[Libro] Ambulancia 13: Muertos sin nombre

Literatura

Hace casi un año, inicié mi conmemoración personal del comienzo de la barbaría de la Primera guerra mundial de una forma muy particular; seleccionando y leyendo un conjunto de libros de historietas relacionados con el tema. Fue una experiencia muy satisfactoria tanto por la calidad de lo leído, como por la profundidad del tratamiento de la barbarie bélica que dibujantes y guionistas son capaces de transmitir a sus obras. Uno de aquellos libros fue Ambulancia 13: La cruz de sangre. Una historia o conjunto de historias sobre el oficial médico Bouteloup y las gentes que conforman su unidad sanitaria militar, la Ambulancia 13 (1). Hoy toca comentar el segundo volumen.

(1) El término “ambulancia” no se refería en aquella época al vehículo para el transporte y evacuación de heridos y enfermos, que es la acepción actual del término, sino que se refería a la pequeña sección de soldados sanitarios al mande de un oficial médico que atendían a los heridos en combate y procuraban su evacuación a retaguardia, a los hospitales militares.

Ambulancia 13: Muertos sin nombre
Escrito por Patrick Cothias y Patrice Ordas; dibujado por Alain Mournier
Yermo Ediciones, 2014

Por segunda vez esta semana, nos vamos de paseo por una bella población francesa; si el otro día fue la coqueta Le Bugue en el Perigord, hoy estamos en Beaulieu sur Dordogne.

Por segunda vez esta semana, nos vamos de paseo por una bella población francesa; si el otro día fue la coqueta Le Bugue en el Perigord, hoy estamos en Beaulieu sur Dordogne.

En este nuevo volumen seguimos las vicisitudes de la Ambulancia 13, a quienes retomamos en vísperas de la batalla de Verdún, y a los que seguimos durante un tiempo. En paralelo vamos conociendo la peripecia personal de los protagonistas del libro, y los sucesos avances de la guerra. Vemos en activo a los gallardos y osados aviadores. Sabemos de los desarrollos de los primeros aparatos radioscópicos móviles por Marie Curie para su uso en el frente. Nos enteramos del racismo imperante ante las tropas coloniales entre los mandos franceses. Vemos como un político o un general pueden considerar que el fusilamiento de una mujer puede estar justificado con fines propagandísticos, aunque se dude de su real culpabilidad. Sabremos de la ruindad de los mandos que permanecen en retaguardia, del descontento en las trincheras que amenaza con rebeliones y motines. Y mientras, los hombres siguen muriendo.

Beaulieu, "bello lugar" en francés, se haya en el alto Quercy, y es uno de esos pueblos que compiten por el título del "pueblo más bonito de Francia".

Beaulieu, “bello lugar” en francés, se haya en el alto Quercy, y es uno de esos pueblos que compiten por el título del “pueblo más bonito de Francia”.

No hay mucho que comentar que no dijese en mi entrada del 28 de julio del año pasado. La costumbre de presentar la obra por entregas en el mundo de la historieta hace que sean dos libros en vez de uno. O tres en vez de uno si consideramos que en total son seis historias relacionadas, y que en español se van publicando de dos en dos. No todas, tienen el mismo interés general, pero todas conforman un conjunto coherente e interesante. Sólo me queda decir que esperaré a la tercera entrega, para hacer una visión de conjunto.

Por lo tanto, es una forma de escapar de la sordidez de la guerra que nos recuerdan los componentes de la Ambulancia 13.

Por lo tanto, es una forma de escapar de la sordidez de la guerra que nos recuerdan los componentes de la Ambulancia 13.

[Cine] Suite française (2015)

Cine

Suite française (2015); vista el 17 de mayo de 2015.

Sí. “Suite française” y no “Suite francesa”, porque la vimos en versión original subtitulada, y no en versión doblada. Y porque creo que es el título que había que haber mantenido para ser consecuente con la intención de quien le puso el título, título en francés aunque la película está rodada en inglés y en alemán. No la llamó “French Suite” o algo por el estilo.

En cualquier caso, había varios motivos, poderosos, por los que estábamos interesados en ver esta película dirigida por el británico Saul Dibb. En primer lugar, porque cuando leí la novela en la que se basa en enero de 2011, reconocí que estaba ante una de las novelas, inacabada, que más me habían impactado de las que había leído en los últimos diez o quince años. Relacionaré mucho el comentario de esta película en referencia al libro en que se basa. El segundo motivo es el excelente reparto reunido, especialmente entre sus intérpretes femeninas.

La novela en la que se basa, de la escritora en lengua de origen ucraniano y judío, aunque conversa al catolicismo en 1939, Irène Némirovski, se planteo un ambicioso proyecto, una novela que iba a estar desarrollada en cinco partes, en las que iba a narrar en términos de ficción lo que estaba pasando en el transcurso de la guerra mundial en ese momento en marcha. Ella supo como empezó todo. No sabía como iba a terminar, iba desarrollando su libro conforme pasaban cosas a su alrededor. Nunca lo terminó, ni supo como acabó la guerra, porque a pesar de su conversión al catolicismo fue víctima de las leyes antisemitas del gobierno francés de Vichy, cuya gendarmería entregó a la escritora a los alemanes, y murió en el campo de exterminio de Auschwitz. Algo de lo que se ha hablado poco, de la actitud de colaboracionismo necesario de algunas administraciones o países invadidos o alíados para permitir que los alemanes ejecutaran la matanza de judíos y otras etnias y condiciones humanas.

El nombre de la población donde transcurre la acción es Bussy; pero hay varios Bussy en Francia, lo supongo ficticio. Como el Springfield de los Simpsons que también hay unos cuantos en los EE.UU.

El nombre de la población donde transcurre la acción es Bussy; pero hay varios Bussy en Francia, lo supongo ficticio. Como el Springfield de los Simpsons que también hay unos cuantos en los EE.UU.

De las dos partes que dejó escritas, la primera de ella “Tormenta en junio”, trata de la huida de miles de refugiados hacia el sur de Francia conforme avanzaban los alemanes. Esta parte se trata en la película en unos poco minutos, con un par de escenas que sirven para poner en situación la película. Esta se dedica a desarrollar los acontecimientos de la segunda parte, “Dolce”. En ella, nos encontramos en una población ficticia, de provincias, que se encuentra bajo la ocupación de un regimiento alemán. Los oficiales alemanes son alojados por la fuerza en las casas de algunos de los habitantes de la localidad, y el teniente Bruno von Falk (Matthias Schoenaerts), un cultivado hijo de la buena sociedad alemana, pero al mismo tiempo eficiente militar, es alojado en el hogar de Madame Angellier (Kristin Scott Thomas) que vive con su nuera Lucile (Michelle Williams), en ausencia de su hijo y marido respectivamente, alistado en el ejército francés, y cuyo destino es desconocido al principio de la película. Madame Angellier es una terrateniente dura, poco compasiva con sus arrendatarios, austera y persona de influencia en esta pequeña comunidad local. Lucile es una joven educada, algo introvertida, que vive a la sombra de su familia política, y que no comparte los medios de su suegra, aunque no osa contradecirla. Dedicándose el oficial a la composición musical en el piano de Lucile, se producirá progresivamente un acercamiento intelectual entre los dos jóvenes. Cuando Lucile conozca algunos secretos de familia, se dejará llevar más allá y se sentirá atraída sentimentalmente por el oficial, que por su parte le muestra su interés. Pero la ocupación ha revuelto los ánimos de la pequeña población local, y pronto surgirán los sentimientos más primarios, tanto los más heroicos como los más mezquinos, tanto de solidaridad como de rencillas y venganzas. Y el mundo de Lucile se volverá patas arriba y se verá obligada a tomar muchas decisiones para ser consecuente consigo misma.

La película tiene una calidad de producción digna de las mejores películas de época de origen británico. Ambientación impecable. Música, sonido, fotografía y diseño de producción excelentes. Una realización milimétricamente precisa, con gran oficio. Sin embargo, no acaba de transmitir todos los sentimientos o con la misma intensidad que lo hace el libro de Némirovski. La relación romántica se apodera de toda la trama, que tiene muchas más derivaciones y sutilezas en origen, más profundidad y consecuencias. En el filme, estas no desaparecen, pero quedan en un plano tan secundario, que tienen como consecuencia que frente a la intensidad y a fortaleza de la obra literaria, la obra cinematográfica se quede en un producto agradable, relativamente interesante, pero convencional.

No he estado en ninguno de ellos, pero para representarlos he escogido unas fotos de Le Bugue, tomadas en agosto de 2003.

No he estado en ninguno de ellos, pero para representarlos he escogido unas fotos de Le Bugue, tomadas en agosto de 2003.

Contribuyen a que la película sea interesante de ver las protagonistas femeninas. Tanto Kristin Scott Thomas, que se come la pantalla en cada aparición, definiendo perfectamente la evolución del personaje conforme avanza el filme, como Michelle Williams, que empieza más discreta, pero que siendo como es buena intérprete, acaba adquiriendo también una notable presencia conforme avanza el filme. Echamos de menos ver algo más de Ruth Wilson, que aparece por ahí como esposa de un campesino pobre, y el resto del reparto acompaña con solvencia a las protagonistas. Decir que Williams ocupa la pantalla en un porcentaje elevado del metraje de la película convirtiéndose de hecho en protagonista absoluta.

La película esta bien, se deja ver con agrado, los británicos tienen oficio a la hora de hacer películas de época. Pero este filme no impacta ni se queda en el pensamiento como lo hace la obra literaria que le da origen, muy superior en diversos aspectos, y que hubiera merecido un director con carisma y personalidad que le hubiese dado empuje y alma, y lo hubiera situado a la altura de una de las grandes historias de amor y guerra de la historia del cine. Pero no ha sido así. Por supuesto, hay que añadir que la historia cinematográfica no es totalmente fiel a la novela; hay diferencias en las historias y en algunos de los personajes. Pero nada que chirríe en exceso, salvo quizá alguna de las inverosímiles secuencias finales.

Conocemos los títulos de la tres partes que restaban a la Suite Francesa de Némirovski. Sabemos algo de sus apuntes de por dónde iba a ir el desarrollo de la guerra: Captivité, Batailles, La Paix… El periodo de resistencia y sufrimiento ocasionado por la ocupación entre quienes no se avinieron a colaborar, la dureza de los enfrentamientos que devinieron tras el desembargo de Normandía, y el fin de la guerra, que Némirovski esperaría que fuese una derrota alemana. Pero en 1942, cuando fue asesinada por los germanos, sólo lo pudo intuir o simplemente esperar.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
A orillas del río Vézère, se encuentra en la bella región histórica del Périgord, hoy incluida en la región de Aquitania. Un lugar que merece la pena ser visitado.

A orillas del río Vézère, se encuentra en la bella región histórica del Périgord, hoy incluida en la región de Aquitania. Un lugar que merece la pena ser visitado.

[Cine] Mandariinid (2013)

Cine

Mandariinid (2013); vista el 12 de mayo de 2015.

Una película que lleva ya largo recorrido, es de hace dos años, pero que fue candidata al óscar a la mejor película en lengua no inglesa por Estonia en la última edición de los premios, lo que le ha permitido llegar hasta las pantallas españolas. Una coproducción de Estonia y Georgia, el país independiente, no el estado de los EE.UU., estrenada en este país es un acontecimiento raro de verdad. Luego viene cuando además tienen el detalle de estrenarla en versión original subtitulada, pero retiran esta versión y dejan sólo la doblada, bajo el título de Mandarinas, porque tienen que hacer sitio a las “masas” de aficionados al cine que “inundarán” las salas esta semana en las que las entradas cuestan 2,90 euros. Más lo que se gasten en palomitas. La industria del cine, en este afán desmesurado por “defender el arte y la cultura”, no parece considerar apropiado ofrecer las versiones originales a toda esta legión de nuevos aficionados, que “seguro” que a partir de ahora llenarán las salas a su precio habitual. Porque toda esta campaña la hacen por el cine, no por el dinero que se deja la gente en palomitas, claro. Y entonces, los que vamos todas las semanas al precio habitual, nos jorobamos, y si queremos ver la película, la vemos doblada. Un película que como veremos es multinacional, multiétnica y multilingüística. Tonterías, todos a hablar en la lengua cervantina, quieran o no.

Menos mal que una película de hace dos años hay otras formas de verla en versión original. Mal que les pese a esos “promotores de la cultura” que son la industria del cine. Prometemos que cuando vuelvan a echar versiones originales volveremos a las salas pagando. Como lo venimos haciendo durante décadas. Pero si nos toman el pelo, o son desconsiderados con nosotros, los reales aficionados al cine, buscaremos alternativas. Pero supongo que les da igual, porque no solemos consumir palomitas y dejar tanto dinero. Eso es lo malo de la cultura de verdad; que es incompatible con devorar palomitas y atocinarse con litros refrescos gaseosos.

En fin, vamos a ver lo que ha dado de sí esta película de Zaza Urushadze, el director de la misma.

No he estado en Georgia, y menos en Abjasia. Pero si en Tallin, Estonia. Un lugar en el que también se aprecia la mezcla de identidades étnicas.

No he estado en Georgia, y menos en Abjasia. Pero si en Tallin, Estonia. Un lugar en el que también se aprecia la mezcla de identidades étnicas.

Ivo (Lembit Ulfsak) es un anciano estonio, que como otros de su etnia, ha vivido en las montes de Abjasia durante décadas, hasta que el final de la Unión Soviética ha provocado la emigración de los suyos a su país de origen remoto, Estonia. El se ha quedado. Es mayor. Y ayuda a su vecino y amigo Margus (Elmo Nüganen) con su cosecha de mandarinas. Pero a su alrededor estalla una guerra. Las gentes de etnia abjasia se quieren independizar de Georgia, país nacido de la desmembración de la Unión Soviética. Y un hervidero de mercenarios de distintos orígenes se aprestan a matarse entre sí. Dos de ellos, musulmanes de origen checheno pasan por la puerta de Ivo. Le piden comida y se van. Pero en las cercanías se encuentran con un destacamento georgiano, entablan combate y el resultado es que todos mueren menos un checheno, Ahmed (Giorgi Nakashidze), y un georgiano, Niko (Misha Meskhi), que resultan heridos. Ambos son acogidos por Ivo que les hace prometer que se comportarán y convivirán en paz mientras estén bajo su techo reponiéndose. Además está la cuestión de cosechar las mandarinas de Margus.

Pocos medios técnicos, y pocos escenarios para la puesta en escena de esta película, que incluso tiene sabor a obra teatral, por el hecho de que buena parte del filme sucede entre las paredes de la casa de Ivo. Ivo, el viejo estonio, representa en el filme al hombre bueno, aquel que intenta aportar la humanidad y el entendimiento por encima de las diferencias reales o ficticias, que nos hacen creer que existen los líderes, militares o religiosos por el hecho de haber nacido en uno u otro lugar, en una u otra etnia, o bajo una u otra superstición religiosa. Historia sencilla, basada en unas situaciones muy definidas y en unos diálogos bien planteados, bajo un guion austero pero sumamente eficaz, obra del propio director Urushadze. Historia que bordea constantemente la estrecha línea que separa la confianza en el ser humano de la desesperación por su irracionalidad, no decantándose por ninguna de ellas, incluso al final, gracias a la incapacidad para rendirse de Ivo, pase lo que pase. Pero las guerras son muy duras…

A caballo entre su herencia hanseática y sueca, su pertenencia temporal al imperio ruso/soviético y su población actual de etnia estonia, la antigua Reval, actual Tallin, manifestaba viejos rencores y revanchas hacia los rusos, ahora caídos en desgracia en ese rincón del antiguo imperio.

A caballo entre su herencia hanseática y sueca, su pertenencia temporal al imperio ruso/soviético y su población actual de etnia estonia, la antigua Reval, actual Tallin, manifestaba viejos rencores y revanchas hacia los rusos, ahora caídos en desgracia en ese rincón del antiguo imperio.

Todo ello aderezado por unas interpretaciones sobrias pero excelentes. Interpretaciones que como decía son multilingües. Se habla en estonio, se habla en georgiano, se habla en ruso como lengua franca del antiguo imperio soviético… Aunque no se entiendan estos idiomas, una parte notable de la riqueza del filme está en esta diversidad, que queda arruinada por cualquier doblaje por bien que se pretenda hacer. De ahí mi enfado al inicio de esta entrada. Nos olvidamos que la existencia del doblaje en cualquier país, lejos de un mérito o un motivo de orgullo, es una lacra cultural, procedente de las más nefastas cerrazones nacionalistas. Algo contra lo que combate esta película. Razón de más para respetar la obra en su integridad, y educar al “maleducado” público español en este respeto. Altamente recomendable en cualquier caso.

Y por si alguien le entran dudas, no uso software pirateado. Escucho los podcasts de Radio Clásica y Radio 3, que los pago con mis impuestos. Compro mis libros electrónicos; en Amazon porque me regalaron un Kindle hace dos años para mi cumpleaños. Si no, lo haría en otro sitio. También lo haría en otros sitios si hubiera un estándar compatible común. Pago mis entradas de cines todas las semanas. Abono mis cuotas de televisión de pago desde hace un par de décadas,… Todo ello salvo cuando alguien me intenta tomar el pelo… Que me queda muy poco.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Y es que por bello que sea un país o una ciudad, en todas partes cuecen habas. Y en algunos sitios, a calderadas.

Y es que por bello que sea un país o una ciudad, en todas partes cuecen habas. Y en algunos sitios, a calderadas.

[Cine] Chiisai Ouchi (小さいおうち) (2014)

Cine

Chiisai Ouchi  (小さいおうち) (2014); vista el 18 de abril de 2015.

Comentaba hace unos días la triste realidad de que hay películas que se estrenan en España, que parecen interesantes, muchas veces de cinematografías poco frecuentes en cartelera, pero que no llegan a Zaragoza. No es que falten salas de cine. Es que en todas echan lo mismo. Probablemente nunca ha habido tantas salas de cine individuales en nuestra ciudad en toda su historia, ni siquiera en los tiempos de los cines de barrio y la salas de reestreno, cuando el paseo de la Independencia era una sucesión de salas de cine, algunas de ellas potencialmente convertibles en teatros. Pero la variedad es escasa. Agrupadas en su mayor parte en complejos de multisalas en centros comerciales, lo que plantean al espectador no es que película ver, sino donde ver el blockbuster del momento.

Pero estamos los aficionados al cine que buscamos algo más que la enésima versión del superhéroe de turno, o la “disneynada” de turno, o cualquier excusa para atracarse de palomitas y refrescos de cola con toneladas de azúcar, o ciclamatos/sacarinas/etc para los consumidores con más sentimiento de culpabilidad. Y cogerse el AVE para ver la película en las escasas salas en las que se estrena en Madrid o Barcelona, sale un poco caro. Y vete tú a saber  cómo, cuándo o en qué condiciones se podrá ver de otra forma “legal”. Así que la tentación de tirar de métodos “poco ortodoxos” es alta. Pero es lo que parece que busca la industria del cine. Porque si no no entiendo que a una ciudad de setecientos mil habitantes no llegue oferta cinematográfica suficiente. O simplemente somos un país cutre culturalmente hablando, claro.

En cualquier caso, una de las películas de más éxito en la cinematografía japonesa el año pasado fue esta “casita”, la vi en versión original subtitulada y de ahí el título en japonés, que donde la puedan encontrar, la encontrarán también doblada al castellano con el título “La casa del tejado rojo”. Es una película del prolífico Yôji Yamada, que nos defraudó un tanto no hace mucho con una versión no excesivamente acertada de la fenomenal Tôkyô monogatari (Cuentos de Tokio) de Yasujirô Ozu. No es que estuviera mal la nueva versión; es que no aportaba nada. Era innecesaria.

Si las ciudades japonesas, Tokio entre ellas, no son más bellas, es debido a la gran destrucción que sufrieron durante la guerra mundial.

Si las ciudades japonesas, Tokio entre ellas, no son más bellas, es debido a la gran destrucción que sufrieron durante la guerra mundial.

Pero aquí nos encontramos ante la historia de Taki (Chieko Baishô/Haru Kuroki), una joven del norte de la isla de Honsu, que en los años 30 del siglo XX entró a servir en una casa de clase media alta, gente cordial que la trata bien y con consideración, y en la que destaca la joven esposa, Tokiko (Takako Matsu), una mujer de gran belleza, atractivo y estilo, que contrasta con su esposo, buen tipo pero simplón y sin matices. Así que cuando aparezca un joven artista, educado, sensible y atractivo, el mundo de las dos mujeres se verá puesto cabeza abajo, aunque será Tokiko la que iniciará un romance ilícito con el joven.

La historia está contada en flashback. Tras la muerte de Taki, ya anciana, conocemos cómo redactó sus memorias en las que se descubre la realidad de cómo transcurrió el romance entre la guapa Tokiko y el sensible artista. Pero también descubriremos los sentimientos de la discreta Taki, que no era de piedra… Nos recuerda el personaje de Tokiko a una Emma Bovary trasladada a la época del militarismo japonés, que llevó al país a la catástrofe. Una joven admirada cuando todavía estaba soltera, atrapada en un matrimonio con una bueno hombre y con buena posición social, pero aburrida y añorante del romance y la emoción. La diferencia con Bovary es que parece encontrar fuera del matrimonio un amor real, menos superficial que el de Emma, más auténtico, aunque de difícil resolución. Resolución que vendrá dada por la guerra y, con esta premisa, difícil es imaginar un final feliz.

Yamada aprovecha la época de la acción principal para hacer un repaso al ambiente social y a la posición de la pequeña burguesía japonesa en los años de la segunda guerra sinojaponesa y la segunda guerra mundial. Se contrasta la percepción de los burgueses tokiotas en los años 30 de los acontecimientos en China, que los ven lejos, y de los que no sospechan o no quieren sospechar la realidad de las atrocidades que su país lleva por el mundo, con la visión del joven nieto de Taki, que constantemente pide que cuente la verdad de la época y no la versión edulcorada. Sin entender que esta es la visión de Taki, que ella no percibió la dureza de la guerra y sus consecuencias hasta muy tarde.

Las viviendas de madera y papel ardían con facilidad con el napalm, la gasolina y el fósforo de las bombas americanas. Esto es algo que se recoge en la película de hoy.

Las viviendas de madera y papel ardían con facilidad con el napalm, la gasolina y el fósforo de las bombas americanas. Esto es algo que se recoge en la película de hoy.

Técnicamente, la realización del filme es irreprochable, siendo un cine heredero de las tradiciones del cine japonés de antaño. Pero donde realmente destaca es en la empatía que nos producen los personajes, gracias al excelente trabajo de sus intérpretes, especialmente la dos mujeres protagonistas. El trabajo de Haru Kuroki ha sido reconocido con diversos premios durante la carrera comercial del filme, tanto en su país como fuera de él.

Como vemos, una película que no carece de interés. No está al nivel de maestría que otros referentes del cine japonés en los que nos podríamos fijar, pero resulta interesante, emotiva y se ve con agrado. ¿De verdad que con una adecuada promoción esta película no es vendible en una ciudad occidental de setecientos mil habitantes? Pestiños mucho peores se estrenan y se ven… En fin…

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Por ello, para intentar recuperar algo del ambiente de la antigua Edo en la actualidad, os traigo estas fotografías de los jardines de Hamarikyu, con su coqueta casa de té en el lago principal de los jardines.

Por ello, para intentar recuperar algo del ambiente de la antigua Edo en la actualidad, os traigo estas fotografías de los jardines de Hamarikyu, con su coqueta casa de té en el lago principal de los jardines.

[Cine] American Sniper (2014)

Cine

American Sniper (2014); vista el sábado 21 de febrero de 2015.

Como muchos de los que visitáis este Cuaderno de ruta ya sabréis, si presento la película con su título original es que he visto la versión original subtitulada en castellano. Esta película de Clint Eastwood, una de las que optaba a algún premio en la reciente ceremonia de los óscars, también se puede encontrar en la cartelera española con el título “El francotirador”. Con la nacionalidad perdida en el proceso de traducción.

Soy uno de los que opinan que hay que acudir puntualmente a las citas con las películas de Eastwood, que si no llegan a la frecuencia anual, no les faltará mucho. En las últimas tres décadas nos ha dejado ejemplos muy sólidos de oficio y arte en la dirección cinematográfica. Y a sus 84 años quizá ya no haga una película que supere a las mejores de su filmografía; pero parece estar lo suficientemente en forma como para que nos pueda sorprender en cualquier momento. Así que vamos a ver lo que nos deparó esta su vuelta al cine bélico, un género que ha visitado en varias ocasiones, y con el que en mi opinión alcanzó unas de sus más altas cotas como director de cine en aquellas cartas que nos escribía, en japonés, desde Iwo Jima.

No hay sorpresas en el desenlace de esta película. Esta basada en un personaje real, Chris Kyle (interpretado por Bradley Cooper), cuya biografía podéis consultar en la wikipedia. Este fue un soldado de un cuerpo de operaciones especiales de la armada estadounidense, que por su habilidad con las armas de fuego ejerció de francotirador en la guerra de Irak con el fin de proteger a los infantes de marina invasores de los ataques de insurgentes y civiles hostiles. Se dice de él que es el francotirador más letal de los Estados Unidos. 160 muertes confirmadas. Una nadería si lo comparas con muchos pilotos de bombarderos de la misma nacionalidad, en realidad. La película va alternando sus cuatro relevos en el conflicto, con los períodos de descanso en los que se ponen de manifiesto las dificultades de adaptación tras el combate y las secuelas del estrés bélico, especialmente con su esposa Taya (Sienna Miller).

Estuve hace pocos días revisando las fotografías de mi viaje a Berlín en 2007, ciudad donde los efectos de los conflictos bélicos se hacen notar especialmente.

Estuve hace pocos días revisando las fotografías de mi viaje a Berlín en 2007, ciudad donde los efectos de los conflictos bélicos se hacen notar especialmente.

Decir que Eastwood tiene oficio de sobras para sacar adelante con dignidad la película es una obviedad. Así que no discutiremos los aspectos técnicos del filme. Algo más cuestionable es el guion, ya que la historia se vuelve un poco prolija, con una repetición continuada de situaciones bélicas relativamente similares, salpicadas por los momentos de retorno a los Estados Unidos. Además, en estas películas está la cuestión de la intención del director. En este caso, Eastwood no ha dudado en declarar que su intención era poner al descubierto las nefastas consecuencias que sufren las personas que participan en la inhumanidad de la guerra. Sin embargo, Eastwood es también una persona con valores conservadores aunque dentro de lo razonable, y no carga nunca a criticar en profundidad la intervención militar norteamericana y sus razones, aparentes o reales.

Apenas asistimos al debate entre la postura del protagonista, para quien es un deber proteger a sus compañeros de armas matando los potenciales insurgentes amenazantes, con su esposa que no entiende bien qué se le ha perdido en un país tan lejano, que no se siente amenazada por ese conflicto. De alguna forma, como hemos comentado con otras películas recientes que han tratado temas polémicos o difíciles, Eastwood los insinúa, los menciona, los bordea, pero no profundiza como si tuviese miedo a ofender con su posición. Tampoco se moja en las motivaciones del enemigo. Simplemente son los malos que amenazan constantemente a los soldados americanos. Ninguna reflexión al porqué una proporción apreciable de la población civil, presuntamente liberada de un tirano, se vuelve con tanta agresividad y fanatismo contra el ejército de ocupación.

Para mí es curioso que la película que mejor refleja su posición sobre la guerra sea la mencionada antes, en la que no hay protagonistas norteamericanos. En la que se pone en la piel del enemigo, intenta entenderlo, busca lo que hay en común en todos los seres humanos que sufren la guerra, y sin los peligros de molestar a algunos de sus compatriotas compone su mejor relato antibelicista. No lo consigue en la película actual.

Una ciudad mártir de sí misma, de los excesos propios y ajenos.

Una ciudad mártir de sí misma, de los excesos propios y ajenos.

También se me ocurre comparar la película que hoy nos ocupa con la también excelente película de Jean-Jacques Annaud, Enemy at the Gates (Enemigo a las puertas). Fue aquel un filme con menos intención reflexiva, más destinado a ser producto de entretenimiento. Pero también nos contaba un duelo entre francotiradores, eso sí con la distancia de situarlo en la batalla de Stalingrado durante la Segunda guerra mundial. Curiosamente, a pesar de no tener tanta intención política, aquella película mostraba entre sus escenas situaciones que marcan mucho más claramente la demencia de la guerra. Los fanatismos de los mandos, el desprecio por la vida individual, la perniciosa influencia de los políticos, el miedo del soldado,… No es de extrañar que aunque aquella película no optó a los premios de la Academia de Hollywood, esté mejor valorada por los votantes de IMDb. Tenía más entretenimiento, a la vez que había una historia interesante que contar, la de Vasili Záitsev. Bueno… a la crítica le gustó menos que la de Eastwood… todo hay que decirlo.

Sobre las interpretaciones no tengo nada que objetar. Indudablemente, el mejor papel que le he visto a Cooper hasta el momento. E incluso la para mí floja actriz que es Sienna Miller nos ofrece muestras de que quizá tenga algo más dentro de sí desde el punto de vista interpretativo de lo que parecía. Todo ello unido a un conjunto de secundarios muy coral, que funcionan con oficio.

Para terminar decir que es una película que se puede ver sin problema. Es una buena película. Imperfecta. Que nos deja con ganas de más. Que esperaríamos que estuviese mejor contada. Que nos hubiera gustado ver más incisiva y comprometida. Pero es una opción perfectamente razonable para acudir a las salas de cine.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Y que en estos momentos en que tanta soberbia se percibe en algunos políticos destacados alemanes, no olvide que no es ese el camino... Y que no lo olviden tampoco el resto de las naciones en que desgraciadamente se divide la humanidad...

Y que en estos momentos en que tanta soberbia se percibe en algunos políticos destacados alemanes, no olvide que no es ese el camino… Y que no lo olviden tampoco el resto de las naciones en que desgraciadamente se divide la humanidad…

[Cine] Mil veces buenas noches (2013)

Cine

Mil veces buenas noches (Tusen ganger god natt, 2013), 9 de agosto de 2014.

No, no me olvido de que nos han abandonado Robin WilliamsLauren Bacall. Una cierta dosis de tristeza me acompaña mientras escribo estas líneas. Pero he decidido darme unos días para escribir un obituario, porque hay cosas que me hacen reflexionar estos fallecimientos. Especialmente, por el cine que estoy viendo estos días desde casa, el que bajo legalmente de la plataforma Yomvi de Canal Plus. Probablemente el viernes, que es fiesta y tendré tiempo, os hablaré de ello.

Como en otras ocasiones, especialmente cuando las películas llegan con retraso, aunque vemos la película doblada en las salas de cine, si está disponible por la red de redes, aunque sea por mecanismos que no son del gusto de la industria del cine, la veo también en mi casa en versión original. Cada película que veo me convenzo más de que el doblaje de las películas es una lacra. En cualquier caso, que nadie se equivoque. Aunque el título oficial de esta película de Erik Poppe está en noruego, los diálogos de la película están predominantemente hablados en inglés.

Última película filmada por lo tanto por este fotógrafo de prensa noruego reconvertido en cineasta, y que sitúa como protagonista a una reportera gráfica, Rebecca (Juliette Binoche), una de las más importantes del panorama de la actualidad, que a través de sus contactos ha conseguido llegar hasta el lugar donde se prepara un mujer integrista como bomba humana para realizar un atentado en Kabul. La acompaña en su recorrido hacia su destino durante un tiempo hasta que decide bajarse del coche, momento en que hace algo que llama la atención de la policía, y desencadena la detonación de la bomba humana, que la alcanza y queda mal herida. Durante el periodo de recuperación en su casa de Irlanda, comprueba que los riesgos de su profesión están afectando a su familia, especialmente a su marido, Marcus (Nikolaj Coster-Waldau), y a su hija mayor, Steph (Lauryn Canny), una introspectiva pero inteligente adolescente de quince años. Un viaje con esta a África provocará la crisis en el entorno familiar, y la necesidad de replantearse toda su vida.

Cork

La familia de nuestra protagonista vive en Irlanda, probablemente no en Cork, pero en un lugar igualmente agradable.

Película ambiciosa en cuanto a los temas que trata. La necesidad del fotógrafo en zonas de conflicto, la necesidad de la libertad para realizar su trabajo, la censura, la ética del fotógrafo en cuanto a mero espectador o potencial actor de lo que está sucediendo, el delicado equilibrio de la mujer que trabaja, y además poniendo en riesgo su vida, y su compromiso hacia su familia,… Hemos de suponer que Poppe tendrá bien pensados los temas, ya que él mismo desarrolló este trabajo. También que, por ese motivo, las escenas de la fotógrafa en situación de conflicto debemos considerarlas realistas, o al menos, de una forma razonable.Y sin embargo, pese una realización correcta en los aspectos técnicos fundamentales, a la historia, que podría estar cargada de situaciones fuertemente emocionales resulta algo fría. Además de excesivamente previsible en algunos momentos. Quizá esa limpieza y corrección académica en la realización pasa factura a una película con unos temas que precisan un poco más de barro, de meterse en la mentalidad de los personajes, de sentir la fricción intensa de los conflictos desatados,… La película discurre a pesar de los temas tratados dentro de cierto convencionalismo, y eso no le sienta bien.

Península de Connemara

El trabajo del marino, biólogo marino, les hace vivir en la costa, no en la de Atlántico, en Connemara, que vemos en la foto, sino en la del mar de Irlanda.

Y eso que los intérpretes ponen de su parte para que la cosa salga a flote. Binoche es un valor seguro que da todo lo que puede en sus papeles. Curiosamente no es la primera vez que la vemos empuñando una cámara fotográfica, aunque ha llovido mucho desde entonces. Coster-Waldau, que abandona su pose de duro espachín en la que le hemos podido ver reciente, también está convincente en su papel de biólogo marino comprometido, y padre de familia no menos comprometido. Incluso la joven Canny cumple su difícil papel, que le obliga a confrontar a una peso pesado como es Binoche.

Pero la película, que se deja ver, se me queda un poco corta. No llega como he comentado a producirme las sensaciones y las emociones que esperaba. Y desde ese punto de vista, aunque le doy un aprobado, lo consigue por los pelos. Ni que decir tiene que irá a engrosar mi lista de películas con temática fotográfica.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
Derrynane - Ring of Kerry

Y esto les permite dar románticos paseos por las playas, quizá no en estas con peligrosas corrientes cerca de Derrynane en el condado de Kerry, pero estupendas playas.

[Libro] Adios, Shanghai

Literatura

Tras el gran impacto que me supuso la lectura de las aventuras del sastre Izak Blumenfeld, en cinco nacionalidades y tres campos de concentración, decidí seguir la lectura de la trilogía de Angel Wagenstein sobre las tribulaciones de los judíos en el siglo XX. Pero no escogí el segundo libro de la serie; ya que las tres novelas son totalmente independientes unas de otras, opté por el exotismo de extremo oriente. Así que nos iremos hasta el Shanghai de la Segunda Guerra Mundial.

Adios, Shanghai
Angel Wagenstein; traducido por Venceslav Nikólov
Libros del Asteroide, 2013
Edición electrónica

Terrassenufer - Dresde

La novela es un enorme “flashback” que parte del último concierto de la “sección de cámara de Shanghai de la Filarmónica de Dresde”… por llamarla de alguna forma – Terrassenufer, Dresde

Si las aventuras del primero de los libros nos permitían seguir específicamente a una persona, un judío de la Europa Central durante la primera mitad del siglo XX, en esta ocasión concentramos el período de tiempo, pero abrimos el protagonismo ya que estamos ante una novela de carácter coral. Un violinista alemán judío y su mujer alemana cristiana soprano de prestigio, un rabino y su mujer que era profesora de educación secundaria, un prestigioso físico judío que no consigue escapar a América cuando pudo, un misterioso eslavo que se hace pasar por suizo y que no sabemos a quien sirve, un ratero sin escrúpulos pero con corazón, un bella, alta y rubia actriz judía, las monjas que tratan de ayudar a los miles de refugiados de todas las naciones y razas, los encargados de las concesiones internacionales en un juego de extrañas diplomacias y amistades/enemistades, y un fondo de miseria en el marco del conflicto sino-japonés en la ocupada ciudad de Shanghai, donde se refugian miles de judíos europeos huyendo de la persecución en su países de origen, y donde encontrarán su propio infierno en los años que dura la guerra.

Frauenkirche - Dresde

De allí parte algunos de los refugiados en la ciudad china, una ciudad alemana que también sufrió duramente las consecuencias de la guerra, convirtiéndose asimismo en una de las ciudades mártires de la misma por los bombardeos incendiarios de los aliados – Frauenkirche, Dresde

Estamos ante otra magnífica novela de de Wagenstein, que quizá no tiene la profundidad, el sarcasmo, el humor, o sea tan entrañable como el anterior volumen que leí. Pero que nos vuelve a mostrar una nueva forma de manifestación del ser humano en sus peores y en sus mejores versiones. Sin duda, la guerra en China, que comenzó mucho antes que en Europa y que alcanzó cotas de crueldad también muy dramáticas tiene episodios dolorosos para la especie humana para dar y vender. Pero quizá la del gueto judío creado en colaboración entre la kempeitai japonesa y la gestapo alemana sea una de los más desconocidos. Y sin duda, en esta historia que mezcla elementos de realidad y de ficción de modo muy bien dosificado e integrado, encontramos también una dosis de aventura e intriga que hacen que su lectura avance a la velocidad del rayo.

Aunque, aviso, Wagenstein no se siente acomodaticio a los gustos de la novela de aventuras bélicas occidental. Y no todas las historias acaban bien. Casi ninguna acaba bien. En el mejor de los casos, hay supervivientes. Que no es poco. Otro libro altamente recomendable.

Fürstenzug (Cabalgata de los Príncipes) - Dresde

Y es que algo que uno aprende con el tiempo es que en las guerras no está el bando de los “buenos” y el de los “malos”, sino el de los “malos” y el de los “peores”,… y en ocasiones es difícil elegir – Fürstenzug (Cabalgata de los príncipes), Dresde

[Libro] Ambulancia 13: La cruz de sangre

Literatura

Hoy hace 100 años que el Imperio Austrohúngaro declaró la guerra a Serbia. Por lo tanto, aunque a veces se dan otras fechas como el comienzo de la Primera Guerra Mundial, en función de cómo se fueron incorporando las distintas potencias al conflicto de modo oficial, hoy podemos considerar que es el centenario de una de las barbaries más notables de la historia de la humanidad. Una barbarie que fue el vivero de muchas otras que sucedieron a lo largo del siglo XX, y cuyos efectos todavía sacuden nuestras sociedades si se analiza con cuidado. El 29 de julio Rusia declaró la movilización general, ante lo cual el 1 de agosto Alemania declaró la guerra a la gran potencia oriental, y el 3 de agosto a Francia por los movimientos de tropas de esta república en la frontera común. Como respuesta a la invasión de Bélgica por tropas alemanas, el 4 de agosto era el Reino Unido quien entraba en guerra contra los imperios centrales. Otros países se fueron sumando sucesivamente. Italia esperó a 1915 para tomar una decisión sobre que bando le convenía, y Estados Unidos encontró el motivo para entrar en el conflicto en 1917. Pero la primera declaración de guerra fue un 28 de julio, tras rechazar Austria-Hungría la respuesta de Belgrado a su ultimátum, ciudad que sufriría su primer bombardeo y sus primeras muertes el 29 de julio de 2014.

Monumento a los caídos - Estrasburgo

Son frecuentes los monumentos en las ciudades francesas a los caídos en la guerra del 14-18; pero el de Estrasburgo es peculiar ya que sus caídos en las guerras mundiales lo hicieron peleando en ambos bandos. Franceses para Francia, alemanes para Alemania, en ambos lados eran escogidos como carne de cañón.

Mi forma de conmemorar estos hechos, evitar que caigan en el olvido y reflexionar sobre ellos es a través de la cultura. Y siguiendo una propuesta de hace unos días, he acudido a un género menos habitual, la historieta, para formular mis reflexiones. Y mi primera propuesta nos llega del país vecino, Francia, un país que desde mi punto de vista no sólo no hizo nada por evitar el conflicto, sino que como consecuencia del deseo de revancha por la catástrofe de 1871 tenía muchas ganas de que este estallase. Al precio que fuese. Una actitud que nos hace pensar sobre los conceptos de patriotismo, nacionalismo, heroísmo y sentido del déber, muy trasnochados en su uso hoy en día pero que todavía sirven para inflamar las conductas irracionales.

Ambulancia 13: La cruz de sangre
Escrito por Patrick Cothias y Patrice Ordas; dibujado por Alain Mournier
Yermo Ediciones, 2014

En este volumen encontramos las dos primeras aventuras de la Ambulancia 13, unidad de la sanidad militar francesa, cuando asume el mando de la misma el teniente médico Bouteloup en algún momento de 1916. Hoy en día entendemos el término ambulancia como el vehículo que sirve para el traslado de enfermos bien sea de forma urgente o programada, con una dotación humana y de medios adaptada a las necesidades de los mismos. Pero hasta la Primera Guerra Mundial recibían este nombre las pequeñas unidades de sanidad militar responsables de prestar la atención inicial a los heridos en combate, clasificarlos y proceder a su evacuación a unidades con más medios para resolver sus necesidades. En el caso que nos ocupa se trata de una pequeña unidad situada inmediatamente tras el frente, mandada por un oficial, con un total de siete u ocho hombres encargados de esta misión al servicio de un batallón o un regimiento apostado en el frente. Bouteloup es un joven de buena familia, bien relacionada con los medios políticos de la república, que mantiene diferencias con su padre, también médico, por la forma en que trató a su hermano, que murió a consecuencia del tifus. En sus primeras 24 horas en el frente, en sus acciones y en las consecuencias que tienen, Bouteloup sufre un cambio radical sobre el paradigma de lo que es la guerra. Un lugar donde se simultanean lo mejor y lo peor de la especie humana, y que contrasta con la actitud deshumanizada y burocratizada de quienes toman decisiones en retaguardia, para quienes los que mueren en el frente tienen poco valor. Un mundo de intrasigencia y absurdos apenas amortiguados por destellos de racionalidad.

Monumento a los caídos - Kehl

A pocos kilómetros del anterior, en la población alemana de Kehl, se homenajea también a los caídos en la Primera Guerra Mundial. Más raro es ver en Alemania monumentos a los caídos en la Segunda.

El mismo tono sigue la segunda aventura, en la que el universo de Bouteloup y sus compañeros se abre un poco, tanto en el frente como en la retaguardia, constituyendo en su conjunto una obra coherente aunque no acabada, habrá que pensar si sigo leyendo el resto de las aventuras, que de momento no están publicadas en castellano, para ver como evoluciona. Se trata de una obra claramente antimilitarista, pero extendiendo su visión crítica al conjunto de valores de una sociedad que sostiene a aquellos que toman las demenciales decisiones que hacen que la gente muera por millares en el frente en unos pocos días.

No faltan las reflexiones secundarias relativas al papel de la religión, del compañerismo, de cómo entendemos el honor personal frente al “honor” colectivo, y el conjunto tiene un tono fundamentalmente dramático con cierta tendencia a la tragedia, esa tragedia de carácter determinista que echa sus raíces en la antigua Grecia.

En su conjunto, una lectura de buen nivel que recomendaría sin dudar a los aficionados a la historieta, y que desde luego cumple perfectamente el papel que le he asignado de reflexión y conmemoración ante los hechos que dieron comienzo aquel 28 de julio de 2014.

Parque de las dos Riberas - Kehl

Entre ambas ciudades, en las riberas del Rin, un gran parque unido por una pasarela que atraviesa el río tiene abundantes referencias a los deseos de paz y amistad. Que tal vez se conserven en ese rincón del mundo, pero que a duras penas perviven en el conjunto del planeta si fiamos de lo que nos cuenta la prensa.

[Cine] Lore (2012)

Cine

Lore (2012), 26 de diciembre de 2013.

No suele ser el sábado un día habitual para comentar cine en este Cuaderno de ruta, pero en los próximos días entraré en modo nostálgico/despedida del 2013, y además me apetecía mucho hablar de esta película que está pasando injustamente desapercibida por la cartelera. Una película extraña a priori, dirigida por una realizadora australiana, Cate Shortland, convertida al judaísmo por su matrimonio, que rueda en alemán una historia basada en la Alemania nazi tras el catastrófico final de la Segunda Guerra Mundial. Curiosamente, ha sido presentada sin éxito por Australia, un país de habla inglesa, al óscar a la película de habla extranjera, el alemán en este caso. Si es posible, ved la película en su idioma original; el doblaje pierde mucho. Y si os espabiláis un poco sabréis donde encontrarla.

El filme nos cuenta la historia de Hannelore “Lore” (Saskia Rosendahl), una adolescente, la mayor de cinco hermanos, cuyos padres son activos miembros de partido nazi, su padre es un SS, y que justo al final de la guerra, quedando en zona americana, se ven obligados a entregarse a las autoridades de este país invasor, dejando a los cinco vástagos al cuidado de la mayor, y con el encargo de que si no vuelven en tres días, se dirijan desde la Selva Negra, donde se encuentran refugiados, hasta la casa de su abuela en las cercanías de Hamburgo. Un viaje de casi 900 kilómetros por una país roto y desmoralizado, con las comunicaciones cortadas, con toque de queda, con refugiados vagando por los campos, y sin una autoridad clara en muchas partes. En el camino, se encontraran con Thomas (Kai-Peter Malina), un joven, aparentemente un judío liberado de algún campo de concentración, que se convertirá en el protector de los cinco hermanos. En Lore surgirán emociones contradictorias, entre lo que le han enseñado sobre los judíos durante años, la necesidad de protección y supervivencia, la dificultad por distinguir lo que está bien y lo que está mal, y la atracción que surgen entre los dos jóvenes.

Parque en torno al palacio

La odisea que narra el filme comenzará en el suroeste de Alemania, en la Selva Negra, no lejos de las bellas calles y jardines de Baden-Baden.

He de decir que esta película me ha impresionado bastante. Es de las que llevas en la cabeza unos días después de verla. Con una realización potente, que se mete hasta dentro en los personajes, con difíciles primeros planos de sus rostros o de otras partes de sus cuerpos, maltrechos en ocasiones, con las secreciones, la sangre y el barro. No deja de recordar, a pesar de la diferencia de temas, a la realización de Kechiche en La vie d’Adèle. Y una película con pocas concesiones. Estamos en un país difícil, en el que contrasta la belleza de sus campos y sus bosques, con la ruina de sus ciudades, y con las contradicciones de sus desorientados habitantes. Poca generosidad encontrarán los niños en su camino. Y sí intentos declarados de aprovecharse de ellos. Y además, la violencia remanente, entre los propios alemanes entre sí, y los de los invasores. Encontrarán la muerte durante el camino, que será difícil.

La película descansa sobretodo en su personaje protagonista. La joven Rosendahl compone a pesar de su bisoñez un carácter notable, en el que las contradicciones se pugnan con las urgencias de su edad, y su rechazo a la tarea que se le ha encomendado pero en la que no cejará, transpiran en cada poro de su piel, en cada lágrima, o en cada moratón en sus piernas. Con un acto de rebeldía final, cuando definitivamente, cuando todo ha pasado, rompa con el pasado y con todo lo que ha creído hasta ese momento. Perfectamente respalda por el trabajo de Malina, sobrio y expresivo. Es una película de pocos diálogos y muchas miradas y actitudes. Entre los niños creo que merece destacar el discreto pero solvente trabajo de la hermana de LoreLiesel (Nele Trebs), que tiene momentos muy inspirados.

Restos del puente de Remagen a orillas del Rin

El país está roto y dividido, incluso cruzar un río, por la ausencia de puentes, resulta un problema, quizá no tan gordo como cruzar el Rin por el derrumbe del puente de Remagen, pero casi.

Ya he dicho que me sorprende la escasa repercusión que la película ha recibido en los medios, puesto que me parece una película excelente y valiente. Es cierto que no es la primera película que nos narra el recorrido de adolescentes en la difícil Alemania nazi, y a principios de los años 90 del siglo XX, Agnieszka Holland, directora polaca, nos hablaba de un adolescente judío que intentaba sobrevivir en aquel difícil país mezclándose entre los no judíos. Es curioso que sean mujeres no alemanas las que atinen con tanta habilidad en reproducir aquella historia. Se echa en falta más cine alemán con capacidad para revisitar con rigor y con sentido crítico tan nefasto episodio histórico.

Valoración

  • Dirección: ***** Me gusta mucho la dirección de esta película, me parece muy potente, sin concesiones pero sin regodeos en lo escabroso. Valientemente elegante.
  • Interpretación: **** Intérpretes jóvenes, que destilan naturalidad y credibilidad.
  • Valoración subjetiva: ****  Película de alta calidad para revisitar un período histórico convulso.
Costa del Báltico

Al final, llegarán al norte de Alemania, no lejos de Hamburgo. No a las playas de Travemünde en el Báltico, más bien a orillas del mar del Norte, pero no muy diferente supongo yo en ambiente.

[Cine] El juego de Ender (2013)

Cine

El juego de Ender (Ender’s Game, 2013), 10 de noviembre de 2013.

Desde que supe que estaba haciendo una adaptación cinematográfica de la más famosa  novela de Orson Scott Card, no tuve la menor duda de que cuando la estrenasen iría a verla. Aunque tal y como discurre en estos principios del siglo XXI el cine de ciencia ficción la probabilidad de decepción sea alta. Pero bueno. Aunque lamentablemente no han llegado a Zaragoza más que versiones dobladas, nos encaminamos a una sesión matinal de este domingo para ver la adaptación que de esta famosa novela nos ofrece Gavin Hood.

El argumento nos cuenta la historia de Ender Wiggins (Asa Butterfield), un muchacho, un “tercero” en una sociedad en la que sólo se admiten como norma general dos hijos, décadas después de una tremenda guerra contra invasores alienígenas, los “insectores”, que tuvo a la humanidad al borde de la extinción. Candidato a la escuela de guerra, donde se preparan a los futuros líderes de la flota estelar que se está preparando para eliminar para siempre la amenaza de esa especie alienígena, donde previamente fracasaron su hermano y su hermana, llama la atención del Coronel Graff (Harrison Ford), responsable de la misma, que ve en él el futuro líder que necesitarán para comprender la estrategia contra una especia cuya mentalidad no alcanzan a comprender.

El sol poniente

Película con abundantes cuerpos celeste. En esta tenemos la Tierra y el Sol.

Tres aspectos voy a comentar de esta película:

Las cuestiones técnicas: Tratándose de una “space opera” que se desarrolla en naves y estaciones espaciales, con ambientes extraplanetarios y alienígenas, no aporta gran cosa con respecto a lo que estamos acostumbrados a ver. Intenta respetar algunas leyes físicas en su realización pero no destaca por nada en especial. No ha buscado deslumbrar en este aspecto, simplemente aprovecharse de modos de hacer ya previstos. Los sueños y la interactividad con el juego en la tableta son de una animación digital mejorable.

La historia en general que nos cuenta está llena de tópicos. El joven inadaptado, distinto, imaginativo, que consigue ser líder de otros inadaptados distintos, no tan imaginativos pero buena gente, y que tiene que reafirmar su propia personalidad y asumir las tremendas responsabilidades que se le ofrecen. Esta historia está llevada con dignidad pero sin brillantez. Poca originalidad, mucho tópico y una efectividad razonable.

La comparación con la obra literaria, que se sostiene a duras penas. Por mi parte, estoy hablando de la comparación con algo que leí a finales de los años 80, pero de la que conservo suficientes recuerdos para establecer esta comparación. En primer lugar, tengo que decir que me resultó confuso el mensaje de la novela original. Me pareció excesivamente militarista, aun cuando hay opiniones para todos los gustos al respecto. Pero sí que tiene alguna reflexión interesante. Recuerdo el agobiante entorno en el que se mueve el joven Ender, recuerdo que los dos hermanos del chaval eran menos planos como caracteres y más trascendentes, recuerdo que era una historia bastante más compleja y con más matices. Esas sensaciones no las he tenido con la obra fílmica. Se han simplificado mucho las tramas y la historia, y no está bien llevado el agobio y la responsabilidad del joven, con horas y horas y horas antes las máquinas de juegos de guerra en las que presuntamente se prepara. Por supuesto, sabiendo cómo termina, la sorpresa final no resulta tal, y la he visto con cierto escepticismo, sobre si la reacción del muchacho se puede derivar de la historia que me han contado. Hay falta de sutilileza y matiz.

Las interpretaciones son normalitas. El doblaje en castellano es bastante flojo, tirando a malo especialmente en el caso del chico protagonista, así que no me atrevo a suspender la interpretación original que está excesivamente adulterada por este hecho. Ford no ha envejecido bien como intérprete, muchos llevamos años notándolo, y la breve interpretación de Ben Kingsley sabe a poco, en un personaje excesivamente desarrollado en grandes y poco definidos trazos. Anecdótica la presencia de la joven Hailee Steinfeld, que no responde, ni le dan ocasión a las expectativas que despertó con su primer gran papel.

Película entretenida, pero floja en realidad sobre una obra literaria que muchos habían vaticinado como inadaptable al cine. No me atrevería a decir tanto, pero desde luego esta no es la adaptación que habríamos esperado. Anecdótica.

Valoración

  • Dirección: ** Ni destaca por su nivel técnico ni por su interpretación y conducción de la historia.
  • Interpretación: *** Le concedo el beneficio de la duda, ante un doblaje que no me ha gustado nada.
  • Valoración subjetiva: ***  Aunque rondando el suspenso, es lo suficientemente entretenida como para ser considerada una película pasable de tipo palomitero.
La luna creciente

Y en esta, la Tierra y la Luna. Todas desde el camino de la Alfranca, a las afueras de Zaragoza.

[Libro] Las tumbas del mañana

Literatura

Hace casi un año comentaba la lectura de una novelita de Anne Perry, que en aquellos momentos me vino bien y disfrute razonablemente, sin que fuera una tremenda maravilla. Comentaba en aquella entrada que había dejado en el cajón de pendientes una novela de mayor extensión de su serie situada en torno a la Primera Guerra Mundial, de cuyo alto el fuego se celebra hoy el aniversario. El 11 de noviembre a las 11 de la mañana. Tras un proceso de limpieza y reorganización doméstica de mi biblioteca en mis últimos días de vacaciones, agrupe en un montón algunos libros malditos, empezados pero abandonados. Y uno de ellos es este. Y decidí terminarlo. Y ahora os lo cuento.

Las tumbas del mañana (No Graves as Yet)
Anne Perry (traducido por Borja Folch)
Zeta Bolsillo; Barcelona, 2009
ISBN: 9788498722659

College - Cambridge

Visité Cambridge en diciembre de 1994, y de aquellas diapositivas tomadas como vieja Pentax P30N, una vez escaneadas, he obtenido algunas imágenes en blanco y negro razonables.

Nos encontramos en el verano de 1914. El mismo día que en Sarajevo se produce el asesinato del archiduque Francisco Fernando, los hermanos Reavley, Joseph, sacerdote anglicano y profesor en Cambridge de lenguas bíblicas, y Matthew, miembro de los servicios secretos, reciben la noticia de que sus padres han fallecido en un accidente, cuando su coche se ha salido de la carretera. Previamente, Matthew había recibido una petición de su padre, político retirado, para reunirse a propósito de un documento que había llegado a su poder que ponía en cuestión el honor del Reino Unido. Después de los servicios funerarios, los hermanos comprueban que alguien ha entrado en la casa de sus padres, registrándola en busca de algo. Tras una breve investigación, llegan a la conclusión de que sus padres han sido asesinados, aunque la policia ha declarado su muerte como accidental. Pocos días después, Sebastian Allard, uno de los más brillantes alumnos de Joseph, aparece muerto, aparentemente asesinado, en el colegio universitario. Los dos hermanos comprobarán que todas las muertes y la compleja situación internacional están relacionadas. Pero el misterio de los crímenes parece irresoluble tanto para ellos como para la policía.

Por lo que me cuenta la contraportada, y por lo que leo por ahí, se trata del primer libro de una serie de cinco en el entorno histórico del primer conflicto mundial del siglo XX. Evidentemente, la autora, más conocida por sus libros de misterio, intenta dar un paso adelante, y sin renunciar a este aspecto, incluir también las vertientes de novela histórica y drama familiar en esta saga. Sin embargo, al finalizar el libro he entendido mejor por qué no me entró a la primera, ya que mi primer intento de lectura del mismo data de hace casi dos años. El comienzo es prometedor. Hay unos crímenes, hay un grupo familiar con sus tensiones propias, y hay un entorno histórico que da pie a la intriga política de alto nivel. Buenas materias primas para un drama de época. Quizá le falte un elemento de romance, que no aparece en la práctica en toda la historia. Pero la investigación de los dos hermano pronto decae. La historia de ambos, en sus investigaciones por resolver los misterios, pronto empieza a avanzar en círculos, con carencia de emoción o de avances de ningún tipo. Todo ello, para que en un par o tres de capítulos, al final, uno de ellos, el reverendo académico, se ponga las pilas y deshaga el enredo político criminal. De una forma, además que me parece poco satisfactoria.

En resumen, en mi opinión un drama de intriga fallido, que hará muy difícil que vuelva a confiar en un libro de esta autora, y prácticamente imposible que me dé por leer los otros cuatro libros de la saga que inicia este de hoy.

College - Cambridge

Cambridge es uno de los escenarios de la novela, el más importante; pero no recuerdo el nombre de los "colleges" que visitamos. ¿Tal vez algún visitante los reconocerá y me dirá dónde está tomadas las fotos?

[Historia] Las otras catástrofes de las guerras

Arte, Historia

Esta entrada de hoy es una reflexión. Una reflexión que en mi mente no es nueva, pero que surgió de nuevo durante mi último viaje de vacaciones, cuando visitaba la Marienkirche de Lübeck. Durante la visita a este emblemático templo de la ciudad hanseática, encontré unos paneles que hablaban de Der Lübecker Totentanz, la danza macabra de Lübeck. Estos impresionantes frescos que ofrecían esta representación de la muerte tan popular en la edad media, y que de alguna forma ha llegado hasta nuestros tiempos. Al ver las imágenes de los distintos personajes mundanos cogidos de la mano con la muerte, mi recuerdo se va hacia alguna de las escenas de El séptimo sello de Bergman donde la danza macabra está presente en distintas escenas.

Recuerdo a la danza de los muertos de Lübeck (Marienkirche)

Paneles informativos recordando la Totentanz en la Marienkirche de Lübeck - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

Sin embargo, esta obra de arte ya no se puede contemplar hoy en día. Pereció en 1942 en el incendio de la iglesia que siguió al bombardeo de la ciudad por las fuerzas áreas aliadas. Quede clara una cosa. La principal catástrofe en una guerra, siempre, es la humana. Por supuesto, por la muerte, el dolor, la pobreza en la que se sumen las víctimas de la misma, casi siempre desde hace unas décadas la población civil. También la deshumanización de las fuerzas agresoras, de los soldados, y por supuesto, de quienes más responsabilidad tienen, quienes los mandan a la destrucción y a la matanza. Pero hay otras catástrofes. Las del medio natural, las de la cultura, las del arte, las del medio que nos rodea, que siempre quedará degradado al final de una guerra respecto a su estado anterior.

Campanas caídas (Marienkirche)

No son el único recuerdo de la catástrofe bélica en la Marienkirche; en un rincón del templo, permanecen las campanas que cayeron al suelo durante el incendio - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

El entorno de la Marienkirche y el Rathaus (ayuntamiento) de Lübeck, junto con algún otro edificio como la Holstentor están declarados como patrimonio de la humanidad desde 1987 por la UNESCO. Pero cuando visitamos la ciudad, nos damos cuenta de que no son más que un pálido reflejo de lo que probablemente fue la ciudad antes de la contienda bélica. Un reflejo de la belleza y de la riqueza generada cuando la humanidad se dedica a actividades pacíficas y comunicativas como el comercio. Y que contrasta con la falta de personalidad, incluso la fealdad, de los edificios surgidos tras la misma. Es algo más de lo que perdemos cuando llega la sinrazón de la violencia.

Vista hacia Marienkirche desde Petrikirche

Desde la Petrikirche, tenemos una vista de la Marienkirche reconstruida; pero en un plano anterior vemos alguno de los feos edificios que rompen la armonía del conjunto, que surgieron tras la guerra - Leica D-Lux 5

Hoy día, sólo las nuevas vidrieras puestas tras la reconstrucción del templo nos devuelven alguna imagen de lo que fue sin duda uno de los principales culturales y artísticos de la ciudad. Y al mismo tiempo, un recuerdo de lo que fue el modo de ver el mundo y la vida durante una fase de la historia de la humanidad. Que forma parte de lo que nos ha hecho llegar a ser como somos. El ser humano, sus comportamientos, no es consecuencia sólo de la evolución biológica sino también de la evolución cultural. Del aprendizaje, no sólo personal, sino acumulado por la sociedad a lo largo de los siglos. Un aprendizaje que sin embargo no le ha servido para saber cómo evitar ese máximo exponente del fracaso de las sociedades humanas que es la guerra.

Vidrieras con la danza de los muertos (Marienkirche)

Macabras representaciones en las vidrieras de la Marienkirche; aunque algunas también son divertidas,... obsérvese el pirata... - Panasonic Lumix GF1, Leica DG Macro-Elmarit 45/2,8

La destrucción fue causada por las fuerzas aliadas, como lo fue por toda la geografía alemana. Hoy día, muchas de las grandes, y no tan grandes, ciudades alemanas presentan un aspecto despersonalizado y feo en sus cascos antiguos como consecuencia de la destrucción padecida por la guerra. Una destrucción que los propios alemanes desencadenaron cuando permitieron que un dictador como Hitler tomara el poder. Sin embargo, pensemos que cualquier pueblo es susceptible de cometer los mismos errores que se cometieron en Alemania a partir del año 1933. Y de hecho, se cometen cada día. Y al final de estos períodos terribles, el mundo es, de alguna forma, un sitio peor para vivir. Porque muchas cosas bellas desaparecen.

Markt y Rathaus

Una niña ante la reproducción en miniatura del antiguo casco antiguo de Lübeck, en el Markt de la ciudad, ante el Rathaus - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.