[Cine] Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos (2009)… y Blood Simple (1984)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian integramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos (San qiang pai an jing qi, 2009), 22 de mayo de 2011; Blood Simple (1984), 22 de mayo de 2011 (en vídeo)

Como ya hice hace unos meses, también involucrando a una película de los hermanos Coen, hoy toca un dos en uno. Normalmente, los norteamericanos hacen nuevas versiones de películas asiáticas. Pero en esta ocasión ha sido al revés. Un director chino, de cierto prestigio, Yimou Zhang, ha realizado una nueva versión, muy sui generis, de un filme de los hermanos Coen, Joel y Ethan. Y como se da la situación de que tengo el DVD de aquella opera prima de los Coen, que en castellano titularon Sangre fácil, pues si por la tarde veíamos la nueva versión, por la noche me escapaba del triste mundo electoral viendo aquella veterana película en versión original. Así que intentaré comentar las dos películas en paralelo como hice con True Grit.

Sinopsis

Antes de redactar la sinopsis, que es relativamente coincidente para los dos filmes, haré un cuadro con los personajes principales y sus intérpretes en ambas versiones. En los idiomas orientales lo habitual es que el apellido vaya por delante del nombre propio, sin embargo, para mantener una coherencia en todo el artículo, yo los escribiré al estilo occidental con el nombre propio delante. Así, el director del filme suele ser mencionado como Zhang Yimou, siendo Zhang el apellido. Salvo en el ejemplo anterior, yo lo mencionaré como Yimou Zhang (que es la convención que rige también en IMDb):

Personaje
 
1984
 
2009
 
El marido 
Dan Hedaya
Dahong Ni
La mujer
Frances McDormand 
Ni Yan
El amante
John Getz 
Xiao Shen-Yang
El empleado
Samm-Art Williams
Ye Cheng
El detective 
M. Emmet Walsh
Honglei Sun

Ambas películas nos cuentan una historia de venganzas. Un marido rico, que abusa físicamente de su mujer, se entera de que esta mantiene relaciones sexuales con uno de sus empleados, por lo que decidirá contratar a un detective privado para que mate a ambos. Mientras, la mujer compra un arma con el fin de llegado el caso matar al marido, harta de la situación. El detective aceptará el trabajo, pero al final, las cosas no serán como parecían. Y un conjunto de traiciones y decisiones basadas en la avaricia llevarán al sangriento final.

Las diferencias argumentales están en que la película de los Coen se sitúa en una zona petrolífera de Tejas en la década de los años 80 del siglo XX, donde el marido regenta un bar que le reporta sustanciosos beneficios, mientras que la película de Yimou Zhang nos traslada a una región desértica de la China de hace unos siglos donde el marido regenta una posada donde sirve de comer a base de fideos chinos, como indica el título de la misma.

Producción y realización

La película de los Coen fue su ópera prima como largometrajistas, contaba un presupuesto muy ajustado, y tiraron de un reparto con nombres no excesivamente conocidos.  Así como posteriormente han usado profusamente el humor en sus películas, aquella llevaba a cuestas un guion de cine negro, completamente dramático, con pocas concesiones a la alegría. Un guion que funcionaba, y que con una realización desenfadada y con muchos homenajes a diversos maestros del cine anterior, nos proporcionaba una película bastante notable.

Sin embargo, Zhang se mueve en un terreno totalmente distinto. Tirando de la estética colorista y preciosista que le ha hecho famoso en anteriores películas, se ha decantado por otorgar a la historia un carácter cómico, rozando en ocasiones la parodia. La parodia de sí mismo, en cuanto al tipo de películas que ha hecho anteriormente, y la parodia del cine negro, ante una serie de caracteres eminentemente débiles, que se ven enredados en la trama de odios y avaricias que los consume. Visualmente es muy interesante, y es en ese aspecto donde más destaca. Especialmente, cuando contrasta con la oscuridad y la sordidez con la que está filmada su precursora. Tiene un ritmo pausado, como el que se suele atribuir a las películas orientales, aunque se nota que se inspira también en algunas de las viejas películas del oeste.

Interpretación

Interpretaciones correctas tirando a buenas en la película de los Coen, donde no pesa la falta de nombres sonados. Hay que decir que del reparto de la película sólo Frances McDormand, en aquellos momentos una joven actriz en sus veintitantos, alcanzaría un cierto renombre. La mayor parte de las veces en películas de los Coen, aunque no de forma exclusiva. Ha sido candidata a los óscars en cuatro ocasiones, ganándolo en la buenísima Fargo.

En la película china, lamentablemente no hemos podido verla en versión original. No obstante, es una película en la que los diálogos no abundan, y donde los actores cumplen sobradamente con los papeles, tirando a cómicos, que les prepara el director.

Conclusión

Blood Simple (Sangre fácil) es una película que debería ver todo amante del cine negro. Y al resto de los amantes del cine no les iría mal. Entretenida, con tensión, con un buen diseño de caracteres y una realización ágil y fresca, ha envejecido bien y nos demuestra que para hacer un cine razonablemente bueno no hace falta ni mucho dinero ni muchos efectos especiales.

La película de Yimou Zhang es un caso distinto. Aunque la crítica la ha tratado regular, de hecho ha tardado dos años en llegar a las pantallas españolas, lo cierto es que es una película entretenida. Yo lo pasé bien, y si no me reí a carcajadas, sí que mantuve una sonrisa permanente durante toda la proyección. Y visualmente es impresionante, como suele ser el caso del cine de este director chino. Sin embargo, no haría de ella una recomendación universal. No tiene aportaciones especiales a la trayectoria del director o del cine chino, más allá de ser un entretenimiento curioso. Idónea para pasar el rato, siempre y cuando estés dispuesto a aceptar la estética y los ritmos de otras culturas distintas de los tópicos occidentales. Aunque tiene algo de western en su planteamiento.

Calificación

La calificación corresponde exclusivamente a la película que he visto en pantalla grande, la película china de 2009:

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva:
***

Recomendación musical

Desde ayer, voy revisando la discografía de Bill Evans, como ya pudistéis comprobar en la anterior entrada. Y ayer me dormí, y hoy tengo puesto, el Blue in Green de 1974, en el que además de revisitar algunas de las piezas del Kind of Blue de Miles Davis en el que participó, tiene alguna curiosidad, como T.T.T. (Twuelve Tone Tune), jazz dodecafónico.

Campamento

Continúa, más organizado, el campamento de protesta en la plaza del Pilar de Zaragoza; no sé cómo habrán recibido los resultados electorales... tan opuestos a sus planteamientos - Pentax K-x, SMC-DA 70/2,4

[TV] Muchos fines de temporada de series con un interés relativo

Televisión

Hoy no tengo «nada que hacer». Hoy es día de ir a votar, y por motivos que no vienen al caso, voté por correo a principios de la semana pasada. Ayer sí cumplí con «el mandato de la ley», y reflexioné. Pero hoy, lo que «manda» la ley ya lo tengo hecho. Así que me dedicaré a las cosas que uno hace los domingos. Quizá por la mañana vayamos al cine, después de comer veré algo de televisión. Por la tarde, cuando pase el calor que ya va haciendo, quizá me dé una vuelta con la cámara de fotos. A lo mejor me vuelvo a bajar a la plaza del Pilar, para ver el ambiente cuando comience el escrutinio electoral. No sé. O me busco algún paisaje suburbano que me apetezca fotografiar.

Pero mientras tanto, voy a comentar algo de televisión. Esta semana pasado han terminado temporada algunas series que he ido viendo. Yo tengo televisión de pago, donde se pueden ver todas estas series, con un descodificador que permite su grabación para verlas en el momento en que sea oportuno. Pero en este momento, no todas las cadenas dan el servicio que deberían por lo que uno paga. Ofrecer el programa en alta definición si se emitió así, y dar la oportunidad de ver el programa en versión original subtitulada si es extranjera. Para mí, esto debe ser un mínimo. También es recomendable que no se retrasen en exceso respecto a su emisión original en origen. Por eso, cuando las cadenas no cumplen con lo que yo creo que deberían, veo los programas mediante fórmulas alternativas. Aunque pago religiosamente mi cuota mensual de televisión de pago. El que quiera entender, que entienda.

Las cuatro series que esta semana han terminado temporada proceden de las cadenas norteamericanas más generalistas, por lo que son series muy comerciales. Muy para el común de los ciudadanos. Esto implica que tienen temporadas con más de 20 episodios, y por lo tanto lo normal es que tengan una calidad irregular. Cada vez empiezo a ver nuevas temporadas de series de ficción de este tipo. Suelo seleccionar las de cadenas de cable, con temporadas más cortas, y más calidad global. Y más adultas. En todos los sentidos de la palabra. Pero hay algunas que empecé a ver en su momento, y de momento les soy fieles, hasta que me canso o son suprimidas. De este tipo de series toca hablar esta semana. Dos comedias de situación de 20 minutos por episodio, y tres dramas procedimentales de doble duración.

How I Met Your Mother (6ª temporada)

Siempre me pareció que era una especie de Friends pero mejor, más madura y con personajes potencialmente más interesantes. La serie sigue teniendo momentos muy interesantes y divertidos, pero la calidad de sus episodios es más irregular. Ciertamente, muchas veces los secundarios se comen por completo a Ted (Josh Radnor), el presunto protagonista. Evidentemente Barney (Neil Patrick Harris) es el rey de la serie, el más divertido, el que nos ofrece los mejores momentos.

En esta temporada, además de las situaciones puntuales que viven los protagonistas, se han desarrollado varios arcos argumentaless. El posible embarazo de Lily (Alyson Hannigan), la muerte del padre de Marshall (Jason Segel), los amores de Ted con Zoey (Jennifer Morrison), con el asunto de la demolición del viejo hotel de fondo. El desarrollo de las mismas ha sido irregular, y la serie ha dependido mucho de momentos de inspiración de los guionistas. En cualquier caso, parece que ya vamos a conocer a la madre, lo cual puede indicar que la serie poco a poco evoluciona a su desenlace. Con otras bodas, menos esperadas, en el horizonte. Y algunas mamás, claro.

The Big Bang Theory (4ª temporada)

Esta es una serie divertida. Pero no ha llegado al nivel de su segunda temporada que fue la de los momentos estelares de Sheldon (Jim Parsons). La verdad es que uno de los problemas de la serie es que se ha hecho muy dependiente de este extraño ser. Esta temporada se ha centrado en los amoríos de todos los personajes. Leonard (Johnny Galecki) con Priya (Aarti Mann), la hermana de Raj (Kunal Nayyar); Howard (Simon Helberg) con Bernadette (Melissa Rauch) la compañera de trabajo de Penny (Kaley Cuoco); y la extraña relación de Sheldon con la no menos extraña Amy (Mayim Bialik). Unas han funcionado mejor y otras peor. Por supuesto, todas estas relaciones van entrando en crisis hacia el final de la temporada, con alguna sorpresa incluida. El final ha sido flojo. Seguiré viéndola porque es entretenida, y con episodios cortos. Pero ha perdido momento.

Bones (6ª temporada)

Comenzó la serie con la dispersión de todos los protagonistas y secundarios generada al final de la temporada anterior, y tras los episodios iniciales para volver a reunirlos, todo ha vuelto a lo que era. La resolución de los casos habituales, más o menos asquerosos en sus escenas iniciales, el goteo de becarios más o menos graciosos, la relación de Angela (Michaela Conlin) y Hodgins (T.J. Thyne) con embarazo incluido, y sobretodo, la tensión sexual no resuelta entre Bones (Emily Deschanel) y Booth (David Boreanaz), agravada por la relación de este último durante buena parte de la temporada con una guapa periodista (Katheryn Winnick). La serie ha sido entretenida, pero tampoco ha tenido el nivel de interés que las anteriores. También necesita un revolcón para mantener el interés, o será conveniente que la vayan finiquitando. Aunque claro, en los dos episodios finales, han puesto las bases para esta renovación. Veremos en que resulta.

The Mentalist (3ª temporada)

Las aventuras del grupo de investigadores del CBI, liderados por la serie y eficiente Teresa Lisbon (Robin Tunney) y ayudados por el rarito Patrick Jane (Simon Baker), han entrado en cierta monotonía que me ha llevado a plantearme en varias ocasiones el abandonar la serie. El mismo esquema de siempre de resolver casos más o menos interesantes, pero cada vez un poco más cansados del rarito. El caso es que he aguantado hasta el final, y mira tú por donde el capítulo doble de final de temporada ha sido muy interesante. Por lo menos comenzaré a ver la temporada que viene por ver como resuelven la situación en la que se ha puesto Jane, pero ya veremos si aguanto mucho más.

Grey’s Anatomy (7ª temporada)

Reconozco que este es mi vicio inconfesable. Esta serie es un culebrón, una marujonada. Pero hay sigo viéndola. Y ni siquiera sé muy bien por qué. Pero bueno… que se le va a hacer. Nadie es perfecto. Y nada hay que indique que este en riesgo de cancelación. Qué sufrimiento para mi coherencia personal. En fin. Ni siquiera comentaré gran cosa de lo que ha pasado. Para qué. Lo de siempre. Amoríos entre neuróticos, y dramones por doquier. Ale. A otra cosa.

Música recomendada

Esta mañana estoy escuchando más la radio, pero estoy preparando el iPod para que cuando salga a la calle, ir escuchando el elegante jazz de Bill Evans. En concreto, el álbum On Green Dolphin Street. Algo tranquilo y agradable.

Cantando y bailando

Seguimos recordando con imágenes al animoso movimiento ciudadano reclamando regeneración democrática que ha animado la campaña electoral; cantando y bailando en la plaza del Pilar de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 85/1,8 USM

[Libro] 1Q84 – libros 1 y 2

Literatura

Haruki Murakami es el autor de moda en Japón. O así nos lo venden por aquí. En cualquier caso, sí que parece el escritor más vendido y leído en occidente de entre los autores japoneses. Mi relación con su obra, hasta el momento, es de amor/odio. Las dos novelas que había leído hasta el momento, Tokio Blues (incomprensible título de Norwegian Wood) y Al sur de la frontera, al oeste del sol, me habían dejado sensaciones contrapuestas. Habiendo cosas, detalles, que me gustaron mucho de ambas, ninguna de las dos me acabó de dejar una sensación redonda,… de decir… «¡qué bien!». Y la segunda me gustó más que la primera. Supongo que en ello influyó las expectativas depositadas. O no. Simplemente, me gustó más y ya está.

El caso es que recientemente he vuelto a retomar al autor. Por un lado, tengo por ahí pendiente en edición de bolsillo alguna novela anterior que compré hace unas semanas y que está esperando turno. Por otro lado, fuimos a ver la adaptación de Norwegian Wood al cine, como ya comenté hace unos días. Y luego, era consciente de la publicación reciente de su última novela (o dos tercios de la misma), con un enigmático título que te retrotrae al clásico orwelliano por excelencia. Claro que viendo el tocho de libro que han publicado, con más de 700 páginas,… y eso que falta la tercera parte…

Y he aquí que tuve la ocasión de leer algunos capítulos iniciales… por internet… y me enganchó. Y me lo compré. Y lo pasé por delante de los diversos libros que tenía en lista de espera. Y me ha durado mucho menos de lo que yo pensaba. Y os lo cuento.

1Q84 – Libros 1 y 2
Haruki Murakami
Tusquets Editores, colección Andanzas; Barcelona, 2011
ISBN: 9788483832967

Desde mi punto de vista, no conviene contar mucho de la trama de la novela. Porque es un trama que implica ir descubriendo cosas que es mejor que no te cuenten, que conforme vayan surgiendo el lector vaya suponiendo. No es que te destripen la novela o la intriga o nada de eso. Es simplemente que hay cosas que es mejor que vayan apareciendo y conociéndose a su debido tiempo.

La novela está dividida en tres libros, y se han publicado los dos primeros. El tercero parece que se pondrá a la venta en octubre de 2011. En Japón también se procedió de forma similar cuando salió publicado. Parece ser que el esquema de este primer volumen publicado, dos libros con 24 capítulos cada uno, quiere hacer referencia a una de la obras de Johann Sebastian Bach, El clave bien temperado. En estos dos primeros libros, se nos van narrando las historias de Tengo y Aomame. Dos historias que se relacionan, pero que transcurren de forma paralela.

Tengo es un profesor de matemáticas con ambiciones literarias, a quien se ofrece reescribir la historia presentada a un concurso literario por Fukaeri, una extraña adolescente de 17 años que sufre dislexia. La historia presentada es interesante, pero su escritura es mala, por lo que el editor decide que Tengo la reescriba con buen estilo. Tengo lo hace, a pesar de las dudas éticas que se le presentan, y la novela acaba siendo un éxito.

Aomame es una entrenadora física en un centro deportivo. Pero también es, aunque prácticamente nadie lo sepa, una asesina a sueldo, que aprovecha sus conocimientos anatómicos para que las muertes de sus víctimas pasen como muertes naturales.

Ambos viven en soledad, y tienen círculos de relación pequeños. Poco a poco, ambos descubren que en un momento dado no están viviendo en el Japón de 1984 como ellos piensan, sino que se han introducido en una realidad alternativa. Aomame bautizará a esta realidad 1Q84, dada la similitud gráfica de la Q y el 9, y dado que en japonés esta letra y este número se leen igual, ‘kyu’.

El libro hace repetidos homenajes a otras obras de la literatura y de la música. Johann Sebastian Bach, Leoš JanáčekAntón ChéjovLouis Armstrong,… son algunos de los referentes que van apareciendo conforme uno va leyendo. Pero el referente más claro es George Orwell, y su Hermano Mayor (mal traducido tradicionalmente en español como Gran Hermano). De hecho, aun siendo un historia totalmente nueva y original, es obvio que también es un homenaje a la que es probablemente la mejor y más importante novela sobre sociedades distópicas que se han escrito. La sociedad distópica de Murakami es mucho más sútil. De hecho, la mayor parte de la población no es consciente de que vive en ella. Incluso a los dos protagonistas les lleva un tiempo ser conscientes de que han entrado en una realidad distinta, en una realidad distópica.

La historia avanza tranquilamente pero sin pausas. Con ritmo, aunque sea el ritmo de Murakami. Los temas tratados son diversos. La soledad, el significado de la amistad, el maltrato a las mujeres, el abuso de las menores, la ética del asesinato selectivo, la honestidad editorial, las relaciones familiares, el integrismo religioso de determinados cultos o sectas,… todo ello aparece tratado de una forma u otra. Y todo aparece interrelacionado. Es una realidad alternativa, pero basada en los problemas de nuestra propia realidad.

El hecho es que el libro, ha pesar de su extensión, lo he leído a buen ritmo y un tiempo no excesivamente largo, para mis estándares actuales. Me ha interesado. Me interesan sus personajes, lo que les pasa, lo que sufren y por que lo sufren. Y me gusta como está contado. En estos momentos, a falta del tercer libro, que estoy deseando que llegue a las librerías, lo que más me ha gustado del autor, y de lo que más me ha gustado en general en los últimos tiempos. Lo encuentro muy recomendable.

Música recomendada

Es inevitable. A la novia casada, diez años mayor, de Tengo le gusta el jazz de los primeros tiempos. El hot jazz, el jazz de Nueva Orleans,… y entre los posibles músicos representantivos, Louis Armstrong. Pero no el Armstrong cantante comercial de después de los años 30. Sino el que hacía puro jazz en los años 20. Se dice de él que lo tocó todo. Que todo lo que los demás han tocado, él lo había tocado primero de una forma u otra, aunque no se hubiera inventado todavía. Quizá podríamos escuchar su versión de St James Infirmary Blues, un tema tradicional que me gusta. En cualquier caso, raro es el libro de Murakami en el que el jazz no tenga algo que ver. Por lo menos en lo que yo he leído.

Para los aficionados a la música clásica, la novela nos sugiere repetidamente la audición de la Sinfonietta de Janáček, que quizá no se haya convertido en una de mis obras clásicas preferidas, pero no está mal. Y es muy animada.

Ante la catedral

Vete tú a saber por que habré asociado el tema de las realidades alternativas con esta imagen tomada ante la fachada de la catedral de Colonia; cosas que pasan por mi extraña cabeza - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Cine] Tokio Blues (2010)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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Tokio Blues (Noruwei no mori, 2010), 2 de mayo de 2010.

La tentación era demasiado fuerte. Ya hemos discutido eventualmente sobre las novelas de Murakami, lo más para algunos, un tostón para otros. Pocos quedan en el punto medio. Quizá algunos como yo, que encontramos elementos muy interesantes, pero no acabamos de ver el cuadro en su conjunto. No pocos se defienden diciendo que es que es un escritor muy oriental. En su país lo acusan de estar muy occidentalizado. Y tras veinte años de rumores, propuestas y peticiones, por fin se ha adaptado su novela más representativa, que citaré por su título original, Norwegian Wood, como la canción de los Beatles. Porque nunca he entendido el que le pusieron en España y otros países, y que ha heredado la versión en castellano de la película.

Pero vamos a esta última. Como decía, la tentación de comprobar si era o no posible adaptar esta película al cine era muy fuerte. Y más si el director es el franco-vietnamita Anh Hung Tran, que tiene un par de películas previas que me gustaron mucho.

Sinopsis

Toru Watanabe (Kenichi Matsuyama) es el amigo de la adolescencia de Naoko (Rinko Kikuchi) y Kizuki, que a su vez son novios. Este último se suicida al final de su adolescencia, y los otros dos se perderán de vista hasta el momento en que Toru se encuentre realizando sus estudios en una modesta universidad tokiota. Allí volverán a encontrarse, e iniciarán un romance que se verá estorbado por los desequilibrios mentales de Naoko, que la llevarán a un sanatorio mental en las montañas entre los bosques. Mientras, Toru conocerá a otra chica, una compañera de clase, Midori (Kiko Mizuhara), por quien empezará a sentir algo progresivamente a pesar de que esta sale con otros chico. Pronto Toru se verá atrapado entre los sentimientos profundos que siente por las dos chicas, mientras va transcurriendo su vida como universitario. Otros personajes irán salpicando y modulando las acciones y los sentimientos de los personajes. Narasawa (Tetsuji Tamayama), el cínico y mujeriego amigo de Toru. Hatsumi (Eriko Hatsune), la novia enamorada pese a todo del anterior. Reiko (Reika Kirishima), la compañera y amiga de Naoko en el sanatorio psiquiátrico. Pero finalmente, todo quedará en lo que les pase a los miembros del triángulo formado en torno a Toru.

Realización y producción

Un gran problema y una gran virtud marcan este filme.

El gran problema es que la dificultad de adaptación de la novela, los mil matices y pequeñas historias que cubren sus páginas, obliga a una translación al medio cinematográfico casi esquemática. Yo supongo que desconcertante para quien no haya leído la novela. Se pierde la noción del paso del tiempo. Las elipsis no están claras. Apenas podemos distinguirlas por algunos detalles en el cambio del aspecto físico de los personajes. Sólo unas pocas escenas son tratadas con la profundidad que merece la historia.

Y aquí viene la gran virtud. En las escenas en las que el director se para, se detiene y nos muestra con detalle, encontramos retazos de cine de alto nivel, con encuadres y ambientes tremendamente bien logrados y ajustados, con una fotografía maravillosa, con una luz que acompaña perfectamente el ánimo de los personajes en escenas, con elementos cargados de simbolismos, especialmente en las secuencias rodadas en la naturaleza. Los bosques, las praderas, los montes, dan todo sentido a esa relación entre los personajes, entre los ambientes, y con la canción que da título a la película en el punto central de la misma. El título original, Norwegian Wood, no la tonta traducción española. El momento del duelo del protagonista, a orillas del mar, ese mar encrespado, con esas olas que nos recuerdan las pinturas japonesas de antañao, y que nos hablan de la agitación que por dentro sufre el personaje. Creo que sólo por algunas de estas secuencias, ya merece la pena ver la película.

Interpretación

Me hubiera gustado ver la película en versión original. Como todas. Nuestros dobladores están más acostumbrados a los doblajes de películas anglófonas, y cuando trabajan en otras filmografías hacen que esta penosa práctica se vuelva más penosa todavía. Pero en general, a pesar de esta limitación, creo que los jóvenes actores que participan están razonablemente bien, cumpliendo con sus papeles, y con el espíritu de los personajes que han de encarnar. Curiosamente, me llaman más la atención algunos de los secundarios, como por ejemplo Eriko Hatsune (Hatsumi), cuando cuestiona la ética de las andanzas de Toru y su novio, Narasawa, o la dignidad que representa siempre Reika Kirishima (Reiko), siempre en un segundo término de la relación entre Toru y Naoko, pero que al final se reivindica y busca su camino de la mejor forma que puede y sabe.

Conclusión

Una película con indudables debilidades, que se pueden deducir de lo que he comentado antes. De su esquematismo, de que hay cosas de las que no te enterás si no conoces previamente la historia, pero justifica sobradamente su visión por algunas de las escenas, propias del cine oriental, llenas de gran belleza, de hermoso simbolismo, y que muestran la calidad del director, que en este caso se mete en la misión casi imposible de salir airoso de la adaptación de semejante novela.

Calificación

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Recomendación musical

Resulta demasiado obvia la recomendación de la canción de los Beatles que da título a la película, Norwegian Wood. Pero con algunas matizaciones. La traducción correcta al castellano del título de la canción, y que se extrae del contexto de la letra de la misma es ‘madera noruega’. Porque así estaba decorado el apartamento de la chica con la que al final no se acuesta el chico protagonista de la canción. Sin embargo, el título original japonés del filme, Noruwei no mori, sólo se puede traducir como ‘bosque noruego’, que podría ser una traducción válida del título de la canción si no fuera porque el contexto nos dice que no. Y tiene más que ver con algunos de los paisajes en los que se desarrolla la película.

Dicho lo cual, Horace Silver, pianista y compositor de jazz, hardbopero con un estilo muy funky, tiene un disco que se titula The Tokyo Blues, como el título en castellano del filme, y que a mí me gusta un montón.

Los Beatles. Made in Spain.

Ya que el título del filme, el original, homenajea una canción de los Beatles, os traigo una foto de un detalle de una ilustración que se puede encontrar en la exposición 'Los Beatles - Made in Spain', que se puede visitar en el Centro de Historia de Zaragoza - Canon EOS 5D Mk.II, EF 50/1,8

[Cine] Country Strong (2010)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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Country Strong (2010), 23 de abril de 2011.

No teníamos especiales preferencias para ir al cine este fin de semana pasado. La cartelera estaba bastante lánguida, no sabemos si por efecto de las fiestas o por efecto de la incapacidad de los cineastas para suministrar una cantidad suficiente de productos interesantes para las 52 semanas del año. Y nos encontramos con esta película con un reparto relativamente atractivos, en versión original, y con música. Aunque no había unanimidad sobre la apreciación de los que íbamos a la música country. Pero bueno, había que probar con este filme realizado por la directora Shana Feste, novedad para mí.

Sinopsis

Kelly Canter (Gwyneth Paltrow) es una cantante de éxito de música country, que se encuentra en un centro de rehabilitación para alcohólicos después de un accidente en un concierto en Dallas en el que estaba bebida, y que le produjo la muerte del feto de 5 meses que gestaba. En el centro ha encontrado el consuelo y el apoyo de Beau (Garrett Hedlund), uno de los cuidadores, músico de country también, aficionado, y con quien parece que ha hecho algo más que amistad. Pero su marido y representante James (Tim McGraw), la saca precipitadamente del centro. Ha conseguido una gira por distintas ciudades tejanas, que terminará nuevamente en Dallas, y que puede ser una oportunidad para relanzar su carrera. Entre los teloneros irá Beau y también una jovencita, Chiles (Leighton Meester), que amenazará la seguridad de la veterana cantante. El salir de nuevo a la carretera será una ocasión, pero también una amenaza para la cantante. Especialmente cuando vuelvan a surgir sus inseguridades, y cuando los afectos románticos entre los cuatro personajes empiecen a entrelazarse.

Realización y producción

Correctamente rodada y producida, tampoco es una película complicada para los estándares americanos, el principal problema del filme es el guion. Y es que el guion no vale. Desde luego, no es nada nueva la historia sobre el conflicto en una mujer entre el éxito y la felicidad. O la amenaza de la actriz madura por la estrella incipiente. Las múltiples versiones de Ha nacido una estrella (A Star Is Born),  El crepúsculo de los dioses (Sunset Blvd.), Eva al desnudo (All About Eve) y otras muchas películas ya nos lo han contado desde múltiples puntos de vista. Y esta película no aporta nada nuevo. Salvo el mundillo de la música country; aunque parece que también hay algún ejemplo previo de esto pero que yo no he visto. Pero es que además, los diálogos son muy flojos, muy tópicos, con situaciones absolutamente previsibles y en ocasiones ridícular. El único punto positivo que realmente se le puede poner a la realización de la película es el rodaje de las actuaciones en los conciertos, muy espectaculares.

Interpretación

Lo cierto es que toda la película está puesta al servicio de la protagonista. La Paltrow sale guapa, elegante, y canta. Razonablemente bien. El resto del reparto hace lo que puede igual que ella, ya que los mimbres con los que tienen que trabajar son muy flojos. Especialmente difícil me parece el paper de Leighton Meester ya que su papel me parece catastróficamente definido. Al principio se supone que es una lela que lo único que tiene es que es joven, guapa y canta, para luego resultar que tiene talento, una dramática vida detrás, y es muy profunda. Pero no hay transiciones, no hay nada que explique porque en momento dado parece una cosa y al final otra. Una pena, porque esta chica que viene de algún culebrón televisivo, creo que tiene materia gris suficiente para hacerlo bien. En cualquier caso, las debilidades de la película no son culpa de los intérpretes, que hacen lo mejor que saben. Pero el guion, los diálogos y la dirección no ayudan gran cosa.

Conclusión

Un producto fallido. Claramente. Salvo los aficionados a la música country, o incondicionales de la rubia protagonista, pocos más pueden estar interesados en este producto. Y para los que vayan por la música, aclarar una cosa. Lo que se ofrece es en líneas generales son canciones en el más puro estilo country pop, es decir, digeribles para todos, y no temas de cierta hondura o estilísticamente interesantes. Lo que hay es más parecido a Taylor Swift que Alison Krauss, por poner algún ejemplo, desde mis muy modestos y limitados conocimientos sobre este tipo de música.

Calificación

Dirección: *
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
**

Recomendación musical

Supongo que debería recomendar la banda sonora de la película. Aunque el ánimo pesetero de las productoras me joroba bastante. Han sacado dos discos que se venden por separado. Uno es la banda sonora «oficial», con algunas canciones cantadas por los protagonistas de la película, pero con muchos temas cantados por otros cantantes. Y después han sacado otro disco con «más canciones de la película», en el que están las versiones cantadas por los protagonistas de la película. Es decir, para bien o para mal, esta es la auténtica banda sonora del film. Creo.

En cualquier caso, ya he comentado que es un country muy pop en muchas ocasiones, que es el que menos me atrae. Así que puestos a recomendar una banda sonora con raíces en el country,… ¿por qué no revisitar la de la película Cold Mountain, que presenta una variedad de estilos, música de los Apalaches, canciones de Alison Krauss, sacred harp, y es mucho más interesante?

Hojas

La vegetación a orillas del río Ebro a su paso por Zaragoza se ha puesto frondosa con la llegada de la primavera - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8

[Libro] Winter’s Bone

Literatura

Cuando vi la película que resultó de la adaptación de esta novela de Daniel Woodrell, pasó inmediatamente por mi cabeza la idea de leer la obra literaria en la que se basaba tan excelente película. Sin embargo, no encontré traducción al castellano, y la versión en inglés, especialmente si utiliza un inglés extraño como puede ser el de la región rural de las Ozarks, me dio un poco de miedo, como ya comenté en su momento. Al final me decidí, y he aquí el resultado de esta aventura.

Winter’s Bone
Daniel Woodrell
Sceptre; Londres, 2007
ISBN: 9780349897980

En cuanto a la sinopsis del libro, me limitaré a reproducir la que utilicé para la película, ya que esencialmente, con alguna pequeña modificación es la misma historia. La película es una adaptación bastante fiel del libro.

Ree Dolly es una adolescente de 17 años que vive en un estado de pobreza, cuidando de sus dos hermanos menores y de su madre enferma mental, en una comarca de las Ozark en el medio oeste americano. En un momento dado, se entera de que su padre, metido en los negocios de la droga de la región y pendiente de juicio, ha puesto como garantía de su fianza la casa y las tierras donde viven. Nadie sabe donde está. Si no se presenta a juicio, la familia lo perderá todo y se quedará en la calle. De este modo, Ree comienza a recorrer la comarca buscándolo. Pronto se dará cuenta de que un secreto cubre el paradero de su padre, probablemente muerto, y que hay un muro de silencio. Sólo recibirá cierto apoyo de Gail, su mejor amiga desde la infancia, y de Teardrop, el hermano de su padre. En un momento dado, la violencia y el riesgo de perder la vida se cernirán sobre ella.

Realmente, el libro me ha resultado costoso de leer. Especialmente en los diálogos. Los habitantes de esta región de Norteamérica, especialmente aquellos a los que se refiere la historia, pobres, en los márgenes de la sociedad y la ley, utilizan expresiones que no te enseñan en las academias ni en los cursos de inglés. Por lo tanto, he tenido que leer varias veces algunos capítulos y algunos diálogos, a pesar de contar con la ayuda de saber de que iba por haber visto el filme. En general, nos cuenta una historia dura, muy dura, más de lo que aparece en la versión cinematográfica. Con un invierno más invierno, y unos personajes con unos corazones más duros todavía, las aventuras de Ree parecen en más de un momento imposibles. Con una violencia mucho más explícita, con personajes más matizados que en el filme (resulta notable que en el mismo no se haga alusión alguna a la sexualidad cuando la protagonista es una chica de 17 años), nos encontramos ante un ejemplar notable de novela negra,… pero que cambia un curtido detective que indaga y recibe palizas, por una adolescente que indaga y recibe palizas.

Evidentemente, sin una versión en castellano, esta novela sólo la puedo recomendar a aquellos que no tengan problema en leer en inglés, con la mayor fluidez posible. Pero merece la pena. Es realmente intensa en su lento discurrir por el duro invierno del medio oeste americano.

Recomendación musical

Desde que vi la película he tenido ocasión de escuchar la banda sonora completa de la película, conformada por música incidental compuesta al efecto y diversos temas del género country interpretados por músicos de la región como la personal voz de Marideth Sisco. Nada que ver con el country-pop que tan de moda se está poniendo, y del que hablaremos en un par de días. Espero.

En la ladera

En Zaragoza estamos ya en primavera; pero con un poco de imaginación, podríamos imaginar las laderas de los pinares de Venecia como las que camina Ree Dolly visitando a sus extraños y peligrosos parientes, cuando busca a su padre en lo más crudo del invierno - Pentax K-x, SMC-DA 40/2,8 Limited

[Cine] The Way Back (2010)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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The Way Back (2010), 17 de abril de 2011

Un poco tarde, y en circunstancias un poco raras que no voy a detallar, veo esta película en versión original, que en español se ha estrenado bajo el título Camino a la libertad. Mucho más rimbombante que «el camino de vuelta» que propone el título original en inglés. Dirigida por el interesante aunque irregular Peter Weir, vamos a ver que da de sí está película de aventuras en tiempos de la segunda guerra mundial.

Sinopsis

A un campo de concentración soviético, en algún lugar de Siberia, al norte del lago Baikal, va a parar un oficial polaco (Jim Sturgess) al que los soviéticos han condenado por espía, tras torturar a su joven y guapa esposa. Allí, tras analizar la situación e ir tomando nota del panorama, va conociendo a otra serie de gente, y a plantearse la escapada. Entre estos hay un duro ruso (Colin Farrell) o un misterioso norteamericano (Ed Harris) entre otros. Que se considera casi imposible, por lo inhóspito del lugar y por las enormes distancias hasta regiones del mundo que se puedan considerar seguras. No obstante, un grupo de 6 prisioneros, durante una ventisca consiguen escapar, a lo que se unirá más adelante una adolescente polaca (Saoirse Ronan), huida a su vez de una granja colectiva. Su destino, el sur. Hacia Mongolia, primero, y el Tibet y los Himalayas después.

Dirección y realización

Con gran profusión de paisajes que van desde la tundra siberiana, a los desiertos de mongolia y a los altos picos de los Himalayas, técnicamente podemos considerar la película irreprochable, y una sucesión de postales pintorescas del Asia Central muy notable. El director tiene oficio suficiente para dar y vender, y con un buen equipo técnico, saca adelante el filme sin mayor problema. Eso sí. Se ha rodado en diversos países del mundo en los que hay paisajes similares a los que interesaban, pero salvo en la India, en ninguno de los originales.

El guion está basado en la historia contada por Sławomir Rawicz, un oficial polaco preso durante la segunda guerra mundial por los soviéticos, que afirmó en un libro haber protagonizado con otros una odisea similar a la contada. Sin embargo, la historia de esta persona está puesta en duda. Lo cierto es que hay momentos en la historia narrada en el filme, en la que la supervivencia del grupito de fugados raya la inverosimilitud. Y parece que el libro de este señor incluía un par de avistamientos del yeti…¡?, que venturosamente no se han reflejado en la película.

Sobra por completo el miniepílogo que recorre la historia del comunismo y que nos dice que el oficial polaco no se reúne con su mujer hasta décadas más tarde. Una memez. Tanto por su planteamiento, como por su realización

Interpretación

Los actores cumplen. Los más veteranos, con oficio. Los más jóvenes, un poco justos. Quizá la más floja es la chica, cuyo personaje me resulta en todo momento un poco como metido con calzador y sin mucho sentido. Claro que el libro en que se basa la película lo incluye. En fin. Faena de aliño, pero tampoco creo que ninguno de estos intérpretes pase a la historia por su papel en esta película.

Conclusión

Película digna como entretenimiento, para pasar una tarde tonta de domingo, pero que te deja un poco frío en su conjunto. No acabas de emocionarte ni solidarizarte con los personajes, que resultan fríos y poco empáticos. El director está muy lejos de otras películas suyas que realmente nos emocionaron.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: 
***

Cencellada en el Parque Grande

Vivimos lejos de los grandes fríos siberianos; aunque hace unos años, en diciembre de 2005, una cencellada debida a una combinación de nieblas densas y bajas temperaturas, nos dejó Zaragoza como si hubiese nevado - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

[Libro] Nunca me abandones

Literatura

Después de la impresión que me causó la película Nunca me abandones, encontré en una librería la novela de Kazuo Ishiguro, y decidí que tenía que leerla para poder aprehender todos los matices de esta dura y conmovedora historia. Y hecho está. Ahora ya sólo me queda volver a ver la película en versión original y no doblada, para terminar de darle la dignidad que merece.

Nunca me abandones
Kazuo Ishiguro
Compactos Anagrama; Barcelona, 2007
ISBN: 9788433972743

En lo que se refiere al argumento de la narración, vale en líneas generales lo que comenté en la entrada dedicada a la película. El libro se narra en flashback. Kathy H. nos va contando su vida y su relación, un peculiar trío, con sus compañeros del colegio, Ruth y Tommy. Reproduzco, modificado lo que escribí en su día.

Primer acto: Hailsham (años 70) – Conocemos a KathyTommy Ruth, tres niños de alrededor de once años que estudian en lo que aparenta ser un típico internado inglés, bajo la supervisión de los custodios, en un entorno más liberal de lo que solemos encontrar en este tipo de centros. Los niños viven en un entorno protegido, bien cuidados y alimentados, con supervisión médica, y con actividades que alienta el deporte y la actividad física, así como la creación artística. Al mismo tiempo que van desarrollando sus personalidades y sus relaciones, descubren el amor y el sexo, también van tomando conciencia de que hay algo que «se dice y no se dice». Que no son como los «normales». Que sus vidas tienen un fin. Ser donantes de órganos para que los normales puedan prolongar sus vidas..

Segundo acto: Cottages (años 80) – Ya convertidos en unos adolescentes de 18 años, los protagonistas han abandonado el colegio. Tommy y Ruth son pareja, y junto con Kathy (y otros similares viven en unas pequeñas casas de campo en relativo pero no absoluto aislamiento del resto de la sociedad. Viven su vida entre mitos sobre su destino y sobre como podrán demorarlo. Especialmente, sufren por el mito de que si dos donantes se enamoran reciben un aplazamiento en las donaciones. Al final de este periodo, la pareja que forman Tommy Ruth entra en crisis, y Kathy opta por dedicarse a ser cuidadora de aquellos donantes que ya han comenzado el proceso de donaciones. Los tres compañeros se separan.

Tercer acto: Donantes (años 90) – En una visita de Kathy a una de las donantes a las que cuida, se encuentra en el hospital con Ruth que ya ha realizado dos donaciones y se encuentra en mal estado de salud. Tras hablar entre ellas, optan por reunirse con Tommy que también ha realizado una donación, aunque se encuentra bien. Retoman la amistad, y Ruth confiesa su interferencia cuando niña en la relación entre sus dos amigos, expresando su lamento. Kathy y Tommy se convierte en pareja y, sintiendo que se amor es verdadero buscan a sus viejos responsables del colegio para conseguir un aplazamiento. Y ahí se encontrarán con la realidad completa de sus vidas, que dejaré que descubra el potencial lector.

Lo cierto es que es en esa visita final a esos antiguos responsables del colegio cuando la novela desvela en toda su crudeza la reflexión sobre la inmoralidad que subyace en la sociedad. En la capacidad para discriminar, para considerar menos que humanos a otros, incluso cuando se sacrifican por todos nosotros. A lo largo de la narración, descubrimos un conjunto de personajes, clones criados para servir como donantes, que tienen sentimientos, inteligencia, anhelos, esperanzas. Tan apenas aparecen personas «normales» en la narración. Sólo algunos cuidadores, y poco más. Sin embargo, ese en esos estremecedores capítulos finales cuando conocemos el paisaje social completo de la sociedad, plenamente distópica, en la que se desenvuelven nuestros protagonistas, con quienes sin duda hemos llegado a empatizar.

Como toda narración situada en una sociedad distópica, mostrar al lector los defectos profundos que presenta la sociedad real, mediante situaciones extremas pero que tienen su punto de anclaje en la realidad. Siempre me han gustado este tipo de narraciones. 1984, Un mundo feliz, El señor de las moscas, Fahrenheit 451, La naranja mecánica, Los hijos de los hombres,… son algunos ejemplos claros. Pero en la novela de Ishiguro todo es más sutil. Sabemos que algo es diferente. Sabemos que es una historia alternativa a la real de finales del siglo XX. Pero todo tiene aspecto de normalidad. De cotidianidad. Sólo al final somos plenamente conscientes de hasta que punto se nos está presentando una sociedad inmoral, viciada, en la que no se sabe si merece la pena vivir…

Una lectura que me ha impresionado y me ha emocionado. Y que recomiendo sin lugar a dudas. Lo mismo que recomendé su adaptación cinematográfica, quizá algo inferior, pero plenamente fiel al relato y al espíritu del relato.

Un cementerio en la población costera de Ilfracombie, en la costa de North Devon, Inglaterra; un rincón como cualquier otro de los que recorren los protagonistas de la novela - Fujifilm Finepix F10

[Cine] En un mundo mejor (2010)

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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En un mundo mejor (Hævnen, 2010), 4 de abril de 2011.

A priori nos la planteamos como una película que podía ser interesante. Ganadora de varios premios, entre ellos mejor película de habla no inglesa en los Globos de oro y en los Oscars, está película danesa viene respaldada por muy buenas referencias por parte de la crítica. Y también he de reconocer que desde esas latitudes, de vez en cuando llegan productos cinematográficos curiosos. Por cierto, esta vez pena capital al responsable de dar un ‘título internacional’ al filme. En su idioma de origen, el título significa venganza. Concepto muy alejado de los del mundo mejor. Lamentablemente también, no ha llegado ninguna copia en versión original a Zaragoza. Cada vez llevo peor el tema del doblaje.

Sinopsis

Anton (Mikael Persbrandt) es un médico que pasa su tiempo alternando estancias como médico en un campo de refugiados en algún lugar de África y períodos en una idílica población danesa con su familia, aunque con problemas con su mujer Marianne (Trine Dyrholm) que le está planteando el divorcio por una infidelidad de Anton. Tienen dos hijos, de los cuales el mayor, Elias (Markus Rygaard), tiene problemas de integración en el colegio donde sufre frecuentes abusos, por su origen sueco y por llevar una ortodoncia para sus incisivos (‘cara de rata’ le llaman). En el campo de refugiados, uno de los problemas que más le preocupan son los ataques de un señor de la guerra a las mujeres embarazadas, a quien abren el vientre con cuchillos para extraer el feto.

Por otro lado, Claus (Ulrich Thomsen), de una familia muy acomodada, acaba de quedarse viudo, con un hijo Christian (William Jøhnk Nielsen), que se muestra deprimido y muy introvertido. Este se trasladará a vivir en la casa familiar con su abuela paterna, en la misma localidad que la familia de Anton. Y coincidirá en el mismo colegio con Elias, en defensa del cual saldrá, aunque utilizando métodos poco ortodoxos, violentos.

A partir de ahí, encontraremos como Anton y el resto de los personajes deben lidiar con su comportamiento ante situaciones de violencia, cuando por un lado, en África, tenga la oportunidad de tratar como médico al señor de la guerra, mientras los dos chicos en Dinamarca buscan la venganza ante un individuo zafio y matón que agredió en un momento dado a Anton.

Dirección y producción

La historia está contada con razonable competencia por Susanne Bier, directora y una de las guionistas del filme. Con una fotografía poderosa, de tonos fuertemente saturados, contrastados y muy cálidos, cuando nos trasladamos a África, y algo más matizados cuando filma en Dinamarca, va poniendo en constante contraste el mundo en el que se desarrollan los acontecimientos, la dura África o la teóricamente acogedora Europa del norte, con los acontecimientos que se nos narran, intentando establecer paralelismos entre distintas situaciones. Sin embargo, tengo la impresión de que los paralelismos están muy cogidos por los pelos. El personaje central del filme es Anton, un hombre imperfecto pero entregado a sus causas y con la paz por bandera. Junto a él, dos niños en conflicto interno por motivos distintos. No siempre hay una relación clara entre todas las vivencias que aparecen. Es como si hubiese dos películas en paralelo, con un protagonista en común. Aunque el tema sea el mismo. El uso de la violencia o la justificación de la venganza en determinados momentos.

Interpretación

Los tres papeles adultos principales están interpretados por actores que ya he tenido oportunidad de ver en alguna producción previa, y son actores razonablemente sólidos y profesionales, aunque desconocidos por estos lares por su origen nacional. Y eso que alguno se ha dejado ver en producciones internacionales. En cualquier caso, pocas pegas se pueden poner a unas interpretaciones contenidas, en la tradición del cine nórdico. A mi me gustan. Los dos niños protagonistas también están muy bien, aunque un poco destrozados por los doblajes al español por adultos con voz aniñada. Pero en lo que corresponde a actitud y expresividad, tampoco sabría buscarles ninguna pega.

Conclusión

Una película realmente interesante y recomendable a pesar de que se le puede aplicar el viejo dicho de que ‘quien mucho abarca, poco aprieta’. Hay muchos temas en el ajo. La violencia, tanto en su versión cotidiana como en situaciones extraordinarias, la venganza, las relaciones paterno-filiales, las relaciones de pareja, el odio al extranjero, el acoso escolar,… Como ya he dicho, incluso a ratos da la impresión de que estás viendo dos películas entremezcladas, lo que quita potencia al conjunto. Pero a pesar de estos defectos, y de no haber podido disfrutar de la versión original, puede ser una buena opción para ir al cine en estos tiempos.

Calificación

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
***

Recomendación musical

Escuchando Night and Day en versión de Bebel Gilberto de su disco Momento. La hija de Joao Gilberto y Miucha, de la aristocracia de la música brasileira.

A orillas del Ebro

Una fotografía de tonos cálidos, saturados, contrastados,... aunque en este caso no es África ni Dinamarca, sino el Ebro a su paso por Zaragoza - Pentax K-x, SMC-A 50/2

[TV] De cómo Hank Moody salió del mayor apuro de su vida,… si es que salió, y aprendió algo en el intento

Televisión

Está recién terminada la cuarta temporada de Californication, una temporada cuyo eje central es el juicio contra su protagonista Hank Moody (David Duchovny) por el delito norteamericano conocido como statutory rape, que algunos identifican en español con el estupro, aunque no es lo mismo. Esencialmente es mantener relaciones con un menor por debajo de la  edad legal de consentimiento, aunque no concurran las circunstancias que sirvan para definir el delito como violación. La cuestión es que la edad de consentimiento sexual es muy variable. En España es muy baja, situándose en los 13 años, aunque la probabilidad de que a un adulto le condenen por estupro en caso de mantener relaciones con un menor de 16 son muy altas. En EE.UU. suele ser bastante más alta, dependiendo de los distintos estados, que la sitúan entre los 16 y los 18 años. Y si todos recordamos, el pícaro Moody se lo montó en el primer capítulo de la primera temporada de la serie con Mia (Madeline Zima), la hija de quien en ese momento era novio de su ex, la siempre interesante Karen (Natasha McElhone). Aunque el desconocía el dato de la edad de tan desarrollada físicamente criatura.

La temporada ha tenido dos partes claramente diferenciadas. La primera en el que nuestro protagonista y buena parte de su entorno caen en un estado de descontrol absoluto, tanto en el sexo como en el consumo de drogas y alcohol, que les lleva a situaciones demenciales, en una especie de huída hacia adelante ante lo que se viene encima. En su línea de tirarse a toda bicho viviente femenino que se pone por delante, vuelve a arruinar toda posibilidad de arreglar las cosas con Karen, de quien no podemos olvidar que está perdidamente enamorado pese a todo. En una segunda parte, conforme se acercaba el momento del juicio, las cosas se han vuelto más calmadas, Moody se ha vuelto más reflexivo y, dentro de su innato cinismo, menos autodestructivo. Guiado, a duras penas, por su abogada, la guapísima Carla Gugino, con quien también mantiene el consiguiente affair, llega al momento del juicio en el que muchas cosas se plantean. Pero tendremos que esperar a una quinta temporada para ver si hacen mella en el escritor.

La serie ha seguido con sus constantes. Por un lado, el sexo desenfrenado de Moody y su cohorte. Chicas, y no tan chicas, guapas mostrando generosamente sus encantos. Tipos extravagantes que viven su vida como si no estuvieran en este mundo. Y Moody por ahí perdido y a lo suyo, sin que sepa exactamente qué es lo suyo. Por otro lado, desde el primer momento, esta serie es la historia de amor entre Moody y Karen, una historia de amor que todavía no sabemos si podrá tener un final feliz. Aunque a algunos nos gustaría decir que sí. De momento, hemos dejado a ambos en la carretera, alejándose de California. Está por ver cómo y dónde vuelven a encontrarse sus caminos. Bueno,… supongo que en California, pero ya veremos.

Recomendación musical

He escuchado mientras escribía esta entrada a Fernanda Takai cantando Diz que foi por aí. Me encanta la vocalista de Pato Fu cuando canta en solitario. Aunque no la he encontrado en Spotify

Ánades junto al puente de hierro

Pato fu... no, sólo patos, bajo las arcadas del puente de hierro en Zaragoza - Pentax K-x, SMC-A 50/2

[TV] Mad Men… los chulos machistas también lloran,… o algo así…

Televisión

Desde su primera temporada, Mad Men, y en especial su carácter protagonista, Don Drapper (Jon Hamm), han recibido el beneplácito unánime de la crítica televisiva. No son pocos los que la ven como una de las mejores series de ficción de la historia de la pequeña pantalla. Pero, lo que son las cosas, las andanzas de unos publicistas a principios de los años 60 nunca me parecieron algo realmente interesante. Así que pasé de ella, resistiendo con valentía todos los comentarios positivos, todas las candidaturas a los premios, y todas las aseveración de que Betty Drapper (January Jones) está como un queso. Esto último es cierto, aunque un poco delgaducha para mi gusto, la Jones está como un queso.

El caso es que finalmente he aprovechado la emisión de la cuarta temporada de la serie en alta definición, y en versión original subtitulada, en Canal Plus para darle una oportunidad. He de decir que efectivamente la factura de la serie es un primor. Ambientación perfecta, fotografía y diseño artístico como pocas se pueden ver, interpretaciones contenidas pero firmes y eficaces, hombres duros que fuman y beben como cosacos, pero en clubes muy refinados, una colección de secretarias y otras señoras y señoritas que cada cual está más buena que la anterior y que en su conjunto quitan el hipo,…

Pero a mí, no me ha sabido emocionar. La he visto con curiosidad. En algunos momentos con mucho interés. Es cierto que el personaje protagonista tiene mucha miga. Pero en realidad, por listo que sea en esto de la publicidad, me parece un imbécil. Si eso es lo que quieren que creamos, chapeau, porque en mi caso lo han conseguido plenamente. Del resto de los personajes de la serie, el conjunto de mad men me han parecido una banda de cretinos, y donde me ha parecido que realmente hay jugo es en las mujeres, que independientemente de sus cualidades físicas, son los únicos personajes que me han parecido realmente multidimensionales, y dignos de ser seguidos en sus dificultades por superar las limitaciones impuestas por el machismo empresarial, especialmente virulento en la época de la acción, y sus propias autolimitaciones. Peggy Olson (Elisabeth Moss), la doctora Miller (Cara Buono, qué guapa, qué elegante y qué interesante), la propia Betty… todas ellas son mucho más interesantes que cualquier de los chulos machistas que protagonizan el título de la serie. La única pega a la parte femenina es el aspecto caricaturesco que ofrece en ocasiones Christina Hendricks interpretando a la muy eficiente Joan Harris. Luciendo una figura y unos pechos prácticamente imposibles, me resulta imposible tomarme en serio un personaje que tiene o podría tener una profundidad y una importancia sobresalientes. Probablemente la intención es que los tenga,… pero,… me resulta una presentación chabacana del personaje. Los enormes pechos nunca han sido de mi gusto. Y que conste que le tengo mucho cariño a la actriz por la abundante diversión que nos proporcionó interpretando a la pícara y traidora Saffron en un par de episodios de Firefly. Uno de mis personajes favoritos de aquella estupenda space opera con aire de western.

Supongo que seguirá alguna temporada más. Ya me pensare si la veo. Probablemente sí. Pero aunque no puedo negar muchas de las excelencias que se le atribuyen, ha sido incapaz de emocionarme o intrigarme lo que yo esperaba.

Recomendación musical

Estoy convencido de que el tema que voy a recomendar ha sonado alguna vez en la serie. Pero la canción que me viene a la memoria cuando la veo es indefectiblemente esa baladita ligera tan deliciosa que es In Other Words, popularmente conocida como Fly Me To The Moon. Son muchos los ilustres que la han cantado, aunque las versiones más famosas suelen corresponder a Sinatra. Pero mi recomendación va para la dulce voz de Astrud Gilberto.

Elysée-Montmartre

El teatro Elysée-Montmartre, recientemente destruido por un incendio, hace poco más de un año, en todo su esplendor - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH

[Cine] Nunca me abandones

Cine
Nota: Existen algunos sitios en internet que chupan el contenido original de otros para montar sus blogs. Copian íntegramente los contenidos, supongo que basándose en las etiquetas de entradas como estas y de formas más o menos automáticas, llenan todo de publicidad muy intrusiva, descarajan la cuidadosa maquetación que algunos pensamos para bien del lector, y se quedan tan contentos. Este sitio esta bajo licencia Creative Commons y permite sin más restricción que el respeto por el contenido original, la cita de la fuente original y el uso no lucrativo de la reproducción de contenidos. Creo en la libre circulación de la información en internet, pero también creo en un mínimo de ética a la hora de hacerlo. Y un mínimo de estilo. Por tanto, si te encuentras este texto en un sitio horrible, puedes pasar a leerlo por carloscarreter.com, que no es perfecto pero es honesto.

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Nunca me abandones (Never Let Me Go, 2010), 21 de marzo de 2011.

Con poco, con muy poco ruido, ha llegado esta película a los cines españoles. Lamentablemente, a Zaragoza no ha llegado ninguna versión original. Seguro que merece mucho la pena. Por los adelantos que las sinopsis oficiales ofrecían, uno no podía dejar de pensar en uno de los bodrios de la década pasada. Pero una serie de elementos hacían suponer que esta película británica dirigida por Mark Romanek, y adaptación de una novela del escritor británico de origen japonés, Kazuo Ishiguro, iba a ser algo completamente distinto. Y su interesante reparto también indicaba algo por el estilo. En seguida os cuento en que ha quedado la cosa.

Sinopsis

Tras unas indicaciones sobre el hecho de que estamos ante una historia alternativa, una ucronía, en la que hay un método científico que permite a los humanos vivir una larga vida desde mitad del siglo XX, nos adentramos en un drama en tres actos, con tres caracteres protagonistas, que vivirán a lo largo del tiempo su particular triángulo amoroso.

Primer acto: Hailsham (años 70) – Conocemos a Kathy (Izzy Meikle-Small), Tommy (Charlie Rowe) y Ruth (Ella Purnell), tres niños de alrededor de once años que estudian en lo que aparenta ser un típico internado inglés, bajo la dirección firme pero bondadosa de Miss Emily (Charlotte Rampling), y la atenta tutoría de Miss Lucy (Sally Hawkins). Los niños viven en un entorno protegido, bien cuidados y alimentados, con supervisión médica, y con actividades que alienta el deporte y la actividad física, así como la creación artística. Kathy se siente atraída por Tommy, un niño que parece algo marginado de quienes les rodean, pero Ruth se interpone entre ellos y es quien final comienza un romance preadolescente con el muchacho. En un momento dado, Miss Lucy revela a los niños de su clase la realidad de la sociedad en que viven. Son criados y cuidados para donar sus órganos vitales a otras personas, y están condenados a morir siendo adultos jóvenes.

Segundo acto: Cottages – Las casitas (años 80) – Ya convertidos en unos adolescentes de 18 años, los protoganistas han abandonado el colegio. Tommy (Andrew Garfield) y Ruth (Keira Knightley) siguen juntos como parejas, y junto con Kathy (Carey Mulligan) y otros similares viven en unas pequeñas casas de campo en relativo pero no absoluto aislamiento del resto de la sociedad, en la que apenas tienen capacidad para desenvolverse. Viven su vida entre mitos sobre su destino y sobre como podrán demorarlo. Especialmente, sufren por el mito de que si dos donantes se enamoran reciben un aplazamiento en las donaciones. Al final de este periodo, la pareja que forman Tommy y Ruth entra en crisis, y Kathy opta por dedicarse a ser cuidadora de aquellos donantes que ya han comenzado el proceso de donaciones. Los tres compañeros se separan.

Tercer acto: Donantes (años 90) – En una visita de Kathy a una de las donantes a las que cuida, se encuentra en el hospital con Ruth que ya ha realizado dos donaciones y se encuentra en mal estado de salud. Tras hablar entre ellas, optan por reunirse con Tommy que también ha realizado una donación, aunque se encuentra bien. Retoman la amistad, y Ruth confiesa su interferencia cuando niña en la relación entre sus dos amigos, expresando su lamento. Kathy y Tommy se convierte en pareja y, sintiendo que se amor es verdadero buscan a sus viejos responsables del colegio para conseguir un aplazamiento. Y ahí se encontrarán con la realidad completa de sus vidas, que dejaré que descubra el potencial espectador de la película.

Producción y realización

Técnicamente impecable, tanto en las localizaciones, como en la fotografía, en el sonido o múltiples aspectos de su producción, la fría realización de Romanek impone un ritmo y unos trazos que teóricamente deberían alejarnos de la extraña realidad que estamos presenciando. Conocemos a los donantes. Apenas conocemos a los ciudadanos normales, más allá de las educadoras que más influyen en sus vidas. Pero esa frialdad y esa distancia funcionan, puesto que sistemáticamente nos vamos acercando a los personajes, vamos simpatizando con ellos, al mismo tiempo que nos vamos horrorizando sobre lo que vamos conociendo de una sociedad claramente distópica, que tan apenas conocemos más allá de unos borrosos límites sociales, y de un aspecto general que no es distinto de la realidad que se vivió en esos años en el Reino Unido.

Interpretación

Como suele suceder en las producciones británicas, la interpretación es uno de los puntos fuertes de esta película. Todos están bastante bien, tanto los tres actores protagonistas como las secundarias de lujo que realizan sus convincentes y definitivos aportes a la historia. Es imprescindible la calidez que aporta Sally Hawkins para entrever el único momento de rebeldía ante una sociedad tan horrible como la que se nos está presentando. Es necesaria la elegancia, el aplomo y el saber estar de Charlotte Rampling para dar veracidad y generar estremecimiento en el monólogo que lanza a los protagonistas sobre el alma de los donantes. Uno de los momentos más duros y dramáticos del filme, y que será responsable entre otras cosas de que nos llevemos esta película a casa y la volvamos a ver en nuestra mente una y otra vez. Pero es sin duda Carey Mulligan quien lleva el peso absoluto del filme a través de la variedad de emociones, sensaciones y pensamientos, muchas veces inexpresados verbalmente, que nos muestra en pantalla. Con un físico que enamora sistemáticamente por su mezcla de fragilidad y determinación, llena la pantalla y se come a sus ya de por sí competentes compañeros de reparto. Sólo he visto a esta chica en tres ocasiones, pero ya estoy pensando en sugerirle a Escarlata Ojara que le dedique un espacio en sus memorias.

Conclusión

Vale alguna de las reflexiones que hice en la última película que comenté. Esta película me gustó en el momento de verla, pero desde entonces no he dejado de pensar en ella. Y cada vez el veo más matices interesantes. Más que ninguna otra cosa es una película de amor. Los tres protagonistas se aman entre sí de alguna forma. Unos más egoistas, otros más desprendidos, pero todos se aman. Pero también es una película sobre el amor de Kathy hacia todos los que son como ella. Su vocación como cuidadora, la satisfacción que encuentra en ella a pesar de ver como tantos de los suyos «cumplen» [complete, en el original inglés]. «Cumplimiento» [completion], ese terrible eufemismo para decir que son asesinados en beneficio de esos longevos ciudadanos de primera que siempre vemos de pasada, de quienes tan apenas conocemos nada. O lo conocemos todo.

Porque este es otro de los temas del filme. El egoísmo de las personas que conforman nuestras sociedades. El distópico sistema de donantes funciona porque hay una mayoría de la sociedad a la que le viene bien. Y esos somos nosotros. Esos son los ciudadanos de la Europa occidental de la segunda mitad del siglo XX. Hoy en día, en tiempos de crisis económicas y turbulencias políticas, podemos encontrar numerosas situaciones en las que las sociedades toleran situaciones de injusticia manifiesta porque eso permite a una mayoría más o menos grande vivir bien. Por «el bien común». Por el «interés general». Inmigrantes, parados de larga duración, mujeres maltratadas, contratos basura,… todas estas situaciones no dejan de ser realidades para las que la metáfora de los «donantes» es válida. Me impresiona mucho ver circular en la película furgonetas con el logotipo y anagramas del «National Donor Service», claramente a imagen y semejanza del National Health Service, el servicio de salud británico que sí que existe. Nos integran el sistema de donantes en el estado del bienestar. Una de las claves de las sociedades distópicas; se admiten las mayores aberraciones para beneficio de la sociedad. Escalofriante. Especialmente para quien como yo, soy un firme convencido del estado del bienestar. Pero por supuesto no de uno que excluya por motivos egoístas a quienes nos interese.

Finalmente, y aunque implique que destripo hasta cierto punto la película, esta la reflexión sobre la sumisión y la aceptación. Entre los donantes se busca el aplazamiento, se quiere vivir más, pero en ningún momento apreciamos indicios de rebeldía, de sentimiento de estar recibiendo una injusticia. Se ven a sí mismos como hijos de lo más bajo de la sociedad, sin que en ningún momento sepamos exactamente de donde proceden, cuál es el descubrimiento científico que permite este sistema social aberrante. Aquí no hay aventuras. Aquí sólo hay sentimientos. Y la empatía y las reflexiones que estos sentimientos generen en el espectador del filme.

Nos gustó mucho la película. Sin embargo, vimos salir a algunos espectadores desconcertados, e incómodos de la sala de cine. Preguntándose qué habían venido a ver. Y quizá eso sea también un buen halago para este filme. Un filme que recomiendo sin lugar a dudas.

Calificación

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva:
****

Una mirada melancólica en las costas de Cornualles, no muy distinta de la que los protagonistas lanzan hacia el mar que los mantiene presos en la isla en la que viven - Fujifilm Finepix F10