[TV] Cosas de series; entre los misterios del Londres del XIX y las canciones de Zoey

Televisión

Vamos en primer lugar con la serie de época que nos traslada a algún momento del Londres, un Londres alternativo, de fin del siglo XIX. Tras un extraño suceso en la atmósfera de Londres, comienzan a aparecer algunos individuos en la capital británica, en su mayoría mujeres, que tienen extraños poderes o capacidades, y que son acogidas en un antiguo orfanato, donde tienen un hogar seguro. Porque hay individuo, principalmente hombres, con pinta de fascistas, antes de que el término surgiera que las persiguen. Esta es la premisa de iniciación de The Nevers, serie original de HBO, con un temporada de seis episodios que ya se empezó a emitir esta primavera pasada. La iba a ver por aquel entonces, pero coincidió con el estreno de una serie de Netflix, que no me dejó buen sabor de boca, está cancelada, y con la que parecía compartir algunas premisas. Así que la dejé de lado hasta este verano. Lo cierto es que esta serie de Josh Wedon, un creador/guonista/director que las da de cal y de arena, tiene menos parecidos de lo que creía con aquella, se mueve más en el terreno de la “ciencia ficción” que de la fantasía, y es mejor. Desde luego mejor interpretada. Pero tampoco creáis que me ha entusiasmado. Especialmente, porque creo que ha ido de más a menos. No sé todavía si seguiré con ella en un futuro.

Aunque la inaguración oficial es el 2 de septiembre, a partir de hoy se puede visitar la exposición anual de los socios de ASAFONA (Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza) en la calle Mariano Lagasca 23 de Zaragoza, de 18 a 21 horas de la tarde, hasta el 28 de septiembre. Aporto una foto de la isla de la Palma… que no es ninguna de las que aparecen en esta entrada.

Con la serie que sí he disfrutado es con Zoey’s Extraordinary Playlist, una serie de una cadena generalista norteamericana, que ha sido emitida en España por HBO, y de la que he visto de tirón las dos temporadas de las que consta. Porque oficialmente está cancelada, aunque se espera que sea comprada por otras cadenas y que tenga una continuidad en un futuro. La serie está bien valorada, pero sufrió un bajón de espectadores en su país de origen, Estados Unidos, a mitad de la segunda temporada, que probablemente llevó a la cancelación. La premisa de la serie es la siguiente, Zoey (Jane Levy) es una programadora con prestigio en su empresa y entorno laboral, en el que está teniendo éxito y va ascendiendo. Pero tiene problemas en las relaciones íntimas, su padre, al que está muy unido, tiene una enfermedad neurológica degenerativa que le va a llevar a morir, y se siente insegura en sus relaciones con sus amigos. Durante una exploración médica, una resonancia magnética, a la que se somete por descartar que pueda heredar la enfermedad del padre, se produce un terremoto y, cuando sale de la clínica a adquirido un curioso poder. Las personas le cantan y bailan sus sentimientos, sin que nadie más sea consciente. Lo que permite ayudarlas en sus problemas… aunque los suyos sigan sin ser resueltos.

La serie tiene tres fortalezas. La primera es que los personajes te caen simpáticos, y eso hace que te interesen las cosas que les pasan. La segunda es que los números musicales están bien, son majos; hay intérpretes que cantan y danzan muy bien, además de actuar de forma competente, que tienen carreras en los escenarios también, como Skylar Astin (el amigo y compañero, que puede ser algo más), Alex Newell (la/el vecino/a), John Clarence Stewart (el compañero y posible interés amoroso), Mary Steenburger (la madre, actriz con un oscar en su haber, hace ya muchos años), Peter Gallagher (el padre), Alice Lee (la cuñada, personaje muy descuidado en la primera temporada, menos en la segunda y que podría haber dado mucho juego) y otros. La tercera es que va de buen rollo, de buenos sentimientos, de hacer sentir bien a la gente. Es cierto que en algún momento cae en alguna mojigatería, con el rollo religioso especialmente, pero globalmente funciona y es muy agradable de ver. Por supuesto, con mucha diversidad y corrección política,… que resulta en ocasiones algo cansina. Afortunadamente también tienen algún momento irreverante. Espero que la recupere alguien de entre las cadenas que tengo a mi alcance. Eso sí, centrándose en las tramas interesantes, que en la segunda temporada hay alguna trama banal, como la del vecino australiano.

[Fotos] Paisajes en el infrarrojo en el sábado más caluroso

Fotografía

Tengo por costumbre, por aquello de mantener el músculo cardiaco en forma, de dar amplias caminatas los sábados por la mañana, también los domingos si puedo, por los alrededores de Zaragoza. Entre 8 y 18 kilómetros tienen mis recorridos, según el tiempo del que disponga. Y suelo llevar conmigo una cámara fotográfica por lo que pueda surgir. Pero hace un poco más de un par de semanas, no sabía muy bien qué llevar. El día prometía ser muy caluroso, y las condiciones de luz,… lo propio del verano. Dura con escenas muy contrastadas. Así que consideré la posibilidad de poner a alguna cámara con película en blanco y negro y la sensibilidad espectral extendida al infrarrojo cercano.

Todo ello un poco masoquista por mi parte,… porque fue uno de los días más calurosos de este verano, incluso saliendo de casa a las nueve de la mañana. Aunque me llevé bebida fresca en la mochila, cargar con la réflex y el trípode, y el ajetreo de montarlo y estabilizarlo en cada una de las tomas… pues volví cansado. y un poquito deshidratado. Nada grave… pero ya no me apeteció hacer nada más el resto del día. La caminata no es de las más largas, casi nueve kilómetros, entre mi casa y el barrio de Santa Isabel, no por la ruta más corta; pero si normalmente me cuesta dos horas, incluyendo el hacer alguna foto de vez en cuando, en esta ocasión fueron tres horas y media, contando que cada foto incluye todo el ajetreo del trípode, enfocar sin filtro, poner el filtro, hacer la foto usando el temporizador de la cámara, etc.

En general estoy satisfecho con los resultados. 36 fotos en el infrarrojo en una mañana son muchas fotos, por lo que no todas pueden ser interesantes, ni mucho menos. Pero me ha servido para probaralgunas ideas en las composiciones, algunas con más fortuna y otras con menos. A lo largo de la entrada os he ido dejando ejemplos. Espero que la experiencia os sea útil. Una alternativa para los días más calurosos, en los que la radiación infrarroja es más abundante. Aunque nuestros ojos no la vean nuestras cámaras, con la película adecuada, sí que la ven. Los detalles técnicos en Fotografía infrarroja en lo más tórrido del verano – Mir-1 37/2,8 con Hoya IR72.

[Recomendaciones fotográficas] Fukase, daguerrotipos y otras historias de la historia

Fotografía

En la sección de fotografía de la página de la NPR, el servicio de radiodifusión pública de los Estados Unidos, nos habla de las viejas fotografías y daguerrotipos que ha adquirido la Smithsonian. Se trataría de una colección privada de los originales y las copias fotográficas que se deberían a los primeros fotógrafos de origen afroamericano que se dedicaron al incipiente negocio hacia la mitad del siglo XIX. Nombres que probablemente sonarán poco como James P. Ball, Glenalvin Goodridge y Augustus Washington. Estos son algunos de los fotógrafos identificados y los más conocidos, que incluso tienen su propia página en Wikipedia, en inglés. Y por supuesto, en la mayor parte de los casos, personas que pudieron ejercer su profesión en el norte de los Estados Unidos. Que en el sur no estaban para estas fiestas. Interesante, sin duda.

Un adelanto del último rollo que hice en el espectro del infrarrojo y que tengo pendiente todavía de comentar. Un rollo que considero bastante afortunado, a pesar de que fue hecho en una situación de cansancio y mucho calor. Algo propenso a los errores.

Imogen Cunningham fue una fotógrafa excelente, y con una vida interesantísima, tanto por sí misma y su por su trabajo como por la cantidad de gente interesante con la que se relación, especialmente en el mundo de las artes, fotografía incluida. Y vivió muchos años, 93, en estado de gran lucidez. Y siendo tan anciana, también dedicó parte de su trabajo a fotografiar a personas ancianas. Con la misma sensibilidad, estética y cuidado con la que fotografía todos los retratos que hizo a lo largo de su larga vida. Y mucho de ellos cuando ella misma había entrado en sus últimas décadas de vida. Un ejemplo admirable para todo el mundo, se dedique a lo que se dedique. Nos lo han contado en Casual Photophile. A ver si le perdemos un poco de miedo a nuestra propia evolución personal, a nuestro envejecimiento y el final de nuestra vida que lógicamente lleva consigo y detrás. Es ley de vida.

Más retratos. Los de las gentes de la antigua RDA, la Alemania del este, donde todo se supone que era gris y triste. Pero como nos cuentan en Blind Magazine, ahí tenemos los retratos de la fotógrafa Ute Mahler para demostrar que, incluso en los lugares más tristes, los seres humanos, en compañía de sus familias y de sus amigos, son capaces de encontrar momentos de alegría y de felicidad. Lo cual no justifica esos regímenes grises y tristes. Pero sí humaniza a quienes los sufrieron.

Masahisa Fukase, está de moda. Casi diez años después de su muerte, su obra es reivindicada constantemente. Si unos de mis libros favoritos del fotógrafo, y en general, es 家族 Kazoku (familia), el más conocido de su obra fue 鴉 Karasu (cuervos), en el que expresa, a través de estos animales, el profundo dolor que le causo ser abandonado por su esposa, Yoko. En su cuenta de instagram, Leire Etxazarra nos ha contado un poco sobre ello.

Y en Creative Boom nos hablan de otra de las fijaciones de Fukase por los animales. En esta ocasión por los gatos. En concreto por Sasuke, decenas de veces fotografiado, retratado, con un sentido alegre, y al mismo tiempo cariñoso… como quien se fija en las andanzas y devenires de un niño cuando va creciendo. Es notable la variedad de registros de este fotógrafo, sin perder su personalidad artística en sus trabajos, no importa si reflejan amor, tristeza, devastación, ternura o alegría.

[Cine en TV] Penguin Highway (2018)

Cine

Penguin Highway (2018; 56/20210825)

De los estrenos cinematográficos de esta semana pasada, el más interesante ya lo habíamos visto en un pase especial de preestreno unas semanas antes, y el siguiente en aparente interés… tenía unos horarios inconvenientes para sus pases en versión original. Y tampoco nos “mataba” tanto el ir a verlo. Por ello, nos limitamos a quedar para charrar un rato este miércoles pasado, y cuando volvía a casa, miré los estrenos en las plataformas de vídeo bajo demanda. Que tampoco son para “matarse” por verlos. A principio de año, Netflix anunció un ritmo frenético de estrenos, un promedio de más de uno a la semana. Pero pocos de ellos han resultado mínimamente atractivos. El caso es que mientras repasaba los últimos llegados a la plataforma, me fijé en esta animación japonesa dirigida por Hiroyasu Ishida, y decidí darle una oportunidad. El primer largometraje de animación del director y animador.

Los bosques del monte Kurama y del río Kibune, no lejos de Kioto, servirán para ilustrar los de la película de hoy.

No voy a contar mucho del argumento, que está basado en una novela del mismo título, que ha recibido algunos premios en su país de origen dentro del ámbito de la ciencia ficción. Hay que decir que el título original de la película está en inglés, aunque en japonés se pueda encontrar escrito en katakana, ペンギン・ハイウェイ, Pengin Haiwei. Diré simplemente que, en un suburbio de una gran ciudad, posiblemente Kioto, de donde procede el escritor, aunque no se explicita, cerca de los bosques y los montes, hay un escolar al que le encantan las ciencias que está colado por una joven ayudante del odontólogo local, y especialmente por sus おっぱい oppai. Y que un día una misteriosa bandada de pingüinos aparece en medio del lugar… que de alguna forma están relacionados con la chica. No necesariamente con sus oppai.

Si os he de reconocer las cosas como son, es una película de animación japonesa normalita. Las he visto más interesantes visualmente y con argumentos y temas más intensos y profundos. Pero lo cierto es que es una película que te deja un buen sabor de boca muy por encima de las expectativas depositadas en ella. Y creo que en gran medida es debido a un conjunto de caracteres bastante entrañables. Hay una evidente intención pedagógica para los más pequeños de las familias para animarles al estudio de las ciencia como algo que puede desencadenar aventuras más interesantes que la fantasía… aunque el tiempo de “ciencia ficción” del que tira la historia circula más cerca de esta última que de la ciencia propiamente dicha. Pero hay que tener en cuenta su vocación de película familiar.

La canción principal de la película está cantada por una de las cantantes más populares del País del Sol Naciente, auténtica superventas, y la película deja muy buen rollo, el curioso romance entre un shonen de cuarto de primaria y una guapa y bien dotada joven que viene de… otro lugar, y de edad indefinida.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotos] Desatinado… no, no es “desafinado”, como la canción, es “desatinado”

Fotografía

Nunca he sabido extraer el potencial creativo, asociado a la falta de calidad intrínseca de las Holga, cámaras de plastico a medio camino entre una cámara de fotos y un juguete barato. La baja nitidez de sus lentes de plástico, la escasa capacidad de intervención sobre los parámetros de exposición, el extremo viñeteo mecánico que presentan en ocasiones los fotogramas, el riesgo constante de que entren filtraciones de luz,… o simplemente de que se “desmonte” por su precario sistema de fijación la tapa trasera que protege la película. En fin… cosas.

Pero es que en esta ocasión además metí la pata. A pesar de las escasas opciones de ajuste de los parámetros de exposición, me equivoqué en uno. En fin… lo explico todo en Nunca se me ha dado bien fotografiar con la Holga…

[TV] Cosas de series; fin de un buena serie y bajón de otra… meh

Televisión

En principio, tenía intención de hablar de las temporadas que he visto recientemente de varias series, tres en concreto. Pero de una de ellas, Zoey’s extraordinary playlist, lo haré cuando termine de ver su segunda temporada, para lo cual, no tardaré mucho. Así que vamos con las terceras temporadas de las otras dos.

Bellos paisajes de montaña, similares a los de una de las series de hoy, que se supone se desarrolla en el interior del norte de California, pero en realidad está rodada en la Columbia Británica, Canadá.

Virgin River, que en español tiene un título bastante cursi, es una serie a la que me apunté cuando ya estuvo disponible su segunda temporada. No me llamó la atención cuando emitieron en Netflix la primera. Alguien dijo de ella que era lo que hubiese sido Northern Exposure si lo hubiera encargado Cosmo TV. Para empezar, es muuuy inferior a aquella maravillosa serie que nos transportaba a la estupenda Cicely. Segundo… lo cierto es que sí… es una marujada propia de ese canal “dedicado” a las mujeres. Pero en sus primeras dos temporadas había cierta mezcla de romance, humor e intrigas, básicas, pero… razonables de algún modo, que hacía que fuera bastante visible, adecuada para momentos de televisión intranscendente, entreteniendo aunque sin entusiasmar. La tercera temporada… bueno… ha perdido el humor, se ha hecho pesada y recursiva en las tramas románticas, no dan para mucho más de lo que ya han mostrado, y las tramas de los mafiosos,… empiezan a resultarme un poco ridículas. Una serie que ha dado un bajón… o no, simplemente ha sido siempre así, y ya me he cansado de un producto que no tiene mucha más chicha que lo que ya he comentado. En duda está que siga viéndola en un futuro. Suponiendo que haya una cuarta temporada, aunque han dejado algún que otro cliffhanger con vistas a un futuro.

Otro cantar es Atypical. Esta serie comenzó pareciéndome razonable y ha terminado pareciéndome estupenda y muy recomendable. Cuatro temporadas de una comedia de situación que trata el mundo de un joven con una personalidad en el espectro del autismo, en el momento en que comienza su transición desde una adolescencia en la que ha estado protegido por su familia al momento en que pasa a la adultez donde debe ir adquiriendo autonomía personal. Con un buen reparto en el que destacan los cuatro miembros de la familia Gardner, Keir Gilchrist, el protagonista, Jennifer Jason Leigh, la madre, Michael Rapaport, el padre y Brigette Lundy-Paine, la hermana, que, especialmente en las primeras temporadas, era una auténtica robaescenas. Pero también un grupito de secundarios que aportan interesantes acentos a la serie y que la enriquecen. Es una serie que trata básicamente de tres temas; la diversidad de los seres humanos, la familia y la amistad. Siendo las relaciones sociales sanas la mejor forma de afrontar las cuestiones derivadas de la diversidad, no negarlas ni homogeneizar “forzosamente” a los diversos… que de una forma u otra somos todos.

Pero estamos en una época en la que por motivos sinceros en unos casos, meramente de lavado de imagen en otros, no hay película o serie que no intente “glorificar la diversidad”. El problema es que muchas veces lo hacen de modo muy forzado, mal integrado en el conjunto, o se les ve el plumero sobre el hecho de que es mera propaganda insincera… como en el caso de Disney, por ejemplo. Por ello es de agradecer que esta serie haya sido, si no convincente en sus tramas, muy entretenidas, por lo menos más sincera y auténtica que el promedio de lo que se ve hoy en día. Y es de agradecer. También es una serie que ha tenido otra enorme virtud. Ha sabido cuándo parar y cómo hacerlo, dejando con su última temporada un excelente sabor de boca. Muchas gracias. Sólo he echado algo de menos… más interacciones de Sam con la psicóloga (Amy Okuda)… eran estupendas.

[Fotos] Suiza con película en blanco y negro

Fotografía

Como vengo haciendo desde hace unos años, decidí llevar en mi reciente semana de vacaciones en Suiza una cámara fotográfica para película tradicional, además del equipo digital. Como las fotografías del equipo digital, siempre en formato RAW, son por defecto en color, independientemente que luego se puedan trabajar en blanco y negro, la película fotográfica que me llevo es en blanco y negro.

Vistas de Berna. En el encabezado, Aareschlucht (garganta del Aar) y paso de Brünig desde el tren del Zentralbahn.
Rathaus de Basilea. Vista sobre el Rin desde el Pfalz.
Gran glaciar Aletsch desde el Jungfraujoch. Vista del Mittelhorn desde Grindelwald First.
El Jungfraujoch Bahn pasa por Eiger Gletscher. Vista de la cara norte del Eiger desde Grindelwald First.

Aquí os pongo una muestra de las fotos que hice. Los detalles técnicos de cómo las hice, las cosas que fueron bien y las que fueron menos bien, los podéis encontrar en Suiza con película en blanco y negro – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super 400. La verdad es que en este viaje he quedado contento con mi pequeña Minox y los resultados que he obtenido con ella.

Músicos en las calles de Zermatt. Glaciar del Gornegratt.
Gornegrat con el Kleine Matterhorn al fondo. El Breithorn mientras descendemos hacia Zermat por el Riffelhorn.
Navegación por el lago de Lucerna y subida al monte Rigi en el ferrocarril de cremallera del Rigi Bahn.
Leon herido de muerte en Lucerna. Recorrido en tren por el Oberland bernés.
Lluvia y celebraciones de la fiesta nacional suiza en Gruyères.

[Recomendaciones fotográfica] Afganistán, el verano, los ar tistas y la fotografía

Fotografía

Inevitablemente, uno de los temas que surgen con frecuencia en estas últimas semanas es Afganistan. Los medios, los políticos, la gente… se horrorizan cuando ven cómo los talibanes, prácticamente sin esfuerzo, se hacen con el poder en el país tras la retirada de los Estados Unidos, en escenas que recuerdan a las vividas en Saigon hace casi cuatro décadas. Y es que casi dos décadas de guerra y ocupación del país no han servido para anular al integrismo religioso en la región, para aportar un modelo de convivencia que permita prosperar a las poblaciones, para borrar la corrupción de una sociedad muy enferma. Probablemente, porque la intervención occidental también llevaba consigo los virus de la intolerancia, la corrupción y otros integrismos, económicos o como fueran. De lo mucho que se publica recordando que hace 20 años ya gobernaban allí los talibanes, me ha interado el reportaje en Blind basado en las fotografías de Edward Grazda, que nos recuerda que los problemas de hoy son los problemas de siempre.

Las interrelaciones entre arte y fotografía es uno de los temas de las recomendaciones de hoy. Ayer mencionaba mi probable viaje a Copenhague dentro de dos semanas. Os dejo algunas imágenes de algunos de los estupendos museos de arte moderno y contemporáneo que se encuentran en la proximidad de la capital danesa.

Sigamos con Blind, que me está animando el verano con sus recomendaciones, tan apagadas en otros medios. En otro de sus artículos nos muestra las fotografías de Richard Mosse, que nos propuso en su momento, entre 2010 y 2015 una peculiar visión de la guerra, en concreto la larvada y eterna guerra del Congo, totalmente distinta gracias a la utilización de película infrarroja en color Kodak Aerochrome III Infrared 1443, muy apropiado por ser una película de uso fundamentalmente militar en misiones de reconocimiento y detección. Los falsos colores de la película, que aplica distintos pigmentos en las capas de emulsión sensibles al infrarrojo, genera una visión muy distinta, y a la vez muy cruda, de una realidad todavía más cruda.

Pero estamos en verano, el segundo de pandemia, donde se ha buscado la reactivación de las industrias turísticas, a pesar de que todavía existen riesgos de ondas epidémicas, y que la relajada actividad social asociada a la industria hostelera ha sido uno de los combustibles de estas ondas. Pero como algunos se quejan, todavía es más sencillo que te atienda un camarero a que te vea tu médico de atención primaria. Volvemos a Blind Magazine donde nos muestran un reportaje del fotógrafo Paolo Di Paolo, que en su momento fue acompañado de los textos de Pier Paolo Pasolini, en el verano de 1959, con Italia saliendo de los feos tiempos de la posguerra mundial, y reflejando las vacaciones en la península con forma de bota. Fotografías muy acordes con la estética del realismo del cine italiano de la época, y que nos llevan a un lugar que parece de un tiempo desaparecido al mismo tiempo que nos recuerdan que hay cosas que cambian poco en el ser humano, que permanecen a través de los tiempos.

En Old Skull han dedicado un artículo a Banksy (instagram), el crítico y genial artista callejero, que está dedicando sus últimos murales precisamente a las vacaciones de verano “tras” el covid-19, con un punto irónico y, como digo, crítico. Una obra cuya difusión está asociada indisolublemente a la fotografía. Puesto que toma sentido no sólo en su presencia en las calles de las ciudades británicas, sino cuando las gentes que transita esas calles interacciona voluntaria o involuntariamente con las obras. Y ahí, los medios audiovisuales, vídeo o fotografía, son fundamentales para reflejar esa interacción. Ni en la cuenta en instagram ni en la página del artista se identifica al fotógrafo que ha realizado las imágenes de las obras que se muestran. Pero bastantes de ellas son fundamentales para dar especial sentido a la obra del misterioso artista.

Y esta idea enlaza con una entrada reciente de Leire Etxazarra, que sigue de vacaciones de su blog, pero no de su cuenta en instagram, y que, a propósito de un libro sobre Francis Bacon de Jonathan Littell nos habla del nuevo sentido, o del sentido ampliado, que toman las obras de algunos artistas a partir de sus fotografías. No son pocas las interrelaciones entre la fotografía y otras artes. Como complemento, como transmisora de la información, como transmisora de la noticia… Si consiguiese vencer el bloqueo lector que me tiene preso desde hace meses, creo que leería el libro de Littell.

[Cine] Retfærdighedens ryttere [Jinetes de la justicia] (2020)

Cine

Retfærdighedens ryttere (2020; 55/20210819)

Dentro de dos semanas vamos a hacer una escapada de fin de semana largo a Copenhague, si nada se tuerce, hay que decir siempre en estos azarosos tiempos. Y quizá por eso me apetecía ver esta película danesa dirigida por Anders Thomas Jensen. Y también porque está protagonizada por Mads Mikkelsen, quien es posible que sea el mejor intérprete masculino del momento. En el mundo. No hace papel malo. Aunque la película lo sea, que no es el caso, precisa y afortunadamente. A lo mejor fue este el motivo principal por el que fuimos a ver la película. Y para quitarnos el mal sabor de boca de la última “tontá” de Disney.

Algunas fotos de una visita a Dinamarca hace poco más de diez años, julio de 2011, cuando el mundo era un poco más amable…

Mikkelsen interpreta a un militar danés de misión en algún lugar de Oriente Medio. Probablemente ese en el que Occidente, con la OTAN, y especialmente los Estados Unidos, a la cabeza, ha hecho tan lamentablemente el ridículo, fracasando para terror de los habitantes, y especialmente LAS habitantes del país, en llevar un modelo de convivencia mínimamente civilizado tras casi veinte años de guerra contra el integrismo religioso y otras ideologías similarmente nocivas. Y en esto que, tras una cadena de casualidades/causalidades, su esposa pierde la vida en un accidente de tren horrible, en presencia de su hija. Al volver a casa, consecuentemente, se topa con un trío de friquis que son capaces de demostrar estadísticamente que no ha sido un accidente, sino un atentado. Y comienza una peculiar misión de venganza contra los asesinos de su esposa.

Me resulta difícil decir a qué género pertenece la película. ¿Es una película de acción? ¿Es un drama con tintes de tragedia? ¿Es un drama familiar? ¿Es una comedia negra? ¿Todo junto…? O simplemente,… ¿inclasificable? Da igual. El caso es que esta película funciona con una notable precisión, ofrece dos horas de notable entretenimiento, con algo más que eso en el menú, ya que hace un repaso a un montón de cosas que funcionan mal en la sociedad, en las familias, en la cabeza de la gente… y nos ofrece un grupo de personajes protagonistas extremos… pero absolutamente entrañables a pesar de sus taras psicológicas. Ni que decir que las interpretaciones, no sólo la de Mikkelsen, son estupendas, desde la joven adolescente (Andrea Heick Gadeberg) que a veces se come la pantalla a sus colegas de reparto hasta el más risible y más friqui de la banda de “vengadores” al frente de los cuales se sitúa Mikkelsen.

No lo dudéis. Probablemente, junto alguna propuesta asiática, lo mejor de la cartelera actual. Y, por favor, en versión original, que es como se aprecia lo buenos que son esta gente interpretando. Es deliciosamente gamberra, irreverente, a veces transgresora y políticamente incorrecta… para bien. Para mucho bien.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotos] El día mundial de la fotografía + 1

Fotografía

Reconozco que cada vez paso menos tiempo en internet mirando cosas. La red de redes está llegando a una peligrosa saturación de información… inútil. Y consciente de la inutilidad de mucha de esa información, poco a poco voy dedicando menos tiempo a buscarla. Creo que finalmente internet será un mercado de servicios, y cada uno acudirá a los que realmente le interesen, ignorando por completo el resto. La utopía de foro público mundial de intercambio de ideas, propuestas, creaciones… se irá deshaciendo o desvaneciendo por la basura y el ruido de fondo que la infesta. Y quizá por eso, ha sido a toro pasado cuando he leído los recordatorios de que ayer 19 de agosto era el día mundial de la fotografía. Bien es cierto que me joroba un poco que en ese día se homenajee a Daguerre, que fue un aprovechado, en lugar de recordar a Niepce o Fox Talbot que fueron quienes realmente se curraron el invento.

Aunque sea con un día de retraso, ¿cuál es la mejor forma de celebrarlo? Pues con fotos claro. Que es de lo que se trata. De mantener viva la fotografía como arte y forma de expresión, más allá de la banalidad que impregna hoy en día la facilidad con la que se envían noticias intrascendentes gracias a la facilidad de uso de las cámaras de los móviles para hacer fotos espantosas, pero que hacen gracia a las abuelas y a los abuelos, porque en ellas salen los nietos y las nietas haciendo monerías. O cualquier otra banalidad similar de nuestra vida cotidiana que muchas veces no interesa realmente ni a aquellos a quienes les remitimos las imágenes, y que las vitorean con la esperanza de ser correspondidos con similares vítores cuando ellos publican o remiten en las redes sociales sus propias banalidades intrascendentes.

Luego estamos los que seguimos complicándonos la vida, mayormente incomprendidos por otros, que fingen sorprenderse o interesarse por lo que hacemos, utilizando equipos del año de la polka y siendo fieles a los procedimientos fotoquímicos a la película con emulsiones de haluros de plata, con o sin pigmentos cromogénicos incorporados. Es decir, en color o en blanco y negro. Y a eso voy, porque poco antes de coger vacaciones me dio tiempo a comprobar que tal le sentaba a un objetivo tan simplón y elemental como el Meyer-Optik Görlitz Trioplan 50/2,9 una película negativa en color actual como la Kodak ProImage 100. Los detalles técnicos en ¿Día mundial de la fotografía?… Pues bueno… Trioplan 50/2,9 y Kodak ProImage 100.

[Cine] Jungle Cruise (2021)

Cine

Jungle Cruise (2021; 54/20210816)

El lunes pasado fue uno de esos festivos tontos de agosto que, si estás de vacaciones, no tienes sensación de disfrutar de un festivo, y si no estás de vacaciones, con todo muerto en una ciudad de interior por las vacaciones de tantos… se convierte en un muermo. Así que, aunque no me apetecía nada ver esta película, porque me olía lo que iba a pasar, acepté ir las salas de cine con unos amigos y los miembros más jóvenes de su familia.

Película inspirada en las atracciones de los parques Disney, moda que iniciaron con ciertos piratas, y que ha generado muchos beneficios para la multinacional, y mucha mediocridad para el cine.

Una pseudo-Indiana Jones británica (Emily Blunt) se va con su hermano (Jack Whitehall) a buscar una especie de flor de la vida eterna, mientras es perseguida por los malísimos alemanes, estamos en 1916, en plena Gran Guerra, que también quieren hacerse con la flor. Alemanes, no nazis, aviso a todos los iletrados que escriben blogs sobre cine y no son capaces de distinguir una guerra mundial de la otra. Pero es que claro… sustituye la flor por un “arca”, el Amazonas por un las pirámides de Egipto, y al Frank (Dwayne Johnson) de esta película por una tal Marion, y ya no sabes que película estas viendo. Salvo que una era original, divertida, con carisma, y esta… es un largo anuncio publicitario de los parque de atracciones de Disney. Todo ello dirigido, por decirlo de alguna forma, por Jaume Collet Serra, una de esas “glorias” hispanas que “triunfan” en Hollywood.

Pastiche que refunde situaciones y gags procedentes de una diversidad de películas de aventuras previas, sin un atisbo de buscar algo original, nuevo o creativo, con un Amazonas de colores saturado, artificial, más propio como digo de un parque de atracciones en el que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Con abundante cachondeo con los indígenas y con todo lo que suene “exótico”. Producto conceptualmente de otras épocas, por mucho de que una protagonista femenina quiera “actualizar” el género. Ya está ahí es machote con mucho músculo y escaso “celebro” para salvar si toca a la damisela en apuros.

En resumen, lamentable “puesta al día” del género de aventuras que sólo satisfará al público palomitero aficionado a la comida rápida… y basura. Disney, en sus múltiples divisiones sigue empeñada en matar al séptimo arte en nombre del sacrosanto dólar. Eso sí, imagino que todos estarán muy bien pagados.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Fotos] Aproximación a la rosaleda del Parque Grande con película negativa en color

Fotografía

Dentro de mi ciclo de fotografía con equipos del antiguo bloque soviético durante la guerra fría, provocado por la #CrappyCommieCameraParty inducida por @ShittyChallenge en Twitter, decidí dar una oportunidad a la fotografía de aproximación. Llamarle macrofotografía, como podremos comprobar, me parece excesivo; así que nos quedaremos con ese término, fotografía de aproximación, realizada en la rosaleda del Parque Grande de Zaragoza, en las últimas oportunidades que quedaban este verano antes de que las flores de la rosaleda y otros parterres queden agostadas por el calor.

Los detalles técnicos de las fotografías los podéis encontrar en Fotografía de aproximación al soviético modo – Industar 50-2 con lente de aproximación. Para ser un material de baja calidad, procedente de la antigua Unión Soviética, los resultados han quedado… resultones. Creo que lo utilizaré de vez en cuando. Cuando sea apropiado, porque el calor ya ha arruinado muchas de las flores de los parques en Zaragoza, que todavía estaban vistosas en el mes de julio.