[Cine] La gran familia española (2013)

Cine

La gran familia española (2013), 13 de septiembre de 2013.

El día que vimos el avance de esta película durante la proyección de otra, hace unas semanas, lo último que se nos ocurrió fue que la veríamos. Aquel avance mostraba indicios de la típica comedia española de la que ya estamos bastante escarmentados, con un reparto sacado de las producciones televisivas nacionales, que no es precisamente garantía de calidad últimamente, y para colmo ambientado en el fútbol, en la final del Mundial de Sudáfrica, que yo particularmente, recién llegado de vacaciones, y con mucho que pensar en la cabeza, no vi. Después nos enteramos que el director es el de aquella pequeña maravilla que nos ha quedado en el recuerdo, AzuloscurocasinegroDaniel Sánchez Arévalo, lo que nos empezó a animar. Bien es cierto que entre medias ha hecho dos comedias, una que empecé a ver en televisión y que no terminé, y otra que sí terminé que tenía sus momentos. Sin más. Y luego, las críticas positivas que han aparecido por todos lados, con inclusión en la «terna» de cuatro oscarizables, aunque ya he mencionado en alguna ocasión que la crítica española no parece muy fiable en lo que ha productos nacionales se trata.

Trinkhalle

Si os he de ser sinceros, tengo pocos recuerdos del Mundial de Sudáfrica. No me interesa el fútbol; me aburre. Mucho. Y la subcultura en torno a este deporte tampoco es que me parezca muy edificante tampoco. A eso hay que añadir que durante buena parte de aquel campeonato estuve de vacaciones en Alsacia. Con una escapada a Baden-Baden, en cuya Trinkhalle está tomada la fotografía.

La cosa va de que un chaval de dieciocho años, que pertenece a una familia numerosa donde son todo chicos, cinco, con los nombres de los hermanos de Siete novias para siete hermanos, se va a casar el día de su cumpleaños con las chica a la que pidió matrimonio cuando tenían diez. Y coincide que ese día es el de la final del mundial mencionado. Y que su madre les dejó tiempo atrás. Y que su padre (Héctor Colomé) está enfermo, y sufre una crisis cardiaca el día de la boda. Y que en ese día salen a flote todos los problemas que la aparentemente ideal familia carga. El hijo mayor, Adán (Antonio de la Torre), un depresivo divorciado con problemas económicas y que tiene una hija Fran (Sandy Gilberte), una niña más madura que él. Un hijo segundo, Ben (Roberto Álamo), con discapacidad intelectual y que ya ha llegado a los cuarenta. Un hijo tercero, Caleb (Quim Gutiérrez), el médico de éxito guapo que se fue a África dos años antes, dejándoles a todos con un palmo de narices, y especialmente a su novia, Cris (Verónica Echegui). La cual se lo monta ahora Dani (Miquel Fernández), que lleva la carga de la familia y que está inseguro ante el regreso de Caleb, ante quien siempre se sintió inferior. Y el novio Efraín (Patrick Criado), mucho menos seguro de sí mismo a pesar de su alegre compromiso con su rubia y embarazada novia de toda la vida, Carla (Arantxa Martí), especialmente por la desconcertante presencia de la morena y guapa hermana de esta, Mónica (Sandra Martín).

Subiendo al castillo

Fue un día de calor, hasta que tras comer se nubló parcialmente. Fue el momento en el que visitamos el casco antiguo de la ciudad. Que estaba absolutamente desierta.

Casi me da miedo comentar lo que me ha parecido la película. El nivel del cine español que he podido ver en los últimos años en pantalla grande me parece bajo. Este verano he ido grabando para ver en televisión todos los estrenos españoles de Canal Plus con el fin de comprobar si en su momento hice bien pasando de ellos, o si mis prejuicios me han impedido ver buen cine nacional. Todo ha sido de una flojedad tremenda. Varias de las películas no las he terminado de ver. Incapaz. Y para colmo, en las dos últimas películas he recibido comentarios o correos insultantes por dar una visión desfavorable en mis reseñas de las películas vistas. Muy desagradable. Con todo este panorama, triste, tampoco esperábamos gran cosa del filme.

Subiendo al castillo

Además de nosotros cuatro, poca gente nos encontramos en los agradables jardines por los que subimos hacia el castillo.

El principio del mismo tampoco nos animó mucho. Nos dio por pensar que nos iban a ofrecer lo que vimos en el avance. Una comedia más o menos descerebrada, con gracia sólo para los consumidores de «comida rápida» cinematográfica. Tuvimos a la salida una severa discusión sobre si el numerito musical del comienzo de la boda es una genialidad o una chorrada monumental. A mí no me convencieron del todo del aspecto positivo del asunto. Y en cualquier caso, parecía que la influencia de la comedia norteamericana actual era notable, lo cual tampoco es algo muy bueno que decir. Lo que pasa es que el avance de la película engaña, y el inicio de la película también. Poco a poco nos vamos dando cuenta que Sánchez Arévalo nos está contando un drama considerable disfrazado de comedia, que además se va centrando conforme avanza el partido de fútbol, y es capaz de arrancarnos sonrisas y alguna serena carcajada. Especialmente por el trío conformado por Antonio de la Torre, el muy meritorio Roberto Álamo y la jovencita Sandy Gilberte, simpática y convincente de principio a fin del metraje. Al final nos quedamos con la impresión de que nos han contado una historia con bastante, bastante miga, que da que pensar, sin superficialidades, pero de fácil digestión inicial y lento procesado posterior. No voy a decir que estemos ante las maravillas de las maravillas, pero sí que salgo con buen sabor de boca de la sala de cine.

En las calles desiertas

Ya de bajada, las calles estaban desiertas, apenas animadas por alguna bandera alemana en los balcones y ventanas. El motivo,… la selección germánica se jugaba una importante eliminatoria si no recuerdo mal contra Argentina. Y todo, todo, todo el mundo menos cuatro turistas despistados estaba viendo el partido.

Las interpretaciones me parecieron muy desiguales. No coincido con muchas de las críticas que ensalzan al conjunto del reparto. Creo que los hay muy inspirados como el trío cómico que ya he comentado, creo que la principal figura femenina, Echegui, como ya me había parecido en trabajos anteriores va justita, creo que varios de los hermanos cumplen con su trabajo sin más, creo que los dieciochoañeros son los más flojos, salvando a la prácticamente debutante, Sandra Martín, que tiene detalles que prometen. Y sobre todo lamento que a Héctor Colomé me lo tengan dormido casi toda la película, porque lo poco que actúa en vivo lo hace muy bien, y me quedo con unas ganas tremendas de ver algo más de la parte de la fiesta que tan apenas nos cuentan. La familia de la novia, que nos deja algunos flashes muy divertidos, y que están muy desaprovechados. Ahí hay una segunda película escondida, una excelente comedia, que merecería la pena ser contada también. La escena en la que los jóvenes cuentan la realidad de su relación me parece muy divertida.

Celebración

Alemania ganó el partido y nos divertimos viendo la tremenda celebración que montaba la gente en las calles de Baden-Baden.

Como veis, no debería haberme dado tanto miedo comentar la película. Frente a lo negativo que encontré en películas españolas anteriores de este año, aquí he encontrado muchas cosas positivas, que hacen que en general me parece una película recomendable. Pero no me parece ni de lejos la genialidad que me quieren vender los medios y la crítica española. Hasta cierto punto es una de esas situaciones de «en el país de los ciegos el tuerto es rey». No. No creo que Sánchez Arévalo esté tuerto. Creo que nos ha estado todo el rato guiñando el ojo. Y quizá por eso no le ha salido tan redonda como aquel drama que he mencionado al principio de la reseña.

Celebración

Nos divertimos hasta que caímos en que la estación de ferrocarril estaba a seis kilómetros, y la celebración había interrumpido el servicio de transporte público hasta la misma.

Valoración

  • Dirección: ***. A pesar de que no todo me parece redondo, gracias por contarnos una historia familiar realmente interesante, un drama bien travestido de comedia.
  • Interpretación: ***. Pagan justos por pecadores, algunos merecen más valoración pero otros se quedan más justos. Creo que las producciones televisivas están haciendo mucho daño a los intérpretes jóvenes españoles.
  • Valoración subjetiva: ***. Teniendo en cuenta las expectativas ajustadas, y que me ha costado entrar en el filme, al final salgo con buen sabor de boca, pero sin muchas más alegrías.
Despedida

Llegamos a la estación, cansados, pero bien, y allí pudimos constatar una vez más, las estaciones son adecuadas para ello, que en medio de las celebraciones siguen sucediendo dramas, grandes o pequeños, que es un poco de lo que va la película de hoy. Aquellas son unas vacaciones que recuerdo con un cariño tremendo, pero que también terminaron con nuestro pequeño drama. Así que el 11 de julio de 2010, lo que pasará en aquel campo de fútbol sudafricano, sinceramente, me importaba un pimiento.

[Varios] Cosas diversas que me han llamado la atención últimamente

Cine, Fotografía, Televisión

Así. De forma breve.

En el apartado de ciencia, se han fallado los premios Ig Nobel 2013. Premios dedicados a la ciencia manifiestamente inútil o absurda. Nos lo han contado en Microsiervos. A mí, el que me ha parecido más sangrante ha sido el de la Paz, otorgado al «democrático» líder ucraniano, Lukashenko, por prohibir aplaudir en público. Y a sus fuerzas de policía por detener a un manco, ¡por aplaudir en público! Para saber más, en la página de Improbable Research.

Ya comenté hace una semana el final, triste para mí, de la serie Futurama. En Vaya Tele nos proponen cinco episodios destacados a recordar. Estas listas son muy subjetivas, pero para orientar a quienes no conozcan la serie ya me parecen bien.

Un par de noticias cinematográficas. Dice Hayao Mikazaki, director de maravillas de la animación japonesa, que nos ha dejado personajes tan estupendos como NausicaäMononoke, Chihiro, o Ponyo, que se retira. Ya lo ha dicho otras veces. Espero que no. En cualquier caso, espero que otro sigan su camino.

Siegessäule

Los ángeles Damiel y Cassiel contemplaban la ciudad alemana en El Cielo sobre Berlín desde la Siegessäule (columna de la victoria), que también ostenta una figura alada.

Me ha puesto muy triste saber la noticia de la muerte de Otto Sander, actor alemán, Cassiel, uno de los ángeles que observaban en el Cielo sobre Berlín. Ya en tiempos me entristecieron los fallecimientos de Solveig Dommartin (la bailarina) y Peter Falk (la estrella de cine). Espero que Bruno Ganz todavía quede con nosotros un tiempo. Es una película con la que me siento muy ligado emocionalmente.

Y termino con una refutación sobre si fotografiar en formato raw y luego revelar el archivo es más tramposo que tirar directamente en jpeg. Con dos fotos tomadas con segundos de diferencia, una en raw y otra en jpeg.

Margate

Fotografía tomada en raw, y revelada para restituir el ambiente percibido en un atardecer en Margate, Inglaterra.

Margate

Para ser honestos, esta fotografía está tomada también en raw, pero restituye el aspecto de la que tomó una amiga mía que llevaba una compacta que dispara en jpeg. Y con los ajustes que un ingeniero japonés opina que son adecuados para un paisaje. Alto contraste, colores saturados. La original de mi amiga es muy similar a esta. ¿Cual creéis que obtiene el paisaje más fiel? Lo cual no quiere decir que sea el más adecuado para los intereses del fotógrafo. El raw no es el formato de los que engañan, y el jpeg de los honestos. Con ambos se puede ser honesto, con ambos se puede variar la realidad.

[Cine] The Place Beyond the Pines (2012)

Cine

The Place Beyond the Pines (2012), 6 de septiembre de 2013.

Esta película fue vista en versión original con subtítulos en castellano, por lo que conservo su título original en la reseña. En la cartelera española también puede verse doblada bajo el título Cruce de caminos. Toma ya título original. Porque titularla simplemente «Más allá de los pinos» o «Un lugar más allá de los pinos» que tiene todo el sentido una vez visto el filme, y respetaría la idea original de su autor, sería algo peligrosísimo para la escasa inteligencia que los distribuidores atribuyen al espectador hispano, ¿no es así?

Vayamos a lo positivo. Los alicientes a priori para ver este largometraje no son pocos. Y entre ellos, lo que más destaca es que se trata una nueva colaboración del director,  Derek Cianfrance, y de uno de los protagonistas de la película, Ryan Gosling, un actor que está de moda y que está mostrando trabajos de elevada calidad. Aquella colaboración anterior fue una de las más sobrecogedoras historias de amor y desamor que he visto en el cine, también muy maltratada por los distribuidores españoles.  Por lo tanto, acudíamos este viernes pasado por la tarde a la sala de cine con las expectativas bien altas.

A modo de introducción del argumento de este filme, limitado con el fin de no desentrañar algunos aspectos importantes de lo que es este largometraje, nos encontramos ante un habilidoso motorista de feria de atracciones, Luke (Ryan Gosling), que tiene una relación eventual con una chica de la ciudad de Schenectady del estado de Nueva YorkRomina (Eva Mendes). De esa relación nacerá un niño, de lo cual Luke no se enterará hasta que un año más tarde vuelva a la ciudad con su espectáculo de feria. Aunque Romina ha reorganizado su vida, Luke querrá asumir sus responsabilidades como padre y como sostén de la familia, lo que le llevará a usar sus habilidades como motorista para robar bancos en la localidad. Y conseguirá varios éxitos, hasta que uno de los robos se tuerza y acabe enfrentándose con un joven policía, Avery (Bradley Cooper), lo cual cambiará el destino y las vidas de ambos y de quienes los rodean.

Bosques de otoño

La película que comento hoy está rodada en Nueva Inglaterra; en la ciudad y alrededores de Schenectady, en el interior del estado de Nueva York. No he estado allí. Pero creo que podré evocar los muchos paisajes de bosques otoñales que aparecen en el filme.

Al igual que yo he limitado la cantidad de información sobre el argumento, que va mucho más allá, pero que conviene no destripar, la mayor parte de mis fuentes de información previa a ver la película también lo habían limitado. Por lo que no preveíamos de que iba a ir finalmente la cosa. Una profunda reflexión sobre temas como la responsabilidad sobre nuestras acciones, las repercusiones en nuestra vidas y en las de los demás, la venganza, el rencor, o el perdón y el volver a empezar, si ello es posible. Dividida en tres partes que abarcan un periodo de tiempo de 17 años, los 140 minutos que dura la película podrían haber dado lugar a tres películas distintas. Y correctamente planteadas, cada una de las tres interesantes. Con tres protagonistas. El motorista, el policía, y Jason (Dane DeHaan) y A.J. (Emory Cohen), los hijos de ambos de la misma edad. Un conjunto de personajes que son protagonistas en unas de ellas y secundarios en otras, todos interrelacionados. Esta compresión de toda una auténtica saga familiar en un largometraje provoca algunos fallos de guion, o de tratamiento de algunos de los personajes secundarios, pero globalmente nos presenta una historia de inusitada profundidad para los tiempos que corren, bien filmada, con mucho que decir.

Si ya he comentado que Gosling es un actor en estado de gracia, que vuelve a mostrar sus cualidades en este filme, aunque en registros que nos recuerdan a trabajos pasados, no falta el buen hace de Cooper, el otro auténtico protagonista del filme, junto con el joven DeHaan. El apartado interpretativo luce a buen nivel, con pequeños altibajos en alguno de los personajes secundarios, mal definidos debido a la gran ambición argumental del filme. Ya digo que me parece que podría dar para tres películas distintas.

Bosques de otoño

Eso sí, más cercanos. Quizá no tan abundantes, pero dado el caso capaces de adoptar los tonos dorados del otoño de los bosques de hoja caduca.

No tiene esta película el profundo enganche emocional y la redondez de Blue Valentine, la anterior colaboración de CianfranceGosling. Aunque en el estilo de ambas películas vemos el toque del director, son dos películas muy distintas, difíciles de comparar. Estamos ante una película que como ya he comentado sufre de algún desperfecto por que la historia que nos cuenta es muy ambiciosa. Pero que merece la pena el pago de la entrada en la sala de cine, y supone un cambio entre la anodina cartelera veraniega y la que esperamos más intensa en cantidad y calidad de la temporada de otoño-invierno, con los candidatos a premios diversos, con lo mejor de cada casa. Un buen prólogo a un futuro inmediato que esperemos sea venturoso para los aficionados al cine.

Valoración

  • Dirección: ****. Me gusta el estilo de dirección, las imágenes que nos ofrece, y la valentía a la hora de traer temas profundos a la pantalla, lejos de los maniqueísmos del cine habitual norteamericano.
  • Interpretación: ****. Los protagonistas tienen un alto nivel, las chicas están un poco de florero pero cumplen.
  • Valoración subjetiva: ***. Quien mucho abarca, poco aprieta, dice el refrán popular. Queda un película larga, que nos quiere contar demasiadas cosas. Pero está bien.
Bosques de otoño

Aunque en los Pirineos aragoneses, en los alrededores de Castiello de Jaca y Villanua, lo habitual es que las manchas doradas se intercalen con el oscuro y profundo verde de los bosques de hoja perenne.

[Cine] Mud (2012)

Cine

Mud (2012), 30 de agosto de 2013.

Finales de agosto y la cartelera de cine sigue con aspecto veraniego. Aunque leemos algunas críticas interesantes sobre esta película de Jeff Nichols, que parece que está llevando una carrera discreta en salas de cine a lo largo del mundo, pero que gusta a la crítica y parece que al público votante de IMDb también. Aunque esto último no es necesariamente significativo de nada. Hay bodrios con un público fanático que aparecen con puntuaciones altísimas. Pero no parece ser este el caso. Así que ante la llegada a Zaragoza de una copia en versión original nos vamos a ver esta aventura a orillas del Misisipí.

Dos chicos de catorce años, Ellis (Tye Sheridan) y Neckbone (Jacob Lofland), en sus correrías por los brazos y las islas del Misisipí a su paso por el estado de Arkansas, descubren un pequeño barco colgado de los árboles en una de las islas próximas a donde viven. Y allí se encuentran con Mud (Matthew McConaughey), un fugitivo que viene huyendo de los cazarrecompensas que lo buscan por haber matado al hombre, hijo de un tipo poderoso, que había maltratado a la chica, Juniper (Reese Witherspoon), que es el amor de su vida. O por lo menos eso les cuenta, y por lo que les pide ayuda para poner el barco a flote. Mientras, Ellis tiene que afrontar una serie de cambios en su vida. Sus padres están a punto de divorciarse, y eso puede suponer el final de su modo de vida a orillas del río. Se ha fijado en una chica dos o tres años mayor que él de la que se ha enamorado, y de la que piensa que puede ser su novia. Y en medio de todo esto, llega a la ciudad Juniper, y la banda de cazarrecompensas que busca a Mud.

Soto de Cantalobos

El entorno del río, las mejanas y los galachos del Misisipi, aunque les llamen con nombres más sofisticados, son parte protagonista del filme, de hoy, y especialmente los bosques de ribera, los sotos como les llamamos por aquí, que crecen en ese entorno.

A lo que llevaba un ratito de visualización del filme, no pude evitar pensar en una de las primeras novelas que leí de forma integral en mi vida. Se trataba de Las aventuras de Tom Sawyer de Mark Twain. Una historia sobre un muchacho de las riberas del mismo río, el Misisipí, que junto con su amigo Huckleberry Finn recorre los alrededores de su pueblo, se enamora de su primera chica, se mezcla con malhechores, y ayuda a los perseguidos. Evidentemente, la tónica de ambas obras es muy distintas. Aquel del siglo XIX era un pilluelo en la optimista sociedad norteamericana del sur de los Estados Unidos de antes de su guerra civil, mientras que aquí estamos con un muchacho, reflexivo, razonablemente cabal, con sentido de la justicia, que pugna con encajar unos valores bastantes positivos con las realidades más pedestres y más grises desde el punto de vista ético de la vida y la sociedad del siglo XXI en el medio oeste norteamericano. Es la típica película de transición de la niñez hacia otra etapa, hacia una adolescencia de un muchacho en el que podemos percibir la capacidad de convertirse en un adulto cabal. Aunque eso le lleve a meterse en berenjenales de cuidado, y a acabar con frecuencia con un ojo hinchado. Estupendamente ambientada entre los meandros y las mejanas del río, con una fotografía muy cuidada, y una cuidadosa banda sonora basada en sonidos countries que acopaña pero no se entromete.

Todo ello perfectamente fundamentado sobre unas interpretaciones de muy alto nivel. El peso de la película lo llevan los dos chavales, y especialmente Ellis, con un Tye Sheridan que a pesar de su juventud está en estado de gracia, muy bien acompañado por el otro muchacho, un habitante local que se acerca por primera vez a una cámara de filmación. Creo que fue Spencer Tracy el que decía aquello de que no había que rodar con niños o perros por te roban la película. Pues bien, efectivamente, estos dos muchachos se adueñan por completo de la pelicula. Lo cual está bien, por que es Ellis y no Mud el auténtico protagonista del filme. Mud es un desencadenante. Un catalizador para desencadenar todos esos cambios que lo acechan. Y aquí nos encontramos la segunda sorpresa agradable. Los adultos lo hacen bien. Incluso intérpretes como McConaughey o Witherspoon que han alternado alguna cosa interesante con no pocos bodrios, se muestran sobrios y convincentes. Los mismo podemos decir de los padres de Ellis, Sarah Paulson y Ray McKinnon, o de ese vecino osco y cascarrabias que tiene un papel fundamental en el desenlace del filme, interpretado por Sam Shepard.

Ha sido una muy agradable sorpresa en este final de agosto, encontrar un filme sobrio pero interesante de ver, con una buena puesta en escena, una trama no original pero sí mejor llevada que otras similares, y unas interpretaciones de muy buen nivel. Lo único que se le podría achacar es una duración un poco más estirada de lo que la historia da de sí. Pero como uno empatiza y se mete en la piel de los personajes, tampoco se nota mucho. Recomendable, sin duda.

Valoración

  • Dirección: ***. Bien llevada, correcta técnicamente y al servicio de una historia y unos personajes interesantes.
  • Interpretación: ****. Muy bien. Todos. Empatizas y comprendes muy bien quienes son y que buscan en la vida todos los personajes.
  • Valoración subjetiva: ****. Película con regusto positivo. Sales bien del cine, pero el recuerdo posterior y la reflexión sobre lo visto, aumenta su valor.
Desembocadura del río Gállego en el Ebro

Lo que pasa es que los del Ebro, o el Gállego que vemos desembocar en la fotografía, son más discretos, y sufridos también porque están en peligroso retroceso. Pero no deja de ser lo mismo, pero en pequeño. Y sin gente con pistola.

[Cine] A Late Quartet (2012)

Cine

A Late Quartet (2012), 25 de agosto de 2013.

Esta película fue vista en versión original y por ello se conserva su título original. En la cartelera española es posible encontrarla en versión doblada al castellano con el título El último concierto. Que no es una traducción precisa. El título original juega con las palabras, ya que la obra musical que acompaña a a la película es un cuarteto de cuerda de Beethoven, de los denominados cuartetos tardíos (late quartets en inglés).

El domingo pasado nos dispusimos a ir al cine motivados por tres razones. La primera, para pasar el rato. La segunda, por la profunda insastisfacción que nos generó la película que habíamos vistos dos días antes. La tercera, porque el reparto de la película que comento hoy es de primer nivel. No son los nombres de los intérpretes de los grandes taquillazos ni nada de eso. Pero se trata de intérpretes de una solvencia tal, que su presencia en un reparto ya te lleva a querer ver lo que han hecho. Y estas fueron las causas de que acabáramos viendo esta película dirigida por Yaron Zilberman.

Música en la calle para San Jorge

Ya que estamos ante una película donde la música clásica tiene tanta importancia, la ilustraremos con motivos de música clásica.

The Fugue es un cuarteto de cuerda prestigioso, con 25 años de existencia, formado por el primer violín Daniel (Mark Ivanir), el segundo violín Robert (Philip Seymour Hoffman), la viola Juliette (Catherine Keener), y el chelo Peter (Christopher Walken). Robert y Juliette están casados y tienen una hija, Alex (Imogen Poots), que es una estudiante aventajada de violín. Peter es el mayor de ellos, ya anciano, y quien los reunió 25 años antes. Empieza a tener problemas de salud, se le diagnostica un incipiente Parkinson, y comienza a planificar su retirada. Un último concierto en el que interpretarán el difícil y exigente Cuarteto de cuerda nº 14, op. 131 de Ludwig van Beethoven, si las condiciones físicas de Peter lo permiten. Pero las amenazas que se ciernen sobre el pequeño grupo y su microcosmos como consecuencia de la retirada de quien les aporta el alma y las emociones, hará que salgan a flote los conflictos larvados que tienen todos ellos entre sí. Y las amenazas se hagan más intensas.

Música en la calle para San Jorge

En 2010, la crisis se había hecho notar ya mucho en el país, y habían desaparecido los grandes espectáculos de animación callejera que celebraban San Jorge, la fiesta autonómica de Aragón.

La realización de esta película es formalmente correcta, y si acaso peca de que algunos aspectos del guion no están bien cohesionados. Estoy de acuerdo con algunos comentarios que he leído que la historia de la chica con Daniel está un poquito metida con calzador y que resulta algo superflua. Los conflictos internos del cuarteto ya son suficientes para dotar de contenido al filme. Y puede ser que tanta corrección formal le quite un poco de alma al conjunto.

Pero da igual, porque el motivo por el que acudimos a verla son sus intérpretes. No conocía yo a Ivanir, ni me acordaba de la joven Poots, pero los otros tres son intérpretes que siempre han mostrado una gran solvencia, muy veteranos, muy sólidos, con gran variedad de registros. Y no defraudan. Están a un gran nivel. Los tres. Y especialmente Walken, que ha sus 70 años conforma un personaje todo corazón, todo emotividad, todo empatía, que se despide en un discurso final que nos puso a todos la carne de gallina. Entre todos los intérpretes aportan el calor y el sentimiento a la película que el formalismo de la realización le podría haber quitado.

Música en la calle para San Jorge

Y ese año optaron por una solución barata, pero elegante y simpática. Ofrecer el paseo de la Independencia de Zaragoza como escenario para los alumnos de conservatorios oficiales de Aragón.

Para mí ha sido una de las sorpresas del verano, aunque es una película que llega a la cartelera con un cierto retraso. Parece ser que en general, su carrera comercial no ha carecido de dificultades en todo el mundo. Una pena, porque sin ser perfecta, merece ciertamente nuestra atención, especialmente en medio del erial que suele constituir la cartelera veraniega. Y por otra parte, es una película que nos invita a culturizarnos un poquito en temas musicales. Llevo toda la semana escuchando cuartetos de cuerda. El nº 14 de Beethoven por supuesto. Pero también otros. Siempre acabo yéndome a Debussy y otros compositores del salto entre el siglo XIX y el XX, que son mis favoritos.

Valoración

  • Dirección: ***. Correcta, pero impersonal; quizá el principal problema del filme.
  • Interpretación: ****. Casi perfecta. Todos están a gran nivel. Incluso los de la trama prescindible lo llevan razonablemente bien, aunque evitan la quinta estrella.
  • Valoración subjetiva: ****. Me ha enganchado mucho, Y me ha aportado cosas más allá de lo meramente cinematográfico.
Música en la calle para San Jorge

Los hubo de todas las edades, con todo tipo de conjuntos instrumentales, y de toda la geografía de la comunidad autónoma. La verdad es que estuvo muy bien.

[Cine] Elysium (2013)

Cine

Elysium (2013), 23 de agosto de 2013.

A pesar de que las experiencias más recientes en el campo de la ciencia ficción indican que la mayor parte de los estrenos en este género en la actualidad son experiencias vacías de contenido y excesivas en espectacularidad, el primer largometraje del director sudafricano Neill Blomkamp nos hacía esperar una excepción a esta regla no escrita. Si a eso añades un reparto que puede funcionar, y unas premisas que aunque no se matan de originales también pueden permitir un desarrollo argumental razonable, íbamos a la sala de cine con cierto optimismo. Vimos la película en su versión orignal, cun subtítulos en castellano.

Película de sociedades distópicas, el filme nos sitúa en algún momento del siglo XXII, en el que la superficie del planeta Tierra está sometida a una fuerte degradación medioambiental, derivada de la sobrexplotación del planeta y de la superpoblación. No obstante, una élite económica y de poder se ha retirado a vivir a una estación espacial, donde han sido capaces de reconstruir un medio ambiente perfecto, y los avances tecnológicos y médicos les permiten una esperanza de vida muy larga. Algunos habitantes de la Tierra intenta eventualmente llegar a la estación espacial, Elysium, para tratamientos médicos y una vida mejor. Pero la ministra de defensa de la estación, Delacourt (Jodie Foster), tiene una política de tolerancia cero con los infiltrados. En Los Ángeles, encontramos a Max (Matt Damon), un huérfano que ha acabado en una vida de delincuencia. En libertad condicional, trabaja en una peligrosa fábrica donde recibe un dosis letal de radiación, que lo matará si no consigue el tratamiento adecuado en Elysium antes de cinco días. También se encuentra con una amiga/amor de infancia del orfanato, Frey (Alice Braga), cuya hija de cinco años sufre una leucemia terminal, cuya única esperanza también se encuentra en la estación espacial. Max aceptará un trabajo para luchar contra estos destinos fatales, pero que pondrá en peligro el statu quo vigente.

Con una puesta en escena y una ambientación que no se aparta mucho de lo que ofreció en su primer largometraje, la película sufre desde las primeras escenas de unos ataques de convencionalismos patològicos de los que ya no se recuperarán en el resto del metraje. Todo lo que aquel Distrito 9 tuvo de propuesta original, de crítica social profunda a determinadas situaciones sociales travestida de película de extraterrestres, aquí deriva en planteamientos típicos de producto prefabricado para entretenimiento de masas y consumo  industrial de palomitas. Hérore sobrio y sacrificado, chica florero, niño sufriente que pone caritas, un malo malísimo y cuasi indestructible, y una malvada sin corazón ni sentimientos. Lo de siempre, con un presupuesto razonable que permite una ambientación y unos efectos especiales de razonable nivel para la época. Pero tras la proyección, sales con una sensación de vació absoluta, de que te han ofrecido un producto de marca, que luego no llevaba detrás más que un fast-food sin demasiado sabor.

En la plano interpretativo, el protagonista, Damon, se limita a su tradicional inexpresividad, que a veces funciona y a veces no. Foster ha conocido tiempos mejores, y el resto son personajes estandarizados sin ningún matiz que merezca ser resaltado.

Probablemente mi comentario no sería tan negativo sino  fuera por las expectativas que Distrito 9, un auténtico hallazgo en su momento, nos había levantado respecto a este segundo largometraje del director. Lo que podría haber pasado por un producto veraniego de entretenimientos sin más pretensiones ha devenido en una profunda desilusión, cuya digestión hace que sea todavía más decepcionante. Claro está, que si no fuera por las expetativas que suscitaba el director, es probable que simplemente nos hubiéramos abstenido de acercarnos a la sala de cine. En fin… Salvo que busquéis películas palomiteras sin complicaciones… pasad.

Valoración

  • Dirección: **. No hay nada que destacar detrás de la corrección técnica del producto.
  • Interpretación: **. A unos personajes en su conjunto tópicos, no les hace ningún favor la tradicional inexpresividad del protagonista, que en otras ocasiones ha venido bien..
  • Valoración subjetiva: **. A punto de bajarla a una sola estrella, por la profunda decepción que me ha supuesto.
Foros imperiales

En la mitología clásica, griega y romana, el «elysium», los Campos Elíseos, era la parte de los infiernos reservada a los hombres justos, de donde podía volver a la vida si quería, cosa que no solía suceder. Debía estarse bien. En la foto, la Roma antigua, cuyos notables seguro que soñaban con descansar de los pesares de la vida en el Elíseo.

[Cine] Renoir (2012)

Cine

Renoir (2012), 9 de agosto de 2013.

Este es un ejemplo de cómo la industria del cine puede inducir a los aficionados a optar por vías «alternativas» para satisfacer sus gustos o expectativas. Nos atrae ver qué nos tiene que contar el director francés Gilles Bourdos sobre un cierto pasaje de la vida del pintor impresionista Pierre-Auguste Renoir, y su hijo el futuro cineasta Jean Renoir, y nos encontramos con una película que llega con un año de retraso y con un doblaje que nos deja muy poco satisfechos. A estas alturas, la mejor forma de ver una versión digna de esta película en España pasa más por tirar de la red de redes, de esas formas que nos les gusta a las gentes de la industria cinematográfica, que pagar por un producto mediocre tal y como nos lo sirven. Pero bueno… El mundo es así. Humano. Es decir, irracional.

Estamos en la Riviera francesa, donde se ha retirado el pintor Renoir (Michel Bouquet), mientras en el norte del país se suceden las carnicerías en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, donde pelean dos de sus hijos, que serán heridos en acción. Y a Renoir acude la joven Andrée Heuschling (Christa Theret), a quien han enviado pensando que su físico será de gusto del ya anciano pintor como modelo. La chica se convertirá más que en modelo en musa de las últimas obras del pintor. Y por allí aparecerá también para convalecer de sus heridas el segundo hijo del pintor, Jean (Vincent Rottiers), que pronto se verá atraído por la joven modelo, que sueña con el cine y con ser «artista».

En primer lugar, una cuestión. Constantemente durante la visión de esta película me venía a la memoria la película de Trueba El artista y la modelo, que pude ver hace menos de un año, y que recientemente pude volver a ver en versión original en televisión. Hay unas premisas de base similares. Artista retirado en el sur de Francia, en un ambiente de guerra, artista ya anciano y modelo joven, voluptuosa, paradigma de muchos de los atributos de la mujer en la historia del arte, y que no sólo conmueven al artista sino también al hombre. Al igual que entonces se forma un triángulo. Representado en aquella por el guerrillero, y en la actual que nos ocupa por el joven Jean Renoir. Encuentro que la película de Trueba, siendo ficción, tiene más libertad para manejar los simbolismos y las situaciones, así como el desenlace del filme, mientras que la de Bourdos está sujeta a la historia.  El joven Renoir acabó casándose con la joven modelo, que adoptando el nombre de Catherine Hessling, se convirtió en actriz, poco recordada, al mismo tiempo que su marido se convertía en uno de los grandes directores de la historia del cine. No sé valorar si los acontecimientos que se cuentan en la película tienen que ver con lo que sucedió en realidad, o es una ficcionalización de lo que pudo suceder.

También hay diferencias en el tratamiento formal. Mientras que en la película de Trueba un estupendo uso del blanco y negro nos lleva más a un entorno de formas y texturas, apropiado a su artista, un escultor, en la de Bourdos, estamos ante un mundo de colores intensos, en la paleta de los tonos cálidos, que acompañan la rojiza melena de la protagonista y el dorado de su piel bajo la luz del Mediterráneo, todo en consonancia con la obra pictórica del viejo Renoir.

Las interpretaciones, siendo correctas, están un escalón por debajo de las que disfrutábamos hace un año. Quizá son más frías, y desde luego es conveniente evitar el doblaje al castellano, poco afortunado. Quien más destaca es la actriz protagonista, y no sólo por la belleza de sus formas, sino porque también es quien más calor y pasión aporta a la historia. El viejo Renoir no está mal, y queda un poco acartonado el joven Renoir, cuya evolución en sus motivaciones, las que años más tarde le llevarán a ser el cineasta en que se convirtió, no está del todo bien resuelta.

Una película que se deja ver, pero que creo que no llega a situarse del todo a la altura que uno esperaría dados los personajes que pone en juego en la pantalla. A pesar de la cuidada puesta en escena de sus paisajes y ambientes, queda más fría de lo que sea deseable. No obstante, puede ser una opción aceptable para las tórridas tardes de verano.

Valoración

  • Dirección: ***. Mucho oficio en la realización técnica, aunque le falta un poco de personalidad a la cinta.
  • Interpretación: ***. Aprobado un poco justito; falta un poco de carácter en los personajes masculinos.
  • Valoración subjetiva: ***. Sin ser para tirar cohetes, me ha interesado, tanto la historia con algunos aspectos de la realización.
Dos Augustes (Rodin y Renoir)

Dos «Augustes» en la Alte Nationalgalerie de Berlín; Rodin y Renoir, este último, personaje de la película que hoy nos ocupa.

[Cine] Io e Te (2012)

Cine

Io e Te (2012), 7 de agosto de 2013.

Esta película la he visto en versión original en italiano con subtítulos en castellano y por ello conservo su título original. En la cartelera española es posible encontrarla también con el título traducido de Tú y yo. Lo cual puede hacer confusa una conversación cinematográfica ya que es también el título que se dio en España también a Love Affair (1939)An Affair to Remember (1957), sendas versiones de una misma historia dirigida por Leo McCarey en ambos casos, ambas estupendas, pero que no tienen nada que ver con la película que hoy nos ocupa. Nunca me cansaré en la necesidad de respetar las obras en su estado original, con sus voces y sus títulos como fueron concebidos. Aunque no sea más que para evitar excesivas confusiones.

Dentro de las dificultades para encontrar películas atractivas en la cartelera veraniega, era difícil sustraerse a ver qué tiene que ofrecernos en la actualidad un director que ha supuesto tanto en la historia del cine aunque no sea excesivamente pródigo en su trabajo, y que llevaba nueve años sin presentarnos una película suya. Hablamos de Bernardo Bertolucci. Que vuelve a introducirnos después de Dreamers (Soñadores) en las relaciones entre hermanos.

En las calles de Roma

Aunque no aparecen monumentos destacados, la película de hoy parece estar rodada en Roma.

Lorenzo (Jacopo Olmo Antinori) es un adolescente de catorce años, algo excéntrico, introvertido, que cansado de su entorno decide tomarse «unas vacaciones». Engañando a sus padres y profesores, aprovecha la semana en la nieve de su colegio para quedarse a vivir solo durante unos días en el sótano de su casa, mientras su madre lo cree esquiando con sus compañeros. Hay un padre, al que no conocemos, sólo por referencias indirectas. Una vez que ha empezado su semana de vida en solitario, se presenta su hermanastra Olivia (Tea Falco). Fruto de una relación anterior de su padre, esta chica en sus veintitantos lleva años apartada de la vida de Lorenzo. Inició en su momento una carrera artística como fotógrafa, pero en su momento se enganchó a la heroína, lo que la ha llevado a buscar el mismo sótano con intención de desengancharse y pasar el mono. Dos personas, hermanos pero desconocidos, que buscaban la soledad por motivos distintos, pero a los que no les quedará más remedio que aprender a convivir y a conocerse durante esos siete días.

Un Bertolucci muy alejado de sus grandes y ambiciosas producciones de antaño, nos ofrece una historia intimista rodada en su mayor parte en el claustrofóbico ambiente del sótano donde conviven los dos hermanos. Más claustrofóbico todavía cuando se manifiesten las fases más desagradables de la abstinencia de Olivia, en las que de todas formas tampoco se regodea en exceso el director. La clave de esta pequeña historia es la mutua influencia de ambos hermanos, el cruce de caminos fortuito, que probablemente cambie su historia. Para bien, queremos creer, aunque el director nos da detalles que nos indican que quizá no los dos hermanos puedan superar los problemas que los han arrastrado a su encierro. En cualquier caso, una historia que me parece razonablemente bien contada y planteada, y que es razonablemente honesta en su desarrollo y consecuencias.

Albergo Abruzzi

Así que hoy también fotográficamente pasearemos por las calles de Roma, aunque sin monumentos destacados.

Por supuesto, es importante el trabajo de los dos protagonistas, que no son intérprete excesivamente expertos. En el caso del  joven Antinori por su edad, y en el caso de Falco, porque su trabajo original es de fotógrafa, aspecto que comparte con el personaje que encarna. De todos modos, ambos sacan adelante su trabajo con razonable solvencia.

Para resumir, una película menor en la filmografía de Bertolucci, pero que se deja ver con honestidad y razonable interés, y que nos da alivio de lo que son los títulos habituales de la cartelera veraniega, haciéndonos pensar un poco sobre algunos aspectos del comportamiento humano, pero sin agobiarnos. La película entra a engrosar mi colección de películas de La fotografía en el cine, donde se reproduce en gran medida esta reseña, con un comentario añadido a su interés fotográfico.

Valoración

  • Dirección: *** Trabajo menor pero honesto del director parmesano.
  • Interpretación: *** Cumplen los protagonistas con su trabajo.
  • Valoración subjetiva: *** Una película a la que llego con algún reparo, pero que me hace sentir empatía suficiente por los dos personajes protagonistas, importándome lo que les prepara el devenir de sus vidas.
Puente y castillo de Sant'Angelo

Salvo esta vista del atardecer del Puente y el Castillo de Sant’Angelo.

[Cine] Ahora me ves… (2013)

Cine

Ahora me ves… (Now you see me, 2013), 29 de julio de 2013.

Teóricamente, nuestra intención de ayer tenía fácil solución. Ir al cine por mero entretenimiento, un poco de escapismo de la realidad. Y se supone que la cartelera de verano es la más propicia para este fin. Los distribuidores dejan las películas con cierta consistencia temática se dejan para otros momentos del año. Pero a pesar de ello, no fue fácil la elección. Pasando de más absurdos superhéroes… Las comedias están cortadas todas por el mismo patrón… grosero o de humor facilón, simplón. Pasando de las de miedo… es que no me gustan ni los miedos, ni los sustos, ni de que pasen por honestas las «historias reales» transformadas en fenómenos paranormales, por bien hechas que estén… Así que nada. Nos vamos a ver una de ladrones de guante blanco disfrazados de ilusionistas. Aunque también es preocupante la continua confusión entre el concepto de «magia» y de «ilusionismo» que muestra esta película de Louis Leterrier.

Cuatro personas que trabajan como pueden en el mundo del ilusionismo son reclutados por un misterioso tipo mediante unas cartas de tarot para un fin que desconocemos inicialmente. Pero un tiempo después los vemos en un gran espectáculo en Las Vegas convertidos en Los cuatro jinetes (Jesse EisenbergWoody HarrelsonIsla FisherDave Franco), representados por el millonario Arthur Tressler (Michael Caine),donde prometen que van a robar un banco, en París, durante la actuación. Y parece que así es. Serán perseguidos por Rhodes (Mark Ruffalo), agente del FBI, que contará con la colaboración de Alma Dray (Mélanie Laurent), agente francesa de la Interpol. También intentarán contar con la colaboración de Thaddeus Bradley (Morgan Freeman), una antiguo ilusionista que se dedica a destripar los trucos de otros ilusionistas, ganando una pasta gansa en el proceso. Pero Los cuatro jinetes prometen nuevas espectaculares «actuaciones», en las que serán perseguidos implacablemente por los agentes policiales.

Pont des Arts

En un momento de la película, la «poli» francesa le cuenta al «memo» del FBI una historia sobre el Pont des Arts en París.

Vamos a ver… Entre 2004 y 2012 se emitió en el Reino Unido una simpática serie de timadores que se titulo Hustle, y que era realmente muy entretenida, con unos personajes muy simpáticos, encantadores y granujas, que se dedicaban a estafar a auténticos gilipollas, con lo que a pesar de ser delincuentes, te caían muy bien, y esperabas que tuvieran éxito en sus golpes. No eran ilusionistas profesionales, pero sus estafas siempre tenían su punto de ilusionismo, de aparentar ante el primo una realidad que no era, de desviar su atención, y de aprovecharse de su codicia u otros defectos. Cada capítulo solía contar una estafa y duraba alrededor de una hora. Yo la disfruté. Pues bien, esta película es como una capítulo de Hustle, con dos horas de duración, con muchos medios y espectacularidad, y con unos protagonistas bastante menos simpáticos, con menos encanto. No hay más, lo mires como lo mires.

Es cierto que comienza con buen ritmo, y el primer golpe, incluso el segundo, son relativamente entretenidos. Luego ponen a dura prueba la suspensión temporal de la incredulidad, que en varias escenas se viene completamente abajo. Eso sin contar con que el desarrollo de las tramas en los interludios entre los golpes, en los momentos de calma, pueden llegar a momentos cercanos al ridículo. Los diálogos están realmente poco cuidados, y la evolución de la relación entre el patoso e irascible agente del FBI y la chica mona francesa es casi menos creíble que las escenas de acción.

Pont des Arts

En dicha historia, le cuenta como una tradición parisina propia y trascendente de París lo de los candaditos del amor en los puentes de Europa, aunque hace menos de cuatro años tan apenas había algún candadito en dicho puente. En una escena posterior aparece plagado de ellos.

Las interpretaciones son lo de menos. De los cuatro intérpretes que encarnan a los ilusionistas, lo único que importa es que salgan guapos y caigan simpáticos. Sin más. Los prestigiosos, CaineMorgan, disfrutan a sus avanzadas edades de papeles alimenticios en los que explotan sus logros de antaño. La chica francesa es el típico florero. Y el auténtico protagonista de la película, Ruffalo, hace lo que puede con el personaje que le han puesto.

Estamos ante una película que cumple con el objetivo de entretener. Pero como ya digo, sin ningún tipo de pretensión. Será perfectamente olvidable. De hecho, probablemente se pueda considerar como inferior a buena parte de los episodios de la serie que he mencionado. Tanto por la coherencia de su trama como por el nivel de interpretación de sus protagonistas. Dicho lo cual, salimos de la sala de cine sin guardar rencor alguno por los defectos del filme, que ya nos esperábamos y que cumplió con buena parte de las limitadas expectativas que llevábamos.

Valoración

  • Dirección: ** Más allá de la espectacularidad de algunas escenas, es una historia no especialmente bien ligada y contada.
  • Interpretación: *** No se les piden maravillas interpretativas, y todos cumplen, más o menos.
  • Valoración subjetiva: *** Un poco justas las tres estrellas, pero acorde a las expectativas que teníamos.
Puente Hohenzollern

Mucho más acusado era el fenómeno de los candados en el Puente Hohenzollern de Colonia, apenas unos meses después de mi visita a París. Creo que para hacerlo más preciso, igual tenían que haber hecho que la inspectora de la Interpol fuera alemana, o italiana… qué se yo. Como si tuviera importancia.

[Cine] The East (2013)

Cine

The East (2013), 21 de julio de 2013.

A pesar del título en inglés, desgraciadamente la versión que se proyecta en Zaragoza es la doblada. Pero no obstante, optamos esta semana por esta película que nos llega de lo que se llama cine independiente al otro lado del charco. Habíamos visto alguna crítica que la consideraba bien. Pero lo que me hizo proponerla fue que hace unos días, en la televisión por satélite pude ver una película, Another Earth (Otra Tierra), protagonizada por Brit Marling, la protagonista de la que hoy nos ocupa, que me pareció que tenía su interés.

Esta chica, Brit Marling, es un poco Juan Palomo, yo me lo guiso y yo me lo como. Parece que le ha cogido afición a lo de producir y participar en el guion de la películas que protagoniza. Dirigir parece que toda vía no. La que hoy nos ocupa está dirigida por Zal Batmanglij. En cualquier caso, parece que se está convirtiendo  como hemos dicho en uno de los nombres a tener en cuenta en el cine independiente norteamericano.

Sin embargo, el argumento de la película que de hoy podría pertenecer perfectamente a una película de los grandes estudios. Una exagente del FBI  (Marling), que actualmente trabaja para una empresa de seguridad privada, se infiltra en una organización «ecoterrorista». Es decir, gentes que se dedican a a atentar contra aquellas personas o empresas que ponen en peligro el medio ambiente. Esta banda de presunto iguales, pero liderada por Benji (Alexander Skarsgård)Izzy (Ellen Page) tardará en confiar en la nueva activista, pero pronto iniciarán sus acciones. Y cuando esto suceda, a la agente le empezarán a entrar dudas sobre de qué lado está la justicia. Si está del lado de los activistas, o está representada por su jefa Sharon (Patricia Clarkson), que parece más interesada en captar clientes que en evitar delitos.

No voy a darle muchas vueltas al asunto. La película me ha decepcionado un poco. Hecha para mayor lucimiento de la protagonista, que está prácticamente en todas las escenas, presenta un argumentario un poco simplón, así como una descripción también un poco plana tanto del grupo activista, «ecoterrorista», como del lado de la empresa de seguridad y las fuerzas policiales. Todo lo cual, le resta fuerza y sutiliza a un producto que al final queda mucho más convencional de lo que pensaba y de lo que había leído, y que más que una producción independiente con un nuevo punto de vista sobre la cuestión medioambiental, me parece un producción barata como fórmula de autoempleo para algunos de los responsables del filme.

Visto lo visto en otras películas, el elenco de intérpretes creo que está razonable pero un paso por detrás de lo que habitualmente se espera de ellos. Y la protagonista está claramente por detrás del papel que le vi en televisión y que me hizo proponer esta película como una posibilidad.

En resumen, una película que se deja ver,… por los pelos. Porque es verano y tampoco está la cartelera para muchas exigencias. Me parece una oportunidad fallida para una reflexión sobre los problemas medioambientales y las formas que puede adoptar el activismo ante ellos.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Sotos en Ranillas

La defensa del ecosistema va como mensaje de fondo en la película de hoy; ecosistemas tan amenazados como los sotos del río Ebro a su paso por Zaragoza.

[Cine] La migliore offerta (2013)

Cine

La migliore offerta (2013), 17 de julio de 2013.

Puesto que la película la vimos en versión original subtitulada en castellano, conservo su título original en italiano. Aunque la película esta rodada en inglés. Cosas que pasan. En cualquier caso, en la cartelera española se puede encontrar doblada al castellano bajo el título traducción directa del original La mejor oferta.

En la siempre complicada y decepcionante cartelera veraniega, que nos llegue una película filmada por Giuseppe Tornatore, y que esté protogonizada por Geoffrey Rush, con Donald Sutherland en el reparto… pues parece la opción lógica para meterse a pasar una tarde de verano, donde el bochornazo asola la ciudad de Zaragoza pero tampoco apetece quedarse en casa.

Habsburgergasse y Peterskirche

No queda del todo definido dónde transcurre la acción de la película. En algún lugar de Europa. La villa tiene resonancias italianas, pero las matrículas de los coches son austriacas, con la W de Wien (Viena). Y parece que parte de la película estaría rodada en la capital austriaca. Aquí la Peterskirche vista desde Habsburgersgasse.

La película nos presenta a Virgil Oldman (Geoffrey Rush), subastador de obras de arte, misántropo, misógino, totalmente excéntrico, que además, con la colaboración fraudulenta de Billy (Donald Sutherland), se ha ido haciendo una colección impresionante y secreta de retratos femeninos de todas las épocas del arte. En un momento dado, se pone en contacto con Virgil una extraña joven, Claire (Sylvia Hoeks), heredera de una villa con abundantes antigüedades y obras de arte, que quiere vender. La joven no se deja ver, y nos enteraremos que padece una forma extrema de agorafobia, por lo que vive encerrada entre las paredes de la villa. Por otro lado, en la villa, el subastador encuentra las piezas de una autómata para cuya reconstrucción pedirá ayuda al habilidoso Robert (Jim Sturgess). Pero la relación con Claire se irá haciendo más compleja y comprometida, y el viejo cascarrabias tendrá que volver a reconsiderar todos sus parámetros vitales. Aunque esto no esté exento de riesgos.

Via Giosué Carducci - Trieste

Pero parece que también se ha rodado metraje en otras ciudades como Trieste, donde vemos un tranvía en la Via Giosué Carducci.

Esta es una película en la que apreciamos el buen oficio y hacer de su director, y especialmente el buen oficio y hacer de sus intérpretes, especialmente de Rush, y las intervenciones de Sutherland. Los jóvenes no están mal tampoco, aunque creo que la chica es la parte más floja del reparto. En cualquier caso, el problema que encuentro en esta película es que de forma relativamente prematura, las personas que fuimos juntas a verla dedujimos que la única forma en que la relación entre VirgilClaire tuviera sentido, era que las cosas sucediesen como al final suceden. Es decir, nos resultó previsible. No voy a dar aquí los detalles que nos llevaron a prever el desarrollo del drama, porque sería dar pistas prematuras a posibles espectadores del filme. Pero eso nos decepcionó un poco, y nos sacó de la emoción del filme. Nos puso en una actitud más fría ante el desarrollo de la película. Muy bien rodada, muy bien ambientada, muy bien interpretada, pero a la que en un momento dado… nos convertimos en espectadores demasiado externos, nos involucrados con los sentimientos del protagonista.

Por lo demás, es una película que se deja ver muy bien. Una opción bastante más que razonable ante la avalancha de fuegos artificiales y comedias tontas que llenan la cartelera en estos momentos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Via Torino

On en Milán, donde vemos otro tranvía en Via Torino. A lo mejor es que da igual donde sucede la acción. Es secundario. Pero uno es curioso.

[Cine] Star Trek: Into Darkness (2013)

Cine

Star Trek: Into Darkness (2013), 11 de julio de 2013.

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada y por ello conservo su título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarla en versión doblada con el título Star Trek: En la Oscuridad.

Así como con la película que comenté hace pocos días sobre cierto superhérore carecía por completo de expectativas positivas, en esta había cierta esperanza de que las cosas fueran distintas. Las space operas siempre me han entretenido, el aspecto de la nueva versión de Star Trek es considerablemente menos casposo que la anterior, y existe todavía alguna esperanza de que J.J. Abrams nos muestre destellos de que realmente puede ser un director interesante algún día. Hasta ahora no ha sido así. Aunque su labor en el campo de las series televisivas sí que tiene cosas muy interesantes, desde mi punto de vista nada hay en su cinematografía en pantalla grande que lo haga especial respecto a tantos otros directores especializados en películas de acción con muchos efectos especiales. Pero la esperanza es lo último que se pierde. Sobre todo ahora que está amenazando (de momento lo siento más como una amenaza que como una esperanza) con el séptimo episodio de Star Wars.

La historia es como sigue. Tras un episodio en un planeta con una especie inteligente en el paleolítico, el capitán Kirk (Chris Pine) incumple una directiva de no intromisión para salvar a Spock (Zachary Quinto) de morir abrasado entre las lavas de un volcán. Esto hace que pierda el mando de la Enterprise, para convertirse en su primer oficial. Pero en estas estamos cuando un misterioso desconocido que resultará ser un tal Khan (Benedict Cumberbatch) perpretre una serie de atentados contra instalaciones y personas de la flota estelar. La misión para detener a este tipo, con Kirk de nuevo al mando de la Enterprise conllevará el riesgo de iniciar una guerra contra el Imperio Klingon.

Pues bien. Expectativas defraudadas, diga lo que diga la «crítica especializada». Desde mi modesto punto de vista estamos de nuevo ante un espectáculo pirotécnico, lleno de primeros planos de los cabezones de los protagonistas, con una historia que sufre incoherencias considerables, descontadas las elevadas dosis de la natural suspensión de la incredulidad con la que uno acude a estos filmes, lo que vemos es absolutamente inverosímil incluso dentro de los parámetros del universo de ficción. O a ratos una tontería suprema que se burla de la inteligencia del espectador. Entrar en detalles sería sumamente largo, pero la obviedad de las trampas argumentales, más algún deus ex machina absolutamente gratuito, me hace pensar que los responsables del producto no tienen ningún respeto por mi inteligencia. Que los críticos empiecen a considerar como razonables estos productos, me hace pensar que o están «muy bien pagados» o empieza a llegar gente a la crítica profesional cinematográfica que no se ha enterado de lo que es el cine. De hecho, por no ser borde, la película pasa por entretenida a pesar de sus defectos argumentales, que te los tomas con desenfado y buen humor, hasta que ves que prolongan de forma absolutamente innecesaria la película con el único fin de que puede mostrar todavía más pirotecnia absurda y espectacular en pantalla durante todos los minutos que haga falta.

En el campo de la interpretación, obran la mayor parte de los personajes y sus intérpretes con sus interpretaciones que aparecen en pantalla por intrascendentes, superfluos, y alguno de ellos por nefastos o por floreros (todavía me preguntó que pinta la chica que hace de hija del almirante, Alice Eve, salvo para poner cachondos a los trekkies con su aparición durante unas décimas de segundos en bragas y sujetador). La película arrastra el problema, para mí, de que el personaje principal, Kirk, me parece un chulo inaguantable de tomo y lomo que cada vez me cae peor. Y quizá por eso, tampoco valoro mucho la interpretación de Pine. Hay alguno por ahí que cumple con su papel/papelón como Quinto, y el único que muestra dentro de este chandrío que tiene una capacidad interpretativa de cierto nivel es Cumberbatch haciendo de malo, un malo que constantemente esperas que se haga con la victoria y acabe con toda esta panda de destalentados que conformamos la especie humana.

Este era la segunda oportunidad que le daba a la franquicia trekkie, y creo que se ha acabado. También he dejado de confiar en Abrams como director de cine. Este tipo de productos depende del dinero que tienes para rodarlo y los podría firmar todos Alan Smithee. De cara al futuro, después de lo dicho, del fiasco de la segunda trilogía Star Wars, que ya se anunciaban cuando apareció por primera vez un ewok en pantalla, y de que esté en manos de Disney, nada nos hace confiar que el séptimo episodio de esta otra saga no sea otra cosa que una nueva monumental decepción. ¡Ay de mi! ¡Con lo que disfrutaba con las space operas! Eso sí, el público votante en IMDb le pone 8,2/10. Como dice una amiga mía, la cantidad de inteligencia sobre la faz de la Tierra es una constante, y cada día somos más.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Una TARDIS en Buchanan Street

Que queréis que os diga. Puestos a viajar por el espacio-tiempo, prefiero una buena TARDIS a cualquier Enterprise. Lleva menos armas. La aparcas en cualquier parte, por ejemplo en Buchanan Street, Glasgow. Y por dentro te cabe todo… como es infinita.