[Libro] La belleza y el dolor de la batalla

Literatura

Ya comentaba ayer que últimamente me pica el gusanillo por saber algo más de ese terrible conflicto que fue la Primera Guerra Mundial. Un conflicto bélico que se podría haber llevado con todo derecho el dudoso honor de «horror del siglo» si no fuese porque sólo 20 años después de su finalización, los mismos actores se enzarzaron con horroroso entusiasmo en una catástrofe humano mucho mayor. Y vinculada, de muchas formas. En cualquier caso, llevaba ya varios meses haciéndome guiños desde las estanterías de las librerías este volumen del historiador sueco Peter Englund que hoy os comento, pero que me daba un poco de repelús por su abultado número de páginas. Finalmente, lo compré, y no creo que me arrepienta nunca de haberlo hecho.

La belleza y el dolor de la batalla (Stridens skönhet och sorg)
Peter Englund (traducción, Caterina Pascual Söderbaum)
Roca Editorial de Libros; Barcelona, 2011
ISBN: 9788499182254

El libro narra acontecimientos reales, tal y como los vivieron sus protagonistas. La narración está basada en escritos de la época de los propios protagonistas. Diarios, cartas, libros de memorias,… A partir de estos documentos, el autor nos ofrece 227 fragmentos en los que vamos siguiendo la peripecia de 20 personas de distinta condición, que vivieron y sufrieron los acontecimientos y las consecuencias de la gran guerra. Se trata de gente muy diversa. En general, no hay militares de alta graduación o responsables políticos. Son personas del pueblo. Pero algunas de ellas alcanzaron gran notoriedad en su vida.

Castillo de Haut-Koenigsbourg

El castillo de Haut-Koenisburg en Alsacia, paso a manos del Imperio alemán en 1871, para volver a manos de Francia al final de la primera guerra mundial (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).

  1. Una británica que vive en Rusia y se alista en el cuerpo de enfermeras del ejército del zar.
  2. Una adolescente prusiana que va creciendo durante la guerra, observando las consecuencias de la misma como civil, desde la ciudad de Schneidemühl, actualmente Piła (Polonia), que tiene su primer amor, casto, con un joven teniente, que ve cómo se le muere un bebe en sus brazos, por hambre.
  3. Un entusiasta artillero alemán de origen judio, patriota como el que más, que consigue salir del conflicto sin haber sido herido.
  4. Un italoamericano neoyorquino que acude a la llamada de Italia, para luego desarrollar una enfermedad mental que lo mantuvo en retaguardia casi toda la guerra.
  5. Un alpino italiano que sufre el sinsentido de la guerra en el frente del Isonzo, para acabar prisionero de los austriacos tras el desastre de Vaporetto.
  6. Un oficial de caballería húngaro que mira con distancia todo lo que pasa como si apenas fuera con él, la caballería tiene un papel muy limitado en esta guerra dominada por los terrores tecnológicos, recorriendo casi todos los frentes europeos de la guerra.
  7. Un aventurero venezolano, que tras ser rechazado por los ejércitos de los países de la Entente, acaba siendo oficial de caballería en el ejército otomano en el que presencia el genocidio armenio.
  8. Un neurocirujano norteamericano que tiene que lidiar con terribles heridas, con sus propias enfermedades y que acaba teniendo experiencias muy cercanas con pacientes con neurosis de guerra, actualmente conocida como síndrome de estrés postraumático.
  9. Un soldado belga, que se queda sin patria y ejército, y acaba siendo un as de la aviación bajo los colores de su país aunque con dolorosos resultados al final.
  10. Un soldado británico de gran ardor guerrero que conquista la Cruz Victoria.
  11. Un soldado del ejército alemán pero de origen étnico danés, de los que quedaron incorporados al Imperio alemán tras la guerra de los ducados, y que siente que esta guerra no va con él.
  12. Un soldado francés, que al igual que los dos anteriores se ven enfangado en las trincheras del frente occidental
  13. Un oficial ingeniero del ANZAC que acabará entregando su vida en las playas de Gallipoli.
  14. Un oficial australiano que cae preso en Kut-al-Amara, y cómo sobrevivió en mejores condiciones de las previstas al cautiverio entre los otomanos.
  15. Una enfermera rusa que ha de enfrentar los gases venenosos, los peligros de las bombas enemigas, y llegada la revolución los peligros de las tropas propias.
  16. Un marinero de la flota de alta mar alemana que pasa la guerra sumido en el tedio, fuera de la puntual batalla de Jutlandia.
  17. Un oficial británico que sufre el desgaste físico y psicológico de la guerra en el bello pero inhóspito paisaje del África oriental.
  18. Un civil francés que observa con una mezcla de escepticismo y cinismo las inconsecuencias de la sociedad francesa de retaguarda ante los hechos de la guerra.
  19. Un oficial de caballería ruso que va recorriendo distintos escenarios del frente oriental, y que acaba temiendo por su vida cuando la revolución.
  20. Una feminista australiana, que compra de su propio dinero algunos vehículos y ambulancias que luego lleva al frente de los balcanes para conducirlos ella misma, sufriendo penalidades físicas, penalidades del amor, el incendio de Salónica, y un desgaste personal considerable.

Es posible que me deje alguno. O no. En algún sitio he leído que eran 22 protagonistas en otros que  20, en otros que 19. Imposible. A mí me salen 20. No sé si debemos incluir entre el protagonistas el último fragmento, del que luego hablaré.

El Palacio Real desde el Puente de las Cadenas

Uno de los protagonistas, oficial de húsares húngaro, consigue volver a Budapest al final de la guerra tras un accidentado viaje en tren atravesando Bélgica, Alemania, Austria y, por supuesto, Hungría (Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8)

En cualquier caso, los fragmentos no nos cuenta una historia completa de las vidas de estas personas. Nos cuentan momentos seleccionados, en los que conocemos su estado de ánimo. Conocemos cómo viven la situación, cómo les afecta como seres humanos. Cuáles son sus anhelos. Sus esperanzas y sus deseperanzas. Los peligros que arrostran son muchos. Aquellos que frecuentan los frentes de batalla, por supuesto la posibilidad o la realidad de morir o de sufrir heridas y graves mutilaciones. Pero también se perciben muy nítidos los cambios de humor y los cambios de pensamiento. Cómo los más entusiastas con el fenómeno bélico pueden acabar siendo sus mayores críticos. También nos transmiten el miedo a la enfermedad. La malaria, la gripe «española», la disentería, son algunas de las enfermedades que sufren nuestros protagonistas. El terror al gas venenoso invisible. También sufren la hipocresía de los que no luchan, de los que se lucran de esta guerra, de los que los mandan a morir y a matar aunque no los conozcamos.

El libro me ha impresionado. Evidentemente, constituye un fresco inmenso de un momento histórico determinante en la historia del mundo. De el derivaron importantes cambios social y políticos. Se modificaron las relaciones de poder en el mundo. Se pusieron las bases para las desgraciadas décadas de los 30 y los 40 con el auge de los totalitarismos, y nuevas y más terribles guerra. Y todo ello está escrito y descrito con un estilo y una soltura que hace una delicia su lectura. Ha sido algo más de un mes, leyendo cada noche unos cuantos fragmentos. Algo con lo que meditar mientras llegaba el sueño. Pero me gustaría que no terminase. Que pudiese seguir conociendo esos bocados de realidad de las personas que allí estuvieron. Otras personas, con otras vivencias, con otros puntos de vista. Para que nos cuenten la historia que normalmente no nos cuentan los libros de historia.

El final es relativamente devastador. Después de un épilogo en el que se nos cuenta qué fue de las personas que han protagonizado los fragmentos que constituyen el libro, se nos ofrece un último fragmento. De un último protagonista. De un cabo austriaco del ejército alemán que también estuvo allí. Y que años más tarde, en un infame libro, escribía como el final de la gran guerra le determinó a entrar en política. Y aquél hombre que así lo hizo y fue consecuente hasta el final, desgraciadamente, fue Adolf Hitler. Y esta es otra historia y ha sido contada en múltiples ocasiones.

En ElPaís.com hay una galería de fotografías de los protagonistas del libro.

Paisaje rural

Paisaje rural en la gran Polonia, probablemente no muy lejos de donde Elfriede veía pasar a los soldados, y con 14 o 15 años se enamoró de un joven teniente; más tarde fue conocida como Jo Mihay, y fue bailarina y activista contra los nazis (Fujifilm Finepix F10).

[Libro] El jardín olvidado

Literatura

Ya comenté en mi anterior lectura que el libro me lo habían dejado. Una amiga. Y cuando lo hizo, nos pusimos a comentar cuestiones sobre la llamada literatura romántica. Recuerdo con yo dije que en una novela, me gustaba una buena historia de amor tanto como el que más. Pero que los tópicos habituales de la llamada novela romántica me resultaban relativamente indigeribles.  Y entonces se dirigió a su estantería, cogió el volumen que hoy nos ocupa y me dijo que lo leyera también, que cambiaría de opinión. «Veremos», le dije. Ya he visto.

El jardín olvidado (título original, The Forgotten Garden)
Kate Morton (traducción, Carlos Schroeder)
Suma de letras; Madrid, 2010
ISBN: 9788483651568

Esta novela de la australiana Kate Morton nos cuenta la historia de tres generaciones de mujeres de una misma familia, rodeadas por el misterio de una de ellas Nell, que cuando tenía 21 años descubre que fue adoptada cuando su presunto padre la encontró en 1913 en un puerto australiano, sola, con una maleta con unas pocas pertenencias y sin ningún pariente conocido. Del contenido de la maleta y de las condiciones, se deduce que procede de la Gran Bretaña, pero las circunstancias de su nacimiento, y porqué fue abandonada en un barco con destino a Australia son desconocidas, hasta que en los años 70 del siglo XX comienza a investigar. Esto le lleva hasta Cornualles donde encuentra algunos indicios de la historia, y compra una vieja casa a orillas del mar, relacionada probablemente con su familia. Vuelve a Australia para disponer las cosas para abandonar aquel continente e instalarse en Inglaterra, cuando su hija abandona a su nieta Cassandra en sus manos, por lo que se ve obligada a cuidar de ella. Años más tarde, cuando fallece, la nieta, una mujer ya madura y marcada por la muerte traumática de su marido y de su hijo años antes, descubre toda la historia anterior, y se traslada a Cornualles para terminar de desentrañar el origen de Nell, donde resultará que nada es lo que parece.

Para empezar, decir que la escritora escribe muy ameno. Y el comienzo de la novela es muy intrigante, por lo que te engancha. La novela se estructura en constante idas adelante y atrás en el tiempo. Tan pronto seguimos las andanzas de Nell en los años 70, como nos trasladamos al pasado a la Inglaterra de principios de siglo XX, como volvemos al año 2005 para saber de las investigaciones de Cassandra. Pero,…

Pero en un momento las cosas me empiezan a chirriar. Y empiezo a no entender. Empiezo a no entender cómo puede ser que el éxito de esta novela este basada en elementos propios de las novelas y los folletines de antaño. La lectura es lo suficientemente fácil, para que a pesar de la extensión del relato, uno no lo abandone. Ya que está empezado, asumiremos las consecuencias y lo terminaremos. Pero en un momento dado, las situaciones descritas producen casi hilaridad, por los lugares comunes que nos presenta la escritora. Aquí un tono de niña abandonada en el Londres de 1900, con truculentos personajes al estilo Oliver Twist. Allá, una mansión en las brumosas costas de Cornualles con unos terratenientes rancios al más propio estilo todo de una Cumbres borrascosas venidas a menos. Por aquí, la traumatizada mujer australiana todavía guapa a sus 40 años que tímidamente encuentra el amor en el sudoroso jardinero que le ayuda a restaurar la casa en el acantilado, pero que resulta ser un médico de Oxford también traumatizado. Y todo tipo de trucos baratos para ir haciendo avanzar la trama, que pronto tiene un final que resulta previsible. Si no fuera porque es evidente que la intención de la autora es presentar una historia presuntamente seria, hay momentos que juraría que estamos ante una parodia.

Lo dicho. El libro es de lectura fácil. Lo cual supongo que ha facilitado su éxito. Pero si decidís leerlo, cosa que no recomiendo especialmente, hacedlo clandestinamente, pues si no corréis el riesgo de despertar las iras de la brigada anticursis. Decididamente, sigo apreciando las buenas historias de amor en la literatura. Pero si la novela romántica es esto,… no, gracias. Poco respeto por la inteligencia de sus lectoras, pues supongo un público fundamentalmente femenino, tienen los autores y editores de este tipo de libros.

Y con esto me ganaré las iras de la amiga que con buena intención me prestó el libro. Aunque no creo que pierda su amistad porque en peores plazas hemos toreado.

Tintagel (ruinas del castillo no visibles por la niebla)

Accidentadas costas con nieblas y tormentas es el tópico sobre Cornualles; aquí una vista entre nieblas de las costa de Tintagel (Fujifilm Finepix F10).

[Libro] Visiones de Asia

Literatura

Como hago de vez en cuando, me paso el otro día por la librería Cálamo en la que siempre es posible encontrar libros de editoriales pequeñas, y distintos. Opto por llevarme un pequeño volumen de la editorial Minúscula que puede ser interesante por reflejar hechos sociales, geográficos e históricos de una región del mundo de la que poco sabemos habitualmente; Asia central.

Visiones de Asia
Vasili Golovánov (traducción: Ricardo San Vicente)
Editorial Minúscula (colección Paisajes narrados); Barcelona, 2010
ISBN: 9788495587633

Es difícil definir el género al que pertenece este libro. No es ficción. Tiene dos partes, con una estructura y unos objetivos muy distintos, pero que hacen referencia a ese inmenso espacio geográfico que he mencionado antes, Asia central.

La primera de ellas, Visión de Asia, es un relato de viajes. Un grupo de personas de origen ruso o pertenecientes a la Federación Rusa, se encuentra en la República de Tuvá, un rincón perdido del gigante eurasiático en la frontera con Mongolia, cercana a los montes del macizo de Altái. Están preparando un viaje de jubilados norteamericanos interesados en el chamanismo, el cual todavía se practica en este rincón del mundo. El choque cultural y físico con las gentes y la geografía de este lugar es lo que va describiendo el autor, junto con algunas notas históricas que van desde la época de Gengis Kan hasta las correrías del barón von Ungern-Sternberg como señor de la guerra.

La segunda de ellas, Las conversiones de Alejandro, es un ensayo sobre la figura de Alejandro Magno, y concretamente sobre su evolución personal y política conforme se fue adentrando en Asia en sus camapañas de conquista militar. La tesis básica del autor es que el Alejandro macedonio teñido de civilización helénica, se convirtió en el guerrero asiático cuando llegó a las inhóspitas regiones más alejadas del núcleo del Imperio Persa. Esencialmente, la propuesta es negar la posibilidad de convivencia entre la mentalidad asiática y la europea. La imposibilidad del eurasismo.

El principal problema de este librito es que no sabes muy bien qué estás leyendo en cada momento, especialmente con la primera parte. Esta oscila constantemente entre la observación antropológica, la descripción geográfica y la referencia histórica. No obstante, el regusto final es bueno. Te da la impresión de que a través de la subjetiva mirada del autor, un ruso, conoces algo más de esa región del mundo tan ignorada pero que tanta importancia ha tenido en la historia, ya que ha sido fuente de numeras migraciones de pueblos nómadas que han dado lugar a otras tantas culturas que han influido tanto en Asia como en Europa. Por otra parte, el volumen es pequeño y se lee con con agilidad.

Un libro que puede ser recomendable si te gustan los temas que trata. Si buscas una lectura de carácter general, quizá sea mejor buscar en otro lado.

Friso de unicornios Babilonia

Friso de uros en el Pergamon Museum de Berlín, procedente de Babilonia, una de las ciudades importantes del imperio persa (Panasonic Lumix LX3).

[Libro] Flora Poste y los artistas

Literatura

Después de las risas y el buen sabor en general que me dejaron las aventuras de Flora Poste en la granja de sus primos los Starkadder,  Cold Confort, decidí rematar la tarea leyendo la segunda parte de las aventuras de esta encantadora metomentodo que salió de la pluma de Stella Gibbons. ¿Se confirmará el viejo dicho de que nunca segundas partes fueron buenas?

Flora Poste y los artistas (título original: Conference at Cold Comfort Farm)
Stella Gibbons (traducción: José C. Vales)
Impedimenta; Madrid, 2011
ISBN: 9788415130086

Han pasado 16 años desde que Flora Poste (ahora Flora Fairford, casado y con cinco hijos), resolviera a su plena satisfacción los problemas de la granja de sus primos Starkadder, Cold Confort. Pero tras los Recientes Acontecimientos (representan a la segunda guerra mundial en estas historias de un mundo ligeramente alternativo), y con el Reino Unido deprimido tanto moral como económicamente, dependiendo de la caridad norteamericana, le llegan noticias de que ya no quedan Starkadder en la granja. Y que esta se ha convertido en un centro de congresos y convenciones. Aprovechando la próxima celebración de una convención de intelectuales de toda Europa, acepta colaborar con la organización de la misma, y así poder volver a ejercer de entrometida que resuelva de nuevo los problemas de Cold Confort.

Respondiendo a la pregunta que planteaba en el primer párrafo de esta entrada. Sí. Se confirma en este caso que segundas partes no son buenas. Escrita esta novela en la posguerra inmediata a la segunda guerra mundial, no es difícil detectar tonos de amargura en la escritura de la autora. Nunca se menciona el conflicto bélico. Ni siquiera hay ninguna referencia a que los Recientes Acontecimientos fueran un conflicto bélico. Pero está ahí. Las ayudas de los norteamericanos que son vistas como caridad. La ruptura de la antigua sociedad británica, entrada en crisis, y la llegada del laborismo al poder. Un conjunto de intelectuales que representan los distintos «ismos» que pulularon por Europa antes y después del conflicto bélico. Todo ello puede ser objeto de la mordacidad de la pluma de la artista, pero esa amargura no deja que esa mordacidad fluya con la frescura, la alegría y el desenfado de la novela anterior. El propio personaje protagonista, apenas se convierte en una espectadora de un estrambótico congreso donde se ridiculiza el mundo intelectual, dejando apenas un par de capítulos como auténtico agente protagonista de los cambios. Los Starkadder quedan en un segundo plano, y pierden todo su potencial humorístico.

Creo que Gibbons debió dejar en paz a  Flora y a sus primos. Así como la lectura de la primera novela es muy recomendable, muy divertida, esta otra es absolutamente prescindible. Me ha costado trabajo engancharme a la misma a pesar de la predisposición favorable. Apenas un par de episodios me han parecido que se acercaban al nivel de la anterior. Una lástima.

En uno de los pasajes divertidos del libro, se hace referencia a las vacaciones de Flora en las playas y acantilados de Cornualles; tal ven en Porthcurno, donde está tomada la foto - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

[Libro] La hija de Robert Poste

Literatura

Dos factores influyeron para comprar y elegir este libro de cara a llevarme una lectura a mi reciente viaje por tierras suecas. Por un lado, la atractiva presentación de los libros de la editorial Impedimenta, que permiten tener libros bonitos en un tamaño compacto aunque no sea de bolsillo. Por otro lado, la promesa de que se trataba de un libro muy divertido. Cosa que me apetecía. Así que me decidí por esta novela de la escritora británica Stella Gibbons, desconocida hasta ahora para mí. Os lo cuento a la vuelta de la información técnica.

La hija de Robert Poste (título original: Cold Confort Farm)
Stella Gibbons (traducción: José C. Vales)
Editorial Impedimenta; Madrid, 2010
ISBN: 978-84-937601-3-7

Flora Poste es una joven de 20 años, que vive en la Inglaterra de un futuro alternativo próximo a la época en que se publicó el libro (1932). Acaba de quedar huérfana de ambos padres, debido a la «epidemia anual de gripe española», las rentas que le han quedado en herencia son limitadas, y no le apetece trabajar ni casarse, de momento. Por lo tanto, en compañía de su amiga Mary Smiling, una viuda de 26 años a la que pretenden todo tipo de aventureros, traza un plan para ir a vivir en casa de algunos parientes que la acojan. Y quienes la acogerán son los Starkadder, unos rústicos primos que viven en la granja Cold Confort Farm en algún lugar del sur de Inglaterra, y que consideran que tienen una deuda que pagar con Flora por alguna ofensa desconocida (y que nunca conoceremos) realizada a su padre, Robert Poste, en tiempos pretéritos. Y allí se encamina Flora, encontrándose con un panorama absolutamente desolador, con una granja sucia y ruinosa, y una galería de personajes imposibles, a cual más tosco, o deteriorado mentalmente. Todos ellos viviendo bajo la tiranía de la abuela Ada, que no sale de su habitación más que dos veces al año, por en algún momento del pasado «vio algo sucio en la leñera». Frase que se repetirá constantemente en el relato, sin que lleguemos a saber qué es lo que vio. Flora no se quedará de brazos cruzados y se impone la tarea de que antes de abandonar la granja tendrá que colocar las cosas en su debido sitio.

Toda la historia es una parodia, entiendo yo que a muchas cosas. No conozco determinados aspectos de la cultura inglesa de principios de siglo como para analizarlos correctamente, para lo cual remito al potencial lector a leer con calma la introducción del traductor al principio de la novela. Para mí, Flora es un trasunto de las entrometidas protagonistas de Jane Austen, pero seguramente habrá mucho más. Situada como e dicho en un futuro próximo alternativo con respecto a la fecha publicación (en un momento dado se habla de la guerra «anglonicaragüense» de 1946), el ambiente descrito es el propio de la sociedad de entreguerras. Pero con elementos de modernidad. Ahí tenemos que algunos pilotan aviones privados para desplazarse de un lado a otro como quien conduce un automóvil. Y a partir de ahí, la actividad de la protagonista, y sus apreciaciones sobre el mundo y las personas que la rodean, no dejará títere con cabeza. Se critica a los intelectuales, al mundo rural, a la nobleza provinciana,… a todos. Es una novela moderna en el sentido en que si bien las mujeres no han alcanzado la misma posición social que los hombres sí que son entidades activas que toman sus propias decisiones. Hay tenemos por ejemplo a Flora instruyendo a una rústica campesina que se queda preñada cada vez que florece la «parravirgen», sea lo que sea esta planta, en los beneficios de la contracepción.

Desde luego es una lectura tremendamente divertida y adictiva. De hecho, dado que el viaje a Estocolmo exigió a la ida algún transbordo, conseguí leer casi toda la novela antes de llegar a la capital sueca, por lo que esa noche en el hotel la finiquité. Y tiene 350 páginas. Un libro muy recomendable para refrescar intelectualmente los días de verano.

Escultura romántica (Nationalmuseum)

A tono con la novela, escultura romántica en el Nationalmuseum de Estocolmo - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Libro] La bailarina

Literatura

El último día que estuve en Cálamo observé que había un estante dedicado en exclusiva a libros de autores japoneses. El librero me dijo con un poco de sorna, «ya sabes, esto va por modas, un día tocan los libros de crímenes suecos, y ahora nos inundan los autores japoneses». El caso es que como buscaba libros pequeños con el fin de volver a recuperar el hábito de leer, en crisis desde hacía una semanas, me llamó la atención este que hoy os presento, de un escritor de la era Meiji, Ogai Mori. En cualquier caso, da gusto lo agradable que es el aspecto de los libros de la editorial Impedimenta.

La bailarina
Ogai Mori
Impedimenta; Madrid, 2011
ISBN: 9788415130154

La historia que nos cuenta este relato que apenas llega a la consideración de novela por su extensión, está basado en las experiencias del propio autor durante los años en que residió en Berlín en su juventud. Aunque entiendo que el desarrollo de los hechos no es idéntico, no es completamente autobiográfico. Hacia el final del siglo XIX, un joven japonés de 20 años que ha llevado una trayectoria académica brillante, es enviado a Alemania con el fin de que complete sus estudios, se empape de cultura occidental y realice ciertos trabajos para alguna empresa japonesa. Pero el joven, inundado por el cosmopolita ambiente de la capital alemana, pronto empezará a alejarse de sus objetivos. Más cuando entre en relación con una joven, hermosa y pobre bailarina de la que se enamorará. Esto lo terminará de extraviar, hasta que un amigo suyo le muestre el modo de salir de esta dinámica y volver a recuperar el sitio que le corresponde en la sociedad japonesa.

Acostumbrados como estamos a las historias de osados aventureros occidentales que en sus contactos con el extremo oriente acaban enamorados de bellas y delicadas artistas asiáticas, geishas maravillosas, con finales más o menos dramáticos o trágicos, en esta versión «disléxica» el «aventurero» asiático tiene las virtudes propias de un mero burócrata en viaje de estudios, y la artista europea, aunque bella, está acuciada por los problemas de la pobreza. El hambre, el riesgo de la prostitución,… Así pues, Mori nos ofrece un relato que combina elementos del romanticismo más intenso con el realismo o el naturalismo que en el momento de gestarse esta novela corta ya imperaba en las literaturas del mundo occidental.

En cualquier caso, la historia se lee bien, y es una buena forma de asomarse a otras literaturas y otras culturas, y a como los occidentales podemos ser percibido por ellas. En la introducción se nos avisa que hay matices que se pierden en la traducción, debido a las diferencias de los idiomas japonés y español, pero yo no he notado nada a faltar.

Pariser Platz

En un extremo de Unter den Linden, tantas veces mencionada en el libro como el lugar cosmopolita por el que pasean los berlineses, se encuentra la Pariser Platz; hoy en día no extraña como entonces ver a personas orientales, "turisteando" por el lugar - Panasonic Lumix LX3

[Libro] Una chica cualquiera

Literatura

Segunda recomendación del día. Cuando hojeaba el otro día el libro de fotografía sobre el rodaje de The Misfits, me di cuenta de que nunca había leído ninguna obra de Arthur Miller, un autor que sin duda es importante en la literatura norteamericana del siglo XX. Así que decidí poner remedio al asunto, y cogí en la librería una novela corta que me permitiese resolver momentáneamente la carencia, asumiendo mi escasez de tiempo en los últimos días.

Una chica cualquiera
Arthur Miller
Fábula, Tusquets Editores; Barcelona, 2000
ISBN: 9788483106730

En menos de 100 páginas en su traducción al castellano, Miller nos narra la vida de esta plain girl o homely girl, Janice. Casada con un activo militante de la izquierda estadounidense de los años treinta, firme progresista, es sin embargo una esposa descontenta por el escaso caso que le hace su marido, más preocupado de la política y de sus militancias que de otra cosa. Sin embargo, tras la guerra mundial, todo cambiará para Janice que decidirá cortar por lo sano y llevar otro tipo de vida. La historia esta contada como un playback a partir de los recuerdos que acuden a la memoria de la protagonista cuando muere su segundo marido.

El tema fundamental de este relato es el del papel de la mujer en las relaciones. Incluso en una pareja políticamente progresista, la mujer encuentra dificultades para ser aceptada como es, valorada por sí misma, y adoptando un papel activo en la relación. Ante esta situación el descontento aparece y no deja de ser una historia de liberación de una mujer.

El relato se lee con facilidad y con agilidad. Máxime cuando tenemos en cuenta sus escueta duración, lo que hace que uno se lo ventile en un tres ratos de lectura al acostarse para dormir. Creo que es razonablemente recomendable, aunque no sé si esta obra tardía del autor es realmente representativa de su obra. Pero bueno, a mí me ha venido bien.

Atardecer junto al río Ebro

El papel de la mujer en nuestra sociedad no ha estado, ni está todavía, totalmente enfocado; de eso trata la lectura de hoy - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

[Libro de fotografía] The Misfits

Cine, Fotografía

No hay más que dar un breve paseo por las entradas de este Cuaderno de ruta para saber que cine y fotografía son dos de los elementos más importantes que configuran mis momentos dedicados al ocio y a la cultura. Cuando recientemente vi este libro en un estante de un comercio abierto hasta las tantas de la madrugada, tuve claro que tenía que ser mío. Engrosará mi colección de libros dedicados a la fotografía. Y específicamente, dentro de esta, la de los libros de fotografía con tema cinematográfico. Porque al fin y al cabo, The Misfits tuvo el rodaje más fotografiado de la historia del cine, y de la forma más prestigiosa.

The Misfits
Arthur Miller y Serge Toubiana (textos); Agencia Magnum (fotografías)
Phaidon; Londres, 2000
ISBN: 9780714839363

The Misfits, conocida en español como Vidas rebeldes, fue una película escrita por Arthur Miller para mayor gloria de la entonces sus mujer Marilyn Monroe. Dirigida por John Huston, contaba con un reparto de lujo en el que además del icono sexual y cinematográfico del siglo XX estaban también Clark Gable, Montgomery Clift, Thelma Ritter y Eli Wallach. Como aquí no vamos a comentar la película, me ahorraré el tema del argumento y la producción de la misma. Quizá en otra ocasión.

Pero lo que sí que fue interesante, y da lugar a este libro, es que se encargó a Magnum Photos la realización de la fotografía fija del rodaje. Y aquí empieza otra lista de ilustres que no se pueden ver en la gran pantalla. Pero que estaban ahí y nos dejaron un impresionante testimonio gráfico. Por orden alfabético, Eve Arnold, Cornell Capa, Henri Cartier-Bresson, Bruce Davidson, Elliott Erwitt, Ernst Haas, Erich Hartmann, Inge Morath y Dennis Stock. Ahí es nada, casi todos o todos ellos merecen un comentario por sí mismos. Incluso aquí hemos hablado del viaje de alguna de ellas a este rodaje a través de Norteamérica.

A partir de aquí, hay tres formas de leer y ver el libro. Una, desde el punto de visto mitómano, buscando la poses, las expresiones, conociendo algo más de esos mitos del cine que tantas veces hemos visto pero de quienes tan poco sabemos. De Marilyn en especial. Claro. Otra, desde el punto de vista cinéfilo, introduciéndonos con los fotógrafos en los entresijos de la producción de un filme, que tiene un especial significado por ser el último largometraje protagonizado y estrenado de la rubia actriz, y por Gable. Y la última, desde el punto de vista fotográfico, porque nos permite analizar y comprender las distintas formas de mirar y de fotografiar, de interpretar el mundo que les rodea a fotógrafos diversos enfrentados a las mismas situaciones. Algunos instantes los encontramos inmortalizados por distintos fotógrafos, y en no pocas ocasiones estos se convierten en contenido de las imágenes de sus compañeros.

En resumen, una delicia, imprescindible en la biblioteca tanto de los amantes al cine como de los amantes a la fotografía.

Paradójicamente, no recuerdo haber visto la película. Algo que tengo que resolver de inmediato.

Como ya he dicho, fue la última película de Marilyn, que se suicidó unos meses más tardes. También fue la última película de Clark Gable, que sufrió un ataque cardíaco dos días después del rodaje, que repitió diez días después, acabando con la vida del actor. A pesar de que Miller dedicó la película a la mayor gloria de Marilyn, su matrimonio no aguantó las intempestuosidades del rodaje, y acabaron divorciados ese mismo año. Al año siguiente, se casaría con una de las fotógrafas del rodaje, Inge Morath, matrimonio que perduraría hasta el fallecimiento de la fotógrafa en 2002.

Atardecer

Atardecer del día en que cogí las vacaciones, ayer; toca descansar, que bien me vendrá - Leica D-Lux 5

[Libro y cine] Solaris

Cine, Literatura

Para cualquier aficionado al género de la ciencia ficción, decir Solaris es mencionar un referente fundamental del género. Un referente extraño a los productos más comerciales del género, pero de obligada visita. Como dice un amigo mío, cuando visitas Solaris, tu visión de lo que es la ciencia ficción, especialmente en lo que se refiere a una serie de temas, cambia, y tus expectativas aumentan. Por lo que los productos más comerciales dejan de ser interesantes. Yo también estoy de acuerdo. Cuando leí Solaris por primera vez, dejé de leer asiduamente ciencia ficción. Y lo que leo, salvo cuando expresamente reconozco que es por evasión, busco que tenga un cierto sentido más allá del entretenimiento.

Pero la emblemática novela de Stanisław Lem ha trascendido el medio literario, y ha dado lugar a dos adaptaciones cinematográficas, una de ellas capital en la cinematografía del género. La que se denomíno como el equivalente al 2001, una odisea del espacio de más allá del telón de acero. La otra, como veremos, más olvidable.

Recientemente, la editorial Impedimenta ha publicado una nueva versión de la novela de Lem. Estando escrito el original en polaca, ha sido una costumbre habitual que las traducciones de obras literarias de idiomas más minoritarios o extraños a nuestro medio sea indirectas a través de las versiones en inglés. O en francés, como era el caso de la que hasta ahora habíamos tenido ocasión de leer. La nueva versión es traducción directa de la versión original. Y en general se piensa que esto añade valor a la obra traducida. En cualquier caso, en estas últimas semanas la he leído, y he aprovechado para revisitar las dos películas más conocidas que adaptaron esta historia a la pantalla grande (hubo alguna adaptación previa para la televisión soviética que no ha trascendido especialmente).

Solaris, el libro

Solaris
Stanisław Lem
Impedimenta; Madrid, 2011
ISBN: 9788415130093 

El psicólogo Kris Kelvin es un experto solarista. Un científico que ha dedicado buena parte de su vida al estudio de Solaris, un planeta descubierto unas décadas antes, recubierto por un extraño «oceano», con características de ser vivo. Incluso, según algunos, de ser pensante. Capaz de influir en los campos gravitatorios y magnéticos de su entorno, ya que gira en torno a un sistema estelar doble, que debería dar inestabilidad a su órbita. Kelvin es reclamado en la estación científica que orbita Solaris. Una estación pensada para decenas de científicos, pero que en la actualidad sólo está ocupada por tres. Su amigo Giborian, Snaut y Sartorius. Los informes que de la estación llegan son confusos, y es necesario que alguien investigue, y se tomen decisiones sobre el futuro de la misión. Misión cuyo objetivo fundamental es entrar en contacto con la inteligencia que gobierna el planeta, si esta existe.

Sin embargo, cuando Kelvin llega a la estación se encuentra conque las cosas no van especialmente bien. Giborian se ha suicidado, y además de los otros científicos, otras personas, unos «visitantes», se encuentran en la estación. Pronto, la misma noche de la llegada, recibe la visita de su propio «visitante». Se trata de Harey(*), su mujer, que murió por suicidio cuando apenas tenía 20 años. Tras un primer rechazo, en el que se deshará de ella enviándola al espacio, volverá a materializarse ante él, y acabará aceptándola, primero como su mujer, luego como alguien con quien quiere estar. Pero también será evidente, que estos «visitantes» compuesto por extraño estado de la materia a base de agregados de neutrinos, teóricamente inestables, son producto de Solaris. Y a partir de ahí, diversos dilemas se plantean ante Kelvin y ante el resto de los moradores de la estación.

La narración está planteada desde el punto de vista de Kelvin. Son sus recuerdos, sus estudios, sus lecturas, sus vivencias los que nos condicionan constantemente la visión que tenemos del planeta, del resto de los personajes, del ambiente en la estación espacial. Pero el tema fundamental es el contacto con una inteligencia alienígeana, cuya existencia no está clara, pero que parece más que probable, pero que por su naturaleza tan distinta de la del ser humano parece inaprensible. De aquí se derivan temas secundarios, como la naturaleza misma de lo que es un ser humano, de cómo percibimos al otro, de qué sentido tienen nuestras relaciones, de cómo nos comunicamos y nos incomunicamos. La respuestas a muchas de las preguntas queda abierta al lector, y queda a cada cual quedarse con las que más le satisfagan o mejor expliquen su propio universo.

Personalmente, a mí me resultan fascinantes los «visitantes», verdaderos precursores de los «replicantes» de Blade Runner, o de los cylones de la moderna Galactica, entre otros, al permitirnos confrontarnos con las características que son esenciales al ser humano, incluso cuando la composición de los cuerpos sea diversa. Con la diferencia de que no están creados por el propio ser humano, sino por una inteligencia externa e incomprendida. El eterno problema de cómo definimos que es ser humano. Sus caracteres físicos y biológicos frente a su intelecto, voluntad y deseos.

Como ya he sugerido en la introducción, es una lectura imprescindible para todo amante de la ciencia ficción, pero también recomendable para cualquier lector a quien no le importe plantearse preguntas trascendentes sobre sí mismo, y sin prejuicios hacia el género. En cuanto a que sea una nueva traducción, creo que el texto en castellano es más fresco y más actual que el de la primera versión que leí hace más de 20 años.

(*) Nota: En algunos textos o versiones, el personaje femenino aparece como Harey, mientras que en otros aparece como Hari. La grafía española más aproximada a la pronunciación sería la segunda, siempre teniendo en cuenta que la h es aspirada. Sin embargo, a lo largo del artículo he optado por denominarla Harey por motivos que se explican al llegar al apartado de la segunda película, la adaptación norteamericana de la historia.

Un sol rojizo sobre un oceano, y eventualmente alguna formación rocosa; como me recuerda esta vista del mallorquín Cabo Formentor al planeta Solaris - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

Solaris, 1972

Para empezar, nos encontramos con que esta adaptación a la novela de Lem es de uno de los directores insignes del cine soviético, Andréi Tarkovski. Con la reflexiva interpretación de Donatas Banionis en el papel de Kelvin, y la intensa interpretación de Natalia Bondarchuk como Harey, la historia difiere en determinados aspectos de la original, con un extenso preludio en el que asistimos a la preparación del viaje de Kelvin en la Tierra. También hay diferencias importantes en la parte final del filme, que tiene más de dos horas y media de duración.

Las caracteres propios más importantes del film de Tarkovski son que el tema del contacto con la inteligencia exterior es un tema secundario, mientras que es principal en la novela. Aquí se centra más en el conflicto interno que sufre Kelvin cuando se ha de enfrentar a sus deseos más profundos, representados por Harey. Fundamentalmente, Kelvin es una persona que todavía está doliente después de 10 años del suicidio de su joven mujer, y no se sobrepuesto al hecho. La influencia de Solaris hará que el objeto perdido se reencarne, y los antiguos miedos reaparezcan. Es una historia de conflicto interno, y sin un cierre claro.

El filme se desarrolla lentamente, reflexivamente, y está lleno de elementos simbólico (el caballo, el cuadro de los lobos, el estanque junto a su casa en la tierra) cuyo significado en ocasiones se me escapa. Pero en cualquier caso es una película que también debería ver todo aficionado a la ciencia ficción seria, a pesar de que determinados elementos han quedado técnicamente sobrepasados.

Solaris, 2002

Por algún motivo que desconozco, el para mí sobrevalorado Steven Soderbergh se lanzó a realizar una nueva adaptación cinematográfica de la obra de Lem, contando como reclamo a George Clooney en el papel de Kelvin, y a la encantadora británica Natascha McElhone como Rheya (que es Harey, pero cambiando de orden las letras; por esto he conservado esta última grafía del nombre de la protagonista). Y con estas premisas, la cosa se empieza a estropear. Se empieza a desvirtuar. Porque desde mi punto de vista, Soderbergh elimina mucha de las reflexiones y los temas que el original literario poseía, y lo reduce al conflicto de Kelvin, científico doliente por el suicidio de su esposa gestante, mujer ya madura, nunca más poco más que una adolescente, que explica muchas de las cosas del original. La historia incluye también determinadas alteraciones del final de la historia para llegar a una especie de final feliz, cuando menos discutible.

Desde mi punto de vista, una película prescindible, que no aporta nada a las dos obras anteriores limitándose a intentar hacerla más digerible para los públicos mayoritarios. Cosa que tampoco consiguió. Filme no reconmendable salvo para las más fanáticas admiradoras del actor.

Puesta de sol desde Cabo Formentor

Minutos más tarde de la imagen anterior, el sol se pone por el horizonte que forman el cielo y el Mar Mediterráneo - Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

[Libro] Pálida luz en las colinas

Literatura

Aunque recientemente he encadenado la lectura de una serie de libros con autores japoneses, lo cierto es que este último que comento hoy no tenía que ver en principio con los anteriores. Es un libro de Kazuo Ishiguro, autor que me gustó mucho en Nunca me abandones, y sobre el que decidí en ese momento seguir leyendo alguna de sus obras. Pero a pesar de su origen étnico, japonés nacido en Nagasaki, lo cierto es que desde los cinco años de edad vive en el Reino Unido y escribe en inglés. Así pues no tenía nada que ver… pero ha resultado que sí. Porque volvemos de nuevo a una de las ciudades arrasadas por los bombardeos atómicos, en esta ocasión Nagasaki. No obstante, como veremos a continuación, se trata de una historia muy distinta a la de recientes lecturas.

Pálida luz en las colina
Kazuo Ishiguro
Anagrama Compactos; Barcelona, 1998
ISBN: 9788433966032

La protagonista de la historia, Etsuko, es una mujer japonesa de origen, de cincuenta años, pero que hace tiempo que vive en un ciudad inglesa de provincias. Recientemente ha sufrido el suicidio de su hija mayor, Keiko, que también nació en Japón del primer matrimonio de su madre. Etsuko recibe la visita de Niki, su segunda hija, cuyo padre es inglés. La visita desencadena una serie de recuerdos del verano en el que se encontraba encinta de Keiko en Nagasaki. En una Nagasaki que se está recuperando con rapidez de los desastrosos efectos de la bomba, pero cuyos habitantes conservan el recuerdo del desastre. Un verano en el que ella convive en su modesto piso de recién casados con su marido, un joven ambicioso que busca ascender rápidamente en su empresa, y con su suegro, que temporalmente ha ido para hacerles una visita. El suegro es un viejo profesor tradicional, de los que enseñó a los jóvenes durante el régimen militarista previo a la guerra, y que conserva sus ideas tradicionales, sin entender porque ahora, menos de diez años tras el conflicto, han dejado de ser válidas. Padre e hijo no se llevan mal, pero se tratan con frialdad, lo que oprime a la joven Etsuko, que vive con los miedos propios de la incertidumbre ante su propia maternidad. Miedos que se agudizan al conocer a Sachiko, una joven madre algo mayor que ella, que tiene una hija, muy huraña y solitaria, Mariko. Sachiko vive con la esperanza de que su amante norteamericano, miembro de las fuerzas de ocupación, las lleve algún día a Estados Unidos, donde tendrán una vida feliz. Y de esta forma irá transcurriendo el verano en la ciudad medio en ruinas, medio reconstruida.

La novela es pues más que una historia en sí misma, una reflexión de la madre desencadenada por la visita de su hija menor cuando todavía está de duelo por la muerte de la mayor. La hija mayor, podemos deducir de lo que nos cuentan, nunca se adaptó a la vida en Inglaterra. Aunque deducimos de las actitudes del primer marido que Etsuko no pudo ser feliz con él, no conocemos las circunstancias de su separación y su viaje a occidente. Sólo podemos asumir que las figuras de Sachiko y Mariko vienen a su memoria porque son un reflejo de su propia historia y circunstancias. Independientemente del  resultado de la historia de Sachiko y Mariko, parece que la historia de Etsuko acabó relativamente bien al salir de Japón. Pero no para Keiko, que se vio arrastrada a un mundo al que no se adaptó. Tal vez por eso la actitud de Etsuko hacia Niki es distinta. Y aunque le gustaría tener mayor presencia en la vida de su hija, que reside en Londres le da todo el aire que pide, para evitar perderla del todo.

Me gusta como escribe este autor, incluso en una obra temprana en su carrera como es esta. Los diálogos en Nagasaki se producen con el ceremonioso estilo tradicional de los japoneses,  mientras que los diálogos con Niki son directos, al estilo occidental. Lo cual produce todavía más un contraste que puede ser tanto el de las diferencias entre las dos culturas, como el de las diferencias entre el pasado y el presente. La interpretación del argumento de la historia que he ofrecido en el párrafo anterior es tal y como yo la he visto. Pero he leído por ahí algunas más opiniones extremas en las que supondrían que Sachiko y Mariko no serían unos personajes distintos, sino que realmente serían las auténticas Etsuko y Keiko antes de salir de Japón. No lo sé. Igual me vale una que otra interpretación. En cualquier caso, es una novela distinta, que me ha gustado, y que creo que es francamente recomendable.

Un pero. El título en castellano creo que no se corresponde con el original en inglés, A Pale View of Hills, aunque se parezca. Creo que «la pálida vista de las colinas» es más ajustado a lo que sucede en el libro que la «pálida luz en las colinas».

Música recomendada

Me he enterado de buena mañana en la radio. Hoy cumple setenta ochenta años João Gilberto, músico brasileño autodidacta, que apuntándose a finales de los años cincuenta al movimiento de la bossa nova, y con fuertes influencias jazzísticas, revolución la forma de entender, tocar y escuchar la guitarra (violão). Así que esta tarde he decidido pasar un rato escuchando a este excelente músico.

Arbolada línea del cielo

Quizá los vibrantes colores del atardecer en los Monegros no cualifiquen como "pálida luz en las colinas"; pero me ha parecido adecuada a la entrada de hoy - Canon EOS 40D, EF 200/2,8 USM

[Libro] Planilandia

Literatura

En varios de los libros de divulgación científica que tratan del universo, de su origen, su forma y su composición, se hace referencia siempre al número de dimensiones de que consta este universo. Actualmente, la mayor parte de los científicos y de las personas que tienen una cultura suficiente saben que el universo en que vivimos tiene al menos cuatro dimensiones, tres espaciales y una temporal. Lo cual no quita que determinadas teorías hablen de un mayor número de dimensiones. Aunque no sean observables en la práctica. Pero para explicar ciertos conceptos, se buscan analogías. Y una que es frecuente es plantearse las dificultades de imaginar un espacio con más dimensiones de las que somos capaces de observar, analizando las dificultades que tendría un ser de un espacio con sólo dos dimensiones espaciales, tratando de imaginar y comprender la tercera dimensión espacial, a la que nosotros estamos acostumbrados. Y se hace referencia al libro que voy a comentar hoy, escrito por Edwin A. Abbott en el siglo XIX, y que encontré recientemente de forma casual en una edición de bolsillo, pero muy de bolsillo. De la que se puede llevar en cualquier parte. Ahora os cuento.

Planilandia. Una novela de muchas dimensiones.
Edwin A. Abbott
José J. de Olañeta, Editor, Centellas; Palma de Mallorca, 2011
ISBN: 9788497167048 

El libro es una sátira social dividida en dos partes, que transcurre en un universo imaginario en el que sólo hay dos dimensiones. Es un plano. Los objetos están formado por segmentos, los ‘hombres’ son polígonos, y las mujeres segmentos (líneas rectas les llama, pero tienen una longitud limitada por lo que en realidad son segmentos).

En la primera parte, el protagonista, un cuadrado regular, nos va narrando cómo es Planilandia. Tanto en cómo se percibe la realidad en un universo de dos dimensiones, de una forma rigurosamente matemática, como en la organización social de este universo en el que cuantos más lados tiene una persona y más regular es como polígono más asciende en la escala social. Así que nuestro protagonista, siendo un cuadrado regular no tiene una posición muy elevada en la sociedad, aunque este por encima de la chusma de triángulos isósceles. Que decir ya de las mujeres, que ni siquiera son polígonos, y por lo tanto prácticamente se les niega cualquier posibilidad de pensamiento racional.  El estrato más elevado de la sociedad lo constituyen los círculos, que en realidad no son tales, sino polígonos con un número tan grande de lados que su aspecto es circular. Al mismo tiempo que el cuadrado nos cuenta las carácterísticas de la sociedad de Planilandia, también hace referencia a su legislación y a ciertos períodos trascendentes de su historia.

En la segunda parte, el cuadrado visita otros universos con un número diferente de dimensiones. En primer lugar, mediante un sueño, visita Linealandia, un universo de una sola dimensión, una línea recta, donde se entrevista con el rey, un segmento relativamente largo, a quien no consigue convencer de la existencia de un universo de dos dimensiones. En un momento posterior, es abducido por una esfera, que le lleva a visitar Espaciolandia, nuestro universo de tres dimensiones espaciales. Que un habitante de Espaciolandia contacte con uno de Planilandia con el fin de comunicarle la nueva de la existencia de la tercera dimensión, es un acontecimiento que sucede cada mil años. Y del cuadrado protagonista se espera que haga apostolado para convencer a los habitantes de Planilandia de estos hechos. Pero se habrá de enfrentar a la clase dirigente de círculos, que defienden el statu quo actual que sostiene que sólo son posibles dos dimensiones, y que sólo un ser supremo de carácter divino puede estar por encima de este hecho.

He dedir que el librito, porque esta edición es de tamaño realmente reducido, me ha sorprendido muy gratamente. Y me ha parecido realmente moderno y actual. Por un lado es cierto que tiene utilidad para que el estudiante o el curioso de las ciencias se plantee los problemas y las paradojas de los universos de distintas dimensiones, si bien es cierto que en estos momentos la matemática moderna trata el problema de los espacios multidimensionales con bastante soltura y naturalidad. Pero es que además es una ácida crítica social hacia las sociedades muy estratificadas socioeconómicamente como era la sociedad victoriana de la revolución industrial en el Reino Unido. Y no sólo eso, sino que además pone en solfa los sistemas jerárquicos religiosos que se oponen y reprimen el conocimiento científico que puede alterar la posición de influencia obtenida a través de las proposiciones de sus dogmáticas doctrinas. Y eso que el autor fue teólogo. Hay que decir que publicó el libro originalmente bajo el seudónimo A. Square (un cuadrado, en castellano).

En resumen, una curiosidad que he ido leyendo a lo largo de la semana en ratos muertos, llevándolo en el bolsillo, y que puede ser recomendable sin lugar a dudas.

Recomendación musical

Mientras escribo esto, estoy de lo más animado escuchando el álbum The Way Up del Pat Metheny Group. Un poquito de jazz fusión para alegrar la jornada.

Grande Arche de la Defense

El Gran Arco de la Defense en París es la proyección de un teseracto o hipercubo (una figura geométrica de un espacio de cuatro dimensiones) en nuestro universo tristemente tridimensional - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

[Libro] Nunca me abandones

Literatura

Después de la impresión que me causó la película Nunca me abandones, encontré en una librería la novela de Kazuo Ishiguro, y decidí que tenía que leerla para poder aprehender todos los matices de esta dura y conmovedora historia. Y hecho está. Ahora ya sólo me queda volver a ver la película en versión original y no doblada, para terminar de darle la dignidad que merece.

Nunca me abandones
Kazuo Ishiguro
Compactos Anagrama; Barcelona, 2007
ISBN: 9788433972743

En lo que se refiere al argumento de la narración, vale en líneas generales lo que comenté en la entrada dedicada a la película. El libro se narra en flashback. Kathy H. nos va contando su vida y su relación, un peculiar trío, con sus compañeros del colegio, Ruth y Tommy. Reproduzco, modificado lo que escribí en su día.

Primer acto: Hailsham (años 70) – Conocemos a Kathy, Tommy y Ruth, tres niños de alrededor de once años que estudian en lo que aparenta ser un típico internado inglés, bajo la supervisión de los custodios, en un entorno más liberal de lo que solemos encontrar en este tipo de centros. Los niños viven en un entorno protegido, bien cuidados y alimentados, con supervisión médica, y con actividades que alienta el deporte y la actividad física, así como la creación artística. Al mismo tiempo que van desarrollando sus personalidades y sus relaciones, descubren el amor y el sexo, también van tomando conciencia de que hay algo que «se dice y no se dice». Que no son como los «normales». Que sus vidas tienen un fin. Ser donantes de órganos para que los normales puedan prolongar sus vidas..

Segundo acto: Cottages (años 80) – Ya convertidos en unos adolescentes de 18 años, los protagonistas han abandonado el colegio. Tommy y Ruth son pareja, y junto con Kathy (y otros similares viven en unas pequeñas casas de campo en relativo pero no absoluto aislamiento del resto de la sociedad. Viven su vida entre mitos sobre su destino y sobre como podrán demorarlo. Especialmente, sufren por el mito de que si dos donantes se enamoran reciben un aplazamiento en las donaciones. Al final de este periodo, la pareja que forman Tommy y Ruth entra en crisis, y Kathy opta por dedicarse a ser cuidadora de aquellos donantes que ya han comenzado el proceso de donaciones. Los tres compañeros se separan.

Tercer acto: Donantes (años 90) – En una visita de Kathy a una de las donantes a las que cuida, se encuentra en el hospital con Ruth que ya ha realizado dos donaciones y se encuentra en mal estado de salud. Tras hablar entre ellas, optan por reunirse con Tommy que también ha realizado una donación, aunque se encuentra bien. Retoman la amistad, y Ruth confiesa su interferencia cuando niña en la relación entre sus dos amigos, expresando su lamento. Kathy y Tommy se convierte en pareja y, sintiendo que se amor es verdadero buscan a sus viejos responsables del colegio para conseguir un aplazamiento. Y ahí se encontrarán con la realidad completa de sus vidas, que dejaré que descubra el potencial lector.

Lo cierto es que es en esa visita final a esos antiguos responsables del colegio cuando la novela desvela en toda su crudeza la reflexión sobre la inmoralidad que subyace en la sociedad. En la capacidad para discriminar, para considerar menos que humanos a otros, incluso cuando se sacrifican por todos nosotros. A lo largo de la narración, descubrimos un conjunto de personajes, clones criados para servir como donantes, que tienen sentimientos, inteligencia, anhelos, esperanzas. Tan apenas aparecen personas «normales» en la narración. Sólo algunos cuidadores, y poco más. Sin embargo, ese en esos estremecedores capítulos finales cuando conocemos el paisaje social completo de la sociedad, plenamente distópica, en la que se desenvuelven nuestros protagonistas, con quienes sin duda hemos llegado a empatizar.

Como toda narración situada en una sociedad distópica, mostrar al lector los defectos profundos que presenta la sociedad real, mediante situaciones extremas pero que tienen su punto de anclaje en la realidad. Siempre me han gustado este tipo de narraciones. 1984, Un mundo feliz, El señor de las moscas, Fahrenheit 451, La naranja mecánica, Los hijos de los hombres,… son algunos ejemplos claros. Pero en la novela de Ishiguro todo es más sutil. Sabemos que algo es diferente. Sabemos que es una historia alternativa a la real de finales del siglo XX. Pero todo tiene aspecto de normalidad. De cotidianidad. Sólo al final somos plenamente conscientes de hasta que punto se nos está presentando una sociedad inmoral, viciada, en la que no se sabe si merece la pena vivir…

Una lectura que me ha impresionado y me ha emocionado. Y que recomiendo sin lugar a dudas. Lo mismo que recomendé su adaptación cinematográfica, quizá algo inferior, pero plenamente fiel al relato y al espíritu del relato.

Un cementerio en la población costera de Ilfracombie, en la costa de North Devon, Inglaterra; un rincón como cualquier otro de los que recorren los protagonistas de la novela - Fujifilm Finepix F10