[Libro] La muerte del comendador (libro 2)

Literatura

Tras el periodo navideño, llegó a las librerías, de las de papel de toda la vida o las virtuales, la segunda parte, el segundo libro, de la última novela de Haruki Murakami, cuyo primer volumen comenté ya en su momento.

Sobre el planteamiento de la novela, no hay mucho que añadir a lo que ya comenté en su momento. Como sucede en muchas de las novelas y relatos de Murakami, el protagonista es un hombre en situación de despiste vital absoluto, marcado por la ausencia de una o varias mujeres que han marcado su vida. En el caso de esta última novela, el protagonista, de nombre desconocido, todos los demás personajes tienen nombre salvo una amante circunstancial, ha sido recientemente abandonado por su esposa, que tiene un amante, y además arrastra desde su adolescencia el duelo por la muerte de su hermana más joven, con quien estaba muy unido. Refugiado en una casa de montaña, cedida por una amigo suyo, lo dejábamos rodeado de una serie de personajes, reales o fantásticos, desde el momento en que encuentra un cuadro desconocido del famoso pintor que ocupó la casa durante años. Un «gatsby» nipón, que espía a una adolescente que podría o no ser su hija, que además vive con una atractiva tía suya. El amigo que le presta la casa y su padre, el famoso pintor, y una amante eventual conforman el panorama de las personas de carne y hueso. Una idea encarnada en un «comendador» salido de un cuadro que recrea una escena del Don Giovanni de Mozart, forma parte del mundo fantástico que rodea al protagonista.

Una casa en la montaña, en un bosque, con un templete perdido en el mismo,… con senderos secretos que sólo conoce alguna gente, con misteriosas fosas ocultas en el suelo del bosque… Cosas que pasan en el Japón de las fantasías y los mitos.

En el segundo libro, hay una reducción de la trama a tres personajes que se confirman como principales, con destinos entrelazados, mientras que el resto son circunstanciales. El protagonista debe conjurar sus fantasmas, tanto los derivados de su divorcio como de la pérdida de su hermana. El viejo pintor ya demenciado debe alcanzar la paz que perdió en los convulsos tiempos de la guerra mundial y los años que la precedieron. La joven adolescente, Marie, es el factor femenino que de alguna forma desencadena el proceso de cambio y catarsis, al mismo tiempo que inicia su paso de la niñez a la madurez. No quiero entrar en detalles para no originar prejuicios, pero es un viaje que inician los tres personajes, cada uno a su estilo, que tiene su repercusión tanto el mundo físico como en el de las ideas y lo imaginado. De la realidad y de las metáforas.

La impresión global de la novela se resume en tres puntos. Primero, es muy entretenida de leer, más que otras de Murakami que resultan un poco más densas. Esta es dinámica e intrigante. Segundo, quizá por lo anterior, no tiene la misma profundidad o te deja la misma impresión que otras novelas anteriores; no me ha dejado el poso que otras novelas que fueron las que me engancharon al autor. Tercero, es banal buscar respuestas a todo lo que sucede. Lo importante es el camino, los procesos, no la resolución de los misterios. Como otras piezas de la literatura japonesa, sientes que te quedan lagunas que expliquen porqué los personajes han llegado a esa situación, y sientes que no has obtenido todas las respuestas. Pero yo ya he asumido esta situación hace tiempo, no me importa, me permite construir mi propia novela en mi cabeza, y disfruto igualmente de la lectura.

La novela ha sufrido un par de polémicas antes de llegar a nuestras librerías, que quizá merezcan un comentario, aunque no sean en absoluto esenciales en lo que es lo importante de la obra.

Cuando me enteré de la publicación en Japón de Kishidancho Goroshi [騎士団長殺し], que es el título original de la novela, hace ya casi dos años, se produjo una polémica por el reconocimiento explícito que hace de las matanzas y desmanes del Ejército imperial japonés en China, y especialmente en Nankín. Japón es una nación conservadora en política, y los principales partidos gobernantes desde la Segunda guerra mundial han tendido a minimizar las atrocidades causadas por su nación, y remisos a pedir perdón. Son los casos como el mencionado en China, la esclavitud de mujeres coreanas y de otros países prostituidas en contra de su voluntad a los soldados del ejército, o el infame comportamiento con los prisioneros de guerra. Murakami reconoce de forma explícita, y lo integra en la trama de la novela de forma importante, la existencia de las matanzas en Nankín, y la crudeza de las mismas, así como el ambiente en el que se movía el Ejército imperial japonés. Desde mi punto de vista, le honra; lo distancia de las posiciones nacionalistas y revisionistas que pretenden justificar las acciones criminales del militarismo nipón.

En algunos países, el caso más comentado fue Hong Kong, la novela ha sido calificada como pornográfica, por contener algún pasaje en el que es relativamente explícita en la descripción de las relaciones sexuales. A mí, esta posición me parece una exageración absoluta. Están ahí, pero no tienen ni mucho menos la intención de un libro pornográfico; suponen una descripción realista de una relación. Dejando aparte de cierta interpretación más o menos fantástica de determinados sueños o vivencias oníricas de carácter sexual que se producen. En el mundo hay una ola de conservadurismo que provoca actitudes censoras. Yo diría… no os preocupéis por el tema. Creo que no es lo más importante de la novela. Si sois mojigatos en estos temas… pues leed esos pasajes un poquito más deprisa y en diagonal, y a otra cosa. O hacéoslo mirar.

Por la complejidad de las traducciones del japonés al español, dos idiomas muy diferentes, creo que es obligatorio hablar del alto nivel de la que nos ofrecen los traductores de esta novela, Yoko Ogihara y Fernando Cordobés. Ya son diversas las obras japonesas que he leído traducidas por ambos, y tengo la sensación de que los hacen realmente muy bien. Coincidiendo con los días en que leía el libro, se lanzó una película documental, Dreaming Murakami, que estuvo disponible de forma gratuita durante 48 horas en internet para quien la quisiera ver. En ella se hablaba del proceso de traducción del autor desde el punto de vista o acompañando a Mette Holm en el proceso de traducción de una de las novelas del autor al idioma danés. El documental no es de una calidad extraordinaria, es más bien normalito, pero si que traslada muy bien las dificultades que presenta la traducción del japonés a un idioma indoeuropeo y la necesidad de que determinadas fases de la traducción sean contrastadas con otros traductores, así como la intensa labor de documentación necesaria para ser fiel a las intenciones del autor en la obra original.

El balance global de la novela. Primero, me fastidia considerable que no se publique las novelas de forma íntegra. Me refiero a que no se publique todo al mismo tiempo; me da igual si es en un libro o en dos. Hay elementos que pueden justificar que en la novela se establezca un «hasta aquí esto, a partir de aquí, es otra cosa». Pero no obligarme a esperar un arbitrario tiempo de tres meses para retomar la lectura. Soy ya mayorcito para tomar mis propias decisiones sobre cuando detener momentáneamente la lectura y digerir lo que he leído y cuando continuar. No sé si es una decisión de autor o editorial. Parece que lo segundo, porque en Japón se publicaron los dos libros al mismo tiempo. Pero me parece mal. Segundo, los temas de Murakami me siguen llegando. Como hombre, en el sentido de ser humano de sexo masculino, hay vivencias en los protagonistas de sus novelas que de una forma u otra resuenan en las mías o en mis recuerdos. No los hechos… ni de lejos. Sino los sentimientos. Tercero, quizá no pase a la historia como una de las novelas más emblemáticas de Murakami, pero yo he disfrutado de su lectura. Me ha parecido muy entretenida.

[Libro] Juntos, nada más

Literatura

Hace tiempo que me hablaron ya, en buenos términos, de la escritora francesa Anna Gavalda. Pero no había encontrado momento, ocasión o excusa para enterarme un poquito más de su obra y saber si iba a leer algo o qué iba a leer. Amazon salió en mi ayuda hace unas semanas, en forma de oferta navideña, cuando apareció esta novela de la autora gala a un precio muy económico. Así que no lo dudé, la adquirí… y fue mi primera lectura de este año. A punto he estado de retrasar mi comentario sobre ella, porque mientras tanto terminé la segunda parte del «comendador» del que me apetece mucho hablar. Pero he decidido ser disciplinado, especialmente cuando casi se me olvidó reseñar el último relato gráfico que comenté.

La acción transcurre principalmente en París, aunque hacemos alguna excursión a provincias; un destino cada vez más probable para la próxima semana santa, el primer viaje de carácter familiar desde hace 15 años. En aquella ocasión, también fue París, y aquí os dejo algunas fotografía de aquel momento.

Me pasó una cosa cuando leí los primeros capítulos de este libro. Tenía la sensación de que esta historia ya la conocía. Desde luego no la había leído. Pero decidí comprobar si tenía versión cinematográfica. Y sí, la tiene. Pero no aparece en mi base de datos de las películas que he visto desde el 28 de diciembre de 1997 hasta la fecha. Puede haber olvidos… pero me extraña. Sólo he detectado olvidos en épocas en las que he frecuentado las salas de cine con mucha asiduidad, un par de veces a la semana, y tal cosa no sucedía en 2007 cuando se estrenó la película en España. Tal vez en algún momento apareciera en mi televisor… Quizá. El caso es que tampoco recordaba muchos de los detalles de la historia que eran nuevos para mí.

El caso es que, al investigar si existía una versión cinematográfica, cometí un error. En ningún momento se me había ocurrido asignar a Camille, la protagonista de la película, el físico de Audrey Tautou. Y al quedar asociadas, ha habido momentos que no me cuadraba la lectura. Es bueno dejar que tu imaginación construya el físico y los escenarios de la historia a partir de la información que te da la novela. El caso es que Camille es una pintora y dibujante de 27 años que, por motivos que desconocemos al principio de la novela, ha tocado fondo en su vida y está absolutamente perdida. Como lo están Philibert, un joven aristócrata patológicamente tímido, y Frank, un cocinero con ganas de convertirse en chef de cocina, pero que carga con dosis de violencia y autodestrucción. Los tres proceden de entornos familiares muy conflictivos y disfuncionales, y los tres, a pesar de sus caracteres opuestos, contradictorios casi, acaban viviendo juntos.

La novela tiene cosas buenas y cosas «menos buenas». Las cosas buenas es que se lee con agilidad y con interés, que está bastante bien escrita, o al menos la traducción al castellano está bastante bien, y que empatizas razonablemente bien con los personajes, llegas con facilidad a preocuparte por sus destinos. Como cosas menos buenas… la película deriva a un romanticismo simplón, rosa, menos profundo de lo que parece, hasta llegar a un final «peliculero», en un sentido poco positivo del término. Quizá la autora pensaba ya en una lucrativa adaptación al cine, que al final se hizo. Aunque no parece haber concitado muchos entusiasmos. Es una novela que va de más a menos. Sin llegar a una situación catastrófica. Que plantea conflictos personales profundos, complejos, pero que se va haciendo muy previsible y cada vez más complaciente. Por lo tanto, acaba dejándote con una sensación insatisfecha, que quizá no hace justicia a algunos de los mejores capítulos del libro, especialmente en la primera mitad del libro, que me parecen bastante inspirados. Para colmo se complace en un epílogo absolutamente superfluo que todavía te machaca más la coherencia de un drama con un final de comedia romántica del montón. Pero bueno, es entretenida de leer.

[Relato gráfico] Una mujer de la era Shōwa

Literatura

No es habitual que comente dos novelas gráficas o historietas en semanas seguidas. Pero es que esta que presento hoy en realidad la leí antes que la biografía de Graciela Iturbide que os comenté la semana pasada. Es de las pasadas navidades; pero se me había olvidado. Y no es porque no me gustase… es que llevo muchas cosas en la cabeza y se me pasó.

En esta ocasión estamos ante una obra inacabada del historietista japonés Kamimura Kazuo, con guion de Kajiwara Ikki. Inacabada hasta tal punto que, aunque el título de la obra nos habla de una mujer, en realidad lo que encontramos es la historia de una niña y adolescente que culmina cuando llega a la edad adulta. Una historia que nos traslada a los tiempos en los que el militarismo japonés había instaurado una dictadura nacionalista en el país y este se encaminaba hacia la catástrofe de la guerra, con fuertes represiones internas a los críticos y disidentes. La joven Shōko será hija de uno de estos disidentes, que huye de la persecución, y de una mujer que acabará muriendo como consecuencia de las torturas dispensadas por la policía política cuando buscan al padre. Por lo tanto, estamos ante una historia de crecimiento por libre de una niña y adolescente en el hostil ambiente de la guerra y la posguerra inmediata.

Unas cuantas estampas de Japón en sus aspectos más tradicionales, para ilustrar el comentario de este libro sobre las difíciles transiciones sociales de este país asiático.

Estamos ante una obra con un argumento intenso, un relato con un estilo y un argumento claramente adultos. Escenas de violencia y sexo, no precisamente con intención erotizante, salpican un mundo de policías corruptos, mafias, geishas y prostitutas (con límites muy imprecisos entre estas dos categorías, en ocasiones), el mundo de la calle o el de los orfanatos y centros de reforma juveniles. Una intensa crítica hacia los cimientos más podridos y menos confesables de la sociedad nipona.

Me ha parecido una obra notable, aunque su condición de inacabada es muy patente, y deja una insatisfacción por su cierre en falso. Porque sabes que no se ha contado todo lo que había que contar, y que el propio título del libro habla de un recorrido por una larga era de la historia reciente del País del Sol Naciente, de la que sólo se nos muestran algunos compases, pero no toda la melodía.

Nota: Para aquellos que no se cosquen con el tema de las eras japonesas, recordar que la era Shōwa es el nombre que recibe el tiempo del reinado del emperador que conocimos como Hirohito, y que ahora es conocido en Japón con su nombre póstumo, emperador Shōwa. Abarca desde 1926 hasta 1989. Un ejemplo de las eras más famosas de Japón es la era Meiji, en la que el país salió de su régimen feudal, de carácter medieval, para entrar en la revolución industrial de modo casi forzado. Pues bien, el emperador Meiji fue Matsuhito en vida, y la era Meiji abarca de 1867 hasta 1912, los años del reinado de Matsuhito.

[Relato gráfico] Iguana Lady

Literatura

El relato gráfico, o novela gráfica, nunca me entero de si hay diferencias entre ambos conceptos, supongo que basados en la longitud, o si no las hay, es un género que puede dar grandes satisfacciones. Pero también hay veces que pincha. Que alguien acoge un proyecto y se lanza a contar una historia, utilizando la historieta como medio, y no funciona. Uno de los géneros que generalmente me dejan más fríos cuando son adoptados por los historietistas es la biografía. Por el motivo que sea, pocas veces me siento a gusto con el resultado de una biografía, especialmente de un personaje famoso o representativo, cuando es narrada en forma de cómic. No voy a ponerme ahora a analizar los porqués. Quizá el principal sea que no es fácil recoger todos los matices de una vida en este formato. Lo cual no quiere decir que sea imposible.

No he visitado Méjico todavía. Por razones que no vienen ahora al caso, es un país que me supone un tira y afloja emocional, y no acabo a sentirme cómodo con la decisión de viajar a él. Supongo que algún día. No sé. Por ello, sustituyo los agrestes paisajes de los desiertos mejicanos por la estepa de los Monegros, más cerca de casa. En un adecuado blanco y negro y formato cuadrado, con película tradicional, para homenajear la obra de Iturbide.

Esto lo demuestran la escritora Isabel Quintero y el ilustrador Zeke Peña, mejicanos en los Estados Unidos, cuando abordan la biografía de una de las grandes de la fotografía mundial, la mejicana Graciela Iturbide. La joven Graciela, de familia de clase media, relativamente acomodada, estaba destinada a llevar una vida tranquila y convencional. Casarse con un buen partido, tener hijos,… y reproducir los esquemas sociales en los que había nacido y crecido. Y todo ello lo empezó desde muy joven, hasta que las inquietudes por otras cosas, y especialmente por las artes visuales, descarrilaron su vida, afortunadamente para la historia del arte y la fotografía. Discípula de otro de los grandes de la fotografía mejicana y mundial, Manuel Álvarez Bravo, pronto orientó el objetivo de su cámara hacia el reportaje en profundidad, con una visión etnográfica, y con una mirada especial para las poblaciones indígenas y las mujeres de su país.

Quintero y Peña van contándonos su vida y sus proyectos apoyándose en las fotografías más representativas de su obras. Aquellas que han alcanzo un estatus de imágenes icónicas, representativas de su obra y de las realidades sociales a las que mira. Y de paso nos ofrecen una buena comprensión tanto de la fotógrafa como de la propia fotografía.

Un libro muy interesante, en cierta forma inacabado, porque inacabada está todavía la vida de Graciela Iturbide a sus 76 años. Recomendable para amantes de la fotografía, de la historieta, y en general de todas aquellas personas dispuestas a disfrutar de un buen relato, con fondo y trasfondo, y que invite a reflexionar un poco sobre las realidades sociales del mundo.

Ted Forbes en su The Artist Series, dentro de su canal de Youtube, The Art of Photography, realizó una interesante entrevista a Iturbide que os dejo a continuación. Se pueden poner subtítulos en varios idiomas.

[Libro] El embarazo de mi hermana

Literatura

Hace no mucho tiempo vi en casa la película japonesa Hakase no aishi ta sūshiki [博士の愛した数式 ], cuyo título en castellano es La fórmula preferida del profesor, bastante fiel al original. La encontré en Youtube en versión original subtitulada en inglés, aunque ahora no la localizo para enlazarla. Tal vez tuviera algún problema de derechos de exhibición y la han retirado. En cualquier caso, la película dirigida por
Koizumi Takashi me gustó. Es una película de buenos sentimientos, con una historia sencilla, pero no simple, que te acaba dejando con buen rollo. Supe en ese momento que se basaba en una novela de Ogawa Yōko, una escritora de cierto prestigio en el País del Sol Naciente. Y pensé que igual sería buena idea leer algo de esta escritora, varias veces premiada en su país.

¿Qué puede haber más ilusionante que la llegada de un bebé a una familia? Mmmmm… parece que Ogawa piensa que en las circunstancias actuales, la alienación que las rutinas cotidianas que en las mujeres jóvenes produce la sociedad actual, la cosa puede ser otra cosa distinta de los «ilusionante»…

Pero no opté por leer la versión literaria de la historia del película; decidí leer algo distinto. Una pequeña novela en forma de diario. De hecho, el título original de esta novelita es Ninshin karendaa [妊娠 カレンダー], que se traduciría más bien como el diario de un embarazo o el calendario de un embarazo. En él, una mujer joven, que vive con su hermana mayor y su cuñado, va recogiendo los sentimientos y las reflexiones que surgen con motivo del embarazo de su hermana, pasando por las distintas fases del mismo. Los miedos iniciales, la mala época de las náuseas y los vómitos, el momento de comer y engordar, y los momentos finales… en los que la cosa termina…

Por lo que he leído, el título original de la novela indujo a muchas mujeres gestantes japonesas a leerlo… con ilusión. El problema es que, lejos del buen rollo y los buenos sentimientos que desprende la historia que he comentado al principio, en la narración de la protagonista hay una ausencia total de empatía hacia su hermana. Hermana que tampoco es precisamente un ejemplo de gestante «radiante» y feliz.

Los sentimientos positivos que rodean a una gestación están completamente ausentes, y estamos ante una actitud absolutamente cínica, e incluso nihilista, ante el hecho. Hay momentos en que la situación alcanza situaciones grotescas, como cuando empieza a nutrir a su hermana gestante a base de confitura de pomelo americano… que «según dicen» está contaminado con agentes potencialmente teratógenos. Es decir, aun en un ambiente de completa normalidad cotidiana, llega a haber un punto de terror y psicopatía mezcladas en las conductas de las protagonistas de esta historia.

Con un final abierto, y muy inquietante, o es difícil ver en esta historia de aparente banalidad cotidiana en su planteamiento, una crítica a la alienación de las mujeres jóvenes, con trabajos escasamente interesantes, poco estimulantes, con poco tiempo para la relación social, viviendo con la familia, la cual tampoco anda sobrada de alegrías reales, produciendo esa ausencia de sentimientos y ese nihilismo vital, que es tanto más llamativo cuanto más ilusionante es a priori las circunstancias que lo rodean. A mi me dejó relativamente impactado, porque no me lo esperaba así. Pero reconozco que me gustó, y me parece muy recomendable. Aunque no apto para gestantes ilusionadas y sus familias.

[Libros de fotografía] China según Magnum y los «ismos» de la fotografía

Fotografía

Tengo pendiente de reclamar un par de libros de fotografía que me deberían haber llegado y no lo han hecho. Los servicios de correos son una lástima y una catástrofe en el mes de diciembre. Pero mientras tanto, vamos con un par de libros que he adquirido esta semana para regalarme por reyes. Empezaré por el más pequeñito.

A todos los efectos, para el libro de Magnum sobre China, Taiwán forma parte de la historia china del siglo XX. Así que nos daremos una vuelta por la capital de la isla Formosa, Taipéi, y sus alrededores.

… ismos para entender la fotografía

Publicado por Turner Libros y con la autoría de Emma Lewis, una de las conservadoras de la Tate Modern en Londres, este librito pretende ser un resumen organizado de las distintas tendencias que han surgido en la historia de la fotografía. Los «ismos» es un término que apareció en la historia del arte con las vanguardias de los siglos XIX y XX; véase impresionismo, expresionismo, cubismo, conceptualismo, surrealismo,… Y si bien nos hemos acostumbrado a su uso en otras disciplinas artísticas, no siempre han estado claros o correctamente usados en el mundo de la fotografía, especialmente por los diferentes usos de la misma, desde la llamada fotografía vernácula por los anglosajones, la de todos los días, la cotidiana, hasta la fotografía considerada como una de las bellas artes, pasando por su uso documental o testimonial. Usos no presentes en otras disciplinas artísticas y que han motivado el eterno debate sobre si la fotografía es o no una de las bellas artes.

Disponiendo como dispongo de una amplia biblioteca de libros sobre fotografía, no me aporta realmente conocimientos nuevos este libro. Pero sí me permite tener un librito de consulta rápida, que me puede venir bien para la redacción de textos u preparación de otras cuestiones. Y sí que será de gran utilidad para quien quiera iniciarse en la historia de la fotografía y quiera tener un texto por el que navegar por la misma con cierta facilidad.

Magnum China

Editorial Blume publica en castellano el nuevo tocho, porque es grandote y pesadote, que la agencia Magnum Photos ha comercializado sobre el trabajo de sus fotógrafos en China, a lo largo de toda la historia de la agencia e incluso antes, pues como indica el subtítulo Nueve décadas de su historia, las fotografías abarcan toda la época republicana del gigante asiático, que se remonta a 1912, aunque empieza con fotografías relacionadas con la Segunda Guerra Sinojaponesa, a partir de 1937 o 1938. Lo cierto es que eso son más bien ocho décadas… tendré que revisar bien el libro para ver si hay fotografías anteriores.

Los editores del libros son el fotógrafo británico Colin Pantall (instagram) y el editor chino Zheng Ziyu. Y el enfoque es cronológico. La nómina de fotógrafos cuyas imágenes forman parte del libro, demasiado extensa para relatarla aquí, aunque hay muchos ilustres de la agencia.

El libro da para muchas horas de contemplación y lectura, tanto de los textos como de las fotografías, por lo que apenas he empezado a escarbar. Indudablemente será una amplia fuente de conocimientos sobre fotografía y sobre la historia reciente de China, ayudándonos a comprender tan complejo país. Y sobretodo, levantará curiosidad e inquietudes para aprender en otros sitios las carencias que un libro orientado a la fotografía tenga.

Es muy recomendable, aunque es fácil comprender el principal debe de un libro de estas características. La visión será fundamentalmente occidental. Los fotógrafos chinos no han sido frecuentes en la agencia hasta recientemente. Y hubo fotógrafos que hicieron un trabajo importante hasta en los tiempos más difíciles de la Revolución Cultural. Siempre recordaré lo que me impresión allá por el 2005 la exposición que vimos en Zaragoza, en la Casa de los Morlanes, del fotógrafo Li Zhensheng. Y que pude volver a ver en Londres en 2012.

Es muy recomendable, aunque es fácil comprender el principal debe de un libro de estas características. La visión será fundamentalmente occidental. Los fotógrafos chinos no han sido frecuentes en la agencia hasta recientemente. Y hubo fotógrafos que hicieron un trabajo importante hasta en los tiempos más difíciles de la Revolución Cultural. Siempre recordaré lo que me impresión allá por el 2005 la exposición que vimos en Zaragoza, en la Casa de los Morlanes, del fotógrafo Li Zhensheng. Y que pude volver a ver en Londres en 2012.

[Libros] De niños y adolescentes en una Europa en guerra

Literatura

Hoy voy en modo comparativo. En las últimas semanas he leído dos libros, una novela y una novela gráfica, que nos han llevado por las vivencias de dos niñas/adolescentes durante la Segunda Guerra Mundial. Su tono y consecuencias son muy diferentes, pero está bien comprobar las distintas visiones que se pueden plantear ante un mismo fenómeno. Tan diferentes como las vivencias de las personas que las sufren.

La ladrona de libros

Libro del australiano Markus Zusak, publicado originalmente en 2005 y que se convirtió en un éxito de ventas, que impulsó el estreno en 2013 de una película basada en él mismo. Que no he visto.

Múnich, culta, cosmopolita, católica, las esencias de Baviera, los Biergärten,… pero también la cuna del nazismo, o la de los parques en las colinas formadas por los escombros de los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. Lo ideal para ilustrar la entrada de hoy, una de cuyas historias transcurre a sus puertas.

Inspirada por las vivencias de sus padres durante el conflicto mundial, aunque entiendo que en modo alguno es biográfica, el libro nos cuenta los años de guerra de la joven Liesel Memminger, hija de un matrimonio de represaliados por motivos políticos en la Alemania nazi, y que es acogida por un matrimonio ya mayor en la población ficticia de Molching (hay un Olching en la zona, que cuadraría geográficamente con la ciudad ficticia), en las afueras de Múnich y cerca del infame campo de concentración de Dachau. No sólo es la historia de Liesel, sino también de todos aquellos que conviven con ella en el barrio pobre de la población. De sus padres adoptivos, de un refugiado judío, de sus mejores amigos,…

Uno de los aspectos más notables del libro es que está narrado por la Muerte. Un ente que hace su trabajo, que nos cuenta la historia como si la hubiera leído escrita por la propia Liesel, pero que no carece de sentimientos hacia las almas que se lleva. Por lo tanto, la Muerte no aparece como un ser deshumanizador. Este papel se lo llevan los fanáticos que llevan a su país y a Europa a la catástrofe. Y que están ahí presentes continuamente.

Los temas que trata el libro son diversos. Las consecuencias de los fascismo, por supuesto, tan importante ahora que se ve un repunte preocupante de estas ideologías. Aunque muchos de sus votantes crean, puede que sinceramente, que son otra cosa distinta. Grave error que pueden sufrir algún día. Pero también habla del poder de las palabras, especialmente las escritas. De los pequeños (o grandes) actos de solidaridad. Y de la tremenda realidad de que las guerras nunca son justas y que en muchas veces castigan con más dureza a los inocentes, a quienes no las quisieron, ni las buscaron, a quienes se supone hay que liberar de la tiranía. No hay ejércitos buenos y malos. Perversos son los alemanes nazis. Pero perversos son los bombarderos aliados que matan a decenas de miles de personas en un ataque aéreo, la cuarta parte de ellas niños, como sucedió en Hamburgo, o que sueltan sus bombas indiscriminadamente sobre los hogares de quienes más sufren.

Clasificado habitualmente como literatura juvenil, por la edad de su protagonista probablemente y algún otro factor. No es una historia complaciente, y es perfectamente válida sin reparos para la lectura por adultos de cualquier edad. Aunque tiene ciertas miras en sus formas de los típicos productos prefabricados anglosajones, lo cierto es que consigue trascender a esto y configurarse con personalidad propia, siendo bastante recomendable.

La guerra de Catherine

Catherine se llama Rachel. Y es una niña/adolescente judía que es recogida tras la caída de Francia en 1940 en la Maison d’enfants de Sèvres al perder a sus padres, cuyo paradero se desconoce. Vemos paralelismos con el libro anterior. Allí se integrará en el ambiente abierto y cordial de la casa, y aprenderá ha realizar y procesar fotografías. Pero las políticas antisemitas obligarán a la joven a ser desplazada por toda Francia, de un hogar-refugio a otro, bajo una identidad encubierta. Acompañada eventualmente por otros refugiados y, siempre, por la Rolleiflex, la cámara que «Pingüino», uno de sus profesores en Sèvres le regala antes de irse.

Escrita por Julia Billet, basada en las vivencias de su madre, sin ser tampoco biográfica, es ficción, otra cosa en común con el libro anterior, e ilustrada por Claire Fauvel. Al contrario que en la anterior, aquí la propia protagonista es la narradora de la historia, y el enemigo aparece siempre como una amenaza que está cerca, pero pocas veces presente. Incluso cuando se materializa es para dar la visión optimista de que incluso entre los alemanes hay tipos decentes. El tono es en general más optimista, aunque no dejan de suceder pequeñas (o grandes) tragedias a lo largo de los años en los que se extiende el conflicto y la historia de Rachel/Catherine.

El tono es en general optimista, puesto que la historia resalta más la solidaridad de las gentes que van acogiendo y ayudando a Rachel/Catherine que las amenazas. Como ya he dicho, estas existen, sea bajo la forma de los propios alemanes, pero frecuentemente bajo la identidad de los propios colaboracionistas y fascistas antisemitas franceses, que delatan a los refugiados. Es tradición en la historiografía y en la ficción francesa el «vender» más su condición de resistentes, que la amplia colaboración de sectores de la población con el ocupante. Este es un debe de la cultura y la sociedad francesa, que se paga con el auge que también tienen en ese país las ideologías de extrema derecha xenófoba. Deberían hacer un poquito más de reflexión, reconocimiento de culpas y catarsis nacional, sobre el papel real de Francia a la hora de desencadenar las dos guerras mundiales y el papel dentro de las mismas.

En cualquier caso estamos ante una entretenida historieta, que se puede recomendar sin problemas. Especialmente a los que además sean amantes de la fotografía. Porque, ¿a quién no le gustaría tener la sensibilidad de Rachel/Catherine para encuadrar los importante con una Rolleiflex e época? ¿saber evaluar la luz sin necesidad de ayudas externas? ¿saber cuándo hacer la fotografía y cuando no? ¿saber cuáles son los motivo importantes cuáles los banales? Y la importancia de los reflejos y la luz reflejada.

[Libro] Cuentos de amor

Literatura

Mmmmmmm… 🎼Noche de paz, noche de amor,… 🎹Es lo que toca hoy, ¿no? Pues entonces que mejor que comentar y recomendar un libro de cuentos «de amor». ¿De amor? Puede. Indudablemente, en alguno de ellos hay amor. O algo.

Quien imagine estos relatos de Jun’ichirō Tanizaki en clave de historias románticas, pues no va exactamente por ahí. Y menos de las romanticonas, con exceso de azúcar, propensas a la diabetes emocional. Tanizaki, en su juventud, fue un calavera. Le gustaban las mujeres más que a un tonto un caramelo. Frecuentaba la compañía de geishas y otras mujeres de compañía, más o menos depravada esta compañía. La primera de sus tres esposas fue una geisha. Y creo que no le fue especialmente fiel. No recuerdo ahora los detalles. Tanizaki fue el típico joven moderno y desmadrado que en su madurez tendió a lo tradicional y a la seriedad… dentro de unos límites. Que cierto gusto por la ironía y la transgresión le acompañó durante su vida. En cualquier caso, su vida juvenil y tokiota fue muy «entretenida» y moderna, mientras que en su madurez, desplazado a Kioto, optó por las tradiciones niponas. Pero sin abandonar su afición a lo escabroso.

Para ilustrar la entrada de hoy, nos daremos un paseo por las salas del Museo Nacional de Tokio; donde encontramos bellos ejemplos del arte tradicional nipón.

Y estos cuentos de amor, algunos de ellos por lo menos, han sido calificados por algunos como perversos. Lector y admirador de Sade, en ellos son frecuentes los hombres que se pierden por sus pasiones o las mujeres fatales que arrastran a los hombres a dicha perdición. No faltan la filias sexuales y transgresiones más diversas. Y también hay lugar a alguna historia de amor, que van desde las fatales hasta las costumbristas y cómicas. Siendo todos los cuentos de buen nivel, con ciertos altibajos como es de imaginar en toda recopilación, hay algunos de ellos muy bellos. Quizá el más notable sea El segador de cañas, que a mí me ha maravillado y me supo a poco. Y en el que realmente hay una historia de amor profundo, aunque retorcido. El más famoso, no obstante, es Los pies de Fumiko, que yo ya había leído y comentado en estas páginas. Uno de los relatos fetichistas más celebrados de la literatura universal.

Si ayer comentaba que en la película Roma, del mejicano Cuarón, la narración no se avenía al esquema de la narración tradicional occidental, con su presentación, nudo y desenlace, aun más se marca esta tendencia en no pocos de los cuentos de Tanizaki, puesto que es algo que se da en la literatura de las culturas orientales. Entramos directamente en situación desde la primera línea y, cuando termina el relato, se nos queda la sensación de historia inacabada. Pero yo siempre he encontrado esta forma de relatar muy estimulante. Queda abierta a la imaginación del lector el antes y el después. Cada lector puede generar en su mente su propio relato y, por lo tanto, el relato no será el mismo para dos personas que lo lean.

Seguiré leyendo a Tanizaki en un futuro. Me gusta. Me divierte. Me enseña su cultura y sus referentes. Puede trasladarnos pasajes de gran belleza. Y no carece de sentido del humor. Muy recomendable.

[Libro] El orden del día

Literatura

Este volumen, poco voluminoso, sinceramente, del francés Éric Vuillard aparece clasificado en la mayor parte de los sitios como «narrativa de ficción», «novela», y también lo he visto descrito como «novela literaria» en la propia página de la Editorial Tusquets, que lo publica. Sin embargo, yo he tenido la sensación de estar leyendo más bien un ensayo «novelizado».

Instantáneas vienesas para un libro que pivota sobre la desaparición de Austria como país independiente, fagocitado por la Alemania nazi.

En vísperas de las elecciones amañadas que acabaron por dar el poder al Partido Nazi en Alemania en 1933, los jerarcas del partido se reunieron con los principales nombres de la potente industria germana. Opel, Krupp, Siemens, IG Farben, Bayer, Telefunken, Agfa, Varta,… entre otros, estuvieron representados. Lo que se buscaba era dinero para sufragar los gastos de la campaña, que iban mucho más allá de lo habitual, puesto que se puso en marcha una serie de acciones de manipulación de la opinión pública, unidas a agresiones a diversos grupos políticos, más o menos permitidas o apoyadas por eso que algunos dan en llamar «derecha democrática». El partido se comprometía a «agradecer» adecuadamente a esos empresarios en la «nueva Alemania» que estaba por llegar. A partir de ahí el libro relata la política de agresiones progresivas de Alemania a sus vecinos, representadas principalmente por el Anschluss con Austria. Todo ello ante la mirada hacia otro lado de los principales actores de la política europea del momento, y hasta el momento en que la agresión a Polonia hizo imparable el desencadenamiento de una guerra global.

Bien documentado, y con un estilo de escritura dinámico, realmente más propio de la literatura de ficción que del ensayo, y de ahí la «confusión» en la clasificación de este volumen, reconstruye de forma plausible algunos de los momentos claves del proceso, mientras va emitiendo críticas,… más bien dando palos a diestro y siniestro, para todos aquellos que por acción u omisión permitieron el ascenso y la agresión de la Alemania nazi.

Es un libro corto. No es un análisis en profundidad, ni un relato pormenorizado de los hechos. Más que un libro sobre la historia o sobre política, es un libro sobre la ética en la política y en los negocios. Y sobre la facilidad con la que se desvirtúa este concepto en estos ámbitos. Y la facilidad para que luego, aquellos que favorecieron y alimentaron a la bestia, acaben saliéndose de rositas. Muy recomendable esta obra que se hizo acreedora al Premio Goncourt en 2017.

[Libro] El silencio de las estrellas

Literatura

Tengo un cierto atasco de temas para ir sacando en estas páginas. Pensaba que hoy iba a ir de fotografía, porque tengo un par de cosas nuevas, pero no están listas todavía. Así que voy con uno de los libros leídos recientemente. Ciencia ficción española. Una novela corta.

Esta obra de ciencia ficción, que podemos calificar como ópera espacial aunque tiene otros elementos, está escrita por Miguel Ángel Pérez Oca, y cuando me apareció recomendada en Amazon, venía con el aliciente de haber recibido algún premio que otro. Lo cierto es que no creáis que esto aumentó mis expectativas. Estoy un poquito quemado de los escritores «premiados» de ciencia ficción española, especialmente si son premios de carácter local… donde tengo la sensación de que hay mucho pasteleo entre autores y organización. Desconozco si es el caso, no obstante. Y como tengo ganas de encontrar algo de buena ciencia ficción nacional, parecía una ópera espacial, género que me gusta, le di una oportunidad. También se da la circunstancia de que el precio es barato.

Uno de los planetas visitados por los astronautas es agreste y feraz,… y quedará aquí representado por el Parque Nacional Taroko de Taiwán. Agreste y feraz.

La cosa va de una expedición a un sistema estelar situado a 700 años-luz de distancia, con su posición aparente en la constelación de Orión, en el que puede haber planetas potencialmente habitables. Allí, las dos parejas de astronautas entrarán en contacto con una civilización alienígena y empezarán a encontrar sospechas de cuál es el motivo de qué en una galaxia y en un universo tan grande, las estrellas estén en silencio, nadie se comunique con el ser humano. Pero claro, los más de 1400 años, tiempo terrestre, que lleva el viaje de ida y vuelta, también supone que no van a regresar al mismo planeta que abandonaron.

Vamos a ver. No me extenderé mucho. La novela es corta, pero no gracias a la concisión del autor, sino a que realiza un relato esquemático, de líneas gruesas y trazo rápido. Sin desarrollo de personajes ni de situaciones. Todo muy muy muy elemental. Coge unos cuantos conceptos científicos reales o posibles en un futuro y los engarza de una forma un poco apresurada, para componer una novela corta que se lee enseguida, pero que paradójicamente se hace larga… no ves el momento de terminarla, pero no por su disfrute sino por saber cómo diablos va a salir del embrollo. Y sale tirando de Deus ex Machina, en esta ocasión con una utilización de la frase latina casi literal, lo cual no me satisface mucho. Esto sin contar con la gran tontería del martianites, como nuevo hombre de Piltdown, absolutamente inverosímil, y la carencia de ética personal en los protagonistas y héroes de la novela. Lo cual… bueno,… estamos en España. Como comentaba ayer… lo de la ética no es nuestro fuerte.

[Libro] De la estupidez a la locura

Literatura

Hoy estoy de fiesta, y me puede permitir el lujo de escribir mi entrada en este Cuaderno de ruta de forma tranquila. Aunque no me llevará mucho tiempo. Estoy de fiesta porque me quedaban días por disfrutar y se me habían acumulado tontamente. Tengo que organizarme mejor en años venideros. Porque aunque siempre viene bien tener unos días de descanso, es bueno tener un propósito claro para esos días. Es más divertido. Y provechoso. Intentaré encontrarlo. De momento, os cuento el último libro que he leído. De Umberto Eco. El filósofo y escritor italiano, piamontés, que para la mayoría de los mortales que ha oído hablar de él está ligado a su novela más conocida, Il nome della rosa. El nombre de la rosa. Aunque la mayor parte de la gente lo que conoce es la película. Que muchos alaban,… pero yo no. Siempre he pensado que su final traiciona buena parte del espíritu de la novela.

En cualquier caso, probablemente una de las obras que, por la edad y el momento vital por los que pasaba cuando la leí, más me ha impactado y marcado. Fue algo así como el principio de mi deriva definitiva ideológica que me sitúo en mi ser adulto frente a la confusión de mi adolescencia y primeros años de juventud. Pero no es que la novela fuera la que me indicara lo que iba a pensar en el futuro. No, lo que me indicó fue, en parte, cómo iba a pensar en el futuro. Así que a Eco le tengo cariño.

Si bien Eco fue nacido en el Piamonte, vivió buena parte de su vida y murió en Milán. De donde traeré algunas fotos, con uno de los temas sobre los que no le faltarían cosas que decir, la autoexposición mediática. Los selfis.

Recientemente apareció de oferta la versión electrónica de esta colección de pequeños ensayos periodísticos, columnas de opinión que tratan sobre temas de actualidad del momento, y que en conjunto podemos decir que nos trazan bastante bien el modo de pensar, abierto y tolerante, del filósofo. Se publicó póstumamente. El escritor lo entregó a la editorial poco antes de morir. Y abarca escritos que prácticamente van desde el 2000 hasta el 2014 o el 2015. No recuerdo ahora si hubo alguno anterior al 2000, ni si llegó a colar alguno del 2016, año en el que falleció el escritor. Política, internet, educación, ética, la sociedad en general,… son los variados temas del libro. Que vienen muy marcados por un penoso fenómeno político y social en Italia, con equivalentes claros en el resto de países europeos, España también, e incluso del mundo; el berlusconismo y la televisión como único espectáculo impúdico al mismo tiempo que única fuente de información para la mayor parte de los ciudadanos. Impúdico no por cuestiones del sexo, sino por la falta de vergüenza de los que allí salen.

Hace un tiempo leí que no tiene gracia leer a aquellos que piensan como nosotros. No nos aportan nada, y contribuyen a afianzarnos en unas ideas, que sin un crítico con quien contrastarlas, se hacen más sólidas, incluso si pueden estar equivocadas. Y sin embargo es lo que hace la inmensa mayoría de la gente. Realimentarse ideológica, filosóficamente, de quienes piensan como ellos. Sentirse seguros. No arriesgar. Y así me he sentido leyendo este libro de Eco. Me consuela pensar, que alguno de los artículo me ha hecho pensar un rato, con alguno he discrepado, y que hay enfoques prácticos que yo orientaría de otras formas. No coincidimos al 100 %. Digamos que al 85 %. Descontando las ideas primarias en las que coincidimos casi todos; el no matarás, no robarás, no mentirás, no… patatín patatán, que forma la base ideológica para una convivencia razonable. O sea un 85 % de coincidencia en las ideas que están por encima de esa línea basal y que son las que marcan las diferencias entre las personas.

Con 500 páginas, es un poco tocho. Más cuando algunas ideas se repiten mucho a lo largo de los textos. Pero bueno, sirva como homenaje, dos años y medio tras su fallecimiento, a un pensador que, no sé cómo sería en realidad, pero a mí me parecía un buen tipo. Y además, fue de los que me enseñó a pensar. Especialmente en la parte en la que es menos natural para mí. Yo soy un chico de ciencias. Y por ende, escéptico, muy escéptico con las propuestas indemostrables que nos llegan con frecuencia de las humanidades. Por lo tanto, que colaborase en mostrarme un camino para poder evaluar esas propuestas… pues está muy bien.

[Libros – historietas] Paper Girls 16 – Saga 8

Literatura

Ya me he puesto al día con el comentario de los libros leídos. Espero que no me demore mucho más con la recopilación de ensayos de Umberto Eco que estoy leyendo ahora, porque si no, la semana que viene no sé si habrá comentario de libros. Ya veremos. Quizá haga como esta semana y tire de algún libro de historietas, o cómics, como dicen los que no pueden pasar sin los anglicismos de rigor. Bueno, la verdad es que cómic ya es una palabra plenamente integrada en el castellano actual. Pero es que a mí me encanta la palabra «historieta».

En medio de estas aventuras espaciales y en el tiempo, disfrutemos un poco de la belleza de nuestro minúsculo rincón en el universo… mientras sea posible.

Y las de hoy las dedicamos a Brian K. Vaughn, que poco a poco se confirma como uno de mis guionistas favoritos. Sea con la colaboración de Cliff Chiang a la ilustración como en Paper Girls, o especialmente con la de Fiona Staples en Saga. Cómo me gustan las ilustraciones de Staples… son fantásticas. En todos los sentidos de la palabra.

En ambas series, hemos tenido que esperar un año para leer sus continuaciones en castellano. Normal en el caso de la segunda ya que España se ha venido publicando en álbumes recopilatorios anuales. Pero la primera iba saliendo con una frecuencia casi mensual, y de repente se produjo el parón que ha durado un año.

En el caso de Paper Girls, seguimos con las aventuras de nuestras preadolescentes, repartidoras de periódicas en la estéticamente discutible década de los 80 del siglo XX, que de repente, sin comerlo ni beberlo se metieron en una sucesión de viajes en el tiempo, con un ritmo bastante frenético. Como toda aventura con personajes de esta edad, no deja de ser un camino de autodescubrimiento y reafirmación, de intentar dar de lado las inseguridades que les asaltan y de comprender quienes son. Quizá el público objetivo de esta serie sea gente muchísimo más jovencita que yo, pero se pueden leer por parte de un adulto sin desdoro. Y realmente son tremendamente entretenidas, con esa mezcla de aventura y drama. Y sobre todo, viajes en el tiempo. Me encantan los viajes en el tiempo.

Ya he afirmado varias veces que, para mí, Saga es una de las mejores space operas de las que he descubierto, todos los géneros narrativos (literatura, cine, televisión, historieta,…) incluidos. Situada en esa fantástica guerra galáctica que enfrenta a terranosluneros, junto a todos sus aliados, más o menos fieles, más o menos de conveniencia. En enorme y monumental alegato antibelicista, en el que además va incluyendo todos los temas trascendentes que puede importar a una persona preocupada por el mundo de hoy en día. La diversidad social, racial, sexual, la violencia, la explotación de las personas, la hipocresía de la política y los medios, ya he mencionado la sinrazón de la guerra… todo lo que se os ocurra. En este octavo volumen, el tema fundamental es la familia. No es que sea un tema que no haya estado presente de continuo. De hecho es casi el hilo conductor de la serie, la familia de Marko, Alana y Hazel… y todos los demás que les rodean. Porque como en todas las familias, están aquellos que lo son por nacimiento y lazos de sangre, pero también esta la familia extensa de aquellos que simplemente están ahí para apoyar, para querer, para luchar si es necesario. Analizamos el sentimiento de pérdida. También hay una crítica a la hipocresía antiabortista, los hipócritamente llamados «provida», que mientras niegan el derecho a las mujeres a realizar sus propias elecciones, no dudan en ser instigadores de guerras, asesinatos, discriminaciones… justo como la vida real. Auténticos «provida». Pero no nos pongamos sólo en lo negativo. Hay reflexiones sobre los lazos de hermandad, algo sobre lo que se ha empezado a reflexionar en la serie, pero que todavía tiene mucho margen para desarrollar. Y frente a volúmenes anteriores, más oscuros, con muchas pérdidas, este ha sido más esperanzador, con reencuentros más o menos felices. Esperando ya al otoño del año que viene.