[Cine] Hauru no Ugoku Shiro ハウルの動く城 (El castillo ambulante) (2004)

Cine

Hauru no Ugoku Shiro [ハウルの動く城] (2004; 33/202400713)

En estos tiempos, Studio Ghibli está de aniversarios, y lanza para su exhibición en salas películas clásicas del estudio restauradas en alta resolución. Hace bien poco se produjo el reestreno en salas de Kaze no tani no Naushika 風の谷のナウシカ, celebrando su 40º aniversario. Muy tentado estuve de volver a verla en las salas de cine, pero no tuve ocasión. La única vez que la he visto en pantalla grande, en pantalla pequeña la he visto varias veces, fue cuando se proyecto una versión restaurada de la misma con motivo de su 25º aniversario. Como curiosidad, un 13 de julio (de 2010), el mismo día del año que la película que nos ocupa hoy, también un 13 de julio (de 2024). Como nunca había visto en pantalla grande la película que comento en esta entrada, la incluyo en mi listado de estrenos. Y el motivo de que vuelva a ser proyectada es su 20º aniversario. También la he visto en más de una ocasión en pantalla pequeña.

Dirigida por Hayao Miyazaki, dicen que se estrenó en España en 2006, dos años después de su estreno en Japón, como consecuencia de haber sido candidata al Oscar de las películas estrenadas en 2005… en Estados Unidos. Yo no recuerdo su estreno en Zaragoza, y desde luego no la vi en aquel momento. Adapta una novela de fantasía de la británica Diane Wynne Jones del mismo título, Howl’s moving castle, aunque tomándose alguna libertad, por lo que yo sé. Una de ellas, que en lugar de crear un universo con localizaciones inspiradas en la Inglaterra del cambio del siglo XIX al XX, se inspira en las bonitas pero germánicas poblaciones de la Alsacia, como Colmar o Riquewihr, de ahí las fotografías que acompañan a la entrada. Y nos traslada a un universo de existe la magia. Y los magos y las brujas. Y donde vive Sophie, la mayor de tres hermanas huérfanas de padre, y a quienes su madre desatiende, viviendo del trabajo en su sombrerería. Un día entra en contacto con un atractivo mago, Howl, que la salva de unos extraños seres mientras se celebra un desfile militar en vísperas de una guerra contra un reino vecino. Pero una bruja, despechada por las atenciones de Howl hacia Sophie, le lanza un hechizo que la convierte en una anciana. Y ahí comienza la aventura para recobrar su juventud y, con el tiempo, liberar a la bruja y al mago, y otros personajes que irán apareciendo, de los hechizos que los atan a un destino desgraciado.

Frente al entusiasmo que manifiesto habitualmente ante las grandes películas de Miyazaki, esta siempre me ha dejado un poquito más frío. Entendámonos. Es una excelente película. Su primera mitad va construyendo un mundo y un ambiente que genera maravilla. Un universo de época, con tonos fantásticos y su piza de steampunk, en su justa dosis, que en mi opinión supera por mucho la mayor parte de los mundos creados por Disney. Una vez más. No obstante, no perdió el Oscar al que fue candidata contra Disney, sino contra el largometraje británico sobre Wallace y Gromit, siendo la tercera en discordia una película de Tim Burton que sí que vi en salas de cine. Creo que hubiera merecido la victoria. Pero Miyazaki no habla de guapas princesas y príncipes azules. Habla de una sombrerera que se convierte en una anciana, y un mago caprichoso y voluble, incapaz de centrarse en algo realmente importante. No obstante, el último tercio de la película siempre me ha parecido que tiene un desarrollo más irregular. La película va construyendo poco a poco su universo, sin prisas. Sin explicaciones, dejando que el espectador asimile lo que sucede en pantalla. Pero de pronto, de alguna forma, hecha a correr. Y eso me ha generado siempre una cierta insatisfacción comparada con otras películas del director.

La película incluye una serie de comentarios sociales potentes, como es habitual en las películas de Miyazaki. Un personaje protagonista íntegro, fuerte y decidido, que no necesita un hombre que la salve, sino que es la salvación del hombre. Una reivindicación de la ancianidad. Un rechazo a la guerra sin sentido… cuando todas las guerras suelen carecer de sentido, cuando se declaran aunque sus propios instigadores sepan que no tienen sentido. Una reivindicación de la naturaleza en paz frente al terror de la industrialización al servicio de la guerra. Temas que ya aparecen, juntos, o por separado, en otras películas del director japonés. Como alguien dijo, los auténticos autores, suelen hablar de lo que les preocupa a lo largo de toda su obra. Su grandeza es hacerlo de forma diversa y, con frecuencia, hermosa.

Dicho todo lo cual, es una excelente película. De las que hay que ver. Obligatoria si eres una amante de la animación. O simplemente del buen cine. Muy recomendable si quieres disfrutar de un buen cine y de una buena historia. Y mucho más adecuada para los más jóvenes de la casa que casi cualquier tontería de Disney, como ya he dicho, o al menos insinuado. Un placer haberme decidido dedicar esa matinal de sábado a sumergirme en una de los maravillosos mundos que nos ha legado Hayao Miyazaki. Y que no se me olvide, con una estupenda banda sonora de Joe Hisaishi.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Libro] Invisible – Paul Auster

Literatura

El 30 de abril de este 2024 falleció el escritor norteamericano Paul Auster (1947-2024) a los 77 años de edad, como se suele decir eufemísticamente «tras una larga enfermedad», o sea, de cáncer. Estos eufemismos siempre me remiten a un ensayo de Susan Sontag, La enfermedad y sus metáforas, un texto que marcó de forma considerable mi forma de enfocar me profesión cuando apenas estaba comenzando mi recorrido en la misma. Sontag también falleció «tras una larga enfermedad». El caso es que a lo largo de los últimos 20 años leí varias obras de Auster, que en general me gustaron bastante. Y siempre he celebrado alguna de sus trabajos en el mundo del cine, aunque siempre más como guionista que como director.

En ese contexto, poco después de su fallecimiento apareció la novela que hoy nos ocupa de oferta en mi tienda habitual de libros electrónicos. Y por supuesto la compré, y me puse a ella. Poco antes de viajar a Japón. Este es uno de los libros, cuyo comentario me salté por adelantar uno (o dos) de los que leí como consecuencia del viaje. Y como es frecuente en las obras de Auster, nos traslada a Nueva York, donde encontramos a un joven estudiante universitario, que tiene un encuentro con un excéntrico francés, adinerado, y con su ligue del momento. El francés le propondrá un negocio editorial que supondrá su lanzamiento en el mundo laboral y empresarial. Y en una ausencia del adinerado mecenas, mantendrá una relación con la joven. Pero cuando vuelva el francés, un hecho delictivo pondrá final a estas relaciones. Hasta que un día se traslade a París y vuelva a encontrarlos.

Ambientada en los años 60, los temas que impregnan la novela son de carácter ético. El joven se encuentra en una situación compleja en su vida. Universitario, su vida como tal está a punto de terminar, con el riesgo de ser llamado a filas, a la guerra del Vietnam. Se siente atraído por el mundo sofisticado, por las posibilidades que da el dinero, por una mujer más interesante por su personalidad y puesta en escena que por su físico. Y en concreto, se siente hipnotizado por las oportunidades que le ofrece el rico francés… al mismo tiempo que se horroriza por sus acciones, fuera de la moral convencional, y por lo que pueden representar sus actividades, supuestas, no realmente conocidas, en ese mundo hipócrita de violencia trasladada a otros países y otras sociedades que fue el mundo de la llamada Guerra Fría, tan caliente en muchos lugares.

No voy a decir que sea el libro que más me ha gustado de Auster. Pero me ha gustado, bastante. Tiene su emoción. Tiene sus dilemas éticos. Tiene las dudas sobre si lo que el joven vive es real o hay una parte de delirio, de paranoia. Es interesante también la estructura del libro, en tres partes. La primera, escrita en primera persona, transcurre en Nueva York y narra las relaciones en el triángulo entre el joven, el francés y la mujer. La segunda, escrita en segunda persona, es una especie de interludio, que marca en gran medida el destino del joven, y en el que relata el haber mantenido relaciones incestuosas con su hermana durante un verano. La tercera, escrita en tercera persona, por un antiguo compañero de la universidad, sobre las notas del protagonista, y narra su vida en París, y su relación con el francés, su prometida, la hija de su prometida, y las consecuencias. Hay una última parte en la que se reflexiona, tras la muerte del protagonista, lo que puede haber de cierto o no en la vida del protagonista. Y de fondo siempre tenemos la cuestión de la fiabilidad del narrador, de la confianza que nos merece, de su objetividad/subjetividad. Esta es una cuestión que cada vez me interesa más, analizar la subjetividad del narrador. Por ello, cada vez me interesan más la narraciones en primera persona, en las que por sistema dudamos de su fiabilidad. Interesante es ese interludio narrado en segunda persona, una forma curiosa en la que el propio narrador intenta mirarse a sí mismo como si fuera otro, como si lo que estuviera narrando le estuviera pasando a otro. Introduciendo todavía más dudas sobre la fiabilidad del propio narrador.

Como veis, no faltan elementos de interés en esta novela. Una novela que me interesó vivamente mientras la leía, que luego me produjo un bajón, porque su cierre me resultó hasta cierto punto insatisfactorio, pero luego ha ido creciendo de nuevo en la memoria. Y tened en cuenta que hace ya mes y medio largo que la terminé de leer. En fin, que como todo lo que he leído de Auster, me parece muy recomendable.

[Cine] Hit man (2023)

Cine

Hit man (2023; 29/202400612)

Nos costó decidir esta semana qué película ir a ver a las salas de cine. Por costarnos, nos costó decidirnos a ir a las salas de cine. La cartelera no está demasiado atractiva. Y las políticas de exhibición de las salas de cine, especialmente de las únicas en Zaragoza que proyectan versiones originales, no estimulan mucho tampoco la cosa. Es como si hubiera una conspiración para convencer a los espectadores de que se queden en sus casas viendo la caja tonta. En fin… pero la afición es lo que tiene, a veces es capaz de salvar los obstáculos puestos por la estupidez humana. Y además, la película que elegimos está dirigida por Richard Linklater, un director que nos resulta simpático. Y que hacía que no supiésemos qué nos íbamos a encontrar.

No sabía muy bien como ilustrar la entrada… no tengo fotos de Nueva Orleans, y me he decidido por la fotogénica extravagancia neoclásica que es el Palacio de Bellas Artes de San Francisco.

No nos engañemos. Si en estos momentos vemos en la cartelera una película que se titula sicario aunque sea en inglés… pues es que uno piensa en las enecientas películas que se llaman así o parecido, casi todas cortadas por el mismo rasero, y poco interesantes para nosotros salvo contadas excepciones. Pero bueno… siendo Linklater. En pantalla se nos muestra una historia protagonizada por Gary, un profesor universitario de psicología (Glen Powell), que colabora con la policía, porque es un manitas, en las escuchas electrónicas de presuntos delincuentes que llevan a cabo los infiltrados de la propia policía. O sea… nada que ver con la psicología. Pero un día, el madero que tiene que infiltrarse es suspendido de empleo por burro y para salir del paso le piden que haga el de cebo. Y lo hace muy bien. A partir de ahí, comienza a actuar como un falso asesino a sueldo que es llamado por gente que quiere matar a otra gente, y cuando les graban en el acto de contratar al asesino, pasándole el pago por el servicio, son detenidos. Un día, la clienta es una señora muy mona, Madison (Adria Arjona), a la que Gary convence de forma sutil de que no se meta en el jaleo. Lo que no sabe es un tiempo después se la encontrará y empezarán una relación… más sexual que amorosa. Y necesariamente acabará liándose parda. Todo ello, en Nueva Orleans.

La película está inspirada por un tipo que se llama Gary, profesor universitario, que colaboró en la realidad con la policía para detener a 70 personas que pretendían matar a alguien. Aunque ya se avisa al final del largometraje, no cometió alguno de los actos que los protagonistas de la película comenten en la ficción. O por lo menos no consta ni se sospecha. El planteamiento es original. Esto de un tipo, que no es policía, pero que se las apaña bien para encarnar a un asesino… o a muchos, porque crea un personaje distinto para cada «cliente»… pero… El pero. Creo que la película es una oportunidad perdida. La película quiere jugar a muchos palos. A comedia policiaca. A intriga criminal. A romance sexy y divertido. A comedia negra. Pero sin centrarse en ninguna cosa en especial. Va saltando de palo en palo. Por ejemplo, la inmediata, lo que pensábamos que iba a ser al principio, no realiza un comentario, menos un análisis, de la ética de ponerle fácil a una persona el acto de contratar a un asesino. Lo cual le lleva a cometer un delito que, si no se lo hubieran puesto fácil, quizá nunca hubiera cometido.

En otro orden de cosas, los dos protagonistas tienen una razonable buena química y no lo hacen mal, por lo que se podría haber explorado más y mejor la relación, las sutilezas de la mujer, las contradicciones que puede suscitar su posición como víctima/perpetradora… Hay muchas situaciones de ambivalencia y dudas que se podrían haber explotado. O el follón en el que se mete el protagonista que tarde o temprano le tendría que saltar a la cara de forma más compleja y con una resolución menos sumaria de lo que se plantea en la película. En resumen, es una película que se deja ver, pero que no acaba quedando redonda en ninguna de sus facetas. En cierto modo, es una oportunidad perdida, como ya he dicho. Y por ello, deja un cierto regusto amargo, y la sensación de que no va a perdurar en la memoria. No está mal, pero es una pena.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Suki demo kiraina amanojaku [好きでも嫌いなあまのじゃく] (Mi querida oni) (2024)

Cine

Suki demo kiraina amanojaku [好きでも嫌いなあまのじゃく] (2023; 27/20240527)

Después de haber estado quince días fuera de España, viajando, evidentemente, últimamente, no he ido mucho al cine. Más bien nada. Pero justo cuando estábamos preparando las maletas para abandonar Tokio y volver a Zaragoza, no teniendo mucho sueño, abrí la aplicación de Netflix en la tableta y vi que había un nuevo largometraje de animación japonesa de estreno. Y como estaba muy en situación… en el país apropiado y tal,… me puse a ello. Cuando viajo, llevo activada una aplicación VPN en la tableta y en el teléfono móvil, con objeto de mantener la privacidad de mis datos en las wifis de hoteles y otros establecimientos públicos. Y lo hago a través de un servidor español, por lo que la oferta que me aparece en Netflix es la española. Sin la VPN sería la japonesa… y a saber. Alguna vez le he dado alguna oportunidad. Pero no en esta ocasión. Para que al usar Google Maps, la aplicación más usada durante las vacaciones, y otras, me aparezcan siempre en un idioma comprensible. Que si se me adaptan al entorno empezamos a no entendernos.

El título original de esta película dirigida por Tomotaka Shibayama viene a significar algo así como este demonio me gusta pero no. En español y en inglés lo han simplificado con ese Mi querida oni o My oni girl. Un oni 鬼 es una criatura de folclore de japonés que se traduce muchas veces por demonio y otras por ogro. Según algunas versiones serían demonios encargados de castigar a las personas malvadas, por lo que no serían seres malvados en sí mismos. Pero hay muchas películas y series, de animación o no, en las que los oni son los adversarios malvados de los protagonistas. Una muy famosa en los últimos años es Kimetsu no yaiba 鬼滅の刃, título que hace referencia a la espada del protagonista, una matadora de oni (en inglés, la serie es Demon slayer). Pero en este caso, la oni, porque es una encantadora chiqueta preadolescente con un cuernillo en el lado derecho de la frente, va a ser el revulsivo para el chico protagonista, un tímido de edad similar que es incapaz de decir que no a nada, por lo que los demás se aprovechan o nunca puede hacer lo que le gusta. La chica le pedirá que le acompañe en una aventura para encontrar a su madre que la abandonó con su padre en la aldea secreta de los oni. Y además estarán bajo la amenaza de unos peligrosos kami de las nieves…

A ver… la película tiene un pase, pero muy por los pelos. No hay elementos originales destacables en esta aventura que da la impresión que de una forma u otra la hemos visto ya en alguna ocasión. O que es un refrito de situaciones y propuestas ya vistas. Su director ya dirigió otra película para Netflix, que tampoco destacaba por nada en especial, aunque se veía mejor que esta. Vamos, que en la animación japonesa se hacen cosas mucho mejores, aunque en cualquier otra cinematografía con menos tradición en la animación podría ser un producto entre simpático y casi destacable. Pero claro… es que hay mucho donde comparar. Se deja ver. Nada más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Challengers (2024)

Cine

Challengers (2024; 22/20240429)

Estamos en el primer día de mayo. Y eso, desde el punto de vista de los aficionados al cine suele ser una mala noticia. Porque durante la primavera la cartelera suele estar bastante anodina. Puedes esperar que se anime con alguna película europea o de cinematografías asiáticas que no encuentre cabida en la distribución cuando las películas norteamericanas dominan el mercado, como sucedió la semana pasada, y como tal vez suceda en alguna otra ocasión antes del final de esta semana. Pero en general es una época de poco interés. Por ello, no esperaba grandes cosas de los estrenos procedentes de Hollywood en estas semanas. Pero nos estamos encontrando que podemos estar, gracias al festivo entre semana, en una semana gloriosa para nuestro grupito de aficionados al cine. Y vamos con el primer ejemplo de ello, dirigida por Luca Guadagnino, muy de moda en la última década. El palermitano no sólo está haciendo propuestas interesantes y muy bien hechas, sino que además está lanzando a intérpretes jóvenes hacia el estrellato con una gran visión a la hora de seleccionar sus protagonistas. Lo cual no quiere decir que todo lo que haga me interese… pero bueno, son cosas que pasan.

De hecho, cuando vi el trailer de la película que nos ocupa hoy, un trailer que muchos han alabado, la película no me atrajo. Todo indicaba que Guadagnino se había lanzado al cine más comercial, había fichado algunos jóvenes intérpretes en ascenso y cuerpos danone, y se había marcado el típico triángulo rectángulo, con una hipotenusa de muy buen ver tentando a dos jóvenes tenistas y comprometiendo la mutua amistad. Posible topicazo argumental con el tirón de ver en ropa interior, y quien sabe si sin ropa interior, a estos guapos protagonistas. Y algo de eso parece que hay, pero… hay muuuuuuuucho más en esta historia llena de sutileza, dobles significados, metáforas visuales, en la que cuesta menos de lo que parece darse cuenta que la hipotenusa (Zendaya), que lo hace muy muy bien, de Oscar, no es necesariamente el personaje más importante del film.

Recorriendo 13 años en la vida de tres tenistas que se conocen en la adolescencia, y con numerosos flashbacks, se va desarrollando ante nosotros una compleja interrelación de sentimientos y caracteres, donde no siempre los dos catetos (Josh O’Connor y Mike Faist) reconocen qué es lo que realmente les pone y les mueve. Pero dado que a ambos parecen gustarles las salchichas, los plátanos y los churros, el espectador mínimamente espabilado pronto se coscara de lo que realmente nos habla la película. Después de todo, por muy espectaculares que sean las secuencias de los partidos de tenis, y por muy bien que lo haga Zendaya, que lo hace de maravilla, ambos son macguffins de primer orden que mueven la historia de los dos jóvenes. Es algo más complejo que todo eso, no quiero en absoluto desmerecer el papel de la joven actriz, que nos deja con la boca abierta por muchos motivos, pero tengo un espacio limitado para dejar mi impresión sobre lo visto.

Dejando pues sentado que estamos ante unas excelentes interpretaciones, todos los aspectos artísticos y técnicos de la película, magistralmente dirigidos y orquestados por Guadagnino, una excelente montaje, una excelente fotografía, una potente banda sonora, un guion soberbio, hacen que lo que parecía un producto más de cine puramente comercial se acerque, gozosamente, a una obra maestra. Quizá no alcance ese estatus… pero se acerca mucho. Una desvergonzada y maestral película de cine comercial y con tirón que algunos pensábamos que ya no existía, dada la afición de Hollywood a las producciones formulaicas, prácticamente indistinguibles unas de otras. Bienvenido el huracán de viento fresco que aporta el director italiano al panorama cinematográfico actual. ¿Que si recomiendo esta película? Sinceramente, no sé qué narices hacéis sentados en el sofá de casa viendo tontería en la televisión. Sorprendentemente, en España ha tenido un estreno comercialmente muy discreto. Será que tenemos suficiente con las patochadas de la clase política nacional, que parecen escritas por Azcona y dirigidas por Berlanga desde el cielo de los amantes al cine.

Nota: O’Connor es también el protagonista destacado de la película de Rohrwacher que vimos la pasada semana. Parece que el irlandés es un valor muy al alza.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] La chimera (2023)

Cine

La chimera (2023; 21/202400421)

No siempre es fácil de digerir el cine de la italiana Alice Rohrwacher. Antes de esta, he visto dos de sus largometrajes y una mediometraje tremendamente simpático. Y siempre ha dejado claro que es una autora que va a lo suyo. Que va a permanecer fiel a su estilo, que va a contar las historias que a ella le apetece contar, que lo va a hacer del modo que ella prefiere, que se mueve ajena a modas, y que no va a permitir que su mensaje, ni en su forma ni en su contenido quede alterado de lo que ella decide. No es fácil de digerir su cine, pero teniendo en cuanta que tiene oficio para dar y vender, por todo lo anterior es cita obligada en las salas de cine cuando estrena nueva película.

Orvieto, ciudad de la Umbria, está en plena Etruria, la región histórica donde habitaron los etruscos. Y, por su morfología, sirve para ilustrar perfectamente las localizaciones de la película de hoy, que están un poquito más al sur, en la región del Lacio.

Suele haber elementos similares en sus historias. La persona de corazón puro que es manipulada por los demás para sacar beneficio de ella. A Arthur (Josh O’Connor), el protagonista de esta película, el dinero sólo le interesa para sobrevivir. Él, básicamente, ama el arte de los etruscos. Y a los etruscos mismos. Y a Beniamina (Yile Yara Vianello), de la que se enamoró y perdió. Pero buscas y colabora con aquellos que rapiñan con el arte para estar en contacto con la belleza y para esperar a su Beniamina. Sólo algunas personas, muy contadas, le mantiene en contacto con la realidad. Como Italia (Carol Duarte), que es portuguesa… o brasileña, no sé muy bien (sé muy bien que la actriz es brasileña; no sé dónde situar al personaje que interpreta),… con sus dos hijos, de distintos padres. Que quiere ser cantante, pero no deja de tener los pies en el suelo. A su modo.

Rohrwacher nos cuenta fábulas. Y las fábulas tiene moraleja. A cada cual descubrirla y asumirla. O no. Para ello, su cine bebe de los clásicos. De los clásicos italianos. De Fellini. Porque hay momentos en esta película que recuerdan mucho a los «recuerdos» del director de Rimini. Pero sin imitar. Adoptando recursos, homenajeando, pero yendo a lo suyo, haciendo lo que le es propio. Es una impresionante directora, Rohrwacher. Sólo le falta que le acompañe el elenco de actores y actrices, que nos son grandes estrellas, si exceptuamos la presencia de Isabella Rossellini, pero que cumplen con nota alta, cada uno en lo que le toca poner de su parte.

Me resulta difícil recomendar esta película, o las películas de Rohrwacher en general. Debería. Porque es muy buena. Pero los gustos del personal están muy alterado por la «comida basura» cinematográfica que nos sirven los grandes estudios norteamericanos. Y uno no puede estar pasivo en estas películas. Como no se puede estar pasivo en las películas de Fellini. Pero eso es lo realmente bueno de esta película. Si entras en el juego… es de lo mejor que podrás ver en el cine en estos tiempos. Quizá no lo mejor en términos absolutos, pero de lo mejor.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Libro] Nocturnes: Five Stories of Music and Nightfall – Kazuo Ishiguro

Literatura

Ya he leído varias novelas de Ishiguro en el pasado. No hace mucho de la última. Y es un escritor que me gusta. Muy diverso en sus temas. Y en sus tonos. Aunque siempre con un cierto toque de melancolía. En esta ocasión me aproximé a su faceta como escritor de relatos cortos; cinco de ellos. Publicado originalmente en inglés, idioma en el que lo he leído, en 2009, desconozco en qué momento de la vida de Ishiguro fueron escritos cada uno de ellos.

Estos relatos empiezan y terminan en la piazza San Marco de Venecia al atardecer. Así que allí nos vamos.

Vuelvo a decir que aunque Ishiguro es muy diverso en sus temas y tonos, siempre le noto un toque de melancolía o nostalgia. Y ese toque es el tono general de esta colección cinco relatos. Todos ellos vinculados entre sí por la música. Y por el crepúsculo. Como el título nos avisa. Un matrimonio que se desmorona en los románticos canales de Venecia. Un profesor inglés de inglés en España vuelve a Londres a casa de unos amigos, y se encuentra en medio de una situación realmente incómoda. Un joven músico de rock que no atina con el tono recibe una lección de amor a la música de dos suizos de mediana edad en un café de una comarca rural inglesa. Un saxofonista se recupera de una cirugía estética y mantiene un extraño encuentro con una celebridad ya madura que ha ido a lo propio. Un joven violonchelista en Venecia se deja guiar por una peculiar «virtuosa» del instrumento. Los relatos son independientes, pero algunos de ellos tienen vidas cruzadas, personajes o escenarios comunes.

Sinceramente, no es mi obra favorita de Ishiguro, entre las que he leído. Pero los relatos tienen su intriga. Tienen corazón. Por supuesto, están bien escritos, que se nota la maestría del autor. Quizá no sea mi colección de relatos cortos favorita. Pero sin duda me parece recomendable. Me acompañaron bien durante una parte del viaje al lago Constanza durante mis cortas vacaciones de Pascua.

[Cine] Munekata kyōdai [宗方姉妹] (1950)

Cine

Munekata kyōdai [宗方姉妹] (1950; 09/20240210)

Munekata kyōdai, las hermanas Munekata. No hay una palabra para decir hermana (o hermano). Si hablas de una persona, tienes que especificar si es una hermana mayor, ane [姉], o menor, imōto [妹]. Algo similar en masculino. Pero sí hay una palabra para el colectivo de hermanas, shimai [姉妹]. Lo que llevo preguntándome desde el sábado es por qué si el título original utiliza esta última grafía, todas las transcripciones al alfabeto latino aparecen como kyōdai, que yo había aprendido como hermanos [兄弟]. En fin… esas cosas del idioma japonés que hacen que por mucho que le haya dedicado mi tiempo, haya llegado a la conclusión que nunca seré capaz de hacer una mínima y sencilla conversación por miedo a decir tonterías. Lo que sí me ha servido con esta película es para comprender mejor el talante de las hermanas Munekata, la mayor Setsuko (節子, Kinuyo Tanaka) y la menor Mariko (満里子, Hideko Takamine), salvando las limitaciones de los subtítulos en castellano.

La acción transcurre entre Tokio, Kioto y Kobe. Y a Setsuko le gusta visitar los templos de la antigua capital imperial, donde vive su padre… mientras que a Mariko le apetecen más otras actividades más mundanas. Nos quedaremos aquí, fotográficamente, con algunos de los templos de Kioto.

Nos sorprendieron los estrenos de la cartelera de esta semana con la inclusión de esta película de Yasujirō Ozu, uno de los maestros por excelencia del cine japonés, y aun me atrevería a decir uno de los mejores directores de cine de la historia, todas las nacionalidades incluidas. He visto unas cuantas de sus películas, las más célebres, en casa, en la televisión, desde plataformas en línea cuando estuviesen disponibles, o de la forma que fuese cuando no. Y su pausada forma de rodar, aparentemente sencilla, pero que transmite una gran profundidad, aunque ajena a la mayoría de las cosas que se hacen hoy en día, no ha dejado de ser un referente para muchos directores posteriores. Algunos de ellos han pretendido imitarle, con segundas versiones de sus historias. Ozu nació en 1903, por lo que el año pasado fue el 120º aniversario de su nacimiento, y varios festivales de cine, de los de más postín, le rindieron homenaje con esta versión restaurada y remasterizada en formato digital 4K de esta película de 1950.

Emparedada en su filmografía entre las dos primeras películas de la llamada Trilogía de Noriko [Banshun 晩春 (Primavera tardía), Bakushū 麥秋 (Principios de verano), Tōkyō Monogatari 東京物語 (Cuentos de Tokio)], consideradas como verdaderas obras maestras, la historia de la familia Munekata ha pasado más desapercibida como una obra menor. En ella nos habla del conflicto que surge ante las dos hermanas cuando coinciden en el tiempo tres hechos; la noticia de que su padre (Chishū Ryū) tiene una enfermedad terminal, la crisis en el matrimonio de la mayor por el desempleo y el alcoholismo de su marido (Sō Yamamura), y el regreso del extranjero de un antiguo amor (Ken Uehara) de Setsuko, por el que Mariko también se siente atraída.

Esta película es un ejemplo de que cuando de un autor se espera tantísimo, algunas obras muy buenas, o incluso excelentes desde ciertos puntos de vista, quedan relegadas a un segundo plano. Ozu nos habla, como en tantas ocasiones, de la familia y de las relaciones. Como de costumbre no se extiende en explicaciones. Hay un contexto, que está ahí porque forma parte de modo espontáneo en las explicaciones, pero asume que el espectador lo conoce. Y dando ese contexto por sabido, entrada directamente al grano. Un marido sin empleo, en la posguerra mundial, un ingeniero descolocado en un país en el que las prioridades están cambiando. Dos hermanas que son polos opuestos, pero que viven en armonía. La mayor, en sus treinta y tantos, vestida siempre con kimono tradicional, de modales modestos, también tradicionales, que siente que su obligación es salvar el matrimonio en el que es desgraciada. La menor, vestida a la occidental, mucho más joven, en su veintipocos, que reivindica su derecho a ser cosmopolita, abierta, a decir lo que piensa, a ser directa. Como en tantas obras de cine o literarias japonesas, Ozu trata el conflicto de valores en un país que cambió por completo su forma de interactuar con el mundo en el intervalo de pocas décadas. Que pasó de un régimen feudal y de bajo desarrollo tecnológico, a ser una de las potencias bélicas que puso en jaque a media Asia y el Pacífico. Y eso pasó su factura entre sus ciudadanos con valores conflictuados.

El principal activo de la película, además de la consistente realización de Ozu, fiel a su estilo, es la excelencia de sus interpretaciones. Unas interpretaciones de un estilo muy distinto a las que estamos acostumbrados. Pero Takamine como, especialmente, Tanaka, están excelentes. No en vano son dos de las intérpretes más destacadas de la historia del cine nipón. Pero también hay que destacar a Yamamura, que le toca bailar con el papel más desagradable.

No voy a decir que esta película sea para todos los públicos, en el sentido de que no responde a los gustos de hoy en día. Es una película que tiene ya 73 años. Y el mundo y los gustos han cambiado mucho. Pero es una buena película que satisfará a los más cinéfilos. Y que me ha hecho ver que las horas dedicadas al japonés no han sido en vano. Porque aunque me ha permitido captar matices de los diálogos que pasarán desapercibidos a los que se guíen sólo por los subtítulos. Por ejemplo. Mariko, la más joven, un poco cría en sus comportamientos, suele hablar de sí misma en tercera persona delante del antiguo amor de su hermana. En fin… que yo estuve encantado. A pesar del frío que pasé en esa sesión matinal de sábado.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Alice to Therese no Maboroshi Kōjō [アリスとテレスのまぼろし工場] (2023)

Cine

Alice to Therese no maboroshi mōjō [アリスとテレスのまぼろし工場] (2023; 05/20240119)

En este principio de año sigo alternando los estrenos en salas de cine cono los estrenos directos en plataformas en línea. De alguna forma me había hecho el propósito de ser más selectivo con las propuestas de estas últimas, disminuyendo los estrenos que veo en las mismas. Pero ciertamente el principio de año ha venido interesante. Y cuando supe del estreno de este largometraje de animación japonés, realmente me entró el interés. Su directora, Mari Okada, tiene una amplia trayectoria en la animación, especialmente como guionista. También el estudio responsable de la película, MAPPA, ha desarrollado proyectos muy interesantes tanto en formato de series, como algún largometraje realmente notable. Así que, bueno,… la película me apetecía.

Puestos a elegir un lugar para ilustrar la entrada, quizá Hiroshima, ciudad también sometida a una destrucción catastrófica, sea la más adecuada de lo que tengo en fototeca. No olvidemos que el miedo a la destrucción catastrófica está siempre muy presente en el imaginario nipón, entre bombas, volcanes y seismos con olas gigantes y demás.

Nos encontramos en una ciudad no muy grande, costera, entre montañas, cuya vida depende de la minería y de una acería que transforma el mineral extraído en las montañas. Una noche, cuando uno de los protagonistas de la cinta, Masamune, un adolescente de 14 años, se encontraba estudiando en casa con sus amigos, una explosión se da en la acería, que deja de funcionar, al mismo tiempo que unos extraños monstruos lobunos, del humo de la explosión, reparan unas extrañas grietas que se han formado en el cielo. A partir de ese momento, el tiempo se detiene en la ciudad. Los habitantes continúan con sus rutinas, pero no envejecen. Siempre es el mismo día de invierno, las embarazadas permanecen siempre embarazadas, los adolescentes de 14 años no maduran, algún habitante desaparece de vez en cuando. Masamune comienza una tensa relación con una chica que de alguna forma le gusta, Mutsumi. Y esta le presenta a una extraña niña que vive en uno de los hornos de la acería, muy similar físicamente a Mutsumi, y a la que bautiza Itsumi, que apareció de repente en un tren que venía del exterior, que sí que avanza en edad y crecimiento, aunque como la tienen aislada, su psicología no se ha desarrollado al mismo ritmo. Y que parece estar vinculada al misterio de la extraña situación de esta ciudad, de la que nadie sale ni entra, y que parece al margen del resto del mundo y del tiempo.

La película no adapta ningún manga ni novela previa. Es material original de Okada. Y es una historia compleja en su planteamiento y en su desarrollo. Visualmente es muy atractiva. Como es habitual en la animación japonesa, frente a unos personajes humanos muy esquemáticos en su concepción visual, pero complejos en su personalidad, tenemos unos ambientes de gran realismo y precisión. También tenemos una banda sonora compleja, un tanto ominosa. No estamos ante el típico romance adolescente en ámbito fantástico de muchas películas de animación del País del Sol Naciente. Los temas son diversos y profundos; la soledad, el aislamiento, la inseguridad ante un futuro que parece no existir, el duelo, la amistad, los liderazgos nocivos. Quizá lo que más complejo es y más lastra la película, donde más se la está criticando, es la forma, a veces confusa en que se va desentrañando el misterio del destino, el lugar y el tiempo en el que tenemos que situar esta malhadada ciudad y a sus habitantes, y quién es la misteriosa niña que vino del exterior, la única que crece y evoluciona.

La propuesta de Okada es realmente interesante. No participo de algunas de las críticas negativas que ha recibido. Ni de la percepción distante del público que parece haberse dado. Pero reconozco que no es fácil de ver. Y no siempre está bien resuelta la forma en que se desenreda la madeja de los misterios. Por lo tanto, no me atrevo a hacer una recomendación absoluta. Para los aficionados a la animación, y a la animación japonesa en particular, creo que sí es una recomendación clara, teniendo en cuenta que es una película más adulta de los que parece por las edades de los protagonistas. Para el resto de potenciales espectadores,… pues dependerá de la cantidad de riesgo que quieran aceptar y la predisposición a ver una película en casa, en una plataforma en línea, pero con la actitud de concentración y seriedad con la que afrontamos determinadas películas en las salas de cine. Cada cual sabrá.

En otro orden de cosas, para su distribución internacional, Netflix ha acortado el título de la película a un escueto Maboroshi (まぼろし), Ilusiones. Pero en su título original, que viene a ser La fábrica de ilusiones de Alice y Therese… No tengo ni idea de quienes son Alice y Therese, ¿las dos chicas coprotagonistas Mutsumi e Itsumi? Parece que procede de un proyecto original cuyo título vendría a ser La niña lobo Alice y Therese, y Alice sería Itsumi y Therese sería Mutsumi. También hay que comentar que de alguna declaración de la directora, para comprender mejor la película habría que comprender bien la diferencia entre las palabras japonesas ai 愛 y koi 恋; ambas se traducen como amor, que sería el tema principal de la película, pero son distintos. Y con distinta capacidad para transformar, o incluso destruir, el mundo de una persona.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro] Hacia la belleza – David Foenkinos

Literatura

Hace tiempo que quería leer algo de David Foenkinos, escritor francés relativamente popular en los últimos tiempos. Algún corresponsal mío desde el país vecino me había hablado de él en buenos términos. O por lo menos de algunas de sus novelas. Cierto es que ese entusiasmo se apagaba en mí por el hecho de que la adaptación cinematográfica de su novela más alabada… no me gustó gran cosa. Pero claro, eso puede ser culpa de la adaptación, no del material original. ¡Como si no hubiera abundancia de películas mediocres a partir de excelentes relatos literarios! El caso es que hace unos meses apareció esta novela de Foenkinos de oferta, con un precio muy muy rebajado durante 24 horas en versión electrónica, y la compré para cuando le encontrara un hueco.

La novela transcurre entre París y Lyon. En Lyon sólo he visitado la estación de ferrocarril, creo que fue Lyon-Perrache, pero puedo equivocarme y quizá fuese Part-Dieu.

La comencé a leer durante el viaje en el día que hice a Barcelona a principios de diciembre. En el viaje de vuelta. Y le di un buen empujón. El misterio del prestigioso profesor de historia del arte en la escuela de bellas artes de Lyon que abandona su trabajo para acomodarse como vigilante de sala en el Museo de Orsay de París mientras se celebra una exposición dedicada a Amedeo Modigliani, y que parece salir de su evidente estado depresivo en contacto con las bellas obras del pintor italiano, y también con la atractiva directora de recursos humanos del museo, me pareció muy interesante. Pero tras esta primera parte introductoria, cuando vuelve a Lyon y en flashback se nos empiezan a desvelar las circunstancias que le llevaron a pedir la excedencia de su puesto como profesor, se me atascó. Durante las vacaciones de Navidad, estando relajado y centrado, volví a ella, y no me costó cogerle el ritmo y terminarla.

No quiero desvelar la trama de la novela. El evento que desencadena todo y que nos es desvelado hacia la tercera de las cuatro partes en que se divide el relato. Pero es que ahí está el motivo por el que esta novela, pareciéndome interesante y bien escrita, me haya causado cierto rechazo. Y es que hay un malo en esta novela. Y Foenkinos cae en todos los tópicos absurdos de la ficción comercial occidental, y probablemente de todo el mundo. Los buenos son guapos y bien vestidos. Los malos tienden a la obesidad, comen de forma compulsiva, van desaliñados y son físicamente anodinos o incluso desagradables. Una suma de estereotipos en los que incide el autor y de los que estoy hasta los mismísimos. Especialmente, porque en el tema que estamos, genera que en la vida cotidiana, las víctimas se fíen de determinados individuos que son potencialmente peligrosos, y rechacen o se burlen de gente normal y honesta, siempre por su apariencia física.

Llevado a otro orden de cosas, es la misma situación que cuando tanta gente identifica al negro como delincuente, mientras que el señor trajeado con corbata es respetable. Aunque el inmigrante africano sea un honrado trabajador que busca una oportunidad para salir adelante, y el señor trajeado sea un defraudador, un miserable acumulador de riqueza a costa de los otros, o simplemente… ¡un banquero! ¿Qué opinan los banqueros de los tópicos populares sobre su profesión? Pero bueno, tienen un «aspecto respetable». Creo que el tema que toca es serio. Importante. La reflexión es necesaria. Existen víctimas a nuestro alrededor que son silentes, que no cuentan su drama o nos hablan de sus secuelas. Y no las detectamos. Muchas veces incluso las ignoramos, porque en realidad somos egoístas y no queremos llevar a cuestas el sufrimiento de los demás. Bastante tenemos con nuestros problemas. Por eso todo el mundo dice que hay que sonreír siempre, que no hay que mostrar tristeza o enfado, aunque esté justificados. No es porque eso sea mejor para el que sufre. Es porque la apariencia de que todo va bien tranquiliza al personal. Si encima reducimos las agresiones a un tópico, a un lugar común injustificado… pues no. Una pena, porque el planteamiento general, el tema, y la forma de escribir de Foenkinos me han gustado. Y lo que más lamento es no haberme estirado en el gasto y haber cogido el original en francés.

[Cine] Las últimas de 2023; Maestro (2023) / Kuolleet lehdet (Fallen leaves) (2023) / Rebel Moon – Part One: A child of fire (2023)

Cine

Como es tradicional, el primer día del año lo dedico al comentario de la última o últimas películas vistas en 2023, para hacer al día siguiente el balance cinematográfico del año. Y este año se me han acumulado nada más y nada menos que tres, por lo que serán comentarios breves para no cansar. Aunque alguna de ellas merecería un comentario más pausado y dedicado. Pero bueno… hay que saber cerrar ciclos.

No es infrecuente que los tranvías de Helsinki sean protagonistas, de algún modo, en las películas de Kaurismaki, y la que comento en estas líneas no es una excepción.

Maestro (2023; 70/20231226)

En el día siguiente a Navidad, con una antipática niebla sobre Zaragoza que no invitaba a actividades en exteriores, dediqué una buen rato a uno de los estrenos estrella de Netflix en el 2023. Bradley Cooper, con el apoyo como productores de Scorsese y Spielberg, protagoniza en compañía de la siempre estupenda Carey Mulligan, a quien cede el puesto de honor en los títulos de crédito, la biografía del matrimonio formado por el compositor y director de orquesta Leonard Bernstein y la actriz Felicia Montealegre.

La película abarca tres épocas. Cuando se conocieron y se casaron, en los años 40 y principios de los 50 del siglo XX, rodada en blanco y negro y formato académico. La más larga, en los años 70, cuando el matrimonio entra en crisis por las ausencias de Bernstein, homosexual, conocido por su mujer, y la enfermedad de Felicia, rodada en color y formato académico. La más cortita, una entrevista final a Bernstein, que nos habla de su momento en los años 80 y que es el arranque suponiendo que las anteriores se cuentan como un flashback, en color y en formato panorámico americano. Y la película se centra en las complejidades de una relación en la que, aun existiendo el amor entre ambos, las preferencias afectivas homosexuales del músico, aunque conocidas y toleradas por la esposa, acaban pasando factura. Lo que no impide que el músico la cuide y acompañe en sus últimos momentos y la recuerde siempre.

La película es correcta en su factura. Cooper tiene buena mano al rodar. Pero sin más. Sus recursos visuales son más formales que revolucionarios. Es más bien clásico en sus modos. En la interpretación, Mulligan está estupenda, como habitualmente, y Cooper está un poco excesivo, sobreactuado, muy caracterizado, supongo que buscando una candidatura a los Oscar, donde este tipo de interpretaciones masculinas suelen conseguir réditos. Aconsejable… sin más.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

Kuolleet lehdet [Fallen leaves] (2023; 71/20231229)

Aunque he visto varias de las películas del finlandés Aki Kaurismaki en vídeo o en televisión, es la primera vez que veo una de ellas en la sala de cine. De lo que hace tiempo que tenia muchas ganas. Y ha llegado el momento con estas «hojas caídas», que nos cuenta una peculiar historia moderna de amor, en una Finlandia menos ideal de lo que muchas veces imaginamos de los países nórdicos, como no podía ser menos de la mano de Kaurismaki.

Ansa (Alma Pöysti) y Holappa (Jussi Vatanen) son lo que muchos llamarían restos de un naufragio. Viven en soledad, con sus trabajos de bajo nivel y sus escasos salarios. Alma apenas tiene alicientes, y vive en un pequeño apartamento heredado, con la mera compañía de la radio. Holappa se refugia en el alcohol con demasiada frecuencia, en compañía de un amigo de más edad. Están en sus cuarenta años. Se conocen en un karaoke. Se gustan. Pero su relación no será fácil. Especialmente por los problemas que el alcohol causa en Holappa.

Entre la comedia y el drama, con la estética minimalista pero tremendamente cuidada de Kaurismaki, con escasos diálogos, con poca acción o movimiento de cámaras, en un mundo de frecuentes clarooscuros, en una sociedad fría y alienante, donde hasta la radio nos machaca constantemente con la guerra rusoucraniana, surge el amor entre estos dos seres sin rumbo, metidos en una rutina potencialmente destructora. Pero Kaurismaki no se deja caer en el pesimismo y encontrará formas de aportar un poco de luz a estos personajes, que pueden ser muy reales.

Interpretaciones sobrias, de muy buen nivel, lucidez visual, con fotografía sobre película fotoquímica tradicional a cargo de Timo Salminen, y una banda sonora con canciones populares y música clásica de todo tipo, conforman una película que es altamente recomendable. Un soplo de aire fresco de parte de un director que lleva toda una vida de coherencia y de ser fiel a sí mismo y a lo que quiere contar, frente al artificio absurdo de Hollywood y el cine más comercial. 80 minutos de cine de alto nivel, realizado con muy pocos recursos. Fundamental en este recién inagurado 2024.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

Rebel Moon – Part One: A child of fire (2023; 72/20231231)

Última película del año, vista ayer mismo en Nochevieja mientras cenaba, antes de salir a comer las uvas, beber el champaña y charrar un rato a casa de unos amigos. Una de esas películas con las que las plataformas digitales pretenden conseguir el último pelotazo con una nueva franquicia de ciencia ficción. En esta ocasión, Netflix ficha a Zack Snyder para intentarlo. Su estilo visual me parece más efectista que efectivo, y su tendencia a gustar de las estéticas fascistas, y en algún caso me temo que de las ideologías fascistas, me desagrada. Incluso si quienes lucen las estéticas fascistas son «los malos». Porque vamos… ¡Qué «original» poner a los malos con uniformes que recuerdan a los ejércitos alemanes de la época del nazismo! Como si nunca se hubiese hecho.

Nos cuentan que Snyder presentó la idea de esta película o algo parecido a Lucasfilms hace 10 años por lo menos con la intención de integrarla en el universo Star Wars, pero no se la compraron. A todos los efectos, debemos considerar esta aventura espacial como un mal remedo de la saga galáctica más conocida. Con un gran abuso de efectos visuales, pero con una historia elemental y muy poco cuidada, y con unos personajes absolutamente tópicos y sin la más mínima delineación del carácter y de sus motivos. Una excusa para una serie de escenas de acción donde se supone que tenemos que admirar la «genialidad» del director con lo visual. Apenas me molestaré en mencionar que la cosa está protagonizada por Sofia Boutella, que en el resto del reparto hay algún nombre interesante, pero que dado lo inane del producto, es indiferente su presencia en la película.

Bajo la amenaza de una segunda parte para esta primavera, tras un horrible deus ex machina que permitirá que se conserve el mismo «malo» en la misma, si eres suscriptor de Netflix allá tú si la ves. Si no eres suscriptor de Netflix, definitivamente esta película no es un buen motivo para darte de alta en la plataforma. Quizá sea un buen motivo para plantearse si seguir suscrito a la plataforma. Las aventuras espaciales, sí, pero no así.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: *

[Cine] Napoleon (2023)

Cine

Napoleon (2023; 66/20231124)

Hace más de semana y media que vi esta película de Ridley Scott, que ha desatado diversas polémicas por el tratamiento que el director norteamericano perpetra a los hechos históricos. Mostrando además una actitud despectiva hacia los que critican se desprecio por la veracidad. Según Scott, si es para dar espectáculo, todo vale. Sería el equivalente a ese malhadado dicho del periodismo que dice aquello de «no dejes que la verdad te estropee una buena noticia». La cuestión es que tampoco ha emocionado a esos espectadores que se supone que iban a quedar encandilados por el espectáculo, y la crítica no se pone de acuerdo. Hay críticas que ensalzan la película y otras que la critican con severidad. He de confesar, antes de empezar, que siento una profunda antipatía por el tirano francés. Aunque muchos le atribuyen el haber difundido la ilustración por Europa, creo que las ideas no se difunden a cañonazos al servicio de una ambición personal. Y el comportamiento del ejército francés que ocupó España entre 1809 y 1813 poco tiene que «envidiar» al del ejército de la Alemania nazi cuando ocupó países entre 1939 y 1945. Y sin embargo Napoleón es admirado en Francia. Hitler en Alemania, no. O por lo menos, no mayoritariamente. Bien es cierto que alguien como Napoleón surgió en gran medida gracias a las potencias absolutistas que decidieron atacar por todos los frentes a la Francia republicana, lo que propició el surgimiento de una clase militar en el país vecino que llevó a maltraer durante dos décadas a esas potencias absolutistas. Pero los perjudicados en las guerras no son los monarcas sino los pueblos. Nunca hay un único culpable de la barbarie bélica.

De los diversos monumentos y nombres de calles y plazas que hay en París que recuerdan el periodo napoleónico, muchas veces rememorando sangrientas batallas o a los generales del corso, sin duda el más conspicuo es el Arco del Triunfo. Que por muy fotogénico que sea… a mí me da bastante grima.

Scott realiza un recorrido por los 28 años de la vida de Napoleón (Joaquin Phoenix) entre la etapa del Terror revolucionario en 1793 y su fallecimiento en Santa Elena en 1821. Y lo hace contando dos historias en paralelo. Su peripecia bélica, destacando algunas de sus batallas más importantes, aunque se quedan muchas muy importantes en el tintero, por un lado. Por otro, su relación con Josephine de Beauharnais (Vanessa Kirby), una relación que nunca se ha traslado bien a la pantalla. Y tampoco en esta ocasión.

Vayamos por partes. La película que hemos visto en los cines, de dos horas y media, está incompleta. El montaje definitivo de cuatro horas de duración, según dicen, se podrá ver desde enero en Apple TV. Y los recortes pasan factura, con un montaje deficiente. O quizá, más que un montaje deficiente, con un ritmo narrativo muy cuestionable. Scott fía el éxito de la película en la espectacularidad de sus escenas bélicas. Que realmente están rodadas con maestría. Nadie va a dudar que el director conoce su oficio. Aunque lo de Austerlitz y el lago helado fuera una pequeña anécdota sin mucha importancia en lo que fue la batalla, diga lo diga Scott en su película. Pero con la historia que vemos, nadie va a entender a Napoléon, porqué surgió, cuales eran sus motivaciones reales. Y sobretodo, como ya he dicho, cómo fue su relación con Josephine, y como influyó esta mujer en el joven oficial que era cuando se conocieron.

Por otro lado, el reparto es fenomenal, con gente de gran valía, entre quienes he destacar necesariamente a Vanessa Kirby, por delante del propio Phoenix como protagonista. Que Phoenix se luzca menos de lo que debería hay que atribuirlo al maltrato que Scott inflige al personaje principal, a veces ridículo, a veces un tópico andante. Pero Kirby… ¡cuánto me gustaría ver una película que se titulase Josephine, protagonizada por Kirby, con un buen guion y un director con sensibilidad! Soñar no cuesta dinero.

Me cuesta recomendar la película. Aunque quien vaya al cine no se aburrirá. Si fuese una película no basada en nadie en particular, sobre un general ficticio, una película bélica de acción, podría haber sido estupenda. Que se titule Napoleon y que pase lo que pase… hay es donde, si aprueba, es porque técnicamente está muy bien hecha. No sé si la versión completa en Apple TV arreglará algo la cosa. Lo dudo. No sé si le daré la oportunidad. Desde luego no como largometraje. Quizá la divida en tramos de alrededor de 45′ y la convierta en una miniserie. Tal vez así… ya veré. Napoleón Bonaparte ha sido llevado a la pantalla en diversas ocasiones, pero sin que su figura se haya analizado convenientemente. Siempre se ha tratado de forma muy tópica. Mi madre era muy aficionada a Desirée, sobre su presunto enamoramiento de Desirée Clary. Prometida de Bonaparte durante un tiempo, el compromiso se rompió cuando este conoció a la Beauharnais. Clary acabó casándose con el mariscal Bernadotte y, por lo tanto, acabó siendo reina consorte de Suecia. Aunque no ejerció… realmente. Tampoco es una película que se caracterizara por la fidelidad a la historia, y especula más que otra cosa. En fin… que no hay una buena película sobre el tirano francés, lo interprete Marlon Brando o Joaquin Phoenix.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***