Dicen que Alonso va ganando con Ferrari, pero yo me sigo dedicando al rugby

Deporte

Sí. Lo dice la prensa. La Formula 1 ha comenzado con su circo. Y Fernando Alonso, nos cuenta la prensa, ha ganado su primera carrera del Mundial y su primera carrera con Ferrari. Pero así como hace un tiempo seguía de cerca y veía por televisión las carreras, determinadas actitudes y sucesos en ese circo me retrayeron de contemplar el espectáculo. Dicen que en todas partes cuecen habas, pero en algunos sitios, y creo que la Formula 1 es uno de ellos, a calderadas. No sé. Ya veremos si conforme avanza el Mundial me animo a seguir alguna carrera.

Mientras, el Seis Naciones va llegando a su fin tras haberse disputado este fin de semana su cuarta y penúltima jornada. El próximo sábado, el desenlace. Desenlace que está bastante claro en lo que se refiere al campeón del torneo. Francia, que pasó como una apisonadora por encima de Italia este domingo, tiene el título en el bote. Tendría que perder contra Inglaterra, que no pasó del empate contra Escocia perdiendo toda opción al título, y que Irlanda ganase con un marcado muy abultado contra los mismos escoceses. En caso de que llegase el empate a victorias, los irlandeses tendrían que superar de alguna forma los tantos a favor que tiene Francia. 50 más que ellos. Podríamos decir que los irlandeses se jugaron el torneo cuando jugaron contra los franceses. Porque contra Gales, en su último partido en Dublín, siguieron demostrando un buen estado de forma.

En cualquier caso, y resumiendo, los partidos claves del próximo sábado serán el Irlanda-Escocia, en el que los de verde están obligados a machacar a los escoceses y esperar acontecimientos, y el Francia-Inglaterra, que se juega en Saint-Denis, en el que Francia, si gana, puede obtener el torneo y el Gran Slam, y si pierde casi seguro que también gana el torneo. El Gales-Italia es un mero trámite, que podría ser nefasto para los galeses si vuelven a estar irregulares y por casualidad perdiesen contra los italianos.

Este año no hay Cuchara de madera ya que Escocia evitó este sábado perder todos los encuentros al empatar con los ingleses, los cuales están muy flojos. Y además, les faltó Wilkinson para meter el drop salvador en última instancia; pero una lesión lo retiró del partido, y su sustituto no lo conseguió.

Así que, la próxima semana veremos.

Arche de la Defense

París, aquí el Gran Arco de la Defense, puede ser una fiesta el próximo sábado - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Un día en Madrid; impresionistas y más

Arte, Viajes

Como comentaba en la breve entrada de ayer, me fui a pasar el día a Madrid. El plan era sencillo. Ver a los amigos, visitar la exposición sobre los impresionistas en la Fundación Mapfre, en su sede de Recoletos, comer y dar una vuelta, visitar alguna librería y volver. Misión cumplida. No era muy difícil. Con un día de relativo frío, pero soleado y agradable, llegué a las once y cuarto a Madrid, cogí un cercanías hasta Recoletos, donde me esperaban para visitar la exposición. Tras algo más de 2 horas de fila, visitamos una interesante exposición de la que me he traído el catálogo para ir digiriendo poco a poco. Aunque esencialmente se trata de fondos del Musée d’Orsay de París.

Beso

Un poco de romanticismo en la frialdad del hormigón de Madrid-Atocha - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El pífano en Recoletos

El pífano de Manet se asoma al Paseo de Recoletos para anunciar la exposición - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Esperando

En un día como ayer, cuando te toca el sol en la cola de espera, la cosa no va mal - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Fundación Mapfre - Recoletos

Pero a la sombra la "rasca" era notable, y todo el mundo hubiese dado algo por un café caliente a la entrada de la exposición - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Cumplido el trámite cultural, y acarreando el catálogo y unos estupendos Cuadernº’s que publica la Fundación Mapfre para sus exposiciones y de los que me traje varios, nos fuimos a comer algo, sin mucha complicación porque la hora era ya avanzada. Luego nos dimos un paseo mientras charrábamos y visitábamos algunas otras tiendas, además de sumergirnos en el ambiente general.

Esculturas - Xavier Mascaró

Esculturas de Xavier Mascaró en el Paseo de Recoletos - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Virtuosos

La calle Preciados está llena de voluntariosos "artistas" deseosos de descargar los bolsillos de los turistas y paseante del pesado metal de las monedas; estos virtuosos músicos eran de los más aplaudidos - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Cansados

Actividad agotadora el turismo que lleva a sus practicantes a quedarse dormidos incluso en la bulliciosa Puerta del Sol - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Tras despedirnos en el intercambiador de Puerta del Sol, me dirigí poco a poco hacia la estación, aunque mi intención era pasar primero por la librería de La Fábrica. Para ello fui paseando por la calle Carretas para luego coger la calle Huertas hacia la calle Verónica donde se encuentra la librería. Lo cual siempre es un paseo agradable y curioso. En la librería compré algunos volúmenes y charré un rato con David, un tipo atento y amable. Si os gusta la fotografía y vais por Madrid, no dejéis de visitar esta pequeña pero cuidada librería. Y si no, podéis comprar a través de internet en el enlace anterior.

Nicolas Moya LIBRERÍA MÉDICA

Librería médica desde 1862, en la calle Carretas - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El lugar de la caipirinha

Trocha, el lugar de la caipirinha en la calle Huertas, lugar donde efectivamente me aficioné (con moderación) hace ya 20 años a este estupendo brebaje - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Nada de valor

Una asociación de comerciantes promociona el entorno del paseo que hice desde la Puerta del Sol hasta la librería de La Fábrica como el Barrio de las Letras, pero parece que hay otras actividades menos ilustradas por el lugar; no fue el único coche que vi con carteles de este tenor - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Después de la agradable visita a la librería, pasé por el CaixaForum donde también entré un momento en la librería, para luego ya llegar a la estación. Como me quedaba margen para coger el tren, pasé por el memorial para el recuerdo de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004. Me resultó un poco frío. No sé. Esperaba otra cosa. En fin. Y sin más, vuelta a casa. A descansar.

Silueta

Acceso a la estación de Madrid-Atocha por el Paseo de la Infanta Isabel - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Memorial 11-M

Memorial de las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid-Atocha - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

AVE Zaragoza-Huesca

A punto de salir, el AVE con destino a Zaragoza y Huesca, estacionado en la vía 3 de Puerta de Atocha - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libro: Le voyage d’hiver

Literatura

La publicación de la entrada sobre el último libro que leí de Amélie Nothomb sirvió para sugerir un regalo por un favor realizado a un alma agradecida. Y pocos días después recibí el libro que hoy nos ocupa, el último publicado por la escritora belga, ahora hace menos de un año. Y bueno, no es muy largo, como es costumbre con esta autora, y a pesar de tener reciente el anterior, lo he leído. Veamos como queda la cosa.

Le voyage d’hiver
Amélie Nothomb
Albin Michel – París, 2009
ISBN: 9782226193933

En primer lugar,  por si alguien no se ha dado cuenta, es la versión original en francés. De hecho, no creo que exista todavía una versión traducida al castellano. No me consta por lo menos. No es libro de bolsillo, pero por su extensión muy contenida, hace el papel. Pero eso sí, es una edición mucho más cuidada con una solapa que incluye en portada un retrato de la autora firmado por el prestigioso Studio Harcourt. Este detalle es un guiño irónico a alguno de los contenidos de la novela.

La situación que se nos cuenta es hasta cierto punto delirante. Zoïle, un empleado de EdF (Electricité de France), se dispone a tomar un avión en el aeropuerto Charles de Gaulle, con intención de secuestrarlo y estamparlo contra uno de los más emblemáticos edificios de la capital francesa. ¿El motivo? En una de sus inspecciones en los hogares parisinos conoció a la curiosa pareja formada por Aliénor, una escritora de novelas que sufre una forma extraña, y probablemente ficticia, de autismo, y Astrolabe, la joven agente que se dedica a cuidarla y a atender sus necesidades, ser angelical del cual cae perdidamente enamorado Zoïle. Tras una serie de peripecias a caballo entre el romanticismo y el esperpento, la materialización física del romance resulta imposible, por lo que como último acto amor, el joven decide cometer el atentado aéreo.

Todo parece indicar que la autora nos presenta en este trío imposible de personajes una reflexión sobre su propio ser como escritora, con un ser interior y retraído que sería la autista y con la dificultad de convivencia con el exterior y el mundo material representado por la pareja imposible. La novela, por lo tanto, resultaría ser una compleja metáfora. Metáfora que como ya he dicho oscila entre el humor y lo ridículo, y los más auténticos sentimientos románticos, puesto que no deja de haber una historia de amor que percibimos como auténtico.

No me ha gustado tanto como Ni d’Éve ni d’Adam, pero no deja de tener interés, además de ser un libro muy propio de la personalidad de la escritora. Así que el que se anime… le puede merecer la pena.

Mont Saint-Michel

No, Mont Saint-Michel (me estoy repitiendo en los motivos, últimamente) no es el emblemático edificio contra el que quiere atentar de forma simbólica el protagonista de la novela; es un edificio parisino que tiene que ver con el nombre de las protagonistas femeninas, y que aquí no voy a mencionar - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5

¿Y de los Oscars? ¿No vas a comentar nada de los Oscars?

Cine

Básicamente, esta es la reclamación que se me hizo ayer por duplicado, en una llamada telefónica y en un correo electrónico, al ver que el lunes lo dediqué a Rodin, y ayer martes a una película oscarizada pero sin hablar especialmente de los premios. Pero es que, no sé, cada vez me importa menos este circo. Diré algunas cosas, no obstante, ante «el clamor popular».

Para empezar, no vi la ceremonia. Nunca lo veo. Es de madrugada. Y yo, los lunes, trabajo. Y de mala leche como todo hijo de vecino. Así como para ver semejante ceremonia. Ni siquiera vi los resúmenes que del día siguiente, cosa que sí he hecho algunos años. Es que me fui al cine el lunes por la tarde como suele ser habitual, y la película terminó tarde. Así que no puedo hablar de que me pareció. Tampoco entiendo de los vestidos de las stars. Por mucho que la critiquen algunos por el atuendo de este año, a mí Charlize Theron me parece la más guapa. Con vestido o sin vestido. Es lo que tiene la rubia afrikaner. Y lo demás me importa poco.

En cuanto a los premios, que es lo que importa o debería importar. Pues el único que me ha llamado la atención para bien es el de El secreto de sus ojos. Aunque si hubiesen entregado el premio al mejor filme de habla no inglesa a La cinta blanca también me hubiera parecido bien. De hecho, ambos títulos me han gustado más o me han parecido más interesantes que las siete películas que he visto de las diez candidatas al premio gordo. Pero la película argentina me conmovió notablemente, me gustó mucho, y me alegro por ellos. Y que sigan en el mismo tono. Por muchos años, che, pibe.

Porque de lo que he visto y ha tenido candidaturas a los premios, poco hay que me haya entusiasmado. Y lo que no he visto, pues no sé. Y he encontrado a faltar cosas. No entiendo que entre 10 candidatas a la mejor película no esté The Road – La carretera. Aunque no necesariamente fuera a ganar. Cosas parecidas me pasa con los premios a la mejor dirección, a las mejores interpretaciones, a los guiones, etc.

Me ha llamado la atención el premio a la mejor dirección de fotografía, que se lo ha llevado Avatar. Entiendo que técnicamente tiene que ser complejo iluminar una película que en su mayor parte está generada por ordenador. Pero el tema queda a una cuestión técnica, supeditada a la creación informática. Y para mí, esta categoría ha estado siempre a caballo entre los premios técnicos y los creativos, y creo que en esta segunda vertiente, la creativa, hay otras películas mucho más meritorias. De las candidatas, por ejemplo, el filme alemán ya mencionado con anterioridad, que al contrario que la anterior pone la tecnología informática al servicio de la fotografía y no al revés.

Pero como podéis ver, poco entusiasmo habían suscitado en mí los premios de este año. Y por eso no se me había ocurrido escribir nada. Pero ante «el clamor popular», esto es lo que hay. Y esto es lo que da de sí para mí el tema.

Y os dejo con una foto que no tiene absolutamente nada que ver con el tema.

Mont Saint-Michel

Vieja imagen de Mont Saint-Michel recuperada de mis vacaciones por el Loira y la baja Normandía en agosto de 1991 - Pentax P30N, con el lamentable Sigma 28-70/3,5-4,5

En tierra hostil (2008)

Cine

En tierra hostil (The Hurt Locker, 2008), 8 de marzo de 2010.

Es curioso que en la entrega de premios de los Oscar de principios de 2010, el premio a la mejor película se lo lleve una película independiente, aunque dirigida por una directora de campanillas, Kathryn Bigelow, que ya fue presentada en distintos festivales en el año 2008. Sin embargo, no se pudo estrenar comercialmente, no deberían confiar mucho en ella las distribuidoras, hasta el 2009. Pero veamos de que va el filme con el que su directora le ha birlado las estatuillas y la gloria a su ex.

El filme trata sobre una unidad de desactivación de explosivos en los primeros años de la invasión de Iraq. Se centra en las misiones que tienen que llevar a cabo un sargento, interpretado por Jeremy Renner, y sus dos compañeros. El filme va descontando los días que faltan para la finalización de la misión y el retorno a casa, con la tensión de si van a conseguir finalizar el período o no, ya que constantemente se encuentran en peligro de morir.

A pesar del escaso presupuesto que parece que tenía la cinta, la película parece muy bien ambientada y los escenarios resultan convincentes. Sin embargo, ha habido críticas de veteranos del conflicto que critican la falta de fidelidad a la realidad. El espectador poco enterado de las cosas militares, como yo mismo, no se enterará y su atención se centrará en los sentimientos de los personajes, lo cual por otra parte creo que es la intención de la directora. Una directora que muestra el oficio que ya sabíamos que tenía.

La interpretación es bastante correcta, con protagonistas poco conocidos, procedentes del mundo de la televisión. Supongo que es cosa de la escasez de presupuesto. Tienen pequeños papeles algunos nombres conocidos más cinematográficos como Guy Pierce, ultimamente especializado en apariciones fugaces, Ralph Fiennes, David Morse, o la «perdida» televisiva Evangeline Lily. En general, todos tienen buen tono.

Resumiendo, una película bélica correctamente realizada y que sigue un esquema ya visto con frecuencia en este género de películas, acompañando a un grupo de militares en distintas peripecias a lo largo de un período de tiempo. Sin embargo, más allá de esta corrección, no me ha entusiasmado como ha sucedido con otros, incluidos los académicos de Hollywood. En 2008 se estrenó una serie de televisión, Generation Kill, sobre temas hasta cierto punto parecidos que me pareció mucho más atractiva. En cualquier caso, un filme que se deja ver de sobra, especialmente por quien guste del género bélico.

Mis notas:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Buckingham Palace

Los militares de la película no son tan monos ni van tan puestos como los Guardias Coldstream del Palacio de Buckingham en Londres - Pentax P30N, SMC-A 50/2

Rodin en la calle Alfonso

Arte

Estos días se exponen en el último tramo de la calle Alfonso I de Zaragoza, cerca de la plaza del Pilar, unas cuantas esculturas de Auguste Rodin, por iniciativa de la Fundación La Caixa y con la colaboración del Museo Rodin de París. En total, se pueden contemplar siete obras. Una de ellas es una reproducción de la obra más conocida del escultor francés, Le penseur.

Le Penseur

La más famosa obra de Rodin, Le Penseur, instalada al final de la calle Alfonso I de Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Pero de lo que conozco de la obra de Rodin, la que siempre me ha llamado más la atención es el grupo denominado Les Bourgeois de Calais. Está basada en un episodio de la Guerra de los Cien Años, cuando los ingles se hicieron con la plaza de Calais tras un largo asedio por la obstinada defensa de los defensores del asedio. El cabreo del monarca inglés era tal que en la negociación de la rendición de la ciudad este aceptó librar a la ciudad del saqueo a cambio de que seis de sus líderes y prohombres se entregasen para ser ejecutados. El grupo escultórico representa a estos seis prohombres en actitud humillada, vestidos con harapos, con sogas al cuello y con las llaves de la ciudad. En su expresión podemos observar la rabia, la humillación, la desesperación, el orgullo, la sumisión,… según la figura que observemos. En la exposición callejera que nos ocupa, lo que se expone son seis estudios de cada uno de los prohombres del grupo escultórico.

Eustache de Saint Pierre (Les Bourgeois de Calais)

Eustache de Saint Pierre, uno de los burgueses de Calais, con su soga al cuello - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Pierre de Wissant (Les Bourgeois de Calais)

Otro de los burgueses, Pierre de Wissant, con gesto de desesperación - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Por cierto que yo conocí el conjunto de Les Bourgeois de Calais contemplando la reproducción que hay en The Victoria Tower Gardens en Londres hace ya un tiempo. A continuación os dejo una imagen tomada en julio de 2006. En cuanto al tema de penseurs por el mundo, hay varios, y el último que he visto, de relativamente pequeño tamaño, estaba en la Alte Nationalgalerie de Berlín.

Les bourgeois de Calais (The Victoria Tower Gardens)

Conjunto de Les Bourgeois de Calais en The Victoria Tower Gardens, junto a las Cámaras del Parlamento en Londres - Fujifilm Finepix F10

El pensador junto a un retrato de Renoir

Un pensador de Rodin junto a un retrato firmado por Renoir en el Alte Nationalgalerie de Berlín - Panasonic Lumix LX3

La tira de humor,… o humor en tiras

Humor

Una tradición de la prensa escrita es la inclusión de tiras de humor, más o menos relacionadas con la realidad política, social o del tipo que sea, entre las áridas columnas de la actualidad con el fin de alegrar la vida al sufrido lector de la dura cotidianeidad.

Pues en internet también hay unas cuantas que se publican periódicamente con el fin de alegrar la vida a los internautas, arrancarles una sonrisa, hacerles reflexionar sobre algo, o simplemente porque sí. Porque nunca se sabe porque se publican tantas cosas en internet.

Hoy voy a recomendaros dos. Es cierto que no son para todo el mundo. Gustarán especialmente a determinados grupos de interés. Como sus condiciones de reproducción permiten utilizarlas libremente con fines no comerciales, pondré dos ejemplos.

La primera es xkcd, a webcomic of romance, sarcasm, match and language, de Randall Munroe, y tiene una traducción no oficial al castellano. Dedicada a los amantes a la ciencia, la tecnología, la ciencia ficción y cosas de esas. Una de las que más me han gustado últimamente es un curioso crossover entre el Antiguo Testamento y Star Wars.

1. Yo soy el que soy, el Señor tu Dios y el Dios de tus padres, de Abraham, de Isaac, y de Jacob. (Exodo 3, 6) - 2. Y este es mi complemento, R2-D2 (bip, bop) (Star Wars, A New Hope)

La otra tira de humor que os traigo hoy es el estupendo What the Duck!, de Aaron Johnson, que rima con… bueno… WTF!. Dedicado a los fotógrafos y sus debilidades. Una crítica continuada a las tonterías que hacemos los humanos con una cámara fotográfica, representados por unos catastróficos y simpatiquísimos patos. En muchos casos está dedicada especialmente a los sufridos profesionales de la fotografía. La de hoy domingo vale para todos.

1. Tomaría mejores fotos si tuviera una cámara mejor. - 2. Tomaría mejores fotos si tuviera unos objetivos más caros. - 3. Tomaría mejores fotos si tomase fotos.

Como el tiempo está gris y frío, me despido con un poco de melancolía fotográfica. Brrrr…

Atardecer en el monte de Valdegurriana

Atardecer en los montes de Valdegurriana, Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Libro: The Road – La carretera

Literatura

Parecía inevitable. La película me interesó. El libro ha sido muy premiado y muy vendido. Ha recibido muchas alabanzas. También algún correctivo. Pero está ahí. Así que hace unos días me encontré en la FNAC la versión en inglés. Y simultáneamente, un amigo me dejó la versión en castellano. Como el tema me parecía muy árido para la versión original, he decidido leerlo en castellano. Y esta ha sido mi impresión.

The Road – La carretera
Cormac MacCarthy
DeBolsillo – Barcelona, 2009
ISBN: 9788499083469

Pues la verdad es que la cosa me ha pillado un poco en frío. Y el motivo principal es que he constatado que la película, que vi primero, es extremadamente fiel a la historia narrada en la novela. Cosa que es sencilla porque es una novela de corta extensión, con un estilo que va muy al grano de las vicisitudes que están sufriendo los personajes.

Para quien no esté enterado, el argumento nos narra la peripecia de un hombre y su hijo que van recorriendo una región de lo que suponemos las regiones orientales de los Estados Unidos, que se encuentran desoladas y carentes prácticamente de toda vida, salvo algunos humanos superviviente y poco más, como consecuencia de algún cataclismo cuya naturaleza desconocemos a lo largo del relato. Se deben enfrentar a las inclemencias del tiempo, ya que este es de naturaleza continuadamente invernal, a la falta de alimentos, a las agresiones de otros supervivientes, y a la enfermedad.

La narración es muy directa. No se entretiene. Descripciones de la realidad descarnada de los lugares por los que atraviesan, diálogos lacónicos con frases cortas o de una sola palabra, exposición directa de los acontecimientos. Todo ello, especialmente los diálogos, nos hablan de la deshumanización de los personajes. Da la impresión de que la falta de elaboración en los diálogos es un reflejo de la limitación intelectual y psicológica que sufren por las condiciones ambientales. Sabemos por la narración lo que sueña o lo que piensa el padre; conocemos así algunos datos de su pasado, de su esposa y madre del niño, de su voluntario suicidio por la desesperanza. Pero de lo que piensa o sueña el niño sólo sabemos por lo reflejado en los diálogos, o por las observaciones que el hombre hace sobre él. Es un misterio en el fondo. Teniendo en cuenta que el padre representa lo que la especie humana fue, el niño debería representar lo que la especie humana puede ser. Y aunque conocemos cuanto de bueno puede haber todavía, en realidad es un misterio, si es que realmente puede haber un futuro.

Resumiendo, es una lectura interesante, aunque tampoco la he encontrado tan entusiasmante como muchos han publicado. Se lee bien, y ciertamente te deja el desasosiego de una situación tan extrema y sin esperanza. Pero quizá se queda ahí. Sin proponer nada más. O a lo peor, en una situación como la narrada, no hay nada más que proponer.

Luna llena entre las nubes

La peripecia de los personajes sucede bajo un cielo permanentemente cubierto de nubes y cenizas; no disfrutan del lujo de ver aparecer eventualmente la luna llena entre las nubes, como en este momento a orillas del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Primavera en las esclusas del canal

Historia

He estado dudando sobre si era coherente escribir esta entrada hoy. Porque lo primero que iba a decir es que parece que la primavera ya va llegando y los almendros empiezan a mostrarse floridos. Sí, sí, ya he visto unos cuantos.

En flor

Almendro en flor a orillas del Canal Imperial de Aragón - Panasonic Lumix GF1, Leica Elmar-C 90/4

Pero es que hoy han bajado las temperaturas notablemente, prácticamente 8 o 9ºC con respecto a ayer, y encima ha estado lloviendo buena parte del día. Desde luego, toda la tarde. En cualquier caso, el pasado domingo hizo realmente bueno, y decidí dar un largo paseo hasta las esclusas de Valdegurriana en el Canal Imperial de Aragón.

El Canal Imperial de Aragón, concebido y construido en el último tercio del Setecientos, recorre la margen derecha del río Ebro entre un poco más abajo de Tudela (Navarra) y Zaragoza. Su fin era suministrar riegos y permitir la navegación de personas y mercancías, y pretendía imitar obras de ingeniería similares en Francia. La ilustración nos trajo esto. Luego, nunca se llegó a crear la red de canales que se pretendía. España no tiene la orografía que tiene nuestros vecinos, más favorable para estas obras.

El caso es que se realizaron una serie de obras de ingeniería notables para permitir la navegación. En Zaragoza, probablemente las más conocidas sean las esclusas de Casablanca.

Las esclusas de Casablanca y la Casa Blanca

Las esclusas de Casablanca y la casa blanca que da nombre al barrio - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Menos conocidas y sin embargo notables son también las esclusas de Valdegurriana. Primero una aclaración. Sí, es con g aunque suene paleto y no con b. Mucha gente dice Valdeburriana por miedo a meter la pata, pero no. Así no es. El caso es que me acerque caminando hasta las mismas. Es un paseo agradable. Además en la orilla derecha del canal han organizado un paseo con zonas para ejercicio deportivo y esas cosas. Son entre 5 y 5,5 kilómetros caminando desde mi casa. Y claro, me llevé la cámara y tomé unas cuantas fotografías.

Esclusas de Valdegurriana

Estructura de las esclusas de Valdegurriana - Panasonic Lumix GF1, Leica DG 45/2,8 Macro

Se me fue haciendo de noche, menos mal que llevé el trípode. Lo cual me permitió fotografiar las esclusas correctamente, y tomar alguna fotografía nocturna al atardecer.

Almenara de San Antonio

Almenara de San Antonio - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

An Education (2009)

Cine

An Education (2009), 1 de marzo de 2010.

Cuando vi el tráiler de esta película en algún momento de este otoño/invierno, no me llamó en especial la atención. No sé. Una de esas sensaciones… Sin embargo, luego se dieron dos factores que hicieron que me interesase por este filme. En primer lugar, las buenísimas críticas que recibió la interpretación de su protagonista femenina, Carey Mulligan, que incluso opta a un Oscar, junto eso sí con un destacado de siempre solventes actores y actrices británicos. En segundo lugar, la película va firmada por la danesa Lone Scherfig, que dirigió hace unos años una monada de filme que pasó bastante desapercibido para la mayor parte del público, y que fue Italiano para principiantes. Así que, impulsados por estas sólidas motivaciones, y con grandes expectativas, ayer nos fuimos a ver este largometraje británico.

La historia…, la historia es la de Caperucita Roja, pero sin metáforas. También parece ser una adaptación de la autobiografía de la periodista inglesa Lynn Barber en lo que se refiere al final de su adolescencia. Podéis leer la historia real aquí, aunque advierto que destripa el final de la película. Estamos en el Gran Londres, en Twickenham. Una adolescente de 16 años, hija y estudiante modelo, con una vida social e intereses normales para su edad y su época, el principio de los años 60, a caballo entre la popularidad del existencialismo francés y el Swinging London, de clase media pero de padres que se lo han currado y tampoco disponen de lujos, que invierten buena parte de sus ahorros en la educación de su hija en un colegio privado para chicas con el fin de que consiga una buena educación universitaria, en Oxford, conozo a un tipo que está en la treintena, guapo, estiloso y con un deportivo, con el que acaba ligando. El tipo, un judío dedicado a sus negocios, que pronto comprobaremos que son más bien oscuros, acaba merendándose a nuestra particular «caperucita», habiendo devorado previamente con su simpatía y modales a los ingenuos padres de la moza. Aunque sexo haberlo haylo, no es lo importante, ya que lo que realmente seduce a nuestra chica es el ambiente cosmopolita, los teatros, los amigos divertidos, la música, los restaurantes. Como podemos deducir, la chica es una romántica perdida, aunque el sexo no parece que sea para tirar cohetes. De hecho, el tipo en cuestión parece más bien torpón en la cama. Al final… Bueno, el cuento de Caperucita tiene dos finales. El clásico corresponde a la tradición oral, luego reescrito por Perrault, en el que la chica acaba devorada por el lobo y ahí queda todo para edificación de incautas adolescentes. Más actual y edulcorada, la versión de los hermanos Grimm, en el que un aguerrido leñador apiola al lobo y salva a Caperucita y a su abuelita. No destriparé cuál de los dos finales tiene la película, pero es uno de los dos. ¿O quizá una mezcla de ambos? No sé. Me lo estoy pensando.

La realización del filme es correcta. Con un guion razonable aunque tampoco para tirar cohetes. Se cuenta la historia y ya está. Quizá conforme van entrando en juego los diversos personajes, empiezas a sospechar por donde va a ir los tiros al final. El padre es tonto, pero buen tipo. Sospechas que la profesora realmente quiere a la chica. Sabes que el tipo es oscuro desde el principio. Quizá los principales defectos este en los personajes principales. Por muy encantador que parezca y por mucho deportivo que luzca, resulta difícil entender cómo la chica llega a comprometerse con él pensando en una boda. Una cosa es pasarlo bien y echar un quiqui de vez en cuando, pero si tan lista es no entiendes como llega a renunciar a un tipo que realmente no sabes muy bien qué tiene que ofrecer. Pero bueno, parece que así fue la cosa en la vida real.

La gran virtud de la película es su reparto, realmente. La Mulligan es perfecta para el papel. Es guapa, pero sin estridencias, y muy estilosa. Muy expresiva y se ajusta muy bien al personaje, aunque creo que es unos cuantos años mayor. El «lobo» también está bastante bien. Peter Sarsgaard tiene ese aire de treintañero que ha sido mono y todavía lo es, aunque un cuidadoso examen te demuestra que no es «tan joven» como quiere aparentar. Pero supongo que capaz de engañar a una adolescente incauta. Muy bien los padres de la joven, Cara Seymour y, especialmente, Alfred Molina. En el bando del colegio, en breves papeles encontramos muy acertadas a Olivia Williams, como profesora preocupada y dispuesta a ayudar, y a Emma Thompson como directora borde, carca y algo tonta. Y en el lado frívolo de la historia, también destacan los «amigos» mundanos de la pareja interpretados por Dominic Cooper y Rosamund Pike. Esta última, además, sale muy guapa, aunque le toca lidiar con el papel de rubia tonta.

En resumen, una historia entretenida que se salva de ser una historia más gracias a la interpretación de sus actores y actrices, lo que hace que sea un filme recomendable. Las notas:

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Bridge of Sights

Un "puente de los suspiros" en los "colleges" de Oxford, meta académica de la protagonista de la historia - Pentax P30N, SMC-A 50/2

Se acabaron los Juegos Olímpicos, sigue adelante el Seis Naciones

Deporte

Pues sí, se han acabado los Juegos Olímpicos. Como ya he comentado con anterioridad, no es que hayan tenido una gran repercusión en los medios habituales. Creo que en España tenían los derechos de emisión de las pruebas por televisión RTVE y Eurosport. El canal de deportes de RTVE creo que ha emitido de vez en cuando alguna cosa, no necesariamente en directo. Eurosport ha emitido bastantes pruebas, si bien es cierto que durante las horas de inactividad en Vancouver, en Europa se dedicaban a repetir una y otra vez determinadas pruebas, haciendo difícil ver otras que se celebraban en la madrugada europea.

En cualquier caso, yo he realizado un seguimiento muy limitado de las pruebas. He intentado ver bastantes pruebas del esquí alpino, que es lo más parecido al deporte rey de estos juegos. Por otra parte, es el único que practico de entre los deportes de invierno. Aunque últimamente no mucho. Ha sido entretenido, y también ha definido lo que ya era una tendencia en mis gustos desde hace tiempo. De entre las pruebas técnicas prefiero el eslalon, el gigante me resulta más sosito; entre las pruebas de velocidad prefiero el super gigante, el descenso me parece menos entretenido aunque pueda ser espectacular dependiendo del trazado y las condiciones.

De otras disciplinas, me ha resultado entretenido el biatlón. El esquí de fondo, por sí mismo, me aburre un poco al igual que otras pruebas de fondo de otros deporte (ciclismo, atletismo, natación, etc.). Ojo, me refiero a lo que es como espectáculo; como deporte me parece muy notable y loable el esfuerzo y la dedicación de estos corredores. Pero la mezcla de esquí de fondo, con la emoción de los posibles retrasos y adelantamientos en la galería de tiro, hace que el biatlón mantenga la emoción, indispensable para un buen espectáculo deportivo, durante toda la prueba.

He visto otros deportes, no mucho, que me han parecido más o menos entretenidos dependiendo de las circunstancias. Supongo que cuando no entiendes mucho de un deporte es más difícil que te atraiga como espectador. Finalmente, ayer, vi la final del hockey hielo, algo así como el gran acontecimiento de los juegos. Si es cierto que resultó emocionante por lo incierto del resultado, es un deporte que no acaba de entrarme tampoco por la sensación de caos que se observa en el juego.

En resumen, que ya se han acabado, y hasta dentro de cuatro años en Sochi,… ¿dónde coño está esto? Ah, en Rusia.

En cuanto a mi deporte de equipos favorito, este fin de semana hemos cruzado el ecuador del torneo de este año de las Seis Naciones. Y ha sido interesante y clarificador. Por un lado, se confirma que Francia es el principal favorito, ya que permanece imbatido, y además el viernes por la noche se deshizo en Cardiff de Gales, que con dos derrotas parece muy improbable que pueda llegar a ganar el torneo. Prácticamente imposible. Los partidos de Gales están cortados todos por el mismo rasero. Un primer tiempo en el que dejan que el otro equipo lleve la iniciativa y se ponga por delante en el marcador, y un segundo tiempo en el que se animan, y comienzan una remontada, que contra un equipo como Escocia puede ser posible, pero contra un favorito como Francia,… pues no. Aunque se pusieran cerca. Si hubiesen controlado el marcado desde el principio, tal vez ahora estuviesen peleando por el título.

El siguiente partido fue el más tristón de todos. Italia recibía a Escocia en Roma, y conseguía la victoria, condenando prácticamente a los escoceses a la Cuchara de Madera… aunque quien sabe. Contra Gales estuvieron a punto de ganar… Pero el partido fue muy flojo, dado que son los peores equipos del campeonato con claridad. Bueno, en cualquier caso, Escocia había sido el dominador de este «trofeo» a lo largo del siglo XX y sólo la llegada de Italia en el siglo XXI le había privado de este «honor».

Y luego vino la sorpresa de la jornada. En Twickenham, Inglaterra recibía como favorita e invicta a una Irlanda que, aun campeona del año pasado, había perdido ya un partido contra Francia. Y los ingleses se comportaron como los galeses. Cedieron la iniciativa en el marcador en el primer tiempo, y aunque finalmente estuvieron a tiro de un ensayo para ganar el partido, tras un esforzado segundo tiempo, no consiguieron la remontada.

Si todo va normalmente, Francia ganará a Italia e Inglaterra a Escocia en la próxima jornada. A saber lo que pasará entre Irlanda y Gales, aunque apuesto por Irlanda que jugará en Dublín. En ese caso, la jornada final, con el Francia – Inglaterra, será decisiva. Francia depende de sí misma. Inglaterra e Irlanda de la capacidad de la primera de hacer algo notable en Sant-Denis.

Y esto es todo en lo que se refiere a mi «crónica deportiva» de esta semana.

El valle de Ossau cubierto con un manto de nieve, visto desde la estación invernal francesa de Artouste - Canon Ixus 400