[Fotocomentario] Jardines renovados y flores en tiempo electoral

Fotografía, Política y sociedad

Estaba revisando las fotografías de un rollo de película fotográfica en blanco y negro que hice en el mes de febrero, cuando al ver una de las fotografías se me ha ocurrido el tema de este fotocomentario. Las características técnicas de las fotos las podréis encontrar en Super gran angular para película fotográfica – Canon EOS 650 con Tokina 12-24 mm e Ilford FP4 Plus, en el caso de que tengáis curiosidad en ellas. Os pondré aquí algunas fotos más de este rollo. Pero la que me ha inspirado es la primera de este par.

Cuando pasé en aquel momento por la plaza Reina Sofía de Zaragoza, me sorprendí al ver que estaban en obras de remodelación de la zona ajardinada de la plaza. Por la que paso con cierta frecuencia, y no había notado que reclamase una especial intervención. Pero oye,… bien está que se mantengan con cuidado las infraestructuras públicas de la ciudad. Cosa que no es frecuente. Se suele esperar a que esté todo muy deteriorado antes de intervenir. Cosas de la «gestión racional del presupuesto municipal», especialmente cuando gobiernan en el ayuntamiento fuerzas políticas con poco cariño por lo público, como ha sucedido en los últimos cuatro años.

No obstante, pocas semanas después fueron otros jardines los que me sorprendieron, y a los que también dediqué algunas fotos, que ya he ido mostrando en otras entradas de este Cuaderno de ruta…

Se trata de los parterres de la plaza de la Convivencia [o de la «Connivencia» como dicen algunos «arteros» empleados públicos que trabajamos por allí, en una crítica al funcionamiento (más o menos) ocasional de las instituciones públicas], plaza en la que se encuentra mi lugar de trabajo. Lucen en este mes de marzo con una multitud de flores de plantas bulbosas, principalmente narcisos, tulipanes y algunos crocus, entre otras, y que nos ha sorprendido porque no recordábamos tal despliegue de color en tan gris y hormigonado lugar. Y en nuestras inocentes conversaciones a la hora del café, hemos dado en recordar que nos encontramos, hoy exactamente, a dos meses de una cita electoral, para renovar gobiernos autonómicos y municipales, junto con otras corporaciones locales. ¡Ah! Esto lo explica todo. Nada más vistoso, y probablemente no demasiado oneroso para las arcas municipales, que plantar florecicas, para «demostrar» la buena gestión de los actuales ediles del Excmo. Ayuntamiento de la Muy Noble, Muy Heroica, Muy Leal, Siempre Heroica, Muy Benéfica, Inmortal ciudad de Zaragoza. Qué cosas.

[Cine] Blue Thermal [ブルーサーマル] (2022)

Cine

Blue Thermal [ブルーサーマル] (2022; 21/20230319)

Hace poco más de una semana llegó una nueva ración de animación japonesa a las salas de cine. Y organizamos en domingo una «expedición» amistoso-familiar a la sala de cine para ver esta película dirigida por Masaki Tachibana, tras leer alguna reseña en la que alababa hasta cierto punto esta producción. Lo cierto que poca más pretensión había que pasar un rato agradable y tal vez, sólo tal vez, ver una de esas joyas que inadvertidamente llegan a la pantalla en forma de animación del País del Sol Naciente.

Adapta de un manga, como tantas producciones de animación niponas, el personaje principal, Tamaki, es un chica de dieciocho años que abandona su Nagasaki natal, donde vive con su madre, divorciada, para estudiar en una universidad tokiota. Siempre ha sido deportista, a pesar de ser bajita y «fuertota», pero no ha tenido éxito en lo romántico… por lo que busca entrar en un club deportivo universitario estiloso, donde ligar. Pero un incidente/accidente y su sentido de la responsabilidad hará que acabe en el club universitario de vuelo sin motor. Y ahí se encontrará con tres cosas. Que lo de volar va más allá, es más trascendente para ella, que lo de una excusa para ligar. Que tiene más en común con su media hermana de padre de la que estaba extrañada desde el divorcio de sus padres de lo que ambas pensaban. Que puede que ligue, pero no con quien piensa y de la forma en que pensaba.

Formalmente, la película es una delicia. Como es tradicional en la animación japonesa, aunque los caracteres humanos son relativamente esquemáticos, aunque fácilmente diferenciables e identificables, el entorno, los fondos, el ambiente, los paisajes, la atención al detalle son estupendos. Y así nos sumergimos en bonitos vuelos sobre llanuras y montañas, rodeados de bellos cúmulos, mientras contemplamos el progreso de Tamaki como piloto de veleros. Pero…

Síp. Hay un pero. Y es que el desarrollo de los personajes, incluido el principal, está muy esquematizado, y las transiciones dramáticas no siempre funcionan bien. La película es entretenida. Pero para desarrollar adecuadamente los distintos arcos argumentales y las relaciones entre los personajes, quizá hubiese precisado la forma de una serie. Dedicada tiempo a crear tensión con el insospechado reencuentro de las dos hermanas, para acabar resolviendo el conflicto en dos papirotazos y de forma extraordinariamente convencional. Dedica mucho tiempo para crear una relación con uno de sus compañeros… que de repente desaparece de escena. Apenas se profundiza en las dificultades de su vida universitaria, y el drama final aparece forzado y poco convincente. No obstante… se deja ver, y recibe el aprobado. Pero podría haber sido mucho mejor. Especialmente por el potencial del conjunto de caracteres para generar empatía e interés, acompañados de la belleza visual sin estridencias de la película. Hasta cierto punto, una oportunidad perdida. No ha habido joya inadvertida.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Recomendaciones fotográficas] A modo de breves…

Fotografía

Hoy he estado toda la mañana fuera, haciendo como que fotografiaba pájaros con un grupo de entusiastas, pero no haciendo nada más que hablar. Y por la tarde íbamos a ir al cine, pero no hemos ido… y luego se me ha echado encima el tiempo, y casi no me ha dado tiempo para nada interesante. Así que las recomendaciones van en forma de breves.

En FK Magazine, un artículo dedicado a la finesa Elina Brotherus que siempre me ha llamado la atención, pero me gusta especialmente desde una exposición que le vi en Madrid, en PhotoEsapaña.

En Oldskull, fotografías de 1908 en las calles de Japón documentadas por el alemán Arnold Genthe. Y es que les parece a algunos que lo de hacer fotos a la gente en las calles es cosa de ahora, y es de toda la vida. O por lo menos desde que las emulsiones fotográficas fueron lo suficientemente rápidas para fijar los instantes.

En AnOther Magazine, también de la primera mitad del siglo XX, las sensuales a la vez que elegantes fotografías de Ruth Bernhard, también alemana de nacimiento, aunque naturalizada estadounidense, poco conocida a pesar de sus excelentes composiciones e iluminaciones.

Finalmente, en Photography of China, el japonés Kazuo Kitai, en activo en los años 60 y 70, documenta las calles de las ciudades de Manchuria buscando su pasado. Nació en Manchuria cuando esta era un protectorado japonés y en plena guerra mundial, por lo que se trasladó siendo muy chiquito a Japón, cuando la región volvió a manos chinas. Estética muy contrastada y con mucho grano, propia de la estética de la fotografía japonesa de su época.

[Viajes] En Barcelona con película fotográfica, marzo 2023 (III)

Viajes

Última de las tres entradas que estoy dedicando a las fotografías con película fotográfica tradicional del viaje en el día que hice a Barcelona a principios del mes de marzo. En esta ocasión, el rollo de película para negativos en color, una emulsión con la que ya estoy bien familiarizado, cuyas características técnicas y procesado en detalle podéis encontrar en Viaje en el día a Barcelona (III) – Leica M6 con Kodak Ultra Max 400. Ahora… a esperar el siguiente viaje, probablemente ya en Semana Santa.

[TV] Cosas de series; cazadores de nazis y policiacas adolescentes andaluzas

Televisión

Dos series muy distintas van a ser el contenido de la entrada televisiva de esta semana. Lo más destacado… bueno, no exactamente. Algo destacado es que me he animado con una serie española. Esto siempre supone un riesgo por una combinación más o menos afortunada o desafortunada de factores. Muchas series nacionales tienen potencial para ser muy interesantes. Pero acaban desinflándose de alguna forma. Y tenemos un problema con la interpretación. En mi humilde apreciación, a los intérpretes españoles les cuesta madurar. Pueden llegar a ser muy buenos. Pero a lo que tal cosa sucede, acaban relegados a secundarios de lujo. Frente a lo que nos encontrábamos hace unas décadas, en las que muchos actores y actrices se formaban en el teatro o escuelas de teatro, y desde su juventud te los creías en sus trabajos, en lo que llevamos de siglo han pasado a salir de las series televisivas con protagonistas adolescentes o muy jóvenes, donde es más importante que luzcan bien a que lo hagan bien. Aparte de que la televisión nunca me ha parecido una buena escuela de interpretación. Y me chirrían mucho. Me parecen todos clones, y limitados en sus capacidades expresivas. En fin… ya veremos.

No he visitado nunca Carmona. Pero creo que un paseo fotográfico por Antequera servirá perfectamente para ilustrar una entrada tan relacionada con el municipio sevillano. Quizá en mi próxima visita a Sevilla, este otoño que viene tal vez, pueda acercarme de excursión. Parece que tiene cierto interés para pasar el día o una parte del día.

Hunters es realmente lo más destacado. He podido ver la segunda y última temporada de esta serie sobre cazadores de nazis, dentro de una historia alternativa a lo que sucedió al final de la Segunda Guerra Mundial sobre los más destacados jerarcas del perverso régimen totalitario alemán. El coral drama que nos lleva a los años 70 del siglo XX para asistir a una guerra clandestina entre cazadores de nazis judíos y de otras minorías étnicas despreciadas por los nazis contra los jerarcas desaparecidos e infiltrados en las sociedades occidentales y sudamericanas nos ha llevado a una segunda fase donde el pardillo de turno (Logan Lerman) se ha convertido en el líder, mientras en paralelo conocemos los detalles de la auténtica vida del antiguo líder (Al Pacino). Y con un grupo mucho menos cohesionado de lo que les gustaría inicia su batalla final contra los grandes líderes nazis; el jefe supremo (Udo Kier) y su impagable compañera (Lena Olin), uno de los personajes más interesantes (y hasta cierto punto desaprovechados de la serie). La auténtica contraparte de esta última es también la impagable tía del líder de los «buenos» (Jennifer Jason Leigh), nuevo personaje en la serie que debería haber estado, de alguna forma, desde el principio. La podemos ver en Amazon Primer Video y yo me lo he pasado muy bien con ella. Mejor que con la primera temporada. Con su aire de adaptación de un cómic, que no es, tiene una marcha y una acción muy refrescante. Una serie que algunos adoran y otros odian. Yo, sin llegar a la adoración, tiendo a estar en ese grupo.

Y La chica invisible es una serie española que podemos ver en Stars (Disney+), adaptación de una novela del mismo nombre de un conocido escritor de ficción orientado al público adolescente. Conocido por su público, habría de decir, puesto que yo no estoy familiarizado con su obra. En la ficticia ciudad andaluza de Cárdena (Carmona en la realidad, donde al parecer nació el escritor), se produce el asesinato de una adolescente en el instituto de la localidad. La chica no era muy popular y el asesinato levanta la extrañeza de la población. Pero no tardará en seguirse de un nuevo asesinato que alarmará al pueblo. De la resolución del caso se encarga el oficial (o suboficial, no sé muy bien) de la guardia civil en tareas de policía judicial (Zoe Stein). Pero en paralelo, la joven Julia (Daniel Grao), inteligente chica e hija del anterior, compañera de clase de la asesinada, se pondrá a investigar por su cuenta. Y el problema es que hay demasiados sospechosos, y el asesino es realmente peligroso.

Bien… pues después del rollo que he soltado en el primer párrafo, aquí los intérpretes jóvenes están decentes, especialmente la chica protagonista, mientras que los más veteranos están flojos. Con una realización visual muy agresiva, con un uso agresivo del primer plano con óptica angular y escasa profundidad de campo y de la gradación de color, la serie me parece irregular, con momentos relativamente inspirados, pero demasiados momentos donde flojea en exceso. Al final, predominan estos. Y nuevamente estamos en lo que comentaba al principio, la historia tenía mimbres para algo muy entretenido, y acaba,… quizá no naufragando, pero sí llegando a puerto renqueando y con muchas vías de agua. El personaje protagonista lo es de más novelas del escritor. Pero si dan lugar a nuevas temporadas o series emparentadas… no estoy muy por la labor de verlas. No hagáis mucho caso del resumen argumental en Wikipedia; debe ser el argumento de la novela, no sé. Porque dice que la madre de la chica protagonista es la forense del caso, mientras que en la serie es huérfana de madre.

[Viajes] En Barcelona con película fotográfica, marzo 2023 (II)

Viajes

Segunda de las tres entradas que estoy dedicando a las fotografías con película fotográfica tradicional del viaje en el día que hice a Barcelona a principios del mes de marzo. En esta ocasión, el rollo de película para negativos en color, una emulsión que nunca había usado, cuyas características técnicas y procesado en detalle podéis encontrar en Viaje en el día a Barcelona (II) – Leica M6 con Cinestill 400D. Si todo va bien, el sábado la tercera y última parte. Si no algo no va bien… pues ya llegará.

[Libros] Las lecturas infantiles del Dr. Seuss (Theodor Seuss Geisel)

Literatura

Desconozco hasta que punto los niños españoles de las últimas décadas están familiarizados con los libros de Dr. Seuss, el nom de plume de Theodor Seuss Geissel, escritor e ilustrador estadounidense cuya obra abarca una buena parte del siglo XX. Cuando yo era niño, este autor ya era famoso en su país, pero nunca tuve contacto con sus libros. Mis primeras noticias sobre él vinieron de la mano de las adaptaciones cinematográficas de algunas de sus historias.

Siendo un autor muy prolífico, leía hace poco un artículo sobre algunos de sus libros más famosos. No guardé el enlace y ahora no lo encuentro, así que lamentablemente no os puedo remitiros al mismo. Y me llamó la atención que hablaba sobre uno de sus libros para primeros lectores, Green eggs and ham. La historia contenida en este libro para escolares de los primeros cursos de la educación primaria, cuando se inician en la lectura, sólo utiliza 50 palabras en su original en inglés. Desconozco si su traducción al castellano habrá condicionado alguna variación en esta cifra. Es uno de los libros que he leído para realizar esta entrada.

Me he puesto un poco trascendente en esta entrada, cuando los libros de los que hablo son divertidos y alegres. Por eso, la ilustraré con los bonitos colores de la primavera que ya está entre nosotros.

Las 50 palabras son a, am, and, anywhere, are, be, boat, box, car, could, dark, do, eat, eggs, fox, goat, good, green, ham, here, house, I, if, in, let, like, may, me, mouse, not, on, or, rain, Sam, say, see, so, thank, that, the, them, there, they, train, tree, try, will, with, would, y you. Todas menos anywhere son monosílabos. Sip… ya se que para los hispanohablantes palabras como house o mouse o goat o there parecen tener más de una sílaba… pero todo indica que los anglófonos cuentan las sílabas por la fonética de las palabras y no por su ortografía. En castellano, fonética y ortografía van mucho mucho mucho más de la mano que en inglés,… cuya fonética es espantosa a la hora de estudiar el idioma. Siempre ha sido lo que más me ha limitado en el progreso de ese idioma.

Sin embar, los huevos verdes fueron precedidos por The cat in the hat. Un libro que salió de un reto entre el escritor y un amigo suyo en el que este le propuso que escribiera una historia basada en la lista de palabras que un escolar de 6 años debía saber. La lista publicada por las autoridades educativas correspondientes tenía 348 palabras. El autor debía utilizar 223 de esas palabras. Al final, utilizó trece palabras más, un total de 236, para escribir una historia ilustrada que, estando dentro de los estándares educativos del momento, fuese divertida y atractiva para el escolar. Vamos… la idea revolucionaria de que el escolar se lo pasase bien al mismo tiempo que aprendía a leer. ¡Qué cosas, no!

He de decir que el contexto y la idea, que surgieron a finales de los años 50 en Estados Unidos, me parecen lógicas. Casi diría obvias. Porque yo siempre he disfrutado de la lectura. He de decir que mis padres se pasaron por el forro cualquier recomendación pedagógica, suponiendo que las hubiera en la España franquista de finales de los años 60 del siglo XX, y me enseñaron a leer por su cuenta antes de que lo hicieran en la escuela. Y con éxito. Cuando tenía 6 años, edad para la que van dirigidos estos libros, leía con afán textos bastante más complejos en vocabulario. Dejando de lado que en castellano la frecuencia de monosílabos con significado semántico importante es mucho menos frecuente que en inglés. Comparemos ahora la lista de palabras de los huevos verdes con la traducción de las palabras al castellano; a (un), am (soy), and (y), anywhere (en cualquier lado), are (son), be (ser), boat (bote), box (caja), car (auto), could (podría), dark (oscuro), do (hacer), eat (comer), eggs (huevos), fox (zorro), goat (cabra), good (bueno), green (verde), ham (jamón), here (aquí), house (casa), I (yo), if (si), in (en), let (dejar), like (gustar), may (puede), me (yo), mouse (ratón), not (no), on (sobre), or (o), rain (lluvia), Sam, say (decir), see (ver), so (tan/así), thank (gracias), that (que), the (la/el), them (ellos), there (allí), they (ellos), train (tren), tree (árbol), try (probar), will (podrías), with (con), would (haría), you (tú/vos/usted). Como vemos… sale un texto mucho más complejo de leer, con sílabas complejas en algún caso.

Desconozco cuáles son las tendencias actuales en pedagogía y técnicas de enseñanza/aprendizaje lector. Pero sí que se algo. Para muchos escolares, leer es una especie de castigo. Una obligación desagradable. Algo que les aburre. Algo que, en un mundo de continuos estímulos audiovisuales, en muchas ocasiones ven como innecesario. Y sin embargo, estoy convencido que la lectura frecuente y con buena comprensión es una condición necesaria para ser libre. Ser libre es tener la capacidad de tomar decisiones éticamente apoyadas. Es decir, fruto de unos valores, de una información y de una reflexión. En algunas decisiones sencillas estos tres elementos son inaparentes. Pero en decisiones complejas, las que realmente vienen determinadas por nuestro nivel de libertad, son fundamentales. Para adquirir información válida de un modo analítico y crítico, debemos leer. Y debemos saber leer bien, en profundidad. En nuestra sociedad, nuestra libertad viene más condicionada por la capacidad de discernir que por otra cosa. Pero la ausencia de hábitos lectores elimina la capacidad crítica de muchos, que se verán influenciados por una prensa, unos medios audiovisuales y una clase política que se orientan con frecuencia hacia los populismos más aberrantes. Quizá por ello quieren controlar el sistema educativo, mutilándolo con frecuencia. Es mejor lidiar con una población que no lee.

[Cine en TV] Sharper (2023)

Cine

Sharper (2023; 20/20230315)

Estreno directo en plataforma en línea, en Apple TV, con un reparto que llama mucho la atención, que resulta muy atractivo. Quizá por eso, había leído algunos comentarios y críticas elogiosas para esta película dirigida por Benjamin Caron, un director que tiene en su haber buenos trabajos de dirección en el ámbito televisivo, en series de cierto prestigio y calidad. Pero claro, la función del director en televisión no tiene la misma importancia y trascendencia que en el cine. En cualquier caso, teniendo a mano la película en cualquier momento, y con estos antecedentes, era de casi obligada visualización.

En Nueva York, Manhattan, Tom (Justice Smith) regenta una librería de viejo donde un día entra una joven estudiante de doctorado, Sandra (Briana Middleton), en busca de un libro. Tras una breve interacción, ambos se atraen, se invitan a salir y empiezan una romántica y bonita relación… que acabará brusca y desagradablemente ante la incomprensión de Tom. Pero es que nadie es lo que parece en este romance y en esta historia. Ese es el primer episodio de varios, no necesariamente lineales en el tiempo, que en su conjunto nos hablará de una historia de pícaros, embaucadores (título de la película en español), traiciones y romances, más o menos sinceros.

Nueva York, claro. Pronto espero añadir otra ciudad de los EE.UU. a mi fototeca particular. Ya iré contando.

La película es calificada por algunos como neonoir, es decir, revisitar el género negro, pero con un toque contemporáneo, de modernidad. Está los personajes típicos, la mujer fatal, la fulana, el pícaro, el millonario, el primo… pero con aire postmoderno y con apartamentos de alto standing, decorados a la última, con vistas a Central Park. La película tiene los mimbres, tiene el reparto, y tiene la competencia técnica para que todo junto salga un historia entretenida y bien hecha, que deje buen recuerdo. Sin embargo… a la película le falta alma. Al final resulta que los personajes, su peripecia, te importa un rábano. Es todo tan frío y delineado con precisión que no te enganchas a ninguno de ellos. Y encima… se hace previsible.

Entendámonos. No es ninguna catástrofe. Es entretenida. Si tienes un abono a la plataforma y un par de horas en la que no sabes qué ver, o qué hacer, te ayudará a rellenarlas con dignidad. Pero no dejará poso ni recuerdo. Los intérpretes, Julianne Moore, Sebastian Stan, John Lithgow, además de los mencionados, tienen oficio, pero están lejos de sus mejores trabajos. Cumplen, sin más. Y como he dicho, el director tiene saber artesano, pero no le veo toque de autor, una personalidad propia. En fin. Un entretenimiento válido. Pero olvidable. Sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Viajes] En Barcelona con película fotográfica, marzo 2023 (I)

Fotografía, Viajes

Primera de las tres entradas que dedicaré a las fotografías con película fotográfica tradicional del viaje en el día que hice a Barcelona a principios del mes de marzo. En esta ocasión, el rollo de película para negativos en blanco y negro cuyas características técnicas y procesado en detalle podéis encontrar en Viaje en el día a Barcelona (I) – Minox 35 GT-E con Fujifilm Neopan 100 Acros II. En próximos días detallaré las fotografías procedentes de negativos en color.

[Recomendaciones fotográficas] Entre clásicos y contemporáneos

Fotografía

No sé si el título de la entrada es correcto, porque hay fotógrafos contemporáneos que son clásicos en activo. Pero es para dar una idea de que hoy traigo auténticos clásicos de la historia de la fotografía, al mismo tiempo que interesantes fotógrafos contemporáneos a los que les queda todavía mucho que decir.

Stephen Shore es sin duda un clásico. Pero todavía en activo. Uno de los fotógrafos norteamericanos que han explorado el concepto de paisaje alterado por el ser humano, que tanto me atrae. Y además un estudioso y un pedagogo de la fotografía. Qué más podemos querer. En Aesthetica Magazine nos traen una serie de Shore que no conocía y que me ha parecido interesante, cuando decidió montarse en avioneta y fotografiar el paisaje de su país desde el aire. Siempre interesante.

Clásica entre los fotógrafos clásicos del siglo XX es Diane Arbus. Mujer de vida compleja que tuvo una forma peculiar de mirar a los seres humanos. Especialmente a aquellos menos convencionales. Con sus fotografías en formato cuadrado, sencillas de composición, pero tremendamente expresivas. Muy capaz de mirar al fondo del alma humana. En estas fechas hubiera cumplido 100 años (nació el 14 de marzo de 1923), aunque se suicidó cuando sólo tenía 48 años (el 26 de julio de 1971). En The Online Photographer nos han recordado el aniversario. En el mismo lugar realizaron un repaso a algunas de sus características, que la hicieron peculiar. Que nació rica, pero se preocupó por los pobres. Que fue amante de su hermano mayor, el poeta Howard Nemerov (esto fue revelado por el periodista Arthur Lubow en la biografía de la fotógrafa publicada en 2016, pero fuera de esta referencia… ). Que recibió las influencias de Berenice Abbott y Lisette Model, otras dos clásicas entre los clásicos. Que buscó la fama y el reconocimiento, pero que sólo los consiguió tras su muerte. Que fue una pintora de talento, pero no se conservan sus obras. Que planeo cuidadosamente su suicidio…

River of no return es una película protagonizada, un western, por Marylin Monroe y Robert Mitchum, más famosa por lo guapa que estaba la actriz y por la belleza de los paisajes, que por otras virtudes, en la que la actriz cantaba una bella canción con el mismo título, en una escena infame por la mala sincronización entre la boca de Marylin y la canción grabada en estudio y colocada encima de la filmación. Pero también es el nombre de una serie de la fotógrafa Laura McPhee (instagram), que ha aparecido en las páginas de Booooooom, en la que se analiza la interacción de una pequeña comunidad con su medio natural, un valle fluvial en algún lugar de Idaho. Y a mí me ha gustado un montón.

El autorretrato es una disciplina muy interesante, aunque en los últimos años banalidad por los selfis que la gente popularmente se hace con los teléfonos móviles. En Feature Shoot nos ofrecen un artículo en el que nos invitan a explorar el trabajo de seis fotógrafos que basan o basaron su actividad artística en el autorretrato. Así, nos invitan a conocer la obra de Victória Kollerová, Matthew Morrocco, Polly Penrose, Francesca Woodman (cómo no), Artem Humilevskyi y Noriko Yabu. Merece la pena dedicarles un rato.

Finalmente, una de las recomendaciones de Leire Etxazarra en su cuenta de Instagram. Se trata del trabajo de la israelí Michal Chelbin, que explora las cuestiones relacionadas con la pubertad y adolescencia, con todas las dudas y vacilaciones propias de la edad, sobre nuestra identidad y sobre nuestra relación con el entorno. Básicamente retratos, muy directos de los jóvenes retratos, pero no despojados de su entorno, recogidos en distintos países y sociedades del mundo. Sigo a esta fotógrafa en Instagram desde hace ya un tiempo. Me gusta mucho.

[TV] Cosas de series; terror y fantasía en la animación japonesa

Televisión

Dos series de animación japonesa en el que el terror y la fantasía tienen mucho que decir. Series que, a pesar del tradicional aspecto aniñado de los caracteres del manga en el que se basan y que se traslada a la animación, entran dentro del ámbito de la animación para adultos. O por lo menos para espectadores adolescentes, pero mayorcicos. Generalmente el anime se dirige a un público joven, pero no necesariamente infantil o adolescente. A pesar de lo que parezca.

Mi única experiencia en islas del mar interior de Seto fue la visita a Itsukushima, cerca de Hiroshima, en 2014. Pero ya me vale para ilustrar la entrada de hoy.

Junji Itō es un clásico en activo dentro del ámbito del manga japonés. Extremadamente prolífico, su especialidad es el horror y la fantasía terrorífica. A veces con saludables notas de humor. Humor negro, por supuesto. He leído alguna cosa de él y he dejado pendiente alguna otra. Pero he de reconocer el horror no es un género que me atraiga mucho, y me cuesta leerlo. Recientemente, hace unos meses ya, llegó a Netflix la antología Itō Junji Maniac [伊藤潤二『マニアック』], que en la versión en castellano alarga su título como Junji Ito Maniac: Relatos japoneses de lo macabro. Como digo es una antología. Cada episodio, hasta un total de 12, contiene una o dos historias independientes y autocontenidas, todas en el ámbito del género fantástico, pero siempre orientado al horror. Incluye fragmentos o interpretaciones de algunas de las obras más características y conocidas del mangaka. A mí me ha resultado irregular y con una animación no especialmente inspirada. He aguantado hasta el final, pero, ante una posible segunda temporada, no tengo claro que repita. Quizá… lo dicho. El horror no es lo mío.

Como ya comenté la semana pasada a propósito de los dramas coreanos, Disney Plus a través de Star, va incluyendo en su catálogo series de otros países y otros géneros, también anime. Y leí recientemente críticas muy elogiosas de Summer time rendering [サマータイムレンダ, Samā Taimu Renda en japonés], que es muy valorada en diversas plataformas. El promedio de los votantes de IMDb se sitúa en 8,2/10 por ejemplo, que no está nada mal. Basada también en un manga de éxito, se mueve en el género del suspense sobrenatural. Combina en una misma aventura la existencia de monstruos bastante aterradores, por sus efectos más que por su aspecto, bucles en el tiempo, mucha acción y un entorno global que camina por el límite entre el fantástico de inspiración en la mitología nipona y la ciencia ficción. En la historia, un joven universitario huérfano que abandonó su pequeña localidad natalidad en una isla del mar interior de Seto para irse a estudiar a Tokio, vuelve a la isla para el funeral de la hija mayor de la familia que lo acogió como un hijo más tras la muerte de sus padres. La chica, de su edad, ha muerto ahogada. Pero al llegar a la isla, empezará a notar cosas raras. Y pronto, junto con sus antiguos amigos de la isla, mas una escritora de éxito que también abandonó el lugar tiempo atrás, se verá luchando en una aventura desesperada contra unas misteriosas sombras que quieren acabar con todos los habitantes de la isla en el festival anual del templo sintoísta del lugar. En lo positivo, la animación es de gran calidad, de lo mejor que he visto en la animación televisiva, que suele estar siempre un paso por debajo de la animación cinematográfica. También la concepción general de la aventura… que nadie olvide que a mí me suelen gustar los viajes o los bucles en el tiempo. En lo negativo, las «reglas» del universo en el que transcurre la acción están un poco embrolladas y a veces parece que se van inventando sobre la marcha, lo cual siempre me resulta tramposo. Esto lleva a que, tras unos primeros episodios muy divertidos, la serie tiene una sección central embrollada, con poca progresión real en la acción, hasta que esta vuelve a coger carrerilla de nuevo, con unos cinco o seis episodios finales también muy entretenidos. Está bien, en general. Pero sobra en la práctica algún bucle en el tiempo, y se podría haber contado la misma historia en la mitad de extensión.

[Fotocomentario] La personalidad de las ciudades antiguas

Fotografía, Política y sociedad

Vivo en una ciudad con más de dos milenios de historia. Con una continuidad de gobierno municipal de más desde el 740 ab urbe condita, también conocido como 14 AEC, en la que fue fundada Colonia Caesaraugusta como colonia inmune, es decir, ciudad de ciudadanos romanos libres de pagar impuestos a Roma y con capacidad para acuñar moneda, si no he entendido mal el concepto. Es decir, aunque luego cambiasen los poderes que gobernaban el territorio, Roma (Colonia Caesaraugusta), reino visigodo (Cesaracosta), emirato/califato de Córdoba (Saraqusta), taifa de Saraqusta, reino de Aragón (Çaragoça), reino/repúblicas de España (Zaragoza)… la ciudad mantuvo una continuidad en su gobierno y en su organización, con las modificaciones progresivas fruto del avance de los tiempos. Y podríamos considerar que previamente a la fundación de Caesaraugusta, existió ahí la ciudad íbera de Salduie o Salluie, documentada desde el siglo III AEC, pero probablemente existente desde antes.

Dicho lo cual, Zaragoza, como ciudad antigua que es… ¿tiene rasgos en su personalidad, en su estructura, en su estética, que manifiesten este hecho? Estaba estos días observando algunas fotos realizadas en los últimos tiempos. En los que he usado películas de alta sensibilidad, para poder fotografiar con comodidad en las más oscuras callejuelas del llamado Casco Histórico, como las del rollo que presento en Nuevamente sensibilidades altas para todo uso – Minox 35 GT-E con Lomography Color Negative 800. Fotografías del invierno, cuando el sol no se eleva en exceso sobre el horizonte, y en cuanto se hecha alguna nube, o las calles son estrechas… pues la luz no sobra. Y esto siempre me genera una esquizofrenia «ciudadana». Como muchas ciudades de los países mediterráneos, los cascos históricos, ciudades históricas, cascos viejos, ciudades viejas… como las queramos llamar en cada una, son similares en muchos aspectos. Lo que domina es la estructura subyacente de la ciudad medieval. Y en ciudades relativamente grandes, esto supone un porcentaje muy pequeño de la ciudad total. Y en estos países, con veranos cálidos y sol radiante, a veces inclemente, estamos hablando de dédalos de calles estrechas, umbrías. Estemos en Zaragoza, Barcelona, Génova, Nápoles, Roma, Valencia, y muchas otras… el concepto es parecido. Otra cuestión es el estado de conservación de sus elementos estéticos y artísticos, y en qué medida se ha conservado una personalidad propia, distintiva. En Zaragoza, desgraciadamente, la piqueta destructora ha hecho estragos. Y, no obstante, también percibimos la base del trazado urbano romano, el origen de nuestra civilización. Puesto que al fin y al cabo, los zaragozanos comenzamos nuestra trayectoria como romanos… que no vivían en Roma.