[Fotos] 10 años de un evento que me dejó ni fu ni fa

Expo 2008

El domingo fuimos al cine por la tarde. De la película, lo último de Haneke, ya os hablaré un día de estos. Aun tengo otra, anterior, un buen trabajo interpretativo de la joven Elle Fanning, que no he comentado. Mientras esperábamos a entrar en la sala de cine, nos tomamos unos chismes y alguien saco a colación un hecho que me había pasado relativamente desapercibido hasta ahora. Hace 10 años en estas fechas, estaba en todo su apogeo la Exposición internacional de Zaragoza 2008. Un acontecimiento para la ciudad,… que a mí, me dejó un poquito frío. Estuvimos recordando, y he querido trasladar aquí, con algunas fotos, lo que nos evocó la conversación.

Para empezar, cuando uno habla del impacto que un evento le produce en su vida, hay que tener en cuenta los antecedentes personales y el contexto en el que se da el evento. De entrada, yo no era un novato en la cosa de las exposiciones internacionales. Visité, con entusiasmo, la Exposición universal de Sevilla 1992, y con algo menos de entusiasmos, la Exposición internacional de Lisboa 1998. Esta última era más parecida a la que celebramos en Zaragoza en 2008. Y os diré una cosa. En Lisboa, sacamos entrada para tres días, pero al segundo nos cansamos y desaprovechamos el tercero. Era mucho más interesante pasear por Lisboa que por un recinto artificial lleno de gente haciendo filas para ver lo que hubiese que ver. Una experiencia real frente a una experiencia artificial.

Por otro lado, el año 2008 fue un año revuelto a nivel personal. En algunas cosas para bien, en otras… menos bien. Y mi grado de confusión personal era considerable.

Hay un dato topográfico a considerar. Desde mi casa hasta el recinto de la Expo hay un buen rato de desplazamiento en transporte público. Mucha gente adquirió pases de temporada. Los que vivía cerca del recinto lo aprovecharon durante todo ese verano. Pero yo que trabajaba en Huesca, que no llegaba a Zaragoza después de trabajar antes de las cuatro de la tarde… plantearme luego ir hasta allí. Ni se me pasó por la cabeza. Aproveché un par o tres ocasiones para hacer unas visitas y punto.

Las realidades de quienes rememorábamos este domingo aquellos meses fueron diversas. Nos sorprendió en qué medida nuestra percepción sobre el acontecimiento era tan diferente.

Para muchos de mi conciudadanos, lo he percibido a lo largo del tiempo, aquellas exposición internacional fue un acontecimiento trascendente. Importante en sus vidas. De alguna forma, rompió cierta monotonía en sus rutinas vitales. Y me sirvió para recordar algo de lo que yo ya era consciente; comparado con muchos de ellos soy afortunado. Mi familia se preocupó de dotarme de una educación universitaria que procuré aprovechar, que me permitió alcanzar un nivel de vida que, sin ser pudiente, me libera de preocupaciones sobre aspectos básicos de la vida diaria que tengo cubiertos, y que me permite disfrutar de mi tiempo de ocio. Y en este ámbito, de los viajes.

Y ahí es cuando un evento de estas características, comparado con el hecho de descubrir por ti mismo in situ como son las cosas, no deja de ser un acontecimiento adulterado. Y propagandístico; los países y organizaciones presentan su cara más amable y esconden su problemas más oscuros e inconfesables. De hecho, si uno analiza la historia de las exposiciones internacionales y universales, surgieron en el siglo XIX tras el triunfo de la revolución industrial, y servían tanto para mostrar los logros de la técnica, como el poderío colonial de los países organizadores. Mostraban el exotismo de sus colonias y pertenencias, tecnológicamente infradesarrolladas, frente a las tecnologías de las metrópolis.

En este momento, no soy precisamente un fan de estos eventos. En lo personal, son argumento más para insistir en el hecho de que hay que dar a las personas, a los más jóvenes, el mayor nivel de educación y formación posible, con el fin de que consigan un buen nivel de vida, una cultura amplia y la capacidad de conocer de primera mano cómo es el mundo. Es necesario impulsar los intercambios internacionales, los viajes de los más jóvenes, estimular su curiosidad y su deseo de conocer el mundo. Y procurar que tengan los medios para hacerlo.

En lo social, muchos han argumentado las ventajas para la ciudad que supuso el acontecimiento. Especialmente en lo que se refiere a la obra civil; las vías rápidas de circunvalación, la reurbanización de amplias zonas de la ciudad, el adecentamiento de las riberas de los ríos,… cosas que eran necesarias. Y aquí viene el problema. La percepción es que se hicieron por la coyuntura del acontecimiento, que servía a la propaganda de un país, y no porque fueran necesarias. No hay correlación entre «necesidad» e inversión pública; hay correlación entre «coyuntura política» e inversión pública. De ahí, difícilmente surge una desarrollo armónico y una vertebración adecuada del territorio y de la sociedad.

La Expo’2008 se celebró al comienzo de la profunda crisis financiera y económica que hemos sufrido en la última década. Sus efectos se retrasaron en la ciudad de Zaragoza un año por el efecto del evento. Pero no dejaron de llegar y producir sus consecuencias. Y como ha sucedido en muchas ciudades con eventos notables, está el problema de rentabilizar y amortizar la inversión realizada y el legado dejado. Buena parte de las infraestructuras de la exposición están todavía sin utilizar diez años después, con algunos edificios emblemáticos convertido cascarones vacíos. Y muchas de las infraestructuras aprovechadas no han sido para la iniciativa privada como muchos aseguraron, lo cual daría rentabilidad al proyecto. Han sido las propias administraciones públicas las que se han tenido que comer con patatas esas infraestructuras. Igual les ha venido bien;… pero no era la idea.

Como ya he dejado claro desde el principio, fue un acontecimiento al que me sentí poco ligado. Ni siquiera las fotos que hice los dos días que fui de visita me gustan mucho. Abusaba demasiado del teleobjetivo en aquellos tiempos,… Pocas veces vuelvo a hojear el librito de fotos que hice de aquellos días. Aquí dejo algunas de las que hoy en día me dicen algo. Me hace reflexionar sobre el hecho de que pasa cuando se hace algo aparentemente bueno o correcto, pero por los motivos equivocados. Y algo de eso hubo. No estoy percibiendo grandes fastos para recordar el aniversario. Supongo que el distinto color político del municipio en esos momentos respecto al de hace diez años influye. Lo cual es volver a lo coyuntural y cortoplazista… no llegamos a percibir los proyectos como algo propio de toda una comunidad o sociedad,… ya sabemos además que los españoles parecemos muchas veces más descendientes de Caín que de cualquier otro personaje mítico de las leyendas antiguas.

En cualquier caso, es así como yo lo vi y lo viví. Como lo hablé en la conversación del domingo, mientras esperábamos a ver cómo un director alemán usa sus artes para dar candela a la burguesía moderna, y como lo contrasté con personas que nos conocemos desde hace muchos años, que lo vivimos de formas muy distintas, y que en pocas ocasiones habíamos hablado del tema. Que probablemente quedará olvidado durante otros diez años… o más.

[Libro – ficción] Le crime du comte Neville

Literatura

La belga Amélie Nothomb (el enlace es a la Wikipedia en inglés, porque el artículo de la española no me convence nada) parece que ha dejado de lado, al menos momentáneamente, a su alter ego literario para dedicarse a rehacer o revisitar historias de la literatura previamente ya contadas, actualizándolas a los tiempos que corren o dándoles su toque particular. Hace un tiempo ya actualizó Barba Azul (Barbe-Bleu), el cuento clásico recopilado por Charles Perrault.

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Un paseo por Bélgica… Lieja, Bruselas, Brujas, Gante… aunque la nobleza belga de Nothomb parece ser fundamentalmente valona… No sé si la nobleza belga está tan dividida lingüísticamente como el conjunto del país.

En esta ocasión conoceremos al conde de Neville, un aristócrata belga venido a menos, que va a recibir una terrible premonición de una médium que pondrá más en crisis su ya atribulada situación, en la que se ve obligado a deshacerse por problemas económicos de su preciada mansión señorial. Y dos son las referencias literarias que va a revisitar Nothomb a través de esta corta novela, que se lee en un plis plas. Por un lado, un relato corto de Oscar Wilde, El crimen de lord Arthur Savile. Tiene de parecido, además del título, la premonición de un asesinato. El resto de la historia va por otros derroteros. Este cuento apareció en una recopilación en la que se encontraba también El fantasma de Canterville, mucho más conocido. La otra referencia mitológico-literaria está en el mito del sacrificio de Ifigenia, hija de Agamenón y Clitemnestra. En esta ocasión, el conde protagonista tiene tres hijos a los que ha llamado Orestes, Electra y… no, Ifigenia no. La menor se llama Serieuse… pero esta le exige un sacrificio, y hasta ahí puedo contar.

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Sinceramente, comparada con otras novelas de la belga, de extracción también aristocrática, me parece una obra menor. Casi… muy menor. Si bien se lee con comodidad, es corta, y el estilo de la escritora es fácil de leer, cuesta interesarse en los problemas de estos aristócratas. No acaba de funcionar como parodia de esa aristocracia de ese pequeño país, resultado de la incapacidad del Reino de los Países Bajos para integrar a las provincias católicas que le habían sido añadidas tras el Congreso de Viena, tras haber sido dominio de los Habsburgo durante siglos. Y el desenlace, bastante chusco, tampoco produce ni excesiva sorpresa ni excesiva diversión. Novela que no funciona ni como comedia ni como drama, se queda en tierra de nadie… y supongo que pasará a la historia de la literatura francófona sin pena ni gloria. Relativo pinchazo de Nothomb.

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[Recomendación cinematográfica] Un mes de julio, hace 100 años, llegó Ingmar Bergman

Cine

Un 14 de julio de 1918, con el mundo en guerra, en la neutral Suecia, en una de las ciudades con más historia y tradición cultural del país nórdico, Upsala, vino al mundo el futuro director de cine Ingmar Bergman. ¿El mejor director de cine de la historia del séptimo arte? Algunos no dudarán en afirmar tal cosa. Aunque eso es difícil de objetivar, y siempre quedará al juicio personal de cada cual. Es sin duda uno de los grandes. Mi modesta opinión es que cualquier persona que se diga aficionado al cine debe conocer una parte apreciable de su obra, si no en cantidad, al menos en una adecuada selección cualitativa. Y si a mí me preguntasen, ¿en estos momentos, quién piensas que es o ha sido el mejor director de cine de la historia?, es probable que contestase, «Bergman».

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Las fotografías de hoy fueron realizadas en Gamla Uppsala, un población muy próxima a la ciudad natal de Bergman; lugar de enterramiento de antiguos caudillos vikingos, con una vieja iglesia luterana de madera, de alguna forma pueden representar algunos de los temas que aparecen recurrentemente en los filmes del director sueco.

En RTVE están dedicando una serie de cuatro reportajes para celebrar el aniversario. En el momento de escribir esta recomendación cinematográfica, han publicado tres. Si me acuerdo, cuando publiquen el cuarto, la actualizaré. Por si la cosa me lo permite os los voy a dejar aquí puestos. Pues no… el código de RTVE no funciona bien con WordPress. Pues os dejo los enlaces.

Centenario Ingmar Bergman (1918 – 2007) – Primer capítulo

Centenario Ingmar Bergman 2 – Dios y la muerte

Centenario Ingmar Bergman 3 – El director de cine

Centenario Ingmar Bergman 4 – Relaciones personales

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Decía antes que conviene hacer un repaso, cuando menos cualitativo, por la obra del director sueco. Pero su obra es muy amplia. En la base de datos de IMDb aparecen 70 obras como director y 75 como guionista, incluyendo tanto producciones para la gran pantalla como para la televisión. Hay que tener en cuenta que algunas de sus obras tuvieron doble versión. La excelente y muy oscarizada, 4 premios de 6 candidaturas, Fanny och Alexander (Fanny y Alexander), se puede ver como largometraje para la gran pantalla o como miniserie de cinco episodios para televisión. Mis DVDs incluyen ambas versiones. Yo no me acerco ni de lejos a conocer toda esa obra. Ni mucho menos. Pero he visto una selección de obras que me permiten conocer bastante de la obra del director, de su estilo, de su pensamiento, de su calidad. A ver cuantas recuerdo… Pondré el título que recibieron en español para facilitar la lectura.

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14 títulos de 70 como director. Un 20%. No está mal para la obra de un director que, por muchas alabanzas que reciba, es programado en muy raras ocasiones en los cines o en las televisiones. Hay que ir a buscarlo. Y desde luego creo que están los títulos fundamentales.

Indudablemente, hoy en día no es un director fácil. En las generaciones que se han criado cinematográficamente en la superficialidad de los efectos especiales del cine de acción, o el repetitivo esquema argumental de la comedia romántica moderna, o en el romanticismo banal de las princesas disney, entre otros, la densidad conceptual de las películas de Bergman puede serles inaprehensible. Y si no te dejas enganchar por los temas, entonces llegan las típicas tontadas de «sus películas son muy lentas», «nunca pasa nada» o chorradas por el estilo. En las películas de Bergman constantemente pasan cosas, y tienen un ritmo apropiado, adecuado para digerir todo eso que está pasando, que nos están contando en pantalla, ayudado por los maravillosos repartos actorales de los que se rodeaba, y por la limpia imagen visual, que debemos agradecer a su visión y al excelente trabajo de los directores de fotografía nórdicos, poco conocidos, pero de una calidad impresionante.

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Dios, la religión (no son lo mismo), la muerte, la sociedad conservadora luterana, la infancia, las relaciones interpersonales, la fidelidad como concepto ético frente al concepto físico que habitualmente tenemos,… son tantos los temas.

Mi favoritas de entre ellas. Con el número uno, sin duda, Det sjunde inseglet (El séptimo sello), la primera película que recuerdo haber visto en mi vida de Bergman, y la que sigo viendo al menos una vez al año con rigurosa tenacidad. Como contrapunto, la siguiente en mi lista suele ser Sommaren med Monika (Un verano con Mónica). A pesar de lo mucho que me gustó, la tristeza que me causó el desenlace de esta historia de amor adolescente que gira en la sensualidad natural de la protagonista, una inconmensurable Harriet Andersson, me impide volver a ver la película.

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Y aquí viene otro aspecto importante del cine de Bergman. Sus actores. Y especialmente, su actrices. La mencionada Harriet Anderson, Ingrid Thulin, la bellísima Bibi Andersson o, cómo no, Liv Ullmann, que le cogió el testigo en el ámbito de la dirección como heredera espiritual de sus temas y sus formas de hacer. Y hay más… Incluso la otra gran Bergman del cine, Ingrid, se puso a sus órdenes en su madurez.

Yo creo que me queda poco que decir. Es más, nada de lo dicho es realmente importante. Lo importante es que os sacudáis la pereza, y os lancéis a conocer la obra del director sueco si no la conocéis. Dadle una oportunidad. Dejad aparte los prejuicios. Actuar como espectadores activos, que ponen de su parte, frente a la pasividad que fomenta el cine actual. Y quizá descubráis algo bueno. Algo importante.

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[TV – Series] Humans,… una vez más

Televisión

Tercera temporada ya para esta adaptación británica de una serie sueca, Äkta Människor, que se quedó en sólo dos temporadas. Lo cierto es que la serie británica coincidió argumentalmente en cierta medida en su primera temporada con la serie sueca, pero a partir de ahí siguen líneas diferenciadas. Aunque ambas series tratan básicamente de lo mismo, el aspecto no es el mismo. Los robots humanoides suecos tenían más aspecto de muñecos que sus homólogos británicos, otorgando un tono distinto a la serie sueca.

En cualquier caso, el tema de ambas series es un clásico; el advenimiento de la singularidad tecnológica, con el añadido de que lo hace en forma de seres con un aspecto casi indistinguible del ser humano. En algún caso se confunde con otros temas. Asimov lo hacía. En sus novelas sobre robots hablaba con frecuencia del síndrome de Frankenstein, a la hora de plantear el rechazo de los seres humanos hacia sus criaturas inteligentes. Pero el monstruo de Frankenstein, o el mito judío del Gólem, trata más bien del ser humano como creador de vida suplantando a un dios creador. Por extensión, este síndrome reflejaría el miedo del ser humano a las consecuencias de la ciencia, un miedo muy propio de eras como el romanticismo o la posmodernidad, que paradójicamente son épocas de gran impulso tecnológico para la humanidad.

Carlos Carreter

Un paseo un sábado cualquiera por los mercadillos de Portobello Road nos convencerá más que nada de la diversidad de la sociedad británica, que algunos quieren negar o revertir… los del Brexit y similares.

Pero con el miedo a la singularidad tecnológica de lo que se trata es del miedo a otras criaturas igualmente inteligentes. La otra variante a este miedo sería la confrontación con una civilización alienígena. Es decir, o nos cagamos de miedo por unos seres inteligentes ajenos a nosotros y nuestro miedo, o a unos seres inteligentes creados por nosotros mismos. Y con ello viene también otra cuestión; la definición de humanidad. Así se plantea en muchas ocasiones, aunque yo estoy en desacuerdo. Un robot, por inteligente que sea y por similar que lo hagamos en su aspecto externo, nunca será un ser humano,… porque no será un individuo de la especie o especies biológicas que tienen las características de humano. El debate es sobre su condición de persona, con sus dimensiones intelectivas, volitivas, creativas o emocionales. Podremos discutir lo que queramos, pero tengo la sensación de que hasta que no nos encontremos de forma efectiva con una de ellas… difícil saber cómo ser ese encuentro.

Carlos Carreter

En cualquier caso, la serie que aquí nos ocupa dio un paso adelante al final de la segunda temporada otorgando la autoconciencia a un número de muy amplio de robots humanoides. Y en su tercera temporada hemos estado contemplando las consecuencias de ese hecho. Tanto las inmediatas, como las que se puede producir a largo plazo. Y lo que se plantea es un escenario de una sociedad confrontacional, la británica. Lo cual no está lejos de las actitudes xenófobas que en esa sociedad se está percibiendo actualmente. La serie plantea que distintos países adoptan distintas posturas, en todos los extremos, de la tolerancia absoluta a la intolerancia extrema. La ciencia ficción suele comportarse como espejo de las realidades humanas. Y como ya he mencionado, esta serie británica se está desarrollando en el Reino Unido del Brexit, de la xenofobia y rechazo a los refugiados y de las renovadas tensiones internas entre británicos étnicamente anglosajones y los que lo son procedentes de las antiguas colonias.

Serie recomendable. Sigue estando muy valorada en general. Y gustará por su buen nivel de producción, argumental, filosófico e interpretativo.

Carlos Carreter

[Fotos] Escogiendo una mochila fotográfica

Fotografía

No voy a enrollarme aquí con el proceso de escoger y comprar una mochila para acarrear el equipo fotográfico. Eso lo explico con un cierto detalle en Una mochila para patearse el mundo – Manfrotto Advanced Travel Backpack.

Aquí os dejaré simplemente algunas de los fotos que he utilizado para ilustrar el enlace anterior. Algunas son de mis viajes por el mundo, otras del nuevo chisme que me he agenciado. Espero haber acertado con la compra.

 

[Cine] La caméra de Claire (2017)

Cine

La caméra de Claire (2017; 34/20180716)

Título oficial en francés para una película cuyos diálogos están en su mayoría en coreano y en inglés, aunque haya alguno también en el idioma de Molière. Película del director surcoreano Hong Sang-soo, y protagonizada por su actriz favorita y pareja actual en la vida real, Kim Min-hee, con la participación especial y simpática de Isabelle Huppert.

Nota: por respeto a las gentes de oriente, se conserva el orden habitual de su onomástica, con el apellido en primer lugar, y luego el nombre personal que les es otorgado. Así, Kim y Hong son los apellidos de ambas personas mencionadas, aunque aparezcan en primer lugar.

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Tenía dos opciones, o ilustraba con motivos coreanos, por los protagonistas, o con motivos franceses, por las localizaciones; al final, me voy a Arlés, que no es lo mismo que Cannes, pero no anda lejos, y no deja de representar el ambiente del Mediterráneo francés. Sin playa.

Para comentar esta película nos tenemos que ir un poquito hacia atrás. Hace un año comentaba otra película dirigida por el mismo director y protagonizada por la misma actriz. Kim Min-hee se hizo relativamente conocida en occidente hace unos años por protagonizar un película de intriga erótica que recibió muy buenas críticas. Pero ya era una actriz y modelo famosa y conocida en su país, Corea del Sur. Un país que ha entrado en la modernidad a gran velocidad, con un gran desarrollo especialmente de las industrias tecnológicas, pero que ha tenido que evolucionar socialmente muy deprisa, siendo una sociedad que por mi experiencia, y lo que se aprecia por motivos indirectos, parece bastante conservadora. Por lo tanto, cuando el director Hong y la actriz Kim inician una relación, y esto implica la ruptura del matrimonio previo del director, se monta un escándalo. Como ha sucedido tradicionalmente en las sociedades conservadoras, la que se lleva las culpas es la actriz, aunque los problemas matrimoniales estuvieran en el director y en su esposa previa. De ahí surgió la película que pude ver hace un año, que de alguna forma era una reflexión y una catarsis en forma de drama sobre estos hechos, a través de unos personajes ficticios, pero que tienen mucho en común con los reales.

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La película de hoy es al mismo tiempo un pequeño experimento, un pequeño divertimento, y un paso más en esa catarsis. Nuevamente estamos ante un caso de infidelidad, real o imaginada, en el que el pato lo paga la mujer que llega de nuevas al triángulo. O si no llega, pero lo parece. Si la atención película llegaba en torno de drama, en esta ocasión no faltan dialogos chuscos, situaciones casi cómicas. Con Huppert actuando como desencadenante del cambio y como catalizador para que descubramos las cosas como son.

La película dura menos de 70 minutos, y fue rodada en unos pocos días, con los guiones improvisados de un día para otro por el propio director, durante el festival de Cannes de 2016. Y nuevamente, el director prefiere ser el que se presente a través de un alter ego de ficción bajo una luz desfavorecedora, a veces ridiculizadora, elevando por encima de todo los demás la figura de la mujer que sufre las consecuencias del reproche moral. También nos sirve para confirmar que Kim Min-hee, es realmente una buen actriz que puede derrochar encanto, y que tiene una variedad de registros y de expresiones muy notable. Junto con Huppert, que con su pequeña cámara Instax se lo pasa estupendamente en esta película, son de lo mejor del film.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

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[Recomendación fotográfica] Ars Combinatoria de Chema Madoz en la Lonja de Zaragoza

Fotografía

Como viene siendo habitual en los últimos años, y dentro del programa de PhotoEspaña 2018 en su programa oficial en otras ciudades fuera de Madrid, la exposición del verano en la Lonja de Zaragoza nos trae a un fotógrafo de renombre y prestigio. Y Chema Madoz reúne ambas cualidades. Y lo que es más, de forma más que merecida.

La exposición Ars Combinatoria lleva ya unos años girando por las salas de exposiciones. Creo que fue en 2013 cuando se expuso por primera vez, en Barcelona, y se publicó el libro catálogo de la exposición. Lo estuve hojeando pero no lo compré. Estando en mi poder el Obras maestras publicado por La Fábrica, aunque hubiese alguna fotografía nueva, me parecía redundante en mi biblioteca, en la que de vez en cuando debo introducir un pensamiento selectivo pensando en el espacio disponible, en la economía de medios y otras consideraciones por el estilo. Aunque sería perfectamente recomendable para quien no tuviese ningún libro del autor y quisiese llevarse uno a casa. Cualquier de los dos, publicados por la misma editorial. Aunque el Ars Combinatoria parece que ya no figura en su catálogo. Pero no parece imposible encontrarlo en otras librerías.

La naturaleza de las obras de Madoz ha hecho que nos pocas veces se escuche el calificativo surrealista a su obra. Puede en algún momento tener algún componente de este tipo. Pero también es cierto que se abusa del término con frecuencia. Madoz es maestro en la metáfora visual. En jugar con los significados y las formas, con las analogía y similitudes. A veces con la contradicción. Su obra fundamental son sus instalaciones efímeras, en ocasiones verdaderas obras escultóricas a partir de los objetos cotidianos, que quedan inmortalizadas en sus cuidadas fotografías. Que no son complejas. Una luz homogénea, una cuidada composición, un uso juicioso de la cámara de medio formato, no para el lucimiento fotográfico sino al servicio del contenido. De ese juego a veces poético, a veces irónico, otras crítico, en el que los elementos de nuestra vida diaria cobran vida con nuevos significados. Como he dicho antes, la maestría absoluta en el uso de la metáfora visual. Recordemos el significado de la palabra metáfora, según la RAE, «traslación del sentido recto de una voz a otro figurado, en virtud de una comparación tácita«. Cambiemos la palabra «voz» por «imagen», y ya tenemos el significado de metáfora visual o gráfica.

Para quienes ya esté familiarizados con la obra de Madoz, quizá no encontrarán grandes novedades en esta exposición, retrospectiva de una obra que lleva ya varias décadas de admirable productividad. Pero servirá de agradable y agradecido reencuentro, pudiendo siempre admirar la fotografía en ampliaciones de buen nivel y calidad. Para quien se acerca por primera vez a la obra de Chema Madoz, será una experiencia de descubrimiento, que espero que sea tan inolvidable e impactante como las primeras veces que me acerqué yo a la obra de este artista madrileño, cuya significación trasciende el mundo de la fotografía y se extiende al conjunto del arte contemporáneo español. No hay que perdérsela. Yo ya fui el sábado pasado. Y volveré alguna que otra vez durante este verano. Sin duda.

[Fotos] Descubriendo el soto de Ranillas con AFZ

Fotografía

El domingo pasado se organizó por parte de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza (AFZ) un paseo de descubierta del soto de Ranillas y algunas otras zonas verdes del Parque del Agua de Zaragoza. Fue una mañana veraniega, de calor; aunque dentro de los bosques de ribera, esa es la definición de la palabra «soto», también se les conoce como bosques de galería, la temperatura era más llevadera.

En este paseo, pudimos fotografiar animales. Algunos muy móviles y difíciles de pillar, que precisaban el uso de un teleobjetivo, y otros más tranquilos, más fáciles de «cazar».

También las flores y plantas tuvieron su momento, dando buen uso del macroobjetivo.

Por supuesto, uno de los objetivos principales era familiarizarse con el soto. Con su estructura interna, siempre algo caótica, con árboles caídos aquí y allá, y con las balconadas que permiten de vez en cuando asomarse al río.

Allí tuvimos la ocasión de conocer algunas plantas y hongos del bosque, como el laurel y los hongos xilófagos y hongos yesqueros… y hablando de yescas, cuidado con el fuego cuando se pasea por un bosque.

Finalmente, nos refrescamos con unas cervezas y allí nos alcanzó el bueno de José Miguel, alias «Masjota»,… y ese domingo por la tarde orgulloso «Vive la France!!!» por la cosa futbolística, que me prestó su 100-400 mm para probarlo con mi Lumix G9, y poder comprobar que a una distancia focal de 400 mm, el equivalente a un 800 mm en el llamado «formato completo», es posible sacar una foto nítida a 1/15 segundo sin necesidad de trípode.

[Libro – relato ilustrado] La chica del cumpleaños

Literatura

Breve entrada para recomendar algo que vengo recomendando desde hace tiempo; las colaboraciones entre el escritor japonés Haruki Murakami y la ilustradora alemana Kat Menschik. Hasta ahora os había hablado y presentado tres de ellos; Sueño, La biblioteca secreta y Asalto a las panaderías. Los tres presentados de forma impecable por la simpática editorial de Los libros del zorro rojo. Los tres me gustaron mucho, especialmente el primero y el tercero de los mencionados. Y como creo que ya comenté, las ilustraciones de Menschik tienen una virtud muy importante; complementan perfectamente los relatos de Murakami, pero sin arruinar tu propia representación mental de la historia. Algo que me ha sucedido en otros relatos ilustrados y que me molesta.

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Ilustro la entrada con algunas de las últimas fotografías que realicé durante el viaje a Japón de 2014; estamos dándole vueltas a la idea de regresar al País del Sol Naciente el año que viene… Ya veremos…

Pero la editorial habitual de Murakami en España no es la mencionada de Los libros del zorro rojo. Murakami habitualmente publica con Tusquets Editores, una de la editoriales del excesivamente hiperdesarrollado Grupo Planeta. La excesiva concentración de poder editorial es necesariamente mala para el bien de los libros y la libertad de expresión, por mucho que los grandes grupos editoriales jueguen a que dejan libertad editorial a las editoriales que aglutinan. Es difícil creer hoy en día en la bondad empresarial en el mundo de la palabra escrita, tanto si hablamos del mundo literario como del periodístico. Son continuas las decepciones que observamos en un sector fundamental para el ejercicio de las libertades democráticas. El caso es que en Tusquets se han debido dar cuenta de que la asociación entre el nipón y la germana era muy interesante, y este cuarto relato ilustrado que recomiendo hoy lo han recuperado para su redil. No está mal la edición, pero las anteriores tenían más encanto… y eran de un tamaño más generoso.

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En cuanto al contenido, nuevamente estamos ante un relato inquietante, en la particular forma en que Murakami juega al genio de los deseos, cuando el misterioso dueño de un restaurante le ofrece a su joven empleada que cumple 20 años ese día la realización del deseo que prefiera. Con un final abierto y algo enigmático, no deja de ser una reflexión sobre nuestros deseos, nuestras aspiraciones, nuestras expectativas de futuro, especialmente en una edad en la que, hoy en día, hay mucho más despiste sobre ese futuro que en cualquier otra época de la historia de la humanidad. Si hasta hace unas década la vida de una mujer de 20 años estaba perfectamente definida, generalmente por su obligación de casarse y engendrar hijos (las de los hombres también, en otros sentidos), en la actualidad el mayor número de grados de libertad conlleva también más incertidumbre. Es comprensible en ocasiones que haya tantas personas que sucumban a la tentación de dejar que otros decidan por ellos. El ejercicio de la libertad puede ser penoso y doloroso.

El relato, que se puede encontrar sin ilustraciones en la colección Sauce ciego, mujer dormida, se complementa con un pequeño ensayo o posfacio del autor sobre lo que para él significa cumplir años. Con una visión histórica interesante de ese hecho.

Para mí, prácticamente cualquier libro de Murakami es recomendable; aunque probablemente no sea para todos los gustos.

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[Recomendación fotográfica] Fotógrafos ante la guerra y otros conflictos

Fotografía

Recientemente el Museo de Arte Moderno de San Francisco (SFMoMA) actualizó su canal de Youtube con una serie amplia de vídeos en los que se entrevistaba y se hablaba de la obra de una serie de artistas contemporáneos, varios de ellos fotógrafos, que habían afrontado la guerra y los conflictos violentos de distintas formas con sus obras.

De ellos, he seleccionado tres que me llamaron especialmente la atención. Aunque recomiendo un recorrido por el canal del SFMoMA en Youtube para una visión completa.  Vamos con los tres que he escogido, acompañados de unas relajantes fotografías de mi última visita a los Pirineos.

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An-My Lê, como nos dicen en la presentación del vídeo, creció en Saigon durante la guerra del Vietnam. Siendo niña fue una de los miles de refugiados que huyeron del país cuando se impuso el Viet Cong, instalándose en Estados Unidos donde se nacionalizó. En un momento dado, supo de grupos de persona que recreaban en territorio estadounidense las acciones bélicas de aquella guerra. Pidió que le dejasen fotografiar estas recreaciones, y accedieron con la condición de que participase en las mismas. Por su aspecto, le tocó ser guerrillera del Viet Cong, claro. Después ha seguido interesándose  por el fenómeno bélico, fotografiando los entrenamientos en territorio norteamericano para las guerras en Oriente Medio.

 

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La libanesa Lamia Joreige se ha inspirado en Rashōmon, la película de Akira Kurosawa, a la hora de afrontar el impacto cultural de la guerra civil en el Líbano. En la película de Kurosawa se relataba el suceso en el cual un forajido mata a un samurái y viola a su mujer. Pero el suceso, narrado por todos los participantes y testigos, no es contado dos veces de la misma forma. Todo depende del punto de vista. Y así lo sucedido en Beirut y en el resto del país durante este largo y violento conflicto.

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Las bombas atómicas que asolaron Hiroshima y Nagasaki impactaron fuertemente en la sociedad japonesa, más que en cualquier otro lugar, y de forma muy profunda. Más que el resto de la larga y penosa guerra que ellos mismos desencadenaron, que culminó con estas tragedias, pero que había traído una gran calamidad con anterioridad sobre la población nipona. Kikuji Kawada trabajó durante la primera mitad del década de los sesenta del siglo XX en Chizu (El mapa), una serie de fotografías que combinaba objetos encontrados en Hiroshima, especialmente en el entorno de la cúpula de la bomba atómica, motivos relacionados con el ejército japonés, y otros relacionados con el enorme crecimiento económico del país tras el conflicto. Una reflexión profunda y difícil.

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[Fotos] Paisaje en el infrarrojo en el Parque del Agua de Zaragoza

Fotografía

El domingo pasado, con un sol de justicia y bastante calorcita, estuvimos en el Parque del Agua de Zaragoza. Yo con mi filtro para fotografiar en el espectro del infrarrojo con película convencional. Los detalles técnicos en El Parque del Agua en el espectro infrarrojo – Fujifilm GS645S Wide60 + Rollei Retro 80S. Aquí, simplemente, os dejo algunas fotos.

[TV – Series] A vueltas con el Rey Mono

Televisión

La idea de esta entrada surge hace unos días, «por culpa» de un serie coreana. El título original es Hwayugi [화유기], aunque el título internacional es A Korean Odyssey. Un drama romántico más, con la misma estructura argumental que la mayoría de ellos. A saber…

Chico conoce chica o viceversa.

No se caen bien, no congenian, son absolutamente opuestos, como pareja parecen imposible, tienen «insalvables» diferencias de edad, de nivel social o económico… o incluso de estatus en el mundo de lo sobrenatural.

Tras un cortejo laaaaaaaaargo, innecesariamente complicado, descubren que se quieren. Mucho. Incluso puede que se besen. Aunque una sucesión de abrazos estrujadores suele sustituir al tema de los besos.

Un acontecimiento aciago o un antagonista más o menos malicioso amenaza la relación. Incluso la llega a arruinar.

En el episodio final, tras la catástrofe, todo se arregla. A veces de modo incomprensible.

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Templo budista de Bulguksa, de los más antiguos y con más tradición de Corea del Sur; es curioso cómo una religión que no reconocía deidades en su origen, tiene luego un amplio panteón de seres de carácter divino o semidivino. Y muchos de ellos con asociaciones con animales; monos, cerdos, tigres, peces,…

Básicamente, este es el esquema argumental de todos los dramas románticos coreanos que he visto hasta ahora. Las diferencias del que nos ocupa hoy es que parece hecho con más medios que otros, Netflix ha debido poner su dinerico para tener la exclusiva de su difusión fuera de Corea del Sur, y que está basado muy libremente en una de las leyendas más populares del extremo oriente asiático; las aventuras del rey Mono, también conocidas como el Viaje al Oeste.

Vivimos en un mundo que hasta hace poco tiempo ha sido muy eurocéntrico. Son los mitos y leyendas, así como el cuerpo literario de las civilizaciones de la Europa Occidental, desde las obras de Homero hasta la actualidad lo que impregna la cultura no sólo de esta parte del mundo, sino de muchas otras partes del mundo. Sin embargo, mitos, leyendas u obras literarias trascendentes se han dado en civilizaciones de todo el mundo. Y siendo la civilización china una de las más antiguas, poderosas y prolíficas, no podía ser menos, habiendo influido en muchas otras culturas de su área de influencia. Podríamos decir que las aventuras de Sun Wukong, el rey Mono, serían tan conocidas o tan representativas como el Quijote en la Europa Occidental. Y que es un ejemplo del sincretismo religioso asiático al mezclar concepto procedentes tanto del taoísmo teísta, con su multitud de dioses y demonios, como del budismo. Y tanto Lao-Tse como Buda tienen su papel en las aventuras. En ellas, el protagonista, un monje, libera al rey Mono de su confinamiento en una montaña, y en compañía de otras deidades, van en búsqueda de unos textos sagrados, afrontando numerosas aventuras.

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No he tenido oportunidad de leer ninguna traducción del texto original. Que por otra parte es muuuuuuuy largo. Editorial Siruela tiene publicada una traducción de más de 2200 página. Muchos años ha, tuve ocasión de ver lo que el italiano Milo Manara había hecho con el simiesco monarca en formato de historieta. Con abundancia de bellas damas con escasez de ropas, como es costumbre en las obras del conocido fumettista italiano. Y con un rey Mono más caracterizado por su lujuria y habilidades copulatorias que por otras virtudes. Desde luego, no es la versión más fiel a las aventuras mencionadas. Me consta que en oriente se han hecho diversas versiones para cine y televisión de estas aventuras que no he tenido ocasión de ver, y que no prometen mucho. En la actualidad, Netflix tiene en catálogo una serie australiana y neozelandesa, The New Legends of Monkey, con una temporada de 10 episodios de unos 24 minutos. Lo que he visto hasta ahora es de una calidad más bien mediocre.

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En cuanto a la serie que ha motivado este comentario sobre las leyendas orientales… Pues bien, la acción se sitúa en la actualidad. El rey Mono es un guaperas. Y el monje no es un monje, que es una guapa joven que ve espíritus y que es la enésima reencarnación de un humano destinado a salvar el mundo. El argumento… lo que he dicho al principio. Tiene su gracia. Entretiene. Aunque la chica protagonista, muy guapa, es un poco siesa. Pero incluye hasta una zombi muy graciosa en ocasiones. Y es que como decía aquel, «cualquier cosa, con zombis, es mejor». ¿O era «cualquier cosa, con sables laser, es mejor»? ¿Alguna vez he contado que los coreanos tienen una película de zombis y trenes mucho más divertida que la mayor parte de las cosas que hacen los yanquis? Nota: «divertida» no es lo mismo que «buena».

Conclusión,… me gustaría ver una producción bien planteada y bien hecha sobre estas leyendas. Lo de la serie coreana, una mera anécdota y una excusa para hablar de ellas.

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