[Recomendaciones fotográficas] Algún obituario, algunos clásicos y algunas cosas más

Sin categorizar

Llevo más de un mes sin escribir una entrada de recomendaciones fotográficas en su debida forma. Entre viajes y otros entretenimientos, no he tenido ocasión. Por lo tanto, voy a hacer una rápida revisión de cosas que he ido recogiendo en el último mes. Sólo una parte de ellas, porque una mes… da para mucho. En fin. A ver si ahora durante el invierno, sin muchos viajes a la vista, la cosa recupera su rutina.

Traigo hoy como complemento a mis recomendaciones fotográficas algunas fotografías realizadas sobre película en blanco y negro a la hora de la recogida del mercado de Porta Palazzo en Turín, Italia.

Un obituario, el de Luis Baylón (1958 – 2023), no muy mayor, un fotógrafo documental, de los que ahora muchos llaman, pendantemente street photographers. Gente que, cuando va en serio, se patea las calles, no para obtener instantáneas robadas de extraños, más o menos a la moda, sino para dar fe de los temas trascendentes, humanos, que están en las calles. O para dar rienda suelta a su apreciación estética de lo cotidiano. Nos lo contaban, entre otros sitios, en Clavoardiendo.

El autorretrato es un género muy presente en la fotografía contemporánea. También en la menos contemporánea; pero ahora encontramos una diversidad de fotógrafos, y sobre todo fotógrafas, que centran su actividad artística en este género. Otros, otras casi deberíamos decir, lo hacen de forma añadida o concurrente con otro tipo de fotografía. En AnOther Magazine hablaron de los autorretratos de la neerlandesa Viviane Sassen. Una fotógrafa que se ha movido sobre todo en el terreno de la moda, aunque no únicamente.

Irving Penn es uno de los grandes nombres de la historia de la fotografía. Un clásico y un referente de los grandes, aunque tengo la impresión de que empieza a ser olvidado por los más jóvenes, enfrentados a un bombardeo de imágenes, que les hace difícil distinguir lo auténtico de lo que está de moda. También en AnOther Magazine nos hemos encontrado de sus retratos de una compañía de danza que a finales de los años 60 ofrecían su espectáculo y su arte bailando desnudos en las calles de San Francisco. Enorme dominio de la forma, la composición, las texturas, las luces y las sombras. Enorme. Dicen que, estos grandes fotógrafos, si estuvieran en activo hoy como en aquellos tiempos, pasarían desapercibidos, aplastados por los miles de millones que cada día inundan las redes. Difícil decir quienes serán los clásicos de la fotografía del siglo XXI… Supongo que de alguna forma acabarán destacando. No lo sé.

Paz Errázuriz en un fotógrafa chilena, especialmente comprometida con los sectores marginales de la sociedad de su país. Aunque también se ha movido por otros países de la América latina. En Blind Magazine nos ofrecieron hace unas semanas algunos ejemplo de su capacidad para el retrato con alma y con significado.

El francés Pierre-Elie de Pibrac apareció también hace unos días en las páginas de Blind Magazine, con fotografías de varias de sus series realizadas en Japón. Desde el blanco y negro de aquellos que es efímero, con una belleza que no durará, hasta la lujuriante vegetación y naturaleza de algunos paísajes del país salpicada aquí y allí del rastro de la obra del ser humano, hasta los retratos de aquellos que han quedado al margen de la sociedad, que van desde los miembros de la yakuza hasta los que perdieron sus hogares en Fukushima. Fotografías serenas pero profundas.

Jiatong Lu es una fotógrafa china nacida en el gigante asiático, pero establecida en Nueva York. Hace unos años contrajo la Enfermedad de Lyme, una enfermedad de origen infeccioso, una bacteria transmitida por garrapatas, con reservorio en los roedores y herbívoros salvajes. Aunque se puede dar en algunos países de Europa, es más frecuente en Norteamérica. Aunque hay muchos casos asíntomáticos, o que transcurren con un síndrome similar a una infección vírica inespecífica, eventualmente pueden causar enfermedad grave en el sistema musculoesquelético y en el sistema nervioso. La enfermedad puede cronificarse, y genera mucho sufrimiento y discapacidad en los afectados. Lu, afectada por una forma grave de la enfermedad, encontró una comunidad de afectados con los que estableció contacto y realizó un proyecto para superar mentalmente la enfermedad y para reflexionar y trasladar al público la gravedad de la enfermedad. Nos lo contaron en Lenscratch.

[Cine] Ballerina [발레리나] (2023)

Cine

Ballerina [발레리나] (2023; 60/20231026)

Sinceramente, cuando tuve noticia de que esta película surcoreana dirigida por Lee Chung-Hyun se estrenaba en Netflix, no me entraron excesivas ganas de verla. Todo indicaba que era una más de las películas de acción del país asiático que la plataforma es trena periódicamente. Muy formulaicas. Todas cortadas por similares raseros. Imitadoras de otras películas de acción coreana más prestigiosas. Que no están mal. Pero te queda la sensación de que vista una… vistas todas. Sin embargo, vi que al frente del reparto estaba la joven actriz Jeon Jong-seo, y decidí darle una oportunidad.

Tarde y noche en Incheon.

Jeon Jong-seo aparecía en una excelente adaptación coreana de un relato de Murakami, que me encantó. Y aunque el papel de la actriz era breve por exigencias del guion, era fundamental, y dejó una agradable impresión en mí. En aquel momento era una actriz desconocida, incluso en su país. Se apartaba de los estereotipos de actrices jóvenes coreanas, que muchas veces parecen clones unas de otras, y tenía una personalidad propia más definida. Luego la pudimos ver en una de suspense fantástico en Netflix, con el mismo director que esta, que era aceptable, y encarnando la versión coreana de Tokyo en un famoso robo en una fábrica de moneda, donde competía con soltura, y yo creo que con ventaja, con su versión hispana. Como la mayor parte de las interpretaciones de esa serie. Así que me dispuse a ver esta (enésima) película de venganzas, cuanto le debe el cine coreano a Park Chan-wook a la hora de impulsar este género, en la que una joven (Jean Jong-seo) que trabaja como guardaespaldas de vez en cuando busca venganza por el suicidio de su mejor amiga, bailarina clásica, extorsionada por unos mafiosos para prostituirse tras obligarla a filmar una vídeo pornográfico como medio de chantaje.

La actriz protagonista es una mujer con oficio. Sin duda. Como muchos de los intérpretes que nos ofrece el reparto de esta película. Pero como sospechaba, e indicaba al principio, es una película que tira de manual, para una historia típica y tópica, a la que le falta desarrollo de caracteres, profundidad en las relaciones, mayor presencia de la chica por la que se inicia la venganza, y un poco de credibilidad. Porque cuesta creerse que una joven de 25 años, más bien delgadita, sea capaz de matar a una 20 de mafiosos, buena parte de ellos a bofetadas, y salir como si nada de la pelee a pesar de haberse llevado un buen montón de patadas y puñetazos. En fin… interés por la actriz protagonista, pero película, bien hecha, pero inane y totalmente prescindible. Es lo que hay.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Fotocomentario] La seguridad del aficionado a la fotografía

Sin categorizar

Para algunas personas, ir con una cámara fotográfica te hace sospechoso. No sé muy bien de qué. A lo largo de mi vida como aficionado a la fotografía me han pasado todo tipo de situaciones con todo tipo de gente. Desde fuerzas policiales o guardas de seguridad con ganas de propasarse en su trabajo y en sus atribuciones, gentes con una preocupante tendencia al autoritarismo dado los trabajos que realizan, hasta personas comunes que deciden cuándo y cómo los demás pueden o no hacer fotografías en la vía pública. No hablo de lugares privados. Ni estoy hablando de hacer fotos de personas en contra de su voluntad ni nada por el estilo. Simplemente, estar en la calle y hacer una fotografía del paisaje urbano. Sin más. Pues puede salirte un energúmeno o una energúmena y arruinarte el paseo.

La foto que supuestamente hice los individuos de los que hablo en el texto. Han salido favorecidos ¿verdad?

Recientemente,… bueno, hace dos meses ya,… estuve haciendo fotos en una mañana lluviosa en el paseo del Canal de Zaragoza. Los detalles técnicas de las fotos los podéis ver en Formato medio y chubascos  – Fujifilm GS645S Wide 60 con Kodak Gold 200. De repente, se me acercaron dos personas, hombre y mujer de entre 50 y 60 años, o más bien de una edad imprecisa dado su aspecto, y me empezaron a imprecar de porqué les había hecho fotos. No les había hecho ninguna foto. Y no era consciente de que aparecieran personas en ninguna de las que había hecho. Ciertamente procuraba evitar que hubiera personas, o si no había más remedio, que pasaran desapercibidas, integradas en el paisaje urbano. Así intente explicarlo, sin ningún éxito, porque no atendían a razones. Imposible llevar a cabo ningún tipo de conversación racional. La mujer en especial era muy agresiva en su verborrea. Lo que más me sorprendió es que el individuo dijo, confesó, que no quería fotos porque estaba en busca y captura. ¡¡¡Y por qué lo confiesas en voz alta???

El caso es que por donde estábamos pasan con cierta frecuencia coches de la policía local que vienen de su cuartel en el Tercer Cinturón. A algunos los he visto parar a tomar café en unos bares no muy alejados, en ocasiones con policías nacionales. Por lo tanto, este individuo, montando el pollo corría el riesgo de atraer sobre sí una atención policial obviamente muy indeseable para él. Cuando conseguí alejarme de ellos, dado lo desagradable del asunto, llegué a plantearme decir algo a algún vehículo policial si pasaba. Pero no sucedió. Ya no pude centrarme en nada y me fui a casa. En unos tiempos en que el 90 % o más de la población lleva una cámara de fotos en el bolsillo en algo que llama «teléfono móvil» y te pude hacer fotos cuando quiera, se preocupan de los que llevamos a la vista una cámara de fotos sin escondernos. Atavismos autoritarios, restos de un pasado fascista que no ha abandonado todavía a nuestra ciudadanía.

[TV] Cosas de series; galaxias, whodunits, piratas y crímenes patrios

Televisión

Variopinta selección de series que se me han ido acumulando en el último mes, más o menos. Alguna puede que esté esperando desde septiembre. Pero bueno, poco a poco iré sacando lo visto en los últimos meses, y que no he podido comentar por vacaciones y otras cuestiones.

Mi serie preferida de hoy transcurre en Nueva York, por lo que será a la Gran Manzana adonde nos dirigiremos fotográficamente.

Dentro del universo Star Wars, había curiosidad por ver Ahsoka, incluso si es un personaje que no me decía nada a priori, por haber surgido en las series de animación que no he visto. De hecho, para ponerme al día, me vi algunos episodios de la series de animación Star Wars: Rebels, para conocer los antecedentes de lo que nos narra la serie actual. Establecer una continuidad en mi imaginario. No es absolutamente necesario, pero no viene mal. Las ganas venían dadas del buen trabajo realizado con Andor, una serie con la que, teóricamente, tarde o temprano se cruzarán de alguna forma. El personaje principal, Ahsoka (Rosario Dawson), es una jedi que sobrevivió a la persecución lanzada por Palpatine contra la orden, y que fue aprendiz de Anakin Skywalker. En esta serie se lanzan a la búsqueda de otro proto-jedi perdido y abren un gran arco argumental con el Gran Almirante Thrawn (Lars Mikkelsen) como oponente, un personaje que conocí en una novela, secuela de la primera trilogía de películas, hace 30 años o así. Se ha conservado el personaje, pero no el hilo argumental. Y por supuesto, hay una aprendiza, Sabine Wren (Natasha Liu Bordizzo), cuya misión es… bueno… cagarla. Pero con mucha seriedad. No está mal, pero no ha acabado de engancharme. Es una de estas series de la franquicia que se toman demasiado en serio a sí mismas, y que han olvidado que el espíritu inicial de la saga era una sabia mezcla de aventura, drama y comedia.

Hemos podido ver la tercera temporada de Only murders in the building. La serie que, al igual que la anterior, se puede ver en España en Disney+, sigue la estela de las anteriores temporadas. Quizá un poquito más seria, con la parte de comedia más matizada, algo más amarga. Pero en el mismo tono. Esta whodunit de corte clásico, pero con un tono de humor, un género que se ha puesto de moda últimamente, es de lo mejor que se hace al respecto, y seguiré siendo fiel a futuras temporadas. Si siguen emitiéndose, que creo que sí.

One Piece es uno de los estrenos más publicitados, esperados y celebrados en Netflix en los últimos tiempos. Adaptación en acción real de un manga que lleva publicándose desde hace más de 25 años, desde 1997. También fue adaptada a una serie de animación que lleva emitiéndose desde hace 20 años, desde 2003, en Japón. Así pues, las aventuras de Monkey D. Luffy (Iñaki Godoy) y su tripulación son muy populares y la serie se esperaba con expectación, pero también con miedo. Especialmente después del fiasco de alguna otra adaptación de series de animación muy queridas por el público. Así pues… ¿qué puedo opinar después de los muy trabajados y costosos ocho episodios de la primera temporada? Pues no está mal. Es entretenida. Pero está muy lejos de ser una serie que enganche totalmente y que te sumerja totalmente en el universo de este particular mundo de piratas. Y, especialmente, creo que tengo un problema con el protagonista,… que me parece un poco cargante. No sé si es cosa del actor que lo encarna, del tono que le han dado a la serie o del personaje original. Pero no empatizo, ni simpatizo, con él. Probablemente siga viendo temporadas futuras, ya digo que entretiene. Pero también puede que no, si hay cosas más interesantes que ver o que hacer.

Finalmente, El cuerpo en llamas. Serie española con un reparto a priori interesante, que lleva a la pequeña pantalla una reconstrucción del crimen de la guardia urbana de Barcelona de 2017, en el que, según el criterio del jurado y el tribunal que juzgo los hechos, los agentes de la guardia urbana de la capital condal Rosa Peral (Úrsula Corberó) y Albert López (Quim Gutiérrez), asesinaron a la pareja de aquella, también policía local, Pedro Rodríguez (José Manuel Poga), y quemaron su cuerpo y su coche en el pantano de Foix. La serie, que fundamentalmente se centra en la mujer, narra además las vicisitudes de su matrimonio anterior y otros eventos de la atribulada vida que llevaba todo este grupo de gente. El principal atractivo de la serie es el trabajo de su reparto, que en líneas generales es entre muy bueno y correcto. No todos los intérpretes están al mismo nivel, pero al menos los principales, especialmente Corberó y Gutierrez, están a buena altura. Pero el conjunto de la serie… no sé… no acaba de alcanzar el ritmo y la tensión que merece la trama. Una trama en sí misma que en la vida suena a gente cutre, primaria, muy básica; que necesita más fango y menos distancia aséptica. A la serie le falta la sordidez propia del género negro. Quizá venga penalizada por ser una historia real, aunque sobre la base de las reconstrucciones de los hechos, ya que probablemente nunca conoceremos como sucedieron muchas cosas. Se deja ver. Pero podría ser mejor.

[Cine] Across the river and into the trees (2022)

Cine

Across the river and into the trees (2023; 59/20231025)

No sé muy bien que ha pasado o está pasando con la distribución de esta película. Aunque dirigida por la directora española Paula Ortiz, es una película británica. Entiendo por algunas cosas que he leído, que la adaptación de la novela homónima de Ernest Hemingway es un proyecto que viene de largo en el Reino Unido. Que se contemplaron varias opciones para su dirección, y que otros intérpretes aparecieron como posibles protagonistas, hasta que el proyecto recaló en Ortiz y se realizó una selección de reparto definitivo. La película se rodó en 2020. La ficha de la película en IMDb la data en 2022. Pero más allá de alguna exhibición en algún festival, su explotación comercial no ha comenzado hasta octubre de 2023 en España. Que es la nacionalidad de la directora, pero no de la película. Está rodada en inglés e italiano. En IMDb no aparecen fechas previstas de estreno en ningún otro país. Ni siquiera el Reino Unido. O Italia, de donde es buena parte del reparto y donde está rodada. Me tiene sorprendida la cosa.

No soy muy aficionado al cine de Paula Ortiz. Creo que es una directora que tiende a perderse en las formas, en un esteticismo exagerado, pero que no narra bien las historias. Y eso es importante. No me convenció su adaptación de Lorca, y de su primer largometraje, que son más bien tres cortos vinculados por algunos temas comunes, sólo me convenció una de sus historias. No es que sea ninguna catástrofe ni nada de eso… pero no me acaba de convencer. En cualquier caso, las críticas, pocas, que pudimos leer, la consideraban bastante bien. Y aunque su carrera en la cartelera zaragozana fue breve en lo que se refiere a la versión original, la que en mi opinión debiera ver todo el mundo, hubo un evento especial con la presencia de la directora, y con un precio más favorable, así que allí nos presentamos. No somos muy partidarios de estos eventos. Los debates que se configuran no tienen especial riqueza, muchas veces son un juego de lanzarse flores todos mutuamente con poco sentido crítico. Y teniendo en cuenta que Ortiz es de aquí, de Zaragoza, sospechábamos que el público, sería más un cla entregada que aficionados con sentido crítico. Buscamos unas butacas estratégicamente situadas, y durante los créditos finales abandonamos el local. Desconozco la naturaleza del debate. En una ocasión ya se me encaró alguien por comentar que su adaptación de Lorca no me convenció, acusándome de no apoyar «lo de aquí». Curiosamente, aquella persona no había ido al cine a ver la película. Siempre me ha parecido que la mejor manera de apoyar a un creador es pasar por taquilla, no aplaudir desde lejos incondicionalmente.

La película narra la peripecia de un coronel del ejército americano (Liev Schreiber) estacionado en Trieste, que ante la noticia de que padece una afección cardiaca potencialmente fatal, emprende una última búsqueda en su vida, aparentemente cazar patos en la laguna de Venecia, hay algo más, y se dirige a la capital de la Serenissima Repubblica, pocos meses después del final de la Segunda Guerra Mundial, en compañía de un sargento (Josh Hutcherson) que le coloca el capitán médico. En Venecia conocerá a una joven contessina (Matilda De Angelis) que con su vitalidad y optimismo atacará frontalmente la pesimista fortaleza existencial en la que se ha encerrado tras su participación en dos contiendas bélicas mundiales y la pérdida de su único hijo en la última.

Este tercer largometraje de Paula Ortiz es el primero en el que no escribe el guion. Ya he comentado que es un encargo. Desconozco en qué medida la adaptación cinematográfica es fiel al original de Hemingway, una novela que gozó en su momento de los favores del público, pero no de la crítica. La he buscado para leerla. En versión original. Pero lo cierto es que el guion es bueno. Los diálogos inspirados. Especialmente en su primera mitad. Tanto las interacciones del coronel con el sargento, que representa a la gente común, con una sabiduría primaria, como con la contessina tienen mucha chispa. Están muy bien. Formalmente, fotografiada por el experimentado y solvente Javier Aguirresarobe, en su mayor parte en blanco y negro y formato académico [1.37:1], está bien. Aunque en muchas ocasiones parece que es un publirreportaje turístico de la ciudad de Venecia, cosa que no me agrada. El trayecto en lancha en el que se conocen los dos protagonistas es absurdo en su recorrido, y parece más pensado para dar un paseo turístico por la ciudad que centrado en lo que pasa entre ambos. Pero esto, a lo peor, es un problema de quien conoce bien la ciudad y la hubiera retratado o integrado en la historia de una forma menos tópica. No me convence del todo las decisiones de ambientación… han emulado el blanco y negro de las películas clásicas de Hollywood de los años 40, y tal vez le hubiera sentado mejor emular el blanco y negro del neorrealismo italiano, con algo más de bullicio en la ciudad, italiana al fin y al cabo.

Donde creo que la película destaca más es en la interpretación. Schreiber es un intérprete muy sólido; creo que está mucho menos reconocido de lo que merece. Pero a mí me gusta mucho. Tanto en esta película como en otras que le he visto. De Angelis cumple con nota. Ya la conocí hace unos meses en una serie de Netflix. Y me parece una intérprete muy sólida. Además de tener una notable belleza muy italiana. Con los atuendos de señorita de la nobleza, aparece siempre deslumbrante. Un pero le pondría, que confirmaré o no cuando lea la novela. En esta, el personaje de la contessina es una adolescente de 18 años… y eso no es así en la película. No puede ser. De Angelis, aunque joven, tiene una presencia mucho más madura y sólida. Pero tampoco creo que sea un pero muy importante.

Globalmente considero que es una película recomendable, sin duda. Hay alguna otra historia o película que resuena al verla. La muerte en Venecia de Thomas Mann y su adaptación al cine, son referencias obvias. La obra de Mann es ampliamente anterior a la novela de Hemingway, desconozco que si influyó en este. Aunque los estilos son muy distintos. Y luego, aunque el tono sea también muy distinto, no puedo dejar de pensar en Ikiru de Kurosawa, o su reciente adaptación británica con guion de Ishiguro, en el que también hay una interacción, de naturaleza distinta, entre el enfermo terminal y la joven que empieza su vida. No adapta la novela como a mí me hubiera gustado verla, pero es un trabajo notable. Insisto en que debería ser vista en versión original, algo que considero para cualquier película, pero especialmente en las bilingües, donde los cambios entre idiomas son importantes y pueden tener un especial significado. Supongo que en la versión doblada habrán respetado de alguna forma el bilingüismo, pero no lo sé. Como curiosidad, Ortiz está a punto de estrenar en noviembre su siguiente película. Pero por su tema… no sé si me va a llevar a las salas de cine.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Libro] Corto Maltese. Corte Sconta detta Arcana – Hugo Pratt

Literatura

Cuando terminábamos el viaje por Italia hace poco menos de un mes, me encontré que para el viaje de vuelta tenía que comenzar nueva lectura. La noche anterior terminé el libro que comenté recientemente. Y todavía no tenía claro cual de los que tenía en reserva en el lector de libros electrónicos quería empezar. Pero como hemos hecho en otras ocasiones, dado que llegamos a la estación de Torino Porta Nova con mucho tiempo para coger el Frecciarossa que nos dejaría en Milán donde enlazaríamos con otro tren a Bérgamo, nos dirigimos a la sucursal de La Feltrinelli de la estación turinesa. Creo que ya lo he comentado en alguna ocasión. Hay dos grandes cadenas de librerías en Italia, Mondadori y La Feltrinelli, pero nunca entramos en la primera, propiedad del entorno familiar del ya finado Berlusconi. La Feltrinelli, como editorial, siempre ha tenido una orientación progresista, y ha dedicado espacio y esfuerzos a otras literaturas.

La cuestión es que opté por dos fumetti, como denominan los italianos al género de la historieta o cómic. Son los dos próximos libros que voy a comentar, el de hoy y el próximo, dentro de unos días. El de hoy lo leí en el viaje de regreso a Zaragoza desde Turín, el siguiente en los pocos días entre el regreso de Italia y el viaje a San Sebastián. Y he de decir que el libro de hoy,… ya lo había leído. Pero cuando lo compré pensé que era otra aventura de Corto Maltés en el Asia Oriental, que yo no conocía, distinto del Corto Maltés en Siberia, que ya había leído, castellano. Este volumen de las obras de Hugo Pratt que compré en la estación de Turín está en italiano, con un título totalmente distinto a su traducción al castellano, que es el de las presuntas aventuras siberianas del marinero de La Valetta.

La traducción del título vendría a ser El patio escondido llamado arcano. Y se refiere a un bonito patio veneciano que creo que visité en 2008 en el sestiere del Castello, y que hoy, por la masificación ha quedado cerrado al público, aborrecidos los lugareños. Y es que las primeras escenas de la aventura transcurren en la Serenissima, y durante la aventura hay algún momento de nostalgia por volver a ella. La cuestión es que la aventura, en contra del título de la traducción española, no transcurre en Siberia sino en China. Aparte de unas secuencias en Hong Kong y en el trayecto hacia el norte, fundamentalmente transcurre entre la Manchuria dominada por los japoneses, aún no convertida en estado títere del imperio nipón, y Mongolia. Región donde tras la Gran Guerra y la Revolución Soviética, campaban todo tipo de fuerzas militares, cada una buscando su propio beneficio. Y en ese entorno entra la aventura de Corto, buscando el oro de uno de los señores de la guerra, por encargo de una sociedad secreta china femenina… más o menos.

No me importa haber errado en la compra. En estos momentos ni siquiera lo considero un error o, si acaso, un error afortunado. La lectura en versión original, el título original de la obra, y el haber podido dedicar atención a los detalles, al conocer ya la trama, me han permitido disfrutar de elementos nuevo de un relato que es uno de mis favoritos de las aventuras de Corto Maltés, si no el favorito. Con un álbum en un formato más manejable y agradable de leer, que los tradicionales, disfruté mucho de su lectura. He decidido regalar mi ejemplar en castellano, que está en muy buen estado, y conservar el italiano. Y esto es todo por ahora.

[Viaje] En Piamonte y Milán con película en blanco y negro

Viajes

Como de costumbre en los viajes de los últimos años, además de la cámara digital, me llevo alguna cámara para película en blanco y negro. Y nuestra reciente estancia en Italia no fue una excepción. Ya me llegaron las fotografías reveladas. Los detalles técnicos de las fotografías los encontraréis, también como de costumbre, en En el Piamonte y Milán con película en blanco y negro – Minox 35 GT-E con Ilford XP2 Super. Aquí me limitaré a exponer una selección de fotos de los distintos lugares visitados.

Turín

Venaria Reale

Santuario de Oropa

Recinto medieval de Candelo

Milán

Neive

Saluzzo

[Viajes] Viaje en el día al otoño pirenaico; hayedos en Le Somport, Francia

Fotografía, Viajes

Ayer sábado pasé el día realizando un viaje en el día a los Pirineos para intentar disfrutar de los color del otoño. La excursión fue organizada por ASAFONA Asociación Aragonesa de Fotógrafos de Naturaleza, y nos juntamos como mínimo una veintena de personas, todos con nuestras cámaras fotográficas, dispuestos a disfrutar del día y de los paisajes. Aunque un compañero de jornada que no había sido invitado hizo su aparición, con sus ventajas y sus inconvenientes. En fin, empecemos por la excelente luz que tuvimos de camino a nuestro destino, en una parada técnica a comprar viandas en Lanave, llegando al Serrable tras pasar por el puerto de Monrepós.

El destino previsto era la vertiente francesa del puerto de Somport o, en francés, col du Somport. Obsérvese que en castellano, el nombre del paso fronterizo entre España y Francia no lleva artículo, pero en francés sí; Le Somport. Por la mañana estuvimos recorriendo el bosque de Sansanet, hacia el pie del puerto, mientras que la comida y el paseo vespertino lo hicimos en la estación de esquí nórdico de Le Somport, más alto, muy próximo al paso fronterizo. Esta zona no me era desconocida, pero hacía muchos años que no volvía, y mis recuerdos se reducía al paisaje general que podíamos esperar, pero los detalles precisos se me habían difuminado con el tiempo. Por lo tanto, tuvo su parte de día de descubierta.

No me voy a entretener mucho con los aspectos técnicos fotográficos del día. Tan apenas hice fotos sobre película fotográfica, en blanco y negro. He olvidado decir quien fue el invitado inesperado a la excursión. Fue la lluvia. Que fue casi constante, y en algunos momentos algo insidiosa, durante toda la mañana, dándonos tregua por la tarde. Como consecuencia, la luz disponible en el interior de los bosques fue insuficiente para disparar con película ISO 400, incluso a la máxima apertura f2.8. Podría haberlo hecho con trípode, llevaba uno, e incluso cable disparador, pero con la lluvia no me apeteció ir cambiando constantemente la cámara digital y la de película sobre el trípode. Alguna foto hice no obstante, ya veremos que sale.

Por lo tanto, la mayor parte de las fotografías fueron digitales y en color. La lluvia, en estas situaciones, no es necesariamente nefasta; tiene algunas ventajas desde el punto de vista fotográfico. Nos proporciona unos colores más vivos, más saturados. Es cierto que en estas condiciones conviene llevar un filtro polarizador que elimine los reflejos del agua sobre las superficies, especialmente las hojas y las rocas. Pero lo olvidé. Por la tarde me dejaron uno, pero lo eché de menos por la mañana. En cualquier caso, el accesorio que más utilicé fue la toalla de microfibras que llevo siempre encima para secar el equipo. En muchas ocasiones hice las fotos con ella sobre la cámara. Incluso hicimos bromas por el hecho de que «pareciera» que fotografiaba al estilo de los fotógrafos de gran formato. Lo cierto es que la cámara y objetivos que me hubiera gustado llevar no fueron posibles por avería de la cámara, y la que me llevé no está convenientemente protegida contra la lluvia. Aun así aguantó. El objetivo que usé, si que está protegido contras las inclemencias del tiempo.

El paisaje de la cara norte de Le Somport es mucho más húmedo que la cara española. Por lo tanto, la vegetación es más abundante, incluido los bosques caducifolios, con hayedos que siempre son muy bonitos, aunque encontramos otros árboles de hoja caduca también. Esperábamos encontrar también cierta abundancia de setas. Y las había, pero menos de las esperadas, y en peor estado, quizá por la lluvia. El lado español es más árido, más rocoso, y con más abundancia de coníferas, por lo que los colores no son tan vivos y variados.

Por la mañana, en el bosque de Sansanet, estuvimos más «encerrados» dentro del bosque, aunque también aprovechamos para hacer alguna fotografía de los ríos y torrentes que atraviesan el bosque. Por la tarde, en la estación de Le Somport, encontramos un paisaje más abierto, de las montañas que se alzan en la frontera entre España y Francia. Las nubes ocultaban las cimas más elevadas, como la del Aspe, ya en territorio español, pero pudimos distinguir algunos elementos que me resultaban muy familiares por haberlos recorrido esquiando, en el entorno de la estación de esquí de Candanchú. En resumen, un buen día. Y al final, sin que tenga fotos excesivamente brillantes, tengo algún paisaje majete, que por lo menos me servirán para un buen recuerdo de la jornada. Si no me pude lucir más fue en parte por la incomodidad con el equipo que llevé, que no lo tengo pensado para este tipo de salidas, y en parte por las condiciones climáticas del día. No obstante, tenía que haber dedicado algún pensamiento más a planificar el día y los accesorios que tenía que llevar. Como el maldito polarizador.

[TV] Cosas de series; mucha animación pendiente, procedente de Japón

Televisión

Hoy sábado no voy a estar. Si todo va bien, me voy a pasar el día a los Pirineos aragoneses con un grupo de aficionados a la fotografía. Pero llevo tanto retraso a la hora de comentar cosas, especialmente cosas televisivas, literarias y cinematográficas, que he decidido dejar programada una entrada televisiva con algo de la animación que he visto en los últimos meses. Vamos a ello, de forma un tanto resumida.

En Kioto, como en una de las series que comento hoy.

Comente hace unas semanas mis impresiones sobre KonoSuba!, un entretenido isekai de 2016 disponible en Netflix. Pues bien, después se han hecho un largometraje y una serie spin-off que no están en esa plataforma. Pero los he buscado, he visto el largometraje y estos viendo el serie derivada. El largometraje, Kono Subarashii Sekai ni Shukufuku wo!: Kurenai Densetsu [この素晴らしい世界に祝福を!紅伝説, título larguísimo del que nos quedaremos con la última parte para distinguirlo de la serie, que significa leyenda del carmesí, o algo así]. Es una introducción de una hora y media al lugar de origen de Megumin, una de las acompañantes del protagonista, y que será la protagonista del spin-off que estoy viendo. Es más de lo mismo respecto a la serie, así que muy entretenida, pero sin más.

Hinotori: Eden no sora [火の鳥: エデンの空], o internacionalmente Phoenix: Eden17 es una corta serie de cuatro episodios, situada en el universo Phoenix del mangaka Osamu Tezuka. Un universo que se extiende por el espacio y el tiempo, que reflexiona sobre el deseo de inmortalidad. En esta ocasión con una Tierra arruinada por las guerras y la polución y una humanidad en la diáspora espacial. Nos centramos en el surgimiento y caída de una colonia humana, donde surge una raza mestiza con otra especie alienígena, que representa la oportunidad de una sociedad perfecta, pero que acabará corrompida por los vicios de la humanidad. No está mal. Está en Disney+ y se puede ver de una sentada como un largometraje.

También nos llega en Disney+ Sinduality: Noir, una serie de animación del universo Sinduality, una creación reciente destinada a una diversidad de entornos de distrubución, anime, manga, novelas, en un entorno posapocalíptico, en el que una humanidad refugiada en ciudades protegidas lucha contra unos seres extraños que vienen asociados a la lluvia y las tormentas. Se han emitido doce episodios, y al menos hay doce más,… que no sé si veré. No ha acabado de engancharme del todo.

Mononoke [モノノ怪] no tiene nada que ver con la famosa película de Miyazaki. Es una serie de 2007, con una peculiar producción en la que los dibujos reproducen incluso la textura del papel sobre el que se han dibujado y pintado, calificada como avant-garde anime, muy expresiva. Por avant-garde entendamos una obra experimental, innovativa, que se sale de las corrientes comúnmente aceptadas. Pertenece al género de terror, y en ella acompañamos a un vendedor de medicinas en Japón, en diversas épocas, desde las feudales hasta principios del siglo XX, y en que en arcos argumentales de dos o tres episodios, vemos como desentraña y elimina esos seres monstruosos sobrenaturales que llaman mononoke. No es fácil de ver, pero si entras en ella, es una de las mejores series de animación de este siglo que podrás ver. Está en Netflix, sólo para gentes con ganas de arriesgar en lo que ven.

Finalmente, Watashi no Shiawase na Kekkon [わたしの幸せな結婚], literalmente Mi matrimonio feliz o My happy marriage en inglés, es una adaptación reciente de una novela ligera, estrenada en Netflix. Una peculiar versión de Cenicienta ambientada en el Kioto de principios del siglo XX, una Kioto alternativo, en el que todavía reside el emperador, y en el que existe la magia, que poseen unas élites que la transmiten genéticamente. Está siendo muy valorada, pero estuve a punto de abandonarla… porque dedican muchos episodios a algo que se podría contar en uno. Al final, pasa del género romántico al de acción, y se pone más interesante. Ya veré si veo temporadas futuras. Está claramente dirigida a un público femenino.

[Cine] Killers of the Flower Moon (2023)

Cine

Killers of the Flower Moon (2023; 58/20231023)

Mi relación con el cine de Martin Scorsese ha sido siempre compleja. El veteranísimo director me cae bien. No solo he visto sus películas, también he leído algún libro suyo, sobre cine, claro, y me han gustado. Me gustó su tono, sus ideas, lo que contaba… Y no cabe la menor duda de que habiendo sido uno de los directores de una generación que a partir de los años 70 del siglo XX hizo evolucionar al cine, hoy en día, cincuenta años más tarde, representa lo que podemos llamar un cine clásico, distinto del de décadas anteriores. Pero… siempre hay un pero,… muchas de sus películas, incluidas algunas de las más celebradas, no me interesaron. No me interesaron sus historias, sus personajes… producciones excelentes,… de las que me desenganchaba con facilidad. Es lo que hay. Para empezar, por ejemplo, porque las historias de mafiosos muy raramente me interesan, y les ha dedicado muchas horas de metraje. La película actual… no deja de ser una película de mafiosos. Pero tiene muchas otras cosas. Y ya adelanto, es una excepción a lo que acabo de comentar. Esta sí que me ha interesado. Y me ha gustado.

No tengo muchas fotografías relacionadas con los nativos americanos. Pero algunas hay, como estos lugares de mi reciente viaje a San Francisco y Yosemite Valley. Lugares muy distintos a las grandes llanuras del medio oeste americano.

La historia narra una parte de los hechos, más o menos ficcionalizada, de los asesinatos de miembros de la tribu de nativos americanos de los Osage en el estado de Oklahoma, Estados Unidos, durante los años 20. Un sistema demencial de gestión de derechos económicos por le petróleo hallado en las tierras asignadas a esta tribu, que no eran ciudadanos de pleno derecho y se encontraban tutelados por el gobierno, permitió que una serie de individuos de origen europeo se enriquecieran adquiriendo estos derechos mediante matrimonios y subsiguientes asesinatos de miembros de las familias de nativos para heredar esos derechos. El deficiente y corrupto sistema policial y judicial evitó las investigaciones de estos asesinatos, hasta que una denuncia llegó a la recién creada Oficina de Investigación, antecesora del FBI, que llevó a algunos perpetradores a la justicia. La película cuenta cómo se llegó hasta esta investigación, siguiendo los asesinatos de las mujeres de la familia Kyle, hasta que la superviviente Mollie (Lily Gladstone), denunció el intento de envenenamiento contra ella y los asesinatos de su familia, instigados por William Hale (Robert de Niro), y en los que participó su propio marido (Leonardo DiCaprio), sobrino de aquel.

La película es un ejemplo de la absoluta maestría de Scorsese detrás de las cámaras. Hoy en día se considera un ejemplo de clasicismo, y quizá se una excepción a otras formas de realizar actuales, pero en su momento supuso un cambio notable en la forma de hacer cine, que en muchas ocasiones sigue siendo perfectamente válida. Con una fotografía impecable (Rodrigo Prieto, muy de actualidad este año) y una banda sonora de Robbie Robertson, minimalista, pero impecable e implacable en su capacidad para reforzar el ominoso ambiente de la película, soy incapaz de poner pegas a este largometraje. Algunos han argumentado, levemente, contra su duración, de tres horas y media. Quizá podría haberse resumido algo, pero a pesar de ese exceso de metraje, la cosa funciona sin problema, y no te cansas en ningún momento, no pierdes la concentración y te mantienes atrapado a lo que está sucediendo en la pantalla.

Y hemos de hablar de uno de los grandes activos de la películas, el reparto. También me cuesta encontrar fallos en la interpretación de los tres papeles principales. Creo que Robert de Niro hace el mejor papel que le he visto en por lo menos un par de décadas, si no más. DiCaprio no es santo de mi devoción, pero tampoco le puedo poner pegas a su matizada interpretación del personaje más complejo, y a la vez más simple, el que mejor representa la hipocresía del hombre blanco común del pueblo llano de la época, incapaz de ver con claridad la inmoralidad de sus actos, o de responsabilizarse plenamente de ellos. Y la poco conocida Gladstone es la que se está llevando un mayor número de elogios, por una interpretación llena de matices, muy contenida, de más gestos que palabras.

La película está basada en un libro que, en realidad, por lo que tengo entendido, está más destinado a glosar los primeros y más sonados casos del embrión del FBI que a denunciar el racismo de la sociedad americana. Pero Scorsese le da la vuelta al tema para centrarlo en lo realmente importante. Se ha criticado que se vuelvan a presentar unos hechos denunciables desde la perspectiva del hombre blanco. Muchos hubieran abogado por que la narración se hubiera hecho desde el punto de vista de Mollie y no del de su marido. Pero no creo que ello invalide la película, puesto que al cabo es una película moral, ética, en la que se diseccionan las contradicciones de un tipo simple, como muchos de sus compatriotas en aquellos momentos, en un far west que está dejando de serlo, pero que todavía lo es, y que incluso en el momento definitivo, cuando finalmente entiende que debe hacer algo decente, también le falla a su esposa, de la que afirma estar muy enamorado. El «amor» del maltratador, siempre falso. El conjunto no es perfecto, como para calificarla de obra maestra indiscutible. Pero se acerca mucho, es una excelente película, imprescindible me atrevería a decir, que todavía crece más en el recuerdo cuando pasan unos días después de su visualización. Todos al cine. Por favor… en versión original. De verdad. Si no, pierde parte de su sentido. Y de sus cualidades artísticas. El doblaje en España no es algo de lo que debamos enorgullecernos, es una lacra para el arte cinematográfico.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotocomentario] La falta de personalidad de las ciudades españolas

Política y sociedad

Sí. Hay ciudades españolas con núcleos urbanos muy bonitos y con mucha personalidad, especialmente ciudades pequeñas, de interior. Pero las grandes ciudades, aunque puedan tener elementos interesantes que atraigan a visitantes, turistas o lo que sea, suelen tener una acusada falta de personalidad. Y mi ciudad, Zaragoza, es un ejemplo. Como en muchas otras, en las últimas décadas se han hecho esfuerzos para mejorar la «paseabilidad» de la ciudad. Pero muchas veces notas que faltan cosas. O que sobran otras. No percibes la coherencia y armonía de los cascos urbanos en el centro de la ciudad que encuentras en otros países.

La piqueta en los tiempos del desarrollismo franquista hizo estragos. En busca de la «modernidad», se tiraron por los suelos muchos edificios interesantes, para construir, al menor precio posible y sacando el mayor beneficio posible, otros edificios más grandes que en muchas ocasiones podemos calificar simplemente como feos. A mi tía Lola, que vivía en Barcelona, le oí decir en una ocasión que el paseo de Sagasta en Zaragoza era como una paseo de Gracia en pequeño, comparándolo con la conocida vía pública de la capital catalana. Pero es un ejemplo de los estragos que hizo la piqueta. Sigue siendo un paseo agradable, pero con notables engendros arquitectónicos en su recorrido.

La reflexión me viene de unas fotos que hice a finales de agosto, en el eje entre la puerta del Carmen y el Mercado Central por la avenida de César Augusto. Hablo de ellas en La Color Mission es para el amanecer y el atardecer – Minox 35 GT-E con Adox Color Mission. Un eje que, aunque carece de la armonía necesaria, tiene elementos que nos hablan de la ciudad de antaño. Como oí decir a otra persona, Zaragoza no es todo lo bonita que podría es porque no ha necesitado conservar para atraer dinero, y en un momento dado, la burguesía zaragozana, bastante mediocre culturalmente, prefirió el dinero fácil al estilo, la estética y la cultura. Es lo que hubo, y es lo que tenemos.

[Arte/cultura] Arte, museos, centros culturales en los viajes a Italia y el País Vasco

Arte, Cultura

Mi intención era haber redactado esta entrada con tranquilidad un domingo, que es cuando, al menos en teoría, más tiempo dispongo para redactar cosas con más profundidad y calma. Pero este último domingo dispuse de mucho menos tiempo del que pensaba. La mañana estuvo casi completamente dedicada a un paseo fotográfico con AFZ Asociación de Fotógrafos de Zaragoza, y por la tarde surgieron otras cuestiones, inesperadas, que me mantuvieron muy ocupado. Y como cada vez tiene menos sentido hablar del tema, por el alejamiento en el tiempo, por la oportunidad, voy a hacerlo hoy de forma más resumida.

Con la gente con al que viajo, visitar algún museo o centro cultural en los viajes es casi obligatorio. Especialmente, aunque no únicamente, cuando se trata de centros o museo de arte y cultura modernos o contemporáneos. Empezaremos por Italia, donde debemos considerar en primer lugar que en Turín y sus alrededores hay una serie de palacios, los de la Casa de Saboya, que están considerados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Y varios de ellos están reconvertidos en museos. Como ejemplos más claros, y que visitamos, tenemos el Palacio Real de Turín, que incluye varios museos de bellas artes y arqueología, y el Palazzo Madama, muy próximo al anterior, con antigüedades y artes decorativas y aplicadas.

El segundo día que dedicamos a la capital piamontesa pasamos, mientras continuábamos la visita, por centros dedicados con preferencias a artes o fenómenos culturales más modernos. Entramos brevemente en Camera – Centro Italiano para la Fotografía, con un par de exposiciones, una dedicada a artistas audiovisuales italianos contemporáneos y otra a Dorothea Lange, una fotógrafa clásica de la fotografía documental.

Muy llamativo resulta en el edificio de la Mole Antonelliana, un edificio enorme y cuya gracia todavía no hemos encontrado, un exceso monumental que ellos sabrá porqué la hicieron, pero que en estos momentos es sede del Museo Nazionale del Cinema, por lo que no viene mal pasarse un rato por su interior, aparte de subir a lo alto de la Mole por las vistas. He de decir ahora que existe una tarjeta que puedes obtener, válida para 24, 48, 72 o 96 horas, que te ahorra mucho dinero en entradas, siempre que sientas interés por visitar estos centros. Pero simplemente con los más destacados, sin contar los más monográficos o específicos, ya merece la pena.

Esa tarde dedicamos un rato a visitar la Galleria Civica d’Arte Moderna e Contemporanea, un museo de arte moderno en el centro de la ciudad. No es el único que hay en Turín, y teníamos intención de visitar también el Castello di Rivoli, uno de los palacios patrimonio de la humanidad, actualmente museo de arte contemporáneo, convencidos de que los lunes estaría cerrado como los demás, y lo reservamos para la última mañana aprovechable del viaje, que era martes. Para nuestra sorpresa, también estaba cerrado los martes.

Y vamos con el que creemos que es el museo más interesante e imprescindible de la capital piamontesa; el Museo Egipcio. Situado muy céntricamente en Via Lagrange, en el Palacio de la Academia de las Ciencias, aunque se entra por otra calle, recoge las colecciones obtenidas en las excavaciones de expediciones arqueológicas italianas al país del Nilo, impulsadas por la Casa de Saboya y la Universidad de Turín desde finales del siglo XVIII y hasta principios del siglo XX. Es uno de los principales museos de arqueología egipcia en el mundo, y está muy bien montado y organizado.

Pasamos ahora al País Vasco, o más concretamente a San Sebastián y alrededores. Quizá el museo más destacado de la capital guipuzcoana sea el Museo San Telmo, un museo de arte, etnología y cultura vasca situado en un antiguo convento, muy bien conservado y aprovechado. El museo es muy interesante, aunque la interpretación de las obras expuestas bien muy condicionada por los sesgos introducidos por el nacionalismo vasco. Como todos los nacionalismos, la deformación de los hechos y su interpretación histórica es una constante, que unas veces se nota más y otras menos, pero que a quienes nos gusta un análisis crítico y no condicionado ideológicamente de la historia nos desagrada mucho. No obstante, es una visita recomendada.

Otro día, visitamos en las afueras de Hernani el Chillida Leku, museo al aire libre de obras del escultor vasco. Las obras del escultor vasco se encuentran por muchos sitios, siendo de las más famosas el Peine del Viento, que he puesto en el encabezado de esta entrada. Pero en este agradable museo, si hace buen tiempo, podemos hacer un recorrido por su obra que le da más perspectiva. No es de mis escultores favoritos, pero me gustó la visita.

Finalmente, nos habían recomendado mucho la visita a Tabakalera, un centro de cultura contemporánea… pero nos dejó un poco fríos, aunque había un par de exposiciones con un cierto interés. Buenos, es lo que hay.