[Libro] Une passion dans le desert

Literatura

Estaba pensando que quizá hubiese sido más adecuado haber dejado las fotografías que ilustraban mi entrada de ayer de este Cuaderno de ruta para esta entrada de hoy… Me explicaré enseguida.

Habiendo dedicado las vacaciones de Pascua a una visita familiar a París, no tuve muchas ocasiones para dedicarme a mis cosas. Ha sido mi décima visita a la capital francesa, y a estas alturas los habituales del turista en París los tengo ya demasiado vistos. Pero bueno,… íbamos en familia. Lo hemos pasado bien, aunque me hubiera gustado encontrar algún otro ratito para mis cosas. Que conste que no me quejo. Simplemente que podría haber sido mejor. Un momento lo tuve cuando mi hermana y mi sobrino quisieron subir a la torre Eiffel… algo que a mí me produjo escalofríos de terror. Y luego, al comprobar cómo han dejado el entorno de la torre y lo poco paseable que está, más. Experiencia horrible en comparación a como fue en el pasado. Aproveché ese rato para visitar el Museo de Arte Moderno de la Villa de París, que está muy cerquita, en el Palais de Tokyo, construido para la Exposición Internacional de París de 1937. Por cierto, que desde el aire, el Palais de Tokyo da la impresión de tener la forma de un kanji de la escritura japonesa, pero nunca he podido documentar si es así o una coincidencia.

Si acabé en el MAM París fue por huir del caos que rodeaba la torre Eiffel, mucho más civilizada en tiempos pretéritos.

El museo está en reformas, por lo que sólo han dejado espacio para exposiciones temporales y para una selección de obras de la colección permanente, fundamentalmente de arte contemporáneo, de las últimos décadas. El museo fundamentalmente alberga obras de todo el siglo XX. Tampoco se podía acceder a su tienda/librería. Una pena; porque es ideal para comprar algún regalo de cierta calidad aunque no necesariamente caro, que no sea la típico turistada de cualquier chiringuito o tienda de recuerdos. Pero estaba habilitada una pequeña tienda. Y allí me llamó la atención el título que comento hoy.

Se trata de un librito que alberga el relato corto de Honoré de Balzac del mismo título. Traducido, Una pasión en el desierto. Pero viene en idioma original, francés, como es de esperar cuando compras un libro así en París. Poco importante. Es una edición de tapa blanda de Les éditions du cénacle. No he encontrado página web de esta editorial. Igual es el nombre de una colección de otra editorial, me he despistado. Y dice que es una edición enriquecida. Supongo que por el ensayo que la precede y que habla sobre las características formales y de fondo del relato.

Este trata de un soldado de Napoleón que es hecho prisionero durante la campaña de Egipto, pero consigue escapar, refugiándose en una cueva del desierto donde habita una pantera hasta que es rescatado. De forma muy sensual, nos habla de la relación que se establece entre el soldado y la pantera a la que llama Mignonne en recuerdo de un antigua amante. El relato está contado por una tercera persona a la que le ha sido contado la historia.

Se ha calificado de los relatos más sorprendentes y originales de Balzac, por la sensualidad de la prosa, y por la exploración que hace del deseo y la pasión que surge en las personas, incluso cuando sabes que la persona deseada puede ser peligrosa o dañina para uno. Se lee en un momento, y no es difícil de encontrar en internet de forma gratuita ya que el texto hace tiempo que está en el dominio público. Así que para quien esté interesado, no le resultará difícil de leer.

[Libro] El hombre inquieto

Literatura

Oferta de Amazon Flash que me llevó a uno de los policías más afamados del llamado nordic noir, Kurt Wallander del sueco Henning Mankell. Tenía la sensación de que no era la primera novela que leía de esta saga detectivesca,… pero no es así. Vi la serie que la BBC dedicó al personaje, encarnado por Kenneth Brannagh, pero no había leído todavía ninguno de los libros. Asumiendo que la serie fuese fiel al espíritu de la obra literaria, estaba ya familiarizado por lo tanto con el personaje y sus características.

Empecemos por Ystad, donde vive Wallander, el protagonista del libro de hoy. Pero recorreremos otras partes de Suecia, como hace en esta historia. Malmö en el encabezado.

Me confieso poco aficionado al género negro al estilo escandinavo. Bueno… soy muy selectivo en lo que se refiere al género detectivesco/policíaco/negro. Es un género que ha producido novelas excelentes, pero también una cantidad inmensa de furrufalla. Perdón por el aragonesismo,… una cantidad inmensa de material literario de poco valor. Que al parecer entusiasma a no pocos lectores, pero no a mí.

Así pues he encarado desde poco antes de mis vacaciones de Pascua hasta el tren de regreso a casa, cuando lo terminé, pensando que era una lectura razonable para un momento de poca concentración y de relajo general. Según he podido comprobar, se le considera el 12º libro y último de la serie sobre el inspector de policía Wallander. Serie que incluye también alguno dedicado a su hija Linda, también policía. En este libro tiene un papel secundario, aunque trascendente, ya que el caso se desarrolla alrededor de los «suegros» de esta.

Un playa junto al Báltico, en Falsterbo.

Es una novela de carácter crepuscular, con el inspector de policía cumpliendo sesenta años, debutando como abuelo, y aquejando diversos problemas de salud, algunos más normales y otros más preocupantes. También cumple con la función de ir cerrando determinados episodios de la vida del inspector, faceta del libro que aprovecharán más, supongo, los fieles a la saga. Pero el caso es que en este libro Mankell aprovecha para hacer una reflexión sobre el mundo de la guerra fría, el espionaje, la posición política de Suecia en el mundo, su pretendida neutralidad, y cosas similares. El principal personaje «invitado» al mundo de Wallander es el «suegro» de Linda, un oficial de la armada sueca de cierto nivel, que durante un tiempo fue comandante de submarinos, y su implicación en el mundo del espionaje durante los años de la guerra fría.

Un ambiente marinero en Estocolmo, crepuscular, como la historia del libro.

Como me ha pasado con otros escritores nórdicos, suecos específicamente, dedicados al género detectivesco, tiene un estilo muy prolijo, con muy poca economía de medios, lo que me da la sensación de que hay muchos párrafos de sobra, que no aportan nada al desarrollo de la historia y que causan una sensación de repetición constante de conceptos. La trama de misterio policíaco que plantea es relativamente previsible, incluso cuando el escritor pone trampas para despistar. Lo que cuenta, se puede contar en menos páginas. Y probablemente, mejor.

¿Qué es lo mejor de este libro? Aparte de que se deje leer, que me lleva de nuevo a las agradables tierras de Escania, el sur de Suecia, dónde he pasado buenos momentos, y alguno de cierta tensión también. Pero no me deja con muchas ganas de seguir profundizando en el personaje. Me contento con la serie británica sobre el mismo, que no estaba nada mal.

Y de vuelta a Malmö, al mercado de pescado.

[Recomendaciones fotográficas] Algún deceso y otras cosas que me vienen a la cabeza en una jornada electoral

Arte, Fotografía

Hoy es día de elecciones generales en España. Nadie tiene ni idea de qué va a pasar, después de una legislatura muy agitada. Nos dicen que a media jornada la participación a aumentado cuatro o cinco puntos la de las últimas elecciones. Eso suele ser una buena noticia para la salud democrática del país. Pero también suele indicar que hay miedo en mucha gente que habitualmente se abstiene. En otras elecciones previas, una participación alta suele verse acompañada de una victoria de lo que llaman izquierda; pero en esta ocasión creo que nadie se atreve a pronósticar nada, dada la excesiva polarización que se está produciendo en la sociedad.

Y ayer mismo, 27 de abril, Magnum Photos nos recordaba el 25 º aniversario de las elecciones en Sudáfrica que acabaron con el absolutamente infame régimen de discriminación racial que allí regía. Más que discriminación racial, puesto que es dudoso que científicamente se pueda hablar de distintas razas en la especie humana, era discriminación por el color de la piel. La ciencia nos dice que hay menos distancia genética entre algunas poblaciones africanas de piel oscura con los rubios suecos que con otras poblaciones africanas, también de piel oscura. Lo dicho. El racismo, desde un punto de vista racional, es un monumental sinsentido propio de gentes que viven todavía en el Pleistoceno. Por cierto, las fotos del artículo son de Ian Berry. Y que sirvan para recordarnos que el sistema democrático está lleno de imperfecciones, pero que cualquier otro es mucho peor.

Trabajando estoy en el libro de fotografías del reciente viaje a París. Tengo pendiente de recibir las fotos reveladas de tres carretes en blanco y negro. Pero estoy considerando revelar en blanco y negro también la mayor parte de las fotografías digitales. Quizá deje en color las de la visita a Disneyland con la familia… no sé, ya veré.

Esta semana hemos tenido que lamentar la muerte de Michael Wolf, un fotógrafo peculiar, pero muy apreciado por su creatividad y por su mirada al mundo. Especialmente a aquellas condiciones que aislan al ser humano cuando está rodeado de millares de sus semejantes. En la ciudad. Como punto de partida, la noticia tal y como la proporcionó The Online Photographer. Pero os voy a dejar un vídeo de Foam (canal de Youtube; instagram), el museo de fotografía de Amsterdam. Habla de un artículo del fotógrafo para el número Peeping de la revista del museo. Un número que tengo, muy interesante, de cuando era posible comprar esta revista en algún quiosco de Zaragoza.

Uno de los temas que más condiciona el debate político en los últimos tiempos son las migraciones. Hay grandes cantidades de desplazamientos de personas por motivos de persecución política, por razones económicas, por las guerras, por la discriminación en la orientación sexual, por todo lo que se os ocurra. Y como triste consecuencia, aparece esa tendencia pleistocénica de la especie humana a rechazar al que no es de la familia o de la tribu. Siendo Canadá uno de los países más abiertos y con más calidad democrática del mundo, me ha llamado la atención el reportaje de NPR The Picture Show sobre los canadienses de origen coreano. Y como sus rasgos los condicionan completamente en su integración en la sociedad a pesar de ser canadienses de segunda o tercera generación. Las fotografías son Hannah Yoon (instagram). Canadiense. O coreana. Ahí está la cuestión. Por supuesto, el fenómeno también se da en sus vecinos estadounidenses. En este caso, tienen el color de piel «suficientemente claro», pero su pliegue palpebral, la fórma de sus pómulos, el negro color de su pelo y alguna otra tontada más parece que suponen un algo que marca todo tipo de diferencias.

The Art Assignment es cultural dedicado a la difusión del arte en Youtube, impulsado por la PBS, el sistema de la radio pública estadounidense. Esta semana han publicado un vídeo sobre la representación de las migraciones en el mundo del arte. Desde las migraciones de los pueblos austranesios hace miles de años desde la isla de Taiwan por el Índico y el Pacífico hasta las migraciones internas recientes en Estados Unidos, pasando por la migración de los pueblos mexicas que dio lugar a un potente imperio en lo que actualmente son los Estados Unidos Mexicanos. Os dejo el vídeo

Termino con un artículo que apareció recientemente en Lenscratch que nos habla de los esfuerzos del artista audiovisual Tim Matsui para realizar un documental sobre la prostitución y los mecanismos sociales que mantienen esta actividad de la que las principales víctimas son las mujeres que se ven obligadas a practicarla. Y sin embargo, también son muchas veces las primeras perseguidas por las hipócritas sociedades que mantienen esos mecanismos de reproducción social de la prostitución. Impresiona ver como no pocas de las mujeres con las que trabaja Matsui han sido víctimas del tráfico de seres humanos, forzadas a prostituirse y a convertirse en adictas a la heroína, y a pesar de todo el sistema las castiga con frecuencia en lugar de echarles un cable para salir del agujero.

[Libro/exposición] La balada del Mar Salado… y las nuevas aventuras de Corto Maltés

Arte, Literatura

Hace unas semanas visité en el Centro de Historias de Zaragoza una exposición sobre Corto Maltés. El marinero mestizo hijo de un inglés de Cornualles y de una gitana de Sevilla, y nacido en La Valeta, es sin duda la creación más conocida del fumettista italiano Hugo Pratt, ya fallecido hace más de 20 años. Pero recientemente el aventurero personaje ha vuelto a la vida de la mano del guionista Juan Díaz Canales y el ilustrador Rubén Pellejero. De momento no me ha apetecido leer nada de esta nueva época. Soy reacio a según que reinventos. La exposición que pude visitar estaba dedicada a esta nueva etapa. No al Corto Maltés de siempre. Por cierto, ya se cerró. Ya no se puede visitar.

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El caso es que yo quería leer alguna nueva aventura del marino. Tenía rondando por casa tres volúmenes de sus andanzas; Corto Maltés en Siberia, Fábula de Venecia y Las helvéticas. Fue con esta última con la que me estrené en el personaje. Los conocedores del simpático pirata siempre me han dicho que mira que soy raro, que fui a dar con la más atípica de sus aventuras. Sigue siendo una de las que más me gusta de las que he leído junto la que transcurre en la capital véneta. Pero recientemente he revisitado esta y la aventura siberiana, y esta última ha aumentado bastante en mi apreciación.

El día que bajé a la exposición entré en una librería especializada en historietas. No tenían ningún número. Me lo podía pedir. Y me explicaron no sé muy bien qué sobre la política editorial de la casa que los publica. Me fui tal cual. Luego me encontré que en la exposición vendían La balada del mar Salado, que es la primera de las aventuras que se publicaron del personaje original. Y la compré. Lo cierto es que las aventuras de Maltés en los mares del Sur en tiempos de la Gran Guerra me gustaron mucho. Y he decidido que tengo que mostrar más interés en ir completando mi lectura de las obras del gitano. Pero no sé cuando. Un día de estos. De momento, os las recomiendo.

[Libro] País de nieve

Literatura

Acabo de llegar de las vacaciones de primavera. He estado en París, con familia. Ya sabéis… esa famosa pregunta,… «Las vacaciones, ¿que tal? ¿bien… o en familia?» En este caso las dos. Bien y en familia. Pero ya os contaré un poco más mañana. Que llegué de viaje a las once y cuarto de la noche, y prácticamente no he tenido ocasión de ver las fotos. Porque además, en esta ocasión, sin necesidad de informar a la familia de qué tal me iba por el mundo, porque venía conmigo, mi hermana y mi sobrino, he decidido desconectarme y no he publicado absolutamente nada desde la capital francesa. Pero para aquellos más ansioso,… Notre-Dame… no tan mal como parecía.

El caso es que después de estos días tenía pendientes por comentar tres lecturas, siete series (o temporadas) de televisión y una película. Mientras preparo para mañana un resumen del viaje, voy a ir quitándome lista de espera con una de las lecturas que terminé unos días antes de salir de viaje. Y nos iremos con un autor, Kawabata Yasunari (escrito al estilo oriental, con el apellido delante), uno de los escritores más importantes de Japón, el primero de este país en recibir el premio Nobel en 1968.

Dejada de lado la introducción con las fotografías de Notre-Dame, nos trasladamos a Japón para ilustrar el libro de hoy.

Yukiguni [雪国], país nevado, fue la primera novela de Kawabata. En ella, el protagonista
visita en varias ocasiones la región montañosa del centro del país. Es un acomodado diletante de Tokio, prácticamente desocupado, que vive de rentas; excéntrico, se dice experto en ballet clásico occidental y escribe sobre él, pero nunca ha visto una representación. El lugar se ve afectado en invierno por los vientos fríos y húmedos que llegan desde Siberia atravesando el mar de Japón, sufre copiosas y persistentes nevadas, cubriéndolo de nieve. En estos viajes conoce a Komako, una geisha de montaña, de apenas 20 años, una mezcla de profesional del entretenimiento que parece incluir servicios más personales, prostitución, entre sus actividades. Komako se enamora del protagonista, mientras que este mantiene una relación más distante, aunque no puede evitar seguir viéndola. Una tercera persona, la joven Yoko, se convierte en una presencia constante, obsesiva para el protagonista, en estas visitas a la montaña.

He de reconocer que es una de las novelas japonesas que más me ha costado leer y comprender. No porque el lenguaje sea complejo, sino porque no siempre tienes claro, por falta de referencias culturales, cuál es la naturaleza de las relaciones entre los personajes. Ya he comentado que la geisha de montaña parece ser un figura a caballo entre la mujer que entretiene las fiestas con delicadeza y elegancia en la ciudad, la geisha tradicional, y una prostituta de cierto nivel, dispuesta a pasar la noche con el cliente. Pero también las relaciones entre los distintos personajes son confusas. Quién está enamorado de quién, quién está obsesionado con quien, quién odia a quién… una trama de relaciones más complejas de lo que parece.

Y todo ello aderezado con un lenguaje calmado, no exento de poesía en muchos de sus párrafos. Una descripción de un modo de vida, de un entorno, que como lector de principios del siglo veinte sabemos desaparecido. La acción transcurre en los años treinta del siglo XX, y uno sabe que ese ambiente no va a durar.

Dicho todo lo cual, considero que es una lectura que merece la pena. Con la que hay que hacer algún esfuerzo cuando la afrontas desde la separación en el espacio y en el tiempo, pero que te transporta a sensaciones, formas de ser y relaciones que resultan de alguna forma «inéditas» para ti mismo.

[Libro] La esfera luminosa

Literatura

En marzo de 2018, hace poco más de un año, terminé de leer la trilogía del Recuerdo del pasado de la Tierra, aunque es más popularmente conocida como trilogía del Problema de los tres cuerpos, por el título de la primera de las novelas. Escrita por el chino Liu Cixin, la primera de las novelas no estaba mal, pero tampoco me atrajo tanto y a punto estuve de abandonar la lectura del conjunto. Sin embargo, seguí y mereció la pena. Tanto el segundo de los libros como la conclusión nos ofrecen una visión particular del universo, una teoría de porqué no encontramos vida inteligente aparte de la que ha surgido en la Tierra, y suponiendo que podamos calificar el comportamiento humano como «inteligente». Su teoría del bosque oscuro, un universo en el que las distintas civilizaciones se esconden unas de otras por miedo a las agresoras y por la competición por los recursos, aparentemente ilimitados, pero que no lo serían si hubiese un suficiente número de civilizaciones en el mismo. Reconozco que en su conjunto, disfruté mucho con su lectura.

Todavía no os puedo mostrar fotografías de la China continental. Sí de Taiwán, Macao o, como en el caso de hoy, Hong Kong. Pero estamos trabajando para resolver esta carencia. Hoy tengo que mandar la solicitud de visado para visitar Shanghái y otras ciudades a su alrededor dentro de mes y medio.

El caso es que para este mes de marzo pasado se anunció la publicación en español de una nueva novela de Liu. «Nueva» es un decir. «Nueva» en cuanto a su publicación en nuestro idioma. Pero en realidad Liu la escribió y la publicó con antelación de la trilogía mencionada. Incluso por algunos detalles de la novela, y un comentario al final de la misma, podemos decir que transcurre en el mismo universo de ficción que la trilogía, y que incluso se puede considerar una especie de precuela. Odio esta palabreja. Pero si la buscas en el diccionario de la RAE, ya aparece. Sin notas sobre su uso, tal cual.

El punto de partida es la traumática experiencia de un joven de 14 años que ve cómo sus padres mueren fulminados por una esfera luminosa que se introduce en su casa el día de su cumpleaños. A partir de ahí, vivirá obsesionado por descubrir los secretos de estos misteriosos fenómenos atmosféricos, que le llevará a relacionarse con una joven oficial del ejército chino, un excéntrico físico del mismo país y un proyecto para la utilización de estos fenómenos como armas.

La novela es entretenida de leer, aunque tarda mucho en dar a conocer por dónde va a ir el misterio de las esferas, un misterio que va a estar relacionado con una nueva forma de ver la física de las partículas elementales, a un nivel muy ingenioso. Ingenioso, pero en estos momentos carezco de conocimientos para si calificarlo como fantasía o como ciencia ficción altamente especulativa. En cualquier caso, en paralelo desarrolla en paralelo una historia de obsesiones personales en la que los personajes actuales, a sus treinta años, viven sus vidas condicionados por lo que aconteció a la generación actual. La obsesión del protagonista por el fenómeno debido a la muerte de sus padres, compartida por otros personajes que aparecen. La obsesión de la protagonista femenina por las armas debida a la muerte de su madre. El tema de profundidad más notable es el uso de la ciencia y la tecnología más novedosas y experimentales como armas, cuando no se conoce el alcance exacto de sus efectos, y todas las derivaciones éticas que arrastran.

Como decía, novela entretenida de leer aunque irregular en su planteamiento. En mi opinión, hay muchos elementos superfluos en la historia. Dan la sensación de pertenecer a un narrador con ideas, pero con unos recursos limitados para su desarrollo, y que acaba por ser prolijo en el desarrollo de estas ideas. Se agradecería una cierta economía de recursos, crítica que también se puede aplicar en alguna de las novelas de su famosa trilogía. Como tal, seguro que interesará a los mayores aficionados de la ciencia ficción dura o especulativa, pero quizá descoloque a un lector más generalista. Yo me lo he pasado bien, pero sin entusiasmos.

[Libro] La caza del carnero salvaje

Literatura

Sigo con mi propósito de ir leyendo toda la obra de ficción del japonés Haruki Murakami. Y hoy voy con una de sus obras más tempranas, ya que fue publicada en 1982. Me hace gracia siempre la cuestión de los títulos y de cómo se traducen. Es cierto que en las obras japonesas, tanto en literatura como en cine o televisión, los títulos muchas veces resultan peculiares. Está a punto de estrenarse en los cines en España un drama romántico entre adolescentes que tiene el improbable título de Quiero comerme tu páncreas, basado en un cómic. Por poner un ejemplo. El título original de esta novela de Murakami es relativamente simplón, sin embargo, Hitsuji o meguru bōken [羊をめぐる冒険], tiene una traducción tan prosaica como Una aventura sobre ovejas, o algo así. Quizá por eso en los países occidentales se le ha querido añadir un poco de tirón con eso del carnero salvaje.

Siempre a caballo entre la realidad y la fantasía, sin duda gracias a la rica mitología de la cultura nipona y su capacidad para antropomorfizar los más diversos seres.

Pero el caso es que sí que va de un carnero. No sé muy bien si salvaje o de qué tipo. Al parecer, el bovino no es un ganado popular en Japón. Sólo las necesidades bélicas de principios del siglo XX les llevó a un esfuerzo de crianza de ovejas para las necesidades alimentarias de sus ejércitos. Pero acabado tal, no formando parte de la dieta habitual de los japoneses, su cabaña ganadera para este tipo de res es escasa, y en gran medida restringida a la isla norte, a Hokkaidō. Y hasta allí llegará el protagonista de nuestra historia, copropietario de una modesta empresa de publicidad, para buscar al carnero del título, obligado por una serie de circunstancias que parten del uso de un paisaje bucólico de montañas con ovejas en uno de sus trabajos. Pero el carnero, cuyos antecedentes se remontan a Manchuria en los tiempos de desasosiego bélico que precedió a la Segunda guerra mundial, tendrá características especiales e insospechadas.

La novela es la tercera en la que aparece un innominado narrador y protagonista, un hombre en torno a los 30 años en esta ocasión, y su amigo El Ratón. En algunas ocasiones o en novelas previas, o en según que traducciones aparece como El Rata, parece que el original nezumi [鼠], sería más bien roedor, indistintamente rata o ratón; parece… quién soy yo para imaginar nada sobre el complejo idioma nipón. En cualquier caso, el protagonista vuelve a ser uno de estos hombres que vagan despistados por la vida y que cargan encima con el abandono o la pérdida de una mujer, y que tanto abundan en las obras de Murakami. Pero ahí lo tenemos, peleando por su vida en compañía de una simpática joven de bellas orejas y gran desenfado en lo que se refiere a su vida sexual, recorriendo Japón en busca del carnero y de su amigo El Ratón.

Esta es una de esas obras que ganan con el reposo. Cuando terminas de leerla te das cuenta de dos cosas. Que te la has leído en un santiamén porque su trama es mucho más absorbente de lo que hubieras imaginado. Que no te acabas de percatar de qué quería contarte exactamente Murakami con ella. ¿Es la historia de una amistad, la del protagonista y El Ratón? ¿Es una historia de gángsteres? ¿Podemos considerar que hay un componente romántico en las aventuras del protagonista y su amiga? Mmmmm… Lo que sí que al final, tras una reflexión de conjunto, cuando la dejas reposar es que estamos ante una reflexión sobre el poder. Un poder casi omnímodo que representa ese carnero que se introduce y domina a las personas. Murakami introduce, como luego hará con frecuencia y mayor o menor intensidad a lo largo de su obra, un componente fantástico, que encaja sorprendentemente bien en la prosaica vida de los personajes de la novela.

Resulta difícil que Murakami me defraude. Unas veces me gustará más, otras menos. Pero siempre le encuentro miga. Y con el reposo, ya he dicho que esta historia ha ido creciendo en mi recuerdo. Tuvo dos antecedentes que ya leí en su momento. Creo que mi siguiente novela de Murakami será la cuarta en la que aparecen alguno de los personajes de la novela que nos ocupa hoy.

[Libro] El bosón de Higgs

Literatura

Después de la experiencia de leer sobre el estado de la situación en el lugar paleontológico y arqueológico de Atapuerca, sin haber quedado insatisfecho, no había echado cuentas para repetir la experiencia con otras publicaciones similares de las publicadas por National Geographic. Pero recientemente, entre las ofertas de mi tienda de libros electrónicos habitual apareció otro número de esta serie de divulgación, dedicado a uno de los temas que más repercusión mediática ha tenido en los últimos años; el bosón de Higgs.

Lo cierto es que me parece sorprendente esta repercusión mediática. La confirmación de la existencia del campo de Higgs era un paso más en la confirmación de la validez, de momento, del llamado Modelo estándar. O con su nombre completo, del Modelo estándar de la física de partículas. Este es una teoría física que describe los componentes básicos de la estructura del universo, en cuanto a las interacciones fundamentales y las partículas mediadoras. Todas las interacciones fundamentales, menos la gravedad, cuya naturaleza precisa a este nivel no ha sido todavía bien definida. Este libro escrito por David Blanco Laserna, físico que se dedica a la divulgación científica, siendo autor de varios libros en el campo de la física y las matemáticas.

Como no tengo muchas fotos de partículas elementales, subiré algunos paisajes recientes… en los que hay abundancia de las mismas.

A mí, de adolescente, se me daban bien las ciencias. Soy un chico de ciencias. Aunque acabé decantándome por las ciencias de salud desde muy niño, por lo que siempre manifesté una preferencia en mis años de educación secundaria y bachiller por las biología, lo cierto es que la química, la física y las matemáticas se me daban muy bien. Tuve algún profesor que intentó convencerme, con cierta insistencia, de que yo tendría un buen futuro en estos campos. Pero no le hice caso, y con 18 años me matriculé en 1º de medicina,… y hasta ahora. Nunca me he arrepentido de mis decisiones; pero también sé ahora que no hay única vía en esta vida para desarrollar una carrera en la que ser feliz, aportar algo a tus semejantes y sentirte razonablemente realizado como profesional y persona. Desde ese punto de vista, aunque en toda vida laboral existen altibajos, me siento privilegiado.

La cuestión es que, aunque abandoné esas ciencias básicas situadas más en la base de. fundamentos científicos, la medicina está en una rama ya relativamente alta, siempre me he mantenido relativamente informado sobre cómo van sus avances. Cierto es que en cuanto pierdes las habilidades matemáticas, por falta de uso, te ves abocado a los libros de divulgación como el que nos ocupa hoy. Y el papel que tiene es complejo, porque complejos son los conceptos de la mecánica cuántica en la que se engarza el modelo estándar. Durante los primeros capítulo avancé sin demasiados traspiés, y creo que de forma global me he hecho una idea general de lo que me están hablando, un mundo apasionante de estudiar, pero muy complejo de conceptualizar sin esfuerzo mental que supere las limitaciones debidas a lo que nuestros sentidos nos informan.

Pero me ha pasado como con el libro sobre Atapuerca. No está mal, pero creo que si realmente le he sacado todo el partido del que soy capaz es porque previamente había mantenido una actividad de actualización periódica sobre estos temas. Para quien no tenga una mínima base en ciencias y no esté habituado a estos temas, es fácil que se pierda fácilmente. Así que mi recomendación será limitada a aquellos con interés y con ciertos conocimientos previos en el ámbito de las ciencias.

Como curiosidad, ahora estoy con un libro de ciencia ficción dura del chino Liu Cixin, el del problema de los tres cuerpos y la hipótesis del bosque oscuro, en el que me viene bien este conocimiento básico de las partículas elementales. Pero como decía Ende, «esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión».

Como curiosidad, ahora estoy con un libro de ciencia ficción dura del chino Liu Cixin, el del problema de los tres cuerpos y la hipótesis del bosque oscuro, en el que me viene bien este conocimiento básico de las partículas elementales. Pero como decía Ende, «esa es otra historia y debe ser contada en otra ocasión».

[Libro] Ethan Frome

Literatura

En algún momento había leído ya algunas cosas de la norteamericana Edith Wharton. Escritora poco conocida en nuestro país, desarrolló su actividad como escritora principalmente en las primeras décadas del siglo XX, y tuvo un repunte en su popularidad entre nosotros por la adaptación de una de sus más conocidas novelas, The Age of Innocence, que fue llevada a la pantalla grande por Martin Scorsese. No he leído esa novela. Muchas veces he comentado que Scorsese es una de estos autores que me cae muy bien, pero sus películas, por bien hechas que estén, no siempre me interesan. De la misma forma que hay otros autores que, aun sintiendo antipatía por la persona, no puedo dejar de admirar su obra. El caso es que eso condicionó mi acceso a la obra de la escritora.

No obstante, eventualmente alguno de sus escritos aparece como oferta en mi tienda habitual de libros electrónicos. Y ya ha habido alguno que me ha gustado bastante, como su crónica de lo que vivió en la Primera Guerra Mundial, por lo que me decidí a coger esta novela no excesivamente larga.

Frente a la austeridad y frialdad que nos transmite la novela de Wharton, hoy prefiero ilustrar la entrada con los signos de la primavera, tan adelantada, que nos rodean por todos los lados. Incluso en el frío entorno laboral.

Es un drama rural localizado en la Nueva Inglaterra de finales del siglo XIX. Si la novela fue escrita en 1911, pero la historia principal se narra basándose en los recuerdos de juventud de su protagonista principal 20 o 25 años atrás… pues ya os podéis imaginar. Si en la actualidad, los estados de Nueva Inglaterra son de los más prósperos de los Estados Unidos, la sociedad que nos describe Wharton es la de pequeñas comunidades rurales, granjeros que sacan a duras penas adelante sus pequeñas explotaciones, una época en la que todavía es mucha la gente que coge el montante y emigra hacia el oeste recién abierto para buscar fortuna. Gentes con una vida dura, esforzada, marcados por una moral estricta, por la austeridad de las distintas denominaciones cristianas protestantes que saltaron el Atlántico en un momento dado para afianzarse en el Nuevo Mundo. Allí, el joven Ethan Frome, preso en un matrimonio de conveniencia con una mujer unos años mayor que él y que representa toda esta austeridad y estricta moral, acaba enamorado de la joven prima de esta, pobre, pero alegre, pizpireta,… y guapa. Así se gestará un drama que se cocerá a fuego lento hasta cocinar la tragedia que acabará por arruinar la vida de todos los involucrados.

Una novela no muy extensa, que se lee rápido, pero que quizá tenga un interés relativo, por mostrar un medio y un ambiente humano que quizá nos resulte demasiado extraño. Aunque quizá ayude a entender los orígenes de algunos de los fenómenos de la sociedad norteamericana actual. Bien escrita, puede ser razonablemente recomendable, si te van este tipo de dramas.

[Arte y cultura] Algunas exposiciones recientes

Arte, Cultura, Fotografía

El domingo dimos un paseo de esos que aprovechan una mañana de razonable buen tiempo, a mí me sirvió para probar mi nuevo objetivo fotográfico, y acaban en un agradable vermú antes de ir a casa a comer.

Durante el paseo, atravesamos la plaza de San Felipe, una de las más agradables de Zaragoza, y pudimos comprobar que la sala de exposiciones del Torreón Fortea estaba abierta. Es de dependencia municipal, y en ese momento había una exposición colectiva con nombres muy interesantes. Bajo el título de Lugares significantes, los fotógrafos y artistas visuales Albert Gusi (instagram), Bleda y Rosa (instagram), Orencio Boix, Ricardo Calero, Sara Álvarez y Vicky Méndiz (instagram)(esta también tiene obra expuesta en la Lonja de Zaragoza en estos momentos). Varios de ellos muy vinculados a Aragón. Proyectos fotográficos o visuales asociados a un lugar y a un momento, que les da significado. Sabe a poco. Pero está muy bien.

El lunes teníamos que comprar un regalito. Algo sencillo. Y decidimos probar suerte con la tienda de Caixaforum. No compramos nada, pero visitamos las dos exposiciones que hay en activo.

La primera de ellas está dedicada a los diseños de arte para las películas de Disney. Cuidado con traducir concept art, que es la expresión americana, por arte conceptual (conceptual art). Son cosas distintas. No estamos ante arte conceptual. Estamos ante el trabajo de dibujantes, diseñadores gráficos y otros artistas que hacen el trabajo previo sobre cómo luego será el aspecto visual de las películas. Y hay verdaderas maravillas. Dividida en secciones, mitos, fábulas, leyendas, historias americanas y cuentos de hadas, va a haciendo un repaso de algunos trabajos significativos. No siempre me ha gustado la forma en que la factoría Disney ha trasladado a la pantalla algunas de estas historias, desvirtuándolas o introduciendo ideologías, a veces muy casposas. Pero el trabajo artístico realizado para muchas de ellas es notable, y hace que la exposición merezca la pena.

La segunda de las exposiciones se centra en torno al proceso de concepción y realización de uno de los cuadros más notables de Salvador Dalí. Se trata de Leda Atómica [https://tinyurl.com/leda-atomica], una pintura que realmente me gusta mucho. De estilo surrealista, tiene no obstante diferencias notables con la obra anterior del artista, al mismo tiempo que enlaza con su obra posterior, influida por según el artista por el acontecimiento del lanzamiento de las primeras bombas nucleares sobre ciudades japonesas. Pero con Dalí me pasa siempre algo similar. Sus obras me parecen muy interesantes y muchas me gustan, pero cuando habla y se explica me parece un tipo presuntuoso, vacío, rimbombante, que no tiene ni idea de lo que habla. Y que se apunta a las modas o tendencias del momento como quien se apunta a cualquier fiesta. Pero como a veces digo, admiremos la obra, pero no necesariamente al obrador.

[Libro] Un libro de mártires americanos

Literatura

No es fácil comentar un libro con tantos temas como esta última novela de la ya octogenaria, pero extremadamente lúcida, Joyce Carol Oates. No hace muchos años que conocí a esta prolífica autora norteamericana, pero desde entonces he intentado ponerme, en la medida de lo posible, al día. Desde que en 2015 leí A Fair Maiden, he leído cuatro novelas y un interesantísimo libro de relatos de esta autora.

Aunque es un pequeña parte de una obra de sus casi 60 novelas, y un par de decenas de libros de relatos y otras obras, considero suficiente para hacerme una idea de cual es la línea de esta escritora. Progresista en sus ideas, situada en la izquierda del espectro político norteamericano, de por sí bastante escorado a la derecha comparado con el tradicional europeo, se puede considerar una escritora feminista, pero al mismo tiempo muy crítica y no complaciente. Señalando, poniendo el dedo en la llaga de los problemas derivados del sexismo, no deja de hablar en sus relatos de en qué medida las mujeres contribuyen también a mantener la ideología patriarcal tradicional.

Algunas de las partes del libro transcurre en Nueva York, y a esta ciudad nortemericana nos dirigimos fotográficamente, intentando poner algún tipo de escenario a la historia de «mártires» americano que comentamos hoy.

El libro que traigo hoy corre el riesgo de ser tratado superficialmente por su tema más llamativo, más noticiable, más controvertido. Pero lo cierto es que es un gran fresco sobre los problemas actuales de la sociedad norteamericana, especialmente los derivados de la progresiva radicalización de las ideologías y de las posturas políticas. Unos problemas que poco a poco van permeando también las sociedades de otros países, especialmente del llamado mundo occidental, por lo que es un fenómeno que debería preocuparnos a todos. Si una de las bases de la convivencia en las democracias es la tolerancia y el respeto hacia quienes no piensan como nosotros, siempre que no busquen destruir el propio sistema de convivencia, siempre que promuevan el odio, en la actualidad contemplamos cómo justamente es el odio hacia quien piensa distinto el argumento de muchos partidos político. Estamos en la época de la posverdad, eufemismo para los que usan con descaro la mentira, y de los populismos descarados.

La trama de la novela parte de un hecho brutal. Un fanático religioso, cristiano, asesina a sangre fría con su arma a un médico que dirige una clínica de planificación familiar y a su conductor y escolta. En la clínica se practican, entre otras actividades, interrupciones voluntarias del embarazo. A partir de ahí, hay un desarrollo sobre los tiempos anteriores a los asesinatos, centrado sobre los dos hombres. El del asesino, directamente sobre él. El del médico asesinado, a través de su familia. Y hay otro desarrollo sobre lo tiempos posteriores, enfocado en las familias de ambos hombres, especialmente en las dos hijas adolescentes, de la misma edad, y que van a llevar dos vidas muy diferentes, con valores personales contrapuestos, pero muy marcadas por el acontecimiento horrible que sucedió cuando tenían 13 años.

Aunque el estilo de escritura de Oates no es complejo, la densidad de los temas, los matices, la intensidad de los sentimientos desplegados, el análisis de consecuencias que va desgranando, es difícil. Exige cierta parsimonia en el desarrollo de la lectura para digerir adecuadamente lo que se nos expone. Y sobretodo, para no caer en un maniqueísmo fácil. Estos son buenos, estos son malos. Y recordemos que según quien lo lea, en estos tiempos de polarización ideológica, los buenos y los malos serán distintos. Tan peligroso sería que quien se sienta afín a los postulados de la autora, se posicionase de forma acrítica a favor o en contra de determinadas posiciones, como quien no sienta dicha afinidad muestre un rechazo exagerado. Oates intenta siempre en sus obras evitar la ausencia de sentido crítico por su parte y por parte del lector. Eso sí, teniendo en cuenta que la escritora es claramente progresista y defiende un claro sistema de valores.

La historia que se nos narra podría conducirnos a un sentimiento pesimista de la sociedad actual. Pero la autora intenta abrir resquicios a la esperanza. Tanto cuando surgen ocasiones para que quienes se siente solos o desamparados, encuentre relaciones que les abren nuevos horizontes o posibilidades. Como cuando sugiere la posible, aunque difícil, reconciliación de posturas actualmente muy radicalizadas. En cualquier caso, una lectura altamente recomendable.

[Fotos] Carnavales y museos

Arte, Cultura, Fotografía

El primer domingo de marzo fue domingo de carnaval. Y además, tuvimos visita de unos amigos andaluces, que andaban de paso hacia Barcelona. Nos dimos una vuelta por Zaragoza, disfrutamos un poquito del ambiente que provocaban las cofradías de Gigantes y Cabezudos y del Conde del Salchichón en el Carnaval infantil, y enseñamos a nuestros amigos el Museo Pablo Gargallo, que nos parece el más bonito de la ciudad, y además los domingos es gratis, antes de comer algo.

Me llevé una cámara con película tradicional, negativos de alta sensibilidad. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Película en color de alta sensibilidad – Fujicolor Natura 1600. Aquí os dejo unas fotos. Que quedaron majas.