[Viajes – Suecia] Gamla Stan, la vieja ciudad

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No es normal que alguien, como yo, lleve casi 24 horas en la capital sueca y no haya visitado todavía Gamla Stan. El casco antiguo o ciudad vieja de Estocolmo, situada en una pequeña isla en donde se unen las aguas del Báltico con las de Mällaren, el lago de agua dulce que desagua en este punto en el mar. Pero bueno, hay que organizarse, aunque sea mal como habréis podido comprobar en entradas anteriores, para visitar una ciudad. En cualquier caso, también hay un motivo práctico a la hora de esperar hasta la tarde. Evitar las peores horas de luz del día, para conseguir unas fotografías mejores. Espero haberlo conseguido.

En cualquier caso, seguro que en los próximos días volverán a aparecer nuevas imágenes de este bonito barrio de la ciudad.

Gamla Stan

A la caída de la tarde, las estrechas callejuelas han perdido gran parte de los turistas visitantes.

Gamla Stan

No sólo tienen nombres las calles; también las manzanas de edificios.

Gamla Stan

Gamla Stan está lleno de rincones recoletos donde cualquier cosa puede pasar... corriendo.

Gamla Stan

Al estar en una isla, también tenemos embarcaderos, iluminados con la luz de la tarde.

Gamla Stan

Construido sobre colinas, el paseo por Gamla Stan es un subir y bajar constante.

Gamla Stan

Las calles son estrechas, y en ocasiones los edificios de ambos lados son unidos por pasajes colgantes.

[Viajes – Suecia] El orgullo de un país que se fue a pique – Vasa

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Suecia tuvo su siglo de oro bajo la dinastía Vasa, en la que siendo un país con poco más de millón y medio de habitantes jugó a potencia europea. Intervino con éxito en la Guerra de los Treinta Años, y se convirtió en el país dominante del norte del continente. Para reforzar su potencial naval en el Báltico, construyeron entre 1626 y 1628 el navío de guerra que iba a llevar el nombre de la prestigiosa dinastía reinante, Vasa. Pero lo parieron mal. Y el barco, a pesar de haber sido diseñado por prestigiosos constructores de barcos holandeses, al sufrir modificaciones en las especificaciones, especialmente en el número de puentes con artillería, hicieron que fuera inestable. Sin haber sido probado lo suficiente, se botó un 10 de agosto y, con una ráfaga de viento moderadamente fuerte, se desestabilizó y se hundió en su singladura inaugural. El orgullo marítimo sueco se fue al fondo del mar en pocas horas. Comparado con este, el Titanic tuvo una vida larga y provechosa.

Pero si en su momento a los suecos les perdió su orgullo, en los años 60 del siglo XX demostraron que tienen otras cualidades. Buscaron el pecio, lo encontraron, lo reflotaron y construyeron un museo a su alrededor en la isla de Djurgården, que conviene ver. Espectacular.

Tranvía de la línea 7 en el puente de acceso a Djurgården

Tranvía de la línea 7 en el puente de acceso a la isla de Djurgården.

Vasa

Impresionante el tamaño del Vasa, y del museo que lo contiene.

Vasa, maqueta y original

Los visitantes contemplan la maqueta del barco, mientras que el original aparece imponente en la relativa oscuridad de la parte posterior.

Gustav, uno de los tripulante del Vasa en sardónica carcajada

Gustav bautizaron a estos restos de uno de los tripulantes del Vasa, que fue encontrado entre los restos.

Originales de la ornamentación del Vasa

Como era costumbre en la época, los navios de guerra de prestigio estaban ricamente decorados.

Sobraba un puente de piezas de artillería en el Vasa

Demasiadas filas de cañones; el desequilibrio que produjeron desencandenó la zozobra del navío.

Djurgården

En el exterior del museo, en una de las muchas praderas de la isla de Djurgården, la gente toma el sol, un bien escaso en estas latitudes.

[Viajes – Suecia] Un palacio real como tantos por Europa

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Normalmente, no me habría sentido atraído por visitar un palacio real. Reconozco que todos tienen cosas muy vistosas. Pero en Europa, como éste, hay un montón. Todos copias a mayor o menor escala, con mayor o menor presupuesto, de Versalles. Y una vez visto el original…

En cualquier caso, una de las cosas que recomiendo hacer es sacarse la Stockholm Card. Tiene dos grandes ventajas. Entrada gratis a todos los principales atractivos turísticos de la ciudad. No descuentos de algunos de ellos, muchos de ellos secundarios, no. Gratis y en los principales. Además, transporte urbano gratuito, salvo en los barcos del lago Mällar. Lo cual es de considerar porque no son baratos precisamente. 40 coronas el viaje individual sencillo. 4 euros y 30 céntimos. Son especialmente ventajosas las de dos días de validez en adelante.

Así que con la programación de mi recorrido por la ciudad replanteada, y con la entrada ya pagada. Pues nada. A ver un palacio real.

Palacio Real

Una de las fachadas del palacio real de Estocolmo.

Que es eso de besarse desnudos en la escalera real

Impúdico besuqueo en las escaleras reales.

Foto a la niña en los apartamentos reales

Ale, pon a la niña ahí que le voy a hacer un foto en esta habitación de invitados tan mona.

Andrógino con bigote

A primera vista pareciera una diosa griega o algo por el estilo, pero... lleva bigote; o es un tío, o es una moza con algún problema hormonal.

Guarda Real

La correspondiente guardia real lleva unos cascos muy prusianos; aunque la cara de este tipo me resulta poco sueca,... o prusiana,... como más del este.

[Viajes – Suecia] El feo centro moderno de la ciudad de Estocolmo, y un par de fallos de planificación

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Tras visitar el entretenido ayuntamiento de la ciudad, y siguiendo las informaciones que tenía sobre horarios de distintos centros o monumentos, me dirijo hacia lo que es el centro de la vida social moderna de la ciudad de Estocolmo. Sergels Torg, o sea, la plaza Sergel. Y es todo muy feo. Edificio cuadradotes, mucho cemento y cristal, pero no especialmente puesto con gracia. Me sorprende que una ciudad no especialmente baqueteada por las guerras, dada la tradicional neutralidad sueca desde hace un tiempo, no conserve más gracia en sus construcciones.

El caso es que me dirijo al Kulturhuset, en la misma plaza, que me habían recomendado como interesante. Un centro cultural con muchas amenidades. Pero está cerrado salvo un par de plantas y la cafetería de la terraza. Yo sé que los lunes suele ser día de cierre en muchos museos, monumentos y otras instituciones culturales en toda Europa, pero mis informaciones previas no hablaban de que estuviera cerrado. Lo mismo me sucede después cuando me dirijo al Moderna Museet (Museo de Arte Moderno y Contemporáneo). Así que me doy una vuelta por las bonitas islitas de Kastellholmen y Skepsholmen, y como algo en el af Chapman mientras con una guía mejor reorganizo mi visita a la ciudad.

Sergels Torg

Sergels Torg, con sus filas de bancos mirando al sur para permitir a los suecos tomar su escaso y valioso sol.

Kulturhuset

De lo poco abierto en Kulturhuset, una maqueta de la ciudad que atrae a los frustrados visitantes del centro cultural.

Kastellholmen

En la islita de Kastellholmen, paz, tranquilidad y casitas típicamente suecas.

Kastellholmen

Por momentos parece que no estás en el centro de una populosa ciudad europea.

AF Chapman (Skepsholmen)

En las orillas de Skepsholmen se encuentra el af Chapman, que ejerce de bar y restaurante.

En el AF Chapman (Skepsholmen)

Un buen lugar para comer algo y beber una cerveza mientras contemplas las fachadas de Gamla Stan (la ciudad vieja).

[Viajes – Suecia] Por cercanía y por la importancia del monumento, empiezo mi visita a Estocolmo por el ayuntamiento.

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El ayuntamiento de Estocolmo (Stadshuset) es uno de los edificios más emblemáticos de la ciudad. Construido a principios del siglo XX, lo fue a conciencia con la idea de que fuese uno de los estandartes de la ciudad, con un gran esfuerzo económico y artístico. La visita es necesariamente con guía, cosa que no me suele gustar, aunque en esta ocasión funcionó muy bien, siendo amena y muy clara. Y si algo quedó claro es que el arquitecto del edificio no era un hombre cerrado y cabezón, incapaz de cambiar de opinión. No. Cambió de opinión, y mucho.

Stadshuset (ayuntamiento)

Vista del edificio del ayuntamiento a orillas del lago Mälar en Estocolmo.

Escultura a orillas del Mälaren o lago Mälar (Stadshuset)

Se puede pasear por las orillas que bordean el edificio, donde algunas esculturas adornan el paseo.

Salón Azul (no, no me he equivocado con el nombre) (Stadshuset)

El Salón Azul, donde se celebra el banquete de los premios nobel; se llama así porque iba a estar revestido de azulejos a azules, pero el arquitecto cambió de idea.

Techo del Salón de Plenos (Stadshuset)

Techo del salón de plenos; iba a tener un falso techo plano pintado al fresco, pero el arquitecto cambió de idea y dejó las vigas a la vista y pintadas.

La reina Christina en el Salon de Oro (Stadshuset)

La reina Christina, de quien os hablaba hace poco, tiene su lugar en el salón de oro, donde el arquitecto también cambió de opinión en varias cuestiones.

[Viajes – Suecia] En una lluviosa y fresca tarde de verano aterrizo en Estocolmo, y me doy un pequeño paseo

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Tras un viaje cómodo pero un poco largo, debido a que la mejor combinación de horarios y precio me ha obligado a volar haciendo escala en Copenhague, llego al atardecer a la capital sueca, Estocolmo. Llueve. Hace fresquito. Y se está empezando a poner oscuro. Pero me parece pronto para meterme en el hotel. Está muy céntrico. A cien metros del andén del Arlanda Express, el tren del aeropuerto, y por lo tanto de la estación central. Se puede llegar caminando en poco tiempo a un montón de sitios interesantes. Así que cojo el paraguas y me voy a pasear un poco para desentumecerme del viaje, y a comer algo para cenar, aunque sea alguna tontada. De paso, empiezo a familiarizarme con alguno de los paisajes urbanos que serán frecuentes en los próximos días.

Estación central

Stockholm C (Estación Central).

Ciclistas bajo la lluvia y Stadshus (ayuntamiento)

Ciclistas bajo la lluvia; detrás, la silueta del Stadshus (ayuntamiento).

Sveriges Riksdag (Parlamento de Suecia)

Silueta del Riksdag (parlamento) al anochecer.

Aftonbladet

Tegelbacken.

[Breve – CineFoto y CineTren] La saga Harry Potter

Cine, Fotografía, Trenes

Hace tiempo que Harry Potter está presente en mi colección de películas relacionadas con el mundo del ferrocarril. El Expreso Hogwarts tiene «la culpa». O la estación de King’s Cross, puestos a ello. Pero necesitaba una actualización de su redacción a ese respecto. Pero también ha sido incluida en la colección de películas relacionadas con el mundo de la fotografía. Y es que alguien me hizo notar la presencia frecuente de una Argus C3 en Harry Potter y la cámara secreta.

El Jacobite es un tren clásico que recorre las tierras de Escocia entre Fort William y Mallaig; y en esta línea están tomadas algunas de las imágenes de la saga Harry Potter - Canon EOS 100, EF 28-80/3,5-5,6 USM (probablemente)

[Cine e historia] No dejes que la verdad te estropee una bonita historia: Greta Garbo y la reina Cristina

Cine, Historia

Esta semana que viene me cojo vacaciones. O unos días de fiesta. Como queráis verlo, porque cuando sólo es una semana… Pero bueno. Voy a aprovechar y voy a hacer una escapada. Voy a pasar unos pocos días, cinco noches, en Estocolmo. Turismo y alguna otra cosita.

Al contrario de lo que es mi costumbre, no actualizaré el Cuaderno de ruta durante estos días. Os lo contaré en «diferido» a la vuelta. Voy ligero de equipaje. Paso de llevar el portatil. Son pocos días, y voy a aprovechar para desplazarme con agilidad con sólo el equipaje de cabina. Pero no os quepa duda de qué tarde o temprano el viaje quedará reflejado en estas páginas. Porque fotos pienso hacer. Por supuesto.

Kärnan

Descenso de la fortaleza de Kärnan, en Helsingborg, Suecia - Leica D-Lux 5

El caso es que para irme ambientando, aprovechando que la emiten de vez en cuando en estos tiempos en TCM clásico, puse a grabar el otro día una película de una de las suecas universales por excelencia. La reina Cristina de Suecia, protagonizada por la inmortal Greta Garbo. Ahí es nada.

La película es calificada habitualmente como histórica. Después de verla, estando encantado por lo estupenda que es tanto la película como la Garbo, sólo puedo considerar que será histórica en algún misterioso universo alternativo. Aun sin conocer los detalles de la vida de la célebre reina escandinava, es evidente que las licencias que se toman los guionistas nos llevan a años-luz de distancia de lo que realmente pasó. Veamos lo que nos cuentan y veamos lo que realmente pasó.

Lo que nos cuentan: Cristina es una joven reina que ha heredado de su padre un país convertido en una potencia militar y política. Sin embargo es un espíritu libre, que a pesar de sus buenas dotes para la cultura y el gobierno, no quiere ni oir hablar de casarse y tener un heredero. En una de sus correrías a escondidas, en una tormenta de nieve, conoce al embajador español, y sin presentarse debidamente, se enrollan y pasan cinco días en la cama, haciendo las cosas que se hacen en la cama y tomando chocolate. Después resulta que el embajador viene a presentar una oferta de matrimonio del monarca español, Felipe IV, que ella rechaza. Pero el embajador se queda como enamorado de la reina, ante el escándalo de sus súbditos. Al final, la reina decide abdicar para ser libre de vivir su amor, aunque el embajador muere en un duelo, y ella embarca en Helsingborg camino del exilio y de la libertad personal.

Lo que sucedió: Cristina, joven reina de la dinastía Vasa, heredó un país de poco más de un millón de habitantes en el que el luteranismo arraigó con extraordinaria fuerza, y que intervino con éxito para sus intereses en la guerra de los treinta años. Sin embargo, la joven reina tuvo grandes inquietudes culturales y religiosas lo que hizo acercarse a la religión católica, que profesó en secreto en sus últimos años como reina. Las potencias católicas, principalmente España, Portugal y el papado, fomentaron esta tendencia mediante el envío de embajadores y consejeros que la reafirmaron en estas creencias. En un momento dado, dado que no quería casarse, designó como heredero a un primo suyo, y al cabo de un tiempo, para no dañar a su país, abdicó para hacer pública su conversión al catolicismo y se exilió para vivir en Roma, donde al cabo de bastante tiempo, y después de una vida muy activa, falleció. El embajador español con el que mantuvo amistad, volvió a España donde vivió administrando sus propiedades en compañía de su mujer y sus hijos.

Como vemos, no resulta difícil jugar al juego de encuentra las diferencias. Pero da igual. Hollywood nunca se ha caracterizado por su rigor histórico. Y hay cosas que son ciertas. Por ejemplo, que cuando se exilió, cambió sus ropas por unas de hombre, y atravesó Dinamarca, país hostil que en aquellos momentos incluía entre sus territorios la actual región sueca de Escania, cabalgando de incógnito como un caballero. Pero todo lo demás… Hay varios motivos para que la historia cinematográfica quedase como quedase. Primero, porque es más vendible una historia de romance y aventuras, que una política enmarcada en las conflictos religiosos. Segundo, porque en los Estados Unidos predominan los credos protestantes, y en 1933 todavía prefería una reina protestante vivaracha y con amoríos, que una reina protestante convertida al catolicismo. Poco después estas cosas del sexo quedaron mucho más restringidas en el cine por el infame código Hays.

Finalmente, una última cosa. Cuando se estrenó Ninotchka, del genial Lubitsch, se vendió como la película en la que la Garbo se ríe. Y quedó la leyenda urbano de que fue la única película de la actriz sueca en la que tal cosa sucede. Bien. Si algo se caracteriza su personificación de la reina Cristina, es que es una mujer alegre, vivaracha y animada. Y no faltan las risotadas.

¡Cuántas mentiras salen de Hollywood! ¡No te puedes creer nada!

Puerto

Las últimas escenas de la películas están ambientadas en el puerto de Helsingborg, en aquella época puerto danés, por poco tiempo ya que apenas unos pocos años tras la abdicación de Cristina paso a poder sueco de forma prácticamente definitiva - Leica D-Lux 5

[Cine] Harry Potter and the Deathly Hallows Part (1 y) 2

Cine

Harry Potter and  the Deathly Hallows Part 2 (2011), 4 de agosto de 2011.

Dos días llevaba sin asomarme por estas páginas. Algo raro. Pero se ha debido a una suma de cuestiones. Por un lado, que he estado bastante ocupado con asuntos diversos. La semana que viene la cojo de fiesta, saldré de viaje, y había cosas que prever y preparar. La segunda porque el domingo, después de ver la película que ya comenté, surgió una idea que se ha ido fraguando durante la semana.

Guste más o guste menos, con sus defectos y con sus virtudes, te caiga bien o te caiga mal J.K., Harry Potter ha sido uno de los fenómenos editoriales y culturales de las postrimerías del siglo XX y de la primera década del siglo XXI. Dicen que es uno de los responsables de que la gente más joven se haya aficionado de nuevo a la lectura. Se dice de diversas sagas, que en mi opinión son bastante peores que esta. Ha actualizado el género fantástico, o le ha dado nuevos bríos. Y su traslación al cine ha sido también un fenómeno notable en las decaídas salas comerciales de la actualidad.

Entre en contacto con esta saga en otoño de 2001, en vísperas del estreno de la adaptación de la primera de las novelas. Alguien propuso ir a verla, y yo decidí leer el libro antes de ver la película. Me lo prestaron y así empecé mi relación el personaje y sus compañeros de aventuras. Por prestamos de alguna de las hijas adolescentes de mis amistades, he leído todos los libros. Algunos con gusto. Otros me resultaron muy pesados. Hasta ahora, en pantalla grande había visto dos de las películas de la serie. Vi la primera, que me resultó simpática, pero infantil. Así que no me entraron ganas de pagar la entrada para ver la segunda, y decidí esperar a que la emitiesen por televisión. Saqué impresiones parecidas a la anterior. Posiblemente la vi despúes de la tercera, que sí la vi en la pantalla grande. Dirigida por Alfonso Cuarón, contiene alguno de los mejores momentos cinematográficos de la saga, especialmente en el último tercio de la película, donde pone escena de forma magistral un viaje en el tiempo. Pero la cuarta, dada la extensión del libro correspondiente, entretenido pero largo para calzarlo en un largometraje, me acobardó y volví a esperar a su emisión en televisión.

Después entré en crisis con la saga. El quinto libro me aburrió. No me gustó. Así que no me entraron muchas ganas de ver la película correspondiente, que tardé en ver, y también por televisión. Aunque de esto que la ves mientras haces otras cosas. Y además sentí sensación de frustración. En ese momento, el personaje estaba bastante crecidito, y poco a poco habían entrado en escena personajes adultos que podían hacer más interesante para gente que no fueran niños mayores o adolescentes las historias del aprendiz de mago. Por lo tanto, tomé la decisión de que ya que la había empezado, leería toda la saga como ya he comentado, pero que lo de las películas de cine, me lo tomaría con calma. De hecho, la sexta no la vi hasta este fin de semana pasado como comenté recientemente.

Pero de aquí surgió la propuesta de un grupo de gente, de despedir la saga de forma festiva. El compromiso era el siguiente. Íbamos a ver las dos últimas películas que se corresponden con el último libro de la saga de forma seguida y en versión original. La séptima película en DVD, y ha continuación la octava en la sala de cine. Versión original subtitulada, copia digital, sin estúpidos 3D ni leches. Y con palomitas, aunque fueran simbólicas. Y así lo hemos hecho.

Dado que se trata de una versión original, he puesto el título en inglés; la versión doblada al castellano se titula, al igual que el libro, Harry Potter y las reliquias de la muerte. Salvo cuando lo indique de otra forma, voy a considerar las dos películas como una sola unidad.

Fort William

Los fiordos y "lochs" escoceses tienen una amplia presencia en los paisajes de las películas de Harry Potter - Pentax P30N, 28mm (modelo prestado, que no recuerdo)

Sinopsis

Dumbledore (Michael Gambon) ha muerto, tracionado por Snape (Alan Rickman). Voldemort (Ralph Fiennes) va haciéndose progresivamente con el poder del mundo mágico. Potter (Daniel Radcliffe) protegido por los miembros de la Orden del Fénix, prepara su traslado a la casa de los Wesley, donde se celebrará la boda de Bill (Domhnall Gleeson) y la guapa Fleur Delacour (Clémence Poésy). Serán atacados, pero conseguirá llegar. Y allí recibirá de manos del Ministro de la Magia (Bill Nighy) el testamento de Dumbledore. En la boda, volverán a ser atacados, y huye con Hermione (Emma Watson) y Ron (Rupert Grint). No volverán a Hogwarts. Iniciarán la búsqueda de los objetos que contienen el alma de Voldemort. Tras muchas peripecias, problemas, discusiones y enfrentamientos con los partidarios del malvado, especialmente con Bellatrix Lestrange (Helena Bonham Carter) y Draco Malfoy (Tom Felton), destruyen dos de los objetos. Pero los siguientes parece que hay que buscarlos en Hogwarts, donde contarán con la ayuda de muchos de los alumnos y compañeros, y no pocos de los profesores. Allí se producirá la batalla final entre las fuerzas del bien y del mal, aunque es muy largo para contarlo en esta sinopsis.

Realización y producción

Ni que decir tiene que la producción de estas películas ha contado con un presupuesto monumental, y grandes medios técnicos para reproducir mediante efectos especiales las características propias del universo mágico en el que se desarrolla la acción. Si sólo tuviésemos que juzgar estas películas por esta característica, estaríamos ante algunos de los «peliculones» de la historia del cine.

Pero las películas son algo más. Para empezar una historia. Dirigidas por David Yates, responsable de los cuatro últimos filmes de la saga, debían ir adoptando un tono más oscuro y menos infantil que las cuatro primeras. Lo cual hace con razonable destreza técnica. Pero arrastrando las cargas del guion que han sufrido todas las películas del personaje. El empeño en una fidelidad casi absoluta a los libros en los que se basan, impuesto por la escritora, han impedido desde mi punto de vista una adaptación más adecuada de la historia al lenguaje y el ritmo cinematográfico. Y así, nos encontramos con momentos muy entretenidos desde el punto de vista de la acción, con otros que rozan lo soportable por prescindibles, no aportando nada al desarrollo de la trama, y además basados fundamentalmente en los tres principales personajes de la saga, que para mí son otra de las debilidades de las películas, como diré en la sección siguiente.

Interpretación

En primer lugar, una declaración tajante. Los tres protagonistas me parecía razonables cuando eran niños, pero conforme se han ido haciendo mayores y el planteamiento de las películas menos infantil y algo más adulto, me han parecido en muchas ocasiones unos memos. Unos inmaduros de cuidado. Radcliffe, Watson, y en mayor medida Grint, son tres protagonistas que han otorgado a sus caracteres unas personalidades que me han resultado relativamente cargantes. El problema puede ser de ellos, como intérpretes, o del planteamiento de la historia y de la dirección, pero el resultado no cambia mi apreciación. Me llama la atención por ejemplo que, personajes secundarios, como la chica que hace de Ginny (Bonnie Wright), la hermana de Ron, y que supone el principal interés femenino del protagonista, pasa tan desapercibida, cuando sus breves y relativamente silenciosas actuaciones tienen muchas veces muchos más matices que los desplegados en la eterna verborrea de los tres protagonistas.

Por lo demás, estas películas son un inmenso muestrario de los actores y actrices más conocidos y destacados de la escena y la pantalla británica. Y eso es garantía de calidad. Lo que pasa es que cada uno de ellos tiene muy poco tiempo para mostrarla, que no para demostrarla que ya la han demostrado en múltiples ocasiones. Y saben a poco. Sabe a poco Alan Rickman, con un personaje complejo y difícil que queda muy desaprovechado. Saben a poco Fiennes, Bonham Carter, Imelda Staunton, o Timothy Spall entre los malvados. O Maggie Smith, Bill Nighy, o John Hurt entre los buenos. Y otros que sería muy prolijo mencionar.

Por lo tanto, mis sensaciones van cambiando desde la pesadez de los unos y las expectativas relativamente frustradas que abren los otros.

Conclusiones

Estamos ante un entretenimiento con pretensiones. Desde el punto de vista del entretenimiento es un producto cinematográfico aceptable. Te diviertes. Por lo menos a ratos. Desde el punto de vista de las pretensiones te defrauda. Y desde la primera película opino que se debe a lo mismo. A la excesiva fidelidad impuesta por la escritora en la adaptación de sus novelas. Creo firmemente que una vez establecido un universo fiel a la creación literaria, se debería de haber dado libertad a un desarrollo autónomo y mejor adaptado al lenguaje cinematográfico de la historia.

Entendámonos, el producto en el que se basan estas películas es un fenómeno editorial muy importante. Pero las novelas de Rowling tampoco son perfectas ni mucho menos. Tienen esa tendencia a perderse en los detalles que se observa en muchos escritores de moda en la actualidad, y que terminan haciendo sus historias excesivamente largas y pesadas. Siempre he sido partidario de la economía de medios en la narración, sea literaria o cinematográfica. El lector o espectador no debe ser considerado como un tonto al que hay que explicárselo todo. Y menos en una obra de fantasía, donde hay que dejar que cada cual conforme su universo fantástico de acuerdo a sus propios parámetros culturales y personales.

El colmo del absurdo en esta tendencia a contarlo todo sin dejar cabos sueltos, es el absurdo epílogo en el que se ve a los protagonistas convertidos en aburrida clase media, aunque sea del universo mágico, acompañándo a sus retoños a coger el tren en el anden 9¾ de King’s Cross Station.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: **
Valoración subjetiva: 
***

Los protagonistas están a punto de ser atropellados por uno de estos autobuses cuando se aparecen repentinamente en el centro de Londres, no lejos de donde está tomada la foto - Fujifilm Finepix F10

[Breve – fotos] Caren Alpert Fine Art

Ciencia, Fotografía

Caren Alpert Fine Art.

A caballo entre lo abstracto y los extraños paisajes, lo que en realidad nos ofrece Caren Alpert, a caballo entre el arte y la ciencia, son microfotografías,… de comida. Vulgar comidad. Coles, confites, piña, sal común, tomate,…

Pero no os lo perdáis. Que merece la pena.

Via: Foto Microsiervos

[Breve – humor y ciencia ficción] Slave Leia Appreciation Society

Humor
Comic-Con has officially begun. #sdcc

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Flickr: El mural de Slave Leia Appreciation Society.

Cuando ayer lunes estaba comentando lo que me había parecido la película Paul, y viendo el sarao que parece que se montan todos los años con la convención comiquera esta en San Diego, me puse a mirar un poco por internet para ver de qué iba la cosa.

Encontré de todo. Cosas muy variadas. Pero parece que lo propio es que la gente vaya disfrazada de sus personajes de ficción favoritos. Cosplay, que se llama en plan moderno. Pues eso. Disfraces.

Pero la juerga fue cuando me encontré con el grupo de Flickr cuyo nombre encabeza esta entrada. Un grupo dedicado a la gente, de sexo femenino mayormente, pero no exclusivamente, que se disfraza de Leia, la de Star Wars, cuando está presa con el biquini de hojalata del malvado Jabba el Hut. Sabía que esta representación del personaje tenía cierta repercusión entre los friquis. Especialmente entre los más salidos. No hay más que recordar cierto episodio de Friends. Pero bueno,… La verdad es que algunas fotos son muy graciosas. ¡Y son más de 1500 los miembros del grupo!. Hay gente para todo.

Así que nada. Fetichistas de la esclavitud galáctica, ya sabéis donde acudir.

La fotografía que acompaña el texto, un ejemplo de lo que podemos encontrar. Fotografía de Kevin Baird (kbaird), publicada bajo licencia Creative Commons.

[Naturaleza y fotos] Excepto vehículos autorizados…

Fotografía personal, Política y sociedad

Este domingo nos dimos un paseo hacia el Soto de Cantalobos, una zona natural próxima, muy próxima a Zaragoza, y que a mí me resulta muy agradable para caminar. Ya he hablado de ella por aquí con antelación. Incluso le he dedicado algún libro virtual de fotografías, que también os había presentado. Y es que, como es natural, siempre me llevo una cámara de fotos conmigo. Por lo que pudiera surgir.

En esta ocasión no nos metimos por el soto propiamente dicho, sino que fuimos caminando por la pista que lo bordea. En esta época del año, y a la caída de la tarde, nos daban miedo las picaduras de los insectos. Y aun así, no las pudimos evitar. Cada vez que nos parábamos a hacer alguna foto, se nos llenaban las piernas de bichos. No eran mosquitos. Supongo que será la famosa mosca negra que se ha puesto de moda este año, y de la cual el ayuntamiento dijo que ya estaba controlada. Te diré los habones que llevo en las piernas. Y como pican. La próxima vez nos acordaremos de ir con pantalón largo. A pesar del calor.

Soto

No nos atrevimos a entrar en el soto, y aun así nos frieron los insectos - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited

Pero lo que más nos molestó es que, a pesar de las indicaciones que hay al comienzo del camino que indican la prohibición de circular vehículos de motor salvo autorizados, siempre te encuentras coches que pasan, te llenan de polvo y de ruido, y que obviamente son gente de la que va a pasar el día o la tarde como los paseantes o ciclistas a quienes está dedicada la ruta.

Y no les digas nada. Por mucha cortesía que utilices para llamarles la atención. Porque la agresividad verbal es la respuesta más habitual que te encuentras. Y todo tipo de alusiones a la libertad. A la suya claro. La de los demás es ignorada sistemáticamente. Muy españoles en su reacción. Idiosincrásicos.

No vehículos no autorizados

No nos contentemos con ignorar la señalización; si tenemos un ratico, la vandalizamos un poco - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited

Pero por lo demás, el paseo fue tranquilo y relajante, y además nos regaló con una bonita puesta de sol cuando volvimos a incorporarnos al medio urbano. Que no está mal.

Recomendación musical

El último podcast de Toma uno dedicó una buena parte de su espacio al trío de folk rock America. Y acabo de escuchar la que probablemente es una de sus canciones más conocidas si no la que más: A horse with no name. La verdad es que tenía olvidado en la memoria este grupo, y lo cierto es que es muy agradable de escuchar.

Azud y ocaso

El sol se oculta tras el azud y los puentes sobre el Ebro a su paso por Zaragoza - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited