[Fotocomentario] (Resultados / Expectativas) = Satisfacción

Fotografía

Para quienes hemos trabajado en alguna ocasión en el ámbito de la calidad de los servicios prestados por una organización, esta es una fórmula clásica para analizar la satisfacción percibida por un cliente o usuario de un producto o un servicio.

Por lo tanto, entran en juego muchas subjetividades. Primero, las expectativas que depositan las personas en una compra o en un servicio son distintas. Unos esperan más, otros se conforman con menos. Los resultados derivados del objeto o del servicio también son valorados de forma distinta. Con un mismo nivel de servicio, de prestaciones o de calidad, es decir de resultados «objetivos» los «resultados percibidos» pueden ser distintos. Pero todo esto también tiene que ver mucho con las expectativas, así que no siempre es fácil separar las dimensiones. En cualquier caso, yo creo que pilláis por donde va el tema. Otros relaciona estos parámetros de otras formas, pero esta es la que prefiero. Si los resultados están al mismo nivel de las expectativas, 100 % de satisfacción. Y a partir de ahí hacia abajo, pero sin tomarnos la relación matemática como algo preciso, ya que la subjetividad condiciona mucho la interpretación.

Este final de semana pasado, entre el jueves por la tarde y el domingo por la mañana, estuve haciendo algunos retratos con un cámara Polaroid. Las fotos que veis aquí y que comento en Tomarse con tranquilidad las fotos instantáneas mejora los resultados – Polaroid Now+ con Polaroid 600 Round Frame, son algunas que hice al margen de los retratos. Estos no los muestro porque pertenecen a la esfera de lo privado; de mi esfera de lo privado, y de la esfera de lo privado de las personas retratadas. Bueno. El caso es que estas fotos, para las personas que han participado en la actividad, con un tono relativamente lúdico, les han parecido estupendas. Un alto nivel de satisfacción. Muchos han considerado que los resultados estaban muy por encima de sus expectativas. Una satisfacción del 150 %, por poner un ejemplo numérico.

Sin embargo, mostradas en un foro de fotografía analógica, el tono general, los comentarios, han sido de mostrar el disgusto hacia el material Polaroid actual, en comparación con el antiguo. Recordemos que la empresa que fabrica el material sensible Polaroid, de fotografía instantánea, es distinta de la tradicional de hace unas décadas, aunque tenga adquiridos en propiedad los derechos del uso de la marca. Pero por diversos motivos tuvo que desarrollar desde cero un nuevo material sensible, porque las regulaciones medioambientales y la disponibilidad de materias primas, impedían replicar el método de fabricación tradicional. Ahora, los aficionados exigentes consideran este material sensible como impredecible, poco estable en el tiempo de cara a su conservación, y caro. De mala calidad, en general.

¿Cuál de los dos grupos que opinan sobre el caso tiene la razón? Eso os lo dejo a vosotros, que leéis estas líneas.

[Cine] Dream (2023)

Cine

Dream (2023; 49/20230906)

A ver. Esta película viene aquí porque es un estreno actual, es un largometraje y lo he visto, por lo que cumple las condiciones para sumarse a mi base de datos de estrenos de cine con las condiciones que le impongo en la actualidad. Pero su visualización ha tenido mucho de anecdótico. Ni siquiera la vi de tirón. En realidad, la convertí en una serie de «cuatro episodios» de unos 30 minutos de duración. La película dura poco más de dos horas. Dirigida por Lee Byeong-heon, de quien no soy consciente de haber visto nada con antelación, llegó a Netflix hace unas semanas, me llamó la atención por estar coprotagonizada por Lee Ji-eun, aunque bajo su pseudónimo de cantante, IU [아이유, AIU la pronunciación aproximada en inglés de la i y la u, aiiu], una actriz que me había gustado en anteriores apariciones en la pantalla grande o en la pequeña.

Hace no muchos años fue un éxito de público, y de crítica, en España una película de Javier Fesser sobre un equipo de baloncesto de personas con una discapacidad psíquica. Típica película buenista y buenrollista, me pareció bien, simpática, aunque sobrevalorada. Pero bueno… es este tipo de costumbrismo con buenas intenciones, que a poco que tenga un guion digno y con gracia, ya triunfa. Ahora está en cartelera, o estaba hasta hace poco, una secuela… que no me ha apetecido ir a ver. El caso es que esta película surcoreana es una variante de aquella historia. Cuya idea tampoco era original, porque cosas similares se han hecho en muchas partes, con más o menos pretensiones. En el caso surcoreano, en lugar de personas con discapacidad, se trata de un equipo de fútbol sala formado por personas sin hogar. Y el protagonista es un futbolista broncas [Park Seo-joon] que ha sido suspendido por un percance en el campo de juego, y su agencia le recomienda que acepte entrenar a la «selección» que representará a Corea del Sur en el Campeonato del Mundo que se celebrará en Budapest. Lee Ji-eun interpreta a una productora audiovisual bisoña que va a rodar un documental sobre la situación. Por supuesto, la cinta es una mezcla de situaciones cómicas y emotivas… como cualquier otra película de este tipo.

Al igual que su equivalente española, la película tuvo un cierto éxito en su país, lo que permitió su compra para su distribución exclusiva por la plataforma de contenidos en buena parte del mundo. Al igual que su equivalente española, es buenista y buenrollista, y simpática. Se deja ver sin problemas. Aunque su guion y su desparpajo no alcance la capacidad de Fesser para desarrollar situaciones cómicas. Arrastra además notables dosis de patrioterismo en algunos momentos, y está claro que forma parte también de los esfuerzos de la cantante, que me parece una mujer bastante inteligente, para presentarse con una imagen impecable ante su público política y socialmente hablando. Hasta el equipo profesional en el que juega el personaje protagonista, probablemente ficticio, lleva en sus camisetas el título de uno de sus álbumes y canción más conocidos, por lo que también tiene parte de autopromoción. No me extrañaría que hubiese invertido también en la producción, pero no aparece en IMDb un listado de productores ejecutivos de la película. El trabajo de sus intérpretes es correcto y funcional, y destacan más los secundarios que interpretan a los jugadores que los protagonistas, que básicamente se dedican a ser guapos y simpáticos de acuerdo a las exigencias del guion. Sin que estén mal, en absoluto.

Película inofensiva, pero mucho más digna que otros estrenos sonados de la plataforma, como el visto muy recientemente. Pero que no pasa nada si no se ven. Es una anécdota que me ha permitido cenar de forma relajada y simpática durante varias noches de la semana. Y ya está. Sin más. Ni menos.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Recomendaciones fotográficas] Un clásico y otras cosas interesantes

Sin categorizar

Indudablemente, Richard Avedon es considerado como uno de los grandes de la fotografía de moda del siglo XX. De la segunda mitad del siglo XX. Fue una fotógrafo excelente. En la concepción de sus fotografías, en la forma en que las llevaba a la práctica, en su composición, en la humanización de sus modelos… Muy bueno. Pero para mí, su mejor trabajo no estuvo en el mundo de la mola. Cuando cogió su cámara y un tela blanca que le sirviera de fondo absolutamente neutro para sus retratos y se dedicó a recorrer el Oeste americano para mostrar y comprender a las gentes que lo conforman, más allá de mitos y prejuicios, es cuando quedó ya claro que es uno de los mejores de la historia de la fotografía. Esta semana nos lo han recordado en Blind. Y si alguien quiere saber más, recomiendo este vídeo de Ted Forbes, en su canal The Art of Photography, que conoció momentos mejores en lo que se refiere a su interés, pero que tiene un archivo de vídeos muy recomendable.

El sencillo blog de Elizabeth Avedon siempre ha sido fuente de inspiración, aunque hace tiempo que no se le mencionaba en estas páginas. Sí. Tiene que ver con el Avedon de la recomendación anterior. Pero tiene méritos de sobra en el ámbito de la cultura y de la fotografía para ser reconocida, no como fotógrafa, pero si como conservadora, editora, estudiosa, diseñadora… lo que queráis. El caso es que esta semana nos ha traído uno de los nuevos trabajos de Nick Brandt, un fotógrafo por el que siento debilidad y que no deja de reinventarse a sí mismo, pero sin perder su línea de pensamiento y su coherencia personal a la hora de denunciar las agresiones al medio ambiente y de defender la necesidad de ser activos para preservar lo que debe ser preservado. Ahora ha lanzado su mirada sobre las poblaciones que ven en riesgo sus hogares y su medio de subsistencia por el incremento de los niveles de los mares, que inundarán costas, islas y esperanzas. Siempre necesario, Nick Brandt.

Olivia Arthur es fotógrafa de Magnum Photos. La fotógrafa británica se aleja del tópico del fotógrafo reportero que se mete en todos los saraos donde caen bombas y vuelan balas, para acercarse a una diversidad de sujetos sobre los que hay algo interesante que contar. Y para mí es importante que esto se haga con amplias dosis de empatía, que las fotografías muestren sin ambages la humanidad de la persona que aparece en ellas, algo en común con los anteriores. La conozco ya desde hace años, pero definitivamente me interesé más por ella a raíz de su participación en el proyecto en el que con otras siete fotógrafas seguían los pasos de Inge Morath en el pasado, recorriendo el Danubio desde sus fuentes hasta su desembocadura en el mar Negro. Esta semana, la página oficial de Magnum Photos ha dado un repaso a su recorrido profesional.

Finalmente, hoy mismo, en la cuenta de Instagram de Tokyo Camera Style, he encontrado la interesante propuesta del fotógrafo japonés Yoshihiko Ueda (Instagram) y su libro de 600 páginas con las fotografías de sus viajes a China durante dos décadas. Son muchas fotografía las que caben en 600 páginas, pero en lo que he podido ver, hay cosas, enfoques, muy interesantes. Y sobretodo, una ocasión para analizar visualmente los cambios que el gigante asiático, en continua transformación, ha sufrido en veinte años. Si lo pudiese pillar a un precio razonable, es decir, no demasiado penalizado por gastos de transporte y aduanas, no me importaría tener el libro. Después del paréntesis debido a la pandemia y otras circunstancias que no vienen al caso, hay ganas de volver al Asia oriental. Muchas ganas.

[Libro] Guía de los viajes en el tiempo – David Nel

Literatura

Uno de los subgéneros que más me gusta en el ámbito de la fantasía o de la ciencia ficción, dos géneros distintos aunque algunas veces se agrupen o incluso se confundan, es el de los viajes en el tiempo. Generalmente mejor en el ámbito de la ciencia ficción que en el de la fantasía, pero sin desdeñar este último tampoco. Y creo que el motivo fundamental es que es un recurso argumental muy interesante para explorar los dilemas de ser humano, de ser persona… a través de las paradojas que impone el viaje en el tiempo, que bien utilizadas por un escritor (de relatos, novelas o guiones cinematográficos, me da igual) nos proporciona horas de diversión garantizada, pero no vacía, sino con alimento para las neuronas. No sé decir cuándo comenzó mi afición a los viajes en el tiempo… pero sin duda, una novela de Isaac Asimov fue instrumental en esta, The End of Eternity.

Todo viaje en el espacio, a culturas o paisajes distintos, tiene también su parte de viaje en el tiempo. Ya he comentado que leí el libro a la vuelta de Estocolmo. Y en la región de la capital sueca, en Sollentuna, tuve ocasión de viajar al pasado de la cultura escandinava.

Comentar ahora cuáles son las obras literarias o audiovisuales que me han gustado o me han marcado con viajes en el tiempo… pues sería muy prolijo y no nos llevaría a nada en términos prácticos. Como ya he dejado establecido, me gustan. Ya está. Por ello, cuando en algún momento de finales de julio o principios de agosto encontré recomendado (creo que fue en Microsiervos pero no estoy seguro) este libro de David Nel, en vísperas de mi reciente viaje a Estocolmo, y dado que se podía adquirir en versión electrónica de forma muy asequible, no me lo pensé mucho y lo compré con vistas a dedicarle uno de los vuelos a la capital sueca. Como así fue. El de regreso. Al fin y al cabo, los comentarios eran muy elogiosos. Qué podía ir mal…

Pues lo que podía ir mal es que esta guía es una esfuerzo muy elogiable de realizar una especie de manual para el escritor/lector de la ficción con viajes en el tiempo… pero que acaba siendo tremendamente repetitiva a lo largo de sus capítulos. Lo cual tiene un punto paradójico, porque el libro no es muy extenso, y te da todo el rato la impresión de que estás volviendo de nuevo a leer sobre lo mismo continuamente. Eso sin contar la pesadez de que en todos y absolutamente todos los capítulos dedique un espacio, excesivo, a autopromocionar su novela de viajes en el tiempo. Ya sé que es un libro que tiene su origen en una blog o algo por el estilo. Pero hombre, un esfuerzo de edición de contenidos para adaptarlo al formato de ensayo/guía en forma de libro hubiera sido de agradecer. No me parece mal que el autor dedique un espacio a contarnos que tiene una propuesta, una aportación al tema… pero que no se repita como los pepinos en la ensalada. Creo además que se queda en los aspectos más superficiales, y que no acaba de profundizar en lo más importante del viaje en el tiempo, el potencial valor como metáfora que las paradojas temporales tienen en relación con los dilemas éticos, políticos y sociales que los seres humanos afrontamos en el día a día, en el mundo real, en el que todos viajamos en el tiempo hacia el futuro a una velocidad de 60 segundos por minuto (o a la velocidad de la luz como afirman algunos físicos especulativos), o viajamos al pasado con nuestra imaginación o nuestra memoria, a la velocidad que queremos. O podemos.

Si el escenario de un relato se corresponde o se resuelve considerando la teoría de los universos o líneas temporales paralelas, o en cualquiera de las variantes de un único universo con líneas temporales… lo que sea, es circunstancial. Eso es el macguffin de Hitchcock. Y como charla de café vale. Pero si hemos de adentrarnos en el valor del viaje en el tiempo en la narrativa, creo que hay que meterse más a fondo en su valor para profundizar en lo que significa ser humano. Y ahí, este ensayo se queda en lo superficial. No lo disfruté. Alabo el intento y el esfuerzo, pero me costó entrar en la propuesta, y al final no entré. Qué se le va a hacer.

[Fotocomentario] En este mundo capitalista, ¿quién fabrica qué?

Fotografía, Política y sociedad

Hoy, en mi diario de viaje fotográfico he estado comentando las fotos realizadas con una «nueva» película para negativos en color. Lo podéis leer en La “nueva” película para negativos en color de Lomography – Canon EOS 650 con EF 85 mm f1.8 USM y LomoChrome Color ’92. Pero el comentario me ha llevado a una pequeña investigación por la red de redes. Porque los resultados eran tan parecidos a los encontrados con otra película fotográfica que no he podido otra cosa que sospechar que eran lo mismo, pero vendidas bajo distintas marcas. Incluso una tercera marca esta involucrada en el asunto. Y en un mundo en el que cada vez quedan menos fabricantes de película fotográfica en color, esto es algo habitual. Y sinceramente, me molesta no saber con qué estoy fotografiando, más allá de la palabrería publicitaria del reenvasador y distribuidor de la película, más dirigida a los hispsters millenials que a los aficionados a la fotografía seria.

Recientemente tuve que dedicar una mañana a la compra de un nuevo frigorífico para mi hogar. El que tenía llevaba un tiempo haciendo cosas raras, y esto se agudizó de repente en medio de la última ola de calor que hemos sufrido. La cuarta del verano, dicen. Y última. Espero. Bueno, ahora nos dicen que ya estamos en el otoño climatológico, aunque falten un par de semanas para el otoño astronómico. En el comercio, hablando de los distintos modelos, de repente el vendedor me habló de tres modelos distintos de características muy similares… y me le quedé mirando,… Me entendió y cambió el tono de la conversación. Se dio cuenta que sabía que las tres marcas mencionadas eran del mismo grupo fabricante alemán, aunque con fábrica en Zaragoza, y confesó que se trataba en la práctica del mismo aparato con distinta cosmética. A partir de ahí decidió que no quería perder el cliente, me trató con el respeto debido a una persona con un mínimo de inteligencia, y no perdió el tiempo en chorradas. Fue al grano de las características buscadas. Bien por su cambio de actitud, pero me molesta este juego de confusión bajo el juego de las marcas, que no deja de ser una forma de embaucar al personal.

En fin. No creo que esto se resuelva a corto plazo. Es el capitalismo. ¿Es malo el capitalismo? Hay opiniones. La mía es que sin una debida regulación y con contrapesos en favor de los ciudadanos, los consumidores, sí, es malo. Con la debida regulación… ya veremos. Las olas de calor también parecen indicar que el clima del planeta no se lleva bien con los excesos productivos de los sistemas capitalistas. Y otras cuestiones.

[Cine] Heart of Stone (2023)

Cine

Heart of Stone (2023; 48/20230903)

A ver. No voy a perder mucho tiempo con esto. Cada vez hay menos títulos que se estrenan en versión original en Zaragoza. Y nos negamos a ver versiones dobladas. Así que por diversos motivos, esta semana teníamos muy complicado ir a las salas de cine. Por no dejar huérfana de entrada cinematográfica esta semana, me fui a los estrenos recientes de Netflix, y decidí darle una oportunidad a esta película de acción protagonizada por la guapa Gal Gadot, una actriz que, más allá de su buen porte, en alguna ocasión ha dado indicios de buen saber hacer interpretativo. La cosa está dirigida por Tom Harper. El malo de película está interpretado por Jamie Dornan, que ha hecho de todo… muy bueno y muy malo. En fin.

En estos productos prefabricados, parecen casi obligadas algunas localizaciones como los Alpes, el Sahara, Lisboa e Islandia. Esta película registra las cuatro. Pongo fotos de Islandia, que es lo que más me apetecía.

Producto de entretenimiento a los que se está aficionando la plataforma de contenidos en línea, en el que sobre la base de un/a protagonista con renombre, en este caso Gadot, nos presentan un sucedáneo de las películas de James Bond o de cualquier otro héroe/antihéroe de acción. En este caso, una Bond femenina. El esquema argumental el típico y tópico, lo hemos visto mil veces. El problema es que está todo mal hilado y deslavazado, las interpretaciones son poco entusiastas y quedan flojas, la empatía que despiertan los personajes es nula, y los dilemas del argumento, lo que podría haber dado interés a la película se pierden por completo en la sucesión de escenas de acción que hay que incluir porque sí, porque toca, porque es lo que manda el manual de las películas de acción tipo «Bond».

Producto prefabricado sin interés, del que te podrías olvidar sin más, pero que te produce cierta indignación porque llegas a pensar que te están tomando el pelo proponiéndote una mediocridad de tal calibre. Así que… no ver. De verdad. No perdáis el tiempo. Mejor una teleserie coreana. Son inanes. Pero más divertido. Y se ajustan a las expectativas. Esto es una desgracia para el cine… Y es que encima se habrán gastado una pastuza en ir de lado a lado por el mundo como pollos sin cabeza.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[TV] Cosas de series; ucronías en el periodo Edo y otros mundos alternativos

Televisión

Vamos con una ronda de animación japonesa con isekai [異世界,mundos alternativos] y alguna curiosa, e interesante ucronía, que de alguna forma también es una variante del isekai. El isekai es un género de la ficción fantástica, que también existe en la ficción occidental, pero que por volumen y características propias ha adquirido señas de identidad propia a través de medios como el manga o el anime. Un género en el que el protagonista principal se ve trasladado a un mundo alternativo, diferente, generalmente en el que existe la magia o seres fantásticos, y donde vive una vida de aventuras. El primer isekai que yo recuerdo haber leído fueron las aventuras de Un yanqui en la corte del rey Arturo de Mark Twain. Evidentemente, nada japonesa la cosa. Y por supuesto, en aquel momento ni se me hubiera ocurrido que el género pudiera tener un nombre japonés. En el cine, un isekai clásico es El mago de Oz, claro. Pero claro, otros considerarán la obra de Twain dentro del género de los viajes en el tiempo, y las aventuras de Dorothy, un mundo de ensueño. Y Alicia, ¿dónde queda en todo esto? Lo dicho… hay géneros universales, aunque se popularicen más en una determinada cultura o país.

Vistas del palacio imperial en Tokio, y sus alrededores, incluyendo la estación de Tokio (una de las muchas de la capital japonesa, la que oficialmente se llama «Tokyo») que se levanta donde el antiguo castillo de Edo, residencia de los Tokugawa, castillo que se incendió hacia finales del siglo XIX, cuando ya era dominio imperial.

Ōoku [大奥] también conocido como Ōoku: The Inner Chambers o también, en castellano, Ōoku: Los aposentos privados, es una ingeniosa ucronía que transcurre en una versión alternativa de las primeras décadas del período Edo, cuando Japón fue gobernado por los shōgun de la dinastía Tokugawa. El ōoku son los aposentos privados del shōgun, una especie de serrallo, harén, donde residía la esposa, las concubinas, los hijos y otros sirvientes del gobernante militar de turno. Pero en la versión de este anime, basado en un manga, como de costumbre, durante el mandato del tercer Tokugawa, se desata una terrible epidemia en Japón que hace que la población masculina quede reducida a una cuarta o quinta parte. También muere el shōgun, pero para evitar el caos en el país, esto se oculta y es sustituido por su hija, que lo suplanta. En paralelo, el ōoku se transforma de un territorio femenino, en un territorio masculino al servicio de la nueva mandataria. La historia me ha parecido curiosa, bien llevada e interesante. Se han cuidado las formas tanto en las formas como en los detalles, y empatizas con los caracteres principales. Es un original de Netflix.

Frente a la seriedad del anterior, Kono Subarashii Sekai ni Shukufuku wo! [この素晴らしい世界に祝福を!, ¡Una bendición para este maravilloso mundo!], más conocido simplemente como Konosuba! [このすば], es un cachondeo. Prácticamente una parodia en la que un otaku adolescente, un día que sale a la calle muere de forma ridícula y, en el más allá, se le da la oportunidad de reencarnarse en un aventurero de los que aparecen en los mangas y los videojuegos, lo cual acepta con la condición de ir acompañado de una de las diosas. Ambos, junto con un par más, o tres, según como lo cuentes, de personajes femeninos, con caracteres mágicos o heroicos, pero con debilidades ridículas, forman una compañía de aventureros cuya misión final será derrotar al gran villano de ese mundo. Es muy divertido, pero es el típico producto para adolescentes masculinos, lleno de fan service, no demasiado ofensivo que está ahí, que se salva por el dinamismo de la trama, lo ingenioso de los diálogos y la más que correcta realización. Se puede ver en Netflix. Se supone que hay una tercera temporada reciente, las dos primeras que he visto son de 2016-2017, pero no disponible en Netflix. Veré si la pillo en algún sitio.

Finalmente dedicaré poco esfuerzo a comentar Isekai Yakkyoku [異世界薬局, La farmacia de otro mundo], basado en unas novelas ligeras como el anterior, y que se estrenó el año pasado, y es uno de los que seleccioné a principio de verano para familiarizarme con distintos géneros. Sin saber que luego iba a encontrar otros isekai más divertidos e interesantes. Es la historia de un joven farmacéutico que, tras morir, se reencarna en el hijo del farmacéutico real (de la realeza, no de la realidad) en un mundo alternativo ambientado en el siglo XVIII europeo. Es gracioso que una de las ciudades se llame Marseirre, que teniendo la «confusión» entre las r y las l en la fonética nipona, se podría transliterar como Marseille, el nombre original de Marsella en francés. Está bien hecho… pero el argumento es muy naif. Y al final me ha cansado un poco.

[Fotocomentario] El «pulmón» de Zaragoza

naturaleza

No tengo claro si en algún momento he comentado sobre este tema o no. Es algo sobre lo que pienso de vez en cuando, y ya no recuerdo cuándo lo pongo por escrito y cuándo no. En cualquier caso, me ha venido a la cabeza cuando elaboraba la entrada fotográfica  La luz de las mañanas de julio en blanco y negro – Pentax MX con SMC-A 35 mm f2.8 y Lomography Potsdam Kino 100, y he decidido trasladarlo aquí. Comentar algo sobre los pinares de Venecia, lo que muchos zaragozanos llaman el «pulmón» de Zaragoza. Alguna vez habrá que explicar que los pulmones sirven para captar el oxígeno del aire y consumirlo, mientras que los pinares hacen al contrario, consumen el dióxido de carbono que exhalamos y nos devuelven el oxígeno en forma molecular respirable.

Los pinares de Venecia son reciente. El nombre procede de la góndola que surcaba el Canal de Imperial de Aragón a principios del siglo XX. Y en esas primeras décadas del siglo se procedió a plantar un bosque de pino carrasco en los montes de Torrero a ambos lados del Canal Imperial, por donde navegaba la góndola, y por analogía con la capital de la Serenissima Repubblica, pues se les llamó «de Venecia». Una parte de los pinares quedaron integrados en el actual Parque Grande de Zaragoza. Sometidos a mejores cuidados y riegos, son altos y lozanos. También, por la cercanía al agua, los próximos al canal, también tienen buen porte. Pero conforme se alejan del preciado líquido elemento, con la escasa pluviosidad de Zaragoza, se muestran más magros, a veces raquíticos. Y no obstante, a pesar de ser un bosque artificial, en terrenos no extraordinariamente fértiles, con poca agua, han conseguido mantener un ecosistema básico que, para los entendidos, presenta algunas sorpresas desconocidas para los legos.

A mí, me gustaría verlos más frondosos y diversos. Pero menos es nada. Mi madre me contaba que de niña, antes de la guerra civil, fue alguna vez a plantar pinos. Así que… bueno, por respeto a las buenas intenciones de aquellos zaragozanos de hace casi 100 años, habrá que cuidarlos, conservarlos y, en la medida de lo posible, mejorarlos.

[Fotos] Refugiados en el museo por la lluvia

Arte

Hoy voy sin tiempo. No hay tiempo para mis recomendaciones fotográficas. Pero tampoco hay mucho que me haya llamado la atención esta semana. No hemos podido ir al cine. Pero tampoco hay estrenos EN VERSIÓN ORIGINAL que merezcan la pena; y nos negamos ya a ver películas adulteradas. Nos hemos malacostumbrado al sonido original y no soportamos ni las voces ni la sintaxis de los doblajes. Y esta mañana había que hacer un recado,… hemos olvidado el paraguas,… y cuando íbamos de regreso, hartos de mojarnos, nos hemos refugiado un rato en el Museo Pablo Gargallo, aprovechando que es primer domingo de mes… y no hay que pagar. Ale… a ver si a partir de mañana las cosas van mejor. O de pasado mañana. Prefiero no pensar en mañana. Buffff…

[Fotocomentario] Según el color del cristal con que se mira

Fotografía

Cuando uno bucea en la red de redes buscando información sobre fotografía con película fotográfica tradicional, no es difícil encontrar artículos que hablan de cosas. Lo difícil es encontrar artículos escritos por gente de la que te fíes. Entusiastas hay unos cuantos. Pero rigor en sus comentarios… pues todo es muy subjetivo. Y especialmente cuando te hablan de las características del color, el contraste, la tonalidad y otros aspectos visuales de las emulsiones fotográficas, a partir de los archivos digitales de los negativos escaneados o digitalizados de la forma que sea. Revisando las fotos del rollo de película que comento en Segunda oportunidad con la Orwo Wolfen NC500 – Con Canon EOS 650 y Takumar SMC 35 mm f2, me he dado cuenta de los sesgos que se pueden cometer, y se cometen.

La tonalidad de las fotos de este rollo me ha salido más cálida que la de otro de la misma marca que hice unas semanas antes. Pero esto puede deberse a varias cosas.

  1. Al capricho del laborante que ha digitalizado los negativos ya revelados, y que le han salido así los tonos. Cuando se “evalúa” el rendimiento de una película a partir de los ficheros digitalizados es algo a considerar seriamente.
  2. A que las horas a las que hice muchas de las fotos, o las condiciones atmosféricas, favorecían un dominio de luz más cálida. Podría ser muy fácilmente.
  3. A que el Takumar, por los elementos radioactivos de sus vidrios, presente una tonalidad amarillenta que da un rendimiento cálido a las fotos. Esto es seguro, aunque cuando las digitalizan, sin que yo le diga nada al laboratorio, suelen corregirlo y no se nota. Pero cuando lo uso con la Canon EOS RP, digital, canta un montón, aunque es fácil de corregir.

Es decir… a saber. Por eso, ya os digo, salvo que os conste que el comentarista es un profesional serio y riguroso… no os fiéis ni un pelo. Pero bueno… es lo que hay.

[Libro] Exhalación – Ted Chiang

Literatura

Hasta 2016 no había oído hablar de Ted Chiang, escritor norteamericano de ciencia ficción dura, especialmente relatos cortos, de origen chino. Sus padres nacieron en la China continental, emigraron a Taiwán con la victoria de Mao Zedong sobre Chang Kaishek, y finalmente recalaron en Estados Unidos donde nació el escritor. Quizá por ese recorrido de los progenitores he decidido ilustrar la entrada con fotos de la torre Chihkan en la ciudad de Tainan en Taiwán. Su familia tenía niveles de educación elevados, padre ingeniero y madre bibliotecaria, y él estudio ciencias de la computación. Pero se le conoce como escritor.

En 2016 se adaptó al cine uno de sus relatos cortos, con gran éxito, una fenomenal película sobre el primer contacto con una civilización extraterrestre, si bien es cierto que la película de Denis Villeneuve me parece muy superior al relato corto. Pero bueno, soy un incondicional de Villeneuve. Deseando estoy ver como concluye su adaptación de Dune. En cualquier caso, poco después de ver la película decidí leer, en el idioma original, la colección de relatos cortos en la que estaba incluido el que dio origen a la excelente película citada. Hace unos poco meses oí hablar de la traducción al castellano de una nueva colección de relatos cortos de Chiang y me hice con ella, y la comencé a leer poco antes de comenzar el viaje a Estocolmo, terminándola en el vuelo de ida a la capital sueca.

Al igual que lo que sucedía con su primera colección de relatos, estos tienen más una naturaleza especulativa que dramática. De hecho, las tramas que en ellos se narran son más o menos ingeniosas, pero no es lo que destaca en ello. Están al servicio de una especulación de naturaleza científica o filosófica, más que buscar generar un suspense, una emoción, una intriga o lo que sea en el lector. No voy a ponerme escribir ahora la sinopsis de los nueve relatos que se incluyen en la colección. Sí que diré que, coherentemente con mi gusto con los viajes en el tiempo, el que más disfruté, y lo disfruté mucho es el primero de ellos, El comerciante y la puerta del alquimista, localizado en el tiempo y en el espacio en una época, lugares y estilo compatibles con los cuento de Las mil y una noches. Me parece una historia sensible, con corazón, más que cualquier de las otras, y en la que se expone con brillantez la idea de que incluso si el viaje en el tiempo fuera posible, las cadenas causales no cambiarían. El determinismo intrínseco del universo, incluso si aceptamos ciento componente aleatorio en los fenómenos que en el suceden. Mucho me gustó su forma de analizar las consecuencias de la segunda ley de la termodinámica, en un cuento en el que no se menciona, porque se utiliza un símil, basado en presiones atmosféricas para explicar el destino final del universo a la muerte por aburrimiento. Es el cuento que da nombre a la colección, Exhalación. Por el contrario, su cuento más extenso, El ciclo de vida de los elementos de software, sobre las inteligencias artificiales,… me aburrió. El más melancólico, El gran silencio, con esas reflexiones de un ser vivo, una especia en extinción, que no es oída, y menos escuchada, por el ser humano que búsqueda de inteligencia más allá de sí mismo.

El comentario principal sobre esta colección ya lo he mencionado. Quien busque aventuras y emociones,… no es el escrito adecuado. Su intención fundamental es la reflexión filosófica, utilizando conocimientos científicos, conocidos o especulativos, para hacer reflexionar sobre el destino del universo, de los seres humanos, de los seres sintientes, de la inteligencia, la creencia o la voluntad. Si es eso lo que buscas, lo encontrarás, y te resultará una lectura muy satisfactoria. Si eres de los que crees que Star Wars es ciencia ficción… entonces cometerás dos errores. Uno, probablemente esta colección no es para ti, aunque seria bueno que te acercases a ella. Dos, Star Wars no es ciencia ficción, es fantasía. Pues eso.