[Libros] Buzzati y sus tártaros, y Coetzee y sus bárbaros

Literatura

Hoy he abandonado la lectura de un libro cuando llevaba un 20 % leído. Lo tendría que haber abandonado al poco de empezar… definitivamente, cierto tipo de escritura «creativa» norteamericana ya me cansa mucho. Y desgraciadamente se da con frecuencia en la ciencia ficción, aunque también en muchos otros géneros. Un pérdida de tiempo. Y me venía muy bien recomendado.

Y muy bien recomendados me venían los dos que voy a comentar hoy. Y los comento juntos porque tienen mucho que ver ambos. Ambos tienen temas en común, al mismo tiempo que ambos son muy distintos en su mensaje, en su contexto y en sus intenciones. Pero resuenan mutuamente, me dijeron que mejor los leía ambos no muy lejos uno de otro, y eso ha sido conveniente y un acierto.

El primero de los libros es El desierto de los tártaros de Dino Buzzati, de 1940. Un joven teniente recibe su destino en un aislado fortín fronterizo, entre las montañas que separan el país de un desierto, por el cual se presume que puede llegar una amenaza enemiga. Llega para dos años, se plantea solicitar un traslado antes. Pero al final, enganchado a las desidias de las rutinas del fortín, permanecerá allí destinado durante décadas, el resto de su vida, olvidado de sus amigos y su familia, y del mundo en general.

El segundo de los libros es Esperando a los bárbaros de J. M. Coetzee, de 1980. Se comenta con frecuencia hasta que punto esta novela del premio Nobel sudafricano está influenciada o inspirada por el anterior. Y ambos por un poema de Kavafis del cual toma el título Coetzee. Volvemos a un lugar fronterizo de un imperio, en los límites de un implacable desierto. Donde un magistrado ejerce la autoridad imperial, como administrador y juez del lugar. Hasta que un día llegan unos militares que cazan a personas de más allá de la frontera, a los que torturan, bajo el pretexto de que los bárbaros pretenden invadir el imperio. La relación del magistrado con una joven torturada a la que devuelve al desierto, provocará su caída en desgracia entre los militares y los torturadores, que lanzan una expedición contra los bárbaros.

Ambas novelas plantean un escenario similar. Un lugar alejado de todo, casi olvidado del mundo. Un enemigo que nunca se ve. Una espera interminable. Y la futilidad de la vida en esta situación que roza el absurdo. De hecho, especialmente el libro de Buzzati, recuerda a esa obra maestra del absurdo que es Esperando a Godot de Samuel Beckett, aunque hay que recordar que la obra de Beckett es varios años posterior a la de Buzzati. En ambos casos, nos encontramos ante personas que viven una vida sin alicientes reales, sin objetivos claros, sin el apoyo y el afecto de auténticos amigos o familiares, con el norte perdido. Pero la novela de Coetzee va mucho más allá. Porque esos torturadores representan la realidad terrorífica del régimen del apartheid de su país natal. Cuando el enemigo teórico, del que hay que defenderse, que justifica la violencia arbitraria, injustificable e injusta, está dentro del propio país que se convierte en un desierto social y ético. Ambas novelas dialogan entre sí. Pero también dialogan con el tiempo que les tocó vivir a sus autores, con las sociedades alienantes en las que desarrollaron su obra.

Ambas obras están altamente consideradas por público y crítica. La obra de Coetzee es considerada por muchos como una de las obras fundamentales del siglo XX. Pero también he de decir que, de alguna forma, es la obra de Buzzati la que más me impacta. Quizá porque es fácil trasladar el mensaje de Coetzee a esa realizada social y política que tantas veces se ha denunciado. Es fácil poner forma a la metáfora. Mientras que la obra de Buzzati conlleva un mensaje que se infiltra fácilmente, aunque de forma incómoda, en la mente del lector. Porque de una forma u otra, en sociedades donde la alienación de la persona es frecuente, todos podemos estar en ese apartado fortín, aislados, viviendo durante años, esperando a un enemigo que no llega, porque quizá el enemigo no es quien pensamos. Dos obras muy importante, de lectura altamente recomendada, aunque no necesariamente fácil. Y la dificultad no está en la prosa de los autores, sino en los incómodos hechos narrados y en las incómodas consecuencias de los mismos.

[TV] Cosas de series; los romances de instituto son para el verano

Televisión

Hoy traigo una nueva entrada sobre las series de animación japonesa que se han estado emitiendo durante la temporada de verano. La animación japonesa suele distribuir sus series en temporadas trimestrales, con entre 10 y 13 episodios, por lo que hay cuatro temporadas anuales. Algunas series tienen más episodios y abarcan más de una temporada. He empezado a seguir estas temporadas estacionales desde principio de año, con ayuda para elegir las series, pero dejando abiertas las puertas a todos los géneros, para mejor entender el fenómeno. Y lo que observé es que en verano fueron frecuentes las comedias/dramas románticas entre adolescentes de instituto. Terminé tres, que me parecieron curiosas por algún motivo, aunque una de ellas, al final, me pareció prescindible. Todas inspiradas por series de manga o de novelas ligeras.

La acción de la última de las series que comento hoy está localiza en Gifu, ciudad que visité, y en la que nos alejamos varias noches, en nuestro último viaje a Japón del mes de mayo. Y son perfectamente reconocibles en la serie algunos de los paisajes urbanos por los que nos movimos. Es notable la atención al detalle de los animadores nipones.

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Esta es Koi wa Futago de Warikirenai [恋は双子で割り切れない, el amor no se puede dividir por dos gemelas], en inglés Love is indivisible by twins la historia de un chico y dos chicas, estas hermanas mellizas, que son amigos desde la infancia. Pero al llegar a la adolescencia comienzan los sentimientos confusos y mezclados, algo más que amistad, y se establece una competencia entre las dos hermanas, muy diferentes en carácter, por conquistar al chico… que no se decide. Prometía mucho, pero al final ha sido regular, con un tramo final casi lamentable. La flojera de la serie se nota hasta en la puntuación de los votantes en IMDb.

Pero las dos siguientes sí que están muy bien. En tono de comedia está Make Hiroin ga Ōsugiru! [負けヒロインが多すぎる!, demasiadas heroínas perdedoras ], en inglés Too many losing heroines!. Esta no va de amores, sino de desamores. Un alumno de instituto que pretende pasar desapercibido en su etapa escolar, acaba relacionándose con un grupito de tres chicas, compañeras del insitituto que tienen una cosa en común. Las tres han sido rechazadas por los chicos que les gustaban por un motivo u otro. Son las heroínas perdedoras. El caso es que establecen una dinámica muy divertida, a veces con tonos de screwball comedy, con unos guiones dinámicos y excelentes diálogos, que hacen palidecer a las comedias románticas de Hollywood. Y que probablemente resulten en situaciones mucho más realistas, a pesar de las apariencias, que muchas otras comedias o dramas románticos. Es muy divertida. No es infrecuente encontrar su título acortado como Makeine. Muy bien valorada por los aficionados a la animación japonesa.

Y la que me ha parecido más entretenida, con un tono más de drama, pero sin renunciar al humor, a sido Shōshimin Series [小市民〉シリーズ, la serie de los ciudadanos corrientes], una serie protagonizada por dos alumnos de último curso del equivalente japonés a la ESO, y que aúna la relación entre ambos, chico y chica, con una tensión romántica no resuelta, con una serie de misterios detectivescos que han de resolver. Que resuelven metiéndose en líos, aunque ambos se han hecho el propósito de pasar desapercibidos, de convertirse en ciudadanos corrientes y molientes sin nada en particular. Pero su inteligencia y su capacidad para meterse en líos harán fracasar el propósito. Está anunciada ya una segunda temporada. No está tan bien valorada por los aficionados, pero yo considero que es original y muy entretenida, con unos personajes bien definidos e interesantes. Especialmente la chiqueta. Supongo que querrán darles la oportunidad de resolver esa tensión romántica que está ahí… con nuevos misterios.

[Fotos] Experimentando con película instantánea el fin de semana

Fotografía

Este fin de semana, largo, por la festividad del viernes día 1 de noviembre, no era nada optimista con las perspectivas fotográficas en exteriores. Siguiendo la tendencia del resto de la semana, se preveían cielos nublados, grises, lluvia ocasional. Que conste que según lo que te apetezca… pueden ser también ocasiones. Pero atado a la gran ciudad… poca emoción.

Así que el viernes decidí salir con un par de cámaras Fujifilm en el macuto. Y también el sábado. El domingo ya ha sido otra cosa. Básicamente para experimentar algunas cosas con película instantánea. Los detalles de lo que he hecho los podéis encontrar en la publicación correspondiente del Carlos en plata. Por lo demás, os dejo aquí algunas de las fotografías instantáneas que he hecho.

[Recomendaciones fotográficas] Inge Morath, Sally Mann y otros

Fotografía

En estas dos últimas semanas, entre el viaje a Andalucía, los líos del trabajo y los líos domésticos, estoy en pleno proceso de renovación tecnológica en casa, no he tenido mucha ocasión de profundizar en recomendaciones fotográficas muy novedosas. Pero algunas cositas, aunque sean breves, sí que os puedo traer.

Ilustro la entrada con fotografías realizadas este fin de semana largo en Zaragoza, cuando la lluvia ha dado un respiro. He incluso, ocasionalmente, se ha dejado ver el sol.

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Por ejemplo, Photosnack nos recuerda una vez más el excelente trabajo de Sally Mann, una de mis fotógrafas favoritas, incomprensible cuestionada en los cada vez menos democráticos y cada vez más intransigentes Estados Unidos. No obstante, siempre es una buena idea revisar periódicamente el trabajo de la fotógrafa virginiana.

Otra fotógrafa clásica e imprescindible es Inge Morath, otra de mis favoritas de la historia de la fotografía. Y Leire Etxazarra nos comenta la excelente, extraña y creativa colaboración que la fotógrafa hizo con el dibujante Saul Steinberg. Esos retratos sobre bolsas de papel ilustradas son auténticamente únicos y seminales.

Leire también nos habla de un fotógrafo japonés, Toshiya Watanabe. Watanabe trabaja el retrato en blanco y negro, con una estética onírica e irreal. Tengo la sensación de que Watanabe, al menos en su serie Somewhere not Here, utiliza la fotografía en el infrarrojo (es así, como comentan en Ibasho Gallery, que lo representan), de la que yo os he hablado recientemente, a propósito del viaje en el día al Valle de Ossau en los Pirineos franceses. También es mi héroe absoluto por sus excelentes fotografías tomadas a través de la ventanilla de un tren, algo mucho más complejo de lo que parece, si quieres que queden bien y sean significativas.

En Booooooom lanzan la enésima mirada al paisaje del oeste norteamericano, infinitamente bello e infinitamente fotografiado. Tal es así, que cuesta ver fotografías que destaque de esos maravillosos paisajes de Arizona, Colorado, Nuevo Méjico o Utah. Pero los de Brendan George Ko, con sus tonos crepusculares y sus colores intensos, me han llamado lo suficientemente la atención como para que los traiga aquí.

De parte de Tomasz Trzebiatowski, el editor de la revista de fotografía en línea Frames, nos llega el vídeo dedicado a la fotógrafa croata Olga Karlovac, con un blanco y negro muy expresionista. Os dejo aquí puesto el vídeo. Pero no olvidéis visitar la página web de la fotógrafa.

Y finalmente, recomendado por American Suburb X, quiero destacar la obra de Akihiko Okamura. Fotógrafo japonés, sí, nació en 1929 y falleció en 1985, joven, desde 1969 vivió en Irlanda con su familia, fotografiando a su familia en la Irlanda independiente, mientras ejercía de reportero en Irlanda del norte durante The Troubles. Fotografía en color excelente, que demuestra que no, que el blanco y negro no es necesariamente la quintaesencia del reportaje, que un buen fotógrafo puede usar el color muy a su favor… y el de todos nosotros.

[Libro] Confesiones – Kanae Minato

Literatura

En la primavera del año pasado leí mi primer libro de Kanae Minato. Y en el comentario que publiqué en estas páginas ya concluía con mi deseo de leer más obras de la autora japonesa. Autora especializada en novelas de misterio y crimen. Pero con un tono de introspección psicológica de los personajes que las aleja de las tradicionales whodunit de forma muy notable. De hecho, no importa quién ha cometido el crimen. En muchos casos, esa información se nos comunica de forma temprana en el libro… al menos de forma parcial. Lo que importa es la naturaleza del crimen en sí misma, y las motivaciones de los que participaron. Los criminales, las víctimas, los familiares y amigos que sobreviven a las víctimas, los familiares y amigos de los criminales, los que estaban allí y no hicieron nada…

Transcurre la acción de la novela en una ciudad de provincias japonesa. Sin especificar. He elegido algunas fotografías de Toyama para representarla.

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Como en el libro que leí hace año y medio, también en esta ocasión la historia se nos cuenta desde los puntos de vista de distintos personajes. Empieza el libro con el final de curso en un instituto japonés del equivalente a la española enseñanza secundaria obligatoria. La tutora se despide de sus alumnos y les anuncia que el siguiente año no estará con ellos, porque se retira de la docencia. Su hija falleció hace unos días, con sólo cuatro años. Aparentemente, ahogada en la piscina del instituto. Pero la profesora les anuncia que no fue así, que fue un asesinato cometido por dos de los alumnos, a pesar de que la policía concluyó que fue un accidente, y da suficientes referencias como para que todos sepan qué alumnos son. Adolescentes que no han alcanzado todavía la edad de responsabilidad criminal. En las siguientes partes del libro conoceremos el punto de vista de todos los implicados, los dos alumnos que según la profesora mataron a la niña, los de algunos de sus familiares y de algunos de sus compañeros de clase.

El asesinato de una niña de cuatro años es algo que nos horroriza a todos. Es un ejemplo de lo peor del ser humano. Y horroriza más si es cometido por personas que muchos consideraríamos todavía niños, o poco más que niños, aunque hayan iniciado su recorrido por la adolescencia. Pero lo que horroriza más es la ceguera que muchas veces sufren los perpetradores y sus entornos sobre la responsabilidad ética de todos los implicados que han llevado a estos crímenes. Minato hace una dura crítica a la forma en que la sociedad afronta estos hechos. Ella es docente. El padre de la niña muerta es docente. Y uno de fama, admirado por todos. Cuyas tesis son benevolentes para los adolescentes potencialmente criminales. El nuevo profesor de los alumnos también es docente, y es incapaz de orientar y enfocar el trauma subsecuente. Y la sociedad se debate entre extremos. Entre la mano dura contra el criminal, no importa la edad del mismo, o de las responsabilidades de su entorno, y las posturas en las que considerando a los menores como no responsables, permiten que salgan de rositas de sus crímenes. Un debate social y político polarizado y sin soluciones prácticas. Y luego está… la venganza. ¿Es justificable la venganza, por sutil que sea, por demorada que parezca, cuando la justicia no funciona y el crimen original es terrible? Porque es ese el segundo hecho terrorífico del final de este libro, que lo convierte en casi magistral.

Si me gustó la primera de las novelas que leí de Minato, esta me ha gustado más todavía, siendo además de las que crecen en el recuerdo. Las historias de Minato son duras. No se anda con chiquitas. Sin recrearse morbosamente en los detalles, no dejan de ser historias crudas, de las que ninguno de sus personajes sale indemne. Y si el lector tiene una mínima responsabilidad, tampoco. Y lo más terrorífico es… que son plausibles. que pueden suceder. Qué sabemos que es así… En fin. He leído las dos únicas novelas de Minato traducidas al castellano. Si quiero leer más de esta interesante autora, tendré que buscar las traducciones a otros idiomas. Pero creo que me apetecería mucho.

PS: Un día después de escribir esta entrada, tengo la oportunidad de ver en el televisor de casa la película de 2010, dirigida por Tetsuya Nakashima, que adaptó la novela de Minato. Es fiel al libro, pero falla en generar el mismo tipo de emoción, incluso si el público votante de IMDb la puntúa bastante favorablemente. A ratos confusa, peca además de una interpretación a veces un tanto dispersa y algo exagerada. Algo que se ve con cierta frecuencia en determinadas producciones japonesas. Quizá sea algo cultural. No del todo convencido.

[TV] Cosas de series; una miscelánea de comedias románticas surcoreanas

Televisión

Aunque mi interés por las series surcoreanas ha disminuido en los últimos tiempos, como sigue siendo mi entretenimiento intrascendente, de «no pensar», en los fines de semanas, en los últimos tiempos he acumulado bastantes finales de series de estas, tanto de Netflix como Amazon Prime Video. Series que se emiten capítulo a capítulo cada semana, en lugar de estar disponibles completas desde el principio. Por lo que pueden pasar semanas sin terminar ninguna de ellas, y de repente se te acumulan. Así que hay van cuatro… comedias románticas ellas, con mayor o menor fortuna. En general, todas comparte algunas características comunes, siendo la principal que, si los protagonistas y principales secundarios lo hacen bien y tienen química, parecen estupendas. Si no… pues ya… tal.

Por ejemplo, Gajok X mello [가족 X 멜로, familia y melodrama], conocida en inglés como Romance in the house, y en español como El amor vuelve a casa, funciona a medias. Su premisa es que el esposo y padre de una familia a la que abandonó en tiempos por una serie de reveses financieros, vuelve, enriquecido, con intención de recuperar a su familia. Tiene algunos momentos, pero no todas las tramas de la serie funcionan, y eso se nota. No me atrevería a recomendarla con carácter general, es estreno de este año, y son 12 episodios en Netflix.

Geunyeoui Sasaenghwal [그녀의 사생활, su vida privada] conocida en inglés por la traducción literal del título, Her private life, disponible en Netflix, pero sólo con subtítulos en inglés, creo, son 16 episodios, es de 2019, y funciona algo mejor, sin ser para tirar cohetes. Aunque la premisa inicial es un poco absurda… y alguna trama, como la de la identidad de la pintora misteriosa, funcionan regular. La conservadora jefa de un museo privado de arte contemporáneo, una mujer en sus treinta y tantos, es, en secreto, una fanática de un cantante de pop, manteniendo una página web sobre el mismo. Sí, como si fuera una adolescente y esas cosas. Pero un día se encontrará con un nuevo director en su museo, y su secreta vida privada correrá peligro. Por su puesto… con riesgo de romance. Ya digo. Algo mejor que la anterior, pero mejorable.

Sonhae bogi sireoseo [손해 보기 싫어서, porque no quiero perder dinero] conocida en inglés como No gain no love, y en español como No hay amor desinteresado, son 12 episodios, de este 2024, y se puede ver en Amazon Prime Video. Y es algo mejor que las anteriores, sin ser tampoco perfecta. Pero la mayor parte de las tramas funcionan decentemente, y tiene algo más de sesera en su argumento, que pone en cuestión los conservadores prejuicios del país asiático sobre la moral y el matrimonio. La premisa original es que una dinámica y competente profesional de una empresa, para poder ascender, tiene que estar casada en un matrimonio convencional. Por lo que finge este matrimonio con el empleado de una tienda de conveniencia en la que compra con frecuencia. Hay buena química entre sus protagonistas, y las tramas secundarias tienen su interés. La protagonista y sus dos mejores amigas lo son porque la madre de la protagonista, ahora mayor y con demencia, era madre de acogida para huérfanos y niños y adolescentes con problemas familiares, descuidando en ocasiones a su propia hija. Las dos amigas son de aquellas adolescentes que fueron acogidas. También hay una crítica a los prejuicios contra los huérfanos.

Y la serie anterior, también en Amazon Prime Video, tiene una serie derivada, de dos episodios, en la que la protagonista es una de las amigas que he mencionado. Sajangnimui sikdanpyo [사장님의 식단표, el menú del director] en su título en inglés Spice up our love, y en su título en castellano Un romance picante, nos cuenta una trama que sucedería durante los acontecimientos de la serie anterior, aunque estos detalles no se cuentan en ella, aunque si la subtrama de los amoríos entre la más joven de las amigas, que escribe novelas romántico-eróticas en internet, con bastante éxito, y el jefe de la protagonista de la serie anterior, un tipo estirado y bastante torpe socialmente. Es un entretenimiento en clave de comedia. Pero sí que sirve para decidir que la joven protagonista de esta serie tiene más gracia que la mayor parte de los intérpretes de estas dos series. Por lo demás, intrascendente.

[Viaje] Pirineos franceses en el infrarrojo

Fotografía, Viajes

Comentaba hace diez días la excursión con la Asociación Aragonesa de Fotógrafos de Naturaleza ASAFONA a los Pirineos franceses. En aquel momento, ilustraba el comentario sobre el viaje en el día de ese domingo con fotografías digitales en color. Pero, además, me llevé una cámara para película fotográfica tradicional que usé también. Con la peculiaridad de que lo hice fotografiando en el espectro del infrarrojo cercano.

Explicar aquí y ahora en qué consiste esto del «infrarrojo cercano» es un tema técnico de fotografía que no interesará a todo el mundo. Si os interesa, os remito a la publicación en el substack Carlos en Plata, que es donde divago sobre cuestiones de técnica fotográfica. Aquí, simplemente, os dejo algunos ejemplos de lo que se puede conseguir. Y eso que, por problemas digestivos, no estaba en mi mejor momento para una labor que exige atención al detalle.

[Libros] Dead Dead Demon’s Dededede Destruction – Inio Asano

Literatura

Cuando terminó la serie de animación basada en esta serie de manga, ya hice un amplio comentario sobre esta obra. Aunque más desde la perspectiva de la producción televisiva que de la serie literaria. Sí. Literaria. El cómic, la historieta, los relatos gráficos, las novelas gráficas, el manga… como lo queráis llamar, también es literatura. El guion es tan importante como la ilustración. También conviene… deben… estar bien escritos. Y podemos asegurar que Inio Asano, el autor de esta serie, es un magnífico escritor. En aquellos momentos iba por la mitad de los doce tankōbon (単行本) de los que consta. Ya he terminado la serie completa. Y sí, me reafirmo. Siendo muy muy buenos tanto el manga como el anime, el manga es superior.

En cualquier caso, el anime es bastante fiel al manga, aunque hay algunas diferencias. El episodio 0 del anime, que sirve como prólogo, es el final del manga. Y la resolución de la historia es diferente, siendo más optimista la de la serie de animación. Resumamos la historia.

Un 31 de agosto cualquiera una gigantesca nave espacial, la «nave nodriza», aparece sobre la bahía de Tokio y se queda estacionada girando lentamente sobre la metrópolis japonesa. Y en el mundo en general, pero en Japón y Tokio en particular, las gentes tienen que adaptarse a una nueva normalidad. Y entre las gentes, un grupo de adolescentes, que tienen que seguir con sus vidas cotidianas. Con sus estudios, sus amistades, sus amoríos, sus indecisiones, sus problemas familiares… Y mientras, políticos, prensa, ejército, de Japón y de otros países, comienzan una carrera de hipocresía en la «lucha» contra los «invasores», unos «invasores» que tienen un aspecto que es cualquier cosa menos amenazante, y que en ningún momento dan muestras de agresividad, aunque son constantemente cazados y aniquilados cuando abandonan la nave nodriza. Una nave con problemas, que se deteriora claramente, hasta que tres años más tarde llega otro 31 de agosto, y llega el apocalipsis, o el fin del mundo tal y como lo conocíamos.

Ya comentaba en la entrada a propósito de la serie de animación que los temas son diversos. O el género al que pertenece la serie. Ciencia ficción, recuentos de la vida, un canto a la amistad entre las dos protagonistas y las gentes que les rodean, una historia de amor encubierta (aunque la serie queda más como una historia de amistad). O bien una dura sátira contra los modos y las trazas de los seres humanos, de los políticos (al loro con el alter ego de Donald Trump), de las empresas… de la civilización humana en general. La serie de manga es algo más áspera y dura que la serie de animación. No por mucha ventaja, pero tiene un punto más de pesimismo. Y de genialidad. Teniendo en cuenta que 2014, y ante el «riesgo apocalíptico», Asano ya adelantó que la preocupación de las amas de casa iba a ser acaparar papel higiénico,… como sucedió en 2020 durante los confinamientos por la covid-19.

La serie tiene tres partes. Una primera parte en la que acompañamos a las protagonistas en su vida cotidiana como estudiantes de instituto o de primer año de universidad. Una parte basada en el relato de lo cotidiano,… si no fuera por la anomalía de la presencia extraterrestre sobre sus cabezas y entre ellos. La segunda parte es la cuenta atrás hacia la catástrofe global, en la que además conoceremos los acontecimientos del pasado, o que se dieron en una realidad alternativa, y que provocaron la situación actual en la que se encuentra el mundo. Y finalmente, ese epílogo final, en el que el padre de Kadode, una de de las chicas protagonistas, toma el protagonismo, ha sido un gran ausente durante el resto de la serie, y busca la resolución de los problemas de/con su hija. Y de paso… del mundo. Ya he dicho que la resolución no es igual en la animación y en el manga. Y el manga es algo más pesimista o indefinido.

En cualquier caso, he disfrutado mucho de esta lectura. Un serie de manga tremendamente inteligente, muy actual, muy certera en sus diagnósticos sobre las sociedades humanas y sobre el mundo en el que vivimos, y al mismo tiempo muy entrañable, con personajes con los que sentimos real empatía, con quienes nos emocionamos. Un producto engañoso ya que detrás de su apariencia de producto para adolescentes y jóvenes adultos, es una reflexión muy adulta, válida para todos los públicos con una suficiente madurez para afrontar las duras consecuencias de lo que se narra. Muy recomendable. Aunque los prejuicios hacia el género (sea cual sea como lo definamos, manga, ciencia ficción…) hará que la mayor parte de la población no lo considerará nunca como una opción de lectura. Los mangas son «cosa de críos y adolescentes»…. dirán.

[Cine] The room next door (2024)

Cine

The room next door (2024; 53/20241021)

Sí… la película es española, pero el título oficial está en inglés. La película está rodada en inglés. No es la primera de Pedro Almodóvar en este idioma, pero si es el primer largometraje. Ya rodó un interesante corto no hace mucho, con una de las protagonistas de la película que nos ocupa hoy. Que está basada en una novela de una autora norteamericana. Rodada en Nueva York y otras localizaciones de Nueva Inglaterra, y con unos temas que tal y como se plantean pueden ser universales, pero están muy vinculados a la realidad estadounidense.

Si no recuerdo mal, hace más de una semana que vi la película, las primeras imágenes me parecieron tomadas desde la isla de Roosevelt, como las fotografías con las que acompaño esta publicación.

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Una escritora (Julianne Moore), mientras firma libros en un acto de promoción, un libro sobre el miedo a morir y el rechazo a la muerte, se entera de que una buena amiga suya (Tilda Swinton), de la que se encuentra extrañada desde hace años, está enferma de cáncer y pasándolo mal, por la dureza del tratamiento. Esto le lleva a contactar de nuevo con la amiga y retoman la relación, sirviendo de fuerte apoyo a la enferma, especialmente cuando las cosas van a peor. Pero un día la enferma le confiesa que no está dispuesta a que la enfermedad se adueñe de su destino, que se suicidará con un fármaco antes de que las cosas se pongan mal, y que precisa de su compañía y apoyo, aunque no de su ayuda física para el suicidio.

Los temas que más han destacado en los comentarios sobre la película son la libertad y la autonomía personal, y el derecho a una muerte digna, la eutanasia. Pero creo que hay que insistir que hay un tema muy importante en la película, la amistad genuina, la que implica comprensión y aceptación del otro, incluso cuando en ocasiones sus valores entran en conflicto con los nuestros. No hace falta decir que la película está rodada con infinito esmero, y con la estética habitual del director, más matizada y menos estridente que en su juventud. Estridencias de color que nunca me molestaron, todo he de decirlo. Al contrario. Pero el valor principal de la película está en las dos protagonistas del largometraje, en su presencia, saber estar, en sus diálogos, en los sentimientos y sensaciones que transmiten. Con la colaboración puntual, pero destacable, de un simpático y humanista John Turturro. Excelente trabajo interpretativo, al servicio del cual Almodóvar pone todo su saber cinematográfico.

Ya digo que para mí el tema principal es esa amistad, esa solidaridad interpersonal, basada en el respeto al otro y a sus valores, incluso cuando no coinciden exactamente con los propios. Sobre el derecho a una muerte digna, la legislación actual sobre eutanasia, con sus virtudes y sus defectos, por motivos profesionales estoy muy familiarizado con ella y con las personas que solicitan la prestación de ayuda para morir, nos pone varios escalones sobre la situación en muchos estados de Estados Unidos y en muchos países del mundo. Por ello, de alguna forma, el debate que plantea al respecto la película lo tengo más superado. Para algunos será fundamental… pero a mí me parece más un macguffin para hablar de esas relaciones interpersonales basadas en el respeto y en la autonomía personal, en la capacidad de decidir. Que no es poco. En cualquier caso, una película más que recomendable. Y que puede interesar tanto a los aficionados al cine del director, como a quienes no lo son. Frente a otras películas de Almodóvar que dividen más las opiniones de los espectadores, creo que esta debería concitar más consenso. No obstante, aquellos que ideológicamente no esté por la libertad personal por motivos políticos, religiosos, generalmente gentes poco tolerantes, que se abstengan. No lo pasarán bien.

Por cierto, que hay una escena de la película en la que el personaje de Swinton lanza una potente diatriba contra determinadas actitudes sobre la enfermedad grave, sobre el cáncer en especial, actitudes de postureo social que están imperando en la sociedad y en las redes sociales, con la que me siento fuertemente identificado, porque hace mucho que me siento un tanto asqueado sobre determinadas actitudes públicas, especialmente de famosos, que están causando mucho daño en el ánimo y en la forma de afrontar la enfermedad de muchos pacientes y sus familias. Lo he vivido con frecuencia profesionalmente. No voy a entrar con detalle en estos momentos, no tengo el tiempo, ni es el lugar para ello… pero me alegro de que esas ideas se lancen con claridad desde la película.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: *****
Valoración subjetiva: ****

[Viajes] Resumen del viaje a Andalucía del otoño de 2024; los trenes van a peor

Viajes

Desde hace unos años hemos cogido la costumbre de hacer una escapadilla otoñal de cuatro o cinco días antes de que se produzca el cambio de hora y las tardes (y las horas de luz) se hagan escasas. Empezó cuando la pandemia, aprovechando que una buena amiga se había mudado a Sevilla un par de años antes. Pero ya lo hemos establecido. En 2020 y 2021 fuimos a Andalucía, con base en el piso de esta amiga, en 2022 y 2023 estuvimos en distintas zonas del País Vasco. Y en este 2024, hemos vuelto a Andalucía. Las cuestiones técnicas de las fotografías las podéis encontrar en la entrada correspondiente de Carlos en plata.

Con salida el miércoles por la tarde, después de la jornada laboral, hemos permanecido hasta el domingo. El número de combinaciones ferroviarias de alta velocidad ha aumentado en los últimos años. En 2021 había un AVE de Renfe por la mañana y otro por la tarde. En la actualidad hay dos AVE de Renfe por lo mañana, dos por la tarde, un tren Iryo por la mañana y otro por la tarde. Sacado el billete con bastante antelación, el tren de ida entre semana puede salir muy bien de precio, el de vuelta en domingo… ya es más complicado. Lo del precio, digo.

Con base en Sevilla, hemos ido visitando distintos lugares de interés por Andalucía. Novedades de este año han sido Osuna, una población a la que se accede cómodamente en tren desde Sevilla, y que nos agradó mucho, y el desfiladero de los Gaitanes, más conocido por la designación turística El caminito del rey. También nos ha gustado mucho. También se puede acceder en tren, pero hay que planificarlo con tiempo. Por las plazas limitadas para acceder al desfiladero. Como nos decidimos con sólo dos semanas de antelación, contratamos un viaje en el día con una operador turístico. Íbamos a ir también al Puerto de Santa María, con unos conocidos de nuestra amiga “sevillana”, pero la escasez de plazas de tren y la rigidez de la gestión de los trenes de Renfe nos lo impidió. Acabamos pasando un día en Córdoba.

En los últimos dos años he venido observando un progresivo deterioro en el funcionamiento ferroviario. Si el de las líneas convencionales, de ancho de vía ibérico, nunca han salido de la mediocridad, el servicio por debajo de lo esperado se ha extendido a la alta velocidad. Desconozco si se debe al gestor de las infraestructuras ferroviarias o a la mala gestión de las operadoras, siendo Renfe la dominante. En este viaje sólo hemos usado trenes de Renfe. Un total de seis trenes de los que sólo uno fue puntual, el que nos trajo de vuelta de Osuna a Sevilla. Todos los demás, incluidos los de alta velocidad, llevaron retrasos apreciables. El que nos devolvió de Córdoba a Sevilla, nada menos que una hora y quince minutos de retraso. Tenemos pendiente reclamar la indemnización por el retraso. Esa tarde, como comprobamos en la estación de Córdoba, prácticamente todos los trenes tenían incidencias horarias. Y parece que un AVE procedente o con destino Málaga estaba suprimido. Eso sin contar con la nefasta gestión de Renfe en el acceso a los trenes que hace que el tren que nos trajo de Sevilla a Zaragoza, el único que para en Madrid, perdiera 25 minutos en la estación de Puerta de Atocha por las rigideces en la gestión de los accesos. Un parada que no tendría por qué durar más de cinco o diez minutos se prolonga innecesariamente por el guirigay que montan entre unos y otros para el acceso a los trenes de alta velocidad. Un absurdo, especialmente si lo comparas con la agilidad con la que similares situaciones se gestionan en otros países. Cada vez que lo comparo con la sencillez y agilidad de la alta velocidad japonesa, con una densidad de circulaciones y de pasajeros muy muy superior… me llevo las manos a la cabeza.

Pero bueno… aparte de estas incidencias, y una lluvia ligera en la tarde del sábado en Córdoba, han sido cuatro días muy agradables. Eso sí… probablemente tardemos ahora un tiempo en volver a Sevilla. Por muy conveniente que resulte tener casa en la capital andaluza, la densidad de turistas y el hecho de que ya la tengamos muy conocida, hace que presente menos alicientes. Y nuestra amiga que allí vive también quiere aprovechar esos días para ir a sitios que no conoce. Pero si surge alguna actividad interesante por allí que no hayamos hecho… pues nos animaremos con facilidad.