[Cine] Los Minions (2015)

Cine

Los Minions (Minions, 2015); vista el 5 de junio de 2015.

Sesión matinal de cine familiar con mi hermana y mi sobrino este domingo pasado. Todas las referencias decían que el estreno más interesante de la semana era esta película de animación, spin off o precuela de la saga del villano Gru, que tiene como protagonistas a esa cuadrilla de supositorios amarillos de jerga incomprensible, aunque curiosamente todo el mundo les entiende perfectamente.

Una anotación previa. La palabra minion existe realmente en los diccionarios del idioma inglés y significa «esbirro» o «secuaz». Yo no lo sabía, pero lo descubrí viendo otro filme en el que alguien se refería a los secuaces del malo de la película como «his minions«. Por otra parte, como muchas otras palabras del idioma ingles, tiene un origen francés, y procede de la palabra mignon, que sería algo o alguien pequeño y mono. Hay que reconocer que tienen bien puesto el nombre, puesto que estos «esbirros» vocacionales son «très mignons«. En Cataluña, una palabra con el mismo origen, minyons, se utiliza para referirse a los adolescentes. Y en castellano, «miñones», probablemente con la misma raíz etimológica, fueron determinados cuerpos de policía en el País Vasco y en Cataluña… Cuántas divagaciones se me ocurren con la lógica y la sinrazón de los idiomas…

Son diversas las localizaciones de la película, pero la más importante es Londres, con la Torre incluida, donde se guardan las joyas de la corona.

Son diversas las localizaciones de la película, pero la más importante es Londres, con la Torre incluida, donde se guardan las joyas de la corona.

En cualquier caso, como se nos cuenta en la película dirigida por Kyle Balda y Pierre Coffin, los Minions evolucionaron desde el principio de los tiempos, cuando la vida era unicelular y acuática, para ser amarillos, gregarios y esbirros de los peores villanos sobre la faz de la Tierra. Cuando en un momento de crisis se quedan sin un jefe supervillano a quien seguir, y en riesgo de desaparecer, tres aventureros minions, Kevin, Stuart y Bob, se lanzan al pelígroso mundo de los años 60 para conseguir un jefe o una jefa. El peor o la peor de los villanos y las villanas de la especie humana. Y esa puede ser Scarlett Overkill. Pero quién sabe qué cosas pueden pasar cuando hay minions por medio.

En primer lugar hay que decir una cosa. Los minions son unos de los personajes de ficción y animación más conseguidos de la historia del cine. Son divertidos, tienen posibilidades ilimitadas, su jerga es una caña, y su aspecto, minimalista, pero no simple, son un logro del diseño, merecen un reconocimiento universal en el imaginario colectivo. Con estos atributos, parecía lógico que la productora, ávida por hacer caja, les dedicase una película en exclusiva. ¿Colma la película que hemos visto las expectativas? Desde mi punto de vista, y aun llevando la contraria a los muchos corifeos que escriben por ahí sobre el tema, la película se salda con un aprobadillo, con momentos realmente muy divertidos, todo el prólogo dedicado a la evolución de los minions es buenísimo, y otros no tantos. Y con un guion que es muy irregular, que en su conjunto parece estar más hecho de pegotes que concebido como una historia coherente desde el principio. Desde luego, es un buen entretenimiento, y los peques se lo pasan en grande. Pero es que los peques se tragan muchas cosas sin protestar mientras degluten palomitas.

El Londres de la película es el "Swinging London" de los años sesenta, con su música y su moda, que se nota en algunos atuendos de la mala...

El Londres de la película es el «Swinging London» de los años sesenta, con su música y su moda, que se nota en algunos atuendos de la mala…

Para una adulto… es como lo que dice aquel, si hay que ir se va. Pero ir por ir… Si hay un niño en la casa y hay que pasar una tarde o un rato… pues bien. Pero por mera afición… estos minions se merecían una película mejor trabada y más trabajada. Pero a las productoras les da igual. Como de todas formas iba a ser un éxito…

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: No aplicable
  • Valoración subjetiva: ***
Y también el de la reina Isabel II cuando no era una vieja antipática como ahora.

Y también el de la reina Isabel II cuando no era una vieja antipática como ahora. Pero bueno… tampoco pareció muy simpática nunca… Aunque con semejante familia…

[Libro] Enterrado en vida

Literatura

Aunque estoy en estos momentos muy liado con el procesado de las fotografías de mi viaje a Canadá y con la elaboración del diario de viaje, no quiero dejar de lado los temas habituales de este Cuaderno de ruta, aunque sea en entradas breves. Y además tengo varios libros que comentar desde hace unas semanas. Así que voy a ver si voy sacando un poquito de tajo. Voy una curiosidad en forma de comedia de un autor británico de principios del siglo XX que era desconocido para mí.

Enterrado en vida
Arnold Bennett; traducido por Vicente Vera
Editorial Impedimenta, 2013
Edición electrónica

En esta entrada descansaremos de fotografías canadienses y nos trasladaremos a la antigua metrópoli de la América del Norte Británica. Londres, claro.

En esta entrada descansaremos de fotografías canadienses y nos trasladaremos a la antigua metrópoli de la América del Norte Británica. Londres, claro.

Priam Farll es un pintor egregio y reconocido mundialmente, y especialmente en su país, Inglaterra. Pero también tiene una timidez patológica. Un día, su criado Henry Leek, un caradura de tomo y lomo, muere. Y Farll, aterrado por tener que afrontar el hecho, se hace pasar por él. Resultado, es expulsado de su casa, Leek es enterrado como Farll en funeral de estado en Westminster, y conoce a una alegre viuda de Putney con la que acabará casándose. Pero semejante enredo no quedará ahí… especialmente el día que decida volver a coger los pinceles.

Estamos ante una simpática comedia inglesa de las que publica Impedimenta en sus cuidadas ediciones, que aunque no produce tanta hilaridad como se nos promete, la verdad es que nos hace pasar un rato agradable, nos mantiene con la sonrisa permanente en la boca y, de paso, arremete un poco, sin hacer demasiada sangre pero sin vacilar, contra la sociedad británica de la primera década del siglo XX y contra el mundo del arte en particular.

No es lo mejor que he leído en esta editorial, pero no está mal.

Al fin y al cabo, la capital británica es el escenario de las andanzas de Priam Farll y sus más o menos estrambóticos compañeros de andanzas.

Al fin y al cabo, la capital británica es el escenario de las andanzas de Priam Farll y sus más o menos estrambóticos compañeros de andanzas.

[Cine] Sesión doble: Phoenix (2014) / Requisitos para ser una persona normal (2015)

Cine

Normalmente habría dedicado una entrada específica a cada una de estas películas, pero el blog va a entrar durante unos días en modo sólo fotos, así que agrupo las últimas películas que he visto. Tampoco habrá entradas televisivas durante este tiempo, así que me quedo sin comentar las brutalidades que se les ocurren a los guionistas de Game of Thrones, o lo mala que es Refugiados, o lo interesante que me está resultando Aquarius. Ya habrá tiempo más adelante… Si no para comentar todo, para comentar algo. Vamos de momento al cine. Lo haré más breve que en otras ocasiones.

Phoenix (2014); vista el 5 de junio de 2015

Versión original subtitulada para esta película alemana del realizador Christian Petzold, que repite como protagonista femenina con la interesante Nina Hoss. Ya vimos una película en la que trabajaron juntos hace no mucho tiempo. Si en aquel momento dieron un repaso a una inquietante época de la historia reciente alemana, la vida en la antigua República Democrática de Alemania, aquí nos vamos a una no menos inquietante, el final de la Segunda Guerra Mundial.

Porque Petzold nos cuenta la historia de Nelly (Nina Hoss), una mujer alemana de origen judío, cantante, que fue llevada a un campo de exterminio tras ser delatada donde se escondía, en el que sobrevivió pero quedó muy desfigurada. Con un nuevo rostro tras realizarse la cirugía reconstructora y estética, a punto de emigrar a Palestina, antes buscará a Johnny (Ronald Zehrfeld), su marido, pianista, que la cree muerta. No la reconocerá, pero le propondrá el trato de hacerse pasar por ella misma…

Es un país curioso, Alemania. Hoy en día pretende dar clases de ética y de como gestionar países, cuando durante un siglo fueron la pesadilla de Europa, por la izquierda y por la derecha.

Es un país curioso, Alemania. Hoy en día pretende dar clases de ética y de como gestionar países, cuando durante un siglo fueron la pesadilla de Europa, por la izquierda y por la derecha.

Historia compleja psicológicamente, que sirve al autor para hacer una reflexión sobre la actitud de los alemanes durante el nazismo, en concreto en lo que se refiere a la persecución de los judíos y otras minorías. También para reflexionar sobre un tiempo del que se ha hablado poco que fue el de la inmediata posguerra, un tiempo mucho más confuso de lo que se nos ha contado. Una realización milimétrica, estéticamente impecables, algo fría, con una austeridad casi nórdica, pero que es efectiva a la hora de ponernos en situación, y que desemboca en uno de los mejores finales cinematográficos que he visto en mi vida al compás del Speak Low de Kurt Weill.

Fenomenales trabajos de Hoss y Zehrfeld que compensan la fría pero más que correcta realización de Petzold en una película que a mi me convenció, siendo de las que ganan en el recuerdo de los detalles y de los significantes.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Requisitos para ser una persona normal (2015); vista el 8 de junio de 2015.

No estaba previsto en principio el pasar a ver esta película española, primer largometraje que firma la también actriz y protagonista de la película, Leticia Dolera, a quien también debemos el guion. Desde luego, según las críticas leídas era una de las dos películas, junto a la anterior, a prestar atención entre los estrenos de la semana.

En ella Dolera interpreta a María de las Montañas, una joven publicista de 30 años en paro, que se siente infeliz, ya que además de no tener trabajo, no tiene pareja, se encuentra extrañada de su familia con la que se ve obligada a volver por no poder pagar su piso, carece de vida social, de aficiones, etcétera, etcétera. De la mano de un nuevo amigo, un dependiente de una multinacional sueca de los muebles, Borja (Manuel Burque), iniciarán un recorrido conjunto… Ella para alcanzar los requisitos de la felicidad, siendo una persona «normal». Él para adelgazar.

Grandes ingenieros los alemanes, que crearon una magnífica red de ferrocarriles, que lo mismo sirvieron para impulsar el crecimiento económico del país, que para llevar al matadero, sea en el frente, sea en campos de exterminio a millones de personas.

Grandes ingenieros los alemanes, que crearon una magnífica red de ferrocarriles, que lo mismo sirvieron para impulsar el crecimiento económico del país y del continente, que para llevar al matadero, ya sea en el frente, ya sea en campos de exterminio, a millones de personas.

El apelativo que más se ha escuchado en estos días sobre esta película es que es muy naíf. Palabra francesa que salvo que haga referencia a cierto estilo pictórico, deberíamos traducir como ingenua. Para ser su primer largometraje, Dolera sale con bien de diversas cuestiones. Los aspectos técnicos de la realización son correctos, incluso notables. Y el guion es ágil. Como la película es cortita, se te pasa en un suspiro. Pero se pasa de ingenua. Y de tópica. Heredera de algunos planteamientos que hemos podido ver en el cine norteamericano más o menos independiente, tiene un exceso de buenrollismo, y llega a esquematizar y simplificar excesivamente tanto los caracteres como las situaciones. No se atraganta, pero me parece que la crítica española se ha mostrado excesivamente entusiasta con este filme.

Las interpretaciones no están mal, cumplen con oficio, pero tampoco son cosa del otro jueves. En su conjunto, la película se deja ver, pero tengo la sensación de que será fácilmente olvidable. Y que buena parte del mérito, más que en las virtudes cinematográficas de la obra está en la simpatía que pueden despertar los caracteres, todos muy políticamente correcto. Pero bueno, aunque el público votante de IMDb esté en estos momentos valorando con idéntica puntuación promedio las dos películas de hoy, esta es claramente inferior en muchos niveles a la primera.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Y al mismo tiempo, país de pensadores y artistas, que nos han dado a la humanidad reflexiones importantes que no podemos echar en saco roto... quizá eso sea lo apasionante. El mar de contradicciones del ser humano,... Nos quedaremos con lo positivo, como la reflexión que nos provoca la Piedad de Käthe Kollwitz en la Neue Wache de Berlín.

Y al mismo tiempo, país de pensadores y artistas, que nos han dado a la humanidad reflexiones importantes que no podemos echar en saco roto… quizá eso sea lo apasionante. El mar de contradicciones del ser humano,… Nos quedaremos con lo positivo, como la reflexión que nos provoca la Piedad de Käthe Kollwitz en la Neue Wache de Berlín. O la interesante película que traigo hoy.

[Cine] What we did on our holiday (2014)

Cine

What we did on our holiday (2014); vista el 31 de mayo de 2015.

Versión original para esta comedia dramática o drama cómico, como prefiráis, de origen británico que podréis encontrar también en versión doblada en la cartelera española bajo el título «Nuestro último verano en Escocia». Ya veis que la traducción no está del todo acorde… En cualquier caso, nos arriesgamos sin mucho conocimiento de causa previo a este filme en la que figura como protagonista una de las actrices más en forma el año pasado. Y a uno de los «doctores». En cualquier caso, veamos lo que dan de sí bajo la dirección de Andy Hamilton Guy Jenkin, pareja de directores británicos poco conocidos por proceder del mundo de la televisión.

Doug (David Tennant) y Abi (Rosamund Pike) son un matrimonio a punto de divorciarse, de forma bastante «contenciosa». Pero Doug le pide a su todavía esposa que le acompañe con los niños a pasar unos días a las Highlands escocesas, donde su padre Gordie (Billy Connolly) está a punto de celebrar el que es su 75º y probablemente último cumpleaños. Les acompañan sus tres hijos, Lottie (Emilia Jones), Mickey (Bobby Smalldridge) y Jess (Harriet Turnbull), que acabarán siendo los auténticos protagonistas de la película.

Autosave-File vom d-lab2/3 der AgfaPhoto GmbH

Autosave-File vom d-lab2/3 der AgfaPhoto GmbH

No recuerdo ahora con precisión quién fue el actor americano que dijo que mejor no trabajar con niños y perros porque te robaban la película. Pues bien, esto pasa en este filme de carácter familiar, apto para toda la familia, y que trata precisamente de eso, de la familia, incluso cuando los matrimonios se vienen a pique. Aunque no faltan las situaciones dramáticas, con una realización hecha con mucho oficio, y a favor de los fenomenales paisajes escoceses, dominan la comedia y los buenos sentimientos, brillando especialmente ese tramo central en el que el abuelo y los tres nietos van a una excursión playera, que resultará inolvidable para todos. Incluso para quienes no participaron.

Ya digo que los niños se comen la película con patatas, dejando a los intérpretes adultos con su misión de cumplir con su oficio, que hacen con competencia, aunque Tennant siempre me parece que tiene tendencia a sobreactuar. Lo cual está muy bien cuando se es el «Doctor»,… pero debería moderarse en otras ocasiones. Pike está guapísima, como siempre…

Paisajes bellísimos, entre los lagos, los fiordos y las suaves montañas de las tierras altas.

Paisajes bellísimos, entre los lagos, los fiordos y las suaves montañas de las tierras altas.

En fin, película que se deja ver, buenrollista, de la que sales de buen humor y algo más reconciliado con el mundo de lo que has entrado. Aunque si lo piensas bien, es una historia en la que la suspensión temporal de la incredulidad es puesta a prueba con contundencia… pero es lo de menos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Donde el tiempo en verano puede ser menos benigno que el otoño en mis tierras... claro.

Donde el tiempo en verano puede ser menos benigno que el otoño en mis tierras… claro.

[Cine] Perdiendo el norte (2015)

Cine

Perdiendo el norte (2015); vista el domingo 29 de marzo de 2015.

No tenía yo muy claro el ir a ver esta comedia española. Mi instinto de conservación me decía que detrás del éxito de esta película, una de las más taquilleras en el solar hispano en lo que va del año, podría andar la falta de criterio de mis compatriotas, que al fin y al cabo han elevado en otros momentos al Olimpo del cine patrio a entes tan variados en el terreno de la comedia como alguno de los Ozores, a los Pajares, o a los Torrentes. Si no pongo «dignos» ejemplos más recientes es porque mi desconfianza me protege de ciertas «agresiones». Pero en un fin de semana con una oferta en cartelera no demasiado atrayente, y sin saber qué hacer un domingo por la mañana, acepto la invitación para ver esta película dirigida por Nacho G. Velilla, que por cierto tampoco transmite mucha seguridad.

La película tiene un argumento oportunista. Ante la tremenda crisis económica que afecta a España en los últimos años, y con jóvenes recién salidos de la universidad, teóricamente bien preparados, pero sin empresas que les den trabajo, dos de ellos, uno del área de las económicas o empresariales, Hugo (Yon González), y otro de las ciencias biológicas, Braulio (Julián López), hacen la maleta y se disponen a hacer las «alemanias». Y allí descubren que no es oro todo lo que reluce, y acabarán trabajando de pinches en un restaurante turco, mientras son acogidos en el piso de otros dos españoles emigrados, la guapa Carla (Blanca Suárez), y su fumao hermano Rafa (Miki Esparbé).

Hoy nos iremos con los protagonistas de la película a Berlín que, por otra parte, es una ciudad muy agradable.

Hoy nos iremos con los protagonistas de la película a Berlín que, por otra parte, es una ciudad muy interesante de visitar. La casa de las culturas del mundo en el Tiergarten.

Pues nada. Los peores presagios se cumplieron. Alguien dijo a la salida que los únicos que habían perdido el norte habían sido el director y los nada menos que cuatro guionistas, uno de ellos «se llama» como el director, que han sido necesarios para perpetrar esta comedia carente de gracia y originalidad. Personajes estereotipados que hemos visto y nos han cansado mil veces en la televisión. Chistes oportunistas y previsibles que hemos visto, oído y nos han saturado mil veces en la televisión. Y una demostración de que al contrario que lo que sucede en otras cinematografías, parece que en España la industria del cine es incapaz de usar la comedia para profundizar mínimamente y con seriedad en los temas sociales que preocupan a la gente. Por que al final, la cosa se queda en una tonta comedia romántica, como las hemos visto cienes y cienes de veces, absolutamente previsible e inverosímil por encima de la suspensión voluntaria de la incredulidad a la que se somete el espectador cinematográfico.

Todo ello con dos protagonistas que son muy monos, muy guapos, pero que muestran escasa química cuando se juntan en pantalla, y que además forman parte de ese conjunto de mediocres actores y actrices jóvenes que salen de la caja tonta y que plagan el cine actual español. De los que pocos nos sorprenden de vez en cuando con una progresión ascendente y generalmente en el terreno del drama. Estos no nos sorprenden. Mediocridad televisiva. Pululan por ahí algunos veteranos que muestran oficio, como Malena Alterio y especialmente José Sacristán, que animan un poco la pantalla con sus intervenciones. Especialmente este último se marca un par de escenas que demuestran que con un poco más de oficio a la hora de escribir el guion y de contar la historia, sabiendo combinar la comedia con algún tinte de drama propio de las cosas que están pasando, se podría haber hecho una película, distinta, e interesante, con los mismos mimbres aparentes.

La Hauptbahnhof (estación central) de Berlín es el primer lugar donde los dos jóvenes altamente preparados se dan sus primeros "golpes" de realidad.

La Hauptbahnhof (estación central) de Berlín es el primer lugar donde los dos jóvenes altamente preparados se dan sus primeros «golpes» de realidad.

Pero para eso quizá nuestro cineastas debieran tomarse un año sabático de sus trabajos en la ficción televisiva, ver un poco de comedia británica y de alguna otra cinematografía europea, mojarse un poco, ser más políticamente incorrectos, y arriesgarse a finales menos felices, contratando intérpretes menos monos pero con más rasmia interpretativa. Quizá entonces nos ofrecerían películas interesantes. Pero entonces, triste país el nuestro, a lo peor no serían éxitos de taquilla. ¿Nos hemos olvidado que en España se hizo comedia social de excelente nivel cuando ni siquiera había libertad para ello? Verdugos, cochecitos, plácidos, señores marshals, jueves milagrosos, belle époques,… ¿Es que nadie aprendió de Azcona y algunos otros? ¿Dónde han quedado esos amaneceres, que no son poco? De verdad que en este solar, hoy desolado, hubo algún momento en que se sabía hacer comedia con intención. Y excelente. Y con intérpretes y personajes que se nos han quedado para siempre en el imaginario colectivo. ¿A dónde van esta panda de gualdrapas que asolan las pantallas españolas? ¿Y qué hacemos los españoles apoyándoles comprando nuestras entradas, mientras tantos proyectos potencialmente interesantes no ve la luz nunca?

¡Qué condenadamente difícil es ser español y que te guste el cine!

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
El previsible momento en el que la chica mona y el chico mono se dan cuenta que hay algo incluye una visita turística por Berlín, en la que sólo falta el memorial a los judíos asesinados en Europa. Lo cierto es que la película parece por momentos un publirreportaje turístico de la capital germana.

El previsible momento en el que la chica mona y el chico mono se dan cuenta que hay algo incluye una visita turística por Berlín, en la que sólo falta el memorial a los judíos asesinados en Europa. Lo cierto es que la película parece por momentos un publirreportaje turístico de la capital germana.

[Cine] Relatos salvajes (2014)

Cine

Relatos salvajes (2014)

Nos vamos al cine a ver una de las película de moda en esta escandalosamente poco llamativa temporada de otoño desde el punto de vista cinematográfico aprovechando la llamada «fiesta del cine». Creo que este es el tercer año consecutivo en el que durante tres días, si te registras previamente y llevas la acreditación correspondiente, las entrada salen muy baratitas. No sé si el precio es igual en toda España. A mi me costaron 2,90 euros. Este año la novedad es que si sacabas la entrada por internet, ni siquiera necesitabas el registro previo y la acreditación. Simplemente, la entrada estaba a ese precio. Tengo serias dudas de que más allá de la noticia puntual de cines llenos entre semana haya un efecto real y duradero en la afición y afluencia habitual a las salas de cine, pero…

La sala estaba llena un martes a las siete menos cuarto para ver la película dirigida por el argentino Damián Szifrón, y producida por los Almodóvar. No sé muy bien si oficialmente la película cuenta como argentina o española, o mitad y mitad. Estas cosas nunca se saben. En cualquier caso, desde mi punto de vista el sabor es netamente porteño; argentina. Son seis historias. Seis relatos cortos, incluso alguno cortísimo. Todos tienen en común una cosa. La indignación del ciudadano común ante la actitud chulesca del prepotente. Y la violencia que deriva de ello. El prepotente puede ser el conjunto de la sociedad que machaca a un individuo, la administración pública, un cacique de pueblo, un ricachón, un ejecutivo en su automóvil alemán de gama alta o el novio que se tira a su compañera de trabajo que está buenísima ante las narices de su futura.

Escenas callejeras

Naturalmente, hoy hay que dedicar el conjunto de la entrada, también sus fotografías, a lo cotidiana, a las escenas de cada día en las ciudades actuales.

Todos los cortometrajes que conforman la película tienen argumentos que te dejan una ineludible sensación de déjà vu. Son historias cuyas variantes hemos podido ver ya en alguna ocasión en la pantalla grande o pequeña de una forma u otra; pero que sumadas conforman el fresco del descontento y la indignación que observamos en muchas sociedades modernas. No todos los episodios están igual de bien resueltos o te atrapan de la misma forma. Y quizá se abusa un poco de los tópicos. Hay personajes y situaciones quizá excesivamente estereotipadas. Pero en general estamos ante una película muy bien resuelta, bien dirigida y bien producida.

Por supuesto, el filme lleva una gran cosa a su favor y es la excelente escuela actoral de la que disfrutan los argentinos. Mientras que por España vengo observando un peligroso escalón en la calidad interpretativa entre las generaciones más veteranas, con experiencia a cuestas, tanto en el cine como en el teatro, y las generaciones más jóvenes salidas de la caja tonta, en el reparto de los seis relatos salvajes encontramos una calidad más pareja en veteranos como Ricardo Darín que en gente más joven. Me parece estupenda en su papel de novia indignada la para mí hasta ahora desconocida Érica Rivas, aunque tampoco es que sea una jovencita por lo que leo en su ficha biográfica.

Escenas callejeras

Estas son el escenario habitual de las alegría, las tristezas y las indignidades que sufre el ciudadano cada día.

En resumen, una película bien hecha y sumamente divertida, que provoca alguna que otra risa, y bastantes sonrisas, aunque algunas tengan un toque sardónico. Como principales peros le pondría que no tiene tanta profundidad en el tratamiento de los temas como algunos le ven, que se aprovecha de la más que previsible simpatía que las situaciones de injusticia o aparente injusticia van a provocar en el espectador, y esa sensación de déjà vu que ya he comentado. Por supuesto, aun con estos peros es una pelíucla muy muy recomendable. Lo único que no tan perfecta como me la habían vendido.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Escenas callejeras

Y traigo unas fotografías con un ambiente un poco más fresquito, porque ya no sabemos cuanto más puede durar esta primavera eterna, cuando estamos a punto de entrar en el mes de noviembre. Sólo la llegada de las nieblas, aunque sigamos superando los 20 ºC en las horas centrales del día, nos avisan de que estamos en las fechas que estamos.

[Cine] The Grand Budapest Hotel (2014)

Cine

The Grand Budapest Hotel (2014), 21 de marzo de 2014.

Esta película la vimos en versión original subtitulada y por ello conservo su título original en inglés. Podéis encontrarla en la cartelera española con el título literalmente traducido al castellano de Gran Hotel Budapest.

Ganas teníamos de ver esta película de Wes Anderson. Muchas ganas. Después de esa maravilla de hace un par de años sobre amores preadolescentes, y otras reflexiones, con una estética y una música absolutamente deliciosas, y que nos alegro el verano de ese año, estábamos muy interesados en ver que nuevas historias nos tenía que ofrecer este personal director. Y lo hace tirando del material escrito del austriaco Stefan Zweig, escritor profundamente antifascista, a partir del cual elabora un mundo alternativo para una comedia con un poso de profunda tristeza y melancolía, acorde al carácter del escritor.

Petersfriedhof - Salzburgo

Empecemos el acompañamiento de esta entrada con una vista del Petersfriedhof de Salzburgo, ciudad austriaca a la que bien se puede parecer la ficticia Lutz de la República de Zubrowka, que puede ser una alternativa a la república austriaca de entreguerras antes del «anschluss».

A través de un largo y doble flashback, un viejo escritor, que podemos considerar álter ego de Zweig (Tom Wilkinson / Jude Law), se nos cuenta la historia de M. Gustave (Ralph Fiennes)concièrge del Grand Budapest Hotel, hotel balneario de montaña situado en un país ficticio que podemos reconocer como centroeuropeo, uno de los restos del antiguo imperio austriaco, y que se encuentra bajo la amenaza de invasión de un enemigo militarista y dictatorial. M. Gustave , que también ofrece «servicios especiales» a ricas ancianas damas de alta alcurnia, eacoge bajo su protección y enseñanzas a Moustafa Zero (F. Murray Abraham / Tony Revolori), un joven refugiado de los genocidios de extremo oriente de unos años antes, y que ha sido contratado de botones del hotel. Tras la muerte de una de sus ricas ancianas, Madame D. (Tilda Swinton)M. Gustave hereda un cuadro pero se pone en contra a toda la familia de la anciana, especialmente a Dmitri (Adrien Brody) y su matón Jopling (Willem Dafoe). Comenzará aquí una serie de peripecias y enredos, entre los que no faltará la historia de amor del joven Zero con la joven repostera Agatha (Saoirse Ronan), que colaborará con su amado y con Gustave por llevar la justicia en un mundo que se vuelve cada día más feo y oscuro. Una justicia y una alegría que quizá no estén destinadas a durar mucho.

Anderson repité en esta película muchas de las fórmulas que nos ofrecía hace dos años. Una estética chiclé de colores intensos, saturados, encuadres en los que juega constantemente con la simetría, la inspirada banda sonora de Alexandre Desplat, también siguiendo el camino abierto con anterioridad, todo para contarnos una fábula de profunda melancolía, disfrazada de comedia. Estamos ante un mundo que desaparece, un mundo en el que las formas, la belleza, el saber estar importaban, y que da paso a un mundo gris, chapucero, violento. El símbolo de la decadencia de los antiguos regímenes, con su particular sentido del honor, frente a los totalitarismos del siglo XX, con su violencia, con su fealdad. El color diferenciados frente a lo gris indistinto. Una historia de amor a múltiples bandas, con un profundo toque de amargura, que sorprendentemente sentimos mucho más actual de lo que pensábamos. Una película que gana en el recuerdo, una vez que sales de la sala de cine.

Zugspitze

De la misma forma que los Alpes tiroleses podrían ser el lugar donde encontráramos el Gran Hotel Budapest, no muy lejos del Zugspitze, en la frontera del país invasor.

Todo ello aderezado por un reparto muy coral, en el que aparecen muchas caras conocidas que no detallaré aquí por evitar ser prolijo, de las cinematografías alemana, norteamericana, francesa y especialmente británica.  Tan numeroso el reparto que algunas apariciones parecen no pasar de ser simpáticos cameos. Indudablemente el peso de la función recae en las espaldas de un inspirado Fiennes y el joven Revolori. Pero todos ellos contribuyen al buen trabajo general.

Después del atracón de películas oscarizables, que nos dejó la sensación de que había mucho buen trabajo pero poca personalidad, aquí nos encontramos con una obra que reúne diversas características, oficio, estética, personalidad, y que sin embargo no imaginamos en los saraos de los premios. Y que por lo tanto, no necesariamente el mejor cine, o por lo menos el que más nos puede satisfacer intelectual y emocionalmente, no está en las luminarias holywoodienses.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Columna de la Victoria - Múnich

Y quizá los ejércitos invasores llegaron desde una ciudad similar a Múnich, con su columna de la victoria similar a otras que los prusianos colocaron por diversos sitios de la geografía alemana. Cierto que le llaman «friedensengel», «ángel de la paz», pero a mí me sigue pareciendo sospechosamente similar a la «siegessäule» de Berlín, y a las efigies de Niké, la Victoria. Es decir, un monumento guerrero.

[Cine] American Hustle (2013)

Cine

American Hustle (2013), 31 de enero de 2014.

Esta película fue vista en versión original con subtítulos en castellano y por eso conservo su título original. Pero para quien prefiera productos adulterados, puede encontrarla en la cartelera española con el título de La gran estafa americana.

Ambivalentes sensaciones esta semana pasada en relación con la cosa cinematográfica. A la sensación de pérdida derivada de los acontecimientos que comentaba ayer, se une la relativa abundancia de títulos sugerentes recién estrenados, y a la desconcertante política de distribución y exhibición de las salas españolas. Se suponía que en estas semanas pasadas teníamos que ver la segunda parte de Nymphomaniac, con lo cual esa sería la película comentada hoy. Pero las salas que trajeron la primera parte de la película en versión original a Zaragoza parece que han decidido que la segunda parte no la van a traer más que en versión doblada. Lo peor que sucede si levantas unas expectativas que luego no cumples es que cabreas a tu potencial cliente. Tengo esa reseña empezada, pero la terminaré cuando pueda ver en versión original la segunda parte. Que ya advierto que no voy a comprar. Y si a algún genio de la industria cinematográfica le sienta mal, que le den… Si ellos no respetan al espectador, los espectadores que hasta ahora pagamos por ver las películas, nos tomaremos la libertad de no respetar a la industria cinematográfica tampoco.

En su lugar, optamos por ir a ver una de las candidatas a los óscar de este año. Con el aliciente de volver a ver parte del equipo de una de las películas que el año pasado también lo fue, levantando mucha expectación, aunque al final sólo levantó una de las estatuillas, para su actriz protagonista, Jennifer Lawrence, que este año también aparece pero como actriz de reparto. El director del largometraje, por segunda vez candidato a los premios, es David O. Russell.

Irving Rosenfeld (Christian Bale) es un pequeño estafador que utiliza como tapadera una cadena de tintorerías, casado con una joven madre soltera, Rosalyn (Jennifer Lawrence), cuyo hijo adoptó. En un momento conoce a Sydney Prosser (Amy Adams), atractiva mujer, con quien se alían para las estafas,… y para algo más,… que nada tiene que ver con la fidelidad a Rosalyn. Pero en un momento dado, son descubiertos por Richie DiMaso (Bradley Cooper), un agente del FBI, que les propone que colabore con ellos para destapar políticos corruptos, a través Carmine Polito (Jeremy Renner), alcalde de una ciudad de Nueva Jersey, de quien se sospecha tratos con este tipo de personajes, y que quiere relanzar Atlantic City para atraer puestos de trabajo a su población. Pero al final, también atraen la atención de la mafia, y las cosas no están claras sobre quién es corrupto y quién no. Así que la pareja de pequeños estafadores tendrán que preparar alguna salida para el follón en el que se han metido.

En lo alto del Empire State Building

Aunque buena parte de la acción transcurren en Nueva Jersey, nuestros estafadores proceden de la Gran Manzana.

Voy a ser breve, que no tengo mucho tiempo. Coincido en lo que he leído por ahí por algunos comentaristas que esta película quiere recordar a algunas de las películas de Martin Scorsese, presencia, aunque breve, casi un cameo, de Robert De Niro incluida. Pero si ya tengo problemas con las películas del maestro en general, el presunto «discípulo» no me va a convencer más. No está mal, es entretenida, pero me parece larga, enrevesada y mal resuelta. Lo cual es una pena porque tiene muchos elementos para la crítica social y política y para la reflexión, a través de la aventura y la comedia. Eso sí, tremenda la ambientación de época de los años setenta, absolutamente lamentables desde el punto de vista estético y, probablemente, ético. Especialmente en los personajes.

Y es que los personajes son lo más interesante de la película, especialmente por el alto nivel del reparto. Un alto nivel teórico, porque luego me parece que hay de todo. Ciertamente la presencia de las dos chicas protagonistas arrastra a los espectadores, especialmente masculinos, por el imponente físico y sensualidad que destilan ambas. Ciertamente una sensualidad ordinaria, muy de la época. Amy Adams me parece que está muy bien, y Lawrence también está en buen nivel, pero no me parece que esté tan inspirada como en otras ocasiones, llegando a la sobreactuación en algún momento. Creo que Bale está especialmente inspirado también, especialmente por dar credibilidad a su personaje, el «héroe» de esta función, que es cualquier cosa menos carismático. Jeremy Renner me parece correcto, y Cooper muy pasado. El peor de la función.

En líneas generales considero que es una película entretenida, bastante visible, pero lejos de justificar las expectativas que ha levantado de cara a los premios, probablemente más asociadas a una hábil campaña de propaganda, asociada al carisma de su reparto, más que otra cosa.

Valoración

  • Dirección: *** Va a resultar que el director está sobrevalorado.
  • Interpretación: **** Un pelín por debajo de los esperado en algún caso, pero de alto nivel.
  • Valoración subjetiva: ***  Entretenida y visible pero nada más; un poco, una oportunidad desperdiciada.
Avenida de las Américas (Sexta Avenida)

Y lo mismo vale subirse a lo alto del Empire State Building, como en la fotografía anterior, que pasear un sábado por la Avenida de las Américas.

[Cine] La vida secreta de Walter Mitty (2013)

Cine

La vida secreta de Walter Mitty (The Secret Life of Walter Mitty, 2013), 5 de enero de 2013.

He de decirlo de buenas a primeras. Este «juanpalomo, yo me lo guiso yo me lo como» de Ben Stiller no nos interesaba gran cosa en principio. Su protagonista nunca me había dicho gran cosa, ni como actor, ni como cómico, ni como director, y el avance de la película que nos ofrecieron cuando fuimos a ver alguna otra, tampoco nos animó mucho. Hasta que en un momento dado comprobé que estaba adquiriendo cierta fama entre los «fototrastornados». Parece que el argumento tenía relación íntima y cercana con la fotografía. Y aunque las críticas parecía absolutamente divididas, al final convencí a alguien para que me acompañara a la matinal de este domingo pasado, por lo menos que saliera baratita, para poder añadirla a mi colección de Cine y fotografía. Hay que decir antes de pasar a comentarla que se basa en un relato corto del mismo título de James Thurber, y que hubo una primera adaptación de dicha obra en los años 40, perpetrada por Danny Kaye. Un ejemplo que nos demuestra que, en cine, cualquier tiempo pasado no fue mejor,… solo anterior. Me queda claro por lo leído por ahí que ninguna de las dos obras cinematográficas es especialmente fiel al original literario.

Walter Mitty (Ben Stiller) es el responsable del archivo de negativos del departamento de la revista Life. Una persona de vida monótona, que suele soñar despierto, viéndose a sí mismo como el héroe de aventuras y hazañas insólitas. Además recientemente siente algo por Cheryl (Kristen Wiig), una atractiva nueva compañera de trabajo, pero a quien no se atreve a entrarle, y lo está intentando a través de un servicio de contactos en internet. Pero en ese día de trabajo en el que comienza la historia, llega la noticia de que la versión impresa de la revista Life va a cerrar, pasando a ser una publicación exclusivamente en línea. Y también llega un paquete importante, el fotógrafo Sean O’Connell (Sean Penn) ha enviado un carrete de fotografías en blanco y negro, proponiendo el negativo número 25 como portada para el último número de la revista. Pero dicho negativo no está. Ha desaparecido. A partir de ahí, la vida de Mitty se convertirá en una insospechada aventura por recuperar el negativo,… y conquistar a la chica.

En torno a Times Square

La película transcurre en Nueva York, Groenlandia, Islandia y el Himalaya afgano. Desgraciadamente, sólo tengo fotos de la primera localización… por ejemplo de Times Square.

Dejando aparte lo divertido de las cuestiones relacionadas con la fotografía, varias cuestiones que podrán ser comentadas en su lugar oportuno, considero que esta película es una enorme oportunidad perdida. Con una historia que es material para una excelente película, evidentemente con el presupuesto para realizarla, con un reparto razonablemente competente, y con una capacidad técnica razonable también, tiene dos cosas que la lastran notablemente. Stiller como director, no acaba de darle el ritmo y la consistencia necesaria para que el espectador se vea inmerso en la compleja vida psicológica que se supone al protagonista, quedando el conjunto de aventuras que se nos presenta como una serie de situaciones más o menos (in)verosímiles, con un menos que moderada cohesión entre ellas. El tono de la película, buenrollista y destinada a dejar buen sabor de boca en los espectadores de la temporada navideña en la que se estrena, tampoco aporta necesariamente coherencia a la historia que se nos cuenta. Que mejora mucho si la reinterpretas, en clave de permanente fantasía, y con un tono amargo final que le sentaría muy bien. Porque no sé si soy yo el único, pero a mí me parece que el «happy end» final es, en realidad, un falso «happy end». Incluso en contra de la voluntad de sus responsables. Es la única forma en la que siento que lo que he visto tiene razonable coherencia. No daré más detalles, y que cada cual la vea y la interprete como considere oportuno. Por otra parte, el desarrollo de la trama es sumamente previsible… la cartera,… el contenido de la última foto,…

En el campo de la interpretación, ya he declarado mi prevención hacia Stiller como actor y cómico, y aunque está mejor que en otros productos que le he visto, tampoco va a hacer que salte muchos puestos hacia arriba en mi lista de actores favoritos. Digamos que cumple. La chica, Kristen Wiig, se sale de los papeles que le había visto en otras ocasiones, está elegante, guapa y encantadora, que es lo que se le pide, y lo hace bien. Es cierto que su personaje es el que mueve a actuar al protagonista, pero tiene una presencia relativamente secundaria. Simpáticas las apariciones en pantalla de Penn, así como de Shirley MacLaine como madre del protagonista.

En el puente de Brooklyn

O paseando por el puente de Brooklyn.

En fin, que tenemos una película con mucha potencialidad, con algún momento conseguido entre medio, pero que ha mí me ha dejado insatisfecho. No con mal sabor de boca, pero con las ganas de que me cuente esta historia mejor y con más coherencia. Como ya he dicho, tendrá su entrada pertinente en mi colección de Cine y fotografía.

Valoración

  • Dirección: ** Creo que la historia y sus matices supera las capacidades de Stiller como director.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden, y cumplen.
  • Valoración subjetiva: ***  Lo dicho, sin mal sabor de boca, entretiene, aunque deja insatisfecho.
City Hall Park

O al atardecer por City Hall Park.

[Cine] Much Ado About Nothing (2012)

Cine

Much Ado About Nothing (2012), 29 de diciembre de 2013.

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada en castellano. También es posible encontrarla en la cartelera española con el título tradicional que se le da a la obra de Shakespeare de la que es adaptación, Mucho ruido y pocas nueces. Normalmente, siguiendo mis propias tradiciones, en un día como hoy tendría que estar haciendo recapitulación del cine visto durante 2013. Pero me ha parecido lógico que, antes de hacerlo, tenía que comentar la última película vista durante el año.

No es fácil adaptar a Shakespeare. A pesar de la genialidad del bardo y de la universalidad de sus temas, su forma de escribir, o las peculiaridades del inglés de finales del siglo XVI y principios del XVII hace que en muchas ocasiones se nos pierdan los matices. Por ejemplo, la palabra «nothing» que aparece en el título, significada «nada»; pero en aquella época era homófona con la palabra «noting» que solía utilizarse con el significado de «cotilleo». Doble significado por lo tanto, juego de palabras, en el título que es fácil que se pierda.

Esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España

Entrada escoba de algunas de las últimas fotografías del año. Por ejemplo de un carrete que llevaba en la Canon Demi EE17.

Esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España

En sus interminables 74 exposiciones, incluí algunas tomas de las esculturas de Gómez Ascaso en la plaza de España de Zaragoza.

En 1993, disfrutamos de una versión cinematográfica de esta comedia del bardo, dirigida y protagonizada por Kenneth Branagh, junto con su entonces pareja Emma Thompson, con un reparto tanto de consagrados como de recién llegados muy notable, y con una realización y producción que fue una verdadera delicia. Pero es que una de las especialidades de Branagh es la adaptación de las obras de Shakespeare. Sorpresa mayúscula cuando nos enteramos que Joss Whedon el creador de conocidas series de televisión en el ámbito de la fantasía y la ciencia ficción, así como director de «blockbusters» diversos para la gran pantalla, nos presentaba su versión de esta obra. Y además, en plan económico. Con sabor a cine independiente.

El hecho es que para contarnos los atribulados amoríos de los ingeniosos Beatrice (Amy Acker)Benedick (Alexis Denisof), y de los pavisosos Hero (Jillian Morgese)Claudio (Fran Kranz), con Don Pedro (Reed Diamond), príncipe de Aragón, su hermano malvado Don John (Sean Maher)Leonato (Clark Gregg), gobernador de Messina, el infame jefe de la guardia Dogberry (Nathan Fillion) y unos cuantos más como testigos y enredadores, Whedon se encerró en su casa, vaya choza que debe tener el tío, y en un mes planificó la película, la rodó y la montó, mientras se tomaba vacaciones entre dos de los mencionados «blockbusters».

Rodada en blanco y negro, cámara en mano. Dicen sus responsables que querían diferenciarse de las realizaciones tradicionales, muy estáticas de las adaptaciones de las obras de Shakespeare. No sé cada vez que recuerdo los maravillosos planos-secuencia de la pelicula de Brannagh,… En fin, blanco y negro, contrastes suaves, la cámara metida en la acción. Escenarios limitados. La «chabola» del director. Una curiosidad agradable de ver, que juega a favor de que la obra del bardo es genial. En cualquier caso, me atrevería a decir que, salvo unos cuantos capítulos de Firefly, y aquella excentricidad que fue Dr. Horrible’s Sing-Along Blog, esta es mi película favorita de Whedon. Cosas que pasan.

Tarde de niebla para el Choco-encuentro de FeZ

También de este carrete, algunas instantáneas de la tarde del Choco-Encuentro de Fotógraf@s en Zaragoza, como la niebla mientras bajaba al pasar por la plaza de los Sitios.

Tarde de niebla para el Choco-encuentro de FeZ

O la densa niebla que nos rodeó en la plaza del Pilar.

Los intérpretes, una mezcolanza de actores y actrices, amiguetes del director que han participado de una forma u otra en las series o películas que ha producido, cumplen, pero sufren mucho en comparación con la potencia de los de la versión de Brannagh. Les falta mucho gancho. No es que estén mal, ni nada por el estilo; es que juegan en otra división. Quizá significaría por lo positivo a Amy Acker, que muestra mucha potencialidad como Beatrice, además de estar muy atractiva como exige el personaje, y por lo negativo a Nathan Fillion, que desarrolla un Dogberry que apenas me hace esbozar alguna pequeña sonrisa, cuando recuerdo las carcajadas que en su momento me provocó Michael Keaton.

Resumiendo, una película agradable, en la que podemos recordar una de las comedias más divertidas de Shakespeare, pero que no deja de tener cierto sentido de anécdota más que de obra en profundidad. Eso sí… no la busquéis en la cartelera zaragozana… si sois de la ribera del Ebro tendréis que pillarla en esos sitios que no gustan a los mismos distribuidores que nos la escatiman.

Valoración

  • Dirección: **** Quizá los aspectos técnicos de la película, que conjugan la limitación de medios con la eficacia del resultado, sea lo más destacable de la película. Y la valentía para trasladar al siglo XX una comedia dramática del siglo XVI.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden, con resultados irregulares.
  • Valoración subjetiva: ***  Producción simpática que bien merece dedicarle el rato que dura.
Paseo del Canal Imperial de Aragón

Finalmente, probando un apaño que le hice a la Olympus mju-II que sufría algunas filtraciones de luz indeseables, durante un paseo el pasado sábado por el paseo del Canal.

Paseo del Canal Imperial de Aragón

Problema derivado del paso del tiempo por algunos materiales, la solución que busqué ha dado resultados óptimos, así como el comportamiento del carrete de Fomapan 400, película que nunca había usado.

[Cine] Blue Jasmine (2013)

Cine

Blue Jasmine (2013), 19 de noviembre de 2013.

Acudir al cine a ver todos los otoños la película de Woody Allen se podría considerar en nuestro caso una costumbre. Llevo 21 años continuados viendo el estreno de la película de Allen. Desde Husbands and Wifes (Maridos y mujeres). Y buena parte de las anteriores también las fui viendo, pero con alguna interrupción que luego resolví en cineclubs o en vídeo, desde 1982, con A Midsummer Night’s Sex Comedy (La comedia sexual de una noche de verano), que vi en los malogrados Multicines Buñuel. Si no he contado mal, en los últimos 31 años, salvo en cuatro ocasiones(*), he acudido a ver la película de Allen en las semanas de su estreno. A estas alturas, venga como venga, con las críticas que traiga,… yo voy a ver el estreno del neoyorquino. Si fallo algún año, sentiré que algún problema importante hay en mi vida. Así que a no fallar. El caso es que este año, además, el estreno viene acompañado de buenas críticas.

En esta ocasión nos cuenta la historia de Jasmine (Cate Blanchett), una mujer de alta sociedad neoyorquina que, tras quedar viuda por el suicidio en la cárcel de su marido muchimillonario, Hal (Alec Baldwin), que fue a la trena por chanchullos financieros de todo tipo, totalmente deprimida se refugia en San Francisco con su hermana Ginger (Sally Hawkins). No es su hermana genética. Ambas fueron huérfanas que fueron adoptadas por la misma familia. Pero Ginger, más discreta, permaneció dentro de la clase obrera saliendo adelante como podía, con un matrimonio fracasado con Augie (Andrew Dice Clay) y un par de hijos. Ahora sale con un tal Chili (Bobby Cannavale), que tampoco es ninguna joya. Y Jasmine, nacida Jeanette, era la guapa y elegante, y ascendió hasta la posición de esposa florero de la élite económica de Nueva York. Con la reunión de las dos hermanas, y aun con las dificultades de adaptación a la vida en común, a ambas les surgirán segundas oportunidades en sus vidas.

High Line

Por un momento nos pareció que Woody había abandonado Nueva York por San Francisco… pero no. Es cierto que se pasea por la ciudad de la Bahía, pero no abandona su querido Manhattan. En la foto, la High Line sobre la 23ª Oeste.

Allen abandona buena parte de sus temas tradicionales, y se centra en su particular análisis de las relaciones entre sociedad, clase social y economía en la actualidad estadounidense. Entre JasmineGinger heredan buena parte de las características de los papeles protagonistas del de Brooklyn. Neuróticas, inseguras de sí mismas, de sus relaciones,… en algún momento llevada la situación al extremos, constituyen un espejo donde se reflejan los problemas sociales norteamericanos. En su conjunto nos encontramos con una comedia profundamente pesimista, ya que esconde un drama intenso, probablemente el drama que de una forma u otra vive mucha gente, y que no deja de tener sus toques de tragedia griega, es decir de personajes marcados por el destino, del que no pueden escapar, aspecto que también es muy querido por el realizador. Como nota de interés local, hay presencia española en el filme, ya que la fotografía del filme la firma uno de los grandes de este oficio de nuestro país, Javier Aguirresarobe, que parece que está bastante asentado en Hollywood, aunque no necesariamente en producciones de prestigio aunque supongo que bien pagadas. Me llama la atención porque leí en su momento unas declaraciones del director de fotografía vasco en la que parecía no haber quedado muy contento de su colaboración previa con Woody Allen. Conste que a mí me parece un director de fotografía excelente.

Indudablemente, el mérito de la película no se puede aplicar exclusivamente al director. Porque el trabajo de interpretación es excelente. Desde luego, Blanchett está en absoluto estado de gracia. Pero no es la única. Todo el elenco lo hace estupendamente, con Sally Hawkins dándole una perfecta réplica como su hermana, con momentos estupendos de Cannavale, y con el placer de ver Alec Baldwin en un papel que nos recuerda a su Jack Donaghy, pero en canalla.

En fin. Que Woody está a un par de años de su 80º cumpleaños y parece estar en buena forma para los que somos sus admiradores cinematográficos. Es cierto que ha tenido sus altibajos, algún que otro truño en los últimos años, pero todavía podemos aspirar a que nos ofrezca momentos de buen cine. Y lo dicho. Mientras nos siga trayendo películas, no pienso romper la racha de estos últimos más de 20 años.

Valoración

  • Dirección: **** Quizá no el Woody Allen más brillante, pero con una historia interesante y con algo que contar y que nos da sobre lo qué reflexionar.
  • Interpretación: **** Intérpretes que dan lo mejor de sí mismos cuando trabajan con el neoyorquino.
  • Valoración subjetiva: ****  Una buena tragedia disfrada de comedia, con momentos que nos llevan desde la hilaridad hasta la tristeza con gran naturalidad.

Los cuatro largometrajes de Woody Allen que no vi en su estreno desde 1982 hasta 2013 son: Broadway Danny Rose, Another Woman (Otra Mujer)Alice y Shadows and Fog (Sombras y niebla). Esta última es la única película del neoyorquino que no he visto nunca en ningún medio.

East River y Bajo Manhattan

En cualquier caso, aún no hacen dos meses desde mi visita a la Gran Manzana, y ya me apetece volver a contemplar la silueta de Manhattan al otro lado del East River.

[Cine] Malavita (2013)

Cine

Malavita (2013), 17 de noviembre de 2013.

En un fin de semana feo por el clima, frío y lluvioso, en el que no teníamos previsto cine porque si todo va bien iremos entre semana a ver la última de Woody Allen, nos escapamos a primera hora de la tarde del domingo a ver alguna que echen en versión original y que pueda ser razonable. No muy convencido por mi parte, nos metemos a ver este filme firmado por Luc Besson, conocido por haber hecho alguna cosa memorable, pero también algún que otro truño de mucho cuidado, o por haber nadado tranquilamente por la mediocridad cinematográfica.

Nos encontramos en algún momento de finales de la década de los noventa en Francia. Deduzco la época por los coches y porque todavía usan francos y no euros. Una familia de mafiosos se traslada a un pueblecito de Normandía. Están en el programa de protección de testigos del FBI, por que el cabeza de familia, Giovanni Manzoni (Robert De Niro), delató a toda su familia que lo quiere muerto. A él y a su mujer Maggie (Michelle Pfeiffer), su hija de diecisiete años Belle (Dianna Agron) y su hijo de catorce Warren (John D’Leo). En el pueblecito intentarán encajar, lo cual no será fácil porque todos tienen en algo en común con Giovanni. Una afición tremenda a engañar a manipular a los que les rodean, y resolver con gran violencia los conflictos con quienes se interponen a ellos. El agente que lleva su protección es un veterano agente federal, Stansfield (Tommy Lee Jones), que anda ya un poco quemado con el encargo. Y además, un desliz en uno de los miembros de la familia va a poner en riesgo la vida de todos.

Bayeux

Tengo la sensación de que el ficticio Cholong-sur-Avre está en la Alta Normandía, y no en la Baja Normandía como Bayeux; pero este último están en el departamento de Calvados… que tiene un nombre más sugerente.

No me extenderé mucho. En principio, esta película es una comedia. Con tintes negros. Es cierto que tiene su parte de drama. Oscila entre la parodia y el homenaje. Los guiños cinéfilos son abundantes. Especialmente para quien es aficionado al cine de gángsters y mafiosos. Aunque el último cuarto de la película no deja de recordarnos por detalles diversos a High Noon (Sólo ante el peligro), y no faltan tampoco las alusiones al cine de institutos. Entre las cuestiones que se ponen en solfa, con frecuencia, están las idiosincrasias nacionales de franceses, norteamericanos, italianos,… y hasta con los tomates españoles se meten. Injustamente. La cuestión es que durante el planteamiento de la película se levantan muchas expectativas, que no siempre quedan satisfechas. Esta película parece constantemente un querer y no poder, o no saber. Sin embargo, uno se entretiene.

Las interpretaciones son razonables. Especialmente por los intérpretes veteranos. Tanto De Niro como Pfeiffer como Jones tienen muchas tablas, tienen en su haber películas relacionadas con el papel que hacesn, y se mueven en sus papeles cumpliendo sin mayores problemas. Y sin mayor brillo, tampoco. El chaval de catorce años creo que está desaprovechado, podría dar más de sí. Y la chica, Agron, que es conocida por su paso por una célebre serie de televisión de institutos donde todos cantan, pues canta. Porque aunque tiene cara de jovencita, es un pedazo de mujer que difícilmente la ves como una adolescente de diecisiete años, que pueden ser casi diez menos que los que en realidad tiene. Pero bueno. Pase.

En fin, un entretenimiento como ya he dicho. Que tenía material para algo más incisivo, con más mala leche, con más intensidad y mejor, y se queda a medio camino. Por lo que tenemos que suponer que realmente Besson tampoco tiene mucho más que dar. O no le apetece. En cualquier caso, es visible, aunque probablemente olvidable.

Valoración

  • Dirección: *** Se cumple el expediente con razonable oficio y poco más.
  • Interpretación: *** Volvemos al tema de que hay oficio, y se saca la papeleta adelante sin más problema.
  • Valoración subjetiva: ***  Aprueba, por poco, pero aprueba; nos hemos entretenido y hemos consumido tranquilamente una tarde de domingo que amenazaba sosa.
Manhattan desde Brooklyn Bridge Park

Los componentes de esta peculiar familia padecen morriña de Brooklyn, y quizá de las vistas de Manhattan desde esta última.