[Cine] Ran 乱 (1985)

Cine

Ran 乱 (1985; 17/20210304)

Volvemos al cine de «eventos», que tanto promueve una de las más destacadas empresas de exhibición cinematográfica de la ciudad, especialmente desde que aparecieron las constricciones debidas a la pandemia. Ya venía practicando la programación de «eventos» antes de la misma, pero han aumentado su frecuencia en la actualidad. Supongo que es un forma de asegurar algunas entradas destacables… en la medida en que las restricciones de los aforos lo permiten. Algunos de estos eventos tienen forma de ciclos. Ya os he hablado bastante del dedicado a Wong Kar-wai, a cuyas siete películas asistí. Y suelen tener sesiones destacadas en versión original subtitulada en castellano, en una de las mejores salas, o al menos más grandes, con alta calidad de imagen y sonido.

El rodaje de la película está realizado en localizaciones reales como el castillo de Himeji, patrimonio de la humanidad, y otros castillos y lugares notables de Japón, como los paisajes volcánicos del monte Aso y del monte Fuji. Yo os traslado parcialmente a eso lugares con vistas del castillo de Himeji y de los santuarios de Shoshazan, no lejos de esta ciudad.

En febrero dio comienzo un nuevo ciclo de otro director de cine asiático. Nada más y nada menos que el emblemático Akira Kurosawa, uno de los grandes de la historia del cine. Pero no en forma de eventos, sino con las películas integradas en la programación habitual de los cines. Con alguna excepción. Y una de esas excepciones fue la película que hoy nos ocupa. La que con el permiso de sus «sueños» [Yume 夢] puede considerarse su gran testamento cinematográfico. Después de Yume, aun estrenaría un par de películas más, que no alcanzaron la misma fama y consideración, aunque también son muy estimables. Pero vamos a Ran que es la que nos ocupa hoy.

Concebida desde tiempo atrás de su realización y estreno, esta épica película no alcanzó el éxito de público deseado, aunque la crítica la ha celebrado como una película enorme, que no ha perdido su apreciación y validez con el tiempo. Pero es cierto que no es una película de fácil visualización, especialmente para el público occidental. Inspirada a partes igual por una de las más famosas tragedias de Shakespeare, The Tragedy of King Lear, y por el período histórico de casi continuo estado de guerra que asoló Japón en los siglos XV y XVI hasta que se impuso el shogunato Tokugawa, a principios del XVII, en 1603. Un período de caos político, de desastres bélicos y de sufrimiento para la población, que ha sido denominado el período Sengoku o de los estados combatientes, a semejanza con un período similar aunque no relacionado en la historia china. El título de la película, ran 乱, significa caos o confusión, que sería lo que mejor describe aquel periodo histórico.

A semejanza de la tragedia de Shakespeare, asistimos a la decadencia de un gran señor de la guerra, Hidetora (Tatsuya Nakadai), que reparte sus tierras y castillos entre sus dos hijos mayor, Taro (Akira Terao) y Jiro (Jinpachi Nezu), mientras destierra a su hijo menor, Saburo (Daisuke Ryû), que advierte al padre de los peligros de su retiro de la gobernanza del país, y desprecia la actitud aduladora de sus hermanos. Los dos hijos mayores están casados con dos mujeres de muy distinto talante, hijas de los señores derrotados y muertos por Hidetora en sus campañas guerreras. Sue (Yoshiko Miyazaki), esposa de Jiro, es piadosa, prudente y respetuosa de su suegro, a pesar del pasado trágico de su familia, confía en Amida buda sus penas. Kaede (Mieko Harada), esposa de Taro, al contrario, es rencorosa, manipuladora, y espera su momento para vengar la suerte de su familia, lo cual hará de forma cruel, significando el fin del clan Ichimonji.

Dos elementos destacan en la película. Por un lado su dirección y su diseño de producción, absolutamente impecables. Con una fotografía basada en el teleobjetivo, comprimiendo planos y guiándonos hacia los personajes centrales de la obra cuando estos hablan, y favoreciendo la confusión en las batallas, al mismo tiempo. Una notable banda sonora, una gran coordinación de extras. Vestuario, efectos visuales artesanos… rodaje en auténticos castillos históricos japoneses. Un espectáculo para la vista. Un alarde de coordinación y puesta en escena.

Por otro lado la interpretación. Contenida cuando toca. Expresiva cuando conviene. Con elementos expresivos que con toda probabilidad son más propios de las formas teatrales niponas que otra cosa. No estoy suficientemente al tanto del teatro japonés, pero leo que algunas de las interpretaciones fueron dispuestas para ser ejecutadas siguiendo las formas del teatro nō 能 (cuidado con la escritura de esta palabra; por influencia de los anglosajones, es frecuente verla escrita noh, pero lo más correcto es usar la o con el diacrítico, para indicar la o larga… sin hacer extraños sonido aspirados al final). Creo que el carácter que mejor ejemplifica esto es el de Kaede. Mieko Harada ejecuta una de las interpretaciones más notables de la película, uno de esas que prácticamente justifica que un aficionado al cine se acerque a la misma. Grandísima interpretación. Y qué decir del uso del bufón (Peter ピーター) para decir las verdades y las reflexiones que nadie quiere oír… como procedente del mismísimo bardo.

Si he de encontrarle algún pero a la película, es personal. No soy especialmente afín a las tragedias shakespearianas. Siempre he preferido las comedias del bardo. Pero más allá de eso, entra dentro de la categoría de obra maestra. Kurosawa fue uno de los grandes, con una ética profesional impresionante y con una gran claridad de dónde quería llegar. Y llegaba. O porque tenía los medio, o porque tenía el ingenio y la inteligencia para hacerlo. Imprescindible.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Recomendaciones fotográficas] Nuevamente liado, nuevamente en forma de breves

Fotografía

Como el domingo pasado. No ando sobrado de tiempo este domingo por la mañana, varias cosas pendientes y ya pasan de las diez… así que mis recomendaciones serán en forma de breves aseveraciones. Todas ellas cuestionables, pero es lo que hay.

No es cuestionable, creo, que Cartierbresson no es un reloj es uno de los blog sobre fotografía más interesantes escritos en lengua castellana. Leire Etxazarra hace una labor impagable y merece ser premiada con visitas periódicas a sus páginas. Esta semana nos presenta dos ¿Quién es…?

Si mi equipamiento de preferencia en la ciudad y alrededores suele ser las cámaras para película tradicional con algún objetivo de focal estándar o moderadamente angular, allí varié, y le calcé un supergrangular a una digital para hacer el recorrido entre ríos, de mi casa al Ebro y de allí remontando el cauce del Gállego desde su desembocadura hasta Santa Isabel.

¿Quién es… Arnaud Montagard? En esta ocasión Leire nos descubre a un estupendo fotógrafo colorista cuyas imágenes compara con grandes de la imagen como Wim Wenders, Stephen Shore, Saul Leiter, Fred Herzog, William Egglesto, Alex Soth, Todd Hido, Walker Evans (aunque este es más bien blanco y negro)… y a los cuadros de Edward Hopper. ¿Qué fotógrafo norteamericano no ha sido influido por Hopper? Afortunadamente. Aunque Montagard es francés… pero es otra historia.

¿Quién es… Evgenia Arbugaeva? (instagram) Hace años que me interesa esta rusa siberiana de rostro profundamente asiático, que se ha interesado especialmente por las difíciles tierras y ciudades de su ártico natal. Siempre me fascinan sus imágenes. Documentales, bellas y misteriosas al mismo tiempo.

Si hace unos días decía que seguía todos los días las publicaciones de Booooooom, pero pocas veces las marcaba para el domingo siguiente, me voy a tener que desdecir. Por que hoy traigo, del lunes, las fotografías de Hart Lëshkina (instagram, fotografías más comerciales, menos personales), realizando en sus fotografías escenificadas, con jóvenes actores adolescentes, un estudio sobre las dinámicas de grupo en esas edades.

Y el miércoles, nos mostraba el trabajo del nortemericano establecido en Canadá Will Cox (instagram), que busca a través de sus bellos paisajes, realizar una crítica sobre las incongruencias del sector inmobiliario a lo largo de norteamerica en relación con la riqueza o pobreza de las comunidades.

Y como mañana es el día internacional de la mujer, os propongo para terminar un artículo de Casual Photophile que nos recomienda el trabajo de cinco mujeres fotógrafas. Con la peculiaridad de que todas ellas utilizan la película tradicional para su trabajo. Nos sugiere el trabajo de Courtney Cheatham (instagram), Brandy Barham (instagram), Jessica Barrera (instagram), Sierra Jackson (instagram) y Ariela Badenas (instagram). En mucho casos, son más entusiastas que fotógrafas con una carrera establecida y reconocida. Pero quizá ese sea el mérito para destacarlas en una conmemoración como esta. El entusiasmo y las ganas, más que el acomodo a un estatus ya conseguido.

[Libro] La llave – Junichiro Tanizaki

Literatura

Justo cuando entro a escribir esta entrada, me advierte el cuadro de mando de WordPress que la página más visitada últimamente en este Cuaderno de ruta es la dedicada a Las hermanas Makioka, probablemente la novela más emblemática de Junichiro Tanizaki, y una de las que más me ha gustado en los últimos… muchos años. Y me parece curioso que coincida en el momento en que acabo de terminar otra novela de este prestigioso escritor nipón, y que hoy era el día en que he decidido reseñarlo. Una novela en el que nos introduciremos en el erotismo… pero con mucho valor añadido, más allá de lo eroticofestivo.

Las calles de Higashiyama y Gion, en el Kioto más tradicional, serán el escenario parcial de una novela cuyos escenarios principales serán las alcobas y los futones de los protagonistas.

La novela comienza cuando Ikuko, uno mujer de unos 44 años, descubre una llave, deduciendo acertadamente que su marido, de unos 55 años, cuyo nombre desconocemos, mantiene un diario. Y que probablemente ha dejado la llave a la vista para provocar en ella la indiscreción de hojear el contenido del mismo. A partir de ahí, y durante unos meses, seguimos la peripecia del matrimonio, de su hija Toshiko, y de un amigo, Kimura, alternando las entradas en los diarios de Ikuko y su marido, centradas en la vida sexual del matrimonio.

Tanizaki no tiene especial compasión con los cuatro personajes de este peculiar drama familiar/pasional. Una mujer que todavía conserva su lozanía y su deseo sexual aun habiendo sido educada en los modos más tradicionales del Kioto más conservador. Un hombre que siente que ha entrado en decadencia, pero que se ve atraído por una esposa, con quien no ha podido todos los placeres que soñaba por su educación mojigata y conservadora. Y que al mismo tiempo la deja insatisfecha debido a su decadencia física. Una hija hipócrita, de 20 años, que no puede competir con su madre en atractivo físico, que fingiendo estar de parte de la una y en contra del otro, conspira por sus propios intereses, que nos son otros que Kimura… que por otra parte, entra para su ventaja en los juegos secreto de los anteriores, sabiendo que al final puede ser el que se lleve el premio… las dos mujeres.

Tanizaki nos divierte con los juegos de seducción y de lujuria de los dos protagonistas principales, siempre dentro del erotismo, nunca entrando en el terreno de la fotografía. Sus descripciones, más que describir, invitan a imaginar. Pero sin dejar de tener un contenido marcadamente erótico, no deja de estar aliñado por una ironía y un humor de la más fina especie, en la que da un varapalo descomunal a la hipocresía del género humano y a las convenciones que teóricamente rigen las más conservadoras y tradicionales instituciones sociales de la especie humana, la familia, el matrimonio, la paternidad/maternidad, la amistad.

Absolutamente recomendable, escrita con agilidad y precisión, sin ser la mejor novela del escritor, es una demostración palpable de su enorme habilidad como literato, que introduciéndonos en las esencias de su patria, al mismo tiempo se maneja como nadie en esa eterna contradicción del País del Sol Naciente, entre la tradición y la modernidad.

[Cultura] Vampiro soy… medio loco estoy…

Cultura

Tengo la sensación de que en un tiempo pasado ya había titulado una entrada de este Cuaderno de ruta de forma parecida. Viene de una cancioncilla más o menos popular entre críos y adolescentes en los años 60 y 70. Más bien 70, creo. El caso es que este lunes pasado, cuando salí de mi lugar de trabajo, decidí dar una vuelta. Está haciendo una semana horrible, gris, feísima, con un luz de un muermo aplastante, y con unas temperaturas que no saben ser ni frías ni templadas… pero que a mí me han dejado más bien frío, aunque a las cuatro de la tarde me sobre el chaquetón. El caso es que esta gris frialdad del día hizo que al pasar por Caixaforum Zaragoza, viendo que tenían una nueva exposición dedicada a los vampiros, entrase a cotillear antes de irme a casa.

Por supuesto, aunque el persona más conocido del mundo vampírico, el conde Drácula, sea una creación literaria de Bram Stoker, lo que tenemos clavado en nuestra imaginación y pensamiento es la iconografía sobre el personaje, tal cual o bajo su sorteador de derecho de autor, Nosferatu, que nos ha legado el cine. Y esta abundante inconografía ocupa un amplio espacio en diversas secciones de la exposición. Pero sinceramente… no soy yo un gran aficionado al conde transilvano. Ni al cine de terror gótico, o no gótico, en general. Creo que de sus representaciones en el cine, la que más me ha divertido siempre es aquella que debemos a Polanski. Parodia que pone de manifiesto los grandes defectos del conde; aristócrata, narcisista, machista… un fascista en líneas generales. Y los antagonistas del conde, tan británicos ellos de la época victoriana tardía… no me caen mucho mejor.

Pero hay una multitud de derivados en la cultura popular del mito vampírico-draculiano que si me divierten, me gustan, me atraen… me complacen de formas diversas.

Qué ideal esa portada de Harper’s Bazaar en plena guerra mundial, toda patriótica, promoviendo las donaciones de sangre para los heridos, en la que aparece una jovencísima, adolescente, Betty Persky, todavía no era Lauren Bacall, antes de ser descubierta por Howard Hawks y Humphrey Bogart para disfrute y admiración de todos los cinéfilos. Aprovecho esta referencia cultural, para lanzar un ataque en mi cruzada anti doblaje en el cine y en pro de las versiones originales. En Rear Window (La ventana indiscreta), la novia del fotógrafo lesionado, Grace Kelly, en su versión doblada, anuncia que viene de hacer, o va a hacer, un recado a los «almacenes Harper»… Hay que ver la versión original para percatarse que es una modelo profesional, similar a la Bacall, que va o viene a la revista Harper’s Bazaar a sus cosas. En fin… lo que nos hemos perdido por los «espléndido doblajes españoles, de los mejores del mundo».

Y que decir de la estupenda imagen de la no menos estupenda Maggie Cheung, embutida en látex, en su peculiar encarnación de Irma Vep en la película del mismo nombre de Oliver Assayas, que vi recientemente en Mubi, y que hace homenaje de la película Les vampires de Louis Feuillade, donde aparece por primera vez el personaje de Irma interpretado por Musidora. Percatémonos que «Irma Vep» es un anagrama de «VampIre»…

Por otro lado, la temática vampírica ha influido en muchos otros ámbitos de la cultura y el arte, tanto en el plano popular como en el más culto. Nunca he sido fan de la afamada película que Coppola hizo en los años 90 sobre el famoso conde; a quién se le ocurre pensar que Winona Ryder tiene madera de Nina Murray… Pero sin duda, el diseño de producción y otros gremios artísticos de la película son de altísimo nivel y una referencia. Como pueden ser los diseños de vestuario de la japonesa Eiko Ishioka para la película.

Y ese autorretrato vampírico de la pintora Claire Tabouret, entre la inocencia, el desvalimiento y el terror hemófago, que por algún motivo llevó mi pensamiento a una de las películas sobre vampiros que sí me gustó, y que nos llegó desde las frialdades nórdicas suecas. La versión que a continuación hicieron los USamericanos, no… esa no me gustó. Curiosamente, no encontré en la exposición ninguna referencia a esa variante del fenómeno vampírico. Mucho más interesante desde muchos puntos de vista que las dedicadas al conde dichoso.

Son muchas más las referencia en la cultura popular que se pueden encontrar al mito vampírico. Algunas de los más divertidas las encontramos en la prensa, especialmente en la prensa satírica, aunque no solamente, generalmente asociando el concepto de actitud vampírica a los poderes económicos y los poderes fácticos. También son características la multitud de adaptaciones a la historieta, cómic o novela gráfica o como lo queráis llamar. Medio en el que además se ha visto sometido a menos tensiones censoras, y ha dado rienda suelta a las connotaciones sexuales de la agresión del vampiro, como nuevo lobo féroz para las caperucitas modernas. Aunque también ha dado lugar al nacimiento de numerosas vampiras. Literatura, televisión… en las últimas décadas no han faltado adaptaciones del mito vampírico y muchas de ellas son mencionadas en la exposición. Quizá demasiado escueta para todos los frentes que puede abarcar el tema.

Entretenida, sin duda. ¿Recomendable? Depende de lo que te interese el tema.

[Cine] 14 jours, 12 nuits (2019)

Cine

14 jours, 12 nuits (2019; 16/20210223)

La semana pasada, nuestra actividad pareció normal. Dejamos de lado por una semana las propuestas de las plataformas de cine bajo demanda en internet. No acudimos a ningún «evento» cinematográfico. Y optamos por una película que optaba, ya no, no ha pasado los cortes, al Oscar a la mejor película de habla extranjera (siendo lo «no extranjero» el inglés). Algo que podía haber sucedido cualquier año, con pandemia o sin pandemia. La película viene de Canadá, tiene como director a Jean-Philippe Duval, un realizador que se ha hecho más nombre en la televisión que en el cine. Y venía con críticas un tanto contradictorias… pero nos prometía viajar a bellos paisajes del sudeste asiático.

He dudado sobre ilustrar esta entrada con fotos de Canadá, del estuario del San Lorenzo, o buscar algún paisaje asiático. No tengo fotos de Vietnam. Todavía. Y no sé cuando podrá ser. Al final he optado por ir a Asia, a las montañas de Huangshan. No es lo más cercano a Vietnam que he estado, ese honor correspondería a Hong Kong/Macao,… pero me parece más apropiado por el tipo de paisaje.

Isabelle (Anne Dorval) es una mujer de mediana edad, oceanógrafa, canadiense, cuya hija adolescente, Clara (Laurence Barrette), adoptada, de origen vietnamita, ha fallecido en un accidente de circulación y está en pleno duelo. Por ello, decide realizar un viaje a Vietnam para reencontrarse con la cultura original de su hija. En el orfanato donde la cuidaron donde unos meses, le dan una indicación que le puede poner en contacto con la madre biológica de la niña, Thuy (Leanna Chea), que no la abandonó, que fue forzada por su familia a entregarla. Ahora es una artista, una pintora, que dedica parte del año a trabajar como guía en una agencia de turismo. Isabelle, sin hablar de sus motivos, contrata un viaje con ella por Vietnam, donde ambas conectarán.

La propuesta inicial de la película es bastante interesante. Qué se pueden contar, de qué pueden hablar dos mujeres que han perdido a una hija común, cada una con una perspectiva sobre esa maternidad totalmente distinta. Una procedente del mundo rico, del norte privilegiado. La otra, fruto de una nación que durante años fue devastada por la guerra y la violencia contra ese mundo, pero también de unas tradiciones y condicionamientos que le obligaron a perder a su hija. El problema es que la película, muy correctamente realizada desde un punto de vista académico, se recrea en exceso, hasta perderse en ocasiones, en ese viaje que parece promocionado por la oficina nacional de turismo de Vietnam, de maravillosos paisajes y simpáticas gentes. Al mismo tiempo que el ritmo de la película, su banda sonora y el ambiente general la dotan de una gravedad que resulta excesivamente pesada y morosa.

Lo bueno es la interacción de ambas actrices protagonistas, que establecen un duelo cara a cara de muy alto nivel, que va evolucionando durante la película, en el que siempre pesa la falta de sinceridad inicial de la canadiense. Aunque lastrado por ese ritmo pesado que mencionaba, son estos diálogos, los gestos de ambas, las miradas, las que hacen que la película merezca la consideración del aficionado al séptimo arte. Podría ser mejor, pero vale la pena acercarse a esta propuesta canadiense que nos propone una interesante reflexión sobre dos mundos distintos, a través de dos mujeres muy diferentes, pero con un mismo sufrimiento. La pérdida de la hija. Y lo mejor, resuenan sus palabras y sentimientos como mujeres auténticas, y no como productos de ficción. No hace mucho pudimos ver una película sobre el duelo por la pérdida de una hija, en la que no se reunían todos estos componentes, a pesar del excelente trabajo actoral. Curiosamente, también una película canadiense.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Determinados parques, determinados recuerdos

Fotografía

En frente del lugar donde trabajo se encuentra el hospital psiquiátrico más importante por el número de personas ingresadas de Zaragoza y Aragón. Pero el propio lugar donde trabajo, los bloques de casas vecinos y un gran parque que rodea ese hospital formaron en su momento parte del centro psiquiátrico. Por causas familiares, yo lo conocí y lo visité desde mi más tierna infancia. Desde antes de tener recuerdos sobre el lugar. Y mis primeros recuerdos, en los últimos años de la dictadura, no tienen precisamente una connotación especialmente positiva hacia la forma en que se gestionaba aquel lugar y hacia las personas de vida religiosa que gobernaban la cotidianeidad del centro. Unos centros, lo de la triste posguerra y dictadura, que lo mismo servía para recluir a un enfermo mental, que a una persona con discapacidad, que a un represaliado del régimen. De por vida, en la práctica. No voy a entrar en detallar los recuerdos. Simplemente que las fotos que tomé con la Fujifilm Instax SQ6 me los han evocado.

No terminé todo el cartucho de fotos en ese paseo por el Parque de Delicias de Zaragoza, que por su ambiente actual de lugar de ocio y esparcimiento, ya tiene poco que ver con aquello que fue. En los días siguientes lo terminé por los parques del Ebro en la Almozara. Los detalles técnicos de las tomas fotográficas en Aplicando lo aprendido con la Instax Monochrome a la Instax Color.

[TV] Cosas de series; volvamos a los placeres inconfesables surcoreanos

Televisión

Hace dos meses que no comentaba ningún k-drama. O sea ninguna serie de televisión surcoreana, que sea comedia o drama, siempre son k-dramas. Los habituales de estas páginas son conocedores de que, desde que comencé mi suscripción a Netflix, son uno de mis placeres inconfesables o culpables favoritos. Aun «disfrutando» de muchas de las «virtudes» que en series de otras nacionalidades no soporto, no puede dejar de verlos. Y son especialmente «atractivos» los fines de semana, cuando me quiero relajar y no pensar en nada. Pero tras los últimos que vi o terminé de ver en diciembre… ninguno de los estrenos que apareció en la plataforma de vídeo bajo demanda me engancho. Chungo. Que te quiten uno de tus vicios inconfesables, como el chocolate, el parmesano u otros realmente no confesables… es chungo. Una catástrofe. Hasta que llego…

Run on. Su título original, en coreano, 런 온, no es más que la transcripción a su alfabeto del título en inglés. O sea que ese es su título original. En España, no sé si en otros países de habla española también, a veces hay diferencias, que pueden ser muy curiosas, lo han traducido con el «originalísimo» El amor es la meta. Típico hasta la médula. El (Yim Si-wan), joven, guapo, rico, de «buena» familia, es un atleta del equipo nacional de atletismo, adalid de los más jóvenes y débiles contra los abusones, lo cual le dará problemas. Ah… y su padre es un político sin escrúpulos, y su madre una actriz famosa, y su hermana la número uno del circuito de golf internacional. No es moco de pavo. Ella (Shin Se-Kyung, ha protagonizada ya algún otro k-drama en Netflix), joven, muy guapa, pobre, huérfana, es la encargada de hacer los subtítulos en las películas de cine. Tanto de las habladas en inglés que necesitan subtítulos en coreano, como las coreanas que necesitan subtítulos en inglés para su exportación. Sip… al parecer, según esta serie, esta profesión es fundamental para el triunfo de una película en el mundo del cine. Una verdadera heroína. Sin el trabajo de estos abnegados profesionales, películas de Oscar no llegarían a triunfar… No estoy de coña. Esto está planteado así en la serie. Bueno… no vamos a entrar en la trama en la que se dan los enredos habituales en estas series, con sus momentos ligeros y algunos más dramáticos. Con en muchas otras, generalmente el nivel interpretativo de las chicas es superior al de los maromos. Y muchas veces los secundarios son más interesantes que los protagonistas. La chica protagonista de esta serie tiene unos recursos interpretativos limitados, pero los aprovecha muy bien y se adaptan a estos papeles muy bien, lo que hace que sea muy fácil empatizar con ella. La serie no tiene nada de especial, pero es arquetípica, ideal para no pensar en nada y hacer alguna risa de vez en cuando.

Animado por la relajación mental que me generó la anterior, me atreví con The Uncanny Counter, que en realidad fue estrenada antes… pero que no me atrajo, porque las series de espíritus y fantasmas coreanos me resultan un poco… no sé, meh. Titulada en español con el descriptivo A la caza de espíritus malignos, en coreano es 경이로운 소문 Gyeong-iloun Somun, que es un juego de palabras, al parecer, por que 소문 Somun, tanto puede ser el nombre del protagonista como la palabra que en coreano significa rumor. Así… sería El asombroso Somun o Asombrosos rumores. El caso es que el chico protagonista es una adolescente en su último año de instituto, cuyo padres policías murieron en un accidente (que a lo mejor no fue), por lo tanto… sí, otro huérfano, en el cual quedó cojo, y del cual abusan los chicos en el colegio… que de pronto es poseído por un espíritu y se convierte en cazador de espíritus malignos. Haciendo equipo con otros tres que fueron poseídos por espíritus buenos cuando se encontraban en coma irreversible, teniendo una segunda oportunidad en la vida. Una de ellas es otra chica un poquito mayor que él que… mira tú por donde… es huérfana. Que no falten los huérfanos. Y por supuesto los políticos corruptos, villanos favoritos en estas series. Especialmente si son poseídos por espíritus malignos de los peores. No hay romance en esta ocasión. Unas insinuaciones muy ligeras de que lo pudiera haber entre los dos huerfanitos, pero que no llevan a ninguna parte. Como veis, acúmulo de tópicos y lugares comunes para otra serie que funciona como placer inconfesable, pero bastante entretenida, por la cuota de acción. Lo peor… los chándales rojos que se ponen para salir a cazar espíritus malignos.

La próxima serie coreana… que ya he terminado de ver… no la incluyo aquí porque no es un placer inconfesable. Es una serie con méritos propios, independientemente de su nacionalidad. Por cierto, hablando de traductores de subtítulos… me encantan algunas de las expresiones latinoamericanas de los subtítulos de Netflix para los k-dramas. Como cuando a un chico apuesto le dicen buenmozo. Todo junto.

[Recomendaciones fotográficas] A modo de breves, que tengo mucho que hacer esta mañana

Fotografía

Me gustaría tener la imaginación y la creatividad suficiente para hacer collages fotográficos que me convencieses. Pero nunca se me ha dado bien. Qué frustración. Desde Cross Connect los imaginativos Collages de Shusaku Takaoka.

Me gusta el holandés Ed van der Elsken desde que me regalaron un libro suyo sobre el amor en la rive gauche. La del Sena en París, claro. Nos lo recuerdan en The Luminous Landscape, donde menos me lo esperaba.

Como hay varias referencia a China en la entrada de hoy, o Asia oriental en general, me ha apetecido con fotos de una de las tardes, uno de los atardeceres más agradables y más felices de mis últimos años en los viajes. Qué vuelvan pronto momentos como este. En la desembocadura del Tamsui en Taiwán, no lejos de la capital, Taipei.

En algún lugar de Tumblr volví a ver esta fotografía de Hiroshi Watanabe. Y también empecé a recordar porqué me encanta este fotógrafo nipón.

La página de Photography of China suele estar muy activa y no es raro que nos muestre el trabajo de fotógrafos muy interesantes; en los últimos días el de Hua Weichen, aquí, y el de Zoe Lu Jiatong, aquí y aquí.

Inciso: Ayer volví a ver La casa de las dagas voladoras y recordé porqué, de todas las wuxia que se pusieron de moda a principio de los 2000 esta es la que menos me gusta a pesar del primor técnico y estético con el que está hecho. Un año más tarde, Zhan Ziyi demostraría que era mucho mucho mucho mucho mejor actriz de lo que parecía en estos wuxia.

Booooooom nos trae todos los días obra de fotógrafos poco conocidos que están bien. Pero pocas veces la obra que nos muestran transciende mis deseos de recomendárosla. Pero la fotos de Nick Meyer (insta) sobre su lugar de origen me han gustado lo suficiente.

En American Suburb X nos hablan de una nueve serie de fotografías de Rebecca Norris Web, una auténtica poeta con la cámara fotográfica. Así que me la apunto.

Cierro con un recuerdo a una clásica de la fotografía del siglo XX que nos traen desde las páginas de Hünter Art Magazine. Nada menos que Diane Arbus. Si alguien de mis lectores no la conoce… es que no se ha enterado de qué va la fotografía. La de verdad, la auténtica, no la de las redes sociales tontacas.

[Libro] Otoño – Ali Smith

Literatura

No conocía yo a esta escritora británica, escocesa por más datos, que responde al nombre de Ali Smith. Pero en algún momento me apareció este primer libro de lo que los editores llaman el Cuarteto estacional entre las ofertas de mi tienda habitual de libros electrónicos. Y me atrajo su sinopsis.

La autora es escocesa, de Inverness, donde están tomadas las fotos que acompañan a este texto. No recuerdo si la novela indica dónde transcurre la acción. Creo que no. Algún lugar de Inglaterra. Escocia votó mayormente contra el Brexit. Fueron los ingleses los que se creyeron la propaganda populista. Quizá por eso, hoy en día me caen mejor los escoceses. Así que Inverness será.

La protagonista de esta novela es Elisabeth (con s; el nombre en el Reino Unido se suele escribir con z), que unas semanas después del referéndum del Brexit en el Reino Unido en junio de 2016, acude a casa de su madre, con la tiene una relación difícil, porque su amigo de la infancia, el señor Gluck, ha alcanzado los 101 años, pasa la mayor parte del tiempo durmiendo y se acerca a su final. Durante el tiempo que pasará en su ciudad de origen, esta joven historiadora del arte de 32 años, repasará su vida, sus influencias, el estado de la sociedad actual y… se llevará alguna que otra sorpresa cuando su madre, que se opuso siempre a su relación con el señor Gluck, judío que escapó del holocausto, no así su familia, porque pensaba que era homosexual, no era así, le presente a su nueva mejor amiga.

Y está llena de referencias… A A brave new world, The Tempest, a Emma Peel la de los Vengadores (los divertidos no los de ahora), y tantas otras.

La novela es una entretenida reflexión sobre la identidad de una persona en su contexto social e histórico. A ratos divertida, incluso irónica, a ratos melancólica, a ratos comprometida políticamente, a ratos ferozmente crítica, a ratos cariñosamente tolerante con las inconsecuencias humanas. Son muchos los temas que va tocando y entrelazando en sus páginas. El Brexit y el racismo/fascismo populista que asoma en las sociedades europeas, concretamente la británica. El sexismo en el mundo, que oculta los logros de las mujeres, a propósito del caso de Pauline Boty, y de su obra sobre Christine Keeler. La amistad, sin importar los límites de la edad y antecedentes personales. El sentido de culpa por vivir mientras que los próximos murieron. El absurdo de las administraciones y otras organizaciones (divertidos los momentos de relax sobre la tramitación del pasaporte). La tolerancia hacia los otros, sin importar la sexualidad o la raza o la nacionalidad. La desvergüenza de los políticos… imposible de pasar por alto en los tiempos que corren. Pero que viene de largo. Y otros varios, que van surgiendo, porque son propios de la época que nos ha tocado vivir.

Reconozco que no sabía que esperar de esta novela. Pero que me ha encantado. Que me parece altamente recomendable. Que me gusta que no sea lineal, que asocie ideas y salte entre conceptos y situaciones. Que te haga pensar. Que te encariñe con los protagonistas de sus propias vidas. Que suene a verdad. A real. Y que lo haga con cercanía. Creo que iré, con el tiempo, a por el resto de las novelas del Cuarteto estacional.

[Cine] News of the world (2020)

Cine

News of the world (2020; 15/20210221)

Sinceramente, no tenía muchas expectativas puestas en esta película. No soy muy fan del western, por muy crepuscular que sea. Últimamente, a todas las películas del lejano oeste les ponen el adjetivo crepuscular. Y la última película que vi a mayor gloria de su protagonista, Tom Hanks, me resultó un poco… meh. La última colaboración que vi yo entre este y el director de la película, Paul Greengrass, me gustó bastante no obstante. Y además, leí varias críticas positivas de este film, aunque la opinión de los votantes en IMDb es un poco fría… pero tampoco me caracterizo yo por estar muy de acuerdo con este tipo de democracias cinéfilas. Como se estrenó en salas de cine, ayer todavía se podía ver en ellas, hoy no sé, no me hubiera importado acudir a las mismas. Creo que es un ámbito cultural que hay que mantener, y que lo está pasando mal, aunque las empresas de distribución y de exhibición dan la impresión en ocasiones de que hacen todo lo posible por suicidarse. El caso es que no encontré una opción viable para ver la película en versión original, versiones dobladas NO por favor, así que esperé a su inmediato estreno en Netflix.

Como homenaje al buen trabajo de la jovencita berlinesa rubia que tan buenas maneras muestra en esta película que traigo hoy a estas páginas, nos daremos un paseo fotográfico por la capital berlinesa. Un paseo que ya tiene sus años, es de 2007, pero del que guardo un excelente recuerdo.

La película se sitúa en Tejas, en el llamado periodo de la reconstrucción, los diez o doce años que siguieron al final de la guerra civil norteamericana, en la que los estados secesionistas y esclavistas, como Tejas, perdieron su autonomía dentro del estado federal hasta que no se alcanzaron determinados objetivos y reformas legales. Estamos también en el momento en que el prestigioso general unionista Ulyses S. Grant, ha sido elegido por primera vez presidente de los Estados Unidos. Y los tiempos son complejos porque todavía existen rencores entre los contendientes, y la expansión al oeste con la colonización de los grandes espacios abiertos provocan conflicto con los nativos norteamericanos que son expulsados de sus territorios. El capitán Kidd (Hanks) es un antiguo militar secesionista que ahora se gana la vida transitando de población en población leyéndoles las noticias del mundo a los habitantes de las incomunicadas poblaciones del norte de Tejas. En una de estas se encuentra el cadáver de un hombre negro linchado y a una niña que viajaba con él escondida en el bosque cercano. Es una niña de 10 u 11 años, que fue robada por los kiowas cuando sólo tenía 3 o 4 años de su familia de colonos alemanes. La niña, Johanna (Helena Zengel), sólo habla kiowa y recuerda alguna expresión en alemán. Tras una serie de peripecias administrativas, Kidd decide responsabilizarse de devolver a la niña a su familia. Lo que implica un largo viaje con no pocos peligros.

La película no es precisamente original. No deja de ser un refrito de ideas y situaciones que se han visto ya en otras películas, algunas de ellas de gran prestigio. Las dos que me viene a la memoria de forma más inmediata son The Searchers (Centauros del desierto) o cualquiera de las dos versiones, 1 y 2, de True grit (Valor de ley). Lo que decíamos de las votaciones en IMDb, The Searchers es una obra maestra de John Ford, y no alcanza el ocho de promedio en las votaciones, por debajo de muchos de los productos prefabricados e inanes de la factoría Marvel, por ejemplo. Y además, la película no oculta las influencias e incluso las homenajea en algunos de sus encuadres y secuencias. La realización es correcta, académicamente correcta. No se le encuentran peros. Pero ya está. Bien. Eso.

Donde la película encuentra su fortaleza es en la excelente interpretación de sus dos protagonistas, hombre mayor y niña, incapaces de comunicarse al principio, pero que conectan con una química excelente. Espero que la jovencita actriz berlinesa siga por ese camino, porque nos depararía muchas alegrías a los amantes del cine. Y además, la historia sabe seguir un paso tranquilo, sin estridencias, pero sin perder ritmo y avanzando continuamente, como sucede con la relación entre los dos personajes.

Con un final previsible, pero que te deja de muy buen humor, es una película que nos habla de esperanza en tiempos difíciles. Y eso es algo que nos viene bien en los tiempos que corren. Quizá eso influye mucho en mi valoración subjetiva de la película, muy recomendable, pero así está bien para mí.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Fotos] Documentando rincones de la ciudad con película en blanco y negro

Fotografía

El objetivo de estas fotos realizadas con película en blanco y negro era muy concreto. Quería documentar fotográficamente determinados lugares o rincones de Zaragoza con unos fines ulteriores que ahora no vienen al caso. Así que dejando de lado esa cuestión simplemente os muestro algunas de las fotos, que además me sirvieron para probar una combinación de cámara y película fotográfica que hasta ahora no había utilizado.

Los datos técnicos en Leica Minilux como cámara de apuntes (2): Fujifilm Neopan 100 Acros II.

[Cine] Dead Pigs (2018)

Cine

Dead Pigs (2018; 13/20210214)

Llevo cierto caos en el comentario de los estrenos cinematográficos, entre los que se producen directamente en plataformas en internet, debido o no a la pandemia, y los pocos que podemos ir rascando en las salas de cine. El caso es que a fecha de hoy, y contando la película que os traigo hoy, tengo tres películas pendientes. Esta película hace casi semana y media que la vi. Dirigida por la realizadora norteamericana nacida en la República Popular China Cathy Yan, es una coproducción sinonorteamericana, que consiguió estrenarse en salas en China en 2019, pero que no consiguió la distribución internacional al año siguiente por culpa de la pandemia en curso. En la actualidad se puede ver en la plataforma Mubi. Justamente, a los dos días de su estreno en la misma, como medida de promoción, esta plataforma permitió el acceso a la misma durante uno o dos días de forma gratuita. Y aproveché para ver esta y una estimable película de hace 25 años con Maggie Cheung como protagonista haciendo de sí misma y Olivier Assayas a la dirección. Cine dentro del cine.

Las fotografías de la entrada del domingo pasado, tomadas en el Bund de Shanghai, hubieran convenido perfectamente a esta entrada también, puesto que dicho lugar está a orillas del río Huangpu, donde se originó el incidente de los cerdos muertos. Para no repetirme, buscaré entornos más relajados, como los jardines y los canales de Suzhou, también en el área de influencia del delta del Yangtsé.

Rodada al estilo «vidas cruzadas«, la película parte de un hecho real que sucedió hace unos años en las cercanías de Shanghai, cuando en el río Huangpu , un ramal del Yangtsé en el delta de este río, comenzaron a aparecer cerdos muertos, de origen desconocido. Parece que hubo una epidemia infecciosa entre los gorrinos, que morían sin que los ganaderos recibieran apoyo institucional para deshacerse de los cadáveres, por lo que optaron por echarlas a los ríos y canales próximos, confluyendo en el delta del gran río chino por excelencia. A partir de ahí, Yan se introduce en las vidas de los miembros de una misma familia, dos hermanos de cierta edad, hombre (Yang Haoyu) y mujer (Vivian Wu), y el hijo de uno de ellos (Mason Lee), que viven relativamente extrañados unos de otros, cada uno con sus propios problemas, y en una situación de relativo aislamiento personal. También se incluyen las desventuras de otros personajes que acaban relacionándose con ellos, como una joven de la alta sociedad (Li Meng) que arrolla con su coche un puesto de frutas y al hombre que lo atiende, y un joven arquitecto norteamericano (Archibald C. McColl IV), que trabaja para promotoras de construcción chinas.

La película, con una realización sencilla, que no simple, pero efectiva, mezcla con habilidad el drama y la comedia, llegando incluso a emular en algún momento al musical, todo ello para realizar un efectivo retrato del desarrollismo de la sociedad china, que en cierto modo recuerda a algunas formas del desarrollismo franquista, aunque con mucho más dinero disponible. Especulación urbanística, deficiencias en el funcionamiento de los servicios públicos, aparición de una mayor desigualdad entre clases, las componendas y las corruptelas cotidianas… Algo no muy distinto en el fondo, y en algunas formas, a lo que Berlanga proponía en muchas de sus películas. Y confirmando lo que leí en algún sitio. En China puedes criticar lo que pasa, mientras no lo atribuyas al partido y a la élite gobernante. No obstante, quizá el principal activo de la película es sus acertadas interpretaciones, de bastante buen nivel.

Película interesante, que se deja ver con agrado, que incluso me hubiera animado a ir a ver a las salas de cines si hubiera llegado a ellas, aunque dista de ser redonda, ya que el conjunto de la historia y del guion no dejan de tener sus agujeros y sus resoluciones forzosas. Que no la estropean, pero le impiden brillar a mayor altura.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***