[Libro/historieta] Solanin – Inio Asano

Literatura

No sé muy bien cuál es el criterio por el cual, cuando transcriben una palabra con alguna de las moras del grupo ra, re, ri, ro, ru del japonés a un idioma indoeuropeo, como el inglés o el castellano, a veces conservan la «r» y otras lo transcriben como «l». En japonés, esas moras se pronuncia con un fonema intermedio, que a veces nos suena «r» y otras «l». El caso es que el título original de este relato gráfico de Inio Asano, Soranin ソラニン, nos lo ofrecen en español o en inglés o en otros idiomas como Solanin. Que es el título de una canción ficticia de la que se habla en la historia. Ficticia hasta que un grupo de rock japonés, con letra del propio Asano, la que aparece en la historia, le puso música y la grabó. Y se usó en la adaptación al cine que hubo en su momento de esta historia.

Como consecuencia de la buenísima impresión que me dejó la lectura reciente de la serie de ciencia ficción de Asano que recientemente se adoptó como serie de anime, decidí que quería leer más de este autor. Y me puse a buscar y di con dos de sus obras, el relato gráfico que nos ocupa hoy, y una antología de relatos cortos de la que hablaré en otro momento. Solanin es una historia publicada originalmente de forma serializada entre 2005 y 2006. Yo la he leído en un volumen único, aunque originalmente se recopiló en forma de dos tankōbon. Y los temas que trata son algunos de los más queridos por los autores japoneses; aquellos relacionados con la alienación que genera la sociedad en las grandes ciudades, especialmente Tokio, entre las gentes. Y en este caso, la rebelión contra la misma de unos jóvenes que se debaten contra las «obligaciones» impuestas por el paso pleno a la edad adulta.

Meiko (ella) y Taneda (él) son dos jovenes en la mitad de su veintena. Se conocieron y se enamoraron como estudiantes en la universidad, y llevan juntos varios años. Viven juntos, y salen adelante con el salario de ella como oficinista y los magros ingresos de él como ilustrador a tiempo parcial en una editorial. Se quieren. Pero están insatisfechos. Meiko es consciente que a este paso, se van a quemar, y su relación peligrará. Por ello toma una decisión. Aprovechando sus ahorros, deja su trabajo para replantearse su vida, y anima a Taneda para que retome sus sueños de universitario; la música y su grupo de rock. Sin embargo, una tragedia cambiará por completo los planteamientos de Meiko.

Hay varias cosas que me gustan, y mucho, en esta historia de Asano. La primera, importante, es que los personajes, los dos principales, pero también el grupo de amigos y familiares que les rodea, se sienten reales. Vivos. Auténticos. No son héroes. Tampoco antihéroes. Son gente. Gente maja. Pero con problemas. Meiko es una chica corriente. Y sin embargo, en su autenticidad de veinteañera que profundiza con reticencias, y con resistencias, en las responsabilidades de la vida adulta, se percibe especial. Y atractiva. Otra cosa importante es el entorno. También se siente real. Da la impresión que las vivencias de los personajes tienen que ver con la percepción real de Asano sobre la sociedad en la que vivía en ese momento. Tendría entre 24 y 26 años cuando publicó la historia, los mismos que sus personajes. Es una historia de ficción que rezuma autenticiadad.

La historia no resuelve la vida de sus protagonistas. En el mejor estilo de la literatura asiática, no hay un desenlace propiamente dicho. Durante un tiempo, pasan cosas, cosas importantes, cosas trágicas, cosas buenas, y pequeñas cosas. Pero al final no hay cierres. Porque la vida sigue. Y cada día hay que tomar nuevas decisiones y tirar para adelante. Cada uno, como mejor entienden. Es una historia excelente, con una realización no menos excelente. Distinta a la de las chicas de DeDeDeDe, pero engarzada en las mismas preocupaciones y en los mismo temas. Y probablemente mejor. Aunque eso depende de los gustos de cada cual. En cualquier caso, muy recomendable. Lo más curioso es que, 20 años después de publicarse la historia por primera vez, los temas siguen siendo totalmente actuales y válidos. Parece que en esos 20 años, las sociedades actuales, poco han evolucionado en el fondo.

[Libros] Dead Dead Demon’s Dededede Destruction – Inio Asano

Literatura

Cuando terminó la serie de animación basada en esta serie de manga, ya hice un amplio comentario sobre esta obra. Aunque más desde la perspectiva de la producción televisiva que de la serie literaria. Sí. Literaria. El cómic, la historieta, los relatos gráficos, las novelas gráficas, el manga… como lo queráis llamar, también es literatura. El guion es tan importante como la ilustración. También conviene… deben… estar bien escritos. Y podemos asegurar que Inio Asano, el autor de esta serie, es un magnífico escritor. En aquellos momentos iba por la mitad de los doce tankōbon (単行本) de los que consta. Ya he terminado la serie completa. Y sí, me reafirmo. Siendo muy muy buenos tanto el manga como el anime, el manga es superior.

En cualquier caso, el anime es bastante fiel al manga, aunque hay algunas diferencias. El episodio 0 del anime, que sirve como prólogo, es el final del manga. Y la resolución de la historia es diferente, siendo más optimista la de la serie de animación. Resumamos la historia.

Un 31 de agosto cualquiera una gigantesca nave espacial, la «nave nodriza», aparece sobre la bahía de Tokio y se queda estacionada girando lentamente sobre la metrópolis japonesa. Y en el mundo en general, pero en Japón y Tokio en particular, las gentes tienen que adaptarse a una nueva normalidad. Y entre las gentes, un grupo de adolescentes, que tienen que seguir con sus vidas cotidianas. Con sus estudios, sus amistades, sus amoríos, sus indecisiones, sus problemas familiares… Y mientras, políticos, prensa, ejército, de Japón y de otros países, comienzan una carrera de hipocresía en la «lucha» contra los «invasores», unos «invasores» que tienen un aspecto que es cualquier cosa menos amenazante, y que en ningún momento dan muestras de agresividad, aunque son constantemente cazados y aniquilados cuando abandonan la nave nodriza. Una nave con problemas, que se deteriora claramente, hasta que tres años más tarde llega otro 31 de agosto, y llega el apocalipsis, o el fin del mundo tal y como lo conocíamos.

Ya comentaba en la entrada a propósito de la serie de animación que los temas son diversos. O el género al que pertenece la serie. Ciencia ficción, recuentos de la vida, un canto a la amistad entre las dos protagonistas y las gentes que les rodean, una historia de amor encubierta (aunque la serie queda más como una historia de amistad). O bien una dura sátira contra los modos y las trazas de los seres humanos, de los políticos (al loro con el alter ego de Donald Trump), de las empresas… de la civilización humana en general. La serie de manga es algo más áspera y dura que la serie de animación. No por mucha ventaja, pero tiene un punto más de pesimismo. Y de genialidad. Teniendo en cuenta que 2014, y ante el «riesgo apocalíptico», Asano ya adelantó que la preocupación de las amas de casa iba a ser acaparar papel higiénico,… como sucedió en 2020 durante los confinamientos por la covid-19.

La serie tiene tres partes. Una primera parte en la que acompañamos a las protagonistas en su vida cotidiana como estudiantes de instituto o de primer año de universidad. Una parte basada en el relato de lo cotidiano,… si no fuera por la anomalía de la presencia extraterrestre sobre sus cabezas y entre ellos. La segunda parte es la cuenta atrás hacia la catástrofe global, en la que además conoceremos los acontecimientos del pasado, o que se dieron en una realidad alternativa, y que provocaron la situación actual en la que se encuentra el mundo. Y finalmente, ese epílogo final, en el que el padre de Kadode, una de de las chicas protagonistas, toma el protagonismo, ha sido un gran ausente durante el resto de la serie, y busca la resolución de los problemas de/con su hija. Y de paso… del mundo. Ya he dicho que la resolución no es igual en la animación y en el manga. Y el manga es algo más pesimista o indefinido.

En cualquier caso, he disfrutado mucho de esta lectura. Un serie de manga tremendamente inteligente, muy actual, muy certera en sus diagnósticos sobre las sociedades humanas y sobre el mundo en el que vivimos, y al mismo tiempo muy entrañable, con personajes con los que sentimos real empatía, con quienes nos emocionamos. Un producto engañoso ya que detrás de su apariencia de producto para adolescentes y jóvenes adultos, es una reflexión muy adulta, válida para todos los públicos con una suficiente madurez para afrontar las duras consecuencias de lo que se narra. Muy recomendable. Aunque los prejuicios hacia el género (sea cual sea como lo definamos, manga, ciencia ficción…) hará que la mayor parte de la población no lo considerará nunca como una opción de lectura. Los mangas son «cosa de críos y adolescentes»…. dirán.

[Cine] Megalopolis (2024)

Cine

Megalopolis (2024; 50/20240928)

Otra película pendiente de comentario vista antes de salir de viaje de vacaciones, en una matinal de sábado. Una película que llegaba acompañada de polémica y división de opiniones, un proyecto muy personal de Francis Ford Coppola, que sufrió muchas vicisitudes hasta que se hizo realidad, en las cuales no voy a entrar, y que antes de estrenarse pasó por diversos festivales, generando una división de opiniones notable entre la crítica, y aventurando un posible pinchazo en la taquilla, como así parece que ha sucedido. Una película relativamente larga, de dos horas y cuarto algo largas, y que podría haber sido más larga todavía, dado que hubo mucho metraje rodado.

Coppola nos lleva a una Nueva York alternativa, bajo el nombre de Nueva Roma, inspirada por la inestabilidad de la Roma republicana en sus últimas décadas, en la que las instituciones republicanas fueron amenazadas constantemente por la corrupción, la crisis económica, y las amenazas golpistas de dictadores de origen militar o apoyados por los militares, tanto entre los patricios como entre los plebeyos, de tono más populista estos. En concreto, se inspira la historia en los enfrentamientos entre Cicerón y Catilina, aunque el argumento que plantea Coppola no reproduce la famosa conspiración de Catilina contra la República. Algo que hubiera sido muy complejo, ya que nunca tendremos certeza de los que sucedió por aquello de que la historia la escriben los vencedores, y todos los relatos fueron sesgados y afines a Cicerón, así que muy contrario a Catilina. Aquí nos encontramos que Cicerón (Giancarlo Esposito) es el alcalde de la ciudad, un pragmático dispuesto a hacer compromisos para que las cosas funcionen aunque sean con deficiencias, y con un cierto grado de corrupción. Mientras, un torturado Catilina (Adam Driver), por la muerte de su esposa de la que fue acusado por el primero, y con la capacidad para parar el tiempo, tiene visiones de una Roma distinta, más estética, más artística y más equitativa y pensada para sus gentes. Pero el entorno que les rodea es de intereses contrapuestos y corruptos, lo que amenaza el gobierno de uno y las visiones de futuro del otro. Un elemento, Julia (Nathalie Emmanuel), la hija de Cicerón, podrá servir de puente, cuando se enamore y se case con Catilina.

La película ha suscitado las reacciones tan contrapuestas, en mi humilde opinión, más por las polémicas que han rodeado su rodaje, su promoción y su distribución que por sus cualidades cinematográficas. Obviaré esas polémicas y me centraré en la historia que nos cuenta, la forma en que nos la cuenta y en el trabajo interpretativo.

Basar la historia en la República Romana tardía es complejo. Establecer paralelismos entre ese periodo de la historia en la que la pequeña y expansiva república mediterránea se transforma en un imperio de ámbito casi continental, y la evolución de los Estados Unidos que surge de la ilustración como una república con valores democráticos, pero que acaba convirtiéndose en una potencia global, con las dosis de corrupción moral y política que acompañan a ambos, es complejo. Los estadounidenses siempre han sentido una cierta fascinación por Roma, y son muchos los que se han comparado con las principales figuras de la Roma republicana. Pero es arriesgado. Las semejanzas me parecen cogidas por los pelos. Los Cicerón y Catilina históricos pueden tener muy poco que ver con los de la película. Más cuando el Catilina original pasó a la historia como un villano golpista (ya he mencionado lo de la historia escrita por los vencedores), mientras que el Cicerón original ha pasado a la historia como una figura de prestigio, de la élite de la República tardía. No son esos los papeles que representan sus alter ego de la ficción de Coppola. Es complicado. Y es complicada esa tesis de fondo de que el arte y la belleza acompañan los valores de equidad y justicia, tal y como las plantea Coppola a través de su Catilina de ficción. Por lo tanto, la tesis planteada por Coppola y su reflejo en el argumento de la película no me parece que quede totalmente resuelto, y presenta diversas goteras.

Donde la película destaca, y a veces abruma, es en un representación visual. Coppola plantea un espectáculo visual llamado a impactar y a dejar una herencia de lo que es su visión artística y cinematográfica, que a veces acompaña bien, y otras no tan bien, a la historia. Es peligroso confiar en las formas y en el espectáculo lo que no está bien hilado en el concepto y la historia que estamos contando. Y eso que la película tiene un activo importante, y es el buen trabajo, en mi opinión de sus intérpretes. Incluso si en ocasiones no está claro el camino que llevan sus personajes. Pero me parece que el esfuerzo es destacable. El reparto es muy amplio para mencionar a todos los que participan de forma destacada. Pero el trío protagonista actúa con solvencia.

Globalmente creo que la película sólo puede merecer un juicio duro desde el punto de vista de las pretensiones con las que se presenta; un espectáculo magno con una tesis política, testamento de la visión de su director. Y no llega a cumplir con esa misión. El desequilibrio entre virtudes y defectos afecta a esas pretensiones de forma grave. Pero no podemos negar algunas cuestiones, sin esas elevadas expectativas, la película es una producción muy interesante. Tiene ideas interesantes, tiene momentos interesantes, tiene atractivo visual, tiene buenas interpretaciones. Lo que falla es la integración. Y en algunos momentos falla la metáfora. Pero no creo que sea la calamidad que muchos han visto ni mucho menos, al contrario, creo que es un producto cinematográfico que merece la pena contemplar, incluso si sus defectos puedan dar la sensación de que es un producto fallido, al menos hasta cierto punto.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[TV/Libros] «Dededede Destruction»… en serie de televisión o de manga

Literatura, Televisión

A finales de septiembre terminó la temporada de verano de las series de animación japonesas. Esto va por trimestres, con temporadas de doce o trece episodios, aproximadamente, uno por semana, aunque algunas se prolonguen durante dos trimestres. O alguna comience a mitad de temporada y termine al final de la siguiente, como la que comentaré hoy. Ya comenté alguna de ellas, de las que terminaron antes. Y me quedan unas cuantas para ir comentando con el tiempo. Pero lo que sí que puedo decir es que hecho de menos la estupenda temporada de invierno, la del primer trimestre del año, en la que hubo algunas series realmente muy buenas. Ha habido muchas cositas muy entretenidas, majas, desde entonces,… pero nada como aquellas. Salvo quizá… la que comento hoy. Que sin embargo no parece haber tenido el impacto buscado en el público.

Shinjuku - Tokio, Japón

La serie en cuestión es Dead Dead Demon’s Dededede Destruction [デッドデッドデーモンズデデデデデストラクション], con el título original en «inglés». El que se atreva que lo traduzca; para entenderlo hay que ver la serie estando muy muy atento o, mejor todavía, leer el manga. El manga me lo han dejado. Y en el momento en el que escribo esto voy por la mitad; seis de los doce tankōbon (単行本) de los que consta. Así que mi comentario de hoy se centrará en la historia tal y como se cuenta en la serie de televisión. Que en lo que entiendo hasta el momento es muy fiel al manga. Aunque en lo que entiendo hasta el momento, siendo los dos muy muy buenos, el manga es superior. Pero eso ya lo comentaré en su momento.

¿A qué género pertenece la serie? ¿A la ciencia ficción? Al fin y al cabo, trata de lo que sucede cuando llega una «invasión» extraterrestre a la Tierra. Exactamente, a Tokio. O, ¿son recuentos de la vida cotidiana de sus protagonistas, las dos adolescentes Ōran Nakagawa, alias Ontan, y Kadode Koyama? Tal vez, si lo miramos de otra forma, es un canto a la amistad entre las dos protagonistas y las gentes que les rodean. ¿Una historia de amor encubierta… o no tan encubierta? O, quizá, todo esto es el envoltorio de una dura sátira contra los modos y las trazas de los seres humanos, de los políticos, de las empresas… de la civilización humana en general. En cualquier caso, lo que sabemos desde el episodio 0, es que un «buen» día, tras varios de años con una gigantesca nave alienígena de cinco kilómetros de diámetro flotando sobre Tokio… el apocalipsis llega. Y a continuación vienen diecisiete episodios más para contarnos como sucede la cosa.

Shibuya - Tokio, Japón

Me dicen que el autor del manga, Inio Asano, es un pesimista de mucho cuidado. Bueno… ya comentaré más despacio la cuestión cuando comente el manga. Lo que sí diré es que este es un ejemplo claro de por qué no hay que dar por supuestas ciertas cosas en el mundo de la animación japonesa. Con adolescentes con protagonistas, daría la impresión de que es el típico ejemplo de animación para un demográfico muy determinado. Pues bien, los temas que trata la serie son muy muy muy muy adultos, desde muchos puntos de vista. Eso sí, están tratados para «todos los públicos», para que los entiendan los adultos, los adolescentes, o quien sea. Realmente, muy recomendable.

Akihabara - Tokio, Japón

[Cine] Sidonie au Japon (2023)

Cine

Sidonie au Japon (2023; 47/20240918)

Bajón tremendo en el interés de la cartelera de cine, cuando en septiembre uno esperaría que se fuese recuperando poco a poco del sopor veraniego. Y bajón todavía más acusado si tenemos en cuenta que la oferta en versión original ha sido la más escasa de lo que llevamos de año, si no recuerdo mal. Prácticamente nos habíamos hecho a la idea de que no íbamos a acudir a las salas de cine. Incluso había empezado a revisar los estrenos directos en plataforma en línea, por si podía encontrar algún sustituto digno allí. Sin muchas esperanzas por los antecedentes más recientes. Y en esto estábamos cuando alguien nos propuso una sesión restringida esta película francesa dirigida por Élise Girard y protagonizada por Isabelle Huppert. Eso sí… sólo apta para personas que comprendan el francés hablado, puesto que sólo había subtítulos para los diálogos en japonés que se producen en la película. La película está disponible para cualquier espectador en Zaragoza exclusivamente en versión doblada. La cual, tras ver la película, no tiene sentido. Salvo que el francés hablado sea jerga coloquial muy extrema, lo comprendo bastante bien. Así que me apunté a esta sesión especial y restringida.

La película nos narra el viaje de Sidonie (Huppert) a Japón para promocionar la reedición de su primer y exitoso libro, que publicó originalmente muchos años atrás. En su periplo japonés va acompañada por Kenzo (Tsuyoshi Ihara), su editor en japonés. Sus primeros días en el País del Sol Naciente están llenos de equívocos y situaciones de choque cultural. Pero cuando por fin se va acostumbrando, algo alterará profundamente su viaje. Se le empieza a aparecer el fantasma de su marido, Antoine (August Diehl), fallecido años atrás en un accidente de tráfico del que ella es superviviente, con sentido de culpa, por lo que dejó de escribir. Kenzo le dirá que es normal. Que Japón es el país de los fantasmas, y que si sigue con ella es porque tienen asuntos pendientes que resolver. Al mismo tiempo, la fría relación inicial con Kenzo, un hombre que arrastra cierta desilusión y cinismo en su vida, irá cambiando y haciéndose más cálida.

He de confesar que los primeros compases de este corto largometraje, sólo 95 minutos, de sencilla factura formal, no me convencieron mucho. Daba la sensación de que Girard y Huppert estaban jugando a un Lost in translation con toques de Nouvelle vague. Pero después de tres viajes a Japón, hay ciertos equívocos culturales y ciertas actitudes de los japoneses que atienden al viajero, generalmente en los servicios hosteleros, que ya no me creo. La mayor parte de los profesionales japoneses ya se han hecho hace tiempo a los visitantes extranjeros, y hay poquitos problemas de equívocos y malos entendidos, especialmente si ambas partes pone su granito de confianza y amabilidad entre sí. Y este es el ambiente en el que se mueve Sidonie. Aterriza en Kansai, con destino a Kioto, inicialmente, y de ahí nos lleva de paseo por Nara y otras localizaciones características, hasta acabar el periplo en Tokio. Pero poco a poco la película va entrando en materia. Especialmente conforme la presencia del fantasma de Antoine se va haciendo más manifiesta y comienzan las interacciones con Sidonie. En ese momento, la película coge profundidad. Y además, el humor que busca sazonar desde el principio la película, pero que en sus compases iniciales no me convence por los motivos que he dicho, de repente, en situaciones más personales, más íntimas, se hace más auténtico. Y gusta. Por lo menos a mí. A lo que hay que añadir que Huppert, una actriz por la que siento un enooooorme respeto e incluso admiración, tiene profesión y experiencia de sobras para sostener prácticamente cualquier situación cinematográfica.

No conocía el trabajo previo de Girard. No voy a decir que sus planteamientos me convenzan del todo. Pero el minimalismo y economía de medios, el realismo fantástico en el que se sumerge la historia, la intimidad de las cosas importantes que cuenta y la presencia de Huppert hacen que valore positivamente la película, que me dejó muy buen sabor de boca y que además ha crecido en el recuerdo. La pena… eso. Que no esté disponible para todo el mundo en versión original. Porque si ya soy nulo partidario del doblaje en general, cuando hay choque intercultural e idiomático en una película, me parece fundamental.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Cine] Le comte de Monte-Cristo (2024)

Cine

Le comte de Monte-Cristo (2024; 42/20240812)

Casi dos semanas he tardado en comentar esta película, que fui a ver con cierta reluctancia. En mi infancia y adolescencia, las novelas aventureras de Alexandre Dumas me atraían. Bueno.. no. Una novela de Dumas me entretenía mucho. Estaba por casa, era de lectura fácil, era entrenida… y había adaptaciones al cine y a la televisión que también eran obras de aventuras muy entretenidas. Y luego estaba la historia que adapta la película de hoy… que nunca leí. Nunca me atrajo lo suficiente. Pero me la sé. Me enteré de ella por primera ve en algún momento de finales de los años 60. En aquella época, TVE, la única que había en nuestro país, en su primera cadena, programaba asiduamente Novela, un espacio en el que se adaptaban en formato serializado obras literarias diversas. En algún momento de 1969 se emitió la adaptación de la novela de Dumas en 17 episodios de 30 minutos de duración, máximo. Pero tengo recuerdos muy nítidos, y en 1969 yo era muy niño todavía… ¿La volverían a emitir con posterioridad? No sé. Pero que sepáis que se puede ver en el archivo de RTVE. Igual me animo. No sé. Ya veré. O no.

Pues estamos en 2024, y los franceses, bajo la dirección de Alexandre de La Patellière y Matthieu Delaporte, han adaptado por enésima ver el culebrón de venganzas que llevan una vida realizar de Edmond Dantès (Pierre Niney), contra los malvados Fernando de Morcef (Bastien Bouillon), Danglard (Patrick Mille) y Villefort (Laurent Lafitte), despechado en especial por haber perdido a su amor amorísimo, la catalana Mércèdes Herrera (Anaïs Demoustier). El argumento sigue más o menos los tiempos de la novela original, la traición, el penal de la isla de If, el tesoro del cardenal Spada, y la venganza en París. Aunque en la adaptación modifica algunas cosas del argumento, como la chica con la que se queda al final y otras cosas. Pero bueno… es lo de menos.

Para ello, los franceses se han gastado una pasta. Es una producción cara. A lo mejor no tanto si la comparamos con las sobradas que se marcan los usamericanos. Pero para cualquier otra filmografía, una pasta gansa. Una película con todo lujo de detalles, con esplendores y fastos, con mucho vestuario, con grandes localizaciones. Pues eso… que viva los dramones del siglo XIX. Y con un reparto… que no lo hace mal. Aunque también tiene sus debilidades. Irregular, pero aceptable.

Lo que me pasa a mí es que hace tiempo que le perdí las ganas a las novelas de Dumas. Que he evolucionado mucho desde los años de mi adolescencia. En concreto, estas venganzas culebronescas, en la actualidad las asocio a mis placeres inconfesable televisivos. En los últimos años he visto varias en los dramas coreanos. Algunos muy interesantes. Otros… pues eso… puro culebrón. Ya he dicho que fui a la sala de cine con cierta reluctancia. A ver. No está mal. Y lo cierto es que está teniendo buena acogida por la crítica y por el público que ha ido a verla. Está bien valorada en Imdb y tal. Aunque desde mi punto de vista, más allá del espectacular diseño de producción, tampoco aporta mucho más. Un entretenimiento. Por lo tanto, si le queréis dar una oportunidad y os van este tipo de historias, no os arrepentiréis. Pero eso… que a mí… en las últimas décadas… lo de Dumas… pues que ni fu ni fa.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Libro] La ciudad y sus muros inciertos – Haruki Murakami

Literatura

Como ya he comentado en otras ocasiones, he leído todas las novelas de Haruki Murakami, bastantes de sus relatos cortos, y alguno de sus ensayos. Lo cual ya hará suponer al lector de estas líneas que es un autor que me gusta, es uno de mis autores preferidos. Los lectores habituales de este Cuaderno de ruta también serán conscientes de que leo con frecuencia libros de autores del País del Sol Naciente, por lo que podrían pensar que tengo un sesgo hacía este país, y por eso leo a Murakami, probablemente el más famoso escritor japonés en nuestro medio. Pero la relación «causal» va a la inversa. Porque en una ocasión, hace ya muchos años, leí algo de Murakami y me gustó, eso me llevó a animarme en la lectura de otros autores del mismo origen. Afortunadamente.

Pero los motivos de afición a Murakami no están en el hecho de que sea japonés, sino que en que las cosas que cuentan. Alguna vez lo he dicho. El sexismo en la literatura no sólo «castiga» a las mujeres. También a los hombres. O son los héroes o son patéticos. Muchas veces no parece haber alternativas, y para algunos lectores, entre los que me encuentro, me cuesta empatizar o sentirme identificado con los personajes masculinos de la literatura. Habitualmente. Obviamente, hay numerosos ejemplo de lo contrario, pero no son mayoritario. Sin embargo, en Murakami, sus protagonistas masculinos son gente normal. A la que no necesariamente le pasan cosas normales.

Porque ese es el siguiente motivo por el que me atrae el autor japonés. Por sus descaradas incursiones en el realismo fantástico, que generan universos interesantes, pero sin perder el contacto con los problemas cotidianos del ser humano. Y esta es una ocasión más. Un hombre que lidia a lo largo de su vida, y está en sus cuarenta y tantos, con el duelo de la pérdida de su primer amor, adolescente, de forma inesperada e inexplicable. O al menos, inexplicada. Y la huida al lugar mítico donde pueda encontrar a esa joven,… mujer,… a la que perdió con 17 años, y cuya pérdida no ha conseguido superior. Esa ciudad de inciertos muros. En tres fases, con tres escenarios. El mundo real de la adolescencia, la ciudad amurallada a la que es difícil llegar y donde el tiempo no tiene sentido, y ese refugio para el cuarentón que busca romper con sus dinámicas, en un pueblo de las montañas. Y un fantasma.

Murakami,… o te gusta, o no te gusta. O te dejas llevar por sus propuestas, o no tienes nada que hacer. Escribe bien. Y escribe claro. Pero necesitas contexto. Y necesitas abrazar sus historias. A mí sale con naturalidad. Y disfruto de sus novelas. Y sueño con sus mujeres. Qué capacidad para crear personajes femeninos interesantes, con su punto de misterio, de quienes pocas veces sabemos todo lo que querríamos saber. Y que quizá relacionamos con el misterio que encierran nuestras propias pérdidas. Especialmente para quienes arrastramos ya unas cuantas décadas de vida. Yo lo recomendaría. Lo recomiendo. Pero allá cada cual.

[Cine] Wonderland (2024)

Cine

Wonderland (2024; 41/20240807)

Hoy vamos con un estreno directo en plataforma. En su país, Corea del Sur, fue estrenada directamente en salas de cine a principios de junio, con razonables resultados iniciales de taquilla, pero la distribución en el resto del mundo, excepto China, es de Netflix. Pero no fue esto lo que me atrajo de la película. Durante los peores momentos de la pandemia, cuando no podíamos ir al cine, me suscribí a Filmin una temporada con intención de ver películas de cine interesantes. Y en ese tiempo pude ver ver una película dirigida por el director de la de hoy, Kim Tae-yong, y protagonizada por Tang Wei, la estupenda actriz china cuya carrera se vio alterada por la dictadura de su país. Aquella película me gustó mucho. Ambos se casaron años más tarde, y por ello Wei Tang ha ido alternando su participación en películas chinas, pero también en películas surcoreanas. Pero creo que es la primera vez que vuelven a rodar juntos. Definitivamente es algo que me hizo mirar con buenos ojos el estreno de esta película de hoy, en cuyo reparto aparecen otros nombres y rostros habituales en las teleseries surcoreanas que veo los fines de semana. Eventualmente con buenos trabajos en ellas.

Por otro lado, algo de lo que ya soy consciente desde hace tiempo es que los surcoreanos copian si recato ni disimulo. Quizá no podamos acusarlos de plagio. Y tal vez, no lo sé, paguen o pidan permiso por usar algunas ideas. Pero vamos… copian… ¡lo que copian! Y la idea de esta película procede de una celebrada serie de Amazon Prime Video, bastante maja, de la que he visto dos temporadas, aunque ya no me animé a ver la tercera. Bueno… la empecé. Pero es eso que piensas que ya lo que te están contando no tiene tanto que ver con lo que te gustó inicialmente. La cuestión es que los avances en inteligencia artificial permiten que, a la muerte de una persona, o cuando está en coma profundo, recoger todas sus vivencias y personalidad, y subirlas a unos mundos de realidad virtual, permitiéndoles interactuar con sus allegados vivos. En este caso, una mujer china (Wei Tang) establecida en Corea del Sur fallece lamentando no habiendo pasado más tiempo con su hijo todavía pequeño, mientras lleva una vida alternativa como arquóloga. Una azafata (Bae Suzy) se comunica habitualmente con su novio (Park Bo-gum), que en su vida alternativa es astronauta en una estación espacial, en la realidad está en coma profundo por un accidente,… aunque… ¿qué pasará cuando despierte?. Una abuela malcría a su nieto fallecido, en una realidad alternativa en la que este está estudiando en Londres. Y estan los dos desarrolladores principales de la idea y el programa (Choi Woo-sik y Jung Yu-mi), con sus propios problemas.

Sobre el papel, y por ello no dudé en ver la película en cuanto la estrenaron, tenía todos los mimbres para ser potencialmente interesante. La producción está muy cuidada, con una buena fotografía, quizá demasiado aséptica, muy «de ciencia ficción». Y todo el mundo sale muy guapo. Pero… la superficialidad de la propuesta es terrorífica. Las situaciones familiares o románticas están totalmente estereotipadas, no hay ningún tipo de reflexión básica sobre lo que significa no aceptar la muerte, no asumir el duelo, no seguir hacia adelante. Se queda a un nivel elemental, casi anecdótico. Y aunque el reparto tiene una potencialidad indudable, queda tan desaprovechado, que las interpretaciones hacen agua por todas las partes, especialmente en aquellos personajes más pensados para complacer a un público que gusta de gente guapa en pantalla, famosos a los que están enganchados, pero cuya calidad depende mucho de que esté en el papel adecuado, con la dirección adecuada, y ajustados a sus limitaciones.

Por lo tanto, quizá por las expectativas elevadas que yo me había montado en mi cabeza, la cosa se queda… regular, regular. Una pena. Seguimos con una racha mala de películas estrenadas directamente en plataformas. Toda la retórica sobre internet como el futuro del cine queda desmontada por la comercialidad superficial de la mayor parte de las propuestas que nos ofrecen las plataformas de contenidos. Pero si la película tiene hasta el típico aviso de emplazamiento de producto, práctica de la que abusan hasta niveles risibles las producciones del país asiático. Una pena.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: **
Valoración subjetiva: **

[Libro] Suzuran – Aki Shimazaki

Literatura

En mayo de este 2024 fue publicado la quinta novela corta del quinteto Une clochette sans battant de la escritora japonesa radicada en Montreal, Canadá, y que ha venido desarrollando su carrera literaria como escritora en su idioma de adopción, el francés. Un clochette sans battant es su cuarto quinteto, su cuarto ciclo de cinco novelas cortas, que como de costumbre llevan como título los nombres en japonés de plantas o animales. Una vez publicada la novela que cerraba este ciclo, decidí que era el momento de afrontar la lectura del mismo. Y al igual que el año pasado, en el que decidí ir leyendo el tercer ciclo durante el verano, ese es también mi propósito para este año, leer los cinco relatos durante el verano. No de tirón, intercalando otros libros entre ellos, pero con la mirada puesta en finales de agosto o principios de septiembre como ficha de fin de su lectura.

La acción de la novela de hoy, y otras del ciclo, sucede en la ciudad de Matsue, y otras localidades próximas, en las costas del mar del Japón, al sur y el oeste de la isla de Honshu. No he estado por allí. Aunque tiene sus atracciones en su proximadad. Mar, el monte Daisen, las dunas de Tottori… No me importaría pasar por allí. De momento, uso fotos de Toyama, más al norte y al este, pero también en la costa del mar de Japón. Y ambas ciudades… tienen un castillo.

Suzuran, 鈴蘭 o スズラン, las especies botánicas y animales se escriben con frecuencia en katakana aunque exista una escritura con kanji posible, es la primera novela del ciclo, y el título hace referencia a los lirios del valle o muguetes, Convallaria majalis, una planta fundamentalmente europea, pero que fuera del subcontinente tiene una variedad aislada en el archipiélago japonés. Para este ciclo, del que ya he leído las tres primeras cortas, voy a hacer lo siguiente; a modo de presentación, comentaré hoy el primero de ellos, pero el resto los comentaré juntos, así como la impresión general del ciclo, en un entrada tras la lectura del último de ellos. Los estoy leyendo en el francés original. La editorial que actualmente tiene los derechos para su traducción al español es Tusquets. Pero desde que cogió los derechos de las obras de Aki Shimazaki se ha mostrado caótica a la hora de publicarlos. El segundo libro de este ciclo lo publicó hace unos años, antes de publicar los libros del tercer ciclo, L’ombre du chardon. En aquel momento no supe que no estaban respetando el orden de publicación, y lo leí, con el título Luna llena, que tampoco respeta el título original del libro. Ni en la decisión de usar palabras japonesas como ya he explicado, ni en el significado del título. Ese segundo libro, que ya reseñé, en el original en francés se titula Semi, セミ o 蝉, y significa cigarra. Por estas faltas de respeto a los originales, tomé la decisión de seguir leyendo la obra de Shimazaki en francés, lo cual no me general mayor problema.

En este nuevo ciclo, las relaciones familiares van a ser fundamentales. Por lo que, hasta el momento, los protagonistas de cada una de las novelas cortas que componen el quinteto son miembros de una misma familia. En la primera de ellas, Suzuran, nos serán presentados todos ellos, pero se centra en Anzu 杏子, una mujer en la mitad de su treintena, divorciada, con uno hijo de unos siete años, que se gana la vida como ceramista, ámbito en el que se ha ganado una cierta fama de artista consistente, elegante, y en el que va saliendo adelante. Pero prácticamente ha renunciado a las relaciones sentimentales con hombres después del fracaso de su matrimonio, cuando descubrió que su marido la engañaba. En la novela, se prepara para la llegada de la Golden Week u Ōgon Shūkan 黄金週間, una semana en la que coinciden varios festivos a principio de mayo, por lo que se suele aprovechar en el país para disfrutar de vacaciones y visitar a la familia. Su hermana Kyōko 京子, un par de años mayor, muy atractiva, y que vive en Tokio, ha anunciado su visita acompañada de su novio. Lo que ha sorprendido por su reticencia al matrimonio y su preferencia por relaciones seriadas con los hombres, pero sin compromiso. Como curiosidad, el nombre en kanji de la protagonista, 杏子, también se puede leer Kyōko. Los padres viven en una residencia por el Alzheimer de la madre, y tienen un hermano menor, casado y con hijos. Se reunirán. Pero en eso días, Anzu descubrirá algunas cosas del pasado, sobre su hermana y los hombre en la vida de Anzu, que la sorprenderán. Y sobretodo, nunca podría imaginar que fuese a hacer tan buenas migas con el novio de Kyōko. Pero muchas más sorpresas esperan a la familia a partir de ese momento.

La lectura de esta novela tuvo dos partes para mí. Una, hasta la mitad o así de la misma, en la que siendo de lectura fácil y amena, no me acababa de cuajar del todo. Sin embargo, a partir de cierto momento, el tono de la historia cambia, entrando en el terreno del melodrama familiar, lo cual es un terreno peligroso, minado, ya que es fácil pasarse y entrar en el folletín. Shimazaki lo evita, y al final consigue hacer una reflexión sobre las relaciones fraternales, sobre los contrastes de personalidad, sobre los hermanos o hermanas que viven a la sombra de otros, pero también sobre la capacidad de perdonar, y de aceptar lo que viene, con un sentido de solidaridad. Cómo aceptar lo correcto, cuando lo fácil sería romper y seguir cada uno con su vida. Quizá no sea el mejor relato de Shimazaki, pero está muy bien, y cumple perfectamente como entrante a este ciclo, en el que iremos conociendo las historias no contadas de las vidas de los miembros de la familia Nire 楡 (que tiene traducción, olmo).

[Cine] The bikeriders (2023)

Cine

The bikeriders (2023; 38/20240728)

El domingo por la tarde comentaba en mi entrada de recomendaciones fotográficas semanales sobre Danny Lyon y su reportaje en profundidad más emblemático, y que lleva como título el mismo que esta película, The bikeriders. O más bien, al contrario. Esta película lleva el título de aquel célebre reportaje, y está inspirado por él. Dirigida por el interesante Jeff Nichols, una de cuyas películas previas me gustó bastante, lo que más me atrajo para aceptar la invitación para ir a ver la película es el reparto de la misma. Porque el tema… la verdad es que no mucho. Pero vamos a ver que tal.

La película nos habla de un club de moteros en los años 60 del siglo XX. La historia del club, y especialmente de sus personajes principales se nos cuenta en retrospectiva, por las entrevistas de Danny (Mike Faist), un fotógrafo alter ego de Danny Lyon a Kathy (Jodie Comer), inspirada por la real Kathy Bauer la novia/esposa de uno de los integrantes del club, Benny (Austin Butler). O banda de moteros. Difícil de señalar la denominación adecuada, según cómo lo veas. Y todo se remonta años hacia atrás, cuando Kathy conoce a Benny, y cuando Johnny (Tom Hardy), el líder informal de un grupo de amigos, decide que ese grupo de amigos moteros se van a organizar. La película nos irá narrando lo que fueron los inicios, los buenos tiempos y la decadencia y corrupción de la idea, cuando determinados elementos lo convierten en una banda de crimen organizado. Así como la peripecia en las vidas de estos tres principales protagonistas.

La película no ha tenido un gran impacto entre el público y la taquilla. Se presentó durante el 2023 en diversos festivales, con una excelente acogida, pero ha tardado en llegar a las pantallas. Ni siquiera en su país de origen ha llegado hasta el mes de junio de este 2024. Y sin embargo, es una película realizada con mucho esmero, incluso con elegancia me atrevería a decir. Fotografía, una estupenda banda sonora con temas de la época, ambientación… el diseño de producción en su conjunto es de muy buen nivel. Y Nichols es un excelente director de actores, como puso de manifiesto en la película que he enlazado antes, especialmente si además cuenta con un reparto muy profesional y de gran nivel. Es difícil decir quien sobresale más, aunque yo apuesto por una inspiradísima y convincente Jodie Comer, que ya ha mostrado en otras ocasiones mucha calidad en su trabajo. Una inglesa muy adaptable a papeles de muy distinto tono, y con mucha presencia en pantalla. Pero hay muchos otros intérpretes interesantes en el largomentraje.

Dicho lo cual, personalmente arrastré en todo momento que el tema me interesa poco. Has de empatizar con algo o con alguien para engancharte a la historia. Pero a mí, el entorno de masculinidad malentendida y muchas veces tóxica que rodea el club de moteros, y que de una forma u otra hemos visto en muchas películas norteamericanas cuando hablan de determinados sectores de esa sociedad, me tira para atrás. A lo que se suma que la película arranca fuerte, y no tiene un mal final, pero hay un momento, a partir de la mitad del metraje, en el que me da la sensación de estar constantemente dándole vueltas a unas situaciones que podrían haberse contado de forma eficaz con mayor economía de medios. ¿Puede ser recomendable? Pues ya he dicho… está bastante bien hecha, y tiene unas interpretaciones de muy buen nivel. Pero si el tema no te interesa…

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

[Libro] Mil grullas – Yasunari Kawabata

Literatura

Yasunari Kawabata es uno de los dos premios Nobel de literatura japoneses, y el primero de ellos. Le concedieron el premio en 1968. El otro es Kenzaburō Ōe, de quien hablaré en la siguiente entrada sobre libros que redacte. Exite otro premio Nobel de literatura nacido en Japón, Kazuo Ishiguro, de quien hablé recientemente. Pero este último se crio en Inglaterra, es británico de nacionalidad y ha desarrollado su carrera literaria en inglés. No obstante, fue por casualidad el que leyese de forma consecutiva libros de estos tres autores entre finales de mayo, cuando estaba de viaje en el País del Sol Naciente, y principios de junio. El libro de Ishiguro lo terminé en el viaje de vuelta de Japón, el de Kawabata lo leí íntegramente en el viaje, y el de Ōe lo empecé a leer, tranquilamente, un par de días después de regresar.

Ya he leído varios libros de Kawabata. Cinco con el que ahora nos ocupa. Entre la novela, la novela corta y la crónica periodística, es un escritor versátil, pero que nos habla siempre desde sus experiencias personales, sin que quiera decir por ello que sean libros autobiográficos. Y siempre da un tratamiento especial, a veces misterioso, a las mujeres. Se dice que que su relación con las mujeres quedó marcada por uno de sus primeros amores, una joven con la que estuvo comprometido formalmente, pero que rompió su compromiso con él por razones que no están claras. Por ello, las mujeres tienen siempre una aura especial en sus escritos.

La historia de esta novela corta de Kawabata se desarrolla entre Kamakura y Tokio, y su protagonista es un joven pudiente, que trabaja en la administración de una empresa, cuyo padre ha fallecido, que lleva una vida libre de preocupaciones, y al que Chikako, una antigua amante de su padre, quiere comprometer con una bella joven, Yukiko. Pero a la ceremonia del té donde son presentados asisten también sin ser invitadas, la señora Ota, otra antigua amante de su padre en sus cuarenta y tantos, pero muy atractiva aún, y su hija de 20 años, Fumiko. A partir de ahí, el protagonista se debate entre las dos jóvenes con vistas al matrimonio, pero sobretodo atraído por la sensualidad y la experiencia de la señora Ota con la que pasan una noche de sexo. A partir de aquí, la confusión reina en la mente del joven, y entre las mujeres, especialmene por las malas artes de Chikako, y todo se encamina hacia un final potencialmente trágico.

A pesar de su corta longitud, el relato no es precipitado. Y se toma su tiempo en recrear con fidelidad las atmósferas adecuadas para reflejar las cualidades de unas y otras mujeres. La deformidad de la intrigante Chikako. La belleza de Yukiko, de la que poco más sabemos… porque tal vez no haya más. De la sensualidad y experiencia de la señora Ota. Y de la rabia subyacente a su relación final con Fumiko. Con las características de las mujeres y de sus relaciones simbolizadas por las tazas de té de su padre. A pesar de que las relaciones entre unos y otros con más frecuencia son carnales, productos del deseo, que auténticamente románticas, no falta la sensación de poesía. Y el conjunto de la historia tiene un aura de fatalidad envolviendo a todos los personajes.

Creo que es un magnífico relato, que he pensado en volver a leer, porque quizá el entorno en el que lo hice, la cabina de un avión intercontinental durante horas de viaje, no sea el más adecuado para apreciar a fondo las calidades del mismo. En cualquier caso, la lectura de los relatos de Kawabata es siempre recomendable. Sabiendo que hay que arriesgar y dejarse llevar por las virtudes literarias de una cultura que no necesariamente sigue las reglas de la narración tradicional occidental.

[Cine] Hors-saison (2023)

Cine

Hors-saison (2023; 34/202400714)

Agradable e imprevista sorpresa esta sencilla, que NO simple, del director francés Stéphane Brizé, protagonizada por Guillaume Canet y la italiana Alba Rohrwacher, a la que hasta ahora creo que sólo había visto en papeles de las películas de su hermana Alice. No me había llamado la atención hasta que el domingo por la mañana me propusieron ir a la matinal de turno para verla. Y no me arrepiento nada en absoluto.

Un exitoso actor de cine (Canet), se refugia en un hotel balneario de la costa bretona tras dar la espantada a cuatro semanas del estreno de la que iba a ser su primera obra de teatro, sumido en profundas dudas sobre quién es y qué va a ser de sí mismo, que contrastan con el optimismo cuasipatológico de su esposa, a quien no vemos, sólo escuchamos en conversaciones telefónicas (voz de Marie Drucker, coguionista de la película). Y en estas está cuando en el hotel se planta Alice (Rohrwacher), un antiguo amor del actor, música que no llegó a destacar, y que se trasladó a la costa bretona a vivir cuando rompió con el actor, donde se ha casado, tiene una familia y un trabajo como educadora musical. Y quizá resulte que lo que iba a ser un mero reencuentro amistoso… puede convertirse en otra cosa.

Como ya he comentado, sin tener expectativas a priori, ni a favor ni en contra, me encontré con un pequeño drama romántico, con buen rollo en general, que nos hace reflexionar sobre si es posible volver atrás, recuperar los sentimientos perdidos, deshacer lo que quizá vivamos como un error, o si por el contrario es imposible librarse de la mochila que vamos adquiriendo por el camino en la vida, que nos condiciona y nos compromete. Compromisos, en todos los sentidos de la palabra. De eso va en buena medida una película de factura sencilla, pero elegante y eficaz, y con unas interpretaciones de muy alto nivel. Particularmente me ha sorprendido el trabajo de Rohrwacher, sin desmerecer en absoluto el de Canet. Altamente recomendable.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****