[Libro] Historias en los libros y películas que todas se parecen; a propósito de «Starhawk»

Literatura

Hace unas semanas leí un breve artículo que salía en Microsiervos. En el se criticaba la situación actual del cine norteamericano, en el que cualquier asiduo de las salas de cine, o de los largometrajes de ficción cualquiera que sea la forma en que acceda a ellos, tendrá una sensación de «déjà vu» permanente. La sensación de que todas las historias le resultan familiares. Todas tienen una estructura similar, tan similar, que cada vez hay menos lugar a la sorpresa en el cine más comercial norteamericano, y de buena parte del cine mundial, actual. Se habla allí de la mala influencia que tiene el libro Save the Cat! The Last Book on Screenwriting You’ll Ever Need, que parece ser el libro de cabecera de la mayoría de los guionistas actuales.

Ilustremos la cuestión. El título del libro viene del hecho de que en la mayoría de las películas actuales, el héroe de la historia, en un momento dado, hace algo, quizá no especialmente heroico, pero que hace que caiga bien al espectador. Por ejemplo, salva a un gato de una anciana o de unos niños, o cualquier otra mascota. Una acción de este tipo, que aumenta la simpatía del público con el personaje, aparece en muchas películas más o menos en un momento similar de la acción.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

He observado que, a pesar de su elevado nivel tecnológico y científico, la cultura norteamericana se basa en «recetarios» prácticos para hacer distintos tipos de cosas. En las revistas de fotografía, algo que sigo con frecuencia, son frecuencias los artículos «how to». Enseñan en pasos sistemáticos como hacer algo. En lugar de dar los elementos para que la persona aprenda a pensar por sí misma y resolver el problema, se le proporciona una «receta», y todos contentos. El mencionado libro sería el «how to» básico del escritor de guiones.

El caso es que mi sensación va más allá. Se extiende a buena parte de la literatura actual, especialmente aquella que aspira a entrar en las listas de «superventas». «Best-sellers», como ya los conoce casi todo el mundo. No es infrecuente encontrarse en las tramas de las historias de ficción norteamericanas a personajes, muchas veces chicas jóvenes pero no sólo, que realizan cursos de «escritura creativa». Hace tiempo que me los imagino como los «how to», los recetarios para escribir novelas de éxito. Supongo que muchas de las escritoras que han visto recientemente cómo sus sagas interminables dedicadas a los adolescentes fantasiosos, o a las marujas con apetencias sexuales,  ascendían imparables en las listas de ventas. Aunque la crítica literaria no se sienta tan emocionada por sus logros, ni el lector que haya desarrollado un mínimo de criterio a lo largo de su vida.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

Y diréis, ¿a qué viene todo este rollo ahora? Bueno, todo el mundo tenemos la necesidad de evadirnos de vez en cuando. Y el cine o la literatura de evasión está ahí para eso; aunque en muchas ocasiones proceda de los «recetarios» para escribir guiones o novelas que han desarrollado los prácticos norteamericanos. Claro está, siguiendo la «receta» y echándole algo de imaginación e inventiva, eventualmente se pueden conseguir productos que merecen la pena ser tenidos en cuenta. En el campo de la ciencia ficción, hace años descubrí un autor, Jack McDevitt, que cumplía los requisitos. Historias relativamente estandarizadas, planteadas en un par de universos con relativas similitudes donde el viaje interestelar es posible, de aventuras, con personajes protagonistas femeninos capaces y potentes, y bastante entretenidas. Uno de esos universos es el llamado ciclo de las Máquinas de Dios, o de Priscilla «Hutch» Hutchins, una piloto interestelar al servicio de una academia de ciencias, en un futuro situado unos pocos siglos en el futuro, en el que el viaje interestelar es posible, y el ser humano está empezando a desplegarse por las estrellas. Aunque parecía que esta serie o ciclo estaba finiquitado, este otoño lo ha resucitado utilizando un recurso también típico. Ha escrito lo que se da en llamar una «precuela». Una historia que sucede en el tiempo cronológico interno de la ficción, antes que todo lo anterior. A que os suena. Veamos de qué va esta nueva novela en la que volvemos a tener como protagonista a la animosa y decidida Priscilla Hutchins.

Starhawk (Engines of God, 7)
Jack McDevitt
Headline; noviembre de 2013
Edición electrónica

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

En esta novela que se sitúa cronológicamente por delante de las seis anteriores de la saga, encontramos a una joven Priscilla Hutchins, poco más que una adolescente, en su viaje de prácticas para recibir la licencia de piloto interestelar, junto con el capitán Jake Loomis, un veterano, metódico y eficiente piloto interestelar. Pero durante el viaje se encontrarán con dos situaciones. Darán con una misión perdida tiempo atrás en la que encontrarán pruebas de un encuentro con una especie alienígena, y serán llamados a una misión de rescate, en la que otro joven piloto estelar sacrificará su vida para salvar la de un grupo de adolescentes a su cargo. Esto provocará que Loomis vuelva con remordimientos a su hogar, pensando que debería haberse sacrificado él mismo. En cuanto a Hutchins, su primera misión en solitario le servirá para tomar conciencia de que algunos esfuerzos de colonización interestelar son éticamente dudosos por el daño a las ecologías alienígenas. Y le forzará a tomar un trabajo administrativo en la estación espacial que orbita la Tierra. A partir de aquí las cosas se complicarán, con nuevos misterios y nuevos peligros que surgirán donde menos te lo esperan y que llevarán a que ambos personajes se vuelvan a encontrar en apuros antes del final.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Buena parte del comentario sobre lo que es esta novela lo he comentado en los párrafos introductorios. Al igual que buena parte de la obra de McDevitt es literatura de entretenimiento con algún propósito de reflexionar sobre algunos temas trascendentes, aunque a un nivel relativamente básico, sin una excesiva profundidad que pueda ahuyentar a los posibles lectores. Sin embargo, también es cierto que en mi opinión queda por debajo de sus predecesoras. El personaje de Hutch no tiene el carácter interesante de las anteriores novelas, incluso cuando sólo era un personaje secundario de la trama. Parece que en su juventud era una chica simpaticona pero no con el carácter que desarrolla posteriormente. Lo que no le impide ser eficiente y razonablemente inteligente, aunque tópicamente impulsiva, como se espera de alguien joven.

Este es el principal defecto de esta novela y de muchas similares; la abundancia de tópicos. Y por lo tanto su previsibilidad. Nada inesperado. Una novela de evasión de manual. Que tira de receta. Que puede ser agradable de leer, aunque como ya digo, un paso por detrás de las que hicieron que me aficionara a este autor de evasión. Por cierto, no lo he dicho, pero leí la versión original en inglés. No es muy compleja de leer, claro está.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

[Cine] Sobran las palabras (2013)

Cine

Sobran las palabras (Enough Said, 2013), 22 de diciembre de 2013.

Aunque las críticas eran razonablemente positivas, no era esta una película Nicole Holofcener que nos atrajese demasiado. Sin embargo, dado que hay estrenos el día de Navidad, los estrenos de este fin de semana pasado han sido limitados en interés. Por otra parte, se trata de la última película antes de fallecer del «mafioso» James Gandolfini, un actor de los que por su físico ha tenido unas oportunidades mucho más limitadas de lucirse que los típicos buenorros macizos, pero que podía dar mucho de sí. Así que decidimos huir de la monserga de la lotería refugiándonos en una matinal de domingo para ver este filme, que lamentablemente no se ha estrenado en Zaragoza en versión original. Lamentablemente, porque cada vez se da uno más cuenta de que los doblajes desvirtúan muchas veces, si no toda la película, sí algunas de sus situaciones, incorrectamente traducidas o adaptadas al castellano. Sucede en esta que nos ocupa hoy.

Nos cuenta la película la historia de Eva (Julia Louis-Dreyfus), una mujer divorciada con una hija de 17 o 18 años a punto de irse a la universidad, por lo que sobre su futuro planea el «síndrome del nido vacío». Todavía atractiva, su estilo de vida es sencillo, su trabajo, su hija, sus amigos,… las amigas de su hija,… En una fiesta conoce a dos personas, muy distintas entre sí. Una es una mujer sofisticada, Marianne (Catherine Keener), poetisa, con la que congenia rápidamente, y a la que ofrecerá sus servicios profesionales como masajista. Con el tiempo, harán amistad, y Marianne le confiará sus confidencias, especialmente las relacionadas con su exmarido, a quien considera zafio y sin sensibilidad. Por otro lado, conoce a Albert (James Gandolfini), un hombre poco atractivo físicamente, calvo y con sobrepeso, no muy pulido en sus maneras, pero muy simpático. Con el tiempo se irá relacionando con él, y acabará iniciando una relación. La cosa se complicará cuando descubra que ambos personajes están más relacionados entre sí de lo que pensaba.

Plaza de San Felipe

Si ayer mostraba fotografías tomadas con la Leica M2 y película Portra 400 en situaciones de luz escasa, hoy muestro la utilización de la misma película con carácter polivalente en la cámara de formato medio Fuji GS645S. Escena en la plaza de San Felipe de Zaragoza.

Filme con sabor a cine independiente, en unos Estados Unidos donde reina lo políticamente correcto, y en la que supongo que la directora intenta establecer una crítica hacia el rechazo que puede producir una persona por su aspecto o modos externos, o si somos influidos por la opinión de aquellas personas que consideramos intelectualmente y socialmente superiores, y que marcan las tendencias de lo que es bueno o malo en la sociedad. En principio, el planteamiento me parece bueno, me parece interesante. Estamos efectivamente en una sociedad donde juzgamos a los demás por elementos muy superficiales, entre ellos su aspecto físico, sin dar la oportunidad sus cualidades. Sin embargo, no me ha gustado el diseño del personaje de Albert. Porque al mismo tiempo es un estereotipo. Hay pocos matices. Sí, es simpaticón y bonachón. Pero al mismo tiempo lleva a cuestas un cortejo de cualidades que convencionalmente se atribuyen juntas, aunque no sea así. Si es hombre, en sus cincuenta, calvo, con sobrepeso,… pues se supone que es zafio, intelectualmente limitado, con escasas maneras sociales, etcétera, etcétera. Un tópico, y no el elemento adecuado para ejercer la crítica. Sin duda estoy muy sesgado porque yo también tengo cincuenta años, soy calvo y con sobrepeso. Pero no me limpio con la corbata, no le hecho zumo de naranja de botella de plástico al Taittinger y le llamo cóctel, y tengo otras inquietudes intelectuales que no pasen por sentarme a ver programas de televisión de hace 30 años. Por lo tanto, desde este punto de vista, que los personajes son demasiado estereotípicos, la película chirría. También es un estereotipo la poetisa. Y la historia de la amiguita que actúa como «hija sustituta» también está metida con calzador. Falta finura en el desarrollo de los caracteres, la película pierde fuerza, y nos lleva a un desenlace previsible, pero no necesariamente razonable.

Mercado Central

Relieves en las fachadas del Mercado Central de Zaragoza.

Las interpretaciones, en un reparto con mucho sabor a cine independiente, son correctas en general. Cada uno pone de su parte lo mejor que tiene para dar vida a unos caracteres, que como ya he dicho tienen algún problema de definición.

Película que partía de premisas interesantes, pero que poco a poco se desinfla y nos deja con un sabor de boca agridulce. Esperábamos algo mejor para la despedida de Gandolfini, aunque el no tiene la culpa.

Valoración

  • Dirección: *** Faena de aliño para una historia escrita por la propia directora que me patina.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden y con oficio.
  • Valoración subjetiva: **  Demasiados estereotipos en una historia que podría haber sido más sutil y más matizada.
Calle de las Armas

Colorida fachada en el entorno de la calle de las Armas.

[Fotos] Un carrete de Portra 400 cuando realmente hay poca luz

Fotografía

En el pasado puente de la «inmaculada constitución» dediqué algún tiempo a usar cámaras con carretes. Hice varios y luego decidí probar el servicio de laboratorio de los «lomógrafos», Lomo Lab. Supongo que en mis entradas técnicas en Medium contaré como fue un día de estos. Ya adelanto que no creo que repita experiencia. Sin que haya sido una catástrofe. En cualquier caso, una de las experiencias fue el hacer un carrete de 36 exposiciones de Kodak Portra 400 en situaciones de poca luz, usando la Leica M2 con el Canon S 50/1,8 II, que es el objetivo más luminoso que tengo para esa montura. Esto implicó que en algún momento expusiera los carretes a un índice de exposición inferior al menos en un paso al 400 recomendado para este tipo de película. Lo cierto es que no estoy descontento del todo. Las fotos son de un paseo por la tarde, con la noche ya caída, un sábado por la tarde, y del domingo siguiente por la mañana, en algunas de las tiendas del entorno del mercadillo de la Calle de las Armas que se celebra cada segundo domingo de mes.

Pista de "nieve"

Deslizándose en la falsa nieve de la plaza del Pilar.

Cochinillos

Cochinillos asándose y gorro de papá noel.

Mareando al santo

Mareando al santo con el frío de una tarde de diciembre.

Otros "playboy"

Unos «playboys» alternativos.

Bender

Bender Rodríguez en el patio de las Armas.

Teatro de sombras

Teatrillo de sombras.

Polaroid, caballo y flexo

Polaroid, caballo y flexo.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; fotógrafos de aquí, universales, y con temas curiosos / interesantes

Fotografía

Esta semana tenía una larga lista de enlaces como posibles recomendaciones, que he ido recortando, para quedarme al final con una miscelánea de cosas diversas. Espero que os resulten interesantes.

Empezar, por supuesto, por las recomendaciones que nos hace Alejandro Lambán en el blog de Fotógrafos en Zaragoza (FeZ) a propósito del fotógrafo catalán Gabriel Brau. Con entrevista incluida, no da unas breves pinceladas de sus técnicas y motivaciones; un fotógrafo de viajes muy interesante.

Otro fotógrafo español que viaja a África para traernos los mejor de su visión, y que nos llega desde las páginas del British Journal of Photography (BJP). Se trata de Antonio Pérez Río, y en su serie Lo inevitable nos muestra el retrato de la persona en el paisaje, en concreto en los paisajes del oeste de Etiopía. Retratos con fuerza, paisajes con fuerza.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

Estamos en una ciudad, Zaragoza, difícil climatológicamente. Y eso produce también algún quebradero de cabeza en el aficionado a la fotografía. Estamos hablando de la luz.

El ser humano es inconsecuente por naturaleza. Pocas cosas razonables hay en sus comportamientos. Después de que la escasez de la demanda haya provocado el cese de la producción de diversas tecnologías de la fotografía fotoquímica tradicional, ahora surgen voces alabando sus cualidades y calidades, y pregonando la necesidad de volver a ellas. Por ejemplo, hace unos días estuve viendo el documental de hora y media de duración titulado Time Zero: the last year of Polaroid film, que daba un repaso a la emblemática película instantánea, y que suspira por el triunfo de las inestables The Impossible Project. La química que hacía posible las polaroids no es posible en estos momentos por diversos motivos, y hay que buscar una química alternativa, admisible y de calidad. En cualquier caso, estamos en lo dicho. Casi nadie usaba esta película, que sale cara, todo hay que decirlo, y cuando desaparece,… todo el mundo la hecha de menos.

Otra película que ahora también hecha todo el mundo de menos es la mítica Kodachrome. Tiempo ha arrinconada por las películas diapositivas de procesado E6, más sencillas de manejar, ahora que ya no se fabrica ni se puede revelar en ninguna parte todo el mundo dice que era imprescindible. En L’Oeil de la Photographie nos muestran un porfolio de Nathan BennKodachrome Memory – American Pictures 1972-1990. Lo que pasa es que además de la película desaparecida, probablemente nos muestre también un mundo desaparecido.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

Con luces durísimas durante los inclementes días soleados del verano, uno podría esperar que el invierno nos trajese luces más matizadas, con un sol más tendido sobre el horizonte, y con una atmósfera más rica en fenómenos que puedan matizar su luz.

En L’Oeil de la Photographie dedicaban la edición del jueves pasado a Henri Cartier-Bresson. Creo que para cualquier aficionado a la fotografía, este fotógrafo no necesita presentación. Pero si queréis refrescar la memoria, ya sabéis donde acudir.

Un clásico de quien ya he comentado en alguna ocasión que me gusta mucho es Lewis Hine, que supo retratar con precisión y con una estética maravillosa el avance a la modernidad, con sus pros y sus contras, pero con una visión muy humanista, en la sociedad norteamericana de principios del siglo XX. La compañía de correos de Estados Unidos le ha dedicado una bella serie de sellos de correos, con una excelente selección de fotografías del autor, bajo el título global de Building a Nation, construyendo una nación. Nos lo cuentan en Film is not dead.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

Pero en Zaragoza nos pasa en invierno que no tenemos término medio. En ocasiones se trata de días de viento intenso, que arrasan la atmósfera dejando cielos límpidos y luz solar marginalmente menos dura que en los meses de verano.

En los últimos días han sido diversos los medios que se han hecho eco de la muerte de Kate Barry, hija de Jane Birkin y hermana de una de las actrices de moda en el cine europeo, Charlotte GainsbourgBarry era fotógrafa. Lo curioso es que pocas fotografías de su autoría han mostrado los medios, que han dado una orientación más de «revista del corazón» que otra cosa. L’Oeil de la Photographie pone las cosas en su sitio con un homenaje eminentemente orientado a su obra fotográfica.

Y ahora un grupo de recomendaciones con un interés particular, específico, curioso, distinto,…

La fotografía de retrato exige del fotógrafo llegar, a veces en un tiempo récord, a captar aquellos gestos o ademanes del retratado que mejor expresen su personalidad. Pero ante una persona excesiva en todas sus manifestaciones como Salvador Dalí, la cosa debía de ser más difícil de lo que parecía. Pero en Time LightBox nos muestran como el fotógrafo Willy Rizzo, uno de los fallecidos en 2013, lo consiguió. Sin duda.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

Y cuando el viento cesa, se echa sobre nosotros la niebla densa, impenetrable, que todo lo vuelve gris, que acaba con todo contraste.

En El Boomeran han publicado un artículo dedicado a la fotógrafa Claude Cahun, la cual puso en solfa la división de la sociedad en géneros de un forma estructural, cultivando una androginia más aparente que real.

Las fotografías nocturnas de las grandes ciudades suele estar asociada al contraste de iluminaciones, entre la natural y la artificial, esta con todo tipo de matices y calidades. Pero ¿qué pasa si de repente una ciudad se queda a oscuras? ¿Y si desaparecen la mayor parte de esta luces artificiales? ¿Y si esta ciudad es Nueva York? Pues eso es lo que nos muestra Christophe Jacrot con su serie New York in black, fotografías tomadas durante el apagan en el bajo Manhattan tras el paso del huracán Sandy. Nos lo muestran en L’Oeil de la Photographie.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

En todas estas situaciones, el fotógrafo avezado será capaz de buscar el momento adecuado para aprovechar esa luz que puede marcar la diferencia, que puede dar vida o chispa a tu paisaje, natural o urbano.

Son muchos los fotógrafos que han trabajado el reportaje a partir de una persona o personas enfermas, en muchas ocasiones siendo la enfermedad infame el cáncer. Pero la serie de Vincent Dixon titulada If only for a second, busca algo al mismo tiempo ligero pero basado en la profundidad de los sentimientos. Impresionado por las declaraciones de muchos de estos enfermos de que desde el momento en que son diagnosticados su pensamiento se ve invadido por la enfermedad y sus consecuencias, sin descanso, les proporciona al menos un segundo de relajamiento, de sorpresa, de verse de otra forma, de olvidarse de la enfermedad,… Y lo hace con ayuda de unos estilista y con ayuda de la fotografía. Lo podéis ver en L’Oeil de la Photographie, y recomiendo que veáis también el vídeo acompañante.

En algunos países, y en el mundo en general, la cuestión de las razas toman mucha importancia. Excesiva. En Lens de The New York Times nos presentan el trabajo One Drop (se refiere a una gota de sangre) de Noelle Théard. Retratos de personas que se definen como de raza negra, pero que podrían pasar en determinadas circunstancias dentro de otros grupos raciales, por sus rasgos, por la claridad de su piel, o por diversas contingencias. Una reflexión sobre un fenómeno al que se da demasiada importancia, teniendo en cuenta la superficialidad de los rasgos que se usan para definir las razas.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

Y eventualmente, tienes un día atípico. Ni sopla el viento ni se echa la niebla, la luz se ve matizada por una atmósfera rica en fenómenos diversos, y los tonos se diversifican. Esto puede durar mucho o poco, te puede pillar más o menos preparado. Estar allí, o pillarte de paso. Pero hay que llevar una cámara siempre encima. Para aprovechar el momento. Que son escasos.

[Cine] The Hobbit: The Desolation of Smaug (2013)

Cine

The Hobbit: The Desolation of Smaug (2013), 17 de diciembre de 2013.

Esta película fue vista en versión original en inglés subtitulada en castellano; por ello, conservo su título original. En la cartelera española, es posible encontrarla también doblada al castellano con el título literalmente traducido, El Hobbit: La desolación de Smaug.

La primera película de las tres en las que han convertido la divertida y estupenda novela de aventuras de J.R.R. Tolkien, me dejó relativamente defraudado. Estirada en exceso la historia, con la inclusión de escenas inventadas, no extraídas de la novela original, buscaba mucho el tono épico de su antecesora, la trilogía de The Lord of the Rings (El Señor de los Anillos). Esto eliminaba muchas de las mejores cualidades de la obra literaria, incrementaba innecesariamente la duración de la historia con elementos totalmente prescindibles, y apenas reservaba algunos momentos realmente estupendos, justamente aquellos más fieles a Tolkien. La cena en casa de Bilbo, el episodio de los troles, el desafío de los acertijos entre BilboGollum. No tenía claro si me apetecería gastar en ver la segunda parte, o esperar a su estreno televisivo, para pasar un rato en casa. El dilema se rompió al ser invitado a una visión colectiva, que lleva añadida la diversión de encontrarse con los amigos que siempre está bien. Así que os voy a contar cómo he visto esta segunda parte, y cómo se ha manejado el inefable Peter Jackson.

Tras cruzar las Montañas Nubladas perseguidos por los orcos, las compañía de enanos, con Bilbo (Martin Freeman)Gandalf (Ian McKellen) se refugian en las estancias del hombre-oso Beorn (Mikael Persbrandt) antes de dirigirse hacia la Montaña Solitaria atravesando el Bosque Negro, donde acechan numerosos peligros, y donde el reino de los elfos silvanos con Thranduil (Lee Pace) el trono, padre de Legolas (Orlando Bloom), es hostil a los enanos. Para complicar las cosas, las noticias que ha recibido Gandalf son preocupantes, y deja la compañía para ir a investigar, lo que lo llevará a confrontar al misterioso Nigromante (Benedict Cumberbatch sólo voz) que mora en la fortaleza de Dol Guldur al sur del Bosque Negro.

Empecemos por lo positivo. Esta película esta mejor hilvanada, y es más entretenida que la primera parte de esta forzada trilogía. Es un notable y caro divertimento, película palomitera de buen ver, con bonitos paisajes, y mucha espectacularidad, en la que han conseguido hilar la extendida historia con razonable competencia. En el campo de los efectos especiales, desde luego la estrella es la aparición y acción del feroz dragón Smaug, a quien también pone voz, profunda e intensa, Benedict Cumberbatch, que se multiplica por dos a la hora de dar algo de materia a los malvados de la historia. Pero sigue manteniendo algunos de los problemas o cuestiones negativas de la primera parte, que sospecho van a impregnar al conjunto de la trilogía.

En casa

Hoy, día de quedarse en casa. Me toca de canguro con mi sobrinillo, pero está malito y nos quedamos en casa.

Jackson en un intento de dar un tono épico a una historia que originalmente tenía otro tono y sentido, cambia por completo los valores que transmitía Tolkien en su novela original. En esta, los personajes se meten en líos en los que tienen que pelear. Pero no es su capacidad como guerreros lo que los saca de sus problemas. Es el ingenio, la compasión, la empatía de algunos de los personajes por encima de la violencia lo que les permite seguir adelante en su aventura. De hecho, cuando la novela cierra la aventura con una gran batalla, no es gloria lo que se obtiene sino dolor y pesar. Las guerras traen destrucción y muerte, duelo, sensación de pérdida. En la versión cinematográfica, en aras de una mayor espectacularidad, lo que domina es la acción guerrera. Elfos mortíferos, que tiran muchas flechas, peleas inventadas de los enanos contra el dragón, persecuciones también inventadas de orcos a enanos para aumentar las matanzas con espadas y flechas. Y para atraer a la chicas, supongo, un amorío con un personaje que no sale en el libro Tauriel (Evangeline Lilly), una elfa silvana, no de alta raza como TranduilLegolas, que siente algo por el más «apuesto» y «alto» de los enanos, Kili (Aidan Turner). Lo encajado razonablemente bien, pero todos estos elementos sólo contribuyen a estirar innecesariamente la historia y justificar la trilogía, cuando todo se pudo resolver en una película. Y lo que es peor, para adulterar el sentido y el mensaje que transmite la bella novela original.

Respecto a las interpretaciones, hay que reconocer que esta serie de filmes tiene muchos aciertos en el reparto. Freeman es un hobbit mucho más disfrutable, que el pesado de la trilogía original. Mucho más expresivo, transmite perfectamente, sin necesidad de palabras, los dilemas que pasan por su cabeza. Realmente un acierto. Los enanos en su conjunto están bastante bien. McKellen hace que uno no pueda imaginar ya a Gandalf sin los rasgos del prestigioso actor británico. Bloom es un muy limitado, pero está entretenido. Y algunas curiosidades. Stephen Fry da la nota cómica en un caricaturizado gobernador de Esgaroth. Resulta difícil ver en Lee Pace, el simpático protagonista de Pushing Daisies, como el retorcido rey de los elfos del bosques. Y miedo daba ver a Evangeline Lilly en el reparto. La «perdida» siempre fue la cara bonita y el cuerpo danone de la famosa serie de televisión. Pero sus cualidades interpretativas siempre me parecieron limitadas. Curiosamente, a pesar de ser un personaje metido con calzador, sin mucho sentido, cumple con razonable competencia, y no desentona.

En fin, que sigue pareciéndome una ocasión desperdiciada para haber hecho una buena adaptación de la novela. Respetando el tono y el mensaje, aunque hubiese sido a costa de una orientación totalmente distinta. Pero más allá de eso es un espectáculo razonablemente divertido y entretenido.

Valoración

  • Dirección: *** Bien en todos los aspectos técnicos, y una razonable gestión de la estirada historia.
  • Interpretación: *** Los principales personajes están bien; el resto, de todo hay. Preferible la versión original para disfrutar de la profunda voz de Cumberbatch.
  • Valoración subjetiva: ***  Un producto de entretenimiento. Sin más. Muy caro y espectacular, pero sin más.
En casa

Así que mientras comento esta película estoy rodeado por objetos inusuales en casa, y en la tele aparecen las imágenes de los bonitos dibujos animados del estudio Ghibli; Ponyo, Mononoke, Chihiro,…

[Fotos] Fin de año en FeZ (Fotógraf@s en Zaragoza)

Fotografía

Se acerca el final de año y eso implica empezar a hacer memoria y recapitulación de lo vivido y de lo fotografiado. Y el pasado domingo, también el grupo de aficionados Fotógraf@s en Zaragoza, que se aglutina y organiza a través de Flickr organizó su fiesta de despedida. Paseo fotográfico al caer la tarde por el entorno de las plazas de La Seo y del Pilar, y chocolatada para calentarse y recordar los buenos momentos del año. El equipo animador del grupo nos sorprendió con un vídeo resumen del año que os dejo aquí.

Como habréis podido ver a sido un año muy animado, con muchos encuentros, visitas culturales, talleres, cursos, cafés tertulia… Y ya hay muchos proyectos para el año que viene. De aquellos en los que participe seguro que tendréis noticias. Ahora, de momento, os dejo con algunas fotografías del paseo entre la niebla del domingo pasado.

Plaza de la Seo

Quedada colectiva en la plaza del Pilar, pero la foto de grupo se hizo en los escalones de la plaza de la Seo, que a las cinco de la tarde estaba envuelta en una densa niebla. Fría tarde para pasear con la cámara de fotos.

Hombre de luces

No faltaron como podéis ver la alegría y las ganas de celebrar.

Luces

El principal objeto fotográfico, las decoraciones navideñas, el nacimiento y los mercadillos navideños.

Buenos deseos

Un árbol de los deseos, que se expresan de todos los tipos y en todos los idiomas.

Paseantes del "belén"

No mucha gente visitando el «belén» gigante de la plaza del Pilar; el frío de la tarde del domingo debió dejar a mucha gente en casa.

Pista de "nieve"

Animación entre los más pequeños en la «pista de trineos» ante la iglesia de San Juan de los Panetes.

Brasas

Y algunos asadores tenían la leña haciendo brasas para las viandas que se asarían más avanzada la tarde.

Torres en la niebla

Se aguantó el frío y la niebla con buen humor, pero a la hora acordada, nadie se demoró en acudir a la chocolatada; así que despidamos las actividades del grupo hasta el año que viene.

[Televisión] Cosas de series; interesantes finales de temporada y de semitemporadas

Televisión

Sin ninguna entrada nueva en la cartelera en los últimos días, con El tiempo entre costuras prácticamente abandonada, estamos llegando a las vísperas de las fiestas navideñas y eso significa dos cosas. Que muchas series de las que duran desde principios del otoño hasta el final de primavera se están tomando un descanso, y que las series de temporadas más cortas están terminando temporada. Y hay mucho que contar, aunque sea con brevedad.

En lo que se refiere a las sitcom, la reina del cotarro sigue siendo Modern Family con un nuevo personaje revelación; la jovencísima Lily (Aubrey Anderson-Emmons) de cuya boca escuchamos cosas tremendas que nos hacen mondarnos de risa, por la inapropiada madurez de las mismas y por la mala uva de los guionistas. Estupenda. Los chicos de How I Met Your Mother están simpáticos en su última temporada, con momentos mejores y otros más normales. Aunque «la madre» (Cristin Milioti) salió en los primeros capítulos, no está siendo protagonista. Pero cuando sale, de vez en cuando, la serie gana mucho. Esta chica tiene mucho potencial. Y los friquis de The Big Bang Theory han alcanzado un cierto tipo de equilibrio. Ya no despiertan tantas expectativas, pero no engañan y ofrecen diversión garantizada con algunos muy buenos momentos. Pero prácticamente no hay novedades en este campo, sólo la romanticona Ground Floor que parece que no va a descansar y que va a seguir de tirón hasta su final de temporada en enero. Que conste que me gusta. La serie, digo, y la guapa protagonista, también.

En el campo de los culebrones y guilty pleasures, nunca entenderé por qué sigo viendo  Grey’s Anatomy… no diré nada más. Es una extraña droga. No encuentro prácticamente argumentos a favor de mantenerla en cartelera y ahí está. Otra cosa es Revenge, que se ha serenado con respecto a la temporada anterior. Ni los guionistas queman trama a la misma velocidad, ni los escotes de la «prota» son tan vertiginosos. De todos modos no ha vuelto al nivel de la primera temporada, aunque se ha despedido hasta enero con un pedazo de capítulo y con un pedazo de cliffhanger. Su principal atractivo siguen siendo sus dos protagonistas femeninas, por distintos motivos.

En el Airtrain del JFK

Nueva York es ciudad seriéfila por excelencia, así que nos iremos a ella para ilustrar esta entrada; aquí viajando en el Airtrain que comunica el JFK con Jamaica Station en Queens.

En esta temporada, mis principales incorporaciones vienen del campo de la acción. The Blacklist empezó con pobres expectativas, pero esta «pseudo-silencio de los corderos» se ha ido poniendo bastante entretenida. No brillante, pero entretenida. Sin embargo, estoy empezando a dudar que tras el retorno de navidades siga con Agents of S.H.I.E.L.D., que en estos momentos por lo floja que es casi es un guilty pleasure, y las oportunidades que le estoy dando al «pseudo-blade runner» Almost Human también están siendo un poco demasiadas. Es mejor que la anterior, pero irregular. Demasiado irregular. Pero en el campo de la acción y los héroes/superhéroes más o menos enmascarados arrastro ya en su segunda temporada Arrow, que como ya he definido en alguna ocasión es una serie de aventurillas muy entretenida, a pesar de que, con alguna excepción, tiene unos intérpretes y unos diálogos flojísimos; en estos últimos algunos son de risa. Sin embargo, el conjunto resulta intrascendentemente disfrutable.

Y vayamos con los tres finales de temporada, porque son notables. Realmente notables.

A Young Doctor’s Notebook – temporada 2ª. Nuevamente una cortita temporada de cuatro episodios de poco más de 20 minutos de duración, protagonizados por el «mad man» Jon Hamm y el «aprendiz de mago» Daniel Radcliffe, adaptando las aventuras de Mijail Bulgákov como joven médico durante la revolución soviética. Mucho humor negro, mucha mala leche, mucha amargura de fondo, y excelente producción e interpretaciones. No sé si habrá una tercera temporada, pero ójala. Sabe a muy, muy poco.

SOHO y Houston St.

O disfrutamos del paisaje de los típicos depósitos de agua en Houston Street.

Homeland – temporada 3ª. Mucho revuelo ha levantado esta temporada recientemente terminada de una serie que se había convertido en una de las más valoradas en los dos últimos años. Parece que ha dejado muchas insatisfacciones, y opiniones contradictorias. Yo voy a dejar claras dos opiniones y mi postura general. La historia que nos han contado en esta temporada es una muy buena e interesante historia, de gran profundidad, y que ha tenido momentos totalmente estelares en el tramo final de la temporada. La historia que nos han contado en esta temporada no da para doce episodios, lo que ha hecho que hayan mareado la perdiz con subtramas que no aportaban nada, para durar doce episodios. Por ejemplo, la trama familiar de Brody (Damian Lewis) sólo tenía un objetivo de cara al climax final de la temporada, y eso se podría haber planteado con más claridad y economía de medios. Dicho todo lo cual, una serie que fue excelente en su primera temporada, que fue rara pero apasionante en su segunda, se ha quedado en buena o notable en la tercera. Que es menos, pero mucho más de lo que ofrecen la mayor parte de las producciones que vemos por televisión. Eso sí, sin entrar en el desarrollo y desenlace de la trama para no destripar el argumento, evidentemente hemos llegado a un punto y aparte, y el año que viene nos enfrentaremos a nuevas premisas y nuevos escenarios. Supongo. Porque tampoco esta temporada ha sido lo que parecía cuando terminó la anterior.

Masters of Sex – temporada 1ª. El mejor estreno del año desde mi punto de vista ha sido esta novelización de la historia de William Masters (Michael Sheen)Virginia Johnson (Lizzy Caplan). Disfrazada de comedia en sus primeros episodios, nos encontramos ante un drama notable sobre las relaciones humanas, que trascienden a cuestiones mucho más profundas y definitorias de la personalidad. Con un reparto que ha estado en su conjunto, todos ellos, en estado de gracia, nos han dibujado un panorama donde los sentimientos, las pasiones, las motivaciones de cada una de las personas queda oculto por las convenciones sociales, la falta de libertad para escapar de ellas e incluso de los propios cepos que cada uno de nosotros nos imponemos a nosotros mismos y que no nos dejan ser nosotros mismos. Siendo Masters el paradigma de la persona de gran capacidad y osadía intelectual, pero de escasa inteligencia emocional y empatía, su contrapunto y eventualmente complemento es Gini Johnson, ejemplo de inteligencia práctica y organizativa pero que también arrastra las consecuencias de sus errores pasados. Ha sido una temporada en el que hemos pasado de ver un entorno de situaciones socialmente convencionales en el conjunto de personajes de este drama, hasta un punto en el que las vidas de todos y cada uno de ellos han sido puestas boca a bajo de muchas formas. Esa soledad en una cabina de teléfonos, ese momento de felicidad en una maternidad para negras, esa confesión sobre la muerte próxima en un asiento de autobús, esa aceptación del otro que no se acepta a si mismo y quiere cambiar lo que es por una mezcla de amor y vergüenza, ese profundo error llevado de la soberbia y el orgullo que ocasiona el rechazo de sus pares,… y el profundo dilema de Gini en el momento final de la temporada… La serie está basada en hechos reales, pero supongo que se han tomado libertades hasta hartarse a la hora de contarnos esta historia, de tal modo que sobre los hechos conocidos estamos viendo una ficción que responde al objetivo de hacernos reflexionar sobre algunos de los hechos definitorios de los seres humanos y sus relaciones entre sí. Creo que lo están consiguiendo, y que nos están divirtiendo y emocionando en el proceso. Altamente recomendable´.

SOHO y Houston St.

O que decir de las situaciones mil veces vistas en las escaleras de incendios de las fachadas de la ciudad, como por ejemplo en el SOHO.

[Libro] Astérix chez les pictes

Literatura

Tengo varias cosas que comentar por aquí. Un par de libros, alguna película de cine, alguna actividad fotográfica,… pero no doy más abasto. Así que poco a poco. Hoy toca una «actualización». Sí. Desde hace ya muchos, muchos, muchos años, comencé con la colección de todos los álbumes de las aventuras de Astérix, sólo historietas, no especiales y cosas similares, en su lengua original, en francés.

Para mí, ha habido dos épocas claras en las aventuras del héroe galo. Como muchos más han reconocido antes de mí. Antes y después de Goscinny. René Goscinny fue un escritor de novelas y guionista de historietas francés absolutamente genial. AstérixLucky LukeIznogoud,… entre otros personajes de cómic recibieron el ingenio del parisino que nos abandonó con 51 años, mucho antes de lo que a sus fans nos hubiera gustado. Y Le pétit Nicolas,… algunas de cuyas novelas son absolutamente imprescindibles. La muerte de Goscinny marcó muy notablemente la calidad de los guiones de los irreductibles armoricanos, pero cuando le coges cariño a alguien lo sigues en la riqueza y en la pobreza, en la alegría y en la tristeza. Ahora parece que ha comenzado una nueva etapa, una tercera, en la que el dibujante de toda la vida de los personajes, quien afrontó en solitario la tarea de mantener vivo al personaje, Uderzo, ha decidido colgar los lápices. La edad pesa. Son 86 los años del prestigioso dibujante. Así que ha cedido el paso a una nueva pareja de autores, que van a mantener el estilo de los personajes. Se trata de Jean-Yves Ferri, guionista y Didier Conrad, dibujante. De momento tienen la misión de seguir con la tradición. No plantean renovaciones radicales de los mismos, modernizaciones de ningún tipo. Y ya nos han mostrado su primer trabajo. Que es lo que vengo a comentar aquí. Por supuesto, en su idioma original, como todos los que tengo.

Astérix chez les pictes
Jean-Ives Ferri, guionista; Didier Conrad, dibujante
Editions Albert René, 2013

El mar del Norte en Stonehaven

Tras recalar en las gélidas aguas del mar del Norte, aquí en la costa de Stonehaven, el picto será llevado por las corrientes hasta las costas armoricanas donde lo encontrarán nuestros héroes.

Como ya he dicho se mantiene la tradición. Y el esquema de la aventura es clásico en muchas de las anteriores. A los mares que bañan las tierras de la aldea de irreductibles galos llega congelado en un bloque de hierro un extraño extranjero. Vistiendo una falda de cuadros y con extrañas pinturas o tatuajes en su cuerpo, Panoramix lo identifica como un picto, procedente de la lejana Caledonia, al norte de Bretaña (en su acepción de la historia antigua, es decir, Gran Bretaña). O sea, lo que hoy conocemos como EscociaMac Oloch se llama el picto. Y cuando consigue recuperar el habla, cuenta como el malvado Mac Abbeh lo cogió preso y lo echó atado a un tronco al «loch», de donde llegó a las heladas aguas del Mar del Norte. La intención de Mac Abbeh es proclamarse rey de los pictos ya que ha fallecido el ilustre Mac II. Y además a secuestrado a la bella Camomille, la amada de Mac Oloch para hacerla su reina consorte. Ni que decir tiene que AstérixObélix partirán con el picto para hacer justicia. Y si por el camino se cruza algún pirata o alguna legión romana, ya saben lo que les toca.

Como digo, pocas sorpresas en cuanto al desarrollo de la historia. La principal preocupación del dibujante ha sido ser fiel en la medida de lo posible al estilo de Uderzo; parece que todavía no es tiempo para la renovación del personaje. Y eso sí. Sin que llegue al grado de genialidad y diversión que nos proporcionó Goscinny, el guion ha mejorado bastante con respecto a la época anterior. Así que bienvenidas sean las nuevas aventuras de Astérix le gaulois.

Castillo de Urquhart y Loch Ness

Y mucho cachondeo con «Nessie», así que supongo que el loch de Mac Oloch será el Loch Ness que vemos en la foto desde el castillo de Urquhart, a quien Obélix, siempre tan fino con sus deducciones, confunde con una nutria grande. Y bueno, y más cachondeo con los gaiteros, el «agua de malta», etc, etc, etc,…

[Cine – obituarios] En memoria de… Eleanor,… Peter,… Joan,… incluso Lolita

Cine

Ya digo siempre que las gentes, los inmortales del cine nunca se van solas de este mundo. Siempre buscan irse bien acompañados. Aunque en el proceso nos dejen a los humildes mortales más solos y tristes en este mundo. Menos mal que siempre nos queda el celuloide. En sentido real o en el figurado, reconvertido en bits. En pocos días se nos han ido tres presencias de la gran pantalla, que si bien es cierto que tiempo ha que dieron lo mejor de sí mismos, no es menos cierto que eso no impide que les echemos de menos. Gente con mucha, mucha clase.

El día 9 de diciembre nos dijo adiós la norteamericana Eleanor Parker (1922 – 2013), actriz guapa y elegante por demás, que no siempre recibió el reconocimiento que debía, o tuvo las golosas oportunidades de las que otras disfrutaron. No por ello dejó de ser candidata al óscar en tres ocasiones en la década de los años 50 del siglo XX, su época de más gloria. Aunque son diversas las referencias que se podrían hacer, y o me quedo con dos. El contrapunto que ponía en The Naked Jungle (Cuando ruge la marabunta) al animal de Heston, haciendo que una película mediocre en su planteamiento alcanzara cuotas de temperatura impensable cuando la Parker aparece en la pantalla. Y el modo en que eclipsaba a la «monjil» Julie Andrews en The Sound of Music (ridículamente traducida como Sonrisas y lágrimas). Resulta evidente para todo el mundo que Plummer se queda con la monja por exigencias del guion. Que lo que le pedía el cuerpo era otra cosa…

El 14 de este mes de diciembre también nos decía adiós el supuestamente irlandés Peter O’Toole (1932 – 2013), actor que ha estado en activo hasta hace bien poco tiempo. Candidato al óscar en siete ocasiones, se le concedió de forma honorífica en 2002, aunque volvió a ser candidato en 2006 por octava vez. Todo el mundo lo recuerda por su Lawrence of Arabia (Lawrence de Arabia), pero mi favorita es dando la réplica a Katharine Hepburn en la impresionante adaptación de la obra teatral The Lion in Winter (El león en invierno).

Y a las pocas horas, el día 15, se despedía de este mundo la británica nacida en Japón Joan Fontaine (1917 – 2013). Otro ejemplo espléndido de belleza y elegancia, de una época donde el glamour era otra cosa, hoy en día perdida. Porque hay que reconocer que hay mucha zarrapastrosa entre las estrellas del firmamento cinematográfico actual. Siempre he pensado que era mucho más bella que lo que sus habituales arreglos mostraban, y una actriz con mucho más carácter que los que sus más famosos personajes mostraron. Esta sí que ganó una estatuilla en una de las tres ocasiones en que fue candidata al óscar, por Suspicion (Sospecha). Pero creo que hubiera merecido también el premio que le birló Ginger Rogers, aunque reconozco que la Kitty Foyle de esta estaba muy bien, pero frente a la segunda señora De Winter en Rebecca… creo que no había color.

Pocas horas antes de cerrar esta entrada me entero del deceso el 16 de diciembre de Lolita Sevilla, nombre artístico de Ángeles Moreno (1935 – 2013). Comparar a esta tonadillera tipo «folclórica» con los anteriores parece un poco fuera de lugar… salvo porque tuvo un papel no desdeñable en una de las pequeñas grandes películas del cine español, que en este año ha cumplido su sesenta cumpleaños sin haber envejecido un pelo, Bienvenido, Mister Marshall. Las malas lenguas dicen que para burlar la siniestra y a la vez estúpida censura, los responsables del filme lo vendieron como de canciones y ambiente folclórico español, con el fin de lanzar al estrellato a la joven cantante… No sé si fue así, si realmente engañaron a la chica… En cualquier caso, el mero hecho de haber participado en aquella joya del séptimo arte ya le hace merecedora de un huequito en nuestros corazones. Y se va de este mundo con buena e ilustre compañía.

Sostengo en ocasiones que el único cielo tras esta vida que puede existir es el de las gentes del cine, donde ahora estarán animadamente departiendo estos tres astros de la pantalla, y donde aspiramos que nos dejen entrar quienes les hemos sido fieles de por vida peregrinando por las sufridas grandes pantallas. Os dejo con unas fotos funerarias, de hace unos días cuando acompañé a unas amigas al cementerio por un asunto particular,… pero en el que aproveché para llevarme la cámara.

Una tarde en Torrero

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Una tarde en Torrero

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Una tarde en Torrero

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Una tarde en Torrero

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Una tarde en Torrero

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Una tarde en Torrero

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Una tarde en Torrero

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[Cine] 12 Years a Slave (2013)

Cine

12 Years a Slave (2013), 13 de diciembre de 2013.

Dejo constancia que tengo pendiente una entrada de recuerdo a algunas figuras del séptimo arte que nos han abandonado en los últimos días. EleanorPeterJoan, … los rigores del invierno están sentando fatal a los más veteranos de los rostros que han iluminado las pantallas de cine y nuestros sueños… Volveré a ello. De momento, comentaré la que posiblemente sea la película del año, cuyo título original conservo ya que la vimos en versión original subtitulada en castellano. En la cartelera española es posible encontrarla también bajo el título de 12 años de esclavitud.

En cualquier caso, con sólo tres largometrajes a cuestas, el norteamericano Steve McQuen (nada que ve con el magnífico actor de hace unas décadas), se está convirtiendo en uno de los directores más interesantes, más a tener en cuenta del panorama cinematográfico actual. Y nos trae una visión de la esclavitud en Estados Unidos, probablemente una de las más interesantes, honestas y realistas que el cine nos ha ofrecido. Más adelante profundizaré un poco en esto.

La historia que se nos cuenta está basada en el libro de memorias que Solomon Northup (Chiwetel Ejiofor), el personaje protagonista, dejó escrito de su experiencia cuando, siendo un hombre afroamericano libre en el estado de Nueva York a principios de la década de los años 40 del siglo XIX, mediante engaño fue secuestrado y convertido en un esclavo en el estado de Louisiana, donde fue obligado a trabajar carente de libertad en diversas plantaciones durante 12 años, hasta que pudo comunicar con su familia y conseguir su liberación.

Muchos años han pasado, y los Estados Unidos de hoy en día, Nueva York en particular, en cuyo estado vivía Northup, son un país más diverso y tolerante.

Muchos años han pasado, y los Estados Unidos de hoy en día, Nueva York en particular, en cuyo estado vivía Northup, son un país más diverso y tolerante.

No tengo la sensación de que haya un gran número de películas norteamericanas en las que la esclavitud sea el tema principal. Y no hay muchas en las que el tema esté tratado con rigor. Hay que tener en cuenta incluso, que no pocas producciones de Hollywood nos han pretendido transmitir una visión del sur de los Estados Unidos en el siglo XIX como de un lugar poco menos que paradisiaco, de caballeros de honor y damas elegantes, donde los esclavos trabajaban apaciblemente en las plantaciones convertidos al cristianismo, como en un escalón por encima de su estado semisalvaje en África. Esto ha sido así. Tuvieron que pasar décadas hasta que empezaron a surgir producciones realmente  críticas con la esclavitud en un país que tiene a gala la tradición democrática, y la igualdad de oportunidades para todos sus ciudadanos. Existen profundas contradicciones en un país en el que convivieron durante décadas una constitución modelo con un sistema económico basado en la esclavitud, y durante cien años más con sistemas de segregación racial legalmente sostenida en amplias zonas del país, sin contar con otras formas de segregación en la moral de la ciudadanía. Aun hoy en día, las diferencias socio económicas según el origen étnico son profundas, y los afroamericanos sufren menores niveles de riqueza, de salud, de seguridad, etcétera. Pero no todos los acercamientos a la cuestión de la esclavitud han sido eficaces o realistas. Tampoco han faltado las que han caído casi en el panfleto. Como si el problema no fuera lo suficientemente tremendo tal cual fue, sin necesidad de maquillarlo panfletariamente. Por ello, y como gran virtud de la película, McQueen nos ofrece un filme muy equilibrado, basado en unas memorias que seguramente tendrán sesgos, pero son un valioso testimonio, y que es capaz de evitar maniqueísmos en el conjunto de las personajes que aparecen, aunque inevitablemente el repugnante sistema social de los estados esclavistas dieron lugar a individuos que hoy nos causan profunda repugnancia y que se ven reflejados en el filme. Un filme técnicamente impecable en todos sus aspectos, fotografía, sonido, banda sonora, diseño de producción, y que no carece de atrevimiento y personalidad en sus encuadres, en su acercamiento a los personajes y a la situaciones.

La convivencia entre las diversas etnias parece mucho más fluida y normalizada.

La convivencia entre las diversas etnias parece mucho más fluida y normalizada.

Y si la factura técnica y realizadora del filme es de gran nivel, hay que decir el trabajo del británico Ejiofor es merecedor de un amplio reconocimiento. Gran capacidad para transmitir muchas cosas con muy pocas palabras; para que sintamos es hundimiento personal, junto con los momentos de esperanza, simplemente con la actitud corporal y personal. Impresionante también el trabajo de la desconocida Lupita Nyong’o en uno de los trabajos que más nos impresionan, en un acierto monumental de «casting». Una tercera pata interpretativa fundamental es el personaje compuesto por Michael Fassbender, profundo foso de contradicciones, y personalización de todas las perversiones del sistema social que aun hoy en día probablemente envenena el profundo sur norteamericano. Perfectamente flanqueado eso sí por otros intérpretes con pequeñas pero significativas intervenciones como Paul Dano, una versatil Sarah Paulson, un desconcertantemente contradictorio Benedict Cumberbatch, o un comercialmente despiadado Paul Giamatti, sin que ninguno caiga en la inverosimilitud melodramática. Pequeño papel, aunque importante, el que se reserva para sí Brad Pitt, uno de los productores de la cinta. Pero hay muchos más pesonajes con sus intérpretes, cada uno aportando su grano de arena, y todos ellos funcionando en conjunto como una máquinaria de precisión.

Estamos sin duda ante la película del año, o al menos de la temporada, y de lo mejor que se ha rodado en los últimos 10 a 15 años en su conjunto. No me atrevo a darle la mayor nota en términos absolutos, porque quizá el guion, que no es malo en absoluto, podría haber planteado ciertas cuestiones o ciertos tiempos con un poquito más agilidad. No todo lo que cuenta es trascendental en sí mismo. Pero esto es por poner alguna pega. La película es muy buena, desde mi modesto punto de vista. Probablemente este año no dedique entradas al seguimiento de los óscar. Salvo la carencia de una actriz protagonista, me resulta difícil pensar, de lo que he visto hasta la fecha, alguna categoría en la que esta película no merezca su candidatura y probablemente el premio principal. Aunque aun han de llegar algunas películas con aspiraciones en la temporada de premios a la cartelera española.

Valoración

  • Dirección: ***** Tengo la sensación de que si sigue por este camino, estamos ante uno de los grandes directores de la época..
  • Interpretación: ***** Muy bien, todos. Un premio al elenco, y no sólo a los individuos.
  • Valoración subjetiva: ****  Totalmente recomendable, creo que le falta algún leve pulido para alcanzar el grado de obra maestra absoluta. Muy honesta.
Sin embargo, en el reino de lo políticamente correcto, no hace falta ser un lince para notar que la igualdad social es todavía una utopía. Pero no miremos la viga en el ojo ajeno, que en todas partes cuecen habas.

Sin embargo, en el reino de lo políticamente correcto, no hace falta ser un lince para notar que la igualdad social es todavía una utopía. Pero no miremos la viga en el ojo ajeno, que en todas partes cuecen habas.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; aparte de repasar algún clásico, hoy sobretodo va de paisajes, y alguna cosa más

Fotografía

No tenía hoy muchas recomendaciones de esta semana en mis marcadores. Por lo menos en términos relativos. Pero creo que tengo una selección bastante interesante. Mucho paisaje. Ya veréis. Y muy diverso. Por cierto, que las fotografías que acompañan hoy la entrada corresponden a un nuevo carrete tomado con la Canon Demi EE17. Las características técnicas de la cámara las podéis encontrar en mi serie de artículos más técnicos en Medium, donde contaré más adelante cómo he revelado este carrete. Es que con 76 exposiciones, se hacen eternos.

Instantáneas zaragozanas

Jardín botánico en el Parque Grande de Zaragoza.

En primer lugar, comentaré o recordaré algunos clásicos, que siempre viene bien.

En L’Oeil de la Photographie nos hacen un repaso de la fotografía de Edward Steichen. Indudablemente, el maestro de la fotografía de moda en los años 20. «Flappers» con gran estilo, y una estética muy modernista, muy «art déco», alejándose progresivamente del pictorialismo que había marcado la pauta hasta ese momento en el arte fotográfico.

Definitivamente, está de moda recuperar el trabajo en color de fotógrafos conocidos especialmente por su trabajo en blanco y negro. En esta ocasión es el blog fotográfico de la CNN el que nos descubre las fotografías en color de Robert Capa, actuando como foto fija en los rodajes de película de principios de los años 50. Pues curioso de ver, oye.

Instantáneas zaragozanas

Cámaras, violines, máscaras africanas,… trastos diversos en la Plaza de San Francisco.

Entre los fotógrafos de actualidad, que buscan nuevas formas o tendencias, podríamos destacar los siguientes.

Rafael Roa nos trae a la holandesa Viviane Sassen, fotógrafa que está de gran actualidad y que imprime un estilo muy personal en sus trabajos, da lo mismo que se trate de moda, publicidad, reportaje o trabajos más personales. Como dice Roa, con una perspectiva muy conceptual, sus fotografías se salen de lo que uno esperaría encontrarse en cada momento. Me gustan sus trabajos en África, de la serie que sean.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red nos proponen el trabajo del multidisciplinar Dionisio González, que mezcla en sus imágenes fotografía, diseño y arquitectura. Especialmente en sus serie Venecia – Las horas claras que ya conocía, y en el que en paisajes urbanos panorámicos de la ciudad de los canales inserta reinterpretaciones o reinvenciones de algunos de sus edificios más característicos.

Y siempre me ha gustado mucho la abstracción a través del medio fotográfico. y por ello me ha interesado la serie Fragments de Patricia Voulgaris, que con un blanco y negro muy limpio, muy nítido, de contrastes bien definidos, utilizando elementos conceptuales, partes del cuerpo y objetos diversos, nos ofrece una obra muy gráfica, y para mí, muy atractiva. Lo he encontrado en Excerpt Magazine.

Instantáneas zaragozanas

Autorretrato en los porches del Paseo de la Independencia.

Ya he dicho que el paisaje tendría un lugar privilegiado en las recomendaciones de hoy.

Empezamos por los bellos y relajantes paisajes del japonés Shigeru Yoshida, planteados como contrapunto al caos y al disturbio que causó el gran desastre del seísmo de marzo de 2011, y las consecuencias posteriores relacionadas con la central nuclear de Fukushima. Bello blanco y negro, de gradaciones suaves, de exposiciones largas, y con la presencia constante de un mar que en aquel momento se convirtió en destructor, y que percibimos como una frontera. Nos lo mostraron en Lens Culture.

Se habla de una escuela de Helsinki, un conjunto de fotógrafos fineses que ofrecen una visión particular del mundo, con una estética que les es propia y diferencial. En este caso, Rafael Roa nos trae a las fotógrafas Ritva KovalainenSanni Seppo que nos trasladan a través de su serie El Bosque Dorado al interior de los bosques de diversos lugares de Finlandia y de Japón. Tanto en lo que es el bosque natural, como en los destinados a la producción maderera. Me gustan.

En Fototazo entrevistan, y nos muestran algunas fotografías, al colombiano Camilo Echevarría. Y esto nos permite trasladarnos a un conjunto de paisajes que mezclan la espectacularidad de la naturaleza con un cierto sentimiento de melancolía, a través de un color y unos ambientes cuidadosamente buscados.

Instantáneas zaragozanas

El reflejo de la Magdalena tras la limpieza del domingo por la mañana.

Finalmente, en el Twitter de FotoDNG he encontrado la iniciativa de un grupo de gentes que han lanzado un proyecto de financiación colectiva para producir un documental sobre Juanita Biarnés, una fotorreportera en la transición española, en un mundo de hombres, que por lo poco que he visto sería interesante recuperar. Si os interesa colaborar…

Instantáneas zaragozanas

Puente y pasarela sobre el Canal Imperial de Aragón en el Parque de la Paz.

[Arte] Esculturas de Alberto Gómez Ascaso en la Plaza de España de Zaragoza

Arte

En estos días hay algo nuevo de lo que hablar en Zaragoza. En la Plaza de España se exponen hasta el 31 de mayo de 2014 un conjunto de ocho esculturas de Alberto Gómez Ascaso, escultor local del que ya existen bellas muestras de arte en las calles de la ciudad, que recibe el nombre de Voluntad de Suerte. Con unas formas muy estilizadas y elegantes, lejos del monumentalismo pretencioso de algunas obras permanentes de la ciudad, o del gusto papanatas de los mandamases políticos que ilustran otras, es una pena que estas no se queden acompañando a los ciudadanos de esta sufrida ciudad en materia de arte y cultura de forma permanente. Os dejo algunas fotos. Supongo que en estos meses habrá más ocasiones para inmortalizarlas.

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«Complicidad» es la obra de Gómez Ascaso que los zaragozanos disfrutamos habitualmente cuando paseamos por la remozada Gran Vía de la ciudad.

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Esta mañana he salido de casa con una niebla ligera que prometía una luz suave, con buenas condiciones de luz para reproducir los matices del grupo de esculturas.

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Pero han sido dos horas las que antes de acercarme a hacer las fotos las que he estado conversando con una antigua compañera y amiga de mis años trabajando en Huesca. Para entonces, la niebla se había ido en gran medida, y la luz, sin ser excesiva, era más dura de lo que había previsto.

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En cualquier caso, he estado unos minutos contemplando el grupo de esculturas.

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Como se ve, presentan semejanzas estilísticas con las de Gran Vía.

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A mi me gustan,… una pena que sólo estén expuestas provisionalmente, para contrarrestar otros excesos ornamentales urbanos que por el mismo entorno padecemos; farolas, mártires, banderas excesivas, … … …