[Recomendaciones fotográficas] Libros japoneses de fotografía, charlas sobre procesos antiguos… y alguna otra cosa

Fotografía

Empiezo por los libros. Después de pasar una parte del día del sábado de la semana pasada visitando algunas de las exposiciones de PhotoEspaña 2019, como ya os he contado esta semana aquí y aquí, tuve tiempo para pasar por la galería, tienda y librería de La Fábrica antes de coger el AVE de vuelta en Puerta de Atocha. Este año no encontré ningún libro o catálogo de las exposiciones que me llamara la atención. Pero como en un par de ocasiones anteriores me atrajo el estante de libros de fotografía japoneses de segunda mano. Y me traje dos volúmenes.

La expresividad de Martí Llorens ayuda mucho a sus aptitudes como comunicador; no hay momento para el aburrimiento. Pero es bueno dejar a sus obras que hablen por sí mismas.

El que más aprecio, la edición de 1991 que reunía el Sentimental Journey [Sentimentaru tabi; センチメンタルな旅] y el Winter Journey [Fuyu no tabi; 冬の旅], dos diarios fotográficos que Araki Nobuyoshi, el prolífico y controvertido fotógrafo japonés, dedicó a su esposa Yoko. Ya tengo algún libro sobre este tema, pero este me apetecía especialmente. Me parece un trabajo magnífico. Una historia maravillosa, una declaración de amor incondicional de Araki a su esposa, que pone en cuestión a todos aquellos que le acusan de misoginia o de objetificar a la mujer. Para los que no se cosquen, el Sentimental Journey fue el diario del viaje de novios, recién casados, en el que todas las miradas, fotográficas, de Araki se dirigieron a Yoko. El segundo, el Winter Journey fue el diario de la enfermedad que llevó a Yoko a fallecer prematuramente, hecho que marcó profundamenta al fotógrafo. Son dos trabajos con estilos y sentimientos muy distintos, pero que funcionan conjuntamente como un relojo. Como decía, una de las más bellas declaraciones de amor que he visto en forma de fotografías.

El segundo libro no me resultaba conocido. Ni el trabajo ni el fotógrafo. Se trata de Okuno hosomichi, 101 [奥の細道] de Tsuda Ichiro. El problema de estos libros es que están en japonés. Sobre el anterior, hay que tener en cuenta incluso que se abren y se leeen en sentido inverso a como estamos acostumbrados en occidente. Dado que ir intentando descifrar el contenido de los textos tirando de Google Translator, introducciendo pacientemente los kanji y diversos kanas, es largo y tediosos, me llevará tiempo destripar el contexto del libro. Porque apenas he encontrado referencias en internet. El caso es que el conjunto de fotografías en blanco y negro, muy diversas, desde paisajes hasta desnudos, con algunas llamativamente realizadas con lo que parece un teleobjetivo catadióptrico, me llamó la atención en la librería, era relativamente barato… y decidí cogerlo como curiosidad y darme un tiempo para desentrañar sus misterios. El caso es que tiene fotografías que me gustan mucho.

Charlas… o conferencias, o como os guste llamarlas. En el marco de la exposición de fotografía estenopeica, Zaragoza en línea recta, en la que participo con otros 13 compañeros de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ y que está disponible para ser visitada en la Casa de los Morlanes de Zaragoza desde el 9 de mayo y hasta el próximo 7 de julio, se ha organizado un miniciclo de dos charlas sobre fotografía, relacionadas con el tema de la exposición. Tuvimos una primera en mayo, ambas han sido en el Museo Pablo Gargallo, en la que Beatriz Aísa, fotógrafa y geógrafa, «alma mater» de buena parte de los fotógrafos que exponemos porque aprendimos la técnica con sus talleres, nos habló de los orígenes de la fotografía estenopeica y de sus proyectos más recientes. Alguno de los cuales vimos el año pasado en BFoto, y son estupendos. Y ayer sábado disfrutamos de la participación del barcelonés Martí Llorens, ver también la Factoría heliográfica, que nos habló de sus proyectos más personales realizados con procesos antiguos. Papel salado, calotipos, negativos sobre papel encerado, estenopeica… pero, sobre todo, la calidad conceptual de sus proyectos muy enraizados en el terreno, en la ciudad, en la memoria y en las transformaciones urbanas. Me lo pasé de maravilla. Disfruté mucho.

Quien haya leído los artículos sobre PhotoEspaña 2019 que he subido esta semana, sabrá que disfruté de las fotografías de Donna Ferrato por partida doble. Recientemente, en el excelente blog de fotografía Cartier-Bresson no es un reloj, le dedicaron una entrada en la que se analizaba el contexto y circunstancias en las que se realizaron algunas de sus más conocidas fotografías de su trabajo sobre la violencia de género. Imprescindible.

Robert Frank es uno de los fotógrafos americanos más reconocido… salvo que es nacido en Suiza. Y cuando en su juventud llegó a Estados Unidos, su visión sobre el país y su sociedad era muy fresca y poco contaminada. Y ahí se explica buena parte del interés de sus reconocidos trabajos. En el canal de Youtube del SFMoMA (San Francisco Museum of Modern Art) nos han ofrecido un vídeo en el que nos hablan de los que Frank aprendió en su momento de la generación Beat, la del momento en que realizó muchos de sus trabajos más célebres. Os lo dejo puesto…

En la visita a las exposiciones del Jardín Botánico en PhotoEspaña 2019, esperabamos ver una instalación de la surcoreana Kimsooja… pero no la vimos. No la encontramos. Nos debimos despistar. El caso es que para ponerme un poco al tanto, he estado visitando su amplia página web, que os he enlazado antes. Siendo muy polifacética, y más orientada al audiovisual que a la foto fija… he encontrado cosas muy interesantes.

Ya hace tiempo que nos ha llamado la atención el fenómeno. Si jóvenes de todo el mundo, especialmente chicas, están tremendamente enganchadas a su teléfono móvil y al selfi, los de las chinas es impresionante. El caso es que luego te encuentras en las redes sociales, en Instagram especialmente, rostros absolutamente imposibles, deformados. Selfis que han pasado por la trituradora de aplicaciones que sirven a estas chicas para presentar la imagen que creen que va a tener más éxito en internet… incluso si esa imagen no les gusta, y preferirían presentar la suya propia. Sobre este tema reflexiona Rankin en un trabajo reciente como nos cuentan en Feature Shoot. Y con esto me despido por hoy.

[Libro] El verano sin hombres

Literatura

Poco antes de salir de viaje hacia China en mis dos semanas de vacaciones de final de primavera, se conocía en la prensa que el Premio Princesa de Asturias de las Letras 2019 se concedía a Siri Hustvedt. No soy muy dado a interesarme por estos premios que otorgan fundaciones a través de prestigiosos jurados y esas cosas. Suelo dar más importancia o me interesan más aquellos premios en los que los premiados son elegidos entre sus pares. No es que esta fórmula carezca de vicios, véase los Oscar; pero bueno,… nunca se conocerá la naturaleza de cómo un jurado «de prestigio» delibera, y que razonamientos se exponen. En un premio como el Princesa de Asturias, uno sospecha lo políticamente correcto juega un papel muy importante sobre la calidad o las cualidades de los candidatos. Pero qué queréis que os diga, me alegro que se lo hayan dado a Hustvedt.

Simplemente, algunas fotos en blanco y negro tomadas hace unas semanas con mi cada vez menos nueva Fujfilm XF10, interpretadas en blanco y negro, de la vida social en la calle de Zaragoza. Despedidas de solteras incluidas, que al fin y al cabo el matrimonio es uno de los temas que trata la novela de hoy.

Conocida por muchos… en realidad en este país es conocida por pocos. Pero, de esos pocos, muchos la conocen más por ser la segunda esposa de Paul Auster que por sus méritos propios. Que no son pocos. Yo la conocí a propósito de la literatura. Y en aquel momento, yo no sabía quién era su conyuge. La editorial La Fábrica publicó una breve colección, una pena que ya no siguiera sacando más títulos, en la que unía relatos literarios de buen nivel con las fotografías de fotógrafos también de gran calidad. Y uno de ellos unía a Hustvedt y al iraní Reza en un estupendo libro de relatos en torno a la figura de Simbad el marino.

Para celebrar el premio, decidí adquirir este «verano sin hombres», que iba a ser mi lectura durante el viaje a China. En él, una mujer, poetisa, en sus cincuentaytantos se refugia en su ciudad de origen, donde vive su anciana madre, después de una ruptura con su marido, que se ha liado con otra mujer más joven, lo cual desencadena un episodio de trastorno psicótico breve que la lleva a un hospital. Recuperado del cual, durante un verano, antes de reincorporarse a su trabajo académico, se refugia como decimos en la localidad de origen. Allí, reflexionará sobre su vida, se relacionará con su madre y su grupo de ancianas amigas, y dará clases de poesía a un grupito de treceañeras, que llevan sus conflictos inter e intrapersonales a cuestas.

En su conjunto, Hustvedt nos plantea su visión de la vida de la mujer, desde que sale de la niñez y se tiene que enfrentar a la sociedad y a las relaciones interpersonales por primera vez, sometida a tensiones (trata bastante el tema de abuso entre adolescentes) hasta la vejez, el miedo a la pérdida de la autonomía personal y a la muerte. A no ser. También cómo las convenciones sociales han condicionado tradicionalmente las vidas de las mujeres, forzándolas incluso a vivir una doble vida; una pública, de acuerdo a la moral dominante, y una privada, de acuerdo con los propios valores y creencias. Una reflexión que evita los tópicos de este tipo de situaciones, frecuentemente vistos en otras obras literarias y en el cine, para ir a una visión feminista pero no carente de autocrítica hacia el propio género femenino.

No está mal el libro. Tengo la sensación de que no es su obra más conseguida, de hecho ya tengo otra en espera que me despierta más expectativas. Pero está bien. Es recomendable. Se lee bien, teniendo una escritura y un planteamiento cuidados, y sabe evitar una linealidad monótona en el desarrollo de una historia, que no es una tanto una historia en sí misma como un corte en el tiempo, un segmento en la vida de una mujer que le sirve de recapitulación de lo que ha sido hasta ese momento y de lo que puede ser en un futuro. Con un aire de optimismo general hacia las capacidades de las mujeres, representado en lo que ha sido la madre y su grupo de amigas, como en la energía vita de la hija.

[Libro] Mi marido es de otra especie

Literatura

Si dejamos a un lado algunos nombres muy sonados de la literatura japonesa, que consiguen colarse en los catálogos de editoriales relativamente potentes, la mayor parte de las traducciones de los autores nipones suelen publicarse en pequeñas editoriales dedicadas a cubrir los nichos que las grandes dejan sin cubrir, porque no les merece la pena el esfuerzo. Sin embargo, me llamó la atención hace un par de meses el anuncio de que Alianza Editorial iba a incluir en su colección Alianza Literaturas una colección de relatos de la japonesa Yukiko Motoya. Así que me hice con ella en cuanto salió a la venta.

Gente en la tradicional Kioto, para ilustrar una colección de relatos que transcurre en el medio urbano japonés contemporáneo.

La novela corta que da título al libro, que consta de tres relatos cortos más, nos habla de una joven esposa que, tras la boda, sin hijos, y con un marido en buena situación, no trabaja. Y un día se da cuenta de que cada vez se parece más a su marido que a sí misma, y que este también está cambiando y transformarse.

Esta novela corta mereció el Premio Akutagawa correspondiente a la segunda mitad de 2015 [ 2015下 ; el premio se concede dos veces al año, el correspondiente a la primera mitad de ese años sería 2015上], uno de los más prestigiosos de la literatura japonesa, si no el más prestigioso. Lo que generó mucha atención en una autora que ya había recibido otros galardones y que, nacida en 1979, es todavía joven y con trayectoria.

En esta novela corta y en los otros tres relatos, el tema principal es la alienación de la persona en la sociedad actual. En este relato en concreto, cargando contra la institución del matrimonio. Todos los relatos del volumen presentan un elemento de fantasía, y pueden presentar finales abiertos, de apariencia inacabada.

Me ha parecido interesante, aunque no ha acabado de definirme sobre esta autora. Quizá necesite leer algo más de ella. En cualquier caso, por su extensión se lee con rapidez, aunque yo recomiendo una cierta calma y reflexión a la hora de afrontar su lectura.

[Libro/Cine] Hacia China; The Wandering Earth // Yǐng [影; Shadow] (2018)

Cine, Literatura

Estoy de vacaciones. Dos semanas. Y estamos a punto de salir hacia Shanghái. Primer viaje a la China continental, después de haber visitado ya Hong Kong, Macao y Taiwán. Además de la popular ciudad china haremos algunas visitas a ciudades y algún parque nacional cercano. Esperamos visitar cuatro monumentos o áreas declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. En menos de dos semanas. Así que no nos vamos a aburrir.

Como me sucede en muchos viajes, en los previos al mismo me entran ganas de leer cosas relacionadas con el lugar de destino o ver películas también asociadas al país o la cultura a visitar. Y en las últimas semanas he leído unos relatos cortos de Liu Cixin, y este fin de semana vimos un película de Zhang Yimou. Que más podríamos esperar. El más prestigioso escritor de ciencia ficción y uno de los más prestigiosos directores de cine del gigante asiático.

Fotográficamente recorreremos algunos de los lugares de cultura china que he visitado hasta el momento. Como la isla de Lantau en Hong Kong.

The Wandering Earth

Comenté hace unas semanas el estreno en Netflix de la película del mismo título que el relato que da inicio y también da título a esta colección de relatos cortos de Liu Cixin. La mayor parte de ellos fueron escritos antes de que publicase sus novelas más famosas. Y como parece norma en él, se pueden adscribir a lo que se llama ciencia ficción dura, aunque altamente especulativo en las cuestiones científicas que acompañan a los relatos. Cuando compré el libro electrónico, todavía no estaba en su versión castellana, por lo que lo he leído en inglés. No parece que esta se haya publicado todavía, aunque he oído rumores que no tardará mucho.

Primero una comparación entre el relato y la película del mismo título. La base de ambas es la misma. Ante una previsible catástrofe ocasionada por el sol, la humanidad decide «motorizar» su planeta y lanzarlo al espacio profundo para buscar una nueva estrella en la que establecerse. Pero mientras la película se centra en las vicisitudes de la capulta gravitatoria prevista a su paso por la órbita de Júpiter, con un tono heroico en sus protagonistas, en el relato asistimos a las reflexiones de un hombre que comienza el viaje como niño, pero con un viaje a través del sistema solar mucho más riguroso y que dura décadas, vamos explorando las contingencias de un viaje semejante. Mucho más interesante, aunque difícil de llevar tal cual a la pantalla.

Las calles del viejo Macao.

Pero el caso es que la recopilación de relatos tiene otros muchos que son muy interesantes y con distintos tonos. Pare que a Liu le gusta destruir el planeta, de formas muy diversas; bien sea por fenómenos naturales extraplanetarios, por invasiones extraterrestres (hay algunos relatos en los que vemos el germen de la futura trilogía tricorpórea), o por la propia acción del ser humano. Hay catástrofes informáticas, viajes al centro de la tierra, viajes espaciales,… de todo. Y los tonos también varían. De los aventureros, a los dramáticos, alguno con cierto tono políticosocial, dentro de lo admisible en el República Popular China, y también alguno de tono irónico humorístico. Mentiría si no dijera que probablemente es el libro de Liu Cixin que más a gusto he leído.

Yǐng [影; Shadow] (2018)

Yǐng [影; Shadow] (2018; 30/20190526)

Conocí a Zhang Yimou a principios de los años 2000, cuando se pusieron de moda las películas chinas de periodo histórico más o menos remoto, con vistosas coreografía en las artes marciales. Pero realmente, lo más interesante de su cinematografía son sus primeras películas, de un tono muy distinto, y casi siempre con la presencia de la siempre atractiva e interesante Gong Li. Es cierto que la última película que ví de este director tenía un tono muy distinto, aunque contaba con la presencia de esta actriz. Que no aparece en la película que nos ocupa hoy.

La puesta de sol en Tamsui. O el museo nacional chino en Taipei en el encabezado.

Película que vuelve al género histórico. Pero con un aspecto visual muy distinto. Lejos quedan las coloridas imágenes de algunas de las películas que el dieron fama en occidente. Con la acción situada en un China inspirada en acontecimientos reales del siglo III, asistimos a una lucha entre facciones que se encuentran en una guerra apagada pero que se puede reactivar en cualquier momento. El comandante Ziyu (Deng Chao) se prepara para un combate singular con un lider militar adversario con el fin de reconquistar cierta ciudad para su rey, Peiliang (Ryan Zheng). Lo que no se sabe es que el auténtico Ziyu está gravemente enfermo, y quien da la cara es un sosias, Jingzhou, a quien ha prometido la libertad y el reencuentro con su madre, si todo sale bien. Dos fuertes mujeres, la hermana del rey, Qingping (Xiaotong Guan), y la mujer de Ziyu, Xiao Ai (Sun Li), tendrá también una fuerte influencia en la trama.

Como digo, la película se aleja del colorido de la películas históricas que dieron a conocer en occidente a Zhang. Rodada en tonos prácticamente mononcromos, muy grises, apenas los rostros de las personas aportan algo de color a la pantalla. En un ambiente de perpetuas lluvias y nublados, que acentuan la sensación de gravedad, opresión y de que nada es lo que parece, que muchas cosas se nos ocultan, en un drama que combina con habilidad las intrigas políticas y palaciegas con la acción bélica, todo en dosis muy razonables. Un drama, con algún tono de tragedia, que nos hace pensar en muchas ocasiones en los dramas o tragedias históricos de Shakespeare.

Está bastante bien hecha y bastante bien interpretada, y si no recibe de mi pare una valoración subjetiva superior es porque el género no es de los que más me atraen. Pero no es una mala película en absoluto y se puede recomendar.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***
Y los templos que bordean el estanque del Loto en el distrito de Zuoying de Kaohsiung

[Libros] Baila, baila, baila

Literatura

He comenzado mi recta final para leer lo que me queda, poco ya, de ficción escrita por Haruki Murakami. Además de esta, creo que sólo me queda una novela, y luego algunos relatos cortos.

Cuando leí la novela anterior, La caza del carnero salvaje, sabía que era la tercera parte de la trilogía que se denomina del Ratón, uno de los personajes comunes a esos tres libros. Son las dos primeras novelas del autor y la mencionada. Pero lo que no sabía, me enteré al terminar, que la novela que nos ocupa hoy, sin ser considerada de la trilogía del Ratón, es continuación del carnero salvaje.

Hoy saco las fotografías de mi colección de templos en Kioto, lugar de nacimiento del autor.

El protagonista principal, el innominado relator de las novelas anteriores, tras varios años llevando una vida anodina, siente que la chica con la que inició la aventura del carnero salvaje, reclama que vuelva al hotel Delfín de Sapporo, porque allí hay algún misterio todavía sin resolver. Y así empieza una extraña aventura que, como he leído en algún sitio, implica a un par o tres de prostitutas, una neurótica recepcionista de hotel, una adolescente de 13 años perdida en el mundo por culpa de unos padres que viven en sus propios mundos, estos padres, un actor popular aunque mediocre, un hombre carnero y algún otro personaje manco que por allí se cruza. Hay algunos asesinatos y un misterio profundo, en el ámbito de lo fantástico, como es propio en muchas de las obras del autor, que puede ser la clave de la resolución de la compleja y algo hermética trama.

Al principio es difícil ver hacia dónde se dirige la trama. Pero poco a poco, las interrelaciones del narrador, especialmente con los personajes de género femenino, van creándote una curiosidad por saber cuál es el misterio que envuelve a este innominado protagonista. En realidad, ese misterio no deja de ser el macguffin que mueve a los personajes y que permite a Murakami realizar una dura crítica hacia la sociedad capitalista del Japón de los años 80, y que puede ser perfectamente válida en la actualidad. Es claramente un libro que expone una parte del pensamiento social y político del autor, con frecuentes referencias a su juventud en los convulsos años 60, y su origen en los movimientos izquierdistas juveniles y universitarios que, como en otros sitios, agitaron a la conservadora sociedad nipona en la segunda mitad de los años 60 y principios de los 70.

No entrará entre mis libros favoritos del autor, pero me ha gustado. Siempre digo que siento una casi inmediata empatía por los protagonistas de las novelas de Murakami. En algunos momentos, o en algunos aspectos, incluso identificado. Y después de todo, sin ser de las más brillantes, no está nada mal. Aunque conviene leerla sin prejuicios.

[Libro] Une passion dans le desert

Literatura

Estaba pensando que quizá hubiese sido más adecuado haber dejado las fotografías que ilustraban mi entrada de ayer de este Cuaderno de ruta para esta entrada de hoy… Me explicaré enseguida.

Habiendo dedicado las vacaciones de Pascua a una visita familiar a París, no tuve muchas ocasiones para dedicarme a mis cosas. Ha sido mi décima visita a la capital francesa, y a estas alturas los habituales del turista en París los tengo ya demasiado vistos. Pero bueno,… íbamos en familia. Lo hemos pasado bien, aunque me hubiera gustado encontrar algún otro ratito para mis cosas. Que conste que no me quejo. Simplemente que podría haber sido mejor. Un momento lo tuve cuando mi hermana y mi sobrino quisieron subir a la torre Eiffel… algo que a mí me produjo escalofríos de terror. Y luego, al comprobar cómo han dejado el entorno de la torre y lo poco paseable que está, más. Experiencia horrible en comparación a como fue en el pasado. Aproveché ese rato para visitar el Museo de Arte Moderno de la Villa de París, que está muy cerquita, en el Palais de Tokyo, construido para la Exposición Internacional de París de 1937. Por cierto, que desde el aire, el Palais de Tokyo da la impresión de tener la forma de un kanji de la escritura japonesa, pero nunca he podido documentar si es así o una coincidencia.

Si acabé en el MAM París fue por huir del caos que rodeaba la torre Eiffel, mucho más civilizada en tiempos pretéritos.

El museo está en reformas, por lo que sólo han dejado espacio para exposiciones temporales y para una selección de obras de la colección permanente, fundamentalmente de arte contemporáneo, de las últimos décadas. El museo fundamentalmente alberga obras de todo el siglo XX. Tampoco se podía acceder a su tienda/librería. Una pena; porque es ideal para comprar algún regalo de cierta calidad aunque no necesariamente caro, que no sea la típico turistada de cualquier chiringuito o tienda de recuerdos. Pero estaba habilitada una pequeña tienda. Y allí me llamó la atención el título que comento hoy.

Se trata de un librito que alberga el relato corto de Honoré de Balzac del mismo título. Traducido, Una pasión en el desierto. Pero viene en idioma original, francés, como es de esperar cuando compras un libro así en París. Poco importante. Es una edición de tapa blanda de Les éditions du cénacle. No he encontrado página web de esta editorial. Igual es el nombre de una colección de otra editorial, me he despistado. Y dice que es una edición enriquecida. Supongo que por el ensayo que la precede y que habla sobre las características formales y de fondo del relato.

Este trata de un soldado de Napoleón que es hecho prisionero durante la campaña de Egipto, pero consigue escapar, refugiándose en una cueva del desierto donde habita una pantera hasta que es rescatado. De forma muy sensual, nos habla de la relación que se establece entre el soldado y la pantera a la que llama Mignonne en recuerdo de un antigua amante. El relato está contado por una tercera persona a la que le ha sido contado la historia.

Se ha calificado de los relatos más sorprendentes y originales de Balzac, por la sensualidad de la prosa, y por la exploración que hace del deseo y la pasión que surge en las personas, incluso cuando sabes que la persona deseada puede ser peligrosa o dañina para uno. Se lee en un momento, y no es difícil de encontrar en internet de forma gratuita ya que el texto hace tiempo que está en el dominio público. Así que para quien esté interesado, no le resultará difícil de leer.

[Libros de fotografía] Desde París, Provoke y Leiter provocativo

Fotografía

Cuando visito París, me gusta mucho ir visitando determinados museos, salas de exposiciones y librerías relacionadas con la fotografía. Y siempre me traigo algunos libros para mi biblioteca fotográfica. La variedad de publicaciones, la posibilidad de verlas en directo, es infinitamente superior a lo que nos ofrecen cualquier librería en España, salvo alguna muy especializada en Madrid o Barcelona, y cada vez menos. No digamos ya lo que pueda encontrar yo en Zaragoza. Sin embargo, en esta ocasión, como el viaje a la capital francesa tenía un carácter familiar, no he podido practica estas interesantes actividades culturales, que si desarrollo cuando voy a mi aire.

Como digo en el texto, instantáneas del Museo de Arte Moderno de la Villa de París.

Afortunadamente, hubo un par de excepciones. Mientras mi hermana y mi sobrino se desesperaban con las multitudes que querían acceder a la torre Eiffel, un entorno absolutamente arruinado en estos momentos como experiencia para el viajero, yo me escapaba al Museo de Arte Moderno de la Villa de París. Situado en el Palacio de Tokio de una de las exposiciones internacionales celebradas en la ciudad, debe de estar en reformas porque no se entraba por la puerta habitual, el recorrido por sus salas está reducido, y no accedes a algunas de las obras más representativas. Tampoco accedes a su estupenda tienda, aunque había una pequeña dispuesta en la entrada, donde aproveché para hacer alguna compra. Las fotos de esta entrada proceden de esa visita.

Y donde sí pudimos disfrutar fue cuando entramos a la librería del Centro Pompidou. Pertenece a la cadena de librerías Flammarion. No hay que confundirla con la tienda del centro, que también está muy bien, pero es más de regalos. Me llevaría la mitad de la tienda, todos los géneros artísticos incluidos. Y de la sección de fotografía… pues prácticamente todo. De hecho, a lo que me había dado cuenta, había seleccionado cuatro libros que me apetecía comprar. Pero me eché atrás por dos motivos. Porque necesariamente hay que poner unos límites al gasto, y porque los libros pesan mucho en la maleta, para la vuelta a casa. Al final cogí dos.

El primero, curiosamente, está editado en España, aunque yo no he tenido oportunidad de verlo en ninguna librería. Se titula La mirada de las cosas – The Gaze of Things, y lleva el subtítulo de Fotografía japonesa en torno a Provoke – Japanese Photography in the Context of Provoke. Y está publicado por La Fabrica. Provoke [プロヴォーク] fue una revista de fotografía japonesa de muy corta vida, publicada entre 1967 y 1968. Llevaba como subtítulo Materiales provocativos para el pensamiento [Shisō no tame no chōhatsuteki shiryō 思想のための挑発的資料], y nació en el ambiente de los movimiento de protesta que se extendieron por todo el mundo a finales de los años 60, y también el País del Sol Naciente. Daido Moriyama, Nobuyoshi Araki, Shōmei Tōmatsu… son algunos de los nombre más destacados de aquel movimiento, pero hay otros muy interesantes, y con estilos más variados de lo que nos imaginamos al pensar en las fotografías sucias, hipercontrastadas, callejeras, de motivos transgresores que nos evocan algunos de estos autores. Una ruptura con las formas de la fotografía tradicional japonesa, que era más variada de lo que pensamos antes de este momento, y que todavía influye mucho hoy en día. No hay más que ver muchas de las fotografías de calle que pululan por Instagram hoy en día…

El otro libro que compré está publicado por Steidl, y es In my room de Saul Leiter. Leiter, que falleció recientemente en 2013, fue un fotógrafo que quedó olvidado durante décadas. Un tipo discreto e introvertido, afortunadamente su obra se ha recuperado y actualmente disfruta de un elevado prestigio. Principalmente se le considera uno de las precursores de la fotografía en color más importantes, con su fotos de la ciudad de Nueva York a partir de 1948. Debo reconocer que es uno de mis fotógrafos documentales favoritos, y me parece un maestro de referencia en su dominio del color. Pero este libro que traigo no tiene que ver con esto. Más bien son la antítesis de su trabajo más conocido. Frente a la vorágine de la ciudad en color, nos encontramos en la intimidad del estudio del fotógrafos, en el que durante 20 años y en blanco y negro retrató a un cierto número de amantes y amigas, de forma muy sensual, hay no pocos desnudos, en un trabajo que tiene no poco de introspección al mismo tiempo que es evidente la carga erótica de muchas de sus imágenes. En el ensayo introductorio, Carole Naggar se pregunta si la elección del blanco y negro, por parte de un fotógrafo que trabaja sobretodo, en color se deberá a una decisión de carácter creativo o fue una forma de evitar la exposición de las obras a miradas ajenas, al procesarlas el mismo en la intimidad de su cuarto oscuro. Intimidad, es la palabra clave que describe este trabajo, junto con sensualidad, belleza y homenaje a la mujer, agradecimiento quizás por lo que las mujeres nos ofrecen y a lo que ocasionalmente nos permiten acceder.

[Libro] El hombre inquieto

Literatura

Oferta de Amazon Flash que me llevó a uno de los policías más afamados del llamado nordic noir, Kurt Wallander del sueco Henning Mankell. Tenía la sensación de que no era la primera novela que leía de esta saga detectivesca,… pero no es así. Vi la serie que la BBC dedicó al personaje, encarnado por Kenneth Brannagh, pero no había leído todavía ninguno de los libros. Asumiendo que la serie fuese fiel al espíritu de la obra literaria, estaba ya familiarizado por lo tanto con el personaje y sus características.

Empecemos por Ystad, donde vive Wallander, el protagonista del libro de hoy. Pero recorreremos otras partes de Suecia, como hace en esta historia. Malmö en el encabezado.

Me confieso poco aficionado al género negro al estilo escandinavo. Bueno… soy muy selectivo en lo que se refiere al género detectivesco/policíaco/negro. Es un género que ha producido novelas excelentes, pero también una cantidad inmensa de furrufalla. Perdón por el aragonesismo,… una cantidad inmensa de material literario de poco valor. Que al parecer entusiasma a no pocos lectores, pero no a mí.

Así pues he encarado desde poco antes de mis vacaciones de Pascua hasta el tren de regreso a casa, cuando lo terminé, pensando que era una lectura razonable para un momento de poca concentración y de relajo general. Según he podido comprobar, se le considera el 12º libro y último de la serie sobre el inspector de policía Wallander. Serie que incluye también alguno dedicado a su hija Linda, también policía. En este libro tiene un papel secundario, aunque trascendente, ya que el caso se desarrolla alrededor de los «suegros» de esta.

Un playa junto al Báltico, en Falsterbo.

Es una novela de carácter crepuscular, con el inspector de policía cumpliendo sesenta años, debutando como abuelo, y aquejando diversos problemas de salud, algunos más normales y otros más preocupantes. También cumple con la función de ir cerrando determinados episodios de la vida del inspector, faceta del libro que aprovecharán más, supongo, los fieles a la saga. Pero el caso es que en este libro Mankell aprovecha para hacer una reflexión sobre el mundo de la guerra fría, el espionaje, la posición política de Suecia en el mundo, su pretendida neutralidad, y cosas similares. El principal personaje «invitado» al mundo de Wallander es el «suegro» de Linda, un oficial de la armada sueca de cierto nivel, que durante un tiempo fue comandante de submarinos, y su implicación en el mundo del espionaje durante los años de la guerra fría.

Un ambiente marinero en Estocolmo, crepuscular, como la historia del libro.

Como me ha pasado con otros escritores nórdicos, suecos específicamente, dedicados al género detectivesco, tiene un estilo muy prolijo, con muy poca economía de medios, lo que me da la sensación de que hay muchos párrafos de sobra, que no aportan nada al desarrollo de la historia y que causan una sensación de repetición constante de conceptos. La trama de misterio policíaco que plantea es relativamente previsible, incluso cuando el escritor pone trampas para despistar. Lo que cuenta, se puede contar en menos páginas. Y probablemente, mejor.

¿Qué es lo mejor de este libro? Aparte de que se deje leer, que me lleva de nuevo a las agradables tierras de Escania, el sur de Suecia, dónde he pasado buenos momentos, y alguno de cierta tensión también. Pero no me deja con muchas ganas de seguir profundizando en el personaje. Me contento con la serie británica sobre el mismo, que no estaba nada mal.

Y de vuelta a Malmö, al mercado de pescado.

[Libro/exposición] La balada del Mar Salado… y las nuevas aventuras de Corto Maltés

Arte, Literatura

Hace unas semanas visité en el Centro de Historias de Zaragoza una exposición sobre Corto Maltés. El marinero mestizo hijo de un inglés de Cornualles y de una gitana de Sevilla, y nacido en La Valeta, es sin duda la creación más conocida del fumettista italiano Hugo Pratt, ya fallecido hace más de 20 años. Pero recientemente el aventurero personaje ha vuelto a la vida de la mano del guionista Juan Díaz Canales y el ilustrador Rubén Pellejero. De momento no me ha apetecido leer nada de esta nueva época. Soy reacio a según que reinventos. La exposición que pude visitar estaba dedicada a esta nueva etapa. No al Corto Maltés de siempre. Por cierto, ya se cerró. Ya no se puede visitar.

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El caso es que yo quería leer alguna nueva aventura del marino. Tenía rondando por casa tres volúmenes de sus andanzas; Corto Maltés en Siberia, Fábula de Venecia y Las helvéticas. Fue con esta última con la que me estrené en el personaje. Los conocedores del simpático pirata siempre me han dicho que mira que soy raro, que fui a dar con la más atípica de sus aventuras. Sigue siendo una de las que más me gusta de las que he leído junto la que transcurre en la capital véneta. Pero recientemente he revisitado esta y la aventura siberiana, y esta última ha aumentado bastante en mi apreciación.

El día que bajé a la exposición entré en una librería especializada en historietas. No tenían ningún número. Me lo podía pedir. Y me explicaron no sé muy bien qué sobre la política editorial de la casa que los publica. Me fui tal cual. Luego me encontré que en la exposición vendían La balada del mar Salado, que es la primera de las aventuras que se publicaron del personaje original. Y la compré. Lo cierto es que las aventuras de Maltés en los mares del Sur en tiempos de la Gran Guerra me gustaron mucho. Y he decidido que tengo que mostrar más interés en ir completando mi lectura de las obras del gitano. Pero no sé cuando. Un día de estos. De momento, os las recomiendo.

[Libro] País de nieve

Literatura

Acabo de llegar de las vacaciones de primavera. He estado en París, con familia. Ya sabéis… esa famosa pregunta,… «Las vacaciones, ¿que tal? ¿bien… o en familia?» En este caso las dos. Bien y en familia. Pero ya os contaré un poco más mañana. Que llegué de viaje a las once y cuarto de la noche, y prácticamente no he tenido ocasión de ver las fotos. Porque además, en esta ocasión, sin necesidad de informar a la familia de qué tal me iba por el mundo, porque venía conmigo, mi hermana y mi sobrino, he decidido desconectarme y no he publicado absolutamente nada desde la capital francesa. Pero para aquellos más ansioso,… Notre-Dame… no tan mal como parecía.

El caso es que después de estos días tenía pendientes por comentar tres lecturas, siete series (o temporadas) de televisión y una película. Mientras preparo para mañana un resumen del viaje, voy a ir quitándome lista de espera con una de las lecturas que terminé unos días antes de salir de viaje. Y nos iremos con un autor, Kawabata Yasunari (escrito al estilo oriental, con el apellido delante), uno de los escritores más importantes de Japón, el primero de este país en recibir el premio Nobel en 1968.

Dejada de lado la introducción con las fotografías de Notre-Dame, nos trasladamos a Japón para ilustrar el libro de hoy.

Yukiguni [雪国], país nevado, fue la primera novela de Kawabata. En ella, el protagonista
visita en varias ocasiones la región montañosa del centro del país. Es un acomodado diletante de Tokio, prácticamente desocupado, que vive de rentas; excéntrico, se dice experto en ballet clásico occidental y escribe sobre él, pero nunca ha visto una representación. El lugar se ve afectado en invierno por los vientos fríos y húmedos que llegan desde Siberia atravesando el mar de Japón, sufre copiosas y persistentes nevadas, cubriéndolo de nieve. En estos viajes conoce a Komako, una geisha de montaña, de apenas 20 años, una mezcla de profesional del entretenimiento que parece incluir servicios más personales, prostitución, entre sus actividades. Komako se enamora del protagonista, mientras que este mantiene una relación más distante, aunque no puede evitar seguir viéndola. Una tercera persona, la joven Yoko, se convierte en una presencia constante, obsesiva para el protagonista, en estas visitas a la montaña.

He de reconocer que es una de las novelas japonesas que más me ha costado leer y comprender. No porque el lenguaje sea complejo, sino porque no siempre tienes claro, por falta de referencias culturales, cuál es la naturaleza de las relaciones entre los personajes. Ya he comentado que la geisha de montaña parece ser un figura a caballo entre la mujer que entretiene las fiestas con delicadeza y elegancia en la ciudad, la geisha tradicional, y una prostituta de cierto nivel, dispuesta a pasar la noche con el cliente. Pero también las relaciones entre los distintos personajes son confusas. Quién está enamorado de quién, quién está obsesionado con quien, quién odia a quién… una trama de relaciones más complejas de lo que parece.

Y todo ello aderezado con un lenguaje calmado, no exento de poesía en muchos de sus párrafos. Una descripción de un modo de vida, de un entorno, que como lector de principios del siglo veinte sabemos desaparecido. La acción transcurre en los años treinta del siglo XX, y uno sabe que ese ambiente no va a durar.

Dicho todo lo cual, considero que es una lectura que merece la pena. Con la que hay que hacer algún esfuerzo cuando la afrontas desde la separación en el espacio y en el tiempo, pero que te transporta a sensaciones, formas de ser y relaciones que resultan de alguna forma «inéditas» para ti mismo.

[Libro] La esfera luminosa

Literatura

En marzo de 2018, hace poco más de un año, terminé de leer la trilogía del Recuerdo del pasado de la Tierra, aunque es más popularmente conocida como trilogía del Problema de los tres cuerpos, por el título de la primera de las novelas. Escrita por el chino Liu Cixin, la primera de las novelas no estaba mal, pero tampoco me atrajo tanto y a punto estuve de abandonar la lectura del conjunto. Sin embargo, seguí y mereció la pena. Tanto el segundo de los libros como la conclusión nos ofrecen una visión particular del universo, una teoría de porqué no encontramos vida inteligente aparte de la que ha surgido en la Tierra, y suponiendo que podamos calificar el comportamiento humano como «inteligente». Su teoría del bosque oscuro, un universo en el que las distintas civilizaciones se esconden unas de otras por miedo a las agresoras y por la competición por los recursos, aparentemente ilimitados, pero que no lo serían si hubiese un suficiente número de civilizaciones en el mismo. Reconozco que en su conjunto, disfruté mucho con su lectura.

Todavía no os puedo mostrar fotografías de la China continental. Sí de Taiwán, Macao o, como en el caso de hoy, Hong Kong. Pero estamos trabajando para resolver esta carencia. Hoy tengo que mandar la solicitud de visado para visitar Shanghái y otras ciudades a su alrededor dentro de mes y medio.

El caso es que para este mes de marzo pasado se anunció la publicación en español de una nueva novela de Liu. «Nueva» es un decir. «Nueva» en cuanto a su publicación en nuestro idioma. Pero en realidad Liu la escribió y la publicó con antelación de la trilogía mencionada. Incluso por algunos detalles de la novela, y un comentario al final de la misma, podemos decir que transcurre en el mismo universo de ficción que la trilogía, y que incluso se puede considerar una especie de precuela. Odio esta palabreja. Pero si la buscas en el diccionario de la RAE, ya aparece. Sin notas sobre su uso, tal cual.

El punto de partida es la traumática experiencia de un joven de 14 años que ve cómo sus padres mueren fulminados por una esfera luminosa que se introduce en su casa el día de su cumpleaños. A partir de ahí, vivirá obsesionado por descubrir los secretos de estos misteriosos fenómenos atmosféricos, que le llevará a relacionarse con una joven oficial del ejército chino, un excéntrico físico del mismo país y un proyecto para la utilización de estos fenómenos como armas.

La novela es entretenida de leer, aunque tarda mucho en dar a conocer por dónde va a ir el misterio de las esferas, un misterio que va a estar relacionado con una nueva forma de ver la física de las partículas elementales, a un nivel muy ingenioso. Ingenioso, pero en estos momentos carezco de conocimientos para si calificarlo como fantasía o como ciencia ficción altamente especulativa. En cualquier caso, en paralelo desarrolla en paralelo una historia de obsesiones personales en la que los personajes actuales, a sus treinta años, viven sus vidas condicionados por lo que aconteció a la generación actual. La obsesión del protagonista por el fenómeno debido a la muerte de sus padres, compartida por otros personajes que aparecen. La obsesión de la protagonista femenina por las armas debida a la muerte de su madre. El tema de profundidad más notable es el uso de la ciencia y la tecnología más novedosas y experimentales como armas, cuando no se conoce el alcance exacto de sus efectos, y todas las derivaciones éticas que arrastran.

Como decía, novela entretenida de leer aunque irregular en su planteamiento. En mi opinión, hay muchos elementos superfluos en la historia. Dan la sensación de pertenecer a un narrador con ideas, pero con unos recursos limitados para su desarrollo, y que acaba por ser prolijo en el desarrollo de estas ideas. Se agradecería una cierta economía de recursos, crítica que también se puede aplicar en alguna de las novelas de su famosa trilogía. Como tal, seguro que interesará a los mayores aficionados de la ciencia ficción dura o especulativa, pero quizá descoloque a un lector más generalista. Yo me lo he pasado bien, pero sin entusiasmos.

[Libro] La caza del carnero salvaje

Literatura

Sigo con mi propósito de ir leyendo toda la obra de ficción del japonés Haruki Murakami. Y hoy voy con una de sus obras más tempranas, ya que fue publicada en 1982. Me hace gracia siempre la cuestión de los títulos y de cómo se traducen. Es cierto que en las obras japonesas, tanto en literatura como en cine o televisión, los títulos muchas veces resultan peculiares. Está a punto de estrenarse en los cines en España un drama romántico entre adolescentes que tiene el improbable título de Quiero comerme tu páncreas, basado en un cómic. Por poner un ejemplo. El título original de esta novela de Murakami es relativamente simplón, sin embargo, Hitsuji o meguru bōken [羊をめぐる冒険], tiene una traducción tan prosaica como Una aventura sobre ovejas, o algo así. Quizá por eso en los países occidentales se le ha querido añadir un poco de tirón con eso del carnero salvaje.

Siempre a caballo entre la realidad y la fantasía, sin duda gracias a la rica mitología de la cultura nipona y su capacidad para antropomorfizar los más diversos seres.

Pero el caso es que sí que va de un carnero. No sé muy bien si salvaje o de qué tipo. Al parecer, el bovino no es un ganado popular en Japón. Sólo las necesidades bélicas de principios del siglo XX les llevó a un esfuerzo de crianza de ovejas para las necesidades alimentarias de sus ejércitos. Pero acabado tal, no formando parte de la dieta habitual de los japoneses, su cabaña ganadera para este tipo de res es escasa, y en gran medida restringida a la isla norte, a Hokkaidō. Y hasta allí llegará el protagonista de nuestra historia, copropietario de una modesta empresa de publicidad, para buscar al carnero del título, obligado por una serie de circunstancias que parten del uso de un paisaje bucólico de montañas con ovejas en uno de sus trabajos. Pero el carnero, cuyos antecedentes se remontan a Manchuria en los tiempos de desasosiego bélico que precedió a la Segunda guerra mundial, tendrá características especiales e insospechadas.

La novela es la tercera en la que aparece un innominado narrador y protagonista, un hombre en torno a los 30 años en esta ocasión, y su amigo El Ratón. En algunas ocasiones o en novelas previas, o en según que traducciones aparece como El Rata, parece que el original nezumi [], sería más bien roedor, indistintamente rata o ratón; parece… quién soy yo para imaginar nada sobre el complejo idioma nipón. En cualquier caso, el protagonista vuelve a ser uno de estos hombres que vagan despistados por la vida y que cargan encima con el abandono o la pérdida de una mujer, y que tanto abundan en las obras de Murakami. Pero ahí lo tenemos, peleando por su vida en compañía de una simpática joven de bellas orejas y gran desenfado en lo que se refiere a su vida sexual, recorriendo Japón en busca del carnero y de su amigo El Ratón.

Esta es una de esas obras que ganan con el reposo. Cuando terminas de leerla te das cuenta de dos cosas. Que te la has leído en un santiamén porque su trama es mucho más absorbente de lo que hubieras imaginado. Que no te acabas de percatar de qué quería contarte exactamente Murakami con ella. ¿Es la historia de una amistad, la del protagonista y El Ratón? ¿Es una historia de gángsteres? ¿Podemos considerar que hay un componente romántico en las aventuras del protagonista y su amiga? Mmmmm… Lo que sí que al final, tras una reflexión de conjunto, cuando la dejas reposar es que estamos ante una reflexión sobre el poder. Un poder casi omnímodo que representa ese carnero que se introduce y domina a las personas. Murakami introduce, como luego hará con frecuencia y mayor o menor intensidad a lo largo de su obra, un componente fantástico, que encaja sorprendentemente bien en la prosaica vida de los personajes de la novela.

Resulta difícil que Murakami me defraude. Unas veces me gustará más, otras menos. Pero siempre le encuentro miga. Y con el reposo, ya he dicho que esta historia ha ido creciendo en mi recuerdo. Tuvo dos antecedentes que ya leí en su momento. Creo que mi siguiente novela de Murakami será la cuarta en la que aparecen alguno de los personajes de la novela que nos ocupa hoy.