[Cine] Gyesirok [계시록] (Revelations) (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La noche de Seúl.

Gyesirok [계시록] (2025; 17/20250322)

Cuando vi que se estrenaba esta película en Netflix, pensé que, en la barahúnda de películas que estrena la plataforma a lo largo del año, de todas las nacionalidades, esta podría tener algún interés. No aspiraba a que fuese fenomenal o excelente. Simplemente a que cumpliese con la función de entretener con dignidad, con un producto razonablemente bien pensado y ejecutado. Dirigida por Yeon Sang-ho, a quien le debemos alguna de las pocas películas de zombis que realmente me han gustado, tiene como protagonista femenina a Shin Hyeon-bin, que me gustó en una de mis series surcoreanas favoritas, aunque fuese en un papel secundario, pero que fue cogiendo importancia con el paso de los episodios.

La cosa va de crímenes y castigos. Un pastor de una iglesia cristiana (Ryu Jun-yeol) ejerce su oficio en una parroquia tirando a cutre con una clientela más bien magra. Su mujer le pone los cuernos, y ve disminuidas sus posibilidades de progresar a una parroquia mejor porque por delante de el está el hijo del mandamás de la iglesia. Por otro lado, una detective de policía (Shin) se ha incorporado a una nueva comisaría, no lejos, acarreado el lastre de no haber podido rescatar viva a su hermana secuestrada por un psicópata (Shin Min-jae) con una pasado perturbador. El problema es que el psicópata, tras salir de la cárcel, se apunta a la parroquia. Y poco después desaparece una de sus más jóvenes parroquianas. El pastor y la detective intentarán detener al psicópata, cada uno por su lado. El uno por visiones divinas, la otra por venganza y rabia.

La película, que está correctamente realizada, aunque con criterios más artesanos que artísticos, tenía varios números para estar muy bien. Buenos intérpretes, una historia a la que se le podría sacar mucha punta, especialmente si se la afilaba con una buena dosis de crítica social y algo de humor con mala baba, una historia que pedía a gritos ser una comedia negra de crimen, se toma demasiado en serio a sí misma, y acaba siendo un telefilme convencional. Que se deja ver, en la que los que trabajan muestran que no son malos haciendo lo suyo. Pero quedando en un mero entretenimiento que aprueba por los pelos.

Una pena, porque incluso hay historias colaterales que prometían. El trasfondo de la iglesia esta, con tintes de corrupción. La esposa del pastor que le pone los cuernos como si tal. Unos policías, compañeros de la protagonista que son un tanto zoquetes, algo usual en las películas y seres surcoreanas. La peculiar y cutre parroquia y barrio donde sucede todo. Lo dicho. Pedía a gritos ironía y humor negro crítico.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Viajes] Pasando la tarde en Tudela, España

Viajes

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. El casco histórico de Tudela, Navarra, en formato medio digital.

El jueves, una amiga me propuso unirme a un viaje a Tudela el sábado por la mañana. Ella tenía que hacer unos trámites familiares en la ciudad navarra, un par de amigos más se habían apuntado para pasar la mañana allí, y me preguntaron si me apetecía. El plan era salir en el tren que sale de Miraflores a las seis de la mañana y volver a las diez y media, si terminaba pronto, o después de comer si se demoraba la cosa. Dije que estaba cansado, y que no iba a madrugar un sábado para ir a Tudela.

El viernes por la noche volvió a contactar. Que se le había rebelado todo el mundo, por la hora, y que tras contactar con el abogado navarro con el que tenía que tratar, había accedido a citarse por la tarde. Que la idea era salir a las dos y media de la tarde de Miraflores, en mi caso, el resto de la gente subirían algo más tarde en El Portillo, y volver en un tren a las siete y diez de la tarde. Eso me pareció bien. Y así lo hicimos. Salvo que como me propusieron otros amigos quedar a tomar unos chismes y cenar algo por el cumpleaños de uno de ellos, acabamos cogiendo un tren media hora antes (sin contar los retrasos).

Por lo tanto, se trataba de ver y fotografiar Tudela entre las 3:30 y las 6:30. Tres horas. Sin que tuviéramos mucha idea de lo que nos íbamos a encontrar. Yo había estado en Tudela en una ocasión. Mejor dicho, en la estación de Tudela. Fotografiando un tren histórico. Lo fotografié por la mañana en Casetas, al mediodía cogí un tren a Tudela, lo fotografié evolucionando en la estación, y cuando partió, cogí otro tren de vuelta. Os dejo un par de fotos de entonces, un 5 de abril de 2008, hace casi casi 17 años. La primera en la estación de Casetas, la segunda en Tudela. Qué deprisa pasa el tiempo.

Pero no salí de la estación en aquel momento. Iba a lo que iba. Así que en esta ocasión, al menos, había que recorrer el centro histórico de la ciudad. Así lo hicimos, dedicando un buen rato a visitar la catedral y su claustro. Al final, no nos sobró tanto tiempo como pensamos al principio. Y fue entretenido. Salvo porque había un viento relativamente intenso, que hacía que la sensación fuera de frío, aunque las temperaturas no eran demasiado bajas. En fin, es lo que hubo.

[Cine] Mickey 17 (2025

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Glaciares e icebergs en Islandia.

Mickey 17 (2025; 16/20250319)

Me enteré de que se iba a estrenar esta película hace dos meses, cuando preparaba mi comentario sobre la novela en la que se basa y que había terminado de leer unas semanas antes. En ese momento, ni siquiera había una fecha de estreno para España. Para la mayor parte del mundo estaba prevista para principios de marzo… y al final ha resultado que en España también. Lo cierto es que la novela me gustó. No es la octava maravilla de la ciencia ficción, pero era bastante disfrutable. Muy divertida. Y su adaptación al cine venía avalada por estar dirigida por Bong Joon Ho, oscarizado director surcoreano, que ha hecho una variedad de películas bastante interesantes.

Es cierto que había un detalle que me mosqueaba. Ese ‘1’ delante del ‘7’. Eso implicaba que la adaptación se tomaría sus libertades. Y tal y como yo percibía la obra literaria original, era fácilmente transplantable al cine sin necesidad de adaptaciones especiales. Si ya estaba bien… ¿necesariamente los cambios la llevaría a ser mejor? Este tipo de cuestiones me generan serias dudas. Y, desde mi punto de vista, y a pesar de que la película ha recibido buenas críticas, aunque no unánimes, de alguna modo falla.

La película tiene un planteamiento inicial similar al del libro, Mickey 17 (Robert Pattinson), un clon considerado «trabajador prescindible» en una incipiente colonia humana en un exoplaneta que ha resultado estar en una fase de bola nieve, cae por una grieta de un glaciar, se le da por muerto, y se «imprime» un nuevo clon, Mickey 18 (también Pattinson, claro). Pero los seres vivos originales del planeta lo salvan, y eso crea una situación tabú. No puede haber seres humanos «repetidos». Ambos Mickeys intentarán evitar ser exterminados, pero todo acabará viéndose enredado, incluso con la colaboración de la novia de… ¿ambos? (Naomi Ackie). Además la colonia está gobernada por un dictadorcillo fascistoide (Mark Ruffalo) y su esposa (Toni Collette). Y está la «amenaza» de las criaturas que han salvado a Mickey 17.

Con una realización correcta y con interpretaciones correctas, tendentes al histrionismo, a la exageración, pero porque así lo pide el planteamiento de la película, esta adquiere un tono de comedia satírica, ácida. En ocasiones comedia negra. La novela original, mucho menos cómica, más aventurera y de acción, llevaba consigo un cierto comentario social y político, asociado a los intereses económicos de las civilizaciones, a los riesgos de la colonización de lo desconocido, convirtiendo los nuevo asentamientos en lugares sin ley o con una ley arbitraria, y sobre los genocidios. Podría ser incluso un western de frontera, en el que los «indios» son las criaturas del planeta. Incluso si no tiene el aspecto o las formas del western. También sobre los fanatismos religiosos y el desprecio al trabajador «prescindible» de una forma u otra. Algunos de estos elementos permanecen en la película, pero en un segundo plano, tomando protagonismo el fantoche dictadorcillo de la colonia, una mezcla de distintos dictadores fascistas con políticos y empresarios modernos fácilmente reconocibles.

Pero el desarrollo no me convence. Todo resulta atropellado. Y unas situaciones no siempre son una consecuencia clara de las anteriores. El papel de Mickey 18 está muy modificado con respecto al Mickey 8 del relato escrito, y eso cambia muchas perspectivas. Y genera de forma residual un cambio en la personalidad y la importancia de la novia de Mickey. De ser el contrapunto humano y comprensivo de la colonia frente a los fanatismos, o las rigideces paramilitares, se convierte simplemente en una persona a la que le gusta follar con los Mickeys. Y puestos a innovar, la científica modosita (Patsy Ferran) que recoge el testigo del humano empático y comprensivo, un personaje que no está en el libro, apenas recibe desarrollo. Todo ello me lleva a que conforme transcurre el metraje, me voy alejando de la película, llegando en la práctica a salirme de ella y sentirme insatisfecho. No sé si plantar una franca NO recomendación, porque tal vez quien se acerque a la película desde la falta de prejuicios por no haber leído el libro la pueda disfrutar. Pero… no sé.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: **

[TV] Cosas de series; ¡dioses (del Olimpo) benditos…!

Televisión

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Cuando la plaza de España de Sevilla es el palacio del rey Minos de Creta

Recuerdo una serie de animación japonesa en el que el protagonista es un kami 神 (dioses o ciertos espíritus japoneses) que está en riesgo de desaparecer. Según lo que allí se contaba, los humanos lo han olvidado, no tiene seguidores, no tiene santuario… ya ni siquiera aparece en los registros oficiales de kami. Parece que lo de la desaparición de los dioses por el olvido de los seres humanos, es una idea que surge periódicamente. En otra serie, esta de acción real, estadounidense, hay un conflicto entre los dioses tradicionales, de toda la vida, (Odín, Zeus y otros) y los dioses modernos (la Tecnología, los Medios, la Fama). Los tradicionales no quieren desaparecer. No quieren ser olvidados por los seres humanos, que están abrazando incondicionalmente el culto a esos dioses modernos. La idea en sí misma es una subversión, o una inversión, como lo consideréis, del concepto bíblico de que Dios creo al «hombre» (parece que no a la mujer) a su imagen y semejanza. Parece más bien, si uno repasa las distintas creencias y sus divinidades, que es el ser humano el que ha creado a los dioses a su imagen y semejanza,… y de vez en cuando se cansa y necesita nuevos dioses.

El Olimpo también es objeto del interés de la ficción televisiva, son diversas las series que han sido protagonizadas por los dioses de la antigüedad clásica griega y romana. Y es que dan mucho de sí. La abundancia de pasiones que muestran y el exceso con el que las manifiestan, los hacen especialmente afines a las pasiones de los seres humanos. Poder, riqueza, lujuria, parricidios, venganzas,… están a la orden del día. Muy humanos, los divinos. Y cosas similares se podrían decir del Ser Supremo de las religiones abrahámicas, que también se deja llevar de vez en cuando, especialmente en sus textos más antiguos, pero aparentemente vigentes en el canon de estas religiones organizadas, por la ira, la venganza, la xenofobia y el racismo, la intolerancia religiosa y el ímpetu bélico. Aunque parece ser que lo del sexo lo llevan mal.

Recientemente se estrenó en Netflix una serie titulada Kaos. Una serie que se centra en torno al mítico rey Minos de Creta, con su Minotauro, su hija respondona, sus sacrificios de jóvenes atenienses y demás historias, pero actualizado al siglo XXI. Y con un Zeus caprichoso y todopoderoso, lujurioso y mal encarado, que lleva bastante mal las disidencias. Salvo que un viejo amigo suyo, Prometeo, esa deidad ancestral que robó el fuego de los dioses para entregarlo a los humanos, y que fue encadenado a una roca en la que un águila le devoraba eternamente el hígado, está organizando una revuelta, que afectará incluso a las almas del inframundo. El objetivo, derrocar a los dioses, olvidarlos y dar la libertad a los seres humanos, lo cual, al parecer, sólo puede traer el caos.

Contada en clave de comedia negra, con algún toque de drama y no poca mala leche, he de decir que sus primeros episodios me parecieron que estaban entonados. Y que había material para hacer un comentario crítico sobre temas religiosos y políticos. Al fin y al cabo, esa tesis de que los dioses dejan de existir si nos olvidamos de ellos, tiene su punto de razón, si analizamos la evolución de la historia general y de las religiones en particular. Sin embargo, creo que la serie va de más a menos. Al fin se centra más en el desmadre de una revolución que va bastante destartalada, frente a un poder establecido no menos destartalado. Es cierto que sus últimos episodios remontaron algo, pero todavía está por ver si me apuntaré o no a una futura temporada. No he oído nada de que la fueran a cancelar, no sé que tal habrá funcionado para la cadena. ¿Nos olvidaremos pronto de estos dioses? ¿O aguantarán un poco en su Olimpo particular? Ya veremos.

[Libros] The Flight of the Aphrodite – S. J. Morden

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. El capitán de la Aphrodite, la nave espacial de la novela de hoy, es italiano… y parece ser que «vivió» en Florencia. Así que nos daremos un paseo por las calles de la capital toscana.

No recuerdo dónde me recomendaron este libro. Supongo donde… y que venía acompañada la recomendación de una comparación con alguna otra obra… pero no lo recuerdo. Una aventura espacial. Nada de viajes interestelares y desplazamientos a velocidades superluminales mediante uno u otro de los recursos argumentales para justificar algo que prohíbe la teoría de la relatividad general. Vuelos interplanetarios o transferencias entre órbitas dentro de un sistema estelar o planetario usando propulsores basados en ciencia conocida y siguiendo las leyes de la gravitación. Escrito por Simon Morden, bajo S. J. Morden, es ciencia ficción dura… en gran medida. Ya veremos por qué.

Al principio de la novela nos encontramos a bordo de la Aphrodite una nave espacial en órbita alrededor de Júpiter, en una misión científica, pero en un entorno sociopolítico difícil, por el deterioro en las condiciones de vida en la Tierra, sometida a una crisis global del clima extrema, escasez de recursos, e inestabilidad política. La tripulación de la nave, internacional, esta formada por un cierto número de ingenieros, que controlan el funcionamiento de la nave, y científicos, que llevan a cabo un programa de observaciones y experimentos, y entre los cuales encontramos la médica y el psicólogo que velan por la salud de la tripulación. Pero algo va mal en la nave. El comportamiento de los tripulantes está empezando a mostrar anomalías. Y la explicación más posible (según el libro) es la exposición a la intensa radiación en la magnetosfera de Júpiter, que pone a dura prueba las capacidades de aislamiento de la nave para sus equipamientos y para la salud de los tripulantes. A las alteraciones del comportamiento de la tripulación, hay que añadir el descubrimiento de unas señales entre las lunas de Júpiter, una especie de gran reloj cósmico, que llevan a plantear la hipótesis de que en algunas de esas lunas hay estructuras activas de origen extraterrestre. Lo cual no es aceptado por todos y llevará a una completa desestructuración del funcionamiento de la nave con graves consecuencias.

Esta es una de esas novelas que conviene dejar reposar. Hubo un momento, mientras la leía, en que mis sensaciones eran raras. Negativas, incluso. El relato comienza bien, un escenario verosímil, dentro del ámbito de la ciencia y la tecnología conocida, hay que considerar que la acción se sitúa en un futuro a finales del siglo XXI, con un panorama sociopolítico más bien negativo, consonante con la evolución política y con la crisis global del clima que sea está viviendo ahora que hemos llegado al final del primer cuarto del siglo. Pero hay momentos en los que, el comportamiento de la tripulación y algunas de las situaciones planteadas resultan absurdas. Te tienes que obligar a recordar constantemente que la tripulación tiene alteradas sus capacidades cognitivas por esa acción teórica, negativa, del enorme campo magnético del gigante del Sistema Solar. Es conocido que la intensa radiación de la magnetosfera joviana supondrá fuertes desafíos en una hipotética misión tripulada a ese sistema. Si es que merece la pena mandar una misión tripulada, la propia novela ofrece, quizá sin querer, argumentos para no hacerlo. Por ejemplo, evitar la contaminación biológica de las lunas de Júpiter si se sospecha la posibilidad de sistemas biológicos propios en ellas. Ya hay protocolos para evitarla con sondas no tripuladas, imaginad lo que sucedería con una misión tripulada. La cuestión es que esos síntomas cognitivos… y tan diversos, dado que soy profesional sanitario… a veces me cuesta creérmelos. Y si no te los crees… la digestión de la historia en sus núcleo central es difícil.

No obstante, si salvas esos contratiempos serios que asaltan la suspensión voluntaria de la incredulidad del lector, o al menos de este lector, el conjunto tiene un indudable interés. La novela no deja de ser una crítica a la deriva de la humanidad hacia un deterioro de las condiciones físicas del planeta que nos alberga, como de las condiciones políticas de las organizaciones humanas. Y también es una reflexión a cómo se puede reflejar estos hechos en misiones futuras tripuladas, grupo humanos confinados, en un medio, el espacio interplanetario/interestelar, extremadamente hostil a la vida organizada. Extremadamente hostil. Sean cuales sean los mecanismos por los que se puedan desencadenar las mezquindades del espíritu humano, es algo a tener en cuenta. La novela es relativamente pesimista, a lo largo de su desarrollo y en su desenlace. Pero quizá eso haga el mensaje subyacente más potente.

No voy a decir que esta aventura espacial pase a ser una de mis favoritas en el género. Pero a la larga me ha resultado interesante su lectura. Y el recuerdo y la sensación, unas cuantas semanas después de terminarla, la finalicé hace justamente un mes, ha mejorado con la reflexión y el paso del tiempo. Por lo que es, recomendable para los aficionados al género y a la ciencia ficción dura. No me atrevería a decir que es recomendable con carácter general para todo tipo de lectores. Un mínimo conocimiento de la ciencia hay que tener para disfrutar y valorar en su justa medida la obra. Es lo que hay.

[Fotos] Algunas fotos en la ciudad probando una cámara reparada recientemente

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Comentario técnico de la Olympus Trip 35 recientemente reparada.

Cuando me hice con la Olympus Trip 35 hace unos años me hizo mucha ilusión, y la estuve usando bastante. Incluso viajó conmigo un poquito por el mundo. Por el Sobrarbe, por Sevilla,… no mucho más. En los viajes siempre he tendido a llevarme la Minox 35 GT-E, algo más ligera, y con mejor calidad global. Pero es una cámara sencilla, que sirve su propósito de bloc de notas fotográfico.

Hace un par de años se me desajustó el obturador, de tipo central, incorporado en el objetivo fijo. Y la he tenido parada durante un tiempo. La duda era si me agenciaba otra o si la llevaba a reparar. Porque suponía que el gasto no sería muy distinto. Como así ha sido. Ya que la cámara está en muy bien estado cosmético, y el objetivo de selenio no está gastado y expone correctamente, decidí reparar. La llevé en diciembre a Casanova Foto, y en enero me la devolvieron reparada.

Por supuesto, había que comprobar que la reparación había sido eficaz. Por ello, le puse un rollo de película para negativos en blanco y negro, teniendo en mente probarla también unos días más tarde con un rollo de película para negativos en color, durante una excursión en el día de ASAFONA Asociación Aragonesa de Fotógrafos de Naturaleza. Pero de eso hablaré otro día. Pronto.

[Cine] Sesión doble; The Gorge (2025), The Electric State (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La garganta o cañón o desfiladero o barranco profundo que más cercana tengo en el tiempo es el Desfiladero de los Gaitanes en Andalucía, que me sirve para ilustrar la entrada.

En los últimos fines de semana he bajado mi ritmo de visualización de episodios de dramas coreanos. Por falta de interés en la oferta más actual. Así que he tenido ocasión de ver alguno de los largometrajes recientemente estrenados directamente en plataformas. Ya lo adelanto. No voy a dedicarles mucho espacio… un cine de razonable calidad media en las plataformas de contenidos en internet sigue siendo una asignatura pendiente. Es lo que hay.

The Gorge (2025; 14/202500314)

Conocida como El abismo secreto en su versión doblada al castellano, esta película de acción me atrajo por su reparto. La carrera de su director, Scott Derrickson, no me llamaba especialmente la atención. Pero con nombres como Anya Taylor-Joy, Sigourney Weaver y, en bastante menor medida, Miles Teller, que cosas del sexismo en el cine encabeza el reparto a pesar de que con Taylor-Joy están a la mano en protagonismo, y teniendo en cuenta que se estrenaba en Apple TV+, a la cual se le supone ambición de calidad, me pareció oportuno darle una oportunidad.

Una película de acción en la que dos tiradores, asesinos a sueldo, uno por el bloque occidental y otra por el oriental, son contratados por un año para vigilar lo que pueda salir de un misterioso cañón geológico, en algún lugar desconocido. Y bueno, a partir de ahí, un improbable romance y acción. No me enrollaré mucho, el guion deja bastante que desear, los intérpretes están correctos, la realización es correcta dentro de que el presupuesto debía ser menor que en otras producciones similares, y al final, todo pasa como un entretenimiento sin pena ni gloria, que aprueba muy por los pelos… que si me hubiera pillado de mal humor cuando la vi, igual hubiera suspendido. Si estas suscrito y la ves… pues pasas el rato. Y si no, no pasa nada. Trabajo alimenticio para sus intérpretes, perfectamente olvidable.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

The Electric State (2025; 15/202500316)

La reina del entretenimiento de Netflix, Millie Bobby Brown, nos ofrece una película más en la que se intenta explotar su popularidad, y en la que podría tener una oportunidad más de demostrar que es algo más que un producto prefabricado de la plataforma. Acompañada de Chris Pratt y de las voces de Woody Harrelson y Ke Huy Quan, entre otros menos conocidos, no hubiese sido capaz de hacerme ver la película si no fuera porque está dirigida por los hermanos Russo, Anthony y Joe, responsables de aquel dislate estupendo y ganador de un Oscar.

Pero claro, tendría que haber sido consciente de que también son responsables de un montón de productos comerciales, palomiteros, inanes y sin mayor interés. Y este es uno de ellos. Una aventureta en la que en la posguerra de un conflicto entre humanos y robots, unos tipos que pasaban por allí acaban luchando para liberar a estos últimos encerrados en un gueto en algún lugar de los desiertos de Norteamérica. Esto es una especie de Terminator con ínfulas de cine familiar y simpaticón, en la que los malos son los humanos, algunos humanos, y el líder de los robots tiene forma de cacahuete. Este es el nivel. Mi recomendación… no ver.

Valoración

Dirección: **
Interpretación: **
Valoración subjetiva: **

[Recomendaciones fotográficas] Monstruos, diapositivas en color, técnicas mixtas y alguan cosa más

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. El casco antiguo de Utebo en formato medio digital.

El catalán Joan Fontcuberta es uno de los fotógrafos españoles que genera más controversia entre los amantes al medio. Creo que despierta admiración y rechazo a partes iguales, o eso deduzco de lo que los medios (más o menos) especializados escriben. Voy siguiendo las cosas que hace desde hace tres décadas. Y he leído alguno de sus ensayos sobre el arte y la práctica fotográfica. Algunas de sus cosas me gustan, otras no tanto. Recientemente nos recordaban su quehacer con motivo de una exposición en la que nos habla de los monstruos, Monstrorum historia, donde reúne fotografías de varias de sus series anteriores. Alguna de ellas, como Herbarium la conozco por haber visitado alguna exposición sobre ella. Fontcuberta juega mucho con los significados y los significantes de la imagen fotográfica. Y por lo tanto, para poder disfrutar de su obra hay que liberarse de prejuicios y acudir a la misma no con la idea de ver los que creemos ver, sino lo que el fotógrafo intenta que veamos. No confundamos el realismo con la realidad.

No conocía yo la obra de la japonesa Kunié Sugiura. Desconozco el porqué de la tilde en su nombre, habitual cuando los nombres japoneses se transcriben al francés, pero cuando lo hacen al inglés o al castellano, la autora reside en EE. UU. En fin, da igual. Sugiura lleva años en el panorama del arte contemporáneo. Y aunque utiliza la fotografía para sus obras, estar suelen invocar el auxilio de otras disciplinas artísticas, como la pintura y la escultura, por lo que suelen ser técnicas mixtas. Me llamó la atención en un artículo de Aperture, y me gusta bastante cómo a lo largo de su carrera ha jugado con la forma y la luz. Otra forma de entender la fotografía.

Nos hablaban recientemente del esfuerzo que está realizando la agencia Magnum Photos para digitalizar su enoooooorme archivo fotográfico, en concreto su archivo de diapositivas en color. Dicen que disponen de aproximadamente 650 mil diapositivas. El artículo que lo contaba tenía lo suyo de propaganda ya que glosaba las virtudes de las cámaras de formato medio de Fujifilm con sensor de 100 megapíxeles para esta tarea. No sé. Creo que Hasselblad tiene un sistema de gestión del color más orientado a la fidelidad de los colores, mientras que Fujifilm fía más en su «simulaciones de películas fotográficas» como argumento de venta. Pero bueno… el cliente tipo de una cámara de formato medio digital creo que busca más la fidelidad que el truquillo de mercadotecnia. Digitalizar diapositivas en color no es fácil. Las antiguas Kodachrome aguantan bien el paso del tiempo, pero las Ektachrome y otras película para positivos en color similares basadas en el proceso E6 o precursores, suelen presentar una degradación de los tonos de color que es necesario corregir, tarea no sencilla en un medio que requiere tanto rigor como un archivo de estas características.

Por lo que nos cuentan, también van a intentar sacar un rendimiento económico de este esfuerzo, que no será barato, poniendo a la venta productos derivados, como libros o copias fotográficas de aquellas fotografías más destacadas que vayan digitalizando de este amplio archivo. El primer ejemplo de esta serie de obras, que van a denominar A world in color, está dedicado a la llamada Primavera de Praga, el intento democratizador de la sociedad checa en 1968 que se vio aplastado por la invasión de las tropas soviéticas y del Pacto de Varsovia. Los fotógrafos son diversos. Y muestran que, aunque la mayor parte de las imágenes que hemos visto de aquella intentona democrática nos han llegado en blanco y negro, el reportaje en color ya había avanzado mucho a esas alturas del siglo XX.

Termino con una fotógrafa actual, Katie Jo Small, que tal vez no está al mismo nivel de los anteriores, ni mucho menos, pero cuyos retratos realizados con película tradicional me han resultado simpáticos, y de ahí me he ido a revisar el resto de su obra, que me ha caído bastante bien también.

[TV] Cosas de series; chicas de institutos… «normales»

Televisión

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Cuando visitas los templos y santuarios de Kioto, es frecuente que te encuentres con multitud de clases de secundaria e instituto de visita cultural. Y alguno intentan darte conversación.

Si por algo se caracterizan las series de anime que transcurren en un instituto con adolescentes como protagonistas es porque son ricas en estereotipos y topicazos, porque a pesar de ello son muy variadas, y porque los adolescentes que en esas series aparecen son del todo menos normal. Yo no sé cómo será la vida en un instituto actual, pero en mi adolescencia nunca fui consciente de que me rodearan tantos tipos raros a mi alrededor de mi edad. Digo «tipos» y no «tipos y tipas», porque me tocó colegio exclusivamente masculino… salvo en COU. Y las chicas de aquel curso, en general, también eran razonablemente normales. Signifique lo que signifique «normal» entre adolescentes.

Pero hete aquí que hace ya unas cuantas semanas me vi una serie de animación japonesa con adolescentes (femeninas) «normales». Razonablemente normales, si lo queréis ver de otra forma. Basada en un manga, Joshi Kōsei no Mudazukai [女子高生の無駄づかい, desechos de chicas de instituto] en inglés Wasteful days of high school girls, transcurre en un instituto privado de chicas, en el que una variopinta clase de adolescentes de lo que en España sería el bachillerato. Cuidado con las traducciones que hay por ahí, por algunos hablan de «chicas de secundaria», pero eso en España hace pensar en alumnas de ESO, que son algo más jóvenes.

La serie se centra en cuatro amigas,… que a veces no lo parecen. Una de ellas, especialmente torpe y floja en los estudios se pone a asignar motes a todas las compañeras de curso… las cuales a su vez la apodan a ella Baka バカ, que significa… tonta. Y con eso se queda. Y así, capítulo a capítulo van pasando los días del curso, dando cada episodio protagonismo a una chica distinta. No hay chicas monísimas, de pechos espectaculares, como en los animes destinados a los chicos, ni chicas calladitas y temerosas del apuesto galán con pensamientos en forma de voz en off, como en los animes destinados a las chicas. Nop. Aquí son chicas normales, de aspecto normal, más monas o menos monas, pero normales, que visten normales, que hablan normal, y que meten la pata lo normal. Obviamente, para dar un poco de sal y pimienta al asunto, los caracteres de cada chica están algo exagerados, generando estereotipos, pero no de caracteres de manga/anime, sino de adolescentes reales.

El conjunto es realmente muy divertido, toda la serie está escrita en clave de comedia, y tiene momentos absolutamente sublimes en los que te ríes muy a gusto. Es una serie que no siendo de las más valoradas por los aficionados, está bastante bien considerada. Y yo creo que si no fuera de las que quizá se pierdan en el montón de series que se producen en Japón, si estuviese basada en un producto más de campanillas, estaría mejor valorada. A mí me ha parecido notable, y un soplo de aire fresco entre tanto tópico como circula en la animación japonesa, incluso entre las series más célebres.

Una pequeña mención especial para Boku no Kokoro no Yabai Yatsu [僕の心のヤバイやつ, mi corazón es un loco tonto] a veces acortada como BokuYaba, conocida en inglés/español como The dangers in my heart/Peligros en mi corazón. Más típica, en la que el asocial de la clase de secundaria se enamora de la chica más popular y guapa, esta vez con abundancia de curvas como manda el tópico, que, curiosamente, le corresponde. Tiene momentos muy simpáticos.

[Cine] A complete unknown (2024)

Cine

A complete unknown (2024; 12/202500309)

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. La carrera inicial de Bob Dylan se desarrollo principalmente en Nueva York. Pero la única música que he escuchado yo en directo en la Gran Manzana fue el jazz del Village Vanguard.

Tremendo despiste el lunes pasado a la hora de comentar el estreno de turno. Me salté uno. Aquella película y esta que comento hoy las vi en días consecutivos. Y por esas causas y azares, me olvidé de esta. Y esto ya va a dar una pista del impacto que me dejó. Escaso. Y sin embargo, es una película bien hecha. Muy cuidada en su atención al detalle. Candidata a 8 premios Oscar, incluidos los más prestigiosos, de los que ganó… ninguno. Estamos hablando de la película biográfica dirigida por James Mangold, sobre los primeros años de la carrera musical de Bob Dylan. El único cantautor que ha ganado el Premio Nobel de literatura. Y que conste que no me parece mal. Un buen cantautor, de los buenos de verdad, no deja de ser un poeta que le pone música a sus poemas. Y si estos son significativos…

Mi falta de sintonía con esta película me lleva incluso a opinar que si alguien hubiese merecido un premio, a la mejor actriz de reparto, tendría que haber sido Elle Fanning por interpretar a una ficticia alter ego de Suze Rotolo. Sin embargo, la que era candidata a esa categoría de los Oscar era Monica Barbaro por interpretar a una real Joan Baez. Qué cosas. Que conste que la que nos regala auténticas escenas de cierto nivel es Fanning. Sin duda. Pero la presunta alma de la fiesta es la alabada interpretación de Timothée Chalamet encarnando a Dylan. Muy alabada sí… pero que a mí no me acabó de convencer. Una repetitiva sucesión de poses similares, en el que me parece uno de los menos inspirados trabajos del francoestadounidense actor.

El largometraje, realmente largo con dos horas y veinte minutos de duración, nos guía por los años iniciales de la carrera de Dylan, desde su encuentro con Pete Seeger (Edward Norton) y un enfermo Woody Guthrie (Scoot McNairy), hasta que escandalizó al relativamente mohoso ambiente de la música folk conectando su guitarra y el resto de los instrumentos de su grupo a unos amplificadores. En medio, contado con trazos rápidos y poco detallados, sus relaciones con Rotolo y Baez, y detalles por aquí y por allí de algunos hechos destacados de esa etapa de su biografía.

Me pasó con esta película biografíca un poco lo mismo que con la dedicada a Lee Miller. Quiere abarcar mucho, pero concreta poco. Es un ejercicio formal de ambientación y caracterización de actores, pero con poca chicha por detrás. Algunos mensajes progresistas en lo político muy estereotipados, pero poca profundidad en el análisis de quien nos importa realmente en la historia. Ese joven músico y poeta que se quiere comer el mundo, que quiere encontrar su camino, pero cuyas reales motivaciones y pensamientos, al final de la película siguen siendo tan desconocidos como al principio.

Se deja ver. Pero me resultó francamente decepcionante. Y al final, pasa con esta película, lo mismo que le pasa al personaje principal en la película. Parece que lo único que interesa del músico, poeta y persona son aquellos primeros éxitos de sus primeros años, y poco más.

Valoración

Dirección: ****
Interpretación: ***
Valoración subjetiva: ***

[Libro] Nostalgie – Kanae Minato

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Otra isla del mar interior de Seto en las fotografías de hoy, Itsukushima, famosa por su santuario, su torii sumergida en la marea alta y su bosques primarios. No muy lejos de Hiroshima también.

Poco a poco me he ido aficionando a las historias que nos cuenta Kanae Minato. Con frecuencia, misterios o casos más o menos criminales cuyo desarrollo suele llevar una notable carga de crítica social. Referida a la sociedad de su país, Japón, en particular, pero que con facilidad se puede extrapolar a la de cualquier sociedad desarrollada en la que se combinen los egoísmos personales con las desigualdades sociales, en mayo o menor medida.

En esta ocasión me he ido a una colección de relatos cortos, que he leído en su versión traducida al francés, ya que no se encuentra traducida al castellano. Son seis narraciones con seis narradores. Seis personas que tienen algo en común, si bien los seis relatos son independientes unos de otros. Todos nacieron y crecieron en una isla ficticia del Mar Interior de Seto en Japón. Todos abandonaron el lugar al llegar a su juventud y rehicieron sus vidas en uno u otro lugar de la isla de Honsu, la principal del país. Y llegado cierto momento de su vida tienen que regresar a la isla, tienen que reencontrarse con sus familias, con sus compañeros de colegio, con su pasado. Que no fue fácil. Y comienza en proceso en el que, incluso a su pesar, habrán de reconciliarse con lo que dejaron atrás. A veces, descubriendo secretos que dan una nueva interpretación a los acontecimientos que les llevaron a escapar de la claustrofóbica vida isleña.

Minato nació en la isla de Innoshima, en la prefectura de Hiroshima, en el Mar Interior de Seto. Una isla que formaba un municipio, que con el tiempo se fusionó con otro municipio próximo en la isla principal, de la misma forma que sucede en la isla ficticia de los relatos de esta colección. Al igual que en el caso de alguno de los protagonistas de los relatos, su familia vivía de la agricultura, de los mandarineros. Por lo tanto, estamos en un medio que conoce. También ella se fue a estudiar a una universidad más o menos lejos de su isla. Y aprovecha con estos relatos a seguir con su análisis de las lacras de la sociedad japonesa. Los celos y envidias, los abusos al desfavorecido, la pobreza de las mujeres que viven solas o con algunas hijo, los ambientes opresivos, donde todos se conocen y los prejuicios se reproducen constantemente. En una mezcla de estilos. Desde una misterio criminal a los abusos escolares, las infidelidades, los abandonos, un poco de todo.

Quizá estos relatos no atrapen tanto como los misterios que se desarrollan en sus novelas más famosas. Pero volvemos, con una nueva fórmula, a una descripción de una realidad social desde distintos puntos de vista, desde el reencuentro con el pasado, desde el «regreso al país natal». Me sigue gustando bastante esta escritora. Incluso me atrevería a decir que cada vez más.

[Fotos] Último paseo (por ahora) con formato medio en la Cartuja Baja

Fotografía

Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Comentario sobre la Hasselblad 500CM con Ilford Delta 400.

Desde hace unas semanas, he ido mostrando imágenes de mi exploración fotográfica del barrio rural de la Cartuja Baja de Zaragoza. Unos paseos, realizados durante el mes de enero, en las tardes de los sábados, que fueron muy agradables durante ese mes. Nada que ver con la lluvia o el viento que tenemos en el mes de marzo. Habrá más en un futuro. En febrero hubo otro con un sistema fotográfico muy distinto, del que ya os hablaré en su momento.

La peculiaridad de este último paseo fotográfico del mes de enero es que usé película en blanco y negro. Con resultados que, no son exactamente lo que yo buscaba, pero que no están mal. Quizá hubo más nubes de las que esperaba, y eso modificó el contraste con el que yo imagen las fotografías. Pero podéis ver vosotros mismos el resultado.