[Libro] La princesa de hielo

Literatura

Definitivamente, si existe lo que se llama el bloqueo del escritor, también existe lo que se llama el bloqueo del lector. Comentaba hace unos días el fenómeno de los libros que, independientemente de su calidad, se me atragantan. En esta ocasión parecía que iba entrando en otro fenómeno que me sucede que es el bloqueo como lector. De repente, entro en una situación en la que me cuesta horrores concentrarme ante un libro y seguir adelante. La solución suele ser una lectura intrascendente y sencilla. De consumo fácil y digestión sencilla. Literatura de evasión. Aprovechando una oferta en Amazon hace unos días, en la que debido al lanzamiento de la última novela en España del último caso de Erica Falck según Camilla Läckberg, cogí dos libros de esta autora en formato electrónico por poco dinero. Y el primero de ellos, que es el primero de esta serie de libros policiacos, es el que comento hoy. Os recuerdo que hace unos meses fui viendo las adaptaciones televisivas de las aventuras del personaje.

La princesa de hielo
Camilla Läckberg; traducción de Carmen Montes
Maeva, 2007
Edición electrónica

Stadshus

La prota, Erica Falk, tiene su apartamento en Estocolmo, aquí es «stadshus» o ayuntamiento.

Erica Falck es escritora. Escribe biografías de figuras femeninas de la literatura sueca. Ha perdido a sus padres recientemente y se encuentra en Fjällbacka, pequeño pueblo costero donde nació, poniendo en orden la casa y las cosas de sus padres. Y en un momento dado, descubre el cadaver sin vida de Alex, la que fue su amiga de la infancia, aunque se distanciaron al principio de la adolescencia. Con la apariencia de un suicidio, pronto se pondrá de manifiesto que es un asesinato, sobre cuya investigación se tomará especial interés el policía Patrick Hedström. Que además siempre ha tenido un «especial interés» por Erica. Esta decide varias cosas. Que no quiere vender la casa de sus padres, lo que le enfrentará a su hermana y su cuñado, que quiere escribir sobre la vida de Alex, lo que la hará entrometerse en la investigación del asesinato, y que Patrick también despierta un «especial interés» en ella, lo que hará entrometerse todavía más en la investigación. Investigación que se complicará cuando uno de los alcohólicos «oficiales» del pueblo, y que aparentemente mantenía una relación con Alex, aparezca muerto ahorcado.

Estamos ante el típico best seller de novela de crimen y misterio, siguiendo esta moda que ha puesto de actualidad a los autores nórdicos. Lo cierto es que estamos ante una lectura fácil. De fácil digestión, como he dicho antes. Erica adopta en la historia más que un papel activo y decisivo en la investigación, el punto de vista de la persona corriente de la calle. Tiene preocupaciones similares a cada hijo de vecino. Y supongo que eso provoca la empatía de los lectores. De hecho, como novela de intriga es tramposa. Sabes en todo momento que los personajes tienen más información que la que la escritora suministra al lector. Por lo tanto, no estamos ante el juego de intentar descubrir quién es el asesino. Pero los personajes, como ya he dicho generan razonable empatía y la lectura avanza rápida y cómoda.

Skeppsholmen

Y aunque Estocolmo también tiene ambiente marinero, aquí una vista desde Skeppsholmen, parece que añora las costas de su natal Fjällbacka.

Dicho lo cual, el libro «goza» de algunos de los defectos de otras obras de autores nórdicos más o menos famosos. Es excesivamente larga. Sin econonía alguna en las descripciones, me pregunto para qué narices será importante que te explique el recorrido que hay que hacer para ir desde un lugar a otro de la ciudad de Gotemburgo, cual réplica del navegador de Google Maps. Y otros detalles similares. Probablemente, podría haber ganado la misma historia, que no está mal aunque es relativamente previsible, con un poco más de agilidad, de concisión, y dejando al lector que participe más activamente de la resolución del caso. Un aprobado holgado, pero en absoluto una obra notable. Probablemente, la novela que la acompañaba me la meriende a continuación para dejar de lado estas historias y, si se me ha pasado el bloqueo del lector, pasar a lecturas más estimulantes.

Skansen

Que tal vez tenga casitas de madera típicas como estas que vemos en el parque etnológico de Skansen, también en la capital sueca.

[Cine] Tren de noche a Lisboa (2013)

Cine

Tren de noche a Lisboa (Night Train to Lisbon, 2013), 2 de mayo de 2014.

La entrada dedicada a esta película tendría que haber ido antes que la que comenté el lunes, porque la vi antes, pero quise darle la oportunidad de ver en vídeo la versión original con subtítulos por si se podía salvar algo. Porque estamos ante una propuesta multinacional europea de Bille August, un director danés con alguna propuesta interesante, que llama la atención por su ambicioso reparto. Pero que a la hora de la verdad ya adelanto que nos dejó bastante fríos.

Raimond Gregorius (Jeremy Irons) es un profesor de instituto en Berna, con una vida anodina y gris, que en un día de lluvia salva de la muerte a una joven que iba a tirarse desde uno de los puentes de la ciudad. La joven desaparece y él se queda con su gabardina, en la que encuentra un libro con la historia de un médico portugués fallecido casi treinta años atrás, y unos billetes de tren a Lisboa. Gregorius los aprovechará y decidirá desentrañar el misterio tras la historia del médico portugués, en los años de represión y revolución que acabaron del final de la dictadura en Portugal.

Puente sobre el Aar

Este puente sobre el río Aar, en Berna, es el lugar donde la suicida portuguesa intenta tirarse… no es una gran foto, pero es la más clara que tengo del lugar.

Estamos ante una historia muy similar a otras que se han contado. En un ambiente de clandestinidad, o espionaje, o revoluciones, se conforma un triángulo amoroso que interferirá con las actividades más o menos clandestinas de los protagonistas. La cuestión es que la película no aporta realmente nada nuevo al tema, se limita a pasearnos por las típicas calles lisboetas, salvo un ratito al principio que nos pasea por los soportales de las típicas calles del casco viejo de Berna, y a narrarnos con gran frialdad y personajes más o menos estereotipados la historia triangular de romance y revoluciones. El problema es que ni los dos catetos ni la hipotenusa del triángulo nos interesan gran cosa, ni entendemos a que viene tanta alaraca. Poca empatía con los personajes, digo, y una historia bastante previsibles que nos mantuvieron un poquito aburridos durante las casi dos horas de metraje. Me hice con una copia en versión original para verla en casa, pero ni por esas.

El caso es que uno de los ganchos importantes del filme es su reparto. Además del mencionado Irons, tenemos la presencia de gentes como los británicos Charlotte Rampling y Christopher Lee, la sueca Lena Olin, la alemana Martina Gedeck, el suizo Bruno Ganz, la más joven y actual francesa Mélanie Laurent, y otros actores menos conocidos de otras nacionalidades, principalemente británicos y portugueses sino me he fijado mal. Muchos intérpretes que nos han deleitado con buenos trabajo en diversas ocasiones, pero que en esta no bastan para sacarnos del aburrimiento.

Película claramente fallida, pretenciosa, con una historia que no nos llega a emocionar ni a interesar en ningún momento, y en el que particularmente queda ridículo el personaje de la presunta suicida. Una decepción.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Jardim de São Pedro de Alcântara

Y mira, oye, sin pensárselo dos veces, va el tipo, coge los billetes del libro, toma el tren y aparece como quien no quiere en la estación del Rossio y en los jardines de São Pedro de Alcântara. De tirón. Como si alguna vez hubiese habido semejante tren.

[Cine] Kaze Tachinu (風立ちぬ) (2013)

Cine

Kaze Tachinu (風立ちぬ) (2013), 25 de abril de 2013.

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada en castellano y por ello conserva su título original. En la cartelera española es posible encontrarla en versión doblada bajo el título El viento se levanta, mientras que según tengo entendido en buena parte de la América hispanohablante ha optado por el título Se levanta el viento.

Nos dice Hayao Miyazaki, gran maestro del cine de animación, que esta es su última película como director. Que se retira. Que está mayor. Que su vista ya no es lo que era. Y se despide con una adaptación de una de sus historietas sobre la vida del ingeniero aeronáutico Jirō Horikoshi, la cual a su vez está inspirada en una novela corta de Tatsuo Hori. Es por lo tanto una mezcla de la realidad de la vida de Horikoshi y la ficción que nos cuenta Hori en su novela.

La película nos cuenta los años de juventud del ingeniero aeronáutico Jirō Horikoshi, un inquieto y despierto joven que entró a trabajar en Mitsubishi tras su paso por la universidad, y fue el responsable de varios aviones de combate japoneses que intervinieron en la Segunda Guerra Mundial, entre ellos el famoso Zero. En paralelo, y esta es la parte relativa a la ficción de la novela, tras un encuentro fugaz con la niña Nahoko Satomi durante el gran terremoto de Kanto de 1923, la volverá a encontrar años más tarde durante unas vacaciones en un refugio de montaña, enamorándose ambos jóvenes intensamente, y comprometiéndose, a pesar de que Nahoko advierte a Jirō que está enferma de tuberculosis, como lo estuvo su madre, ya difunta.

La película levantó desde el principio gran expectación. Miyazaki es uno de los grandes nombres de la animación mundial. Sus películas, junto con otras del Studio Ghibli del que forma parte, están entre mis favoritas de este género. Películas divertidad, imaginativas, sensibles, con compromiso social con los valores de paz y respeto por el medio ambiente. Sin embargo, estamos ante una película cuyo «héroe», cuyo personaje principal es un ingeniero al que se deben la concepción de máquinas de destrucción y muerte. Lo cual ha levantado no poca polémica.

Aeródromo de Monflorite

A mí no me gustan los aviones de guerra. Ni aun los de la película. Prefiero los airosos veleros sin motor como estos que descansaban en 1996 sobre la antigua pista del aeródromo de Monflorite.

Tras haber visto la película, y pensando por mi mismo, llego al convencimiento de lo siguiente. Primero, no es una película infantil. A pesar de que Miyazaki no renuncia a mantener los rasgos infantiloides de sus personajes, incluso de adultos, los temas a tratar son para una reflexión madura. Segundo, no traiciona sus mensajes antibélicos y medioambientales. Es cierto que la historia termina justo cuando comienza el gran conflicto armado. Pero a mi modo de ver, la historia de amor con Nahoko, ficticia, es una gran metáfora sobre un ideal, un país, un modo de ser o pensar, que están condenados, que van a desaparecer en medio de la vorágine bélica. Algunas escenas del final así lo indican. Nada de lo que es bello en los años jóvenes y productivos del protagonista va a sobrevivir. Estamos ante una última película, salvo arrepentimiento posterior, y estamos ante una película llena de nostalgias, llena de reflexión sobre mundos reales o idealizados que se acaban.

La película no carece de crítica o de compromiso social. Se exponen los contrastes de la confusa sociedad japonesa. Se van a construir y volar los más adelantados aviones de guerra, pero son desplazados al aeródromo en carros de bueyes. Hay un desarrollo de la industria y la tecnología, pero hay un gran impacto de la gran depresión con muchas personas pobres en el país. Se quiere ser un país moderno, una potencia, pero las casas de madera de las grandes ciudades arden con facilidad y con gran destrucción ante los fuegos ocasionados por el terremoto. Un adelanto de lo que sucederá luego durante los grandes bombardeos con bombas incendiarias a las grandes capitales japonesas en la guerra. Se construyen bellos aviones, pero se nos advierte que ninguno volverá. Es una película, por lo tanto, en la que se ponen sobre la mesa una serie de temas serios sobre un período difícil de la historia japonesa.

Y se hace con delicadeza, entre las ensoñaciones del protagonista, entre las terriblemente bellas imágenes del terremoto, en los contrastes en su visita a Alemania, en esos personajes reales o imaginarios que van poniendo sobre aviso al protagonista del triste destino que se cierne sobre sus creaciones, su vida o su país.

De las críticas que se le han hecho a la película, es cierto que una que comparto y me sorprendió es la del carácter de los personajes femeninos. En las películas de Miyazaki, con frecuencia son las mujeres los personajes importantes, proactivos y definitorios de las ideas del autor. Son las que ponen freno a la violencia, son las sanadoras, son las que buscan la integración con la naturaleza, frente a la agresividad y el instinto predador o destructor del hombre. Aquí tenemos algún guiño a eso. La ficticia hermana del protagonista convirtiéndose en médica, con su carácter, es un reflejo de ese tipo de personaje femenino. Pero tan apenas tiene importancia en la historia, podría ser incluso prescindible. Y Nahoko, y el romance con Nahoko, es una gran metáfora, desde mi punto de vista.

Considerado todo lo anterior, no estamos probablemente ante una de las grandes obras de Miyazaki. No alcanza los niveles de Nausicaä, de Mononoke, de Chihiro,… No alcanza el dramatismo de los tiempos de guerra  y el antibelicismo de su compañero en el Studio Ghibli, Isao Takahata, en 火垂るの墓 (La tumba de las luciérnagas). No tiene el sentido de aventura y romanticismo de Porco Rosso en dentro del tema aeronáutico. Pero es una buena película. Y es que estamos en lo que estamos. A los genios siempre les exigimos más que a los demás. Y si no nos dan una genialidad tras otra, parece que nos fallan. Pero no. Simplemente son humanos. Y no deja de ser una buena película. Y convenzámonos, aunque sea de dibujos animados, es una película para adultos. Adultos con capacidad para pensar.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****
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Estas idílicas pistas fueron convertidas por la especulación en un feo aeropuerto sin sentido,… pero nos queda el recuerdo. Yo volé alguna vez de pasajero en uno de estos.

[Cine] Safety Not Guaranteed (2012)

Cine

Safety Not Guaranteed (2012), 14 de abril de 2014 (marzo de 2013).

Peculiar la situación de este fin de semana. Imposible por primera vez en mucho tiempo disponer de un rato para ir a las salas de cine. Parecía que esta semana no tocaba comentario. Más teniendo en cuenta que entre semana tampoco parece probable que tenga ocasión de escaparme a las salas. Pero…

Uno de mis sitios de referencia para tomar decisiones sobre qué película ir a ver, cuando no tengo una preferencia clara en el momento del estreno, es consultar la crítica de loqueyotediga.net. Herederos del ya desaparecido programa de cine de la Cadena Ser, El cine en la SER o El cine de Lo que yo te diga, durante años las críticas de Teófilo el Necrófilo fueron un referente. Creo que siempre fue el crítico de cine con más concordancia con mis propios gustos que he tenido oportunidad de leer. Aun hoy en día, reducido el equipo de Lo que yo te diga a su espacio en internet, Las favoritas de Teo siguen siendo una referencia para saber que ir a ver cuando no lo tenemos claro.

Dicho lo cual, la semana pasada aparecía entre los estrenos que merecían su inclusión en Las favoritas esta película que os traigo hoy, dirigida por Colin Trevorrow. La cuestión es que cuando leí la reseña que hizo el equipo de Lo que yo te diga me sonó muy familiar. Una tremenda sensación de déjà vecu. La película no se ha estrenado en Zaragoza, lo cual ya empieza a ser tristemente habitual, pero me puse a investigar y descubrí porqué me resultaba tan familiar. La película, de 2012, ya fue estrenada en televisión por Canal Plus Xtra en marzo de 2013. ¡Hace más de un año! Canal Plus Xtra incluye entre su programación películas de cine que se puede calificar como «cine independiente» o «cine de autor» o una mezcla de ambos. Que cada uno entienda cada uno de los conceptos como quiera o pueda. Muchas veces películas que no han sido estrenadas en salas comerciales en nuestro país. Y esta es una de esas. Que paradójicamente, por lo que entiendo por su inclusión en las críticas de la semana pasada de la página web mencionada, ha sido estrenada en alguna sala del país un año después de su paso por la televisión de pago. En versión doblada también con el título traducido, Seguridad no garantizada. Kafkiano.

Los Bañales (Paisaje)

El sábado hice con unos conocidos un viaje en el tiempo. A dos mil años atrás.

Ayer domingo por la noche la volví a ver en casa. Dura menos de hora y media, y garantizaba que después de cenar la podía ver y acostarme a una hora decente. No sabía incluirla aquí como estreno, pero al final he decidido que sí. Hay que acostumbrarse a que los estrenos cinematográficos, tal y como evoluciona el negocio del cine, cada vez van a adoptar formas más variadas.

La película nos cuenta la historia de Darius (Aubrey Plaza), una chica que entra a trabajar como interna en la redacción de una revista. Su primer trabajo de campo es la realización de un artículo en Ocean Shores sobre un tipo que busca un acompañante para un viaje en el tiempo. Trabajará con el cínico Jeff (Jake Johnson), quien propone el reportaje como excusa para volver a la ciudad donde de joven tuvo una aventura con una guapa chica que le impactó en el recuerdo. Y con otro interno, el tímido y virginal Arnau (Karan Soni), incapaz de mantener relaciones normales con casi nadie, y menos con las chicas. La perspicacia de Darius le permitirá localizar, establecer relación y empatizar con Kenneth (Mark Duplass), el futuro viajero en el tiempo. No sabe si está chiflado o va en serio. Pero sí sabe que ella tiene un motivo para viajar al pasado, cuando perdió a su madre, y que Kenneth tiene un motivo para hacerlo, cuando perdió a su novia.

La película tiene un tono de comedia con algún tinte de tono dramático. En realidad estamos ante una película casi coral, en el que cada uno de los cuatro personajes mencionados tiene que resolver algunos problemas en sus relaciones con el mundo y consigo mismos. Si realmente es además una película de ciencia ficción, es decir, si hay un viaje en el tiempo, o si Kenneth es un mero chiflado, es algo que tendrá que descubrir el espectador a lo largo del filme. En cualquier caso, esta panda de tipos raros acaban siendo entrañables, y descubres que la película te sabe a poco, que se te pasa volando y que has pasado un rato muy entretenido.

Los Bañales (Acueducto)

Estuvimos en el paraje de Los Bañales a la hora de la puesta del sol, donde hay un yacimiento arqueológico romano de cierta importancia.

Todo el reparto hace una buena labor, aunque la base de la película es la capacidad de Plaza para ir haciendo creíbles las situaciones a priori más disparatadas, y sobretodo el buen rollo que plante con Duplass, que siendo protagonista sale menos que los demás, pero sus apariciones están muy inspiradas. Mención a la pequeña pero significativa aparición de Kristen Bell, la añorada Veronica Mars, que viene a suponer un punto de inflexión en la historia.

En resumen, una película muy entretenida, que te deja con muy buen sabor de boca, que te hace pensar un poquito sobre la naturaleza humana, y que te acaba convenciendo que las comedias románticas no tienen porqué ser eso que habitualmente te proponen en la cartelera, y que los amores con un toque fantástico no tienen porqué ser horteras y sólo aptos para adolescentes sin seso. Sobre si llegará a ser una pequeña obra de culto como dicen los chicos de Lo que yo te diga, ya no me atrevo a apostar. Pero si ha llegado a la cartelera de tu ciudad, puede ser una buena opción para los días de fiesta de esta semana santa.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Los Bañales (Paisaje)

Yo ya conocía el lugar, pero la tarde fue agradable, y el paseo estuvo bien. Y la luna creciendo, anunciando la fase de luna llena del miércoles en la que habrá eclipse de luna. La luna roja le llaman en la prensa de forma bien efectista. Brrr…

[Cine] The Grand Budapest Hotel (2014)

Cine

The Grand Budapest Hotel (2014), 21 de marzo de 2014.

Esta película la vimos en versión original subtitulada y por ello conservo su título original en inglés. Podéis encontrarla en la cartelera española con el título literalmente traducido al castellano de Gran Hotel Budapest.

Ganas teníamos de ver esta película de Wes Anderson. Muchas ganas. Después de esa maravilla de hace un par de años sobre amores preadolescentes, y otras reflexiones, con una estética y una música absolutamente deliciosas, y que nos alegro el verano de ese año, estábamos muy interesados en ver que nuevas historias nos tenía que ofrecer este personal director. Y lo hace tirando del material escrito del austriaco Stefan Zweig, escritor profundamente antifascista, a partir del cual elabora un mundo alternativo para una comedia con un poso de profunda tristeza y melancolía, acorde al carácter del escritor.

Petersfriedhof - Salzburgo

Empecemos el acompañamiento de esta entrada con una vista del Petersfriedhof de Salzburgo, ciudad austriaca a la que bien se puede parecer la ficticia Lutz de la República de Zubrowka, que puede ser una alternativa a la república austriaca de entreguerras antes del «anschluss».

A través de un largo y doble flashback, un viejo escritor, que podemos considerar álter ego de Zweig (Tom Wilkinson / Jude Law), se nos cuenta la historia de M. Gustave (Ralph Fiennes), concièrge del Grand Budapest Hotel, hotel balneario de montaña situado en un país ficticio que podemos reconocer como centroeuropeo, uno de los restos del antiguo imperio austriaco, y que se encuentra bajo la amenaza de invasión de un enemigo militarista y dictatorial. M. Gustave , que también ofrece «servicios especiales» a ricas ancianas damas de alta alcurnia, eacoge bajo su protección y enseñanzas a Moustafa Zero (F. Murray Abraham / Tony Revolori), un joven refugiado de los genocidios de extremo oriente de unos años antes, y que ha sido contratado de botones del hotel. Tras la muerte de una de sus ricas ancianas, Madame D. (Tilda Swinton), M. Gustave hereda un cuadro pero se pone en contra a toda la familia de la anciana, especialmente a Dmitri (Adrien Brody) y su matón Jopling (Willem Dafoe). Comenzará aquí una serie de peripecias y enredos, entre los que no faltará la historia de amor del joven Zero con la joven repostera Agatha (Saoirse Ronan), que colaborará con su amado y con Gustave por llevar la justicia en un mundo que se vuelve cada día más feo y oscuro. Una justicia y una alegría que quizá no estén destinadas a durar mucho.

Anderson repité en esta película muchas de las fórmulas que nos ofrecía hace dos años. Una estética chiclé de colores intensos, saturados, encuadres en los que juega constantemente con la simetría, la inspirada banda sonora de Alexandre Desplat, también siguiendo el camino abierto con anterioridad, todo para contarnos una fábula de profunda melancolía, disfrazada de comedia. Estamos ante un mundo que desaparece, un mundo en el que las formas, la belleza, el saber estar importaban, y que da paso a un mundo gris, chapucero, violento. El símbolo de la decadencia de los antiguos regímenes, con su particular sentido del honor, frente a los totalitarismos del siglo XX, con su violencia, con su fealdad. El color diferenciados frente a lo gris indistinto. Una historia de amor a múltiples bandas, con un profundo toque de amargura, que sorprendentemente sentimos mucho más actual de lo que pensábamos. Una película que gana en el recuerdo, una vez que sales de la sala de cine.

Zugspitze

De la misma forma que los Alpes tiroleses podrían ser el lugar donde encontráramos el Gran Hotel Budapest, no muy lejos del Zugspitze, en la frontera del país invasor.

Todo ello aderezado por un reparto muy coral, en el que aparecen muchas caras conocidas que no detallaré aquí por evitar ser prolijo, de las cinematografías alemana, norteamericana, francesa y especialmente británica.  Tan numeroso el reparto que algunas apariciones parecen no pasar de ser simpáticos cameos. Indudablemente el peso de la función recae en las espaldas de un inspirado Fiennes y el joven Revolori. Pero todos ellos contribuyen al buen trabajo general.

Después del atracón de películas oscarizables, que nos dejó la sensación de que había mucho buen trabajo pero poca personalidad, aquí nos encontramos con una obra que reúne diversas características, oficio, estética, personalidad, y que sin embargo no imaginamos en los saraos de los premios. Y que por lo tanto, no necesariamente el mejor cine, o por lo menos el que más nos puede satisfacer intelectual y emocionalmente, no está en las luminarias holywoodienses.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Columna de la Victoria - Múnich

Y quizá los ejércitos invasores llegaron desde una ciudad similar a Múnich, con su columna de la victoria similar a otras que los prusianos colocaron por diversos sitios de la geografía alemana. Cierto que le llaman «friedensengel», «ángel de la paz», pero a mí me sigue pareciendo sospechosamente similar a la «siegessäule» de Berlín, y a las efigies de Niké, la Victoria. Es decir, un monumento guerrero.

[Cine] Her (2013)

Cine

Her (2013), 22 de febrero de 2014.

Nos fuimos a ver hace unos días una más de las película que han llegado esta temporada con aureola de premios, una de las candidatas al premio gordo de los oscars, aunque no aparece bien situada en ninguna quiniela. Dirigida por el personalísimo Spike Jonze, mi primera noticia de esta película hace unos meses fue cuando hubo una moderada polémica por no haber aceptado la candidatura a los premios a Scarlett Johansson, que pone su personal voz en la película pero no su imagen.

La película trata de un escritor en un futuro próximo, Theodore (Joaquin Phoenix), escritor de cartas de unas personas a otras, para transmitir sentimientos o noticias personales y esas cosas, que se encuentra en deprimido por su separación e inminente divorcio de Catherine (Rooney Mara), de quien está profundamente enamorado. Tan apenas se relaciona con gente, más allá de una simpática vecina, Amy (Amy Adams) y su pareja. En un momento dado, compra un nuevo sistema operativo para sus aparatos informáticos, un sofisticado sistema de inteligencia artificial, con voz de mujer, que responde al nombre de Samantha (Scarlett Johansson). Y comenzará una historia de relación con Samantha, que llegará a tener un carácter romántico e incluso sexual.

Paisaje suburbano

Hoy estoy con espíritu de contradicción, frente a la ciudad hipermoderna y con rascacielos de la película, a mí me da por el paisaje, cutre, de los suburbios de las ciudades.

Cuando salimos del cine, el pequeño grupo que conformábamos estuvimos un rato sin comentar gran cosa. De lo primero que hablamos es si se podía incluir la película dentro del género distópico o simplemente como una película de anticipación ante un futuro probable, o al menos posible. Conforme fuimos entrando en conversación, los dos varones del grupo coincidimos en que no veíamos como, con los datos recibidos durante el largometraje, podíamos considerar verosimil la relación que el protagonista mantiene con Samantha. Y más nos sorprende la generalización de la situación al conjunto de una sociedad. No conseguimos vencer el escalón de «suspensión temporal de la incredulidad», lo cual lastró nuestra percepción de la película. El subgrupo femenino tenía una posición dividida ante la película. Desde quien se había aburrido hasta quien consideraba que había propuestas interesantes. La comparación con la serie británica Black Mirror, surgió, como ha surgido posteriormente en otros entornos.

Realmente estamos ante una película que plantea una serie de temas realmente muy interesantes. Desde la relaciones permanentes entre hombres y mujeres, el problema de la soledad, la falta sensación de compañía que pueden producir las tecnologías de la comunicación en su faceta de redes sociales, el futuro de la evolución de los sistemas de información y las tecnologías de la comunicación… muchas cosas. Había mucho material sobre el que tirar. Pero entre la incredulidad, la modorra en la que cae en algunos momentos la acción, y el ambivalente final (digo ambivalente porque no nos pusimos de acuerdo en interpretarlo como esperanzador o desesperanzador), no acabamos de quedar satisfecho. Yo no quedé satisfecho, puesto que me pareció un filme muy por debajo de las expectativas creadas.

Paisaje suburbano

Frente a las gentes, los coches, las tecnologías superavanzadas, ese mundo indefinido entre la naturaleza y el artificio urbano.

Me generan problemas también las interpretaciones. Puedo entender cierta inexpresividad en el personaje protagonista debido a la anhedonia propia del estado depresivo casi permanente en el que está sumido, en algunos momentos casi con características de depresión endógena más que reactiva. Como dijo una de nuestras acompañantes «normal que su ex se divorciase de él, por triste y aburrido». Pero es que aparte de eso, no consigo conectar en ningún momento con sus problemas. No consigo empatizar con el personaje. Y lo de la voz de la Johansson, pues me parece que no está mal, pero no es para tanto. Curiosamente lo que más nos hizo gracia fue la cita a cieras con  Olivia Wilde, o el chat de voz con la sexykitten con voz de Kristen Wiig.

Resumiendo, película que tenía muchas proposiciones muy interesante, muchos temas interesantes que tratar, pero que no consiguió engancharnos y, como ya he dicho, muy por debajo de las expectativas que había despertado. Tampoco la vimos un producto tan machista como se ha comentado por ahí. Por cierto, que surgió en la cerveza de después el comentario de una película que vimos dos de los que allí estábamos hace unos años, Lars and the Real Girl (Lars y una chica de verdad), primera película que recuerdo de un Ryan Gosling, que no iba de macizo, y que toma alguno de los temas de la película que nos ocupa hoy, y que nos gustó bastante.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Paisaje suburbano

Curiosamente, no carente de su estética en su cutredad. Bueno… me ha dado por ahí. Tampoco me toméis muy en serio.

[Cine] The Broken Circle Breakdown (2012)

Cine

The Broken Circle Breakdown (2012), 20 de febrero de 2014.

Conservo el título original de la película por haberla visto en su versión original en neerlandés subtitulada en castellano. La versión doblada que se puede encontrar en la cartelera española ha recibido el nombre de Alabama Monroe.

Difícil condensar en pocos párrafos las sensaciones que me ha producido esta película belga dirigida por Felix Van Groeningen. Es una de las candidatas al óscar a la mejor película de habla no inglesa, y de las tres que he visto yo, las tres excelentes y que superan a bastantes de las candidatas a la categoría de mejor película en lo absoluto, es la que más me ha emocionado. No sé si es la mejor, pero sí la que mejor ha llamado a la puerta de mis sentimientos y mis pensamientos.

La película nos cuenta la historia de una pareja, el músico de bluegrass Didier (Johan Heldenbergh) y la joven que lleva un establecimiento de tatuajes Elise (Veerle Baetens), que caen perdidamente enamorados el uno del otro a pesar de sus diferencias de convicciones y caracteres. El uno es un escéptico perdidamente romántico; la otra tiene profundos convencimientos místicos o religiosos aunque vive la vida muy consciente de las realidades materiales del mundo. De sorpresa les llega una hija Maybelle (Nell Cattrysse), y la vida feliz de la familia se verá profundamentamente alterada cuando a la niña, poco después de su sexto cumpleaños, le diagnostiquen una agresiva leucemia.

Beguinaje (Beginhof) de Lovaina

Nos trasladamos a Bélgica para ilustrar esta entrada. Aquí vemos el «beguinage» o «beginhof» de Lovaina, comunidad de mujeres muy religiosas propia de los Países Bajos y Bélgica que vivían en una especie de comunidad.

Esta película es importante por varios motivos.

Por sus temas. El amor, la enfermedad infantil, el sentimiento religioso, la ética de la investigación científica, las diferentes visiones del mundo que tiene que compartir las parejas, la respuesta personal ante la adversidad,… todos ellos perfectamente integrado en un todo.

Por su guion y puesta en escena. Un guion no lineal que nos cuenta en paralelo un pasado, el inicio de la relación, y un presente, la enfermedad de la niña, que luego a mitad de metraje se convierte en un pasado frente a un nuevo presente, la resolución de la difícil situación a la que llega la pareja.

Por su banda musical, absolutamente transcendente, no sólo por su calidad, basada en temas de bluegrass, sino por que forma parte de los diálogos, de lo que se cuenta o de los que se dicen los personajes. El título original de la película tiene que ver con una de las canciones que suenan, un himno cristiano adoptado por la música bluegrass, Will the Circle be Unbroken?. Absolutamente necesario entender lo que dicen las letras, o que estas estén subtituladas.

Por el modo de presentar la época y el lugar, que da lugar a que en un momento «confundamos» en nuestra mente las llanuras de Flandes con las regiones bañadas por el Misisipí en Estados Unidos.

Y todo ello aderezado por la interpretación de dos protagonistas en estado absoluto de gracia que nos encantan, nos enamoran, nos conmueven y nos parte el corazón. Es decir, te contagian con naturalidad el estado de ánimo que tan creíblemente transmiten en cada momento de la película a sus personajes.

Ya he dicho que es una de las películas que más me ha conmovido en los últimos tiempos. Para mí es una merecedora de premios, puesto que ha sido capaz de contarme más cosas y de hacerme sentir más cosas que buena parte de las películas candidatas a premios de esta temporada,… juntas. Llevo dos días que no escucho más que la banda sonora de la película o, alternativamente, mi cantante y grupo de bluegrass favoritos, las grabaciones de Alisson Kraus and The Union Station. Y que conste que hay una paradoja monumental en el amor del protagonista por este tipo de música. A no perdérsela. Hoy no he conseguido hacer una entrada breve.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****
Canal en Brujas

Los canales en Brujas, ciudad anclada de alguna forma en el pasado,… o en el turismo más masivo y agobiante. Según como te la encuentres.

[Libro] El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas

Literatura

Después de haber leído la última novela de Haruki Murakami, y aunque me gustó, me quedó la sensación de haber leído una obra de las obras que menos se adapta a lo que se espera del autor japonés. Esas combinaciones entre los fantástico y la realidad en las que se mueven sus solitarios personajes masculinos y sus fascinantes mujeres. Y decidí compensarlo leyendo una de sus novelas más antiguas, en la que abundan los elementos fantásticos o de realidades alternativo.

El fin del mundo y un despiadado país de las maravillas
Haruki Murakami; traducción de Lourdes Porta
Tusquets Editores, 2009
Versión electrónica, 2013

Devórame

Aprovecho una entrada en la que nos movemos por una ciudad e Tokio alternativa, para mostrar unas fotografías de una Zaragoza, que de alguna forma me pareció ese sábado por la mañana como de un universo alternativo.

A capítulo alternos se nos van contando dos historias. La del despiadado país de las maravillas en las que en un Tokio alternativo, un hombre del que desconocemos su nombre trabaja para una organización cuasigubernamental que se dedica a procesar información, y que recibe un encargo de un extraño científico que esconde su laboratorio en las cloacas de la ciudad, amenazado por una organización criminal alternativa, los semióticos, y por los extraños tinieblos que viven en la oscuridad del subsuelo tokiota. Como consecuencia de este encargo todo el mundo de este hombre se verá, acomodado en su soledad de divorciado, se pondrá patas arriba, con la única luz de una interesante bibliotecaria que le ayudará a intentar recomponerlo. En paralelo, un hombre sin nombre también llega a una extraña ciudad, el fin del mundo, rodeada de una alta muralla, donde será despojado de su sombre, que tiene una personalidad propia, y donde recibirá el encargo de leer los sueños guardados en los cráneos de unicornios muertos. Ayudado por una interesante bibliotecaria que, lamentablemente, como el resto de los habitantes de la ciudad, vive feliz y en paz y serenidad, pero carece de corazón. El lector no tardará en sospechar que ambas historias forman parte de un todo, y están muy íntimamente relacionadas.

Sex Shop

«Armado» de la Leica M2 con un el veterano y sencillo pero eficaz Leitz Elmar 50/3,5, con un carrete de saturados negativos en color Kodak Ektar 100, nos movimos bajo una lluvia fina e intermitente, poco habitual en la ciudad.

En esta novela de 1985, sí que estamos ante el Murakami que uno espera, el del realismo mágico, o simplemente fantasía, con toques de ciencia ficción o anticipación, el de los hombres solitarios y con problemas, el de las mujeres enigmáticas y fascinantes, el de las ricas metáforas, el de la música que impregna sus obras, y no sólo la de jazz,… Un novela que bajo la forma de novela negra con tonos de humor no meno negro en ocasiones o de obra de franca fantasía, nos lleva a una reflexión sobre los conceptos de identidad, de la emoción, de la soledad, de las relaciones entre personas y con las mujeres, el de los mundos ficticios que construimos quizá para huir de una realidad que no siempre nos gusta o nos acomoda. Una novela que sigue estando presente una vez que termina su lectura y en la que por apasionante y atrapadora que resulte su trama, es sólo un excusa para explorar una serie de conceptos y sentimientos. Una novela en lo que no importa es el final, relativamente previsible, sino el camino. Un camino lleno de imágenes e imaginaciones muy ricas.

Yo me lo he pasado bomba. Pero ya se dice de Murakami que o lo adoras o lo aborreces. Adivinad en que posición me encuentro yo.

Bajo el paraguas rosa

Que nos sorprendió con notas de color no habituales. Desgraciadamente, Zaragoza no destaca en su conjunto por sus colores. O esa sensación tengo yo. Los echo de menos. Aunque el Tokio de Murakami también resulta un poco gris, salvo el rosa de la «chica gorda», y algunos otros apuntes de color…

[Libro] Los años de peregrinación del chico sin color

Literatura

A estas alturas, nadie puede negar que Haruki Murakami, que se ha convertido en uno de esos eternos candidatos a que apunto estuvieron l nóbel y ese tipo de premios, es una de de los escritores más comentados, influyentes y leídos de la actualidad. Lo cual es algo que encuentro paradójico, puesto que pocas de sus obras son fáciles de leer y digerir. El tipo de ficción que escribe entra del género que se ha dado en denominara con un oxímoron; el realismo fantástico o mágico. Es decir personajes que viven en un mundo en el que los elementos fantásticos conviven o se integran con lo que aparentemente es la realidad. Pero los estos personajes viven conflictos íntimos que son reales, que derivan de vivencias que están ahí, con las que han de convivir y resolver (por la frecuencia del género en la literatura hispanoamericana, algún autor anglosajón ha dicho que el «realismo mágico» es fantasía escrita en español). O no. No es fácil. Ni plantear las situaciones, ni leerlas. Por lo menos para mí. Pero hace tiempo que me tiene enganchado, a pesar de que mis sensaciones con algunas de sus obras son contradictorias. En los últimos meses, nos ha llegado su última obra, y desde luego, he ido a por ella.

Los años de peregrinación del chico sin color
Haruki Murakami; traducción de Gabriel Álvarez Martínez
Tusquets Editores, versión electrónica, 2013

Estación

Las estaciones de tren son la vocación del protagonista de la película, así que haré un recorrido por estaciones visitadas durante mis viajes el año pasado, como una lluviosa estación de Vicenza, Italia, en Semana Santa.

El relato nos cuenta la histora de Tsukuru Tazaki, un ingeniero civil en Tokio especializado en estaciones de ferrocarril, algo que le apasiona desde su infancia, que vive en relativa soledad hasta que a sus más de 35 años comienza una relación con Sara, una atractiva mujer que trabaja en una agencia de viajes, y que le lleva a recordar unos dramáticos acontecimientos que vivió en su juventud, y que a punto estuvieron de acabar con su vida. En su adolescencia, en Nagoya, vivió una profunda amistad en una pandilla con otros dos chicos y dos atractivas chicas. Estuvieron muy unidos hasta que se separó de ellos al ser el único que se trasladó a Tokio para estudiar lo que le gustaba. Aunque no perdió el contacto con el grupo, en una de las visitas a su ciudad natal se encontró con que sus amigos no querían volver a verlo ni que el los buscase o supiera de ellos. Este hecho le sumió en una depresión de la que salió vivo a duras penas. En parte se recuperó gracias a un compañero de universidad, Haidi, que un día también desapareció de su vida sin explicaciones. Sara considera que su relación no puede seguir adelante si no resuelve los fantasmas que le oprimen por aquellos hechos, lo que lo lanza a una búsqueda de lo que pasó.

Waverley Station

O la impresionante cubierta de la estación de Waverley, en Edimburgo (Escocia), durante el principio del verano.

Se podría decir que esta novela, sin dejar de tener los elementos estilísticos propios de la obra de Murakami, es la menos característica y fiel a ese estilo. Paradójicamente, creo que hace de ella la novela más fácil de leer y de comprender por el lector no avisado. Elementos que son característicos de la obra de Murakami…

la referencia a la música, a una obra musical en concreto. En este caso, Les Années de Pelerinage de Franz Liszt que aparecen en parte del título de la novela. Así como alguna interpretación de jazz, alguna obra de Monk en esta ocasión,

el protagonista atribulado, con algún trauma juvenil, retraído y con dificultades para las relaciones, especialmente con el sexo opuesto,

la búsqueda de un lugar en el mundo, en un mundo a veces muy despersonalizado, gris, aunque aquí y allí aparecen notas de color o de esperanza,

y, en dosis mucho más pequeñas de lo habitual en la obra de Murakami, notas que proceden del mundo de lo onírico o lo fantástico, o momentos en los que se confunde lo que es real y lo que es imaginado o soñado.

La evolución de la obra es peculiar. En un momento dado te engancha. Mucho. Porque te da la sensación de que en toda esta historia hay un misterio. Un misterio que hay que desentrañar, que hay que averiguar. Por lo tanto, conforme vamos averiguando, en el «peregrinaje» de Tazaki que lo devolverá a su ciudad natal, y lo llevará a los lagos fineses para acabar de conocer la verdad, quizá en un primer momento pensemos que para este viaje no hacían falta tantas alforjas. Si a eso sumas que la resolución de la novela es a través de un final muy abierto, en el que caben interpretaciones varias tanto sobre lo que va a ser de la vida del protagonista, como de lo que realmente sucedió en su juventud (¿todos los sueños, fueron sueños? ¿todos los delirios, fueron delirios? ¿qué fue fantasía, imaginación, y qué fue realidad?)… Es posible que algunos se sientan defraudados como he leído por ahí.

S-Bahn Hackescher Markt

Y las numerosas estaciones del «s-bahn» berlinés, entre las que se encontraba junto al hotel en agosto la de Hackescher Markt.

Sin embargo, con la reflexión posterior, he tardado una semana en escribir esta entrada desde que terminé de leer la novela, a mí me vale como está. Estamos ante un viaje de descubrimiento de una persona que nunca se ha conocido bien a sí mismo. Cuya visión de quién o cómo es no concuerda con la percepción de quienes fueron sus mejores amigos, ni de su papel en el grupo, ni de cómo era la red de afectos. Y eso es lo que vale la pena del viaje. de la peregrinación. El viaje interior. La peregrinación interior. De la que el viaje o la peripecia externa no es más que un envoltorio o una metáfora.

A pesar de todo, nos deja muchos elementos en el aire. Algunos, porque quizá sea bueno que sea así. Otros, como la historia de Haidi y del padre de Haidi, porque quizá una vez cumplida su misión, se olvida de ellos. Aunque a muchos nos hubiera gustado saber más.

Quizá no la obra más notable o destacada de Murakami. Quizá como dicen algunos, un calentamiento o un entrenamiento después de la intensa 1Q84 y antes de la próxima gran empresa del escritor japonés. Pero de buen nivel en términos absolutos. O me lo parece a mí.

Grand Central Terminal

Y como no, la espectacular «Gran Central Terminal» en el centro de Manhattan, este otoño pasado.

[Cine] The Grandmaster (2013)

Cine

The Grandmaster (一代宗師 – Yi dai zong shi, 2013), 19 de enero de 2014.

Cuando todo hacía pensar que este fin de semana tocaba ir a ver a Scorsese, nos encontramos con dos hechos. Uno, que teníamos que contar con tres horas de sesión… ¡qué manía de hacer películas interminables! Dos, que teníamos en cartelera a Wong Kar-Wai. En versión original además. Y como el director chino nos resulta siempre muy atractivo, y tan escaso de ver, que decidimos ir a ver una de… ¡artes marciales! ¡Quién lo iba a decir! Pues nada. A ello. Una advertencia que me gusta hacer. En esta entrada hay muchos nombres de personas chinas. Y allí ponen el apellido delante del nombre propio. Y así lo voy a hacer aquí, salvo en los nombres artísticos de intérpretes chinos que han occidentalizado su «nombre de pila».

Este «gran maestro» al que hace referencia el título es el apelativo por el que se conoció en un momento dado al maestro de artes marciales chino Ip Man (Tony Leung Chiu Wai), cuya vida recorreremos en esta película. Una vida en la que pasó de se hijo de un acaudalado hombre del sur de China, a caer en la pobreza durante los años de la ocupación japonesa, perdiendo a su familia, hasta que refugiado en Hong Kong se convirtió en maestro de artes marciales, dando renombre mundial a estos modos de lucha tradicional china. Pero por el camino nos cuenta también su encuentro con Gong Er (Zhang Ziyi), hija de un maestro también de luchas marciales del norte del país, con quien tuvo un encuentro que les marcó a ambos, y que tuvo un destino más triste también durante la ocupación japonesa y el estado títere de Manchuria.

El río Ebro en Escatrón

No tengo fotografías de China… así que sigo con mis paisajes de la quedada fotográfica del sábado; el río Ebro en Escatrón.

Veamos. Tres cuestiones rápidas. Una, nunca me ha interesado gran cosa el tema de las artes marciales, y esta película no ha cambiado ese hecho. Dos, escondida en esta película hay una de esas historias de amor imposibles que antes hemos visto manejar con tanta habilidad al director, pero que aquí no adquiere el protagonismo necesario. Quizá porque la realidad histórica no lo permitió. Tres, la capacidad del director para producir bellas imágenes, para encajar estupendas bandas sonoras, para rodearse de estupendos directores de fotografía, sigue intacta. Por lo tanto, mis sentimientos ante esta película son contradictorios. Me parece una película muy bella, sobre algo que no me interesa casi nada. Si simplemente hubiese pasado de los personajes históricos, hubiese dejado de lado tanta coreografía marcial, y hubiese profundizado en la historia en la relación entre los dos personajes protagonistas, aunque no se correspondiese con la realidad, aunque hubiese sido una ficción… Creo que podría haber sido una película que me hubiera gustado bastante.

Más porque creo que sus dos protagonistas son excelentes. Tony Leung ya nos ha dado muestras suficientes de su calidad actoral en más de una ocasión, y sigue ahí. Y Zhang, a pesar de que ya nos es tan cría como su aspecto nos quiere hacer pensar, siempre ha sido una actriz con mucho potencial, más allá de sus formas de muñequita. De hecho, creo que va adquiriendo madurez y ofreciendo mejores registros interpretativos.

Pero sinceramente,… a pesar de todo lo anterior, ha habido ratos que me ha aburrido. Y es que cuando un plato no es de tu gusto, ya te lo puede apañar el mejor cocinero del mundo y con los mejores ingredientes… no lo disfrutas. Y eso es lo que me ha pasado a mí. Esta película, que me parece muy bien hecha, no me ha interesado nada. Esa otra película que podría haber sido… no lo sabremos nunca.

Valoración

  • Dirección: **** Wong tiene oficio para dar y vender.
  • Interpretación: **** Muy buenos intérpretes, contenidos, pero muy expresivos.
  • Valoración subjetiva: **  Lo dicho, la cosa de las artes marciales… me sobra. Y me falta un mayor desarrollo de las historias personales.
El río Ebro en Escatrón

Con el monasterio de Rueda al otro lado del azud. Estoy menos contento con las fotos que hice con la cámara digital que con la vieja Ikonta…

[Cine] Sobran las palabras (2013)

Cine

Sobran las palabras (Enough Said, 2013), 22 de diciembre de 2013.

Aunque las críticas eran razonablemente positivas, no era esta una película Nicole Holofcener que nos atrajese demasiado. Sin embargo, dado que hay estrenos el día de Navidad, los estrenos de este fin de semana pasado han sido limitados en interés. Por otra parte, se trata de la última película antes de fallecer del «mafioso» James Gandolfini, un actor de los que por su físico ha tenido unas oportunidades mucho más limitadas de lucirse que los típicos buenorros macizos, pero que podía dar mucho de sí. Así que decidimos huir de la monserga de la lotería refugiándonos en una matinal de domingo para ver este filme, que lamentablemente no se ha estrenado en Zaragoza en versión original. Lamentablemente, porque cada vez se da uno más cuenta de que los doblajes desvirtúan muchas veces, si no toda la película, sí algunas de sus situaciones, incorrectamente traducidas o adaptadas al castellano. Sucede en esta que nos ocupa hoy.

Nos cuenta la película la historia de Eva (Julia Louis-Dreyfus), una mujer divorciada con una hija de 17 o 18 años a punto de irse a la universidad, por lo que sobre su futuro planea el «síndrome del nido vacío». Todavía atractiva, su estilo de vida es sencillo, su trabajo, su hija, sus amigos,… las amigas de su hija,… En una fiesta conoce a dos personas, muy distintas entre sí. Una es una mujer sofisticada, Marianne (Catherine Keener), poetisa, con la que congenia rápidamente, y a la que ofrecerá sus servicios profesionales como masajista. Con el tiempo, harán amistad, y Marianne le confiará sus confidencias, especialmente las relacionadas con su exmarido, a quien considera zafio y sin sensibilidad. Por otro lado, conoce a Albert (James Gandolfini), un hombre poco atractivo físicamente, calvo y con sobrepeso, no muy pulido en sus maneras, pero muy simpático. Con el tiempo se irá relacionando con él, y acabará iniciando una relación. La cosa se complicará cuando descubra que ambos personajes están más relacionados entre sí de lo que pensaba.

Plaza de San Felipe

Si ayer mostraba fotografías tomadas con la Leica M2 y película Portra 400 en situaciones de luz escasa, hoy muestro la utilización de la misma película con carácter polivalente en la cámara de formato medio Fuji GS645S. Escena en la plaza de San Felipe de Zaragoza.

Filme con sabor a cine independiente, en unos Estados Unidos donde reina lo políticamente correcto, y en la que supongo que la directora intenta establecer una crítica hacia el rechazo que puede producir una persona por su aspecto o modos externos, o si somos influidos por la opinión de aquellas personas que consideramos intelectualmente y socialmente superiores, y que marcan las tendencias de lo que es bueno o malo en la sociedad. En principio, el planteamiento me parece bueno, me parece interesante. Estamos efectivamente en una sociedad donde juzgamos a los demás por elementos muy superficiales, entre ellos su aspecto físico, sin dar la oportunidad sus cualidades. Sin embargo, no me ha gustado el diseño del personaje de Albert. Porque al mismo tiempo es un estereotipo. Hay pocos matices. Sí, es simpaticón y bonachón. Pero al mismo tiempo lleva a cuestas un cortejo de cualidades que convencionalmente se atribuyen juntas, aunque no sea así. Si es hombre, en sus cincuenta, calvo, con sobrepeso,… pues se supone que es zafio, intelectualmente limitado, con escasas maneras sociales, etcétera, etcétera. Un tópico, y no el elemento adecuado para ejercer la crítica. Sin duda estoy muy sesgado porque yo también tengo cincuenta años, soy calvo y con sobrepeso. Pero no me limpio con la corbata, no le hecho zumo de naranja de botella de plástico al Taittinger y le llamo cóctel, y tengo otras inquietudes intelectuales que no pasen por sentarme a ver programas de televisión de hace 30 años. Por lo tanto, desde este punto de vista, que los personajes son demasiado estereotípicos, la película chirría. También es un estereotipo la poetisa. Y la historia de la amiguita que actúa como «hija sustituta» también está metida con calzador. Falta finura en el desarrollo de los caracteres, la película pierde fuerza, y nos lleva a un desenlace previsible, pero no necesariamente razonable.

Mercado Central

Relieves en las fachadas del Mercado Central de Zaragoza.

Las interpretaciones, en un reparto con mucho sabor a cine independiente, son correctas en general. Cada uno pone de su parte lo mejor que tiene para dar vida a unos caracteres, que como ya he dicho tienen algún problema de definición.

Película que partía de premisas interesantes, pero que poco a poco se desinfla y nos deja con un sabor de boca agridulce. Esperábamos algo mejor para la despedida de Gandolfini, aunque el no tiene la culpa.

Valoración

  • Dirección: *** Faena de aliño para una historia escrita por la propia directora que me patina.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden y con oficio.
  • Valoración subjetiva: **  Demasiados estereotipos en una historia que podría haber sido más sutil y más matizada.
Calle de las Armas

Colorida fachada en el entorno de la calle de las Armas.

[Cine] Blue Jasmine (2013)

Cine

Blue Jasmine (2013), 19 de noviembre de 2013.

Acudir al cine a ver todos los otoños la película de Woody Allen se podría considerar en nuestro caso una costumbre. Llevo 21 años continuados viendo el estreno de la película de Allen. Desde Husbands and Wifes (Maridos y mujeres). Y buena parte de las anteriores también las fui viendo, pero con alguna interrupción que luego resolví en cineclubs o en vídeo, desde 1982, con A Midsummer Night’s Sex Comedy (La comedia sexual de una noche de verano), que vi en los malogrados Multicines Buñuel. Si no he contado mal, en los últimos 31 años, salvo en cuatro ocasiones(*), he acudido a ver la película de Allen en las semanas de su estreno. A estas alturas, venga como venga, con las críticas que traiga,… yo voy a ver el estreno del neoyorquino. Si fallo algún año, sentiré que algún problema importante hay en mi vida. Así que a no fallar. El caso es que este año, además, el estreno viene acompañado de buenas críticas.

En esta ocasión nos cuenta la historia de Jasmine (Cate Blanchett), una mujer de alta sociedad neoyorquina que, tras quedar viuda por el suicidio en la cárcel de su marido muchimillonario, Hal (Alec Baldwin), que fue a la trena por chanchullos financieros de todo tipo, totalmente deprimida se refugia en San Francisco con su hermana Ginger (Sally Hawkins). No es su hermana genética. Ambas fueron huérfanas que fueron adoptadas por la misma familia. Pero Ginger, más discreta, permaneció dentro de la clase obrera saliendo adelante como podía, con un matrimonio fracasado con Augie (Andrew Dice Clay) y un par de hijos. Ahora sale con un tal Chili (Bobby Cannavale), que tampoco es ninguna joya. Y Jasmine, nacida Jeanette, era la guapa y elegante, y ascendió hasta la posición de esposa florero de la élite económica de Nueva York. Con la reunión de las dos hermanas, y aun con las dificultades de adaptación a la vida en común, a ambas les surgirán segundas oportunidades en sus vidas.

High Line

Por un momento nos pareció que Woody había abandonado Nueva York por San Francisco… pero no. Es cierto que se pasea por la ciudad de la Bahía, pero no abandona su querido Manhattan. En la foto, la High Line sobre la 23ª Oeste.

Allen abandona buena parte de sus temas tradicionales, y se centra en su particular análisis de las relaciones entre sociedad, clase social y economía en la actualidad estadounidense. Entre Jasmine y Ginger heredan buena parte de las características de los papeles protagonistas del de Brooklyn. Neuróticas, inseguras de sí mismas, de sus relaciones,… en algún momento llevada la situación al extremos, constituyen un espejo donde se reflejan los problemas sociales norteamericanos. En su conjunto nos encontramos con una comedia profundamente pesimista, ya que esconde un drama intenso, probablemente el drama que de una forma u otra vive mucha gente, y que no deja de tener sus toques de tragedia griega, es decir de personajes marcados por el destino, del que no pueden escapar, aspecto que también es muy querido por el realizador. Como nota de interés local, hay presencia española en el filme, ya que la fotografía del filme la firma uno de los grandes de este oficio de nuestro país, Javier Aguirresarobe, que parece que está bastante asentado en Hollywood, aunque no necesariamente en producciones de prestigio aunque supongo que bien pagadas. Me llama la atención porque leí en su momento unas declaraciones del director de fotografía vasco en la que parecía no haber quedado muy contento de su colaboración previa con Woody Allen. Conste que a mí me parece un director de fotografía excelente.

Indudablemente, el mérito de la película no se puede aplicar exclusivamente al director. Porque el trabajo de interpretación es excelente. Desde luego, Blanchett está en absoluto estado de gracia. Pero no es la única. Todo el elenco lo hace estupendamente, con Sally Hawkins dándole una perfecta réplica como su hermana, con momentos estupendos de Cannavale, y con el placer de ver Alec Baldwin en un papel que nos recuerda a su Jack Donaghy, pero en canalla.

En fin. Que Woody está a un par de años de su 80º cumpleaños y parece estar en buena forma para los que somos sus admiradores cinematográficos. Es cierto que ha tenido sus altibajos, algún que otro truño en los últimos años, pero todavía podemos aspirar a que nos ofrezca momentos de buen cine. Y lo dicho. Mientras nos siga trayendo películas, no pienso romper la racha de estos últimos más de 20 años.

Valoración

  • Dirección: **** Quizá no el Woody Allen más brillante, pero con una historia interesante y con algo que contar y que nos da sobre lo qué reflexionar.
  • Interpretación: **** Intérpretes que dan lo mejor de sí mismos cuando trabajan con el neoyorquino.
  • Valoración subjetiva: ****  Una buena tragedia disfrada de comedia, con momentos que nos llevan desde la hilaridad hasta la tristeza con gran naturalidad.

Los cuatro largometrajes de Woody Allen que no vi en su estreno desde 1982 hasta 2013 son: Broadway Danny Rose, Another Woman (Otra Mujer), Alice y Shadows and Fog (Sombras y niebla). Esta última es la única película del neoyorquino que no he visto nunca en ningún medio.

East River y Bajo Manhattan

En cualquier caso, aún no hacen dos meses desde mi visita a la Gran Manzana, y ya me apetece volver a contemplar la silueta de Manhattan al otro lado del East River.