[Cine] Blue Giant (2023)

Cine

Blue Giant (2023; 17/20240317)

Después de varios estrenos directos en plataforma de contenidos en línea, el domingo pasado volvemos a las salas de cine, a una matinal en la que podemos disfrutar de la versión original de este largometraje de animación japonesa dirigido por Yuzuru Tachikawa. Una película basada en un manga, como tantas en el País del Sol Naciente, sobre un joven, poco más que un adolescente, autodidacta del saxofón, que quiere ser alguien en el mundo del jazz. Con música compuesta por Hiromi Uehara, muy frecuentemente en su discografía simplemente como Hiromi, esto era un aliciente interesante, al menos para mí. Hiromi abrió el festival de jazz en el otoño de 2023, hace muy poquito, presentando su último proyecto Sonicwonder, y su último disco Sonicwonderland. Escucho con cierta frecuencia la música de Hiromi, una pianista excelente de jazz, que le da a otros palos también como el rock progresivo o fusiones de lo más diversas. No todos sus experimentos discográficos me enganchan de la misma forma, alguno… de ninguna forma, pero lo que me enganchan, me enganchan mucho.

No soy muy dado a las historias de superación, donde un chaval, contra viento y marea, sobre todo, contra todo pronóstico, se abre camino en algún ámbito, en este caso en el de la música. Muchas veces rompen mi suspensión voluntaria de la incredulidad y la propia historia me echa de la película. En esta ocasión, la cosa va ahí ahí, pero supongo que las bondades de la animación y la excelente banda sonora de Hiromi superan el bache y me mantienen en el filme. Solamente al final, en su deseo de acentuar visualmente las bondades de la música del chaval, la animación entra en un delirio de imágenes cósmicas que me generan una cierta incomodidad visual. Cuando durante la mayor parte del largometraje, el dibujo es suficientemente expresionista para contar la historia con cierta sensación de veracidad. Pero bueno, tampoco creo que sea como para tirar por la borda la película.

En líneas generales la disfruté. Como ya he dicho/insinuado, la música y los paisajes nocturnos de Tokio influyen en el resultado final, junto con un trío de personajes protagonista que caen simpáticos. La película viene a tener un narrador que es el batería del trío, el que más tarde se apunta a la música y el menos dotado como músico. Lo narra con la perspectiva de alguien que recuerda los acontecimientos en la distancia temporal, no dedicándose a la música, pero manifestando la importancia de aquel año y medio en que el trío que impulsó la carrera del protagonista estuvo en activo.

Creo que a cualquier aficionado al jazz o a la buena música en general le debería resultar atractiva la película. Los números musicales principales están interpretados por la propia Hiromi al piano, con Tomoaki Baba al saxofón y Shun Ishikawa en la percusión. Pero tampoco disgustará, ni mucho menos, al aficionado a la buena animación, incluso si la historia es previsible y ya vista en otras ocasiones. Después de todo no sé… es que quizá yo tenga desde hace muchos años una cierta debilidad por la pequeña gran pianista japonesa.

Nota: El título de la película, en inglés en el orginal, hace referencia a las estrellas gigantes azules, grandes, brillantes, que tienen una vida rápida, breve y que finalizará como una supernova y dejando como residuo una estrella de neutrones o un agujero negro de masa estelar. De ahí toda la imaginería astronómica en los números musicales finales de la película. Por supuesto, el adjetivo blue, azul en el contexto astronómico, en el contexto de la música tiene otros significados, tanto referidos al estado de ánimo (Am I blue, ¿Estoy triste?, estándar del cancionero americano interpretado, entre otros, por Hoagy Carmichael al piano y Lauren Bacall en la voz en la película To have and have not), a un estilo de música, el blues, que tanto influye sobre el jazz, siendo su precursor, como algunos elementos de las escalas musicales del blues y el jazz, como las blue notes, notas añadidas a las escalas pentatónicas propias del blues, que dan un sabor especial a las melodías y las improvisaciones del jazz. La metáfora estelar no me acaba de convencer porque asume la fugacidad de la brillantez del artista, no augurando una larga y duradera carrera. Volviendo al estado de ánimo, los blue devils del blues y del jazz serían los demonios interiores que causan la tristeza y la depresión.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Recreación histórica con película instantánea

Fotografía, Historia

Ya comentaba algo el domingo pasado, y enseñaba algunas fotos. En AFZ Asociación de Fotógrafos de Zaragoza se organizó un paseo fotográfico por el campamento de recreacionistas históricos y militares de varios países, de varias ciudades de España, para recrear o conmemorar los Sitios de Zaragoza. La cuestión es que, además de una cámara digital y otra con película fotográfica, también me lleve una cámara para fotografía instantánea,… que en estas cosas es divertida para hacer retratos de los recreacionistas.

El comentario técnico de las fotografías lo podéis encontrar en Recreacionistas de las guerras napoleónicas en instantáneas – Fujifilm Instax SQ con Instax Square Color. Y aquí os dejo algunas muestras de las fotografías que hice. No muchas, sólo tenía un cartucho de película en casa, si lo hubiera previsto, hubiera hecho más.

[TV] Cosas de series; una nueva ronda de «guilty pleasures» surcoreanos

Televisión

Voy a aliviar la decepción del primer episodio de una serie muy esperada con una entrada de contenidos ligeros en lo que a lo televisivo se refiere. Últimamente he diversificado en lo que se refiere a los k-dramas. No tanto en las características de los mismos, sino en la plataforma en los que los veo. Ya comentaba recientemente que tengo a Netflix bajo amenaza de abandono. Y más ahora que este «mi guilty pleasure» televisivo favorito está accesible en otras plataformas como Amazon Prime Video. Evidentemente, no son las mismas series… pero teniendo en cuenta las características de las mismas… eso… sinceramente,… da igual

Por ejemplo, Nae nampyeongwa gyeolhonhaejwo [내 남편과 결혼해줘], que se encuentra en otros idiomas bajo las variantes Marry my husband o Cásate con mi esposo, que son traducciones directas del original en coreano. Es un estreno reciente, de este 2024, en Amazon Prime Video. Su protagonista femenina, y principal estrella de la función, es Park Min-Young, que ya había podido ver en otras series (la de la agencia meteorológica, que no llegue a considerar necesario mencionar a la protagonista), aunque no me había llamado especialmente la atención por sus capacidades interpretativas. La premisa original está bien y lleva a que la serie se divertida, muy entretenida. Una mujer en torno a los 40 años ha sido una desgraciada buena parte de su vida, con un marido que es una desgracia, que le engaña con su mejor amiga (no se porque le llaman «engañar con su mejor amiga» porque obviamente no ES su amiga), enferma de cáncer. Y encima estos, aunque accidentalmente, la matan, antes de que lo haga el cáncer. Pero por un extraño sortilegio, su alma se instala en su propio cuerpo de cuando tenía 31 años, antes de casarse. Por lo que tiene la oportunidad de hacer las cosas de otra forma… y de vengarse lo más cruelmente posible del que con esa edad es su novio y «su mejor amiga». Si además liga con un tipo rico, mejor que mejor. Hubiera necesitado más mala baba. Funciona mejor como comedia negra que como comedia romántica. Y por ello, muchas veces se apoderan de la pantalla los secundarios, especialmente «la mejor amiga» (Song Ha-yoon). Pero es muy entretenida. Típica en sus 16 episodios de una hora o un poco más de duración.

En otro orden de cosas está Sejak, maehokdoen jadeul o simplemente Sejak [세작, 매혹된 자들, que se traduciría libremente como algo así como el espía o el espía cautivado o fascinado], y que en otros idiomas más próximos podemos encontrar como Cautivar a un rey o Captivating the king. Estreno reciente también, de este 2024, pero en Netflix. Y con una protagonista femenina con la que simpatizo, Shin Se-Kyung, aunque creo que tiene un registro limitado, o lo que pasa es que sólo la he visto en series de época. Y un protagonista masculino con quien también simpatizo, Jo Jung-Suk, aunque parece que los papeles dramáticos no se le dan tan bien como en aquella serie que me parece de lo mejor que he visto en estos años de placer inconfesable surcoreano. La serie parece que va a ser la típica comedia romántica ambientada en la dinastia Joseon, en este caso en la época de la transición en China de la dinastía Ming a la dinastía manchú, dinastía Qing. Con el romance entre una jugadora de go (baduk en Corea), hija de un noble, que juega disfrazada de hombre, y un príncipe real. Pero no. Ya desde el principio el argumento toma un rumbo dramático, y acaba siendo una intriga política en tiempos revueltos, con el príncipe convertido en rey, desconfiado y sospechoso de todo, y la jugadora de go, admitida, pese a sus antecedentes criminales, en el maestro de go del rey y de uno de los príncipes todavía niño. Pero siendo en realidad una agente secreta destinada a derrocar al rey. Cuando se mueve por la intriga política tiene buenos momentos, que bajan de nivel cuando se mezcla con el romance que no es pero sí es. Y tiene el problema de [ATENCIÓN ESPOILER]………… un happy end muy forzado. Le hubiera sentado mejor un final más trágico. Pero es entretenida, aunque mejorable en sus interpretaciones.

Finalmente, hay en Netflix una nueva entrega de Risqué business, esta vez en los Países Bajos (1 episodio Ámsterdam) y Alemania (5 episodios en Berlín). Como en las dos anteriores, los dos presentadores coreanos, representando a la conservadora y mojigata sociedad de su país, se adentran en el mundo del sexo/erotismo/pornografía o cosas parecidas aunque no necesariamente lo sean. Además de la prostitución reglamentada en el Barrio Rojo de Ámsterdam, conoceremos el mundo del negocio del BDSM, la industria de los juguetes sexuales en Alemania, el mundo de las relaciones poliamorosas, las saunas mixtas o el naturismo… Estás últimas, por mucho que vayan en pelotas en el tiempo libre, no debería ser incluido como dentro de las cuestiones sexuales. En mi opinión. Pero cuando el desnudo es un tabú, pasan estas cosas. Es una serie que es entretenida, aunque con un interés oscilante según los temas, en la que lo más entretenido es el teatro que le echan sus presentadores a la hora de fingir que se escandalizan, y esas cosas. Como se ve enseguida, seis episodios de media hora… pues subsiguientes ediciones las seguiré viendo. Es un relleno entretenido en casa.

[Cine] Damsel (2024)

Cine

Damsel (2024; 16/20240315)

No voy a perder mucho tiempo con esta película, reciente estreno en Netflix. Normalmente no hubiese visto esta película. Genero fantástico con dragones, familiar, obviamente realizada al servicio de la niña mimada de la plataforma, Millie Bobby Brown, una actriz mucho más limitada de lo que nos quieren hacer creer, pero a la que hay que seguir explotando tras el éxito de la serie de marras. Pero me llamó la atención que estuviera dirigida por Juan Carlos Fresnadillo. Curiosidad más que otra cosa,… porque nunca ha sido santo de mi devoción. Recuerdo que su primer largometraje, allá por el 2001… no me gusto gran cosa, tirando a poquito. Y si a eso sumas que sus posteriores propuestas no me llamaron la atención a priori… pues eso.

Escocia es un país muy socorrido para ilustrar películas sobre dragones…

Pero esta película me ha puesto a un pasito muy pequeño de mandar la suscripción a Netflix a freír espárragos. No me voy a perder en resumir un argumento que no tiene ningún misterio ni en su desarrollo ni en su planteamiento, con situaciones mil veces vistas, con personajes planos y simplones, por muy respetables que sean otros nombres en el reparto (Angela Bassett, Robin Wright,…). Por lo demás, puro «fast food» cinematográfico… o «comida basura» como se estila en castellano. Pero claro, la mayor parte de las películas largometrajes de la plataforma merecen similares valoraciones. Y en los últimos tiempos, hay pocas series de las que estrenan que me atraigan un razonable interés y me enganchen. Por lo que lo que más veo en la plataforma son las teleseries coreanas. De rebote… es lo que me recomienda la propia plataforma basándose en mi historial de visualización, por lo que he entrado en un círculo vicioso extraño. Por ello, creo que voy a dar un mes de margen. Si al final de ese mes sigo con las mismas sensaciones… me ahorraré una suscripción mensual.

Este es la conclusión principal del impacto que ha causado en mí esta tontá de Fresnadillo y de Brown. ¿Tengo que decir más? Pues eso.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Viaje] En Cedrillas y Gallocanta con película fotográfica

Sin categorizar

Ya adelanté hace unas semanas con fotografías realizadas con cámara digital el resumen del viaje en el día con ASAFONA, Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza, a Cedrillas y Gallocanta, en la provincia de Teruel. No voy a enrollarme más con lo que dije entonces, y especialmente en el artículo que escribí sobre las cuestiones fotográficas en lo que al equipo digital se refiere. Pero ya me llegaron las fotografías realizadas con película fotográfica. Las cuestiones técnicas las encontraréis en,

Sierra de Gudar en Cedrillas y Gallocanta con película fotográfica

Pentax MX con Kodak Portra 400

Aquí, simplemente, os dejo algunas fotografías de muestra.

[Recomendaciones fotográficas] La guerra de mentirijillas y otras cosas

Fotografía

En este fin de semana se celebra en Zaragoza el encuentro de recreacionistas históricos de las guerras napoleónicas con el fin de conmemorar los Sitios de Zaragoza. Un episodio de la guerra de la Independencia española, o guerra Peninsular en otros países puesto que abarcó acciones tanto en España como en Portugal, tan brutal como innecesario e intrascendente considerando el conjunto de lo acontecido en ese conflicto. Pero maltratado por la historiografía de los países en conflicto, que le han dado unos toques patrioteros que a mí me repugnan bastante. Por el lado español, muchas veces he dicho que la línea que separa el heroísmo de la soberana estupidez es muy fina, y que en el caso de los Sitios de Zaragoza se desdibujó por completo. Pero con esta opinión sólo consigo que mis conciudadanos me mire mal. Como le pasaba a Georges Brassen. Por el lado francés, siempre me repugnará que glorifiquen a un tirano ególatra como Napoleón Bonaparte y sus «hazañas», las de llevar la muerte y la destrucción por el continente europeo.

Pero todo ello no impidió para que ayer me apuntar al paseo fotográfico que AFZ Asociación de fotógrafos de Zaragoza programó en el campamento de los recreacionistas en el Parque del Tío Jorge. Curiosamente, ayer o antesdeayer, yo lo vi ayer, la cuenta de Instagram de Revela’T Festival, el festival de fotografía contemporánea que se celebra anualmente en Vilassar de Dalt, anunciaban la presencia del fotógrafo alemán Arne Piepke en el festival. Y el núcleo de su participación es la serie Based on True Events. Entre 2019 y 2023 recorrió los campos de batalla donde se celebran recreaciones históricas de conflictos bélicos de distintas épocas. El objetivo de Piepke es realizar una crítica de la forma en que se perciben los conflictos de antaño, su estética y su comprensión. Estas recreaciones presentan un lado estético, marcial y heroico de los actos de guerra, pero no representan, ni pueden hacerlo, las verdaderas consecuencias de las guerras, el trauma personal y colectivo, los desplazamientos forzosos de poblaciones, la negación absoluta de los derechos humanos, las violaciones y otros abusos sobre las mujeres, y la muerte. Es la deshumanización por excelencia. Los militares hablan mucho de honor cuando si hay algo absolutamente falto de honor es la guerra. Por supuesto, Piepke tiene otros temas interesantes en su trayectoria como fotógrafo.

También de la cuenta de Instagram de Revela’T Festival traigo otra recomendación totalmente distinta. La taiwanesa Annie Wang Hsiao-Ching tiene un proyecto muy curioso en el que periódicamente se hace un autorretrato con su hijo, siendo el primero de cuando estaba embarazada con una rotunda barriga que albergaba al pequeño. Y en cada autorretrato con niño, algunos muy divertidos, aparece de fondo el autorretrato anterior, y por lo tanto se da una serie que tenderá con el tiempo al infinito. La serie incluye fotografías realizadas entre 2001 y 2020 y no ha terminado. Hay otras series de la artista sobre temas diversos, otras que reflexionan sobre la maternidad, y otras sobre temas diversos. Aunque usa la fotografía, es fundamentalmente una artista conceptual.

Hablando de artistas que usan la fotografía pero son algo más, en el Tumblr de Antronaut nos mostraron las fotografías de Shōzō Kitadai y Kiyoji Ōtsuji, presentes en las colecciones del MoMA, en los que juegan con las formas y los volúmenes y con la escultura, en un cuidado blanco y negro muy expresivo.

Y en el Tumblr de Photopraxis nos mostraron las fotografías del chino Huang Jing que reflejan el paisaje urbano de Shenzhen en el sur de China. La entrada de Tumblr, escueta como es propio de esa plataforma, nos lleva a una interesante entrevista con fotografías en el blog de Leica Camera. Fotografía en blanco y negro, paisaje urbano con película tradicional, en un estilo que resuena mucho con lo que yo practico habitualmente, aunque me quede a años-luz de estos resultados, habitualmente. Shenzhen es una gran ciudad, desde nuestro punto de vista, más normalita desde el punto de vista chino, de 11 millones de habitantes, que es fronteriza con la región administrativa especial de Hong Kong, y que alberga una importante industria en las tecnologías de la información.

Y como vengo haciendo en los últimos domingos, un listado de las recomendaciones de Photosnack que más me han llamado la atención:

  • El fotógrafo documental británico Giles Penfound. Muy interesante, muy elegante blanco y negro.
  • Mas conceptual, la francesa Dorothy-Shoes, que reflexiona sobre distintos temas, incluida la enfermedad crónica, que es lo que llama la atención en la recomendación de Photosnack.
  • También muy elegante el blanco y negro de Marty Knap, norteamericano radicado en California, que se dedica principalmente al paisaje.

[Cine] Spaceman (2024)

Cine

Spaceman (2023; 15/20240313)

No me voy a enrollar mucho con esta película. Se estrenó en el catálogo de Netflix hace unas semanas, y me produjo una cierta curiosidad. Por el reparto más que nada. Y hasta cierto punto por el argumento. Aunque demasiado astronauta con problemas conyugales en series y películas últimamente. Primer largometraje del sueco Johan Renck, creo, un tipo que se había dedicado sobretodo a cortometrajes y videoclips, con alguna incursión en series de televisión, en las que el director no tiene el estatus de autor, ya que este va a parar al creador de la serie. Pero ha trabajado en alguna serie notable (la del desastre atómico).

Entre checos anda la cosa,… pues pasearemos por Praga.

Un astronauta checo (Adam Sandler) viaja solo por el sistema solar hacia una extraña nube incandescente que ha entrado en nuestro vecindario para analizar su composición [estos no se han enterado que los astrónomos y astrofísicos conocen la composición de las nebulosas por espectroscopía, cómodamente sentados ante el ordenador de su despacho], en una carrera contra una nave surcoreana [nop, no hay yanquis contra rusos, contra chinos, o contra norcoreanos, por hablar de los más frecuentes]. Y en estas está cuando, por una misteriosa tecnología, su esposa (Carey Mulligan), con quien se comunica en tiempo real a pesar de estar a 500 millones de kilómetros de distancia y que la luz sólo viaja 300 mil kilómetros por segundo (un poco menos), en lugar de tener una latencia de 28 minutos entre, le comunica que le deja. Que quiere el divorcio. Que no haberse ido. Y le entra una depresión horrible hasta que se le mete en la nave una araña espacial, muy extraña, y empiezan a hablar. Mientras, una señora muy estirada (Isabella Rossellini) que se parece a una hija de Ingrid Bergman, que también era sueca, como el director, intenta convencer a la esposa de que le diga al astronauta que no pasa nada, y que termine la misión antes de que se les adelanten los surcoreanos, que parece ser que van en una nave más moderna y más rápida. Y de vez en cuando, el astronauta habla con el indio de The Big Bang Theory (Kunal Nayyar), que está en el control de la misión. Aunque no tenga aspecto de checo. También sale Lena Olin, que también es sueca.

Más allá de que todas las señoras que salen en la película son o han sido muy muy muy guapas, sean suecas, de ascendencia sueca o nada de lo anterior, es difícil calificar esta película, que me parece que tiene muchas ínfulas, es adaptación de una novela de un autor checo, pero al final fui incapaz de tomarme en serio. Por cierto, se me ha olvidado decir que entremedio aparece un trauma infantil del astronauta, porque su padre fue un informante del régimen comunista checo. Bueno,… checoslovaco. El caso es que los intérpretes le ponen ganas. Son buenos. Hasta la araña alienígena, que tiene la voz de Paul Dano. Pero llega un momento que me costó seguir la cosa. Este drama conyugal, filial, político… en una nave que parecía montada con los restos de un desguace… La época de la acción es indefinida en algún momento entre los años ¿60 y 90?… ¡yo que sé!

No lo sé. Quien tenga Netflix, allá él si se arriesga con ella. Quien no… no es motivo para suscribirse por ver esta película. El caso es que he leído en algún sitio que la novela original es Solaris con risas… es decir, que si la película hubiese sido una comedia, más o menos surrealista… ¡igual hubiera sido estupenda! ¿Por qué se han tomado tan en serio a sí mismo?

Por cierto, de Johan Renck, el director de la película, había hablado ya en estas páginas, pero en su faceta de fotógrafo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[TV] Cosas de series; animación y animación convertida en acción real

Televisión

Durante la última década, Disney se ha dedicado a realizar versiones en acción real, es decir con actores de carne y hueso, de su algunas de sus películas más famosas de animación. Incluso con segundas partes. Y poco a poco también está llegando a las series. Los japoneses llevan mucho tiempo explotando sus mangas de éxito haciendo múltiples versiones audiovisuales; largometraje, serie de animación, serie de acción real… A veces las tres para la misma historia. Pero, sinceramente, pocas veces me convencen estas maquinaciones. Netflix lo lleva intentando con especial interés. Pero con resultados discutibles… véase cierto ejemplo. Pero insisten. Hoy vamos con una de estas adaptaciones a acción real, y lo complementaré con una animación pura y dura, también en Netflix.

Ya que estamos con culturas asiáticas, ilustraremos la entrada con una paseo por las orillas del lago del Oeste de Hangzhou.

Hace ya años, algo menos de una década, vi una temporada de una serie de animación, The Legend of Korra, que me cayó en gracia. Me gustó. Sin embargo, no insistí con ella, no vi las siguientes temporadas. Era un spin off de otra serie previa con gran éxito, Avatar: The legend of Aang o Avatar: The last airbender, según regiones del mundo, que tiene una sorprendente puntuación de los votantes de IMDb con 9.3 de promedio procedentes de más de 365 mil votantes. Tampoco me dio por verla. Unas series norteamericanas, aunque hay quien cree que son animes por la ambientación de la historia en un pastiche de culturas orientales o árticas. Un terreno muy atractivo para relanzar estas historias y generar ingresos basados en su popularidad. Netflix ha optado por trasladar la historia a acción real, en lugar de una nueva versión en animación. Y así, hace unas semanas llegó a la plataforma, Avatar: The Last Airbender, que recrea la historia de la serie original.

Básicamente es la típica historia del advenimiento de un héroe, más o menos mesiánico, en un mundo en el que está presente la magia, especialmente por la existencia de personas capaces de dominar los cuatro elementos; aire, agua, tierra y fuego. Los malos son los del fuego. Y en este caso el héroe es un chaval de 12 o 13 años de edad, uno de los que denominan el aire, que despierta de un sueño congelado en hielo de 100 años de duración, para liberar al mundo de la tiranía de la guerra y los malos, y para ello recibirá la ayuda de dos hermanos que proceden del pueblo que domina las aguas. Y de otras personas que encontrarán en su camino de descubrimiento, mientras son perseguidos por los malos. Realmente, nada original en cuanto a la historia. Así que la gracia está en cómo se cuente. Como en el original, el entorno es mundo mágico con unas culturas que son pastiches de culturas asiáticas, con mezclas más o menos improbables. Así… los que dominan el agua tiene pinta de inuits, pero a sus lugares sagrados se entran por puertas similares a los torii del shinto japonés. No hay mucho esfuerzo creativo; como digo es un pastiche de elementos existentes. Y me ha resultado difícil de tragar por unos diálogos propios de adolescentes de un instituto yanqui. Un lenguaje simplón que si lo combinas con una colección de frases de aspecto grandilocuente, filosofemas que realmente tienen mucho menos significado que el que aparentan, puestos en labios de los personajes adultos, confiere al guion un aire de baratillo… típico ejemplo de que se busca atraer por los efectos gráficos y especiales, descuidando las historias y el desarrollo de personajes, que son en realidad bastante planos. No creo que repita. Está muy por debajo de lo que yo recuerdo de aquella animación que vi hace nueve años. Muy muy muy por debajo.

Quizá por eso, en paralelo, he estado viendo, también en Netflix, una serie de animación japonesa, también de corte fantástico. Nada original tampoco. Un territorio relativamente trillado. Onimusha [鬼武者, el guerreo demoniaco] es una de samuráis contra demonios [oni 鬼], que transcurre tras el final de las guerras del período Sengoku, al principio del período Edo. A un samurái que ha alistado a un pequeño grupo de guerreros, unos monjes budistas le confían un guantelete con poderes demoniacos, para derrotar a un señor de la guerra que sea convertido, así como sus guerreros, en seres demoniacos. En su camino, serán guiados por una niña huérfana por la acción de los demonios. Como digo, no me ha parecido original, pero está relativamente bien hecha, y es entretenida. Está basada en una serie de videojuegos del mismo título, basados en esas premisas, un protagonista guerrero que lucha contra demonios en distintos momentos de la historia nipona, variando el protagonista según la versión del videojuego. Nada especial, pero vale para pasar el rato con sus episodios de menos de media hora de duración.

[Libro] The Remains of the Day – Kazuo Ishiguro

Literatura

El premio Nobel británico de origen japonés Kazuo Ishiguro es uno de los escritores que más me convencen habitualmente. Me suele gustar cómo escribe y me suele gustar sobre lo que escribe. Me parece un escritor sensible, de prosa clara pero no banal o simple. Sus temas son profundos. Y suelen tener no sólo un componente psicológico o ético, respecto a las reacciones o los comportamientos del individuo, sino que su reflexión ética alcanza el nivel de las decisiones o consecuencias políticas. No es un escritor muy prolífico. En 40 años de carrera sólo ha escrito ocho novelas de las que, con esta que comento hoy, he leído cinco. Pero ha diversificado su actividad literaria. Ha escrito cuentos y relatos cortos, ha escrito guiones de cine, ha escrito letras de canciones. Dos de sus novelas se han adaptado al cine, la que hoy voy a comentar, y la emotiva distopía que tanto me gustó en su momento. La versión literaria; la versión cinematográfica estuvo bien, pero un peldaño por debajo.

Las cortas vacaciones del mayordomo protagonista, Mr. Stevens, lo encaminan hacia Cornualles, donde pasé unos días hace casi 18 años.

Recuerdo muy claramente cuando vi la película que adaptaba la historia de la novela que traigo hoy, dirigida por James Ivory, especialista en rodar con elegancia películas de época, y con las impresionantes actuaciones de Anthony Hopkins y Emma Thompson demostrando que en ese momento ya eran de lo mejorcito que podíamos encontrar en la interpretación británica y mundial. La película, que recibió ocho candidaturas a los Oscar, aunque no ganó ninguno, adaptaba con fidelidad la novela de Ishiguro. Lo tuvo difícil… la del 93 fue una de las mejores cosechas cinematográficas que se puedan encontrar. Fue el año del triunfo de Belle epoque, que se las tuvo que ver con tres candidatas asiáticas (Hong Kong, Taiwan y Vietnam) absolutamente impresionantes. Quizá hoy en día, con unos votantes más sensibles hacia las cinematografías orientales, no hubiese tenido las mismas oportunidades. Estoy dispersándome de lo que quería contaros.

La historia nos lleva, en los años 50 del siglo XX, a una gran mansión aristocrática británica que ha conocido mejores días. En el momento presente de la narración, un adinerado americano es su propietario, y tiene a su servicio un reducido equipo de sirvientes, con un mayordomo que lleva décadas en la casa. Este sabe que los niveles de calidad del servicio no son los que fueron. Y una carta de la antigua ama de llaves, con quien coincidió antes de la guerra mundial durante bastantes años, le hace imaginar que tal vez pueda repescarla para el puesto. Para ello pide permiso para realizar unas cortas vacaciones en Cornualles. Durante el viaje, rememorará los años de gloria de la mansión, y los acontecimientos grandes, de la política mundial, que sucedieron en ella, así como las pequeñas alegrías o desdichas de los que trabajaron en ella en el servicio.

La novela nos cuenta, por lo tanto dos historias, la del presente, un mayordomo ya mayor, tremendamente nostálgico de unos tiempos que idealiza, y la de ese pasado idealizado. Y es un magnífico ejemplo de la narración en primera persona, que suele ser un indicador de un narrador poco fiable. Un narrador que quizá nos engaña, quizá se engaña a sí mismo. Y este segundo caso es el que afecta a la narración. El mayordomo protagonista, obsesionado por su sentido del deber y de la dignidad en el ejercicio de su trabajo, de mentalidad conservadora, incapaz de asumir el concepto que su noble empleador pudiera estar equivocado, tiene los valores sociales y políticos puestos del revés y anclados en un pasado, quizá el de la Inglaterra victoriana, cuando el mundo avanza por otros derroteros. No entiende la política, como tal vez no la entienda su aristocrático empleados,… o quizá sí y es todavía menos inocente de lo que sospechamos en sus flirteos con el fascismo. No entiende las relaciones humanas, y acaba alejando de sí aquellas persona, aquella mujer, que podría haber terminado por dar sentido a su vida. Pero cuando él se ha anclado voluntariamente en el pasado, y la mujer avanza con los tiempos… no pueden caminar juntos.

Ishiguro, después de un par de novelas escritas en inglés, siempre ha escrito en inglés, pero sobre su Japón natal, con esta novela se hizo un puesto indudable entre los mejores de una generación de escritores británicos muy destacados. También he sido asiduo a la literatura de alguno de sus contemporáneos. Aunque algunos críticos lo han situado, aunque escriba en inglés, entre determinados autores japoneses que trasciende fronteras, como otro de mis habituales. La novela tiene un nivel literario alto; pero, como decía al principio, su prosa es clara. Lo he leído directamente en inglés. Y tengo otras novelas de Ishiguro en espera. También en su idioma original. Se confirma como uno de mis autores de referencia, y lo encuentro altamente recomendable.

[Fotos] Cuando lo más simple resulta complicado (que no complejo)

Fotografía

A finales de enero, el sábado 27, estuve con un grupo de jóvenes de ventipocos, la hija de unos amigos y sus grupo de gente, haciendo fotos en el puente de Hierro con mi cámara Agfa de cajón. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Explorando el puente con la cámara de cajón – Agfa Synchro Box con Lomography Potsdam Kino 100.

Lo más curioso del asunto es que a estos jóvenes, inicialmente se les hizo un poco cuesta arriba el tema. Nada grave. En cuanto reamueblaron ligeramente sus neuronas, empezaron a disfrutar de la cosa, y enseguida dominaron la cuestión y se centraron en lo creativo. Las fotos que muestro son las que hice yo, no las que hicieron ellos, aunque me encargué yo del revelado y de digitalizarlas. Pero a ellos corresponde cuándo y cómo quieran hacer públicas sus cosas. Son gente inteligente, de alto nivel de estudios, terminando sus grados o en posgrados diversos. Algunos de ellos de carreras científicas o técnicas, por lo que no les costó mucho entender los principios del funcionamiento de la cámara. Pero esta choca, a pesar de su simplicidad, porque es muy muy muy simple, con la costumbre de usar el teléfono móvil para hacer fotos. Que es mucho mucho mucho más complejo,… pero lo usan en automático y con una enorme pantalla táctil como visor. En fin… lo pasamos bien e hicimos fotos. Qué más podemos pedir.

[Cine] American Fiction (2023)

Cine

American Fiction (2023; 14/20240306)

Esta película de Cord Jefferson, que acaba de ganar un Oscar al mejor guion adaptado, fue estrenada en España directamente en plataforma de contenidos, en Amazon Prime Video. Así que sólo era cuestión de encontrar un ratito para verla. Dos horas después de cenar era lo más adecuado, como así sucedió el miércoles pasado. La película está basada en una novela con cierto toque experimental de Percival Everett, que no he leído. Y después de ver la película,… sinceramente no me han quedado muchas ganas de hacerlo. Lo que me ha llamado la atención es que es una novela de hace más de 20 años, a pesar de que trata temas que parecen estar hoy en día mucho más en boga.

El protagonista Thelonious «Monk» Ellison (Jeffrey Wright) es un escritor y académico universitario, afroamericano, erudito, que cuida su nivel literario, y que ha conocido con sus novelas un moderado éxito. Pero que choca contra las generaciones más jóvenes y su sentido de lo políticamente correcto. Tiene algunos problemas familiares, con una madre que empieza con una demencia, un hermano que se divorcia al salir involuntariamente del armario y una hermana médica que está hasta las narices de ser la cuidadora de la familia por ser mujer y médica. Y de repente se encuentra con que quien tiene éxito literariamente en la literatura afroamericana es una escritora (Issa Rae), cuyo nivel literario es muy bajo, pero todos, crítica y público, alaban por ser muy representativo de lo que es la cultura negra. Así que decide escribir, bajo pseudónimo como broma, una novela en el mismo estilo, una novela que el mismo desprecia… y que se convierte en un inesperado éxito de público y crítica, ante su atónica mirada, mientras su vida familiar y de relación se complica.

La película pretende ser una sátira, una crítica más o menos ácida, a los convencionalismos que rodean la cultura de los políticamente correcto, por un lado, y de lo que es ser o no ser, una escritor «negro», o qué es la literatura «negra». Frente a la propuesta del escritor de ficción, y supongo que del escritor real y el director de la película, que se preocupan por el fondo, sin renunciar a mantener un buen nivel literario, la moda es admitir lo que en su forma parece «negro», por superficial que sea en su fondo, o por ínfima que sea su calidad literaria. La película, en mi opinión, lo consigue… a ratos. Es una película bien hecha en sus aspectos formales, bien interpretada, pero que no acaba de resonar en mí, probablemente por ser una realidad que no vivimos en España, aunque haya algunos otros fenómenos similares, aunque probablemente no tan acusados. Para colmo, en sus tramo final, más allá de la intertextualidad general del argumento, abraza también la metaficción, al convertirse en una obra autorreferente, ofreciéndonos un final indefinido mientras asistimos a cómo va a ser la adaptación de la novela de ficción al cine, en una vuelta de tuerca más de la sátira.

Si estás suscrito de una forma u otra a Prime Video, creo que puede ser una película recomendable. Si al final no os gusta… has perdido un rato, poco más. Seguro que todos hemos perdido el tiempo, o lo hemos gastado, en cosas mucho peores. Pero tiene sus valores. Me parece excesivo el número de candidaturas que tenía a los Oscar… pero bueno… los Oscar es algo muy americano… Y por otro lado, no dejaría de tener gracia que su inclusión en los premios estuviera debida a las mismas cuestiones que la película satiriza. En los Oscar ha tenido un moderado éxito con ese premio al guion adaptado. Pero en la temporada de premios ha conseguido algún que otro éxito en algunos festivales y algunos premios de la crítica en algunas de las grandes ciudades estadounidenses o canadienses.

Nota: Al protagonista le llaman familiarmente «Monk». Esto es un juego de palabras con su nombre de pila, Thelonious, ya que Thelonious Monk es un célebre pianista de jazz, muy asociado al bebop, aunque su carrera abarca un lapso de tiempo suficientemente amplio como para abarcar una diversidad de estilos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Recomendaciones fotográficas] Obituario, cine, astros y más

Fotografía

Empiezo con la noticia luctuosa de la semana. Yo me enteré por Clavoardiendo Magazine, pero poco después fue apareciendo en distintos medios de comunicación dedicados a la fotografía, y en algún medio generalista. En estos últimos, menos de lo que el fotógrafo se merece. El fotógrafo fallecido es Ramón Masats (1931 – 2024), uno de los mejores fotógrafos documentalistas españoles del siglo XX. Tengo algún libro de este fotógrafo, y valoro mucho uno en el que sus fotografías ilustran un texto de Miguel Delibes, Viejas historias de Castilla la Vieja. Es difícil hablar de una gran pérdida para la fotografía española, porque el catalán ya estaba en sus 93 años o así y hacía tiempo que no estaba en activo. Pero si que podemos hablar de que quizá se pierde una forma de documentar fotográficamente más limpia y sincera que lo que se estila en estos tiempo.

Ilustro con algunas de las diversas fotografías que he ido haciendo este fin de semana en digital; con Fujifilm GFX 50R el sábado por la mañana, con Panasonic Lumix G9 Mark II el sábado por la tarde y domingo por la mañana.

No mentiría si dijese que Dune: Part Two me entusiasmó bastante. Probablemente porque hace mucho tiempo que echaba de menos un cierto tipo de ciencia ficción cinematográfica, entre tanto producto prefabricado, todos con el mismo argumento, como la que se estila últimamente. Y entre otras cosas, me gustó el aspecto visual de la película. He de decir que una semana más tarde el recuerdo de la película, muy vivo todavía, se desvanece más deprisa de lo que pensaba. Quizá convendría darle un repaso desde un punto de vista más crítico. El caso es que en Petapixel nos hablaron de una curiosidad. Y es que una buena parte de los planos de la película se re rodaron con antiguas ópticas soviéticas, como la Helios 44, un 58 mm f2 del que yo tengo una versión para montura de rosca M42, que una empresa ucraniana reacondiciona a fondo para un uso en cinematografía. Cuando comparas los originales con la versión reacondicionada no parecen lo mismo ni por el forro.

El director de fotografía de la película es Greig Fraser, que por lo visto también hace foto fija en el plató… está anunciada la publicación de un libro del rodaje con fotografías de Fraser y texto de Josh Brolin, que interpreta a Gurney Halleck en el filme. En tiendas en línea en España sólo lo he encontrado en formato electrónico… pero lo suyo sería el papel de toda la vida. Pero aparte de Fraser, en Petapixel también nos contaron que la fotógrafa de plató de la película fue Chiabella James, cuyas fotografías me parecieron también muy interesantes. Pero bueno… es que el diseño artístico y de producción de la película se prestan a fotos estupendas.

En Blind Magazine dedicaron un artículo esta semana a las fotografías del Telescopio Espacial James Webb, que está llevando la imaginería (y el imaginario) astronómico y espacial a nuevos niveles superiores a lo que conocíamos hasta el momento. Las fotografías que nos ofrece el James Webb son muy diferentes al anterior referente, el Hubble. Pero aparte de las ventajas que tiene en resolución y luminosidad, desde el punto de vista estético la diferencia está en las longitudes de onda en las que trabaja. Mientras que el Hubble trabaja fundamentalmente en el espectro visible (un poquitín en el ultravioleta cercano, y un poquitín más en el infrarrojo cercano, incluidos), el James Webb trabaja en el infrarrojo. En el espectro visible apenas es sensible a las longitudes de onda correspondientes al rojo, quizá un poquito al naranja, esto escribiendo de memoria. En realidad, ambos obtienen fotografías monocromas, a través de filtros que limitan el paso de la luz a determinadas longitudes de ondas. Luego, en el laboratorio, se combinan varias de estas imágenes, realizadas con distintos filtros, asignándoles colores que no son reales, fisiológicamente el ser humano no ve «los colores» del infrarrojo. Y estos colores, que no son reales, tienen significado en el marco de la investigación científica. Pero también desde un punto de vista estético y, por ello, disfrutamos enormemente con estas fotografías.

De los boletines que recibo de Photosnack, esta semana quiero destacar tres fotógrafos.

  • Kyler Zeleny, con su trabajo documentando más de cien pueblos canadienses entre los seis y los mil habitantes.
  • James Westphalen, con un trabajo similar documentando algunos de los lugares menos conocidos de los Estados Unidos.
  • Tish Murtha, una fotógrafa británica, ya fallecida en 2013, con una fotografías documentales en las calles del Reino Unido, llenas de empatía y humanidad.