[Fotos] El 2013 en fotos (3): 12 meses + 12 fotos

Fotografía, Fotografía personal

Si bien desde hace dos años, mi repaso fotográfico al año tiene tres partes, originalmente era sólo un repaso con un concepto muy elemental. Si el año tiene 12 meses, 12 fotos por cada uno de los meses. No tienen por qué ser las mejores, ni las mas representativas. Simplemente las que me produzcan la sensación de que me permiten recordar mejor lo que ha pasado durante el año. Un año variado, con cosas muy buenas y con cosas no tan buenas. Intentaremos recordar las primeras.

Os recuerdo los enlaces a las dos primeras partes de este repaso fotográfico al año:

[Fotos] El 2013 en fotos (1): De viaje con la cámara al hombro

[Fotos] El 2013 en fotos (2): De película

Y eso sí os deseo, de todo corazón,

Que tengáis un muy feliz año 2014.

Enero - Mi primer amanecer contemplado en el año, siempre un espectáculo.

Enero – Mi primer amanecer contemplado en el año, siempre un espectáculo.

Febrero - Mañana de carnaval.

Febrero – Mañana de carnaval.

Marzo - Fiesta popular para el cinco de marzo en la arboleda de macanaz.

Marzo – Fiesta popular para el cinco de marzo en la arboleda de macanaz.

Abril - Llega la primavera, y los ababoles reinan en los campos próximos al soto de Cantalobos, aunque la mañana es fría.

Abril – Llega la primavera, y los ababoles reinan en los campos próximos al soto de Cantalobos, aunque la mañana es fría.

Mayo - Arreglos florales japoneses en el Parque Grandes; símbolo de un deseo de viajar que todavía no se ha satisfecho.

Mayo – Arreglos florales japoneses en el Parque Grandes; símbolo de un deseo de viajar que todavía no se ha satisfecho.

Junio - Diversión entre modelos ferroviarios en Casetas.

Junio – Diversión entre modelos ferroviarios en Casetas.

Julio - Una melancólica pausa entre viajes, un paisaje en Ranillas.

Julio – Una melancólica pausa entre viajes, un paisaje en Ranillas.

Agosto - Muchas cosas, muy diversas, y la necesidad de algún momento de pensar fuera del ruido de fondo.

Agosto – Muchas cosas, muy diversas, y la necesidad de algún momento de pensar fuera del ruido de fondo.

Septiembre - Mucho caminar, mucho recorrer, con sombras y luces; afortunadamente con más luces que sombras.

Septiembre – Mucho caminar, mucho recorrer, con sombras y luces; afortunadamente con más luces que sombras.

Octubre - Mes de tranquilidad y de paisajes serenos.

Octubre – Mes de tranquilidad y de paisajes serenos.

Noviembre - Comienza el ocaso del año, en esta ocasión en Cantalobos, esperemos que para bien.

Noviembre – Comienza el ocaso del año, en esta ocasión en Cantalobos, esperemos que para bien.

Diciembre - A veces, la noche no trae preocupaciones con su oscuridad; a veces se las lleva, y es la hora de la tranquilidad.

Diciembre – A veces, la noche no trae preocupaciones con su oscuridad; a veces se las lleva, y es la hora de la tranquilidad.

[Fotos] El 2013 en fotos (2): De película

Fotografía, Fotografía personal

2012 fue el año en que volví a rescatar las cámaras para película tradicional. Lo que muchos llaman “cámaras analógicas”, a pesar de que la emulsión sensible tiene un comportamiento “binario”, las moléculas de sales plata está excitadas por la luz o no lo están, no valen estados intermedios, y los sensores digitales mandan a su procesador una señal electrónica analógica, antes de ser convertida en ceros y unos. Paradojas que tiene la vida.

2013 ha sido el año en que he experimentado y he aumentado, a modo de pequeña colección, las cámaras de este tipo que puedo utilizar. Como alguien dijo alguna vez, creo que fue Ivor Matanle, un coleccionista inglés de cámaras clásicas, no es mejor, no es más rápido, no es más conveniente, pero puede ser muy divertido. Os dejo una variedad de situaciones en las que he utilizado esta tecnología durante este año pasado.

Una visita con Gozarte al Palacio Larrinaga me permitió rescatar la Leica IIIf con su Elmar 50/3,5; un accidente me permitió comprobar que la película Ilford XP2 Super, para procesado C41, puede ser revelada en el tradicional D76 con buen resultado.

Una visita con Gozarte al Palacio Larrinaga me permitió rescatar la Leica IIIf con su Elmar 50/3,5; un accidente me permitió comprobar que la película Ilford XP2 Super, para procesado C41, puede ser revelada en el tradicional D76 con buen resultado.

En Madrid me hice con una Leica M2 que prové paseando por Zaragoza, calzada con el Elmar 50/3,5 de la IIIf.

En Madrid me hice con una Leica M2 que prové paseando por Zaragoza, calzada con el Elmar 50/3,5 de la IIIf.

También rescaté la minúscula Minox 35 GT-E, que con su 35 mm es excelente para reportaje, como pude comprobar en la Cincomarzada.

También rescaté la minúscula Minox 35 GT-E, que con su 35 mm es excelente para reportaje, como pude comprobar en la Cincomarzada.

El formato medio con la Yashica Mat 124G puede dar resultados muy eficaces, a pesar de que es un talabarte notable para acarrear; aquí usada para un paisaje ferroviario en Rodén.

El formato medio con la Yashica Mat 124G puede dar resultados muy eficaces, a pesar de que es un talabarte notable para acarrear; aquí usada para un paisaje ferroviario en Rodén.

Con la Leica IIIf usé un carrete de Ilford HP5 Plus para probar las ventajas e inconvenientes del revelado desatendido con Rodinal; para ello salí a pasear por el Parque Grande.

Con la Leica IIIf usé un carrete de Ilford HP5 Plus para probar las ventajas e inconvenientes del revelado desatendido con Rodinal; para ello salí a pasear por el Parque Grande.

Ya que la tenía, me llevé la Leica M2 con un Carl Zeiss C-Biogon 35/2,8 a la quedada de FeZ en el Parque Lineal de Plaza.

Ya que la tenía, me llevé la Leica M2 con un Carl Zeiss C-Biogon 35/2,8 a la quedada de FeZ en el Parque Lineal de Plaza.

Me dejaron un Rollei 35S que saqué a pasear por Zaragoza. Y eso que la mañana estaba un poco demasiado soleada al pasar por las Tenerías.

Me dejaron un Rollei 35S que saqué a pasear por Zaragoza. Y eso que la mañana estaba un poco demasiado soleada al pasar por las Tenerías.

Nuevamente la Leica M2, esta vez con C-Biogon 35/2,8, para probar el revelado desatendido con Rodinal en la Ilford FP4 Plus.

Nuevamente la Leica M2, esta vez con C-Biogon 35/2,8, para probar el revelado desatendido con Rodinal en la Ilford FP4 Plus.

No ha faltado algún accidente, como el velado parcial del rollo que usé con la Zeiss Ikon Ikonta B durante el Safari Callejero de Gozarte que hicimos con FeZ.

No ha faltado algún accidente, como el velado parcial del rollo que usé con la Zeiss Ikon Ikonta B durante el Safari Callejero de Gozarte que hicimos con FeZ.

Y durante mi convalecencia de un pequeño incordio quirúrgico salí a pasear con la Leica IIIf calzada con una Industar ruso, copia aparente del Elmar 50/3,5.

Y durante mi convalecencia de un pequeño incordio quirúrgico salí a pasear con la Leica IIIf calzada con una Industar ruso, copia aparente del Elmar 50/3,5.

En un momento dado, también rescaté del olvido mi primera Canon EOS. La 100. Sin D. La más parecida a los aparatos modernos, es también la menos atractiva. La menos "distinta". Pero muy eficaz. Siempre lo fue.

En un momento dado, también rescaté del olvido mi primera Canon EOS. La 100. Sin D. La más parecida a los aparatos modernos, es también la menos atractiva. La menos “distinta”. Pero muy eficaz. Siempre lo fue.

Paseo fotográfico durante las fiestas del barrio de Delicias; y opté porque la cámara principal del paseo fuera la Leica M2 con el Elmar 50/3,5. Muy divertido.

Paseo fotográfico durante las fiestas del barrio de Delicias; y opté porque la cámara principal del paseo fuera la Leica M2 con el Elmar 50/3,5. Muy divertido.

Mi primera Leica fue la Leica CL con el C-Summicron 40/2. Que mostró sus virtudes con luz escasa, en un concierto al aire libre durante las fiestas del Pilar.

Mi primera Leica fue la Leica CL con el C-Summicron 40/2. Que mostró sus virtudes con luz escasa, en un concierto al aire libre durante las fiestas del Pilar.

Pocas semanas antes había recuperado también la compacta Olympus mju-II, que me llevé a Nueva York. Con negativos en color la saqué durante el Pilar, porque es excelente también como cámara de reportaje, pequeña y discreta.

Pocas semanas antes había recuperado también la compacta Olympus mju-II, que me llevé a Nueva York. Con negativos en color la saqué durante el Pilar, porque es excelente también como cámara de reportaje, pequeña y discreta.

De Nueva York me traje otra cámara de formato medio. La Fuji GS645S, telemétrica con un objetivo de 60 mm (38 mm equivalentes) que da gusto por su calidad. También la usé durante las fiestas del Pilar.

De Nueva York me traje otra cámara de formato medio. La Fuji GS645S, telemétrica con un objetivo de 60 mm (38 mm equivalentes) que da gusto por su calidad. También la usé durante las fiestas del Pilar.

Y con el tamaño de su negativo, incluso con diafragmas medios consigues aislar el sujeto principal del fondo, como en el retrato de cuerpo entero de este panadero.

Y con el tamaño de su negativo, incluso con diafragmas medios consigues aislar el sujeto principal del fondo, como en el retrato de cuerpo entero de este panadero.

Me dejaron una Nikon FM2 con su 50/1,8. Esta pudo ser mi cámara principal cuando en 1993 compré la Canon EOS 100. Me apetecía usarla.

Me dejaron una Nikon FM2 con su 50/1,8. Esta pudo ser mi cámara principal cuando en 1993 compré la Canon EOS 100. Me apetecía usarla.

Lo cierto es que la FM2 es una cámara excelente con un gran visor para cuando hay poca luz, y muy agradable de usar. Muy bien pensada.

Lo cierto es que la FM2 es una cámara excelente con un gran visor para cuando hay poca luz, y muy agradable de usar. Muy bien pensada.

Cambio de tercio por completo. Me llega desde Viena una Canon Demi EE17. Cámara de medio formato (negativo de 18 x 24 mm), muy ligeramente mayor que el formato APS-C de las digitales. Sin pilas, es una cámara mecánica, de exposición manual.

Cambio de tercio por completo. Me llega desde Viena una Canon Demi EE17. Cámara de medio formato (negativo de 18 x 24 mm), muy ligeramente mayor que el formato APS-C de las digitales. Sin pilas, es una cámara mecánica, de exposición manual.

Pero si a la Demi EE17 le pones unas pilas, se convierte en cámara de exposición automática con prioridad a la velocidad de obturación. Y tiene un objetivo muy luminoso, f/1,7.

Pero si a la Demi EE17 le pones unas pilas, se convierte en cámara de exposición automática con prioridad a la velocidad de obturación. Y tiene un objetivo muy luminoso, f/1,7.

Ya finalizando el año, un carrete de negativo en color para la Fuji GS645S, que me permite explorar los servicios de laboratorio de los "lomógrafos". Uno de los problemas actuales es el mal servicio que dan los comercios fotográficos a la película tradicional, y hay que ir probando.

Ya finalizando el año, un carrete de negativo en color para la Fuji GS645S, que me permite explorar los servicios de laboratorio de los “lomógrafos”. Uno de los problemas actuales es el mal servicio que dan los comercios fotográficos a la película tradicional, y hay que ir probando.

También probé la Fuji con un carrete de Velvia 100, película diapositiva, y procesado cruzado. Alguna foto curiosa conseguí.

También probé la Fuji con un carrete de Velvia 100, película diapositiva, y procesado cruzado. Alguna foto curiosa conseguí.

Y para terminar esta memoria de fotografía tradicional en 2013, usando la Leica M2 con película de "sólo" 400 ISO con luz escasa.

Y para terminar esta memoria de fotografía tradicional en 2013, usando la Leica M2 con película de “sólo” 400 ISO con luz escasa.

Con una objetivo Canon 50/1,8 para montura de rosca Leica, parece que no son tan necesarias las altas sensibilidades que les exigimos a los sensores digitales. Como dice la imagen, muchas gracias. Por vuestra atención.

Con una objetivo Canon 50/1,8 para montura de rosca Leica, parece que no son tan necesarias las altas sensibilidades que les exigimos a los sensores digitales. Como dice la imagen, muchas gracias. Por vuestra atención.

[Fotos] El 2013 en fotos (1): De viaje con la cámara al hombro

Fotografía, Viajes

Ha sido un buen año en lo que se refiere a viajes. Italia, Escocia, Berlín, Nueva York, las típicas excursiones de día a Madrid o Barcelona, y alguna otra cosita más por los alrededores. También ha sido el año en que he vuelto ha llevarme, de forma premeditada, alguna cámara para película tradicional a los viajes. Con resultados que no están mal, pero también con algún percance. En cualquier caso, os dejo una colección de fotografías.

Un par de excursiones a Rodén, con o sin Fotógraf@s en Zaragoza, dieron comienzo a la temporada viajera.

Un par de excursiones a Rodén, con o sin Fotógraf@s en Zaragoza, dieron comienzo a la temporada viajera.

En Madrid, a principios de marzo, comimos en la calle de la Cava Baja, antes y después de ver algunas exposiciones, y después de hacerme con una estupenda Leica M2.

En Madrid, a principios de marzo, comimos en la calle de la Cava Baja, antes y después de ver algunas exposiciones, y después de hacerme con una estupenda Leica M2.

Semana Santa en Italia, visitando Padua y sus espectacular Palazzo della Ragione.

Semana Santa en Italia, visitando Padua y sus espectacular Palazzo della Ragione.

Palazzo que tiene su répica en la Basilica Palladiana de Vicenza.

Palazzo que tiene su répica en la Basilica Palladiana de Vicenza.

Fenomenal día de paseo en barco por el Naviglio del Brenta, viendo el paisaje, la villas y los palazzos campestres venecianos.

Fenomenal día de paseo en barco por el Naviglio del Brenta, viendo el paisaje, la villas y los palazzos campestres venecianos.

Estupenda la Basilica de Santa Maria Assunta de Torcello, recoleta isla veneciana que nos encantó a pesar de la lluvia.

Estupenda la Basilica de Santa Maria Assunta de Torcello, recoleta isla veneciana que nos encantó a pesar de la lluvia.

Nuevamente en Madrid en junio, para PhotoEspaña 2013, con los libros que colgaban por las escaleras del Círculo de Bellas Artes.

Nuevamente en Madrid en junio, para PhotoEspaña 2013, con los libros que colgaban por las escaleras del Círculo de Bellas Artes.

Vacaciones en julio en Escocia, disfrutando mucho del Parque de Holyrood en Edimburgo.

Vacaciones en julio en Escocia, disfrutando mucho del Parque de Holyrood en Edimburgo.

También escuchando un estupendo coro de adolescentes en el castillo de Stirling.

También escuchando un estupendo coro de adolescentes en el castillo de Stirling.

Y conquistando castillos, bien sea el de Dunnotar a orillas del mar del Norte en Stonehaven,...

Y conquistando castillos, bien sea el de Dunnotar a orillas del mar del Norte en Stonehaven,…

... o el de Urquhart, a orillas del Lago Ness, cerca de Inverness.

… o el de Urquhart, a orillas del Lago Ness, cerca de Inverness.

Un par de excursiones por las Cuencas Mineras en la provincia de Teruel. Una de ellas al encendido de la "Hulla" en Utrillas.

Un par de excursiones por las Cuencas Mineras en la provincia de Teruel. Una de ellas al encendido de la “Hulla” en Utrillas.

La otra, con paseo nocturno incluido, a Martín del Río.

La otra, con paseo nocturno incluido, a Martín del Río.

Escapada berlinesa en agosto, disfrutando de la animación callejera en Alexanderplatz.

Escapada berlinesa en agosto, disfrutando de la animación callejera en Alexanderplatz.

En un alojamiento muy conveniente, muy cerquita de la estación del S-Bahn de Hackescher Markt.

En un alojamiento muy conveniente, muy cerquita de la estación del S-Bahn de Hackescher Markt.

Incluyendo excursión a los ferrocarriles de vapor del Harz.

Incluyendo excursión a los ferrocarriles de vapor del Harz.

Y visitando algunos de los monumentos modernos berlineses más característicos como el memorial del Holocausto.

Y visitando algunos de los monumentos modernos berlineses más característicos como el memorial del Holocausto.

Viaje estrella a finales de septiembre a Nueva York, con parada inevitable en Times Square.

Viaje estrella a finales de septiembre a Nueva York, con parada inevitable en Times Square.

Y por supuesto, con visita a la Grand Central Terminal.

Y por supuesto, con visita a la Grand Central Terminal.

Y paseo como es de rigor por Central Park.

Y paseo como es de rigor por Central Park.

Puesta de sol desde el ferry de Staten Island, con la silueta característica de la estatua de la Libertad.

Puesta de sol desde el ferry de Staten Island, con la silueta característica de la estatua de la Libertad.

Y cámaras analógicas, una que me llevé, y otra que me compré allí, una Fuji GS645S Wide 60, con la que hice esta fotografía del puente de Brooklyn.

Y cámaras analógicas, una que me llevé, y otra que me compré allí, una Fuji GS645S Wide 60, con la que hice esta fotografía del puente de Brooklyn.

A Lérida, a pasar la mañana y ver alguna exposición me llevé una Nikon FM2 que me prestaron, y donde me autorretraté en la Seo Vieja.

A Lérida, a pasar la mañana y ver alguna exposición me llevé una Nikon FM2 que me prestaron, y donde me autorretraté en la Seo Vieja.

Y para finalizar el año, un día en Barcelona, paseando por el Borne y la Ciutat Vella, comiendo en la Plaza Real.

Y para finalizar el año, un día en Barcelona, paseando por el Borne y la Ciutat Vella, comiendo en la Plaza Real.

Donde también me llevé la Olympus Mju-II, aunque un accidente me provocó un velado de parte del carrete. Se salvaron parcialmente algunas fotografías, como esta tomada en la calle del Bisbe.

Donde también me llevé la Olympus Mju-II, aunque un accidente me provocó un velado de parte del carrete. Se salvaron parcialmente algunas fotografías, como esta tomada en la calle del Bisbe.

[Cine] Lore (2012)

Cine

Lore (2012), 26 de diciembre de 2013.

No suele ser el sábado un día habitual para comentar cine en este Cuaderno de ruta, pero en los próximos días entraré en modo nostálgico/despedida del 2013, y además me apetecía mucho hablar de esta película que está pasando injustamente desapercibida por la cartelera. Una película extraña a priori, dirigida por una realizadora australiana, Cate Shortland, convertida al judaísmo por su matrimonio, que rueda en alemán una historia basada en la Alemania nazi tras el catastrófico final de la Segunda Guerra Mundial. Curiosamente, ha sido presentada sin éxito por Australia, un país de habla inglesa, al óscar a la película de habla extranjera, el alemán en este caso. Si es posible, ved la película en su idioma original; el doblaje pierde mucho. Y si os espabiláis un poco sabréis donde encontrarla.

El filme nos cuenta la historia de Hannelore “Lore” (Saskia Rosendahl), una adolescente, la mayor de cinco hermanos, cuyos padres son activos miembros de partido nazi, su padre es un SS, y que justo al final de la guerra, quedando en zona americana, se ven obligados a entregarse a las autoridades de este país invasor, dejando a los cinco vástagos al cuidado de la mayor, y con el encargo de que si no vuelven en tres días, se dirijan desde la Selva Negra, donde se encuentran refugiados, hasta la casa de su abuela en las cercanías de Hamburgo. Un viaje de casi 900 kilómetros por una país roto y desmoralizado, con las comunicaciones cortadas, con toque de queda, con refugiados vagando por los campos, y sin una autoridad clara en muchas partes. En el camino, se encontraran con Thomas (Kai-Peter Malina), un joven, aparentemente un judío liberado de algún campo de concentración, que se convertirá en el protector de los cinco hermanos. En Lore surgirán emociones contradictorias, entre lo que le han enseñado sobre los judíos durante años, la necesidad de protección y supervivencia, la dificultad por distinguir lo que está bien y lo que está mal, y la atracción que surgen entre los dos jóvenes.

Parque en torno al palacio

La odisea que narra el filme comenzará en el suroeste de Alemania, en la Selva Negra, no lejos de las bellas calles y jardines de Baden-Baden.

He de decir que esta película me ha impresionado bastante. Es de las que llevas en la cabeza unos días después de verla. Con una realización potente, que se mete hasta dentro en los personajes, con difíciles primeros planos de sus rostros o de otras partes de sus cuerpos, maltrechos en ocasiones, con las secreciones, la sangre y el barro. No deja de recordar, a pesar de la diferencia de temas, a la realización de Kechiche en La vie d’Adèle. Y una película con pocas concesiones. Estamos en un país difícil, en el que contrasta la belleza de sus campos y sus bosques, con la ruina de sus ciudades, y con las contradicciones de sus desorientados habitantes. Poca generosidad encontrarán los niños en su camino. Y sí intentos declarados de aprovecharse de ellos. Y además, la violencia remanente, entre los propios alemanes entre sí, y los de los invasores. Encontrarán la muerte durante el camino, que será difícil.

La película descansa sobretodo en su personaje protagonista. La joven Rosendahl compone a pesar de su bisoñez un carácter notable, en el que las contradicciones se pugnan con las urgencias de su edad, y su rechazo a la tarea que se le ha encomendado pero en la que no cejará, transpiran en cada poro de su piel, en cada lágrima, o en cada moratón en sus piernas. Con un acto de rebeldía final, cuando definitivamente, cuando todo ha pasado, rompa con el pasado y con todo lo que ha creído hasta ese momento. Perfectamente respalda por el trabajo de Malina, sobrio y expresivo. Es una película de pocos diálogos y muchas miradas y actitudes. Entre los niños creo que merece destacar el discreto pero solvente trabajo de la hermana de LoreLiesel (Nele Trebs), que tiene momentos muy inspirados.

Restos del puente de Remagen a orillas del Rin

El país está roto y dividido, incluso cruzar un río, por la ausencia de puentes, resulta un problema, quizá no tan gordo como cruzar el Rin por el derrumbe del puente de Remagen, pero casi.

Ya he dicho que me sorprende la escasa repercusión que la película ha recibido en los medios, puesto que me parece una película excelente y valiente. Es cierto que no es la primera película que nos narra el recorrido de adolescentes en la difícil Alemania nazi, y a principios de los años 90 del siglo XX, Agnieszka Holland, directora polaca, nos hablaba de un adolescente judío que intentaba sobrevivir en aquel difícil país mezclándose entre los no judíos. Es curioso que sean mujeres no alemanas las que atinen con tanta habilidad en reproducir aquella historia. Se echa en falta más cine alemán con capacidad para revisitar con rigor y con sentido crítico tan nefasto episodio histórico.

Valoración

  • Dirección: ***** Me gusta mucho la dirección de esta película, me parece muy potente, sin concesiones pero sin regodeos en lo escabroso. Valientemente elegante.
  • Interpretación: **** Intérpretes jóvenes, que destilan naturalidad y credibilidad.
  • Valoración subjetiva: ****  Película de alta calidad para revisitar un período histórico convulso.
Costa del Báltico

Al final, llegarán al norte de Alemania, no lejos de Hamburgo. No a las playas de Travemünde en el Báltico, más bien a orillas del mar del Norte, pero no muy diferente supongo yo en ambiente.

[Televisión] Cosas de series; doctores, comadronas y príncipes de Gales para Navidad

Televisión

Sí. Como ya decía ayer, esta semana he retrasado un poquito la entrada televisiva. Aun pensaba que tardaría algún día más, porque no sabía si me daría tiempo a ver en un día los tres especiales navideños que nos han llegado desde el Reino Unido. Porque de eso va la entrada de hoy. De especiales navideños “made in Britain”.

Támesis y cámaras del Parlamento

Todos los especiales navideños de hoy pasean de una forma u otra por las calles londinenses, así que empezaremos por las típicas vistas del Támesis y el parlamento británico.

Adiós al Doctor, bienvenido el nuevo Doctor

Se nos ha despedido el que se ha conocido tradicionalmente como undécima encarnación del Doctor (Matt Smith) en la cincuentenaria serie Doctor Who. Después del entretenido episodio extraordinario que vivimos hace unas semanas para celebrar el medio siglo del personaje, y como ya estaba anunciado, ha llegado a su fin el ciclo marcado por uno de los más carismáticos de la nueva época. Que han sido cuatro, porque sin duda yo incluyo en la cuenta a Doctor guerrero encarnado por John Hurt. La verdad es que si me fijo bien, en la nueva época sólo ha habido uno soso.

Este episodio navideño, que mira por donde transcurre en gran medida en el pueblecito llamado Christmass del planeta Trenzalore, que se había anunciado como la tumba del Doctor, he de decir que me ha resultado un tanto confuso. Muchos guiños, muchas despedidas, un argumento liado, la impagable presencia aunque fuera durante unos segundos de mi chica Doctor favorita, y la llegada del nuevo. Creo que se aleja del carácter de muchos otros episodios navideños, en los que la historia desarrollada está aislada de la trama en vigor en esos momentos. Aunque el año pasado ya vimos cómo ya quedaba integrado en la misma. En cualquier caso, igual le echo una nueva mirada para que me quede claro lo que pasa. Hay algún recurso argumental que me ha parecido sacado excesivamente de la manga… como la justificación para que se vuelva a regenerar a pesar de haber llegado al tope de regeneraciones. Parece que este tope son trece. Y claro, ahora sabemos que hay que incluir un nuevo Doctor, el guerrero, en la cuenta, y que el tradicionalmente conocido como décimo Doctor (David Tennant), se regeneró a sí mismo. Por lo que el que nos ha abandonado sería en realidad el duodécimo Doctor y su decimotercera regeneración. La argucia para permitir el siguiente Doctor me ha parecido un pelín rebuscada. Y sigo con la sensación de que la resolución del último capítulo de la temporada regular, que también transcurría en Trenzalore se nos ha quedado un poquito colgando. En fin.

Habrá que esperar a ver qué nos depara el futuro Doctor (Peter Capaldi).

Charing Cross en la lluvia

Ciudad lluviosa por demás, no sé cómo hacen en las teleseries para que suela hacer buen tiempo. Aunque han predominado las escenas con nubes. En la foto, junto a Charing Cross, llovía a gusto.

Comadronas, monjas, niños con polio, síndromes de estrés postraumático y bombas

Las matronas londinenses en bici de los años 50 del siglo XX han vuelto para un especial puramente navideño. Y largo, hora y cuarto de duración para Call the Midwife. Los habitantes del barrio de Poplar han de pasar las fiestas navideñas bajo la amenaza de ver sus casas destruidas tras el hallazgo de una bomba alemana de gran potencia que permaneció sin explotar bajo la calle. En medio de todo esto, la polio hace estragos entre los más jóvenes aunque ya ha comenzado la vacunación con la vacuna que Jonas Salk aportó a la humanidad. Mientras los pequeños dramas de las protagonistas se suceden. A la protagonista, la “ubercharming” Jenny (Jessica Raine), le va bien, con novio incluido. Pero a la antigua Hermana Bernadette (Laura Main) le surgen los problemas a la hora de adaptarse a la vida “civil” y su futuro matrimonio con el Doctor Turner (Stephen McGann), cuyo hijo va a caer enfermo de gravedad. Mientras que las desventuras de un joven matrimonio con el marido bajo el síndrome de estrés postraumático tras volver de Corea, nos desvela que hasta la animosa Trixie (Helen George) lleva sus dramas y tragedias a cuestas. Y las monjas, que se van a quedar sin convento,…

Serie buenrollista por excelencia, ha tenido tiempos mejores, y espero que los tenga en un futuro, con un poquito de drama mejor encajado, y no tanto azúcar navideño, que sólo sirve para hacer su digestión más pesada como un exceso gastronómico más de estas fiestas. Veremos como vuelve en otoño, si vuelve a recuperar su tono o si es una serie cuyo mejor momento ya pasó.

Albert Memorial, Kensington Gardens

Menuda merienda se organizan los personajes “posh” de Downton Abbey en Kensington Gardens, junto al Albert Memorial; tan rica está, que el tío de América se quiere llevar al otro lado del charco a la pinche de cocina como cocinera.

Intriga real en Londres, con la familia yanqui, una niña que se quedó en Suiza y un billete de tren

Para chulos los de Downton Abbey, que como escenario del episodio navideño se marcan la temporada social de verano londinense. Rose (Lily James), la sobrina escocesa, alegre y “flapper” que vino a sustituir, con éxito,  el hueco dejado por la difunta Sybil, va a ser presentada ante los reyes en sociedad. Así que los Crawley se trasladan en masa a Londres, donde además coincidirán con Martha Levinson (Shirley MacLaine), la madre de Cora (Elizabeth McGovern), y el hermano de esta, el “playboy” Harold (Paul Giamatti). Pero en un momento dado, las juveniles amigas de Rose van a meterse en una intriga que pone en peligro la reputación del Príncipe de Gales, y que los Crawley tienen que resolver. Todo esto mientras Mary (Michelle Dockery) se cortejada por dos pretendientes, Edith (Laura Carmichael) sufre por las consecuencias de su viaje por Europa para “mejorar su francés”, y aparece un comprometedor billete de tren en el abrigo de Bates (Brendan Coyle).

Esta es una serie que no engaña. Sabes lo que te va a dar. Culebrón y glamour. Y eso hemos tenido durante hora y media. Esta vez sin dramas excesivos, con una cantidad razonable de intriga, con personajes jóvenes que dan un poco de alegría a la serie, que se nos estaba poniendo muy mayor, y con la excelente presencia de los invitados americanos que cumplen sin problemas. En el lado de los peros, el retroceso caracterial de Branson (Allen Leech), y el elitismo renovado de Mary. En el lado de los pros, cada vez me gusta más el lado retorcido y misterioso de Bates, que deberían fomentar, y las vivarachas “flappers” de los felices veinte.

Puerto de Margate

Y mira tú que a los sirvientes de Downton Abbey les dan la alegría de un día libre, y se nos van a la playa. Al mar. Aunque no creo que fuera a Margate.

[Fotos] Procesos cruzados en el cementerio

Fotografía, Fotografía personal

Hoy es jueves y normalmente es el día dedicado a la televisión. Pero por las peculiaridades de los días navideños, dejaré el comentario televisivo para otro día. Y lo dedicaré a los especiales navideños de la BBC.

Mientras, os dejo con otra de las experiencias con película tradicional que hice en el puente de la “inmaculada constitución”, y que mandé a revelar al Lomo Lab. Ya os conté una, y anteayer os ponía ejemplos de otra. Tenía un carrete de Fujichrome Velvia 100 caducado que alguien me dio, en formato 120. Así que cierto día que acompañé a unas amigas al cementerio por cuestiones que ahora no vienen al caso, además de una cámara digital de la que ya os mostré algunas fotos, me subí la Fuji GS645S. La intención era exponer las 15 exposiciones del carrete de diapositivas y ordenar un procesado cruzado. Y os dejo algunos ejemplos de lo que obtuve.

Las fotografías no han sufrido ningún retoque digital. Están tal cual fueron escaneadas en el laboratorio.

Orantes

Estaba sobre aviso de que los procesos cruzados sobre la Velvia 100 daban dominantes rojizas. Pero si fotografías en sombra abierta al cielo, poca luz roja puedes pillar para que haya dominantes de este tipo, y la dominante azul se nota más que en otras situaciones.

Golpeando con luz

El objetivo de la Fuji es razonablemente consistente cuando incluyes el sol en el encuadre, pero la coincidencia de este con el pico ausente de la escultura produce un curioso efecto.

Lágrimas negras

Si además de la dominante roja añades que el sol estaba ya camino del horizonte por la tarde, los tonos aun se calientan más como este ángel de curiosas y vandálicas lágrimas negras.

Que el suelo te sea leve

Cuando la luz se fue haciendo más suave, los tonos rojizos también perdieron saturación, aunque seguían presente en toda la escena.

Una luz en las sombras

En algún momento se produjeron exposiciones indeseadas a la luz de los fotogramas, que aquí se pueden ver en la esquina inferior del fotograma; no se produjeron en la cámara, sino después de extraer el carrete de la misma. Un par de fotogramas quedaron arruinados. Más adelante contaré cómo ha sido la experiencia en los laboratorios “lomográficos”.

[Libro] Historias en los libros y películas que todas se parecen; a propósito de “Starhawk”

Literatura

Hace unas semanas leí un breve artículo que salía en Microsiervos. En el se criticaba la situación actual del cine norteamericano, en el que cualquier asiduo de las salas de cine, o de los largometrajes de ficción cualquiera que sea la forma en que acceda a ellos, tendrá una sensación de “déjà vu” permanente. La sensación de que todas las historias le resultan familiares. Todas tienen una estructura similar, tan similar, que cada vez hay menos lugar a la sorpresa en el cine más comercial norteamericano, y de buena parte del cine mundial, actual. Se habla allí de la mala influencia que tiene el libro Save the Cat! The Last Book on Screenwriting You’ll Ever Need, que parece ser el libro de cabecera de la mayoría de los guionistas actuales.

Ilustremos la cuestión. El título del libro viene del hecho de que en la mayoría de las películas actuales, el héroe de la historia, en un momento dado, hace algo, quizá no especialmente heroico, pero que hace que caiga bien al espectador. Por ejemplo, salva a un gato de una anciana o de unos niños, o cualquier otra mascota. Una acción de este tipo, que aumenta la simpatía del público con el personaje, aparece en muchas películas más o menos en un momento similar de la acción.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

Como todos los días de Navidad, paseo por zonas verdes, por el Parque Grande en esta ocasión para rebajar el efecto de las comidas algo más abundantes.

He observado que, a pesar de su elevado nivel tecnológico y científico, la cultura norteamericana se basa en “recetarios” prácticos para hacer distintos tipos de cosas. En las revistas de fotografía, algo que sigo con frecuencia, son frecuencias los artículos “how to”. Enseñan en pasos sistemáticos como hacer algo. En lugar de dar los elementos para que la persona aprenda a pensar por sí misma y resolver el problema, se le proporciona una “receta”, y todos contentos. El mencionado libro sería el “how to” básico del escritor de guiones.

El caso es que mi sensación va más allá. Se extiende a buena parte de la literatura actual, especialmente aquella que aspira a entrar en las listas de “superventas”. “Best-sellers”, como ya los conoce casi todo el mundo. No es infrecuente encontrarse en las tramas de las historias de ficción norteamericanas a personajes, muchas veces chicas jóvenes pero no sólo, que realizan cursos de “escritura creativa”. Hace tiempo que me los imagino como los “how to”, los recetarios para escribir novelas de éxito. Supongo que muchas de las escritoras que han visto recientemente cómo sus sagas interminables dedicadas a los adolescentes fantasiosos, o a las marujas con apetencias sexuales,  ascendían imparables en las listas de ventas. Aunque la crítica literaria no se sienta tan emocionada por sus logros, ni el lector que haya desarrollado un mínimo de criterio a lo largo de su vida.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

El día ha salido nublado y gris, pero con unas temperaturas muy benignas que invitaban a caminar.

Y diréis, ¿a qué viene todo este rollo ahora? Bueno, todo el mundo tenemos la necesidad de evadirnos de vez en cuando. Y el cine o la literatura de evasión está ahí para eso; aunque en muchas ocasiones proceda de los “recetarios” para escribir guiones o novelas que han desarrollado los prácticos norteamericanos. Claro está, siguiendo la “receta” y echándole algo de imaginación e inventiva, eventualmente se pueden conseguir productos que merecen la pena ser tenidos en cuenta. En el campo de la ciencia ficción, hace años descubrí un autor, Jack McDevitt, que cumplía los requisitos. Historias relativamente estandarizadas, planteadas en un par de universos con relativas similitudes donde el viaje interestelar es posible, de aventuras, con personajes protagonistas femeninos capaces y potentes, y bastante entretenidas. Uno de esos universos es el llamado ciclo de las Máquinas de Dios, o de Priscilla “Hutch” Hutchins, una piloto interestelar al servicio de una academia de ciencias, en un futuro situado unos pocos siglos en el futuro, en el que el viaje interestelar es posible, y el ser humano está empezando a desplegarse por las estrellas. Aunque parecía que esta serie o ciclo estaba finiquitado, este otoño lo ha resucitado utilizando un recurso también típico. Ha escrito lo que se da en llamar una “precuela”. Una historia que sucede en el tiempo cronológico interno de la ficción, antes que todo lo anterior. A que os suena. Veamos de qué va esta nueva novela en la que volvemos a tener como protagonista a la animosa y decidida Priscilla Hutchins.

Starhawk (Engines of God, 7)
Jack McDevitt
Headline; noviembre de 2013
Edición electrónica

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

Colores más otoñales que invernales en el parque. Aunque hemos tenido días fríos de nieblas y viento, tampoco está siendo un invierno extremadamente severo.

En esta novela que se sitúa cronológicamente por delante de las seis anteriores de la saga, encontramos a una joven Priscilla Hutchins, poco más que una adolescente, en su viaje de prácticas para recibir la licencia de piloto interestelar, junto con el capitán Jake Loomis, un veterano, metódico y eficiente piloto interestelar. Pero durante el viaje se encontrarán con dos situaciones. Darán con una misión perdida tiempo atrás en la que encontrarán pruebas de un encuentro con una especie alienígena, y serán llamados a una misión de rescate, en la que otro joven piloto estelar sacrificará su vida para salvar la de un grupo de adolescentes a su cargo. Esto provocará que Loomis vuelva con remordimientos a su hogar, pensando que debería haberse sacrificado él mismo. En cuanto a Hutchins, su primera misión en solitario le servirá para tomar conciencia de que algunos esfuerzos de colonización interestelar son éticamente dudosos por el daño a las ecologías alienígenas. Y le forzará a tomar un trabajo administrativo en la estación espacial que orbita la Tierra. A partir de aquí las cosas se complicarán, con nuevos misterios y nuevos peligros que surgirán donde menos te lo esperan y que llevarán a que ambos personajes se vuelvan a encontrar en apuros antes del final.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Incluso unos pequeños capullos asomaban en la solitaria rosaleda.

Buena parte del comentario sobre lo que es esta novela lo he comentado en los párrafos introductorios. Al igual que buena parte de la obra de McDevitt es literatura de entretenimiento con algún propósito de reflexionar sobre algunos temas trascendentes, aunque a un nivel relativamente básico, sin una excesiva profundidad que pueda ahuyentar a los posibles lectores. Sin embargo, también es cierto que en mi opinión queda por debajo de sus predecesoras. El personaje de Hutch no tiene el carácter interesante de las anteriores novelas, incluso cuando sólo era un personaje secundario de la trama. Parece que en su juventud era una chica simpaticona pero no con el carácter que desarrolla posteriormente. Lo que no le impide ser eficiente y razonablemente inteligente, aunque tópicamente impulsiva, como se espera de alguien joven.

Este es el principal defecto de esta novela y de muchas similares; la abundancia de tópicos. Y por lo tanto su previsibilidad. Nada inesperado. Una novela de evasión de manual. Que tira de receta. Que puede ser agradable de leer, aunque como ya digo, un paso por detrás de las que hicieron que me aficionara a este autor de evasión. Por cierto, no lo he dicho, pero leí la versión original en inglés. No es muy compleja de leer, claro está.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

Y gentes que aprovechaban las benignas temperaturas para pasear y practicar deporte. Porque qué otra cosa se puede hacer en una mañana de Navidad.

[Cine] Sobran las palabras (2013)

Cine

Sobran las palabras (Enough Said, 2013), 22 de diciembre de 2013.

Aunque las críticas eran razonablemente positivas, no era esta una película Nicole Holofcener que nos atrajese demasiado. Sin embargo, dado que hay estrenos el día de Navidad, los estrenos de este fin de semana pasado han sido limitados en interés. Por otra parte, se trata de la última película antes de fallecer del “mafioso” James Gandolfini, un actor de los que por su físico ha tenido unas oportunidades mucho más limitadas de lucirse que los típicos buenorros macizos, pero que podía dar mucho de sí. Así que decidimos huir de la monserga de la lotería refugiándonos en una matinal de domingo para ver este filme, que lamentablemente no se ha estrenado en Zaragoza en versión original. Lamentablemente, porque cada vez se da uno más cuenta de que los doblajes desvirtúan muchas veces, si no toda la película, sí algunas de sus situaciones, incorrectamente traducidas o adaptadas al castellano. Sucede en esta que nos ocupa hoy.

Nos cuenta la película la historia de Eva (Julia Louis-Dreyfus), una mujer divorciada con una hija de 17 o 18 años a punto de irse a la universidad, por lo que sobre su futuro planea el “síndrome del nido vacío”. Todavía atractiva, su estilo de vida es sencillo, su trabajo, su hija, sus amigos,… las amigas de su hija,… En una fiesta conoce a dos personas, muy distintas entre sí. Una es una mujer sofisticada, Marianne (Catherine Keener), poetisa, con la que congenia rápidamente, y a la que ofrecerá sus servicios profesionales como masajista. Con el tiempo, harán amistad, y Marianne le confiará sus confidencias, especialmente las relacionadas con su exmarido, a quien considera zafio y sin sensibilidad. Por otro lado, conoce a Albert (James Gandolfini), un hombre poco atractivo físicamente, calvo y con sobrepeso, no muy pulido en sus maneras, pero muy simpático. Con el tiempo se irá relacionando con él, y acabará iniciando una relación. La cosa se complicará cuando descubra que ambos personajes están más relacionados entre sí de lo que pensaba.

Plaza de San Felipe

Si ayer mostraba fotografías tomadas con la Leica M2 y película Portra 400 en situaciones de luz escasa, hoy muestro la utilización de la misma película con carácter polivalente en la cámara de formato medio Fuji GS645S. Escena en la plaza de San Felipe de Zaragoza.

Filme con sabor a cine independiente, en unos Estados Unidos donde reina lo políticamente correcto, y en la que supongo que la directora intenta establecer una crítica hacia el rechazo que puede producir una persona por su aspecto o modos externos, o si somos influidos por la opinión de aquellas personas que consideramos intelectualmente y socialmente superiores, y que marcan las tendencias de lo que es bueno o malo en la sociedad. En principio, el planteamiento me parece bueno, me parece interesante. Estamos efectivamente en una sociedad donde juzgamos a los demás por elementos muy superficiales, entre ellos su aspecto físico, sin dar la oportunidad sus cualidades. Sin embargo, no me ha gustado el diseño del personaje de Albert. Porque al mismo tiempo es un estereotipo. Hay pocos matices. Sí, es simpaticón y bonachón. Pero al mismo tiempo lleva a cuestas un cortejo de cualidades que convencionalmente se atribuyen juntas, aunque no sea así. Si es hombre, en sus cincuenta, calvo, con sobrepeso,… pues se supone que es zafio, intelectualmente limitado, con escasas maneras sociales, etcétera, etcétera. Un tópico, y no el elemento adecuado para ejercer la crítica. Sin duda estoy muy sesgado porque yo también tengo cincuenta años, soy calvo y con sobrepeso. Pero no me limpio con la corbata, no le hecho zumo de naranja de botella de plástico al Taittinger y le llamo cóctel, y tengo otras inquietudes intelectuales que no pasen por sentarme a ver programas de televisión de hace 30 años. Por lo tanto, desde este punto de vista, que los personajes son demasiado estereotípicos, la película chirría. También es un estereotipo la poetisa. Y la historia de la amiguita que actúa como “hija sustituta” también está metida con calzador. Falta finura en el desarrollo de los caracteres, la película pierde fuerza, y nos lleva a un desenlace previsible, pero no necesariamente razonable.

Mercado Central

Relieves en las fachadas del Mercado Central de Zaragoza.

Las interpretaciones, en un reparto con mucho sabor a cine independiente, son correctas en general. Cada uno pone de su parte lo mejor que tiene para dar vida a unos caracteres, que como ya he dicho tienen algún problema de definición.

Película que partía de premisas interesantes, pero que poco a poco se desinfla y nos deja con un sabor de boca agridulce. Esperábamos algo mejor para la despedida de Gandolfini, aunque el no tiene la culpa.

Valoración

  • Dirección: *** Faena de aliño para una historia escrita por la propia directora que me patina.
  • Interpretación: *** Lo hacen lo mejor que pueden y con oficio.
  • Valoración subjetiva: **  Demasiados estereotipos en una historia que podría haber sido más sutil y más matizada.
Calle de las Armas

Colorida fachada en el entorno de la calle de las Armas.

[Fotos] Un carrete de Portra 400 cuando realmente hay poca luz

Fotografía

En el pasado puente de la “inmaculada constitución” dediqué algún tiempo a usar cámaras con carretes. Hice varios y luego decidí probar el servicio de laboratorio de los “lomógrafos”, Lomo Lab. Supongo que en mis entradas técnicas en Medium contaré como fue un día de estos. Ya adelanto que no creo que repita experiencia. Sin que haya sido una catástrofe. En cualquier caso, una de las experiencias fue el hacer un carrete de 36 exposiciones de Kodak Portra 400 en situaciones de poca luz, usando la Leica M2 con el Canon S 50/1,8 II, que es el objetivo más luminoso que tengo para esa montura. Esto implicó que en algún momento expusiera los carretes a un índice de exposición inferior al menos en un paso al 400 recomendado para este tipo de película. Lo cierto es que no estoy descontento del todo. Las fotos son de un paseo por la tarde, con la noche ya caída, un sábado por la tarde, y del domingo siguiente por la mañana, en algunas de las tiendas del entorno del mercadillo de la Calle de las Armas que se celebra cada segundo domingo de mes.

Pista de "nieve"

Deslizándose en la falsa nieve de la plaza del Pilar.

Cochinillos

Cochinillos asándose y gorro de papá noel.

Mareando al santo

Mareando al santo con el frío de una tarde de diciembre.

Otros "playboy"

Unos “playboys” alternativos.

Bender

Bender Rodríguez en el patio de las Armas.

Teatro de sombras

Teatrillo de sombras.

Polaroid, caballo y flexo

Polaroid, caballo y flexo.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; fotógrafos de aquí, universales, y con temas curiosos / interesantes

Fotografía

Esta semana tenía una larga lista de enlaces como posibles recomendaciones, que he ido recortando, para quedarme al final con una miscelánea de cosas diversas. Espero que os resulten interesantes.

Empezar, por supuesto, por las recomendaciones que nos hace Alejandro Lambán en el blog de Fotógrafos en Zaragoza (FeZ) a propósito del fotógrafo catalán Gabriel Brau. Con entrevista incluida, no da unas breves pinceladas de sus técnicas y motivaciones; un fotógrafo de viajes muy interesante.

Otro fotógrafo español que viaja a África para traernos los mejor de su visión, y que nos llega desde las páginas del British Journal of Photography (BJP). Se trata de Antonio Pérez Río, y en su serie Lo inevitable nos muestra el retrato de la persona en el paisaje, en concreto en los paisajes del oeste de Etiopía. Retratos con fuerza, paisajes con fuerza.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

Estamos en una ciudad, Zaragoza, difícil climatológicamente. Y eso produce también algún quebradero de cabeza en el aficionado a la fotografía. Estamos hablando de la luz.

El ser humano es inconsecuente por naturaleza. Pocas cosas razonables hay en sus comportamientos. Después de que la escasez de la demanda haya provocado el cese de la producción de diversas tecnologías de la fotografía fotoquímica tradicional, ahora surgen voces alabando sus cualidades y calidades, y pregonando la necesidad de volver a ellas. Por ejemplo, hace unos días estuve viendo el documental de hora y media de duración titulado Time Zero: the last year of Polaroid film, que daba un repaso a la emblemática película instantánea, y que suspira por el triunfo de las inestables The Impossible Project. La química que hacía posible las polaroids no es posible en estos momentos por diversos motivos, y hay que buscar una química alternativa, admisible y de calidad. En cualquier caso, estamos en lo dicho. Casi nadie usaba esta película, que sale cara, todo hay que decirlo, y cuando desaparece,… todo el mundo la hecha de menos.

Otra película que ahora también hecha todo el mundo de menos es la mítica Kodachrome. Tiempo ha arrinconada por las películas diapositivas de procesado E6, más sencillas de manejar, ahora que ya no se fabrica ni se puede revelar en ninguna parte todo el mundo dice que era imprescindible. En L’Oeil de la Photographie nos muestran un porfolio de Nathan BennKodachrome Memory – American Pictures 1972-1990. Lo que pasa es que además de la película desaparecida, probablemente nos muestre también un mundo desaparecido.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

Con luces durísimas durante los inclementes días soleados del verano, uno podría esperar que el invierno nos trajese luces más matizadas, con un sol más tendido sobre el horizonte, y con una atmósfera más rica en fenómenos que puedan matizar su luz.

En L’Oeil de la Photographie dedicaban la edición del jueves pasado a Henri Cartier-Bresson. Creo que para cualquier aficionado a la fotografía, este fotógrafo no necesita presentación. Pero si queréis refrescar la memoria, ya sabéis donde acudir.

Un clásico de quien ya he comentado en alguna ocasión que me gusta mucho es Lewis Hine, que supo retratar con precisión y con una estética maravillosa el avance a la modernidad, con sus pros y sus contras, pero con una visión muy humanista, en la sociedad norteamericana de principios del siglo XX. La compañía de correos de Estados Unidos le ha dedicado una bella serie de sellos de correos, con una excelente selección de fotografías del autor, bajo el título global de Building a Nation, construyendo una nación. Nos lo cuentan en Film is not dead.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

Pero en Zaragoza nos pasa en invierno que no tenemos término medio. En ocasiones se trata de días de viento intenso, que arrasan la atmósfera dejando cielos límpidos y luz solar marginalmente menos dura que en los meses de verano.

En los últimos días han sido diversos los medios que se han hecho eco de la muerte de Kate Barry, hija de Jane Birkin y hermana de una de las actrices de moda en el cine europeo, Charlotte GainsbourgBarry era fotógrafa. Lo curioso es que pocas fotografías de su autoría han mostrado los medios, que han dado una orientación más de “revista del corazón” que otra cosa. L’Oeil de la Photographie pone las cosas en su sitio con un homenaje eminentemente orientado a su obra fotográfica.

Y ahora un grupo de recomendaciones con un interés particular, específico, curioso, distinto,…

La fotografía de retrato exige del fotógrafo llegar, a veces en un tiempo récord, a captar aquellos gestos o ademanes del retratado que mejor expresen su personalidad. Pero ante una persona excesiva en todas sus manifestaciones como Salvador Dalí, la cosa debía de ser más difícil de lo que parecía. Pero en Time LightBox nos muestran como el fotógrafo Willy Rizzo, uno de los fallecidos en 2013, lo consiguió. Sin duda.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

Y cuando el viento cesa, se echa sobre nosotros la niebla densa, impenetrable, que todo lo vuelve gris, que acaba con todo contraste.

En El Boomeran han publicado un artículo dedicado a la fotógrafa Claude Cahun, la cual puso en solfa la división de la sociedad en géneros de un forma estructural, cultivando una androginia más aparente que real.

Las fotografías nocturnas de las grandes ciudades suele estar asociada al contraste de iluminaciones, entre la natural y la artificial, esta con todo tipo de matices y calidades. Pero ¿qué pasa si de repente una ciudad se queda a oscuras? ¿Y si desaparecen la mayor parte de esta luces artificiales? ¿Y si esta ciudad es Nueva York? Pues eso es lo que nos muestra Christophe Jacrot con su serie New York in black, fotografías tomadas durante el apagan en el bajo Manhattan tras el paso del huracán Sandy. Nos lo muestran en L’Oeil de la Photographie.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

En todas estas situaciones, el fotógrafo avezado será capaz de buscar el momento adecuado para aprovechar esa luz que puede marcar la diferencia, que puede dar vida o chispa a tu paisaje, natural o urbano.

Son muchos los fotógrafos que han trabajado el reportaje a partir de una persona o personas enfermas, en muchas ocasiones siendo la enfermedad infame el cáncer. Pero la serie de Vincent Dixon titulada If only for a second, busca algo al mismo tiempo ligero pero basado en la profundidad de los sentimientos. Impresionado por las declaraciones de muchos de estos enfermos de que desde el momento en que son diagnosticados su pensamiento se ve invadido por la enfermedad y sus consecuencias, sin descanso, les proporciona al menos un segundo de relajamiento, de sorpresa, de verse de otra forma, de olvidarse de la enfermedad,… Y lo hace con ayuda de unos estilista y con ayuda de la fotografía. Lo podéis ver en L’Oeil de la Photographie, y recomiendo que veáis también el vídeo acompañante.

En algunos países, y en el mundo en general, la cuestión de las razas toman mucha importancia. Excesiva. En Lens de The New York Times nos presentan el trabajo One Drop (se refiere a una gota de sangre) de Noelle Théard. Retratos de personas que se definen como de raza negra, pero que podrían pasar en determinadas circunstancias dentro de otros grupos raciales, por sus rasgos, por la claridad de su piel, o por diversas contingencias. Una reflexión sobre un fenómeno al que se da demasiada importancia, teniendo en cuenta la superficialidad de los rasgos que se usan para definir las razas.

Tarde de invierno sin niebla ni viento

Y eventualmente, tienes un día atípico. Ni sopla el viento ni se echa la niebla, la luz se ve matizada por una atmósfera rica en fenómenos diversos, y los tonos se diversifican. Esto puede durar mucho o poco, te puede pillar más o menos preparado. Estar allí, o pillarte de paso. Pero hay que llevar una cámara siempre encima. Para aprovechar el momento. Que son escasos.

[Cine] The Hobbit: The Desolation of Smaug (2013)

Cine

The Hobbit: The Desolation of Smaug (2013), 17 de diciembre de 2013.

Esta película fue vista en versión original en inglés subtitulada en castellano; por ello, conservo su título original. En la cartelera española, es posible encontrarla también doblada al castellano con el título literalmente traducido, El Hobbit: La desolación de Smaug.

La primera película de las tres en las que han convertido la divertida y estupenda novela de aventuras de J.R.R. Tolkien, me dejó relativamente defraudado. Estirada en exceso la historia, con la inclusión de escenas inventadas, no extraídas de la novela original, buscaba mucho el tono épico de su antecesora, la trilogía de The Lord of the Rings (El Señor de los Anillos). Esto eliminaba muchas de las mejores cualidades de la obra literaria, incrementaba innecesariamente la duración de la historia con elementos totalmente prescindibles, y apenas reservaba algunos momentos realmente estupendos, justamente aquellos más fieles a Tolkien. La cena en casa de Bilbo, el episodio de los troles, el desafío de los acertijos entre BilboGollum. No tenía claro si me apetecería gastar en ver la segunda parte, o esperar a su estreno televisivo, para pasar un rato en casa. El dilema se rompió al ser invitado a una visión colectiva, que lleva añadida la diversión de encontrarse con los amigos que siempre está bien. Así que os voy a contar cómo he visto esta segunda parte, y cómo se ha manejado el inefable Peter Jackson.

Tras cruzar las Montañas Nubladas perseguidos por los orcos, las compañía de enanos, con Bilbo (Martin Freeman)Gandalf (Ian McKellen) se refugian en las estancias del hombre-oso Beorn (Mikael Persbrandt) antes de dirigirse hacia la Montaña Solitaria atravesando el Bosque Negro, donde acechan numerosos peligros, y donde el reino de los elfos silvanos con Thranduil (Lee Pace) el trono, padre de Legolas (Orlando Bloom), es hostil a los enanos. Para complicar las cosas, las noticias que ha recibido Gandalf son preocupantes, y deja la compañía para ir a investigar, lo que lo llevará a confrontar al misterioso Nigromante (Benedict Cumberbatch sólo voz) que mora en la fortaleza de Dol Guldur al sur del Bosque Negro.

Empecemos por lo positivo. Esta película esta mejor hilvanada, y es más entretenida que la primera parte de esta forzada trilogía. Es un notable y caro divertimento, película palomitera de buen ver, con bonitos paisajes, y mucha espectacularidad, en la que han conseguido hilar la extendida historia con razonable competencia. En el campo de los efectos especiales, desde luego la estrella es la aparición y acción del feroz dragón Smaug, a quien también pone voz, profunda e intensa, Benedict Cumberbatch, que se multiplica por dos a la hora de dar algo de materia a los malvados de la historia. Pero sigue manteniendo algunos de los problemas o cuestiones negativas de la primera parte, que sospecho van a impregnar al conjunto de la trilogía.

En casa

Hoy, día de quedarse en casa. Me toca de canguro con mi sobrinillo, pero está malito y nos quedamos en casa.

Jackson en un intento de dar un tono épico a una historia que originalmente tenía otro tono y sentido, cambia por completo los valores que transmitía Tolkien en su novela original. En esta, los personajes se meten en líos en los que tienen que pelear. Pero no es su capacidad como guerreros lo que los saca de sus problemas. Es el ingenio, la compasión, la empatía de algunos de los personajes por encima de la violencia lo que les permite seguir adelante en su aventura. De hecho, cuando la novela cierra la aventura con una gran batalla, no es gloria lo que se obtiene sino dolor y pesar. Las guerras traen destrucción y muerte, duelo, sensación de pérdida. En la versión cinematográfica, en aras de una mayor espectacularidad, lo que domina es la acción guerrera. Elfos mortíferos, que tiran muchas flechas, peleas inventadas de los enanos contra el dragón, persecuciones también inventadas de orcos a enanos para aumentar las matanzas con espadas y flechas. Y para atraer a la chicas, supongo, un amorío con un personaje que no sale en el libro Tauriel (Evangeline Lilly), una elfa silvana, no de alta raza como TranduilLegolas, que siente algo por el más “apuesto” y “alto” de los enanos, Kili (Aidan Turner). Lo encajado razonablemente bien, pero todos estos elementos sólo contribuyen a estirar innecesariamente la historia y justificar la trilogía, cuando todo se pudo resolver en una película. Y lo que es peor, para adulterar el sentido y el mensaje que transmite la bella novela original.

Respecto a las interpretaciones, hay que reconocer que esta serie de filmes tiene muchos aciertos en el reparto. Freeman es un hobbit mucho más disfrutable, que el pesado de la trilogía original. Mucho más expresivo, transmite perfectamente, sin necesidad de palabras, los dilemas que pasan por su cabeza. Realmente un acierto. Los enanos en su conjunto están bastante bien. McKellen hace que uno no pueda imaginar ya a Gandalf sin los rasgos del prestigioso actor británico. Bloom es un muy limitado, pero está entretenido. Y algunas curiosidades. Stephen Fry da la nota cómica en un caricaturizado gobernador de Esgaroth. Resulta difícil ver en Lee Pace, el simpático protagonista de Pushing Daisies, como el retorcido rey de los elfos del bosques. Y miedo daba ver a Evangeline Lilly en el reparto. La “perdida” siempre fue la cara bonita y el cuerpo danone de la famosa serie de televisión. Pero sus cualidades interpretativas siempre me parecieron limitadas. Curiosamente, a pesar de ser un personaje metido con calzador, sin mucho sentido, cumple con razonable competencia, y no desentona.

En fin, que sigue pareciéndome una ocasión desperdiciada para haber hecho una buena adaptación de la novela. Respetando el tono y el mensaje, aunque hubiese sido a costa de una orientación totalmente distinta. Pero más allá de eso es un espectáculo razonablemente divertido y entretenido.

Valoración

  • Dirección: *** Bien en todos los aspectos técnicos, y una razonable gestión de la estirada historia.
  • Interpretación: *** Los principales personajes están bien; el resto, de todo hay. Preferible la versión original para disfrutar de la profunda voz de Cumberbatch.
  • Valoración subjetiva: ***  Un producto de entretenimiento. Sin más. Muy caro y espectacular, pero sin más.
En casa

Así que mientras comento esta película estoy rodeado por objetos inusuales en casa, y en la tele aparecen las imágenes de los bonitos dibujos animados del estudio Ghibli; Ponyo, Mononoke, Chihiro,…

[Fotos] Fin de año en FeZ (Fotógraf@s en Zaragoza)

Fotografía

Se acerca el final de año y eso implica empezar a hacer memoria y recapitulación de lo vivido y de lo fotografiado. Y el pasado domingo, también el grupo de aficionados Fotógraf@s en Zaragoza, que se aglutina y organiza a través de Flickr organizó su fiesta de despedida. Paseo fotográfico al caer la tarde por el entorno de las plazas de La Seo y del Pilar, y chocolatada para calentarse y recordar los buenos momentos del año. El equipo animador del grupo nos sorprendió con un vídeo resumen del año que os dejo aquí.

Como habréis podido ver a sido un año muy animado, con muchos encuentros, visitas culturales, talleres, cursos, cafés tertulia… Y ya hay muchos proyectos para el año que viene. De aquellos en los que participe seguro que tendréis noticias. Ahora, de momento, os dejo con algunas fotografías del paseo entre la niebla del domingo pasado.

Plaza de la Seo

Quedada colectiva en la plaza del Pilar, pero la foto de grupo se hizo en los escalones de la plaza de la Seo, que a las cinco de la tarde estaba envuelta en una densa niebla. Fría tarde para pasear con la cámara de fotos.

Hombre de luces

No faltaron como podéis ver la alegría y las ganas de celebrar.

Luces

El principal objeto fotográfico, las decoraciones navideñas, el nacimiento y los mercadillos navideños.

Buenos deseos

Un árbol de los deseos, que se expresan de todos los tipos y en todos los idiomas.

Paseantes del "belén"

No mucha gente visitando el “belén” gigante de la plaza del Pilar; el frío de la tarde del domingo debió dejar a mucha gente en casa.

Pista de "nieve"

Animación entre los más pequeños en la “pista de trineos” ante la iglesia de San Juan de los Panetes.

Brasas

Y algunos asadores tenían la leña haciendo brasas para las viandas que se asarían más avanzada la tarde.

Torres en la niebla

Se aguantó el frío y la niebla con buen humor, pero a la hora acordada, nadie se demoró en acudir a la chocolatada; así que despidamos las actividades del grupo hasta el año que viene.