[Cine] Oblivion (2013)

Cine

Oblivion (2013), 13 de abril de 2013.

Un nuevo y desesperado intento por ver si realmente el género de la ciencia ficción cinematográfica se reactiva con ideas sugerentes e incluso originales, o si seguimos en racha con el efectismo vacío y los fuegos de artificio. La idea de soportar una ración de su protagonista, Tom Cruise, tampoco es que me ilusionara gran cosa,… pero ello,… alguna vez el chico ha dejado de interpretarse a sí mismo, o al pesonaje que ha creado de sí mismo, y a merecido la pena. Todo es posible. En cualquier caso, veamos lo que ha dado de sí la propuesta de Joseph Kosinski.

Estamos en el año 2077, y la Tierra se encuentra desolada tras una guerra con una raza alienígena. Se nos informa que los humanos “ganaron” la guerra contra los invasores, pero a costa de destruir el ecosistema con sus armas atómicas, por lo que hubieron de emigrar a Titán, uno de los satélites de Saturno. Se nos cuenta que los humanos siguen explotando los recursos del planeta; pero bandas de alienígenas todavía pululan por la desolada faz de la Tierra saboteando las actividades de los humanos. Y para evitar eso están Vika (Andrea Riseborough) como controladora y Jack (Tom Cruise) como técnico, junto con una flotilla de drones para garantizar que todo, automatizado, funcione correctamente. Y en esto estamos cuando se detecta una transmisión extraña que surge de lo alto de lo que fue el Empire State, y después cae una nave espacial perdida años atrás, con una superviviente, Julia (Olga Kurylenko), que aparecía desde hacía tiempo en los sueños de Jack.

En la primera parte de la película, el argumento y algunas situaciones arrojan un tufillo tremendo a esa excelente película que nos sorprendió hace unos años que fue Moon. Semejanzas que conforme avance la trama resultarán más importantes de lo que pensamos en algunos aspectos argumentales. Sin embargo, aquí tenemos un producto de lujo comparado con la austera puesta en escena de aquella aventura lunar. Amaneceres espectaculares, paisaje impresionantes, torres de control de diseño, con todo tipo de lujos, vehículos voladores y espaciales alucinantes,… todo muy bonito. Y además una buena ración de acción como le gusta al protagonista. Para lucirse. Para parecer que seguimos viendo la enésima versión de Misión Imposible, o algo así, picando al mismo tiempo de elementos argumentales de todo tipo de propuestas previas. Y es que aquí es donde pincha la película. Con los grandes medios de los que dispone, con las interesantes premisas de partida, con lo que podría haber dado de sí la cosa, al final se queda en una película de aventuretas para lucimiento del protagonista. Con un par de floreros en forma de chicas guapas, y alguna otra presencia actoral de prestigio como es la de Morgan Freeman.

No voy entrar si quiera en la “mala ciencia” de películas de ciencia ficción que pretenden ser serias. El diálogo que se produce en un momento dado entre un control de misión y una nave que se supone que está por el entorno de la órbita de Saturno, en ¡¡¡tiempo real!!!,… una vez más las películas se saltan cosas tan elementales como la tercamente constante velocidad de la luz. Un ejemplo, por no aburrir.  Entrar en el conjunto de incoherencias argumentales propias de la película sería largo. Y vano. Porque hay que reconocer el hecho. Detrás del disfraz de producto serio, esto no es más que un subproducto de cine de acción para lucimiento del protagonista, que no interpreta a nadie más que a sí mismo, al papel que se ha construido, una y otra vez, una película tras otra.

Cuando sales del cine, eres consciente de que el tiempo se te ha pasado rápido. Como buena película de carácter palomitero, y de digestión cinéfaga fácil, es entretenida. Pero detrás del bello envoltorio, hay poco o nada más. Apta pues para el público general que busque pasar una tarde tonta entretenida, defraudará a quien busque un cine más serio y la reivindicación de la buena ciencia ficción. Si queréis una reflexión más sólida y profunda a algunos de los temas que plantea el fin, os vuelvo a remitir a aquella aventura selenita que tan agradablemente nos sorprendió, Moon. Aquí, ya ves, rompen la Luna. En pedacitos. Aunque sin tener ni idea de cuales sería las verdaderas consecuencias de tal hecho.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Es primavera, y se nota en el arbolado urbano; a uno de los dos "floreros" de la película, el potencialmente más interesante, y absolutamente desaprovechado, no le gustan las flores. Qué cosas.

Es primavera, y se nota en el arbolado urbano; a uno de los dos “floreros” de la película, el potencialmente más interesante, y absolutamente desaprovechado, no le gustan las flores. Qué cosas.

[Fotos] Algunas recomendaciones en revistas, y experimentando el revelado desatendido con Rodinal (2ª parte)

Fotografía

En primer lugar algunas recomendaciones, a modo de minirevista de prensa. Algunas cosas interesantes que he encontrado estas semanas atrás:

El número 7 de la edición para iPad del British Journal of Photography tiene un montón de cosas interesantes. Pero tiene reportajes y fotos de dos grandes. En blanco y negro, el proyecto Genesis de Sebastião Salgado, del cual espero hacerme con el libro a no mucho tardar. En color, ese genio de la fotografía de lo aparentemente banal que es William Eggleston, que no hay que perderse.

En el número 6 de LPV Magazine también hay abundancia de cosas interesantes. Pero a mí me ha llamado la atención especialmente el porfolio de Kitai Kazuo. Esta revista es gratuita, los artículos los podéis ver en la web, o la podéis descargar en formato pdf.

Ya he recomendado varias veces la revista Adore Noir, que por un precio modesto se puede descargar en formato pdf. Dedicada exclusivamente a la fotografía en blanco y negro. De su último número me han llamado la atención los artículos dedicados a Mitchell Hartman, y a Siobhan Bradshaw. Nuevamente, por escoger algo. Que había más cosas interesantes. Seguro.

Finalmente, el número 498 de Photo, que se puede comprar tanto en formato electrónico como en papel, incluye entre otros dos artículos interesantes. El dedicado a los desnudos de Magnum, el desnudo tal y como lo han visto los fotógrafos de la prestigiosa agencia, procede de una exposición que ya me gustaría a mí que se me pusiese a tiro. Y uno muy simpático de un tal Murad Osmann, que va fotografiando los lugares que visita con su chica de espaldas arrastrándole de la mano. Pero hay alguna de sus fotos que están muy bien.

Y tras las recomendaciones de revista de prensa, contaros que he terminado mi segunda parte de mis pruebas sobre el revelado desatendido con Rodinal, de las que ya os hablaba el sábado. Las fotos que os presento corresponden a un carrete de Ilford FP4 Plus, negativo en blanco y negro de 125 ISO de sensibilidad nominal, para revelado con químicas convencionales. Lo cierto es que han quedado mejor. Eso no quiere decir que las fotos sean más interesantes. Simplemente, que el grano es mucho más contenido y que, como las condiciones de luz eran más contrastadas, este tipo de revelado es más adaptado y he conseguido unos negativos con una muy buena gama tonal. No me ha disgustado el resultado. Os dejo unas muestras. Se puede apreciar que algunas de las fotos, tomadas al mediodía y con sol, tienen unos fuertes contrastes, que la combinación de película y revelado han admitido con facilidad.

Señorita de tiza en el Tubo de Zaragoza.

Señorita de tiza en el Tubo de Zaragoza.

Paseando por el Casco Viejo.

Paseando por el Casco Viejo.

Plaza de San Felipe.

Plaza de San Felipe.

Desvío del tranvía en el Mercado Central.

Desvío del tranvía en el Mercado Central.

Espacios culturales de la calle de las Armas.

Espacios culturales de la calle de las Armas.

La hora del vermú en la calle Predicadores.

La hora del vermú en la calle Predicadores.

Rocódromo en San José.

Rocódromo en San José.

Canal Imperial de Aragón.

Canal Imperial de Aragón.

Paseando junto al Canal.

Paseando junto al Canal.

[Cine] Barbara (2012)

Cine

Barbara (2012), 10 de abril de 2013

Estamos aliacaídos esta temporada primaveral. Los dos primeros meses del año lo pasamos bastante bien yendo al cine, pero llevamos unas cuantas semanas donde no acabamos de acertar con las películas que vemos. Así que en un miércoles tonto, de salir a dar una vuelta y tomar un chisme, nos decidimos a ver la versión original de esta película alemana en sesión de merienda-cena, para ver si cambiando un poco de latitud y longitud, cambia también la tendencia. Y nos ponemos a volver al pasado de la RDA con este filme firmado por Christian Petzold. Aunque un poco cogida por los pelos, he de decir que también he incluido la película en mi colección de cine y ferrocarril.

Y retrocedemos a los años 80, en los que Barbara (Nina Hoss), una médica berlinesa que ha ejercido en la prestigiosa Charité, es represaliada políticamente por expresar su deseo de abandonar el país y enviada a ejercer a un pequeño hospital de provincias, cerca del Báltico, en el área de cirugía infanto-juvenil a las ordenes del afectuoso doctor André Raiser (Ronald Zehrfeld). Se adapta mal, es acosada por la Stasi, sufriendo humillaciones, y va aguantando por la ayuda que recibe del exterior, incluido un amante de la Alemania Occidental. También se involucra con la historia de Stella (Jasna Fritzi Bauer), una joven recluida en un centro de detención juvenil, del que intenta escaparse, en el que sufre malos tratos, y que además está embarazada, lo que aumenta su deseo de escapar. Pronto sus amigos exteriores prepararán un plan para su escape a Dinamarca por mar.

No faltan los Trabant en el "decorado" de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.

No faltan los Trabant en el “decorado” de la película de hoy; el de la fotografía estaba estacionado en Halle, en 2002, mientras daba un paseo esperando una conexión ferroviaria.

Nos encontramos ante uno de estos filmes que nos han llegado en los últimos años, unos con más fama otros con menos, en los que se revisa la historia más oscura de la Alemania Oriental. Un vistazo a la vida de sus gentes, y al ambiente opresor de un estado totalitario. Pero aquí no sólo se ponen en cuestión las condiciones sociales y políticas de dicho estado. También estamos ante un proceso de evolución y maduración, dotado de mucha introspección, en el que vemos como la protagonista que da nombre al filme va evolucionando. Y esto es lo que da vida, da cuerpo y da sentido a una película que de lo contrario podría haber quedado en la crítica fácil. Hay más chicha que cortar, y está bien cortada y bien presentada en el plato. Con un rodaje cuidado, con un iluminación que reproduce los colores de las fotografías de la época, bien ambientada, nos sumimos no sólo en la época sino también en la personalidad de la protagonista. Todo ello sin sordideces gratuitas, con realismo sin dejar de preocuparse por los aspectos estéticos.

Ni que decir tiene que el trabajo interpretativo es fundamental en el éxito de la empresa, y en general nos encontramos con un trabajo actoral de muy alto nivel, con interpretaciones sobrias pero convincentes, en un trabajo parco en diálogos, todos ellos significativos, e importante en los gestos.

Sinceramente, ha sido una buena sorpresa que nos ha roto la racha de mediocridad que veníamos aguantando, y que nos hizo salir animados del cine, al mismo tiempo que preocupados por el riesgo constante de las sociedades en que vivimos de caer de nuevo en las trampas de los totalitarismos. La libertad tiene un precio, no es gratis; pero el precio que se paga por un orden ciego y arbitrario es todavía mucho mayor.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.

Entre el Bundestag y la puerta de Brandemburgo, en los límites del Tiergarten, encontramos los memoriales a algunas de las víctimas que no pudieron alcanzar su objetivo de salir de la infame RDA.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; algunos clásicos y otras cosillas

Fotografía

Esta mañana estoy en plan multitarea. Además de actualizar blogs y otras cosas en internet, he estado repasando algunas fotos que hice ayer a la salida del cine, y he estado revelando un carrete en blanco y negro de hace unos días. Lo del cine me lo tengo que mirar. Tengo dos películas pendientes de reseñar. A ver si les hago un hueco. Además al menos una es interesante, y la otra por lo menos es entretenida. Y lo del blanco y negro es la segunda fase de mi experimento. Si ayer os enseñaba fotografías de un carrete de 400 ISO con revelado desatendido en Rodinal, hoy estoy haciendo la misma operación con uno de 125 ISO. Pero vamos a lo que es esta sección de los domingos.

Al salir el cine, dimos un paseo antes de tomar alguna cervecita, porque la tarde estaba muy buena. Y como llevaba una cámara, pues a jugar un poco con las luces y las sombras.

Al salir el cine, dimos un paseo antes de tomar alguna cervecita, porque la tarde estaba muy buena. Y como llevaba una cámara, pues a jugar un poco con las luces y las sombras.

En Siéntate y observa… nos obsequiaron con dos entradas dedicadas a Julia Margaret Cameron, fotógrafa del siglo XIX, impresionante retratista, y mujer de vida interesante. La primera incluía unos textos de Virginia Woolf de quien fue tía abuela. La segunda proponía una comparación con otra gran fotógrafa, Imogen Cunningham. En cualquier caso, una ocasión para recordar a ambas fotógrafas.

El tumblr fotográfico de la NPR nos recordaba el cumpleaños de Cornell Capa, el hermano de Robert Capa. Bastante menos conocido que este último, su obra no carece de interés, y además lleva realizando desde hace varias décadas una importante labor en favor de la fotografía comprometida.

Estuve en modo experimental, recuperando para una cámara actual el viejo Summicron-C 40/2 de los años 70. Es un objetivo estupendo.

Estuve en modo experimental, recuperando para una cámara actual el viejo Summicron-C 40/2 de los años 70. Es un objetivo estupendo.

Hablando de fotografía comprometida, Lewis Hine es un fotógrafo que si no hubiera existido tendríamos que haberlo inventado. Sus fotografías denunciando el trabajo infantil a principios del siglo XX fueron importantes en la toma de conciencia sobre las condiciones de vida de niños y niñas bajo el capitalismo. Pero es que además, las fotografías son estupendas, estéticamente buenísimas. Nos lo recordó el Daily Mail.

También de principios de siglo son las fotografías que se han reencontrado de Julian Dimock. Un excelente documento etnográfico de los indios seminolas que habían permanecido oculatas durante años. Nuevamente reúnen estas fotografías interés social y cuidada estética. Vía The Picture Show.

Objetivo al que tengo que dar nueva vida, utilizándolo de la forma en que estaba pensado. Está un poco destartalado, pero ópticamente todavía está perfecto.

Objetivo al que tengo que dar nueva vida, utilizándolo de la forma en que estaba pensado. Está un poco destartalado, pero ópticamente todavía está perfecto.

Finalmente, en Barcelona tienen la inmensa suerte de poder disfrutar de una exposición retrospectiva de Chema Madoz, llamada Ars combinatoria. Estará abierta hasta el 28 de julio en la sala de exposiciones de La Pedrera. A ver si tengo la suerte de “tener que ir” a la capital condal un día de estos. He visto a la venta el catálogo de la exposición, incluso en alguna librería de Zaragoza, pero no sé si aporta algo nuevo a lo que ya tengo del fotógrafo.

Por hoy, nada más. A ver si me da para terminar de salpicar entre los líquidos del revelado, y darme un paseo antes de comer.

Ya decía anteayer, mientras os hablaba de la foca de 35 mm, que desde hace muchos años he tenido debilidad por esta otra longitud focal. Esos 5 mm de más, me hacen sentir más cómodo.

Ya decía anteayer, mientras os hablaba de la foca de 35 mm, que desde hace muchos años he tenido debilidad por esta otra longitud focal. Esos 5 mm de más, me hacen sentir más cómodo.

[Fotos] Libro de viaje del Veneto, y experimentando el revelado desatendido con Rodinal

Fotografía, Fotografía personal

En primer lugar, una cuestión que ya lancé por Twitter Facebook hace unos días, que tengo ya elaborado y visible el libro de fotografías del viaje por Italia de esta pasada semana santa. En cualquier caso, tengo ya la versión para Issuu, donde se puede consultar también cómodamente. Pulsa con el ratón en la imagen para ir al libro.

Libro de viajes - Veneto, 2013.

Libro de viajes – Veneto, 2013.

El caso es que un par de semanas antes de este viaje, estuve trasteando con película, cámara y procesados tradicionales. Después de haber leído algunas cosas sobre los revelados desatendidos o por agotamiento con Rodinal, es decir, dejas la película expuesta tras un minuto de suave agitación en un baño de este viejo pero eficaz revelador durante 60 a 120 minutos, hasta desaparece todo el agente revelador y la película queda revelada, decidí probarlo con un rollo de Ilford HP5 Plus, que cargué en la Leica IIIf, a la que calcé el Voigtländer Snapshot-Skopar 25/4. Las ventajas de este método de revelado:

Puedes variar el índice de exposición del rollo de película en cada fotograma, permitiendo revelarlos todos al mismo tiempo.

Obtienes negativos de suave contraste, lo cual es una ventaja si has usado índices de exposición superiores al recomendado, lo que se llamaba forzar la película.

Mientras se revela la película, te puedes ir a ver la tele, a comer, o a lo que quieras.

Pero también tiene algunos inconvenientes que hay que tener en cuenta:

Si el índice de exposición de algún negativo es bajo, puede resultar en un negativo excesivamente poco contrastado.

Aumenta el grano del negativo.

Bueno. Lo probé. No acabé del todo convencido, pero a lo mejor las circunstancias de la toma no fueron las idóneas pra este método de revelado. En cualquier caso, he ajustado tono y contraste con Lightroom 4. Y hay una puñeta,… las películas en blanco y negro convencionales no admiten los métodos ICE de eliminación de polvo y rasguños. Algunos los voy a tener que volver a escanear tras limpiarlos cuidadosamente. O no. Ya veré. Que sólo son un experimento.

Parque Grande, Zaragoza.

Parque Grande, Zaragoza.

Parque Grande, Zaragoza.

Parque Grande, Zaragoza.

Parque Grande, Zaragoza.

Parque Grande, Zaragoza.

Parque Grande, Zaragoza.

Parque Grande, Zaragoza.

Autorretrato, paseo de Sagasta, Zaragoza.

Autorretrato, paseo de Sagasta, Zaragoza.

Paseo de Sagasta, Zaragoza.

Paseo de Sagasta, Zaragoza.

Manifestantes en la plaza de Paraíso, Zaragoza.

Manifestantes en la plaza de Paraíso, Zaragoza.

Viajera en el tranvía en la plaza de Aragón, Zaragoza.

Viajera en el tranvía en la plaza de Aragón, Zaragoza.

Plaza de San Felipe, Zaragoza.

Plaza de San Felipe, Zaragoza.

[Fotos] 35 mm

Fotografía, Fotografía personal

La focal de 35 mm, siempre en términos de formato de fotograma de 24 x 36 mm, ha sido considerada por muchos como el estándar de reportaje en fotografía. Sin exigir estar encima del objeto, este angular moderado permite integrar en la fotografía suficiente información sobre el ambiente en el que nos desenvolvemos. Sin embargo, salvo cuando en los años 90 viajaba con alguna compacta con esta focal fija, bien fuese la Minox 35 ML o la todoterreno Olympus Mju-II, es una focal a la que yo he dedicado poca atención. Siempre prefiriendo las focales estándar en el intervalo entre 40 y 50 mm, y usando esporádicamente algún angular más amplio,… pues eso. Que la tengo poco explorada. Desde que me he hecho con el Zeiss C-Biogon 35/2,8 ZM, la estoy empezando a usar más. Y empiezo a coger el gustillo.

Canal Imperial de Aragón

Canal Imperial de Aragón

Canal Imperial de Aragón

Canal Imperial de Aragón

Basílica de San Antonio

Basílica de San Antonio

Basílica de San Antonio

Basílica de San Antonio

Parque Pignatelli

Parque Pignatelli

Paseo de Sagasta

Paseo de Sagasta

La playa de Torrero

La playa de Torrero

La playa de Torrero

La playa de Torrero

[Televisión] Cosas de series; de psicópatas caníbales, familias irlandesas y leicas de los 60

Televisión

Esta semana nos centraremos en tres series: una novedad absoluta, un ansiado retorno y una despedida provisional.

Hannibal, y dale bola al silenció aquel de los corderos

La figura del sociópata literario Hannibal Lecter ha sido prolífica en acontecimientos cinematográficos. Tras la exitosa The Silence of the Lambs (El silencio de los corderos), ha habido que yo recuerde una secuela, desde mi punto de vista totalmente prescindible, y dos “precuelas”, una que tenía su interés y la otra de la que casi no me acuerdo, porque no me llamó especialmente la atención, también prescindible. Parece que no han querido matar a la gallina de los huevos de oro, y se han sacado de la manga una serie de televisión, recién estrenada. He visto muy buenas críticas por ahí. Bien. A mí, no me entusiasmó. Le daré alguna oportunidad más, pero estoy un poco saturado de sociópatas televisivos, y algo muy original tienen que ser, o algo nuevo tienen que aportar para que me interesen. Y Lecter,… pues ya me parecía un poquito agotado.

Mad Men, asomándose a su penúltima temporada, creo, la sexta

A estas horas no lo voy a negar. Aunque me enganché tarde a esta fenomenal serie, en su cuarta temporada, luego recuperé el tiempo perdido y he visto todos los capítulos hasta la fecha,  me enganché incondicionalmente. Me parece de lo mejorcito. Pocas producciones televisivas o cinematográficas la superan. Porque para mí es cine del bueno, aunque pensado para la pequeña pantalla. El primer episodio, doble, ha marcado lo que será la temporada en mi opinión. Está claro que cuatro son los personajes protagonistas:

Don (Jon Hamm), el motor de toda la serie, que ha sido, es y será siempre genio y figura hasta la sepultura. Lo de la “sepultura” lo digo porque siempre he pensado que es por ahí por donde puede acabar en un futuro, aunque me gustaría que me sorprendieran. Y aquí lo tenemos, volviendo por sus fueros, aunque con unos años más, y algunos miedos más. Que la vida da muchas cornadas.

Peggy (Elisabeth Moss), que se está volviendo una versión femenina del propio Don, una creación de este último que poco a poco coge vida propia, y a la que vemos haciéndose un hueco cada vez más grande y con más poder en el mundo de los negocios. Aunque no lo parezca.

Roger (John Slattery), comparte con Don un hecho. El riesgo de acabar antes o después, pero antes de acabar la serie, en una sepultura. Y creo que su cinismo no le puede salvar. Y creo que él lo sabe. Y ahí está…

Betty (January Jones), otra que poco a poco va avanzando por el camino del cinismo, descarándose con todo dios, e incluso cambiando aquel carácter de su físico que más la definía. Evidentemente, revelándose, contra sí misma, aunque sea a través de otra adolescente, y contra el mundo que le rodea.

Sí. Están todos los demás. Pero por algo se habrán centrado en estos cuatro en el primer capítulo. Un capítulo, que por si no ha quedado claro, ha tenido como leitmotiv la muerte. Por lo demás, algunos asuntos más merecen un comentario:

La francófona segunda señora Draper (Jessica Paré) sigue estando como un queso, y nos lo han recordado en unas vacaciones hawaianas, en las que también nos han recordado que en 1967 los biquinis ya eran escuetos. No es que esto sea definitivo a la hora de estimular la fidelidad de Don, claro está…

El episodio ha sido muy fotográfico, y hemos podido ver a la segunda señora Draper hacer fotos y enseñar las diapositivas correspondientes con una Kodak Instamatic, hemos visto a los asociados de la firma hacerse fotos ante un fotógrafo profesional que usa una hermosa Rolleiflex, y hemos visto cómo Don se echa un nuevo amigo, Arnold (Brian Markinson), un vecino cirujano cardiaco, al que regala una Leica M2, de las que tienen en la empresa como muestra. ¿Serían los publicistas de la marca alemana en aquella época?

El caso es que por muy amigo que sea, ya se cobra bien cobrada la cámara. No entraré en detalles. En cualquier caso, cuando uno fuma y bebe como Don no es buena idea hacerle pirulas a un cirujano cardiaco.

Por cierto, la mujer del nuevo amigo de DonSylvia (Linda Cardellini), fue en otra vida una aguerrida enfermera de urgencias, una de mis favoritas. Ahora ha cambiado de aspecto para acomodarse a los años 60, y le sienta muy bien.

En fin. Mi recomendación no puede ser más que uno. Véanlo ustedes por sí mismo.

Shameless, AB-SO-LU-TA-MEN-TE impresionantes los Gallagher

Esta es otra de las grandes de la televisión americana actual que creo que no debería perderse nadie. Salvo los timoratos, fácilmente escandalizables. Porque la amoralidad de la propuesta es total. Y muy sincera. Aquí nada hay blanco o negro. Ni absolutamente bueno, ni absolutamente malo. Estos Gallagher pasan de estar hundidos en el marrón más absoluto a la mayor de las dignidades humanas, como pasan de la comedia hilarante al drama emotivo o la tragedia. Creo que ha sido la mejor de las temporadas que les he visto, y eso es mucho decir. Son tantas las cosas y las tramas que nos han divertido o conmovido que me siento absolutamente incapacitado para hacer un recorrido coherente por ellas. Desde luego, el reparto está para que les premien en cualquier competición en la que participen, empezando por esa fenomenal Fiona (Emmy Rossum), siguiendo por supuesto por ese abominable padre que es Frank (William H. Macy) al que hemos visto un detalle, uno, de altruismo con uno de sus hijos, y ese superior Sheila (Joan Cusack), capaz de dignificarse mientras hace segundo tras segundo de su vida el mayor de los ridículo. Y si al resto no los nombro es por no cansar. Pero todos, o casi todos, principales y secundarios han tenido su momento de gloria en esta temporada.

Igual que antes. No se lo pierdan. Cuento los días hasta que vuelva el próximo mes de enero.

Ya que hemos mencionado la Leica M2, os dejo una foto de la Seo de Zaragoza y del río Ebro hecha con la mía.

Ya que hemos mencionado la Leica M2, os dejo una foto de la Seo de Zaragoza y del río Ebro hecha con la mía.

[CineFoto] Cine a propósito de una fotografía, y de un fotógrafo y su modelo

Cine, Fotografía

Dos novedades para CineFoto, mi colección de películas en las que la fotografía juega su papel, más o menos importante. Seguid los enlaces que encabezan los siguientes párrafos.

La bandera de Iwo Jima

Una de las fotografías más conocidas de la Segunda Guerra Mundial, y esto es prácticamente igual que decir que de todo el siglo XX o de la historia de la fotografía, es Alzando la bandera en Iwo Jima de Joe Rosenthal. Esta fotografía representa a un grupo de seis soldados norteamericanos alzando la bandera de los Estados Unidos en lo alto del monte Suribachi durante la batalla de Iwo Jima. El hecho se produjo en los principios momentos de la batalla, que duró bastantes días y fue muy sangrienta. De hechos, de los seis hombres que aparecen en la fotografía, tres morirían en la batalla. Los otros tres fueron utilizados por la propaganda militar norteamericana para recaudar fondos. No entraremos aquí en la polémica sobre el hecho de que esta no fue realmente la primera bandera que se izó sobre el lugar, y que hubo otro fotógrafo que estuvo en ese hecho, en el original. La cuestión es que la fotografía se convirtió en irónica, y ha inspirado algunas producciones cinematográficas. Comentaremos dos: Banderas de nuestros padres (Flags of Our Fathers) y El sexto héroe (The Outsider).

Funny Face (Una cara con ángel) se rodó en París en parte, así que nos vamos a la capital francesa, a la place de la Concorde.

Funny Face (Una cara con ángel) se rodó en París en parte, así que nos vamos a la capital francesa, a la place de la Concorde.

Una cara con ángel (Funny Face)

Hace unos días encontraba en internet la fotografía de una mujer realmente muy guapa que posaba ajustando entre sus manos un Leica III. Según encontré en las páginas de Thorsten Overgaard dedicadas a la historia de Leica, se trata de la modelo actriz y fotógrafa Suzy Parker, la fotografía está tomada en Nueva York en 1953, por lo que el modelo podría ser una IIIf, y el fotógrafo que tomó la fotografía fue Peter Stackpole, fotógrafo que trabajó para la revista Life que tiene los derechos sobre la mencionada fotografía.

El caso es que leyendo algo más sobre esta modelo, actriz y fotógrafa, resulta que fue una de las inspiraciones para una de las películas musicales más conocidas de Audrey Hepburn, acompañada de Fred Astaire y bajo la dirección de Stanley Donen. Y además, contó con la colaboración, el trabajo y estuvo remotamente inspirada en el trabajo y la figura de uno de los grandes de la fotografía de siglo XX: Richard Avedon.

Y como toda película americana que se precie, la torre Eiffel se ve desde todas partes, así que también desde esta entrada.

Y como toda película americana que se precie, la torre Eiffel se ve desde todas partes, así que también desde esta entrada.

[Libro] Francia combatiente

Literatura

Este pequeño relato de las peripecias de su autora, la norteamericana Edith Wharton, visitando el frente occidental en Francia durante la Primera Guerra Mundial lo terminé antes de salir de viaje hacia Italia. Pero me parecieron más interesantes de comentar los libros que leí posteriormente, y lo tenía en espera. La obra más conocida de la autora, y la que le proporcionó más reconocimiento, es La Edad de la Inocencia, llevada al cine por Scorsese, una producción muy alabada, aunque yo nunca he terminado de conectar con ella. En cualquier caso, dado que el período del primer gran conflicto mundial del siglo XX me interesa bastante, decidí iniciarme en la lectura de esta autora con este librillo que prometía bastante.

Francia combatiente
Edith Wharton; traducción de Pilar Adón
Editorial Impedimenta; Madrid, 2009
Edición electrónica

El libro nos cuenta en seis partes el inicio de la contienda bélica que coge a la escritora, en aquellos momentos afincada en Francia, fuera de París, y así dedica los dos primeros capítulos a describir los cambios en la sociedad y en la vida parisina como consecuencia de la guerra. Posteriormente, nos cuenta sus viajes como inspectora de la Cruz Roja francesa a los hospitales de campaña en el frente visitando ampliamente la zona de guerra, desde Flandes en las cercanías de Dunkerke, hasta Belfort en la Alsacia parcialmente reconquistada.

Entre los viñedos alsacianos, la fortaleza de Haut-Koenigsbourg, uno de los puestos de frontera tradicionales entre el imperio germánico y Francia.

Entre los viñedos alsacianos, la fortaleza de Haut-Koenigsbourg, uno de los puestos de frontera tradicionales entre el imperio germánico y Francia.

El libro está bien escrito, y se lee con facilidad. Es dinámico. Aunque te está contando unas vivencias personales, parece que estas inmerso en una pequeña novela de aventuras. Y posee vívidas descripciones de las zonas de guerra que visita y que lo convierten en un documento muy interesante sobre la época. Sin embargo, el librito es más un panfleto propagandístico en el que el pueblo francés es el defensor de la civilización mientras que el alemán es el bárbaro invasor. Indudablemente, la acción bélica del ejército alemán tuvo no poco de barbarie en algunos momentos, pero debemos recordar que el revanchismo por la derrota de 1871 estaba muy presente en los políticos y en el pueblo francés, y tenía tantas ganas o probablemente más que los alemanes por entrar en guerra y recuperar los territorios perdidos. Cuarenta años más tardes de la guerra franco-prusiana, todavía mantenían la alegoría de Estrasburgo en la plaza de la Concordia de París oculta con un velo negro de luto. Comparada con otros textos que he tenido ocasión de leer en los últimos años, esta tremenda parcialidad y el estilo propagandístico de la autora resta considerable valor al libro.

No obstante, es una lectura que a quien interese la época histórica le merecerá la pena leer.

Los Vosgos fueron parte del frente de batalla entre las potencias occidentales y los imperios centrales, y fueron visitados por la escritora durante sus inspecciones.

Los Vosgos fueron parte del frente de batalla entre las potencias occidentales y los imperios centrales, y fueron visitados por la escritora durante sus inspecciones.

[Cine] Upside Down (2012)

Cine

Upside Down (2012), 6 de abril de 2013.

Esta película la he visto en versión original subtitulada y por ello conservo su título original en inglés. También se puede encontrar en la cartelera española con el cursi título de Un amor entre dos mundos.

Este sábado ha sido un día relativamente desapacible, especialmente para la época que estamos. Y en un tris estuve de quedarme en casa, tranquilamente, a terminar mi libro de fotos del viaje a Italia, o viendo alguna película que me apetecía añadir a mi colección de películas relacionadas con el mundo de la fotografía. Pero al final, conseguí sacudirme la pereza y acompañé a un grupo de amigos que habían optado por la que se suponía una película de ciencia ficción. Aspecto sobre el cual discreparé hasta cierto punto un poco más adelante. En cualquier caso, veremos qué ha dado de sí esta película del relativamente desconocido Juan Solanas.

Estamos en un sistema planetario que tiene la peculiaridad en que dos planetas se encuentran entre sí lo suficientemente juntos como para compartir atmósfera y que resulte factible relativamente pasar de uno a otro, pero en el que los habitantes y la materia de cada uno de ellos se ven atraídos por su propio mundo hacia el que caen, y en el que los habitantes del planeta de “arriba” son ricos y tienen una buena vida, y los del mundo de “abajo”, pues todo lo contrario. Y un muchacho del mundo de “abajo”, Adam (Jim Sturgess), conoce en un momento dado a una muchacha del mundo de “arriba”, Eden (Kirsten Dunst). Y se enamoran. Pero huyendo de una persecución de la policía fronteriza, Eden sufre un golpe y pierde la memoria, y Adam es detenido y trasladado a otra parte de su mundo. Sin embargo, cuando Adam, años más tarde, entre a trabajar en una corporación que quiere aprovechar su ingenio y sus inventos químicos, tendrán la oportunidad de volver a reencontrarse y, quizá, retomar su romance.

Vamos a ver. Esta película, aunque presentada como de “ciencia ficción”, es ciencia ficción tan blanda, tan alejada de lo plausible científicamente hablando, que la única forma de afrontarla aplicando la consabida suspensión temporal de la incredulidad es como una película de fantasía, más que de ciencia ficción. Desde este punto de vista, tiene más en común con The Princess Bride (La princesa prometida) o Stardust que con cualquier película de ciencia ficción que se os ocurra. Eso sí, aunque comparte el tema fundamental de chico persiguiendo el amor de chica aparentemente inalcanzable, es francamente inferior a las dos mencionadas. La primera es para mí una cinco estrellas y la segunda, con el tiempo, la voy poniendo en la categoría de las cuatro estrellas. No estamos ante una mala película. Los efectos especiales, escenarios digitales especialmente, sin ser de primer nivel son razonables. Y la historia avanza con razonable agilidad y coherencia interna. Eso sí, el corolario final difícilmente se deduce del desenlace de la historia de los dos enamorados.

Las interpretaciones son suficientes, y quizá echo de menos que no aparezca más a menudo Timothy Spall, secundario con un papel importante en la película, ilustre de la interpretación británica, que es probablemente lo mejor del filme. Uno esperaría que Kirsten Dunst, que parecía que había dado un giro a su carrera, estaría en papeles un poco más serios que este, donde ronda el rol de florero, pero…

Estamos ante un entretenimiento, un mero entretenimiento que funciona como drama romántico de fantasía razonablemente bien, resultando en un película que puede ser adecuada para un ambiente familiar o niños mayores o adolescentes jóvenes. No hace daño, pero tampoco pasará a la historia del cine como nada del otro mundo. Probablemente olvidable. Aunque yo pasé el rato de forma razonablemente agradable.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Pues no tengo ninguna foto de dos mundos absolutamente imposibles desde el punto de vista físico como los cuentan en la película; pero puedo poner una estructura que se yergue vertical hacia un mundo "arriba" que no existe. Supongo.

Pues no tengo ninguna foto de dos mundos absolutamente imposibles desde el punto de vista físico como los cuentan en la película; pero puedo poner una estructura que se yergue vertical hacia un mundo “arriba” que no existe. Supongo.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; un variado acumulado de dos semanas y algunas fotos de Venecia en blanco y negro

Fotografía

La consecuencia de haber estado de vacaciones la semana pasada es que tengo un acumulado muy diverso de recomendaciones fotográficas de las dos últimas semanas. Así que me limitaré a irlas consignando cronológicamente, conforme las fue recogiendo, sin ser estricto en esto, e intentaré ser breve.

En la recopilación de propuestas de LPV Magazine del 31 de marzo, entre ellas estaba una fotografía de Stephen McLaren que me llamó la atención. Y he estado revisando su propuesta de fotografía documental en la calle, y me ha parecido muy interesante. Llena de color, de observación social y no carente de humor.

Hace unos días, National Geographic nos traía como fotografía del día un impresionante paisaje tormentoso en Monte Perdido, segunda altura de los Pirineos, y una de las montañas preferidas de los aragoneses, gentes entre las que me cuento. Se la debemos a Maxime Daviron.

Estos días estoy con la versión de prueba de la Nik Collection, especialmente son Silver Efex, para convertir fotografías a blanco y negro. Todavía no sé si me convence, porque no sé si me merece la pena gastar en esto. Pero os dejo algunas pruebas con fotografías de Venecia. Como la clásicas góndolas ante San Giorgio Maggiore.

Estos días estoy con la versión de prueba de la Nik Collection, especialmente con Silver Efex para convertir fotografías a blanco y negro. Todavía no sé si me convence, porque no sé si me merece la pena gastar en esto. Pero os dejo algunas pruebas con fotografías de Venecia. Como la clásicas góndolas ante San Giorgio Maggiore.

Kirk Tuck desde su Visual Science Lab nos recuerda a la fotógrafa húngara Sylvia Plachy, que ya he recomendado en alguna que otra ocasión. Pues bien, no me canso de hacerlo, porque me gusta. Tanto como fotógrafa documental como cuando se dedica a los retratos o al paisaje. Lo que no sé es porque no tengo ningún libro de esta fotógrafa.

Feature Shoot nos lleva a la naturaleza, y nos muestra el trabajo de Wayne Levin. Bellas fotografías en blanco y negro de buceadores que se sumergen entre delfines, rayas, tiburones, ballenas,… Más allá del interés documental, las fotografías son de una notable belleza como digo.

Turistas asiáticos en los soportales de la Piazza San Marco.

Turistas asiáticos en los soportales de la Piazza San Marco.

Constantemente nos llegan imágenes de Afganistán, país machacado por los conflictos y los intereses de las potencias desde hace décadas. Por eso es raro ver cómo una fotógrafa local, en este caso Farzana Wahidy, nos muestra en fotografías como ve ella su país. Vía The Picture Show. Para saber más de lo que los fotógrafos afganos hacen, podéis seguir la Afghan Photography Network, en la que Wahidy participa.

Elizabeth Avedon nos muestra y nos habla de los retratos de Amy Arbus, hija de Diane Arbus, cuyas fotografías son un homenaje a algunos importantes pintores de la época moderna y contemporánea.

Los juegos de luces y sombras al anochecer en los sotoportegos venecianos.

Los juegos de luces y sombras al anochecer en los sotoportegos venecianos.

Uno de los recomendados de los últimos días de Rafael Roa es el segoviano Carlos Givaja. Y me han llamado mucho la atención los colores y la melancolía de sus fotografías de la serie Australian Dream. Algo menos los paisajes urbanos de Street Views, pero creo que es un fotógrafo que hay que conocer.

No puedo recordar donde apareció la recomendación del fotógrafo Romain Laurent, en concreto de su serie Tilt. Pero sus fotografías, llenas de color, son una interesante reflexión sobre la vida del ser humano actual, con su punto de surrealismo, y en ocasiones de humor. Y a mí estéticamente me han enganchado mucho.

Las hornacinas con vírgenes y santos bajo la lluvia que salpican Venecia y cualquier otra ciudad italiana.

Las hornacinas con vírgenes y santos bajo la lluvia que salpican Venecia y cualquier otra ciudad italiana.

El grupo activista Femen organizó esta semana en distintas ciudades de Europa una protesta contra los intransigentes islámicos que arremeten contra la activista tunecina Amina Tyler. Para ello hicieron lo que denominaron  Topless Jihad. Con sus cuerpos desnudos de cintura para arriba, mostrando los pechos e inscripciones pintadas en sus cuerpos como las que usa Tyler, se plantaron ante embajadas, consulados y mezquitas de Tunez y otros países islámicos. Las fotografías han recorrido los medios, y se pueden encontrar reportajes interesantes In Focus de The Atlantic y en The Guardian. No voy a entrar en los aspectos políticos de la cuestión, aunque hay para hablar y mucho.

La dificultad para avanzar con el paraguas en alguno de los estrechos callejones que forman el dédalo de vías públicas de la ciudad de los canales.

La dificultad para avanzar con el paraguas en alguno de los estrechos callejones que forman el dédalo de vías públicas de la ciudad de los canales.

[Libros] El país imaginado

Literatura

Voy con el segundo libro que leí durante las vacaciones de semana santa, aunque cronológicamente lo leí antes que el que reseñé hace unos días. Este me duró nada. Un viaje de tren + avión + autobús + las esperas intermedias. Y aunque la historia transcurre en la China de los años treinta, está escrito por el argentino Eduardo Berti.

El país imaginado
Eduardo Berti
Impedimenta; Madrid, 2012
Versión electrónica

Libro leído en ruta, esperando al AVE en la estación de Zaragoza-Delicias, para ir a Barcelona. O en el tren mismo.

Libro leído en ruta, esperando al AVE en la estación de Zaragoza-Delicias, para ir a Barcelona. O en el tren mismo.

El libro nos habla de una joven adolescente china de 14 años, a la que conocemos en el momento en que muere su abuela, que se le aparecerá y le hablará en sueños. Entre las posesiones que dejó la abuela está un mirlo que ha dejado de cantar. Y cuando lo lleven a un pajarero ciego del mercado de la ciudad para buscar una solución, conocerá Xiaomei, la hija del pajarero, de gran belleza y estilo, con quien iniciará una amistad muy especial, en las que los sentimientos de nuestra joven protagonista podrían ir más allá de la amistad. Al mismo tiempo, irá introduciéndose en sociedad junto con su hermano mayor, y ambos empezará a tener sus primeros pretendientes y sus primeros enamorados, mientras sus padres esperan con ansiedad la oportunidad de concertar ventajosos matrimonios para ambos hermanos. Pero la cosa va a ser más complicada de lo que parece, y aquí van a tener que decir muchas cosas mucha gente, incluidos los muertos.

O en el trayecto en el tren de cercanías entre Barcelona-Sants y el aeropuerto de la ciudad condal.

O en el trayecto en el tren de cercanías entre Barcelona-Sants y el aeropuerto de la ciudad condal.

La novela no es muy extensa, pero independientemente de eso es una pequeña delicia. En seguida empatizas con la joven de la que nunca sabemos el nombre, sólo conocemos el nombre que Xiaomei cree entender que es el suyo, Ling. A caballo a veces entre el mundo real, el de los sueños o el de los fantasmas, cada cual lo interpretará según la estructura de sus creencias, asistimos a una sociedad que nos sorprende, que nos da la impresión de que es mucho más antigua que la época en la que sabemos que se desarrolla. Nos cuenta una historia que no nos extrañaría situada en algún momento de la antigüedad china, pero que sin embargo es vivida en la turbulenta sociedad china de los años 30, amenazada por los conflictos bélicos con Japón. Y en todo momento el relato está impregnado por una mezcla de humor y melancolía, entre lo ligero y el drama.

A mi me ha encantado. Impedimenta nos ofrece como es habitual historias distintas, fuera de las corrientes de los superventas, pero que nos calan y nos gustan.

O en el avión que me llevará de Barcelona a Venezia-Marco Polo y luego en autobús a Padua. Suficiente para acabar con esta deliciosa historia.

O en el avión que me llevará de Barcelona a Venezia-Marco Polo y luego en autobús a Padua. Suficiente para acabar con esta deliciosa historia.