estado ciego ante la potencial barbarie que Alemania podía desatar sobre sus poblaciones y sobre el mundo en general. Todo ello en un tono de comedia, con apuntes de drama aquí y allá.

Podemos considerar la novela con un tono autobiográfico, ya que Isherwood colaboró como guionista en la película Little Friend de 1934, dirigida por el austriaco Berthold Viertel. Se lee en un plis plas. No tiene desperdicio, es una demostración de que no hace falta escribir muchas páginas para contar muchas cosas. Y como ya he dicho, me parece altamente recomendable.

En cualquier caso, el ambiente del Prater en la época en la que presuntamente se sitúa "La violeta del Prater", en tiempos del Imperio austrohúngaro, debía ser muy distinto.

En cualquier caso, el ambiente del Prater en la época en la que presuntamente se sitúa «La violeta del Prater», en tiempos del Imperio austrohúngaro, debía ser muy distinto.

[Cine] Blade Runner; escuchar las «lágrimas en la lluvia» de nuevo

Cine

Blade Runner (1982); vista, de nuevo, el viernes 20 de marzo de 2015.

Nota previa: Me parece absurdo tener que avisar de «spoilers» sobre una película con más de treinta años de vida, pero por si hay alguno por ahí que todavía se tiene que caer del guindo, seguro que en las líneas siguientes se destripa el argumento del filme.

Creo que no es la primera vez que os hablo de Blade Runner (y aquí, y aquí), entre otras ocasiones)  en este Cuaderno de ruta. Para mí es una de las obras cinematográficas de la ciencia ficción. No manifiesto, ni de lejos, el mismo entusiasmo hacia la novela corta de Philip K. Dick en la que se basa y que también leí en su momento.

La última vez que referencié de alguna forma esta magnífica producción fue hace pocas semanas, cuando comenté la enésima aproximación al tema de los androides de aspecto humano y la inteligencia artificial. Una aproximación que llega ni de lejos a la calidad y a la profundidad que Ridley Scott nos ofreció en la aventuras del blade runner Deckard (Harrison Ford) en una paradójica Los Ángeles en la que siempre llueve y a veces nieva. El enfriamiento global en lugar del calentamiento global como escenario cuasiapocalíptico.

No se me ocurría que fotografías poner adecuadas al tema de la película de hoy. Así que me salgo por la tangente, y os muestro algunas diapositivas recientemente digitalizadas de un viaje que hice a Bilbao en noviembre de 2000.

No se me ocurría que fotografías poner adecuadas al tema de la película de hoy. Así que me salgo por la tangente, y os muestro algunas diapositivas recientemente digitalizadas de un viaje que hice a Bilbao en noviembre de 2000.

Es la cuarta vez que veo la película en pantalla grande. La vi con 19 años en el verano de su estreno en España. La película tiene siete u ocho versiones, siete u ocho montajes distintos. Esa que yo vi por primera vez era la destinada en el momento de su estreno al mercado internacional, que se supone era algo más cruda que la destinada al mercado doméstico estadounidense. La vi en los años noventa cuando se anunció por primera vez que había un montaje distinto que modificaba la historia, del que también hubo varias versiones hasta que se anunció el «montaje del director» en 1992. Poco después se estrenó en España en sala grande y la volvía a ver. Este mismo montaje fue el que vi en 2006 en la filmoteca de Zaragoza. Y por último está el llamado «montaje final» que es el que tengo yo en DVD en casa, y que el pasado viernes pude ver por primera vez en pantalla grande. Entre las versiones de 1982 y la de 1992 hay diferencias sustanciales que cambian el sentido de la película, entre la de 1992 y la de 2006 estas diferencias no son tan notables. Si acaso sirven para reafirmar el significado que desde 1992 le damos muchos aficionados a la película.

Porque hace tiempo que entendemos que Deckard es un replicante, el que hace que las cuentas salgan. Seis que escaparon de las colonias, más uno experimental en las oficinas de Tyrell Corporation. Si hay uno que queda frito electrocutado antes de que empiece la película. Si Rachael (Sean Young) es la experimental de Tyrell Corporation. Si Deckard retira a Leon (Brion James), Zhora (Joanna Cassidy) y Pris (Daryl Hannah). Si Roy Batty (Rutger Hauer) «muere» cuando ya tenía a Deckard derrotado… Falta uno, ¿verdad? Si a eso sumas los unicornios y las fotos… no sé cómo se puede discutir todavía la naturaleza de Deckard.

En aquel momento, el monumento actualmente más emblemático de Bilbao, el museo Guggenheim, llevaba poco tiempo abierto, y el poco tiempo libre del que dispuse en aquella visita de trabajo fue para visitarlo.

En aquel momento, el monumento actualmente más emblemático de Bilbao, el museo Guggenheim, llevaba poco tiempo abierto, y el poco tiempo libre del que dispuse en aquella visita de trabajo fue para visitarlo.

Y la naturaleza de Deckard es lo de menos. Porque si el tema central de la película, elaborado a través de una excelente trama de cine negro en lugar de la pedantería psicológica de hace un par de semanas, es la naturaleza de la humanidad, la naturaleza de la inteligencia, qué es ser persona, qué significado tiene la muerte, y el instinto de supervivencia de quien está vivo, el personaje principal, el que realmente alimenta nuestras reflexiones no es Deckard, ni Rachael, ni la palabrería de Eldon Tyrell (Joe Turkel), sino la energía, el ímpetu, el deseo de saber y el ansia por sobrevivir de Roy Batty, que con cada revisión que hago del filme, sea en la pantalla grande o en la pantalla de mi televisor, se me presenta cada vez más como el auténtico protagonista de la función. Y sobre todo, el fabuloso monólogo de Batty, Lágrimas en la lluvia, que es lo que definitivamente llena, no de personalidad, sino de humanidad al Nexus 6. Cuando se lamenta por la pérdida de los recuerdos y las experiencias que acarrea la «muerte», la no existencia.

I’ve… seen things you people wouldn’t believe… Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I watched c-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate. All those… moments… will be lost in time, like tears… in… rain. Time… to die…

Ese es el momento cumbre de la película. El fundido a negro cuando se cierran las puertas del ascensor, tras encontrar el pequeño unicornio de papel en la huida de Deckard y Rachael… sólo es la forma elegante de terminar una historia que no termina aquí, pero que inteligentemente se deja al espectador para que la continúe en su propio pensamiento. Como crea conveniente. Independientemente de la interpretación que le quieran dar sus creadores y protagonistas.

Sólo me queda añadir un cosa… Me parece un herejía, un oportunismo lamentable, que un fabricante de teléfonos mancille el nombre «Nexus-6», asignándolo a uno de sus estúpidos terminales. Por perfecto que sea, nunca se me ocurriría compra una desvergüenza tal. Y si alguien no ha visto todavía la película, ya está tardando.

Tenía olvidades y sin digitalizar aquellas diapositivas, realizadas con la Olympus mju-II, qué excelente cámara, en el marco de unas jornadas sobre evaluación de tecnologías sanitarias, muy interesantes. Pero que no avanzaron por el terreno de las tecnologías que puedan llevar a la creación de vida artificial o androides de carne y hueso... "skin jobs", pellejudos en la versión española, apelativos a los que se homenajearía posteriormente en la versión moderna de Galactica...

Tenía olvidades y sin digitalizar aquellas diapositivas, realizadas con la Olympus mju-II, qué excelente cámara, en el marco de unas jornadas sobre evaluación de tecnologías sanitarias, muy interesantes. Pero que no avanzaron por el terreno de las tecnologías que puedan llevar a la creación de vida artificial o androides de carne y hueso… «skin jobs», pellejudos en la versión española, apelativos a los que se homenajearía posteriormente en la versión moderna de Galactica…

[Cine] Maps to the Stars (2014)

Cine

Maps to the Stars (2014); vista el miércoles 18 de marzo de 2015.

No ando con mucho tiempo para hablar de la película que vimos hace unos días. Hoy hemos tenido una maratón rugbística, que nos ha dejado con el corazón acelerado y la tensión por las nubes. Emoción como hacía tiempo no se veía, de la que os hablaré probablemente el lunes. Mientras, y antes de salir a despejarnos un poco en la noche del sábado, os dejo aunque sea un rápido comentario sobre la última película de David Cronenberg, director del que siempre esperamos que nos proporcione otra agradable sorpresa como algunos excelentes filmes que dirigió en el pasado, y más cuando tiene un reparto tan atractivo como ésta.

Agatha Weiss (Mia Wasikowska) es una joven que regresa a Los Ángeles después de un tiempo ausente, separada de su familia formada por el psiquiatrá Stafford Weiss (John Cusack), su madre Christina (Olivia Williams), y su hermano pequeño, Benji (Evan Bird), una rutilante estrella del firmamento de los intérpretes infantiles y adolescentes, con quienes comparte un oscuro pasado. No siendo especialmente bien recibida por estos, entrará a trabajar como asistente de una actriz en decadencia, Havana Segrand (Julianne Moore), que quiere reverdecer viejos laureles realizando una nueva versión de la película que lanzó al estrellato a su madre, también actriz, con quien también tuvo una tormentosa relación. Poco a poco, iremos descubriendo las miserias que esconden estos y otros famosos de Hollywood.

Quiero aprovechar la entrada de hoy para recordaros que tengo un tumblr dedicado a las fotografías de mis viajes.

Quiero aprovechar la entrada de hoy para recordaros que tengo un tumblr dedicado a las fotografías de mis viajes.

Cronenberg vuelve a dar un repaso a las miserias y entresijos del famoseo en una película que sinceramente no nos acabó de entrar, y con unos personajes por los que en definitiva no alcanzamos a sentir empatía alguna y cuyo destino nos importó más bien poco.

Lo cual es una pena, porque el nivel actoral del reparto es alto, si bien no lo suficiente como para levantar en ningún momento una película que se deja ver, pero que decepciona. Qué se le va a hacer. Veis, ya he dicho que iba a ser breve. Es que me están esperando.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
En él hago recorridos cíclicos a mi historia viajera. Ahora estoy subiendo fotografías de 2010. La dirección es:

En él hago recorridos cíclicos a mi historia viajera. Ahora estoy subiendo fotografías de 2010. La dirección es:

deviajeconcarlos.tumblr.com

[Cine] Ex machina (2015)

Cine

Ex machina (2015); vista el miércoles 11 de marzo de 2015.

Las inteligencias artificiales han sido objeto de muchas aproximaciones en el ámbito de la literatura, el cine y la ficción televisiva. Bien es cierto que hasta recientemente no fueron denominadas así. Eran robots, o computadoras, o androides si adaptan una forma y aspecto similar al ser humano, incluso hasta parecer indistinguibles de este último. Pudo ser una inteligencia enferma como HAL 9000, o astuta y leal como R2D2, o servicial como Robby. Sorprendentemente humana como Roy Batty, seductora, peligrosa y compleja como Caprica 6, o apocalíptica como el T-800 Modelo 101. Es curioso que una de las película que más hizo por la difusión en la ficción cinematográfica del término inteligencia artificial (IA) fuera una moderna adaptación no especialmente conseguida del Pinocchio de Collodi, que últimamente se está reivindicando un tanto. Y muchas que me dejo, porque no puedo ser exhaustivo en una entra de este blog.

En la literatura, Isaac Asimov les otorgó unas leyes de obligado cumplimiento insertadas en su programación, porque auguró que el ser humano acabaría temiendo a sus propias criaturas. Temor que se ha materializado en varias de las referencias anteriores. También en alguno de los propios relatos de Asimov se aventuraba la posibilidad de que una inteligencia artificial lo suficientemente avanzada se viera a sí misma como más humana y más inteligente que los humanos que la crearon. Este temor fue bautizado como complejo de Frankenstein por el propio Asimov, en honor al personaje creado por Mary Shelley, y en general se ha transmitido en la cultura popular y literaria como el escenario apocalíptico denominado como la rebelión de las máquinas.

Parece ser que los exteriores de la película están rodados en Noruega, así que nos iremos para allí.

Parece ser que los exteriores de la película están rodados en Noruega, así que nos iremos para allí.

Toda esta introducción viene al caso, porque habiendo leído a priori las sinopsis de la película, no era especialmente partidario de ir a verla. A pesar de que había leído también alguna crítica positiva de la ópera prima como director de Alex Garland, y que el público votante de IMDb parece entusiasmado con ella. Claro que también lo está con las aventuras de «Caracartón» Neo, otra variante de lo comentado anteriormente, y a mí me ha parecido siempre un soberano aburrimiento. Rarito que soy para este género, que por otra parte me apasiona. Me terminaron de convencer por aquello de que la «prota» es una chica sueca que se está poniendo de moda, y porque mejor ir al cine y luego a tomar unos chismes, que quedarse en casa una tarde de ambiente primaveral.

La historia nos cuenta como Caleb (Domhnall Gleeson), un programador empleado en la multinacional informática del rico y excéntrico Nathan (Oscar Isaac), gana una «lotería» por la que irá a trabajar con su jefe en un emplazamiento secreto, de altísima tecnología, perdido en unas montañas. Y es que allí Nathan está desarrollando una inteligencia artificial, Ava, con un cuerpo de robot y el rostro de Alicia Vikander, la sueca. En aquel lugar perdido sólo una asistenta, Kyoko (Sonoya Mizuno), que utiliza para sus tareas domésticas una indumentaria sorprendentemente sensual, hará compañía a los dos maromos. El trabajo de Caleb será averiguar si Ava reúne las características propias de una inteligencia artificial semejante a una inteligencia humana, pasando un «sui generis» versión del test de Turing (de verdad que el test de Turing no es así, que el juez de la prueba tiene que ser ciego al aspecto de la «inteligencia» que pasa la prueba).

Lagos o fiordos, bosque, cascadas,... de todo sale en la película...

Lagos o fiordos, bosque, cascadas,… de todo sale en la película…

Realmente, a mí esta película no me ha enganchado. Especialmente porque me parece que tiene unos diálogos absolutamente inverosímiles para una gente que van por el mundo de tecnólogos y científicos. La cháchara llega a tener momentos de pedantería cuasi insoportable, haciendo que la «suspensión voluntaria de la incredulidad» con la que como espectador acudo a una obra de ficción que hecha añicos antes de finalizar el primer tercio de la película. El resto,… no es más que unas excusa para en un momento dado mostrar en pelotas a las hipersexualizadas protagonistas femeninas, echarle unas gotitas de gore cibernético al asunto y acabar con un final que es previsible desde la mitad de la película.

Realmente, no sé si la versión original resultará mejor que la versión doblada al castellano que vimos. Quizá el reparto hace todo lo que puede por salvar el asunto, me parece que todos los intérpretes, o al menos Isaac y Vikander. Gleeson me genera más dudas, y Mizuno se limita a moverse con gracia y a estar muy buena. Y esto último lo consigue con nota.

Tenía la impresión de que no me iba a convencer esta película y así ha sido. Quizá no sea tan catastrófica como lo he planteado. O sí. Ya he dicho que soy rarito para este género. Yo, no la recomiendo. Pero allá cada cual. Y parece que este fin de semana han estrenado otra con robots inteligentes… lo cierto que tampoco me apetece mucho, pero no me atrevo a asegurar nada sobre si la veré o no.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
En cualquier caso, es muy mala señal cuando se sobran diciendo que llevan dos horas sobrevolando en helicóptero las propiedades del mandamás de la empresa.

En cualquier caso, es muy mala señal cuando se sobran diciendo que llevan dos horas sobrevolando en helicóptero las propiedades del mandamás de la empresa.

[Cine] Calvary (2014)

Cine

Calvary (2014); vista el martes 10 de marzo de 2015.

Se está haciendo difícil ver películas en versión original en Zaragoza. Aunque hay unos multicines en cuyas salas se programan, llevan un tiempo haciéndolo a horas intempestivas. Y para quienes tenemos obligaciones diversas y lo de trasnochar es algo que no es de todos los días se hace difícil. Sigo diciendo que la industria del cine sigue haciendo todo lo posible para que los aficionados, los buenos aficionados al cine, no a las palomitas, se busquen vías alternativas para ver las películas. Esas que no les gustan.

Bien. En cualquier caso, nos vamos a ver esta película dirigida por John Michael McDonagh, que nos sorprendió hace unos pocos años con un fenomenal western… que sucedía en el oeste pero de la bella isla de Irlanda. Con el mismo protagonista que entonces, las expectativas por ver esta nueva incursión en las bellas costas y en la peculiar sociedad de la fachada atlántica irlandesa eran altas. Os cuento en qué medida dichas expectivas han resultado satisfechas.

El padre James (Brendan Gleeson) es un afable sacerdote irlandés, ya sexagenario, que ejerce su labor pastoral en el condado de Sligo en Irlanda. Ordenado sacerdote tras quedar viudo, tiene una hija, Fiona (Kelly Reilly), que vive en Londres. Mantiene una relación fluida con sus feligreses, a quienes visita y con quienes habla cuando tienen problemas. Pero al principio del filme asistimos a un momento en el que se encuentra en el confesionario, y uno de ellos se acerca y le confiesa un duro secreto. De niño sufrió brutales abusos sexuales de un sacerdote en su ciudad de origen. Aquello le ha dejado una marca indeleble y necesita vengarse. Como el sacerdote que abusó de él está muerto, ha decidido matar al padre James. Aunque le da una semana para poner en orden sus asuntos. El padre James sabe quién es esta persona. Durante una semana, confrontará a sus feligreses, a sus compañeros religiosos, a su hija,… sin saber muy bien cómo responder a la amenaza, cómo reaccionar ante ella. Comenzará su particular calvario.

El lugar de la acción es la costa occidental de Irlanda, no el condado de Clare, donde encontramos los acantilados de Moher, sino el de Sligo, más al norte, que no he tenido la oportunidad de visitar.

El lugar de la acción es la costa occidental de Irlanda, no el condado de Clare, donde encontramos los acantilados de Moher, sino el de Sligo, más al norte, que no he tenido la oportunidad de visitar.

McDonagh no se ha roto los cascos. Ha buscado un protagonista carismático, un reparto competente, unas localizaciones perfectas, entre la belleza y cierta desolación, y un guion y una realización sobrios, pero que van directos al grano. Y especialmente van directos a golpear en el hígado, donde más duele, de las miserias de las personas (en general) y de una sociedad (la irlandesa) en particular.

El conjunto de feligreses representan perfectamente los «pecados» de la sociedad irlandesa o de cualquier sociedad en general. Hipocresía, engaños, adulterios, racismo, sexualidad mal reprimida, violencia, conflictos familiares, depresión, maltratos… Entre todos ellos, e incluso en el propio sacerdote, van apareciendo los «pecados capitales»; lujuria, ira, soberbia, avaricia, ciertas formas de gula, pereza, envidia… Las dudas aparecen en el buen padre,… y mientras tanto el domingo, el final del plazo acordado llega.

El tono de la película se mueve entre la comedia de humor negro, el drama y la tragedia, todos adecuadamente dosificados. Y el tono es realmente poco esperanzado, más bien fatalista. Desde luego, gran mérito lo tiene el buen hacer del reparto. No voy a hablar de los caracteres para no dar pistas sobre el desarrollo de la película, haré comentarios globales. Si bien Gleeson soporta buena parte del peso del filme, por lo demás tiene un carácter de coralidad, ya que todo el conjunto de personajes tienen una personalidad propia, pero al misma tiempo compone un organismo enfermo al que se enfrenta el sacerdote. Con sus miembros más gangrenados, con otros dañados y aquellos que intentan sobrevivir a los demás o a sus propias carencias o limitaciones.

Mientras paseo por el recuerdo por el conjunto paleocristiano de Cloncmacnoise, la película refleja la importancia que la iglesia católica tiene en la vida y en las actitudes de los irlandeses.

Mientras paseo por el recuerdo por el conjunto paleocristiano de Cloncmacnoise, la película refleja la importancia que la iglesia católica tiene en la vida y en las actitudes de los irlandeses.

Me ha parecido una película muy interesante, muy valiente, muy por encima de bastantes de las que en los meses pasados han estado en candelero por su pelea por los diversos premios que la industria concede. Evidentemente, esta película no entra ahí, porque no pelea en lo comercial sino en lo conceptual. Es una película que tras las eventuales pinceladas que te hacen reír o sonreír, te va dando golpes que no te dejan indiferente. Y eso no vende mucho en las temporadas de premios. Me parece, por todo lo anterior, muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

La cita final, en el domingo fatídico, es en la playa. Allí se resolverá el destino del padre James y del ultrajado hombre que lo amenaza. No esta en el sur de Connemara... pero no muy distinta.

La cita final, en el domingo fatídico, es en la playa. Allí se resolverá el destino del padre James y del ultrajado hombre que lo amenaza. No esta en el sur de Connemara… pero no muy distinta.

 

[Cine] Turist (2014)

Cine

Turist (2014); vista el sábado 28 de febrero de 2015.

Siempre me gusta poner el título original de la película cuando la vemos en versión original. En la versión doblada al castellano, el título que le han dado es «Fuerza mayor», que es la traducción directa del título que han dado a la película en el mundo anglosajón «Force Majeure», que paradójicamente es una expresión en francés. Tanto más paradoja cuanto que la versión exhibida en Franica recibía el título en inglés de «Snow Therapy»….¡¡¡¡¡¡?????? ¿Tanto les costaba haber dejado en todas parte el título que le dieron los suecos que la hicieron? Simplemente, «Turist». Cada vez entiendo menos a las gentes del marketing.

Esta película sueca dirigida por Ruben Östlund, y rodada en la estación alpina francesa de Les Arcs, venía avalada de buenas críticas y por haber optado a diversos premios a lo largo de su carrera comercial. Lo cierto es que la idea original es que después de varias semanas viendo películas «oscarizables», vendría bien «desintoxicarse» con las propuestas de otras cinematografías. Entre las propuestas diversas que aparecieron en la cartelera española este fin de semana, optamos por esta por una cuestión de conveniencia práctica.

La película nos habla de una familia sueca, el papá Tomas (Johannes Kuhnke), la mamá Ebba (Lisa Loven Kongsli), la niña mayor Vera (Clara Wettergren) y el niño pequeño Harry (Vincent Wettergren), que están pasando una semana de vacaciones esquiando en los Alpes franceses. Todo va bien, y parecen el paradigma de familia ideal hasta que sucede un incidente. Tras una noche de nevada, los cañones de la estación provocan aludes controlados, y uno de ellos crece más de la cuenta y parece dirigirse hacia la terraza del restaurante donde está comiendo la familia, cundiendo el pánico y cubriéndolo todo de la nieve pulverizada, pero sin más consecuencias. Cuando todo se aclara, se descubre que mientras que Ebba se ha quedado en la terraza protegiendo bajo su cuerpo a los niños de cualquier posible riesgo, Tomas ha salido corriendo de la terraza dejándolos solos. Esto marcará el rumbo del resto de sus vacaciones, especialmente cuando llegue Mats (Kristofer Hivju), un amigo de Tomas, con su nueva novia veinteañera Fanni (Fanni Metelius), y Ebba les cuente la experiencia mientras cenan todos juntos, y cómo se sintió. La familia entrará en crisis.

Muchas horas he echado yo esquiando en sábados y fines de semana del invierno durante años, muchas de ellas en esta estación de Formigal, en el Pirineo aragonés.

Muchas horas he echado yo esquiando en sábados y fines de semana del invierno durante años, muchas de ellas en esta estación de Formigal, en el Pirineo aragonés.

Con una dirección sobria, pero de iluminaciones y encuadres exquisítamente cuidados, donde muchas veces el personaje que habla no es quien aparece en el encuadre, de diálogos parcos y directo, esta película sueca realiza un profunda disección de las familias modernas de corte burgués, de los roles establecidos, de la comunicación entre los cónyuges, de la ética de la relación. Disección que tiene sus momentos de humor, sus momentos de drama, que bordea la tragedia, que no pocas veces lanza miradas irónicas a los personajes sin negarles cierta simpatía, y que nos ofrece un final frío extraño, que nos incita a cierta desesperanza. Especialmente cuando comprendemos que el ser humano no es ni bueno ni malo, habitualmente, que todos tenemos nuestros momentos, pero que a todos nos resulta más fácil ver la paja en el ojo ajeno que un camión de vigas en el propio.

Interpretaciones sobrias igualmente, herederas como la realización de ciertas tradiciones del cine nórdico, pero efectivas. Ambos progenitores se adueñan respectivamente de una mitad de la película, contando a partir del incidente del alud. Ambos decontruyen sus personajes con eficacia y junto con los secundarios componen un buen elenco, mezcla de intérpretes suecos y noruegos así como de otras nacionalidades, para sujetar la ya de por sí buena realización.

En los últimos años, circunstancias diversas, especialmente una lesión en la rodilla, me han impedido practicar el esquí. Con lo bonita que es la luz del invierno en estaciones como la de Artouste, al otro lado del Portalé, en Francia.

En los últimos años, circunstancias diversas, especialmente una lesión en la rodilla, me han impedido practicar el esquí. Con lo bonita que es la luz del invierno en estaciones como la de Artouste, al otro lado del Portalé, en Francia.

Desde luego no es la película comercial al uso, ni hay grandes aventuras, ni grandes eventos. Un incidente, y los pequeños eventos cotidianos que suceden en una estación de esquí. Pero detrás de todo ello hay un implacable y excelente análisis sociológico de la familia occidental y de sus valores. Se le puede poner la pega de que es un poquita morosa, que se toma las cosas con mucha calma, y que los seis o siete días que dura la acción y que configuran otros tantos capítulos del relato, se estiran quizá demasiado tiempo. Los 120 minutos de duración se me antojan algo excesivos para exponer la tesis y la reflexión mencionada. Pero es un filme interesante y recomendable salvo si eres de los que sólo te gusta el cine palomitero y con mucho ruido, o las relaciones postizas de romanticismos impostados que tanto se llevan últimanente.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Echo de menos los paisajes de las montañas nevadas, especialmente a primera hora de la mañana, como este del paso fronterizo de Portalé, entre Francia y España, por los Pirineos centrales.

Echo de menos los paisajes de las montañas nevadas, especialmente a primera hora de la mañana, como este del paso fronterizo de Portalé, entre Francia y España, por los Pirineos centrales.

[Cine] American Sniper (2014)

Cine

American Sniper (2014); vista el sábado 21 de febrero de 2015.

Como muchos de los que visitáis este Cuaderno de ruta ya sabréis, si presento la película con su título original es que he visto la versión original subtitulada en castellano. Esta película de Clint Eastwood, una de las que optaba a algún premio en la reciente ceremonia de los óscars, también se puede encontrar en la cartelera española con el título «El francotirador». Con la nacionalidad perdida en el proceso de traducción.

Soy uno de los que opinan que hay que acudir puntualmente a las citas con las películas de Eastwood, que si no llegan a la frecuencia anual, no les faltará mucho. En las últimas tres décadas nos ha dejado ejemplos muy sólidos de oficio y arte en la dirección cinematográfica. Y a sus 84 años quizá ya no haga una película que supere a las mejores de su filmografía; pero parece estar lo suficientemente en forma como para que nos pueda sorprender en cualquier momento. Así que vamos a ver lo que nos deparó esta su vuelta al cine bélico, un género que ha visitado en varias ocasiones, y con el que en mi opinión alcanzó unas de sus más altas cotas como director de cine en aquellas cartas que nos escribía, en japonés, desde Iwo Jima.

No hay sorpresas en el desenlace de esta película. Esta basada en un personaje real, Chris Kyle (interpretado por Bradley Cooper), cuya biografía podéis consultar en la wikipedia. Este fue un soldado de un cuerpo de operaciones especiales de la armada estadounidense, que por su habilidad con las armas de fuego ejerció de francotirador en la guerra de Irak con el fin de proteger a los infantes de marina invasores de los ataques de insurgentes y civiles hostiles. Se dice de él que es el francotirador más letal de los Estados Unidos. 160 muertes confirmadas. Una nadería si lo comparas con muchos pilotos de bombarderos de la misma nacionalidad, en realidad. La película va alternando sus cuatro relevos en el conflicto, con los períodos de descanso en los que se ponen de manifiesto las dificultades de adaptación tras el combate y las secuelas del estrés bélico, especialmente con su esposa Taya (Sienna Miller).

Estuve hace pocos días revisando las fotografías de mi viaje a Berlín en 2007, ciudad donde los efectos de los conflictos bélicos se hacen notar especialmente.

Estuve hace pocos días revisando las fotografías de mi viaje a Berlín en 2007, ciudad donde los efectos de los conflictos bélicos se hacen notar especialmente.

Decir que Eastwood tiene oficio de sobras para sacar adelante con dignidad la película es una obviedad. Así que no discutiremos los aspectos técnicos del filme. Algo más cuestionable es el guion, ya que la historia se vuelve un poco prolija, con una repetición continuada de situaciones bélicas relativamente similares, salpicadas por los momentos de retorno a los Estados Unidos. Además, en estas películas está la cuestión de la intención del director. En este caso, Eastwood no ha dudado en declarar que su intención era poner al descubierto las nefastas consecuencias que sufren las personas que participan en la inhumanidad de la guerra. Sin embargo, Eastwood es también una persona con valores conservadores aunque dentro de lo razonable, y no carga nunca a criticar en profundidad la intervención militar norteamericana y sus razones, aparentes o reales.

Apenas asistimos al debate entre la postura del protagonista, para quien es un deber proteger a sus compañeros de armas matando los potenciales insurgentes amenazantes, con su esposa que no entiende bien qué se le ha perdido en un país tan lejano, que no se siente amenazada por ese conflicto. De alguna forma, como hemos comentado con otras películas recientes que han tratado temas polémicos o difíciles, Eastwood los insinúa, los menciona, los bordea, pero no profundiza como si tuviese miedo a ofender con su posición. Tampoco se moja en las motivaciones del enemigo. Simplemente son los malos que amenazan constantemente a los soldados americanos. Ninguna reflexión al porqué una proporción apreciable de la población civil, presuntamente liberada de un tirano, se vuelve con tanta agresividad y fanatismo contra el ejército de ocupación.

Para mí es curioso que la película que mejor refleja su posición sobre la guerra sea la mencionada antes, en la que no hay protagonistas norteamericanos. En la que se pone en la piel del enemigo, intenta entenderlo, busca lo que hay en común en todos los seres humanos que sufren la guerra, y sin los peligros de molestar a algunos de sus compatriotas compone su mejor relato antibelicista. No lo consigue en la película actual.

Una ciudad mártir de sí misma, de los excesos propios y ajenos.

Una ciudad mártir de sí misma, de los excesos propios y ajenos.

También se me ocurre comparar la película que hoy nos ocupa con la también excelente película de Jean-Jacques Annaud, Enemy at the Gates (Enemigo a las puertas). Fue aquel un filme con menos intención reflexiva, más destinado a ser producto de entretenimiento. Pero también nos contaba un duelo entre francotiradores, eso sí con la distancia de situarlo en la batalla de Stalingrado durante la Segunda guerra mundial. Curiosamente, a pesar de no tener tanta intención política, aquella película mostraba entre sus escenas situaciones que marcan mucho más claramente la demencia de la guerra. Los fanatismos de los mandos, el desprecio por la vida individual, la perniciosa influencia de los políticos, el miedo del soldado,… No es de extrañar que aunque aquella película no optó a los premios de la Academia de Hollywood, esté mejor valorada por los votantes de IMDb. Tenía más entretenimiento, a la vez que había una historia interesante que contar, la de Vasili Záitsev. Bueno… a la crítica le gustó menos que la de Eastwood… todo hay que decirlo.

Sobre las interpretaciones no tengo nada que objetar. Indudablemente, el mejor papel que le he visto a Cooper hasta el momento. E incluso la para mí floja actriz que es Sienna Miller nos ofrece muestras de que quizá tenga algo más dentro de sí desde el punto de vista interpretativo de lo que parecía. Todo ello unido a un conjunto de secundarios muy coral, que funcionan con oficio.

Para terminar decir que es una película que se puede ver sin problema. Es una buena película. Imperfecta. Que nos deja con ganas de más. Que esperaríamos que estuviese mejor contada. Que nos hubiera gustado ver más incisiva y comprometida. Pero es una opción perfectamente razonable para acudir a las salas de cine.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Y que en estos momentos en que tanta soberbia se percibe en algunos políticos destacados alemanes, no olvide que no es ese el camino... Y que no lo olviden tampoco el resto de las naciones en que desgraciadamente se divide la humanidad...

Y que en estos momentos en que tanta soberbia se percibe en algunos políticos destacados alemanes, no olvide que no es ese el camino… Y que no lo olviden tampoco el resto de las naciones en que desgraciadamente se divide la humanidad…

[Cine] Llegan los óscars 2015

Cine

Esta noche, como de costumbre todos los años a finales de febrero, llegan los premios más conocidos del cine mundial. Llegan los óscars. Decir que en esta noche vamos a conocer cuál es la mejor película estrenada en 2014 me parece una osadía. Nunca debemos olvidar que los óscars es una entrega de premios concebida para la promoción del cine de los Estados Unidos, que deja entrar con cuentagotas las cinematografías de otros orígenes salvo probablemente el británico por el idioma y por las interrelaciones que a estas alturas se dan en la industria de ambas industrias cinematográficas. Siempre he dicho que muchas de las películas que participan en la sección del premio a la mejor película de habla no inglesa son muchas veces más interesantes y dignas del premio gordo que las de habla inglesa.

Por otra parte, siempre resultan extraños algunos de los criterios por los cuales las películas llegan al corte final, y no digamos ya lo que puede motivar a los votantes, miembros de las academia de Hollywood a decantarse por una u otra película. Se ha dicho siempre que están muy influenciados por las campañas publicitarias, que el hecho de que trabajen en el mundo del cine no quiere decir que tenga un saber o un gusto superior a los aficionados, que no ven realmente las películas,… No lo sé. Ironizaba hace poco alguien por la red de redes sobre el hecho de que las copias que pueden ver en sus televisores los académicos, remitidas por las productoras de los candidatos, tienen peor calidad que la que se puede piratear a través de internet. Calidad de DVD, sonido malo, floja fidelidad al color y la iluminación del filme,… y sobre eso, han de juzgar las virtudes artísticas y  técnicas de la película.

Pero por otro lado, tiene carácter de fiesta. Como las horas a las que se celebra, la tarde noche californiana supone las horas de sueño en España, y los lunes son un día duro siempre, no veo nunca la ceremonia. Seguro que mañana pararé un rato a contemplar lo «guapas» y «elegantes» que van ellas al pasear por la alfombra roja. Un escaparate comercial de principio a fin.

No traigo glamour a las fotografías de la entrada de los óscars. Me ha dado por ahí.

No traigo glamour a las fotografías de la entrada de los óscars. Me ha dado por ahí.

Pero voy a comentar un poco mis impresiones a partir de la lista de candidatos.

Empezaré por la exposición combinada de las candidatas a mejor película y mejor director. Porque hay una cuestión que tengo clara. Puedo concebir que un director sea candidato sin que su película lo sea al premio gordo, pero me resulta difícil lo contrario. Al fin y al cabo, el responsable último del filme es este. Sin embargo, a quienes se entrega el premio es a los que ponen la pasta, los productores. Un indicativo muy claro del tipo de premios que en realidad son. Esta es una fiesta del comercio, no del séptimo arte.

Dicho lo cual de las ocho candidatas a mejor película, sólo cuatro películas tienen sus directores como candidatos al premio en su candidatura, y estas son Birdman or (The Unexpected Virtue of Ignorance) de Alejandro G. Iñárritu, Boyhood de Richard Linklater, The Grand Budapest Hotel de Wes Anderson y The Imitation Game de Martin Tyldum. De las ocho candidatas no he visto una, Selma. Sinceramente, creo que el premio a la mejor película debiera salir de ese cuarteto, especialmente de las tres primeras que nos ofrecen calidad técnica, calidad interpretativa, riesgo, propuestas, trabajo de autor e historias interesantes que contar. Me sentiría satisfecho con que ganara cualquiera de las tres, creo que las dos primeras son las propuestas más interesantes y ambas me producirían una alegría, y es Birdman y Alejandro G. Iñárritu la pareja de ganadores en ambas categorías, película y director, las me dejarían más plenamente satisfecho.

En la categoría de mejor dirección se cuela también Whiplass, una película interesante pero que finalmente no ha calado en mí tan profundamente como pensaba cuando la vi. Pero para mí podría ser la más razonable ganadora del premio al mejor montaje.

Las películas nos cuentan historias. Por lo tanto, las siguiente categorías en importancia desde mi punto de vista son las mejor guion. En los guiones adaptados siempre se me genera el problema de que la mayor parte de las veces desconozco el material de origen. Una de las candidatas, Inherent Vice no la he visto, y el resto son filmes que prometen mucho pero que me han dejado un pelo de insatisfacción por algún motivo. Tengo recién vista, pero no comentada todavía, el American Sniper de Clint Eastwood, y esta podría ser una posibilidad. Lo mismo que Whiplass. El resto, The Imitation Game y The Theory of Everything, son películas que me dejaron insatisfacciones en lo que me contaron, y preferiría que no se alzaran con el triunfo. Sinceramente.

La categoría de mejor guion original me parece mucho más interesante. No he visto el Nightcrawler de Dan Gilroy,… a partir de ahí, creo que mi preferida está en The Grand Hotel Budapest, con una historia original, pero que a la vez te da la sensación de que podría estar adaptada de algún libro o de algún escritor que ya has leído. Nunca ha ocultado sus influencias literarias.

Me ha dado más bien por el paisaje suburbial, por esa transición entre la ciudad y la maltratada naturaleza.

Me ha dado más bien por el paisaje suburbial, por esa transición entre la ciudad y la maltratada naturaleza.

Y ahora el glamour. Los actores y las actrices. Lo que más le gusta a la gente. Desde luego que son importante; personifican, y deben hacerlo con convicción, a esos personajes que sufren, aman, gozan, viven o mueren en las historias.

En el mejor actor protagonista tengo claro que mi preferido es Michael Keaton por Birdman. Eddie Redmayne y Steve Carell, por The Theory of Everything y Foxcatcher respectivamente, basan su interpretación en una intensa caracterización y maquillaje y eso es algo que no es muy de mi agrado. Eddie Redmayne está muy bien, pero arrastra el peso de la superficialidad en la que se queda la historia, y Bradley Cooper hace el mejor papel que le he visto y podría ser mi segundo clasificado, pese a que siento pocas simpatías por este tipo de personajes «heroicos» como el que representa en American Sniper. Pero lo hace bien.

No he visto el trabajo de Reese Witherspoon y, lamentablemente, tampoco el de Marion Cotillard. Tengo la sensación de que esta última es la actriz más en forma en estos momentos, pero no la he visto. Del resto, Felicity Jones está competente, pero no me acaba de enganchar a su personaje en The Theory of Everything, y creo que Julianne Moore ha hecho mejores papeles que el de Still Alice. No lo niego, trabaja de forma espléndida, pero si gana creo que sería un premio compensatorio por anteriores «olvidos». Así que me quedo con el excelente e inquietante trabajo que desarrolla Rosamunde Pike en Gone Girl, una película poco considerada en esta edición de los premios y que me parece tendría que tener algo más de presencia en el conjunto de las candidaturas. ¿Por qué no en la categoría del guion adaptado? O incluso entre los mejores directores.

En un mes que está haciendo honor a su apelativo popular, "febrerillo el loco", por la inestabilidad de su tiempo, ahora frío, ahora ventoso, ahora lluvioso, ahora templado.

En un mes que está haciendo honor a su apelativo popular, «febrerillo el loco», por la inestabilidad de su tiempo, ahora frío, ahora ventoso, ahora lluvioso, ahora templado.

Entre los actores en un papel no protagonista, no he visto a Robert Duvall por The Judge. Y tengo una gran objeción. El papel de J. K. Simmons no es secundario, es uno de los protagonistas, colado en esta categoría para tener más oportunidades de ganar. Hace un magnífico trabajo, pero creo que estas prácticas son tramposas, así que le niego mi preferencia. Dicho lo cual, me sentiría satisfecho tanto si se premiase Edward Norton por Birdman como a Ethan Hawke por Boyhood. Tengo una preferencia muy marginal por Hawke, ese sí. Mark Ruffalo es buen actor, pero su personaje en Foxcatcher no me dijo gran cosa. No por él; por la película en su conjunto.

Entre las actrices en un papel no protagonista, no he visto a Laura Dern en Wild. Los trabajos de Meryl Streep en Into the Woods y Keira Knightley me parecen sobrevalorados, especialmente la primera. La segunda realmente está mejor que en otros trabajos recientes suyos. Y me pasa como en la anterior categoría. El premio a las secundarias de Boyhood, Patricia Arquette, y de Birdman, Emma Stone, me dejarían satisfecho. En este caso, sin embargo mi ligera preferencia va por la chica de Birdman, la ubercharming Emma Stone.

Me gusta opinar en la categoría de mejor dirección de fotografía, aunque este año me faltan datos de Mr. Turner y Unbroken. Cualquiera de las otras tres, Birdman, The Grand Budapest Hotel e Ida me dejarían satisfecho, aunque siento ligera preferencia por el sobrio blanco y negro de la película polaca.

En la categoría de mejor película de habla no extranjera, las tres que he visto me parecen muy interesantes, Ida, Leviathan y Relatos salvajes. De las que no he visto se hablan maravillas. Probablemente varias de ellas merecieran estar como candidatas en la categoría absoluta, como ya he comentado al principio que pasa en muchas ocasiones. La que más impresionado me dejó tras su visualización fue Leviathan, que se convierte en mi preferida, pero Ida también me satisfaría como ganadora. E intentaré ver en cuanto pueda las otras dos. Por la vía legal o la ilegal, si no queda más remedio.

Incluso una sucesión casi ininterrumpida de avenidas está afectando al río Ebro a su paso por Zaragoza.

Incluso una sucesión casi ininterrumpida de avenidas está afectando al río Ebro a su paso por Zaragoza.

Una categoría como la de mejor película documental pasa desapercibida porque casi nunca hemos visto las películas candidatas. Pero se da la casualidad de que este año hay dos que he visto, y ambas tratan de fotógrafos, motivo por el que he querido verlas por cualquier medio. Sinceramente, The Salt of the Earth es muy superior a Finding Vivian Maier. Incluso hay un documental de la televisión británica sobre esta fotógrafa que me parece más interesante que esta candidata.

Siempre hay ausencias que uno siente como incomprensibles en es estos premios. Ya he comentado la escasa representación de Gone Girl de David Fincher. Creo que merecía más oportunidades. E Interstellar es otra que también me parece muy ninguneada. Como película de ciencia ficción adquiere muchos más riesgos que cualquiera de las de este género, tiene unas interpretaciones excelentes, tanto por parte de la excelente Jessica Chastain, como de Matthew McConaughey. Y el guion no está nada mal. Sólo opta a algún premio técnico.Una pena. Y también hecho a faltar al reparto de The Grand Budapest Hotel… de verdad. Que lo hacen muy bien.

Os dejo para acabar mi lista de preferidos como resumen de la entrada. Son preferidos, no los que considero que vayan a ganar. Eso,… pues se me ha olvidado la bola de cristal, y me resulta un tanto indiferente:

Película: Birdman or (The Unexpected Virtue of Ignorance)(Birdman o (La inesperada virtud de la ignorancia)).

Director: Alejandro González Iñárritu por Birdman.

Mejor guion original: Wes Anderson y Hugo Guinness por The Grand Budapest Hotel (El Gran Hotel Budapest).

Mejor guion adaptado: Jason Hall por American Sniper (El francotirador).

Mejor actor protagonista: Michael Keaton por Birdman.

Mejor actriz protagonista: Rosamund Pike por Gone Girl (Perdida).

Mejor actor de reparto: Ethan Hawke por Boyhood.

Mejor actriz de reparto: Emma Stone por Birdman.

Mejor dirección de fotografía: Ryszard Lenczewski y Lukasz Zal por Ida.

Película de habla no inglesa: Левиафан (Leviatán)

Mejor película documental: The Salt of Earth (La sal de la vida)

Esperemos que sólo sea una transición hacia el mes de marzo, que nos ha de anunciar ya la primavera y las ganas de pasear y disfrutar.

Esperemos que sólo sea una transición hacia el mes de marzo, que nos ha de anunciar ya la primavera y las ganas de pasear y disfrutar.

[Cine] Foxcatcher (2014)

Cine

Foxcatcher (2014); vista  el domingo 15 de febrero de 2015.

Pocas novedades interesantes en un fin de semana marcada por el triunfo de la mediocridad literariocinematográfica sobre cualquier otra consideración. Supongo que pocos se han animado a estrenar algo interesante por el miedo a competir contra lo que los medios han garantizado sea un producto de consumo para rebaños humanos, más que para personas, sobre el erotismo y las relaciones humanas. Nosotros nos escapamos discretamente a la versión original de una película estrenada algunas semanas antes y que venía siendo alabada especialmente por la calidad de sus interpretaciones. Veamos que ha dado de sí esta película de Bennett Miller, basada en sucesos reales en el entorno del equipo estadounidense de lucha libre en los años ochenta.

Los hermanos Schultz, David (Mark Ruffalo) y Mark (Channing Tatum), fueron medallistas olímpicos en los descafeinados juegos de Los Ángeles en 1984, la década de los boicots en los coletazos finales de la guerra fría. El mayor, David, un hombre de familia, sereno, metódico y protector de su introvertido hermano más joven. Este es atraído por un multimillonario, John du Pont (Steve Carell), que bajo unos ideales de nacionalismo extremo quiere montar y ser entrenador de un equipo de lucha libre que sea la base del éxito futuro de los Estados Unidos en ese deporte, el equipo Foxcatcher. También quiere atraer al hermano mayor, que en un principio rehusa porque tiene su vida familiar y personal bien montada. Pero con el tiempo ambos hermanos trabajarán en las lujosas instalaciones próximas a la mansión de du Pont. Pero también pronto se pondrá de manifiesto que las relaciones entre los hermanos y excéntrico el multimillonario serán difíciles.

Los paisajes en los que se desarrolla buena parte de la película parecen las tierras permanentemente otoñales o invernales de Pensilvania.

Los paisajes en los que se desarrolla buena parte de la película parecen las tierras permanentemente otoñales o invernales de Pensilvania.

Realizada con tremenda sobriedad, con escenas en las que muchas veces los diálogos son inaudibles o apenas audibles, con planos largos, la película falló básicamente en interesarme. Realmente, este tipo de historias dentro del mundo del deporte, deportes que no me interesan, y que son muy del gusto norteamericano, no me llegan a captar casi nunca. Por mucha corrección e interés que tenga la realización del filme, lo que en el se cuenta me mantiene constantemente alejado.

A eso sumo que los caracteres sobre los que trata tampoco me producen especial empatía, cuando no directamente me resultan desagradables. Caso especialmente notable con el personaje del millonario. Las interpretaciones son interesantes, pero se basan en una intensa caracterización de los intérpretes, que es algo que no me gusta en exceso. Prefiero las interpretaciones que me transmiten lo que haya que transmitir por el esfuerzo actoral y no por el maquillaje o el disfraz. De alguna forma, estas interpretaciones me resultan frías. Anecdóticas presencias de Sienna Miller, como mujer de David Schultz, y Vanessa Redgrave, como la madre del multimillonario. Esta última, podría haber dado un poquito más de sí dentro de la historia.

Así que finalmente tampoco acertamos especialmente con la película elegida. No es una mala película, ni mucho menos, y supongo que habrá quien la encuentre interesante y con no pocos méritos. Pero no nos enganchó, nos mantuvo ajenos e indiferentes a lo que sucedía en pantalla. Desconozco el grado de veracidad sobre los hechos reales. Por lo poco que he mirado por internet, parece que se toman muchas libertadas a la hora de adaptar los hechos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Un clima aparentemente siempre gris y frígido, parecido al fin de semana que tuvimos estos últimos días en Zaragoza.

Un clima aparentemente siempre gris y frígido, parecido al fin de semana que tuvimos estos últimos días en Zaragoza.