[Cine] Felices 140 (2015)

Cine

Felices 140 (2015); vista el 19 de abril de 2015.

La directora de esta película española, Gracia Querejeta, es una realizadora que me ha parecido desde siempre que tenía unas propuestas interesantes para contar. Sin embargo, la ejecución de las mismas ha presentado cierta irregularidad. De todos modos, su primera colaboración con Maribel Verdú fue una de las películas más interesantes que se ha podido ver en el cine español en la última década. Con todos estos factores, sumado a un reparto a priori interesante, estábamos interesados en pasarnos por la sala de cine para comprobar en primera persona en esta tercera colaboración entre directora y actriz.

Elia (Maribel Verdú) es una mujer que va a cumplir 40 años. Y decide celebrar el aniversario por todo lo alto, invitando a sus mejores amigos y a su hermana con su familia a un fin de semana en una mansión en un paraje idílico en la costa de una isla. La reunión no va del todo mal, aunque se perciben algunas tensiones que proceden del pasado, hasta que suceden dos cosas. Por un lado les comunica la noticia de que le ha tocado la lotería, 140 millones de euros. Por otro lado, una discusión con Mario (Ginés García Millán), su antiguo novio que se ha presentado en la fiesta con su nueva acompañante, una joven actriz todavía no muy conocida, va a llevar a un accidente con consecuencias fatales. Y a partir de aquí, los «amigos» y «familiares» de Elia mostrarán su auténticos sentimientos e intereses.

Parece que la película fue rodada en las islas Canarias; no he estado yo tan al sur, así que nos conformaremos con Menorca, y su Cap de Cavalleria.

Parece que la película fue rodada en las islas Canarias; no he estado yo tan al sur, así que nos conformaremos con Menorca, y su Cap de Cavalleria.

He de decir que la película, inicialmente, me desconcertó un poco. Tenía la sensación de estar viendo una especie de remake de Los amigos de Peter, película generacional emblemática de principios de los años 90. Aunque sin que consiguiese sentir empatía alguna por este grupo de amigos. Si en la película de Branagh los personajes eran gente común, con sus debilidades, con sus pequeños dramas e incluso tragedias, pero con algo real, auténtico que los une y les permite encontrar un camino a la renovación de los lazos de amistad pese a todo, en esta sólo hay un grupo de gente egoísta y mezquina. Pese a todo, en un momento dado, la película cambia de tono y de género, el accidente fatal cambia las reglas del juego, y aquí encontramos alguna razón para justificar el planteamiento inicial. No obstante, el interés por lo que les pase a este grupo de gente apenas remonta.

No obstante, la película va a saliendo a flote a pesar de las deficiencias en su planteamiento y en el diseño de caracteres gracias a que efectivamente nos encontramos ante un reparto veterano y sólido, que quizá no están en sus papeles destacados, pero tienen oficio para sacar adelante en el empeño. Incluso ofreciéndonos momentos muy buenos. Creo que algunos de ellos, véase Eduard Fernández, llegan a estar desaprovechados en sus capacidades dramáticas.

También hoy bonitas casas y mansiones de veraneo en la isla Mediterráneo en las que disfrutar de la suave noche de principios de otoño.

También hoy bonitas casas y mansiones de veraneo en la isla Mediterráneo en las que disfrutar de la suave noche de principios de otoño.

Puestos a resumir, creo que detrás de esta película había una buena idea. Una reflexión sobre la «riqueza» sobrevenida, no derivada del esfuerzo y un planteamiento vital y honesto, una reflexión sobre el egoísmo y sobre la mezquindad, una reflexión sobre las diferencias entre la amistad cierta y la pretendida, sobre la familia… Un entorno cerrado en el que confrontar a los personajes… Ideas no novedosas, pero susceptibles de desarrollar buscando nuevos enfoques. Y de alguna forma la cosa falla, sin que sea ninguna catástrofe, pero sin que nos vaya a dejar huella en el futuro.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
En cualquier caso, aunque haya tan bellos paisajes como este de la Cala Sa Torreta, no bastan para levantar la película.

En cualquier caso, aunque haya tan bellos paisajes como este de la Cala Sa Torreta, no bastan para levantar la película.

[Libro] Saga

Cine

Estos días atrás están siendo noticia en el mundo del cine porque ya se van viendo los avances de la nueva entrega de la saga Star Wars. De momento se han atrevido a sacar a Han Solo y a Chewie. De la princesa Leia y su hermano, de momento no hay imágenes. Y bueno, han salido nuevos robots, nuevos personajes, nuevos malos,… También se anuncia se empiezan a ver borrosas imágenes del primer spin off de la saga… La space opera cinematográfica por excelencia esta de nuevo en el candelero. Esperemos que con mejores resultados que la floja trilogía que el tío Lucas nos ofreció a caballo entre los siglos. Lo cierto es que Star Wars se ganó su puesto en el imaginario colectivo con la primera película. Demostró lo buena que puede ser una película de aventuras en el espacio con la segunda. Pero a partir del momento en que salieron los ositos de peluche de la tercera… Nunca fue lo mismo. Por eso muchos esperamos las nuevas galaxias en una galaxia muy, muy, muy lejana, hace mucho, mucho, mucho tiempo… con cierto escepticismo.

Pero no por ello el mundo deja de girar, y menos cuando hablamos a escalas galácticas donde nada se está quieto, todo gira y todos los cuerpos se atraen los unos a los otros en un movimiento aparentemente sin fin. Y llegan otros, y con desparpajo demuestran que se pueden crear nuevas aventuras espaciales, de forma original, con intensidad, con su dosis de drama y su dosis de humor. La fórmula original de la saga galáctica. Y eso es lo que quiero mostraros hoy. Lo que pasa es que cambiaremos de medio. Dejaremos el cine y nos pasaremos a la historieta. Que por si alguien no se había enterado, es un medio excelente para contar historias.

Saga
Guion, Brian K. Vaughan; dibujo, Fiona Staples; traducción, Diego de los Santos
Editorial Planeta DeAgostini, 2012-2014
Historieta

A falta de imágenes de los mundos de estos galácticos Romeo y Julieta, nos iremos a Verona, la patria de los originales shakespearianos.

A falta de imágenes de los mundos de estos galácticos Romeo y Julieta, nos iremos a Verona, la patria de los originales shakespearianos.

Saga nos cuenta la historia de Hazel, la hija de Alana y Marko. Dos jóvenes soldados de dos razas enemigas, que libran una guerra aparentemente sin fin a escala galáctica, pero que paradójicamente acaban enamorándose a modo de unos improbables Romeo y Julieta futuristas, que en lugar de suicidarse por amor, deciden tirar por la del medio, tener una hija mestiza contra toda probabilidad como consecuencia de una reconciliación tras una pelea, y que tienen que escapar por toda la galaxia, donde todas las partes los quieren ver muertos, con la única ayuda de un fantasma desmembrado que sirve de niñera, y de los padres de Marko.

Detallar aquí un resumen de las numerosas aventuras a las que se ven expuestos, de los numerosos personajes secundarios, de las tramas paralelas que a veces confluyen y a veces divergen, me parece tarea imposible. Y es una obra en marcha. En Estados Unidos se publica por entregas, mientras que en España se publica en volúmenes que agrupan dichas entregas de seis en seis.

Aquel joven Montesco no pudo huir con su bella Capuleto a otros mundos a intentar seguir con su romance y su vida.

Aquel joven Montesco no pudo huir con su bella Capuleto a otros mundos a intentar seguir con su romance y su vida.

He de decir que me sorprendió. Me sorprendió de forma tan favorable, que me enganché de modo inmediato, y en estos momentos suspiro porque aparezcan nuevos volúmenes de Saga. Como decía en la introducción tiene aventura. Aventura intensa. En algunos momentos, de no parar. Tiene sorpresas; no puedes dar nada por sabido o supuesto. Tiene humor. Unas veces más blanco, otras, las más, más negro. Tiene drama e incluso sus dosis de tragedia. Puede ser entrañable. Empatizas y mucho con los protagonistas. Pero también con algunos de los personajes secundarios. Hay crítica a las sociedades modernas. A los medios de comunicación, a las superpotencias que llevan sus guerras lejos de sus territorios, a la hipocresía de las clases gobernantes, al estúpido militarismo, a los reality shows, a la familia tradicional,… Pero al mismo tiempo, la supervivencia del grupo familiar nuclear, al menos de momento, es un canto de esperanza a la familia bien entendida y a algunos valores que parece que algunas veces se nos olvidan. Todo ello, además, en un universo bien engranado, bien imaginado, bien construido, lleno de maravillas y de diversidad.

Saga es una historieta adulta. Y creo que es apta y recomendable para todo aquel que tenga ganas de aventura y de maravilla. Para quien no haya perdido la capacidad de soñar e imaginar, pero al mismo tiempo no quiera ñoñerías ni tonterías, para todo aquel que quiera que le traten como a un lector inteligente. Así que a por ella.

Ya veremos a ver qué pasa con Alana y Marko... o en último extremos, con la jovencita Hazel, todavía un niña muy pequeña en este momento de la historia... aunque narre en primera persona...

Ya veremos a ver qué pasa con Alana y Marko… o en último extremos, con la jovencita Hazel, todavía un niña muy pequeña en este momento de la historia… aunque narre en primera persona…

[Cine] Chiisai Ouchi (小さいおうち) (2014)

Cine

Chiisai Ouchi  (小さいおうち) (2014); vista el 18 de abril de 2015.

Comentaba hace unos días la triste realidad de que hay películas que se estrenan en España, que parecen interesantes, muchas veces de cinematografías poco frecuentes en cartelera, pero que no llegan a Zaragoza. No es que falten salas de cine. Es que en todas echan lo mismo. Probablemente nunca ha habido tantas salas de cine individuales en nuestra ciudad en toda su historia, ni siquiera en los tiempos de los cines de barrio y la salas de reestreno, cuando el paseo de la Independencia era una sucesión de salas de cine, algunas de ellas potencialmente convertibles en teatros. Pero la variedad es escasa. Agrupadas en su mayor parte en complejos de multisalas en centros comerciales, lo que plantean al espectador no es que película ver, sino donde ver el blockbuster del momento.

Pero estamos los aficionados al cine que buscamos algo más que la enésima versión del superhéroe de turno, o la «disneynada» de turno, o cualquier excusa para atracarse de palomitas y refrescos de cola con toneladas de azúcar, o ciclamatos/sacarinas/etc para los consumidores con más sentimiento de culpabilidad. Y cogerse el AVE para ver la película en las escasas salas en las que se estrena en Madrid o Barcelona, sale un poco caro. Y vete tú a saber  cómo, cuándo o en qué condiciones se podrá ver de otra forma «legal». Así que la tentación de tirar de métodos «poco ortodoxos» es alta. Pero es lo que parece que busca la industria del cine. Porque si no no entiendo que a una ciudad de setecientos mil habitantes no llegue oferta cinematográfica suficiente. O simplemente somos un país cutre culturalmente hablando, claro.

En cualquier caso, una de las películas de más éxito en la cinematografía japonesa el año pasado fue esta «casita», la vi en versión original subtitulada y de ahí el título en japonés, que donde la puedan encontrar, la encontrarán también doblada al castellano con el título «La casa del tejado rojo». Es una película del prolífico Yôji Yamada, que nos defraudó un tanto no hace mucho con una versión no excesivamente acertada de la fenomenal Tôkyô monogatari (Cuentos de Tokio) de Yasujirô Ozu. No es que estuviera mal la nueva versión; es que no aportaba nada. Era innecesaria.

Si las ciudades japonesas, Tokio entre ellas, no son más bellas, es debido a la gran destrucción que sufrieron durante la guerra mundial.

Si las ciudades japonesas, Tokio entre ellas, no son más bellas, es debido a la gran destrucción que sufrieron durante la guerra mundial.

Pero aquí nos encontramos ante la historia de Taki (Chieko Baishô/Haru Kuroki), una joven del norte de la isla de Honsu, que en los años 30 del siglo XX entró a servir en una casa de clase media alta, gente cordial que la trata bien y con consideración, y en la que destaca la joven esposa, Tokiko (Takako Matsu), una mujer de gran belleza, atractivo y estilo, que contrasta con su esposo, buen tipo pero simplón y sin matices. Así que cuando aparezca un joven artista, educado, sensible y atractivo, el mundo de las dos mujeres se verá puesto cabeza abajo, aunque será Tokiko la que iniciará un romance ilícito con el joven.

La historia está contada en flashback. Tras la muerte de Taki, ya anciana, conocemos cómo redactó sus memorias en las que se descubre la realidad de cómo transcurrió el romance entre la guapa Tokiko y el sensible artista. Pero también descubriremos los sentimientos de la discreta Taki, que no era de piedra… Nos recuerda el personaje de Tokiko a una Emma Bovary trasladada a la época del militarismo japonés, que llevó al país a la catástrofe. Una joven admirada cuando todavía estaba soltera, atrapada en un matrimonio con una bueno hombre y con buena posición social, pero aburrida y añorante del romance y la emoción. La diferencia con Bovary es que parece encontrar fuera del matrimonio un amor real, menos superficial que el de Emma, más auténtico, aunque de difícil resolución. Resolución que vendrá dada por la guerra y, con esta premisa, difícil es imaginar un final feliz.

Yamada aprovecha la época de la acción principal para hacer un repaso al ambiente social y a la posición de la pequeña burguesía japonesa en los años de la segunda guerra sinojaponesa y la segunda guerra mundial. Se contrasta la percepción de los burgueses tokiotas en los años 30 de los acontecimientos en China, que los ven lejos, y de los que no sospechan o no quieren sospechar la realidad de las atrocidades que su país lleva por el mundo, con la visión del joven nieto de Taki, que constantemente pide que cuente la verdad de la época y no la versión edulcorada. Sin entender que esta es la visión de Taki, que ella no percibió la dureza de la guerra y sus consecuencias hasta muy tarde.

Las viviendas de madera y papel ardían con facilidad con el napalm, la gasolina y el fósforo de las bombas americanas. Esto es algo que se recoge en la película de hoy.

Las viviendas de madera y papel ardían con facilidad con el napalm, la gasolina y el fósforo de las bombas americanas. Esto es algo que se recoge en la película de hoy.

Técnicamente, la realización del filme es irreprochable, siendo un cine heredero de las tradiciones del cine japonés de antaño. Pero donde realmente destaca es en la empatía que nos producen los personajes, gracias al excelente trabajo de sus intérpretes, especialmente la dos mujeres protagonistas. El trabajo de Haru Kuroki ha sido reconocido con diversos premios durante la carrera comercial del filme, tanto en su país como fuera de él.

Como vemos, una película que no carece de interés. No está al nivel de maestría que otros referentes del cine japonés en los que nos podríamos fijar, pero resulta interesante, emotiva y se ve con agrado. ¿De verdad que con una adecuada promoción esta película no es vendible en una ciudad occidental de setecientos mil habitantes? Pestiños mucho peores se estrenan y se ven… En fin…

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Por ello, para intentar recuperar algo del ambiente de la antigua Edo en la actualidad, os traigo estas fotografías de los jardines de Hamarikyu, con su coqueta casa de té en el lago principal de los jardines.

Por ello, para intentar recuperar algo del ambiente de la antigua Edo en la actualidad, os traigo estas fotografías de los jardines de Hamarikyu, con su coqueta casa de té en el lago principal de los jardines.

[Cine] Il capitale umano (2013)

Cine

Il capitale umano (2013); vista el 16 de abril de 2015.

Finalmente, y a pesar de las apreturas de tiempo, podemos escaparnos esta semana a ver una película en la salas de cine, la versión original de un drama italiano con algún tono de comedia negra y sátira, que podemos encontrar en la cartelera española en versión doblada con el título literalmente traducido, El capital humano.

Además de alguna que otra crítica positiva, el hecho de que estemos ante una película de Paolo Virzi, que hace unos años nos trajo un simpático homenaje a las madres, nos animó a ver esta película que, como veremos, combina la intriga con la crítica social.

En mi reciente viaje por Italia pisé tierras lombardas, por ejemplo en Mantua; no excesivamente cerca de donde se ha rodado la película, que creo que es Varese y alrededores.

En mi reciente viaje por Italia pisé tierras lombardas, por ejemplo en Mantua; no excesivamente cerca de donde se ha rodado la película, que creo que es Varese y alrededores.

En las vísperas de Navidad, en algún lugar del norte de Lombardía, un ciclista es atropellado y gravemente herido, finalmente muerto, mientras su agresor se da a la fuga omitiendo el deber de auxilio. Mediante flashbacks seguidos desde el punto de vista de algunos de los implicados, sabremos de los acontecimientos que en los seis meses pasados desembocarán en esta tragedia. El agente inmobiliario que pretende codearse con los grandes de las finanzas, siendo en sí mismo un patán. La joven que se harta del malcriado adolescente de la rica familia en la que se fija el agente inmobiliario para guiar sus malhadadas inversiones. Un joven traficante de drogas que sigue tratamiento con un psicóloga embarazada, mientras que su hijastra se fija en el chaval. Una actriz que abandonó su carrera por casarse con un prometedor hombre de negocios y que ahora añora aquel ambiente, e incluso flirtea con un director teatral… Todos ellos están interrelacionados, y todos tienen que ver con el drama.

Virzi teje con habilidad una crítica social a la cultura del pelotazo, a la banalidad de la vida social italiana, al mismo tiempo que construye una intriga con dos incógnitas. La primera, quién atropella al ciclista. La segunda, una vez que sabemos quién es el autor, quién será quien pague las consecuencias. Todo ello bastante bien llevado y entretenido.

Son típicas del norte de Italia los cascos históricos porticados, y las "piazzas" con sus mercados.

Son típicas del norte de Italia los cascos históricos porticados, y las «piazzas» con sus mercados.

Además de un guion bastante bien tejido, tenemos que agradecer también el trabajo de un sólido reparto, tanto entre los intérpretes más veteranos como Fabrizio BentivoglioValeria Bruni TedeschiFabrizio Gifuni o Valeria Golino, como en los más jóvenes, entre quienes destaca la solidez de Matilde Gioli.

Película por lo tanto bastante visible, probablemente de lo más atractivo en estos momentos en la cartelera de nuestra ciudad. Por cierto, que no pude evitar durante la película recordar constantemente una de las películas de intriga más notables de la filmografía española, Muerte de un ciclista de Bardem, también protagonizada por una joven actriz italiana, que acabaría aposentándose en nuestro país.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Y si los lugares de rodaje de la película no andan muy lejos de la parte occidental de la región de los grandes lagos italianos, esta semana visité la parte más oriental, el lago de Garda, también con parte de sus costas en Lombardía; y muchos pijos vanales holgando, aunque últimamente se les oye hablar más en tudesco que en italiano.

Y si los lugares de rodaje de la película no andan muy lejos de la parte occidental de la región de los grandes lagos italianos, esta semana visité la parte más oriental, el lago de Garda, también con parte de sus costas en Lombardía; y muchos pijos vanales holgando, aunque últimamente se les oye hablar más en tudesco que en italiano.

[Cine] Futatsome no mado (2つ目の窓) (2014)

Cine

Futatsome no mado (2つ目の窓) (2014); vista el 14 de abril de 2015.

Esta semana no hemos podido escaparnos al cine. No desesperamos sobre la posibilidad de ir hoy o mañana, porque hay una propuesta italiana que nos está haciendo tilín. En cualquier caso, he comprobado que en las últimas semanas hay varios estrenos que no han llegado a la cartelera zaragozana. A pesar de que podrían tener un relativo interés. Por ejemplo, desde Japón han llegado a algún recóndito sitio de las carteleras un par de propuestas a las que gustaría echar un vistazo. Si no se aprovechan las temporadas bajas para rescatar el cine menos comercial, dime tú cuando… En fin. Di que hay modos de acercarse a ellas, aunque no les guste a los distribuidores y exhibidores. Pero si no nos las traen, es que tampoco les importa mucho. Supongo. Así que me he visto en casa este largometraje de la directora Naomi Kawase (en esta entrada seguiré el estilo occidental, colocando el apellido en segundo lugar, y el modo oriental, en el que va al principio del nombre de la persona). La cinta se ha estrenado en España, como digo en algún sitio ignoto para mí, como «Aguas tranquilas», y el denominado título internacional es «Still the Water».

En un día de verano, con tiempo tormentoso, en la isla japonesa subtropical de Amami, al sur del archipiélago principal nipón, Kaito (Nijirô Murakami), un adolescente del lugar, descubre un cuerpo de hombre desnudo muerto en el mar. Kaito suele ir acompañado o acompañar a la alegre Kyôko (Jun Yoshinaga), su amiga. Aunque entre ambos jóvenes surge algo más que amistad. Ambos se encuentran con conflictos familiares que se centran en las madres. Los padres de Kaito están divorciados, su padre vive en Tokio. Su madre suele salir con distintos hombres que convierte en sus amantes. Y Kaito lo lleva mal. La madre de Kyôko está gravemente enferma, y va a morir. Aunque su familia se encuentra muy unida, y la madre ha ejercido de chamán en la religión tradicional del lugar y afronta la muerte con serenidad. De todos modos, los conflictos personales en un período tan crítico como la adolescencia van a remover los cimientos de la vida de estos jóvenes, que tendrán que resolver y afrontar estas situaciones.

Mi experiencia en islas japonesas está algo más al norte que la que sale en la película, la bella isla de Miyajima.

Mi experiencia en islas japonesas está algo más al norte que la que sale en la película, la bella isla de Miyajima.

Esta es una de esas películas que o te encanta o te aburre y la odias. Una película muy contemplativa, donde pasan muy poquitas cosas en las dos horas que dura. Una película que se recrea en los paisajes, en las escenas, en los detalles, en la música. Por lo tanto, podrá haber quien se exaspere del ritmo de la misma. Pero si te dejas llevar por los personajes, si empatizas con los caracteres, no sólo los dos protagonistas sino también con los de los distintos adultos que les rodean, les influyen, les guían o los condicionan, empiezas a considerar que estás ante una película que tiene sus valores y su interés. De hecho, es una de esas películas que he percibido mejor y con más conocimiento a la mañana siguiente que justamente tras los créditos finales.

A la directora le gusta rodar con actores y actrices no profesionales, del lugar en el que se rueda la película. La chica protagonista si que es profesional; probablemente está escogida por su aspecto de adolescente, pero teniendo en cuenta que ya es una chica mayor de edad y tuvo que rodar alguna escena de desnudo. Nada escabroso. Toda la cinta tiene una estética muy cuidada, casi recreándose en exceso en ella, en la belleza estilizada de los personajes, en las aguas transparentes del Pacífico, en los bosques casi tropicales de la isla. En cualquier caso, todos ellos cumplen suficientemente para los objetivos de la realizadora.

Rodeada del mar interior de Seto, con los bellos bosques primarios del monte Misen, en los que encontramos desperdigados pequeños santuarios shintoístas, la religión tradicional de Japón.

Rodeada del mar interior de Seto, con los bellos bosques primarios del monte Misen, en los que encontramos desperdigados pequeños santuarios shintoístas, la religión tradicional de Japón.

Entiendo que no es una película muy comercial, o que responda a los criterios de comerciabilidad palomitera actual. Película más de festivales, película de autor, autora en este caso, que no pocos adjetivarán como «lenta». Pero que tiene sus virtudes, y que permite conocer otras culturas y otras formas de atormentar problemas personales de carácter universal.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Un buen lugar para perderse... pero bueno... si algún día se tercia... ¿se podría uno plantear llegar hasta las remotas islas Ryūkyū, de la cual la más famoso es Okinawa?

Un buen lugar para perderse… pero bueno… si algún día se tercia… ¿se podría uno plantear llegar hasta las remotas islas Ryūkyū, de la cual la más famoso es Okinawa?

[Cine] Perdiendo el norte (2015)

Cine

Perdiendo el norte (2015); vista el domingo 29 de marzo de 2015.

No tenía yo muy claro el ir a ver esta comedia española. Mi instinto de conservación me decía que detrás del éxito de esta película, una de las más taquilleras en el solar hispano en lo que va del año, podría andar la falta de criterio de mis compatriotas, que al fin y al cabo han elevado en otros momentos al Olimpo del cine patrio a entes tan variados en el terreno de la comedia como alguno de los Ozores, a los Pajares, o a los Torrentes. Si no pongo «dignos» ejemplos más recientes es porque mi desconfianza me protege de ciertas «agresiones». Pero en un fin de semana con una oferta en cartelera no demasiado atrayente, y sin saber qué hacer un domingo por la mañana, acepto la invitación para ver esta película dirigida por Nacho G. Velilla, que por cierto tampoco transmite mucha seguridad.

La película tiene un argumento oportunista. Ante la tremenda crisis económica que afecta a España en los últimos años, y con jóvenes recién salidos de la universidad, teóricamente bien preparados, pero sin empresas que les den trabajo, dos de ellos, uno del área de las económicas o empresariales, Hugo (Yon González), y otro de las ciencias biológicas, Braulio (Julián López), hacen la maleta y se disponen a hacer las «alemanias». Y allí descubren que no es oro todo lo que reluce, y acabarán trabajando de pinches en un restaurante turco, mientras son acogidos en el piso de otros dos españoles emigrados, la guapa Carla (Blanca Suárez), y su fumao hermano Rafa (Miki Esparbé).

Hoy nos iremos con los protagonistas de la película a Berlín que, por otra parte, es una ciudad muy agradable.

Hoy nos iremos con los protagonistas de la película a Berlín que, por otra parte, es una ciudad muy interesante de visitar. La casa de las culturas del mundo en el Tiergarten.

Pues nada. Los peores presagios se cumplieron. Alguien dijo a la salida que los únicos que habían perdido el norte habían sido el director y los nada menos que cuatro guionistas, uno de ellos «se llama» como el director, que han sido necesarios para perpetrar esta comedia carente de gracia y originalidad. Personajes estereotipados que hemos visto y nos han cansado mil veces en la televisión. Chistes oportunistas y previsibles que hemos visto, oído y nos han saturado mil veces en la televisión. Y una demostración de que al contrario que lo que sucede en otras cinematografías, parece que en España la industria del cine es incapaz de usar la comedia para profundizar mínimamente y con seriedad en los temas sociales que preocupan a la gente. Por que al final, la cosa se queda en una tonta comedia romántica, como las hemos visto cienes y cienes de veces, absolutamente previsible e inverosímil por encima de la suspensión voluntaria de la incredulidad a la que se somete el espectador cinematográfico.

Todo ello con dos protagonistas que son muy monos, muy guapos, pero que muestran escasa química cuando se juntan en pantalla, y que además forman parte de ese conjunto de mediocres actores y actrices jóvenes que salen de la caja tonta y que plagan el cine actual español. De los que pocos nos sorprenden de vez en cuando con una progresión ascendente y generalmente en el terreno del drama. Estos no nos sorprenden. Mediocridad televisiva. Pululan por ahí algunos veteranos que muestran oficio, como Malena Alterio y especialmente José Sacristán, que animan un poco la pantalla con sus intervenciones. Especialmente este último se marca un par de escenas que demuestran que con un poco más de oficio a la hora de escribir el guion y de contar la historia, sabiendo combinar la comedia con algún tinte de drama propio de las cosas que están pasando, se podría haber hecho una película, distinta, e interesante, con los mismos mimbres aparentes.

La Hauptbahnhof (estación central) de Berlín es el primer lugar donde los dos jóvenes altamente preparados se dan sus primeros "golpes" de realidad.

La Hauptbahnhof (estación central) de Berlín es el primer lugar donde los dos jóvenes altamente preparados se dan sus primeros «golpes» de realidad.

Pero para eso quizá nuestro cineastas debieran tomarse un año sabático de sus trabajos en la ficción televisiva, ver un poco de comedia británica y de alguna otra cinematografía europea, mojarse un poco, ser más políticamente incorrectos, y arriesgarse a finales menos felices, contratando intérpretes menos monos pero con más rasmia interpretativa. Quizá entonces nos ofrecerían películas interesantes. Pero entonces, triste país el nuestro, a lo peor no serían éxitos de taquilla. ¿Nos hemos olvidado que en España se hizo comedia social de excelente nivel cuando ni siquiera había libertad para ello? Verdugos, cochecitos, plácidos, señores marshals, jueves milagrosos, belle époques,… ¿Es que nadie aprendió de Azcona y algunos otros? ¿Dónde han quedado esos amaneceres, que no son poco? De verdad que en este solar, hoy desolado, hubo algún momento en que se sabía hacer comedia con intención. Y excelente. Y con intérpretes y personajes que se nos han quedado para siempre en el imaginario colectivo. ¿A dónde van esta panda de gualdrapas que asolan las pantallas españolas? ¿Y qué hacemos los españoles apoyándoles comprando nuestras entradas, mientras tantos proyectos potencialmente interesantes no ve la luz nunca?

¡Qué condenadamente difícil es ser español y que te guste el cine!

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
El previsible momento en el que la chica mona y el chico mono se dan cuenta que hay algo incluye una visita turística por Berlín, en la que sólo falta el memorial a los judíos asesinados en Europa. Lo cierto es que la película parece por momentos un publirreportaje turístico de la capital germana.

El previsible momento en el que la chica mona y el chico mono se dan cuenta que hay algo incluye una visita turística por Berlín, en la que sólo falta el memorial a los judíos asesinados en Europa. Lo cierto es que la película parece por momentos un publirreportaje turístico de la capital germana.

[Cine] A Most Violent Year (2014)

Cine

A Most Violent Year (2014); visto el jueves 26 de marzo de 2015.

Película vista en versión original subtitulada en castellano, motivo por el cual conservo su título también original en inglés. En la cartelera española se puede encontrar en versión doblada con el título de «El año más violento».

Nos llega acompañada de buenas críticas y un atractivo reparto esta película de J.C. Chandor, que hace unos años nos sorprendió con un interesante primer largometraje, una película que nos ayudaba a entender como puñetas llegó esta maldita crisis que nos está dando por el saco desde hace ya siete años. En esta ocasión, ya veréis que nos muestra un híbrido entre el mundo de la empresas y el de las mafias. O a lo peor es que no son cosas distintas.

Abel Morales (Oscar Isaac) es un empresario en el negocio de la distribución de combustibles derivados del petróleo en la ciudad de Nueva York que está a punto de cerrar un negocio de compra de una terminal que le permitirá ser uno de los grandes de la ciudad. Casado con Anna (Jessica Chastain), la hija de un mafioso, presume de llevar su negocio bajo una estricta ética profesional con sus clientes y con sus empleados. Pero todo esto se pondrá en cuestión cuando una ola de robos con violencia de sus camiones de distribución, simultáneamente con una inoportuna investigación de un fiscal con ambiciones políticas pueden poner en jaque toda la operación y llevarlo a la ruina.

Aunque aparezca menos en las fotografías que habitualmente vemos de Nueva York, la inmensa ciudad también nos ofrece paisajes industriales, especialmente en las riberas de los cursos de agua que rodean las islas que conforman la ciudad.

Aunque aparezca menos en las fotografías que habitualmente vemos de Nueva York, la inmensa ciudad también nos ofrece paisajes industriales, especialmente en las riberas de los cursos de agua que rodean las islas que conforman la ciudad.

Chandor sitúa la acción de su película en el año 1981, del cual dicen las estadísticas que fue el año más violento por el crimen en la ciudad de Nueva York. Y es en ese ambiente, en el que todavía florecen las actividades de las mafias, y en el que los propios empresarios tienen comportamientos mafiosos, en el que se nos ofrece esta interesante reflexión sobre el hombre de negocios íntegro en un mundo en el que tal concepto parece una utopía. Estamos ante una variante del cine de negro al estilo del que se hacía en los años 70 y parte de los 80, con ambientes opresivos, con una ciudad que percibimos como caótica e invivible, lejos de la imagen de atractiva capital del mundo que hoy en día ofrece la Gran Manzana. El protagonista es propuesto como un nuevo y moderno Job que, sin renunciar a sus principios, tampoco quiere resignarse a perder todo lo que ha conseguido como el mítico santo varón del antiguo testamento judeocristiano.

Y siempre sorprende esa tolerancia, peligrosa desde mi punto de vista, al mundo de las armas de fuego. O de cualquier otro tipo.

Y siempre sorprende esa tolerancia, peligrosa desde mi punto de vista, al mundo de las armas de fuego. O de cualquier otro tipo.

Si la película está bien hecha, que lo está con ese aire un poquito «camp» pero bien resuelto que recuerda al mundo setentero, definitivamente cumple con sus objetivos gracias a las excelentes interpretaciones de su pareja protagonista. Tanto Isaac, que recientemente me pareció irregular y poco convincente en otra película, como la siempre solvente Chastain, aparentemente en perpetuo estado de gracia, construyen con sus trabajos el esqueleto del edificio fílmico que de por sí tiene unos buenos cimientos, tanto por sus planteamientos como por su realización. Acompañados por un plantel de secundarios que constantemente dan una réplica más que adecuada a los protagonistas.

Esta ha sido una agradable sorpresa, que aun ha mejorado las expectativas de partida y que además crece en el recuerdo, en el que percibes cuantos matices hay, cuantas cosas se dicen, como se juega con las terribles ironías. Y que peligrosas pueden ser algunas mujeres si no te quieren. Y a lo peor más aún si te quieren. Grande, Chastain.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
En cualquier caso, incluso en sus paisaje más industriales e industriosos, la ciudad ofrece oportunidades fotográficas por doquier.

En cualquier caso, incluso en sus paisaje más industriales e industriosos, la ciudad ofrece oportunidades fotográficas por doquier.

[Cine] Blade Runner; escuchar las «lágrimas en la lluvia» de nuevo

Cine

Blade Runner (1982); vista, de nuevo, el viernes 20 de marzo de 2015.

Nota previa: Me parece absurdo tener que avisar de «spoilers» sobre una película con más de treinta años de vida, pero por si hay alguno por ahí que todavía se tiene que caer del guindo, seguro que en las líneas siguientes se destripa el argumento del filme.

Creo que no es la primera vez que os hablo de Blade Runner (y aquí, y aquí), entre otras ocasiones)  en este Cuaderno de ruta. Para mí es una de las obras cinematográficas de la ciencia ficción. No manifiesto, ni de lejos, el mismo entusiasmo hacia la novela corta de Philip K. Dick en la que se basa y que también leí en su momento.

La última vez que referencié de alguna forma esta magnífica producción fue hace pocas semanas, cuando comenté la enésima aproximación al tema de los androides de aspecto humano y la inteligencia artificial. Una aproximación que llega ni de lejos a la calidad y a la profundidad que Ridley Scott nos ofreció en la aventuras del blade runner Deckard (Harrison Ford) en una paradójica Los Ángeles en la que siempre llueve y a veces nieva. El enfriamiento global en lugar del calentamiento global como escenario cuasiapocalíptico.

No se me ocurría que fotografías poner adecuadas al tema de la película de hoy. Así que me salgo por la tangente, y os muestro algunas diapositivas recientemente digitalizadas de un viaje que hice a Bilbao en noviembre de 2000.

No se me ocurría que fotografías poner adecuadas al tema de la película de hoy. Así que me salgo por la tangente, y os muestro algunas diapositivas recientemente digitalizadas de un viaje que hice a Bilbao en noviembre de 2000.

Es la cuarta vez que veo la película en pantalla grande. La vi con 19 años en el verano de su estreno en España. La película tiene siete u ocho versiones, siete u ocho montajes distintos. Esa que yo vi por primera vez era la destinada en el momento de su estreno al mercado internacional, que se supone era algo más cruda que la destinada al mercado doméstico estadounidense. La vi en los años noventa cuando se anunció por primera vez que había un montaje distinto que modificaba la historia, del que también hubo varias versiones hasta que se anunció el «montaje del director» en 1992. Poco después se estrenó en España en sala grande y la volvía a ver. Este mismo montaje fue el que vi en 2006 en la filmoteca de Zaragoza. Y por último está el llamado «montaje final» que es el que tengo yo en DVD en casa, y que el pasado viernes pude ver por primera vez en pantalla grande. Entre las versiones de 1982 y la de 1992 hay diferencias sustanciales que cambian el sentido de la película, entre la de 1992 y la de 2006 estas diferencias no son tan notables. Si acaso sirven para reafirmar el significado que desde 1992 le damos muchos aficionados a la película.

Porque hace tiempo que entendemos que Deckard es un replicante, el que hace que las cuentas salgan. Seis que escaparon de las colonias, más uno experimental en las oficinas de Tyrell Corporation. Si hay uno que queda frito electrocutado antes de que empiece la película. Si Rachael (Sean Young) es la experimental de Tyrell Corporation. Si Deckard retira a Leon (Brion James), Zhora (Joanna Cassidy) y Pris (Daryl Hannah). Si Roy Batty (Rutger Hauer) «muere» cuando ya tenía a Deckard derrotado… Falta uno, ¿verdad? Si a eso sumas los unicornios y las fotos… no sé cómo se puede discutir todavía la naturaleza de Deckard.

En aquel momento, el monumento actualmente más emblemático de Bilbao, el museo Guggenheim, llevaba poco tiempo abierto, y el poco tiempo libre del que dispuse en aquella visita de trabajo fue para visitarlo.

En aquel momento, el monumento actualmente más emblemático de Bilbao, el museo Guggenheim, llevaba poco tiempo abierto, y el poco tiempo libre del que dispuse en aquella visita de trabajo fue para visitarlo.

Y la naturaleza de Deckard es lo de menos. Porque si el tema central de la película, elaborado a través de una excelente trama de cine negro en lugar de la pedantería psicológica de hace un par de semanas, es la naturaleza de la humanidad, la naturaleza de la inteligencia, qué es ser persona, qué significado tiene la muerte, y el instinto de supervivencia de quien está vivo, el personaje principal, el que realmente alimenta nuestras reflexiones no es Deckard, ni Rachael, ni la palabrería de Eldon Tyrell (Joe Turkel), sino la energía, el ímpetu, el deseo de saber y el ansia por sobrevivir de Roy Batty, que con cada revisión que hago del filme, sea en la pantalla grande o en la pantalla de mi televisor, se me presenta cada vez más como el auténtico protagonista de la función. Y sobre todo, el fabuloso monólogo de Batty, Lágrimas en la lluvia, que es lo que definitivamente llena, no de personalidad, sino de humanidad al Nexus 6. Cuando se lamenta por la pérdida de los recuerdos y las experiencias que acarrea la «muerte», la no existencia.

I’ve… seen things you people wouldn’t believe… Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I watched c-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate. All those… moments… will be lost in time, like tears… in… rain. Time… to die…

Ese es el momento cumbre de la película. El fundido a negro cuando se cierran las puertas del ascensor, tras encontrar el pequeño unicornio de papel en la huida de Deckard y Rachael… sólo es la forma elegante de terminar una historia que no termina aquí, pero que inteligentemente se deja al espectador para que la continúe en su propio pensamiento. Como crea conveniente. Independientemente de la interpretación que le quieran dar sus creadores y protagonistas.

Sólo me queda añadir un cosa… Me parece un herejía, un oportunismo lamentable, que un fabricante de teléfonos mancille el nombre «Nexus-6», asignándolo a uno de sus estúpidos terminales. Por perfecto que sea, nunca se me ocurriría compra una desvergüenza tal. Y si alguien no ha visto todavía la película, ya está tardando.

Tenía olvidades y sin digitalizar aquellas diapositivas, realizadas con la Olympus mju-II, qué excelente cámara, en el marco de unas jornadas sobre evaluación de tecnologías sanitarias, muy interesantes. Pero que no avanzaron por el terreno de las tecnologías que puedan llevar a la creación de vida artificial o androides de carne y hueso... "skin jobs", pellejudos en la versión española, apelativos a los que se homenajearía posteriormente en la versión moderna de Galactica...

Tenía olvidades y sin digitalizar aquellas diapositivas, realizadas con la Olympus mju-II, qué excelente cámara, en el marco de unas jornadas sobre evaluación de tecnologías sanitarias, muy interesantes. Pero que no avanzaron por el terreno de las tecnologías que puedan llevar a la creación de vida artificial o androides de carne y hueso… «skin jobs», pellejudos en la versión española, apelativos a los que se homenajearía posteriormente en la versión moderna de Galactica…

[Cine] Maps to the Stars (2014)

Cine

Maps to the Stars (2014); vista el miércoles 18 de marzo de 2015.

No ando con mucho tiempo para hablar de la película que vimos hace unos días. Hoy hemos tenido una maratón rugbística, que nos ha dejado con el corazón acelerado y la tensión por las nubes. Emoción como hacía tiempo no se veía, de la que os hablaré probablemente el lunes. Mientras, y antes de salir a despejarnos un poco en la noche del sábado, os dejo aunque sea un rápido comentario sobre la última película de David Cronenberg, director del que siempre esperamos que nos proporcione otra agradable sorpresa como algunos excelentes filmes que dirigió en el pasado, y más cuando tiene un reparto tan atractivo como ésta.

Agatha Weiss (Mia Wasikowska) es una joven que regresa a Los Ángeles después de un tiempo ausente, separada de su familia formada por el psiquiatrá Stafford Weiss (John Cusack), su madre Christina (Olivia Williams), y su hermano pequeño, Benji (Evan Bird), una rutilante estrella del firmamento de los intérpretes infantiles y adolescentes, con quienes comparte un oscuro pasado. No siendo especialmente bien recibida por estos, entrará a trabajar como asistente de una actriz en decadencia, Havana Segrand (Julianne Moore), que quiere reverdecer viejos laureles realizando una nueva versión de la película que lanzó al estrellato a su madre, también actriz, con quien también tuvo una tormentosa relación. Poco a poco, iremos descubriendo las miserias que esconden estos y otros famosos de Hollywood.

Quiero aprovechar la entrada de hoy para recordaros que tengo un tumblr dedicado a las fotografías de mis viajes.

Quiero aprovechar la entrada de hoy para recordaros que tengo un tumblr dedicado a las fotografías de mis viajes.

Cronenberg vuelve a dar un repaso a las miserias y entresijos del famoseo en una película que sinceramente no nos acabó de entrar, y con unos personajes por los que en definitiva no alcanzamos a sentir empatía alguna y cuyo destino nos importó más bien poco.

Lo cual es una pena, porque el nivel actoral del reparto es alto, si bien no lo suficiente como para levantar en ningún momento una película que se deja ver, pero que decepciona. Qué se le va a hacer. Veis, ya he dicho que iba a ser breve. Es que me están esperando.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
En él hago recorridos cíclicos a mi historia viajera. Ahora estoy subiendo fotografías de 2010. La dirección es:

En él hago recorridos cíclicos a mi historia viajera. Ahora estoy subiendo fotografías de 2010. La dirección es:

deviajeconcarlos.tumblr.com

[Cine] Ex machina (2015)

Cine

Ex machina (2015); vista el miércoles 11 de marzo de 2015.

Las inteligencias artificiales han sido objeto de muchas aproximaciones en el ámbito de la literatura, el cine y la ficción televisiva. Bien es cierto que hasta recientemente no fueron denominadas así. Eran robots, o computadoras, o androides si adaptan una forma y aspecto similar al ser humano, incluso hasta parecer indistinguibles de este último. Pudo ser una inteligencia enferma como HAL 9000, o astuta y leal como R2D2, o servicial como Robby. Sorprendentemente humana como Roy Batty, seductora, peligrosa y compleja como Caprica 6, o apocalíptica como el T-800 Modelo 101. Es curioso que una de las película que más hizo por la difusión en la ficción cinematográfica del término inteligencia artificial (IA) fuera una moderna adaptación no especialmente conseguida del Pinocchio de Collodi, que últimamente se está reivindicando un tanto. Y muchas que me dejo, porque no puedo ser exhaustivo en una entra de este blog.

En la literatura, Isaac Asimov les otorgó unas leyes de obligado cumplimiento insertadas en su programación, porque auguró que el ser humano acabaría temiendo a sus propias criaturas. Temor que se ha materializado en varias de las referencias anteriores. También en alguno de los propios relatos de Asimov se aventuraba la posibilidad de que una inteligencia artificial lo suficientemente avanzada se viera a sí misma como más humana y más inteligente que los humanos que la crearon. Este temor fue bautizado como complejo de Frankenstein por el propio Asimov, en honor al personaje creado por Mary Shelley, y en general se ha transmitido en la cultura popular y literaria como el escenario apocalíptico denominado como la rebelión de las máquinas.

Parece ser que los exteriores de la película están rodados en Noruega, así que nos iremos para allí.

Parece ser que los exteriores de la película están rodados en Noruega, así que nos iremos para allí.

Toda esta introducción viene al caso, porque habiendo leído a priori las sinopsis de la película, no era especialmente partidario de ir a verla. A pesar de que había leído también alguna crítica positiva de la ópera prima como director de Alex Garland, y que el público votante de IMDb parece entusiasmado con ella. Claro que también lo está con las aventuras de «Caracartón» Neo, otra variante de lo comentado anteriormente, y a mí me ha parecido siempre un soberano aburrimiento. Rarito que soy para este género, que por otra parte me apasiona. Me terminaron de convencer por aquello de que la «prota» es una chica sueca que se está poniendo de moda, y porque mejor ir al cine y luego a tomar unos chismes, que quedarse en casa una tarde de ambiente primaveral.

La historia nos cuenta como Caleb (Domhnall Gleeson), un programador empleado en la multinacional informática del rico y excéntrico Nathan (Oscar Isaac), gana una «lotería» por la que irá a trabajar con su jefe en un emplazamiento secreto, de altísima tecnología, perdido en unas montañas. Y es que allí Nathan está desarrollando una inteligencia artificial, Ava, con un cuerpo de robot y el rostro de Alicia Vikander, la sueca. En aquel lugar perdido sólo una asistenta, Kyoko (Sonoya Mizuno), que utiliza para sus tareas domésticas una indumentaria sorprendentemente sensual, hará compañía a los dos maromos. El trabajo de Caleb será averiguar si Ava reúne las características propias de una inteligencia artificial semejante a una inteligencia humana, pasando un «sui generis» versión del test de Turing (de verdad que el test de Turing no es así, que el juez de la prueba tiene que ser ciego al aspecto de la «inteligencia» que pasa la prueba).

Lagos o fiordos, bosque, cascadas,... de todo sale en la película...

Lagos o fiordos, bosque, cascadas,… de todo sale en la película…

Realmente, a mí esta película no me ha enganchado. Especialmente porque me parece que tiene unos diálogos absolutamente inverosímiles para una gente que van por el mundo de tecnólogos y científicos. La cháchara llega a tener momentos de pedantería cuasi insoportable, haciendo que la «suspensión voluntaria de la incredulidad» con la que como espectador acudo a una obra de ficción que hecha añicos antes de finalizar el primer tercio de la película. El resto,… no es más que unas excusa para en un momento dado mostrar en pelotas a las hipersexualizadas protagonistas femeninas, echarle unas gotitas de gore cibernético al asunto y acabar con un final que es previsible desde la mitad de la película.

Realmente, no sé si la versión original resultará mejor que la versión doblada al castellano que vimos. Quizá el reparto hace todo lo que puede por salvar el asunto, me parece que todos los intérpretes, o al menos Isaac y Vikander. Gleeson me genera más dudas, y Mizuno se limita a moverse con gracia y a estar muy buena. Y esto último lo consigue con nota.

Tenía la impresión de que no me iba a convencer esta película y así ha sido. Quizá no sea tan catastrófica como lo he planteado. O sí. Ya he dicho que soy rarito para este género. Yo, no la recomiendo. Pero allá cada cual. Y parece que este fin de semana han estrenado otra con robots inteligentes… lo cierto que tampoco me apetece mucho, pero no me atrevo a asegurar nada sobre si la veré o no.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
En cualquier caso, es muy mala señal cuando se sobran diciendo que llevan dos horas sobrevolando en helicóptero las propiedades del mandamás de la empresa.

En cualquier caso, es muy mala señal cuando se sobran diciendo que llevan dos horas sobrevolando en helicóptero las propiedades del mandamás de la empresa.

[Cine] Calvary (2014)

Cine

Calvary (2014); vista el martes 10 de marzo de 2015.

Se está haciendo difícil ver películas en versión original en Zaragoza. Aunque hay unos multicines en cuyas salas se programan, llevan un tiempo haciéndolo a horas intempestivas. Y para quienes tenemos obligaciones diversas y lo de trasnochar es algo que no es de todos los días se hace difícil. Sigo diciendo que la industria del cine sigue haciendo todo lo posible para que los aficionados, los buenos aficionados al cine, no a las palomitas, se busquen vías alternativas para ver las películas. Esas que no les gustan.

Bien. En cualquier caso, nos vamos a ver esta película dirigida por John Michael McDonagh, que nos sorprendió hace unos pocos años con un fenomenal western… que sucedía en el oeste pero de la bella isla de Irlanda. Con el mismo protagonista que entonces, las expectativas por ver esta nueva incursión en las bellas costas y en la peculiar sociedad de la fachada atlántica irlandesa eran altas. Os cuento en qué medida dichas expectivas han resultado satisfechas.

El padre James (Brendan Gleeson) es un afable sacerdote irlandés, ya sexagenario, que ejerce su labor pastoral en el condado de Sligo en Irlanda. Ordenado sacerdote tras quedar viudo, tiene una hija, Fiona (Kelly Reilly), que vive en Londres. Mantiene una relación fluida con sus feligreses, a quienes visita y con quienes habla cuando tienen problemas. Pero al principio del filme asistimos a un momento en el que se encuentra en el confesionario, y uno de ellos se acerca y le confiesa un duro secreto. De niño sufrió brutales abusos sexuales de un sacerdote en su ciudad de origen. Aquello le ha dejado una marca indeleble y necesita vengarse. Como el sacerdote que abusó de él está muerto, ha decidido matar al padre James. Aunque le da una semana para poner en orden sus asuntos. El padre James sabe quién es esta persona. Durante una semana, confrontará a sus feligreses, a sus compañeros religiosos, a su hija,… sin saber muy bien cómo responder a la amenaza, cómo reaccionar ante ella. Comenzará su particular calvario.

El lugar de la acción es la costa occidental de Irlanda, no el condado de Clare, donde encontramos los acantilados de Moher, sino el de Sligo, más al norte, que no he tenido la oportunidad de visitar.

El lugar de la acción es la costa occidental de Irlanda, no el condado de Clare, donde encontramos los acantilados de Moher, sino el de Sligo, más al norte, que no he tenido la oportunidad de visitar.

McDonagh no se ha roto los cascos. Ha buscado un protagonista carismático, un reparto competente, unas localizaciones perfectas, entre la belleza y cierta desolación, y un guion y una realización sobrios, pero que van directos al grano. Y especialmente van directos a golpear en el hígado, donde más duele, de las miserias de las personas (en general) y de una sociedad (la irlandesa) en particular.

El conjunto de feligreses representan perfectamente los «pecados» de la sociedad irlandesa o de cualquier sociedad en general. Hipocresía, engaños, adulterios, racismo, sexualidad mal reprimida, violencia, conflictos familiares, depresión, maltratos… Entre todos ellos, e incluso en el propio sacerdote, van apareciendo los «pecados capitales»; lujuria, ira, soberbia, avaricia, ciertas formas de gula, pereza, envidia… Las dudas aparecen en el buen padre,… y mientras tanto el domingo, el final del plazo acordado llega.

El tono de la película se mueve entre la comedia de humor negro, el drama y la tragedia, todos adecuadamente dosificados. Y el tono es realmente poco esperanzado, más bien fatalista. Desde luego, gran mérito lo tiene el buen hacer del reparto. No voy a hablar de los caracteres para no dar pistas sobre el desarrollo de la película, haré comentarios globales. Si bien Gleeson soporta buena parte del peso del filme, por lo demás tiene un carácter de coralidad, ya que todo el conjunto de personajes tienen una personalidad propia, pero al misma tiempo compone un organismo enfermo al que se enfrenta el sacerdote. Con sus miembros más gangrenados, con otros dañados y aquellos que intentan sobrevivir a los demás o a sus propias carencias o limitaciones.

Mientras paseo por el recuerdo por el conjunto paleocristiano de Cloncmacnoise, la película refleja la importancia que la iglesia católica tiene en la vida y en las actitudes de los irlandeses.

Mientras paseo por el recuerdo por el conjunto paleocristiano de Cloncmacnoise, la película refleja la importancia que la iglesia católica tiene en la vida y en las actitudes de los irlandeses.

Me ha parecido una película muy interesante, muy valiente, muy por encima de bastantes de las que en los meses pasados han estado en candelero por su pelea por los diversos premios que la industria concede. Evidentemente, esta película no entra ahí, porque no pelea en lo comercial sino en lo conceptual. Es una película que tras las eventuales pinceladas que te hacen reír o sonreír, te va dando golpes que no te dejan indiferente. Y eso no vende mucho en las temporadas de premios. Me parece, por todo lo anterior, muy recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

La cita final, en el domingo fatídico, es en la playa. Allí se resolverá el destino del padre James y del ultrajado hombre que lo amenaza. No esta en el sur de Connemara... pero no muy distinta.

La cita final, en el domingo fatídico, es en la playa. Allí se resolverá el destino del padre James y del ultrajado hombre que lo amenaza. No esta en el sur de Connemara… pero no muy distinta.

 

[Cine] Turist (2014)

Cine

Turist (2014); vista el sábado 28 de febrero de 2015.

Siempre me gusta poner el título original de la película cuando la vemos en versión original. En la versión doblada al castellano, el título que le han dado es «Fuerza mayor», que es la traducción directa del título que han dado a la película en el mundo anglosajón «Force Majeure», que paradójicamente es una expresión en francés. Tanto más paradoja cuanto que la versión exhibida en Franica recibía el título en inglés de «Snow Therapy»….¡¡¡¡¡¡?????? ¿Tanto les costaba haber dejado en todas parte el título que le dieron los suecos que la hicieron? Simplemente, «Turist». Cada vez entiendo menos a las gentes del marketing.

Esta película sueca dirigida por Ruben Östlund, y rodada en la estación alpina francesa de Les Arcs, venía avalada de buenas críticas y por haber optado a diversos premios a lo largo de su carrera comercial. Lo cierto es que la idea original es que después de varias semanas viendo películas «oscarizables», vendría bien «desintoxicarse» con las propuestas de otras cinematografías. Entre las propuestas diversas que aparecieron en la cartelera española este fin de semana, optamos por esta por una cuestión de conveniencia práctica.

La película nos habla de una familia sueca, el papá Tomas (Johannes Kuhnke), la mamá Ebba (Lisa Loven Kongsli), la niña mayor Vera (Clara Wettergren) y el niño pequeño Harry (Vincent Wettergren), que están pasando una semana de vacaciones esquiando en los Alpes franceses. Todo va bien, y parecen el paradigma de familia ideal hasta que sucede un incidente. Tras una noche de nevada, los cañones de la estación provocan aludes controlados, y uno de ellos crece más de la cuenta y parece dirigirse hacia la terraza del restaurante donde está comiendo la familia, cundiendo el pánico y cubriéndolo todo de la nieve pulverizada, pero sin más consecuencias. Cuando todo se aclara, se descubre que mientras que Ebba se ha quedado en la terraza protegiendo bajo su cuerpo a los niños de cualquier posible riesgo, Tomas ha salido corriendo de la terraza dejándolos solos. Esto marcará el rumbo del resto de sus vacaciones, especialmente cuando llegue Mats (Kristofer Hivju), un amigo de Tomas, con su nueva novia veinteañera Fanni (Fanni Metelius), y Ebba les cuente la experiencia mientras cenan todos juntos, y cómo se sintió. La familia entrará en crisis.

Muchas horas he echado yo esquiando en sábados y fines de semana del invierno durante años, muchas de ellas en esta estación de Formigal, en el Pirineo aragonés.

Muchas horas he echado yo esquiando en sábados y fines de semana del invierno durante años, muchas de ellas en esta estación de Formigal, en el Pirineo aragonés.

Con una dirección sobria, pero de iluminaciones y encuadres exquisítamente cuidados, donde muchas veces el personaje que habla no es quien aparece en el encuadre, de diálogos parcos y directo, esta película sueca realiza un profunda disección de las familias modernas de corte burgués, de los roles establecidos, de la comunicación entre los cónyuges, de la ética de la relación. Disección que tiene sus momentos de humor, sus momentos de drama, que bordea la tragedia, que no pocas veces lanza miradas irónicas a los personajes sin negarles cierta simpatía, y que nos ofrece un final frío extraño, que nos incita a cierta desesperanza. Especialmente cuando comprendemos que el ser humano no es ni bueno ni malo, habitualmente, que todos tenemos nuestros momentos, pero que a todos nos resulta más fácil ver la paja en el ojo ajeno que un camión de vigas en el propio.

Interpretaciones sobrias igualmente, herederas como la realización de ciertas tradiciones del cine nórdico, pero efectivas. Ambos progenitores se adueñan respectivamente de una mitad de la película, contando a partir del incidente del alud. Ambos decontruyen sus personajes con eficacia y junto con los secundarios componen un buen elenco, mezcla de intérpretes suecos y noruegos así como de otras nacionalidades, para sujetar la ya de por sí buena realización.

En los últimos años, circunstancias diversas, especialmente una lesión en la rodilla, me han impedido practicar el esquí. Con lo bonita que es la luz del invierno en estaciones como la de Artouste, al otro lado del Portalé, en Francia.

En los últimos años, circunstancias diversas, especialmente una lesión en la rodilla, me han impedido practicar el esquí. Con lo bonita que es la luz del invierno en estaciones como la de Artouste, al otro lado del Portalé, en Francia.

Desde luego no es la película comercial al uso, ni hay grandes aventuras, ni grandes eventos. Un incidente, y los pequeños eventos cotidianos que suceden en una estación de esquí. Pero detrás de todo ello hay un implacable y excelente análisis sociológico de la familia occidental y de sus valores. Se le puede poner la pega de que es un poquita morosa, que se toma las cosas con mucha calma, y que los seis o siete días que dura la acción y que configuran otros tantos capítulos del relato, se estiran quizá demasiado tiempo. Los 120 minutos de duración se me antojan algo excesivos para exponer la tesis y la reflexión mencionada. Pero es un filme interesante y recomendable salvo si eres de los que sólo te gusta el cine palomitero y con mucho ruido, o las relaciones postizas de romanticismos impostados que tanto se llevan últimanente.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Echo de menos los paisajes de las montañas nevadas, especialmente a primera hora de la mañana, como este del paso fronterizo de Portalé, entre Francia y España, por los Pirineos centrales.

Echo de menos los paisajes de las montañas nevadas, especialmente a primera hora de la mañana, como este del paso fronterizo de Portalé, entre Francia y España, por los Pirineos centrales.