[Fotos] El Parque Pignatelli, una constante

Fotografía, Fotografía personal

Hay lugares que se convierten en una constante en la vida de una persona. Incluso cuando no les damos importancia. Cuando están tan integrados en la rutina cotidiana durante tantos años, que se convierten en invisibles. Esto es para mí el Parque Pignatelli de Zaragoza. No es un parque espectacular, pero por su veteranía, goza de un arbolado más lucido que otras muchas zonas verdes de la ciudad más lucida. Ha sufrido algunos cambios con el tiempo, pero da la sensación de que siempre está igual. Fue una constante en mi infancia; era mi camino al colegio, y lugar de juegos por las tardes al salir de clase. Lo atravesé cotidianamente durante los seis años que duraron mis estudios universitarios. Y luego, ha sido algo familiar que siempre ha estado ahí. No es infrecuente que cuando trasteo con el nuevo material fotográfico, sea campo de pruebas.

Cuando hace unas semanas, en un día de lluvia constante, probé la Canon Demi EE17, estuve un rato por la tarde en el Parque Pignatelli. Quizá no sean las mejores fotografías. Pero sí transmiten la melancolía de los lugares familiares que nos han acompañado desde la infancia. Y eso empiezan a ser muchos años.

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[Cine] The Hunger Games: Catching Fire (2013)

Cine

The Hunger Games: Catching Fire (2013), 22 de noviembre de 2013.

Está película fue vista en versión original subtitulada y por eso conservo su título en inglés. En la cartelera española puede encontrarse doblada al castellano bajo el título de Los juegos del hambre: En llamas.

No tenía yo pensado ir a ver esta película. Especialmente, después de la flojera de la primera parte, y teniendo en cuenta que claramente no pertenezco al sector del púbico al que va destinada la película. Pero se terció juntarse un grupo de gente, de edades diversas, con opción de cena posterior, y me apunté. Por otra parte, ver a la chica guapa de moda en el cine americano tampoco esta mal. Y decía la crítica que, tras el cambio de director, Francis Lawrence había dejado la historia y la película bastante mejor apañaditas. Vamos a ver qué pasó.

Tras las aventuras y desventuras de Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence) teniendo que pelear a muerte los sádicos juegos para adolescentes en esos Estados Unidos distópicos en los que transcurre esta saga de aventuras para jovencitos, o más bien jovencitas, volvemos al mismo escenario, donde el malo malísimo presidente del lugar, Snow (Donald Sutherland), se ha empeñado en hacerles la pirula a la chica y al sosillo que la acompañó en la aventura anterior, Peeta (Josh Hutcherson). Eso sí, no olvidemos que hay otro macizo por ahí rondando, que parece que el estándar romántico para chicas adolescentes son los tríos. Así que el malvado se busca una excusa para volver a repetir toda la trama de la película anterior, aunque con final en cliffhanger. Porque básicamente, salvo detalles a los que cada cual le pueda dar la importancia que quiera, es prácticamente la misma historia.

Hojas de otoño

Mucho bosque en estas películas, así que un poquito de hojas otoñales para ilustrar la entrada.

Veamos,… ciertamente, el director de esta versión, o reimaginación, o segunda parte, o como lo quieras llamar, es más ducho y habilidoso, y consigue hacer que la película tenga momentos entretenidos, muy entretenidos. Especialmente, en algunos momentos del principio, y en los dichosos juegos. Hay una parte central en la que pasan las mismas cosas que en la versión anterior, o primera parte, o lo que sea, y que es un rollo, que sólo sirve para estirar tontamente la película y para que las niñas se emboben con los vestidos y los peinados de la “prota”. Esta parte se hace eterna. Por repetida, casi insufrible. Pero parece que las escritoras que perpetran las obras literarias en las que se basan, exigen total fidelidad a sus “maravillas” del lenguaje escrito. Y este es un gran problema. Una adaptación más libre, más ágil, con más rasmia en según que situaciones, y podríamos estar ante una película de bastante buen nivel. Cosa que no sucede, digan lo que digan los críticos o los votantes de IMDb.

En cuanto a la interpretación, es cierto que la Lawrence parece estar en estado de gracia y saca partido incluso de un personaje como este. Bien es cierto que una mujer con esta actriz, con su tipo, su presencia, y su todo… hace falta algo más que una “suspensión temporal de la credulidad” para creerte que estás viendo a una adolescente de 17 años. Una adolescente de 16 o 17 años parecía cuando tenía su edad y la hicieron pasar por la versión joven de la Theron, donde a mí ya me parecía que apuntaba maneras, aunque la película no fue bien recibida por la crítica. A mí me gustó. Lo que son las cosas. Del resto… pues que los que mejor lo hacen que son el ya mencionado Sutherland, el etílico Woody Harrelson, y un más que inspirado, como de costumbre, Philip Seymour Hoffman, salen demasiado poquito para que metan un poco de chicha en este producto destinado a reventar taquillas a costa de los más jóvenes.

Para terminar, no nos equivoquemos. Tiene cosas buenas esta película. Tiene momentos de aventuras muy entretenidas, que te tienen en vilo y te divierten. Pero son ratos. El conjunto, con un romance a tres bandas bastante mal traído y llevado, y con esa manía de coger a la protagonista y jugar a las “barbies” con ella, a base de vestiditos raros… pues hace que se quede un producto segmentado para un sector de la población, en lugar de desarrollar una historia que podría ser apta para todos los públicos. En cualquier caso, ya me he reconocido como fuera del público diana de este producto comercial.

Valoración

  • Dirección: *** Un director con oficio y poco más.
  • Interpretación: *** Una interpretación correcta en la protagonista y algunos secundarios desaprovechados, anodina en el resto.
  • Valoración subjetiva: ***  Sube un escalón sobre la anterior, aunque por los pelos. No entiendo el optimismo de muchos medios.
Palomas y arbol otoñal

Y palomas en vez de ¿sinsajos?… Parece que es una mezcla de sinsonte, un ave que sólo se encuentra en américa, y grajo… Pues nada…

[Televisión] Cosas de series; el aniversario de Doctor Who y de cómo se cuentan ahora los doctores

Televisión

Se dice que Doctor Who es la serie de televisión de ciencia ficción más longeva de la televisión mundial. Su emisión se remonta al sábado 23 de noviembre de 1963. Un día después del asesinato en Dallas del presidente John Fitzgerald Kennedy. Casualmente, cincuenta años después, el día 23 de noviembre de 2013 vuelve a caer en sábado. Y al contrario de lo que sucedió entonces, parece que la emisión del episodio que celebra el 50º aniversario de la serie en la BBC ha tenido mucha más repercusión que el aniversario de la muerte del popular presidente de origen irlandés.

Muchos programas y mucha cobertura ha tenido en el Reino Unido y en muchos países de habla inglesa el acontecimiento televisivo. No tanto en nuestro país, donde la afición a las aventuras del Doctor es mucho más reducida, no emitiéndose la serie más que en un canal de pago. Pero en el país británico es todo un símbolo de la cultura popular.

Es cierto que las aventuras del alienígena de dos corazones y capaz de regenerarse al morir en un nuevo cuerpo, señor del tiempo del planeta Gallifrey, no se han emitido de forma continuada en televisión. Si lo hicieron entre 1963 y 1989, con episodios que oscilaban entre los 25 y los 45 minutos. En esa época, la llamada serie clásica, la norma fue la duración corta. Después sólo hubo un telefilme en 1996, libros y cómics, y emisiones de radio diversas, hasta que en 2005 llegó la llamada serie moderna. Si la primera época fue de una serie de bajo presupuesto y métodos artesanales, en la actualidad, con temporadas de muchos menos episodios, más extendidos en el tiempo, pero de mayor duración, el dinero alcanza para un buen nivel de efectos especiales y espectacularidad, con algunos episodios realmente notables en este aspecto.

St David's Cathedral

El País de Gales está muy asociado a los rodajes de la serie moderna de Doctor Who; en la fotografía, St David’s Cathedral, un escenario similar a otros que se han utilizado en la serie.

Orientada al público familiar, en realidad es una mezcla de géneros, pues hay episodios en los que domina la aventura de ciencia ficción, en otros la pura fantasía, mientras que no pocos se podrían clasificar dentro del terror. Para ello existe una extensa nómina de malvados que reaparecen periódicamente, incluso tras hipotéticas extinciones. Pero es lo que tiene el viajar en el espacio y en el tiempo. Todo buen aficionado sabe que el Doctor suele viajar con compañeros, predominantemente femeninas, jóvenes y guapas. Pero no necesariamente se cumplen los tres adjetivos simultáneamente. El truco de la regeneración ha permitido cambiar al protagonista de la serie tras un tiempo, renovando la personalidad del mismo, permitiendo cambios de protagonistas que no resultan extraños, siendo una de las bases de su permanencia en el tiempo. Hasta el especial del 50º aniversario se contabilizaban 11 doctores. Pero supongo que a partir de ahora de alguna forma habrá que modificar la contabilidad, intercalar uno tras el octavo y hablar de 12 doctores. Ya está anunciado el 12º según la cuenta tradicional, el 13º según la que puede ser a partir de ahora.

De los programas que se han emitido en esta semana de celebraciones voy a destacar cinco.

Un miniepisodio para intenet, que se puede ver en YoutubeThe Night of the Doctor, y ahí es donde conocemos al doctor que estaba fuera de las cuentas, al que ya pudimos ver al final del último episodio de la séptima temporada regular de la serie moderna. Y nada menos que interpretado por el ilustre John Hurt. También cuenta con la presencia del octavo doctor, Paul McGann, que sólo había aparecido en el telefilme de 1996. Lo considero de imprescindible visualización para los aficionados de la serie. Antes de ver el especial del 50º aniversario. Además nos introduce en pantalla algo de lo que se había hablado en la serie, pero nunca visto; la Guerra del Tiempo.

Un programa de divulgación científica, The Science of Doctor Who, que intenta acercar al gran público algunos conceptos relacionados con la teoría de la relatividad, y que dan sentido a lo de viajar en el espacio-tiempo. Aunque está por ver si es posible realmente el viaje en el tiempo, más allá de los efectos relativísticos explicados en el programa. Está presentado por el físico y divulgador científico Brian Cox, y cuenta con diversos invitados que colaboran con el científico, entre ellos Charles Dance, muy conocido por interpretar a Tywin Lannister en Game of Thrones (Juego de tronos). Aquí sale muy simpático. Quien lo iba a decir.

Trafalgar Square y la National Gallery

La National Gallery en Trafalgar Square es escenario de varias escenas del episodio especial del 50º aniversario.

Un telefilme titulado An Adventure in Space and Time que dramatiza y recrea los comienzos de la serie en los años 60, siendo especialmente protagonistas los personajes de Verity Lambert, que fue la primera productora de la serie, y a la que este telefilme otorga buena parte del mérito de que fuese un éxito, y William Hartnell, el primer doctor de la serie. Lambert está interpretada por la “uber-charming” comadrona televisiva Jessica Raine, que también tuvo un papel en un episodio reciente de la serie de ciencia ficción. Hartnell está interpretado por David Bradley. Me llama la atención que este primer doctor, a pesar de su aspecto de anciano, tan sólo tenía 55 años cuando empezó a protagonizar al Doctor. De hecho, el actor que lo interpreta tiene en estos momentos 71 años.

Se ha vuelto a emitir el primer episodio de la serie, An Unearthly Child, en la que vemos al primer doctor, Hartnell, y a la primera compañera, Susan Foreman (Carole Ann Ford). He de decir que, teniendo en cuenta que está rodado con escasos medios, en blanco y negro, y de forma muy artesanal en los efectos especiales, es bastante entretenido y queda más que digno. Desde luego, ahí estaba el germen del éxito que tuvo la serie.

Finalmente, he visto el especial del 50º aniversario, The Day of the Doctor. El reparto es notable. Reúne, siguiendo la cuenta tradicional al undécimo doctor (Matt Smith), al décimo (David Tennant), al que hemos conocido cuya existencia nos era incógnita entre el octavo y el noveno (John Hurt), a Clara Oswald (Jenna Coleman) la compañera actual del undécimo, y a una “variante” de una de las más queridas compañeras del noveno y el décimo, Rose Tyler (Billie Piper), entre otras apariciones recurrentes de la serie. No hablaré mucho de la trama para no destriparla, pero tenemos la Guerra del TiempoGallifrey, Bad Wolf, la Torre de Londres, los secretos de la National Gallery, y una reina “virgen” Elizabeth I (Joanna Page), no tan “virgen” ni soltera, como ya sabíamos los aficionados al Doctor. Es un episodio muy entretenido, que cambia el paradigma en el que se basaba el carácter con un punto de amargura de los últimos doctores, que pone las bases para lo que será el arco argumental del futuro doctor, pero que no resuelve las cuestiones pendientes al final del último episodio de la séptima temporada regular, que supongo se cerrarán en el especial de navidad.

Bueno, una semana de lo más entretenida para los aficionados al Doctor, que ha hecho que haya cogido un poquito de retraso en lo de estar al día con las series habituales. No pasa nada.

La Torre de Londres

Lo mismo que la Torre de Londres, tanto en la actualidad como sede de U.N.I.T., como en el siglo XVI, en la Inglaterra isabelina.

[Libro] Carnaval y otros cuentos

Literatura

Aunque nunca he sido un especial fan de Memorias de África, versión cinematográfica, la literaria no la he leído, hay una novela corta de Isak Dinesen, una historia, que en su momento me embobó, tanto en su versión literaria como cinematográfica. Se trata de El festín de Babette. La sensibilidad, la gracia, la profundidad, la agilidad de la escritura, características todas que me encantaron. Y hace unas semanas encontré que Letras Nórdicas tenía en su cátalogo de libros electrónicos esta colección de once relatos de la escritora danesa. Y decidí ir a por ella, para comprobar si podía reproducir las sensaciones que tuve con la estupenda Babette.

Carnaval y otros cuentos
Isak Dinesen (seudónimo de Karen Blixen); tradución de Jaime Silva
Nórdica Libros; septiembre, 2013

Kastellet

Isak Dinesen, la baronesa Karen Blixen, fue danesa, y alguno de sus cuentos claro está sucede en Copenhague. Quizá sus protagonistas pasearon alguna vez por el Kastellet, la ciudadela militar próxima a la famosa sirenita.

Antes de contar las cuestiones específicas de esta colección de cuentos, tendré que contar mis sesgos. Todos tenemos experiencias previas que sesgan nuestra opinión. Prejuicios se les podría llamar también, sino fuera por el sentido peyorativo que la palabra nos evoca. Sesgos; nuestra opinión se tuerce o desvía tras uno o varios eventos que nos marcan en nuestra vida. De muy jovencito, adolescente, me encantaban los cuentos y relatos cortos. Leía muchos. Tantos que he olvidado una buena proporción de ellos. Hasta que alrededor de los 21 años leí la versión íntegra, la verdadera, la buena (años más tarde leí también el original en inglés, que llevo siempre cargado en mi Kindle) de The Bottle Imp (El diablo de la botella) de Robert Louis Stevenson. La sensibilidad, los valores, la capacidad de hacerte viajar y soñar de este cuento, del cual había leído versión cortas o adaptadas a la infancia desde niño, ha hecho que sea una de mis obras literarias favoritas. Pero me sucedió un fenómeno curioso. Después, pocos cuentos me resultaban satisfactorios. Y de un ávido lector de este tipo de obras me convertí en alguien que muy esporádicamente me acercaba a esta forma literaria. En ocasiones me he forzado, y he encontrado unas cuantas para disfrutar. Pero con un sentido muy crítico.

Mansión cerca de Durham

Pero Blixen tenía mundo, y escribió tanto en danés como en inglés; un curioso cuento se da en una hacienda con caballos, como esta cerca de Durham, en el norte de Inglaterra.

Toda esta introducción vine a “cuento” de lo siguiente. Con esta colección de cuentos de la danesa Blixen, bien sea por su calidad, por su originalidad, o porque yo mismo me he encontraba en el estado de ánimo adecuado para ello, he recuperado muchas de aquellas sensaciones que hacen que cojas el relato corto y no lo puedas dejar de leer hasta el final. Con temas variados, pero que conllevan un profundo examen de lo que es el ser humano, desde las ligerezas del carnaval, a los viajes, a las relaciones familiares, a la imaginación y la fantasía infantil, al significado del amor, y la siempre difusa frontera entre el mundo real y el mundo fantástico o mágico en la literatura. Son realmente 11 relatos absolutamente disfrutables, entre los cuales me costaría seleccionar unos sobre otros, porque cada uno durante su lectura te absorbe lo suficiente para hacerte olvidar el resto. Desde luego, el que da nombre a la colección es uno de los más destacables, pero hay muchos otros, que combinan sabiamente la intriga con la prosa poética que les da forma. Y finalmente, siempre he considerado que lo más difícil de una historia es saber terminarla. Saber cerrarla. O saber cómo no cerrarla; cómo dejarla para que viva en la mente del lector. Y ahí descubro que Blixen es maestra. Y probablemente esa es uno de los grandes méritos de estos cuentos. Que en muchas ocasiones no mueren. Quedan vivos y siguen en la mente del lector.

Una gran adquisición, una recomendación segura, una delicia para leer cada noche antes de dormir y dar continuidad en sueños a esas historias de apariencia inacabada, o cuyo final depende realmente de cómo le lector dé sentido a lo que acaba de leer.

Nærøyfjord

Y uno de los cuentos más curiosos, “El oso y el beso”, transcurre en la abigarrada costa noruega, no lejos de los fiordos como este Nærøyfjord.

[Cine] Tôkyô kazoku (2013)

Cine

Tôkyô kazoku (2013), 24 de noviembre de 2013.

Esta película ha sido vista en versión original y por ello conserva su título en japonés. En la cartelera española es posible encontrarla doblada al castellano con el título Una familia de Tokio. Eso sí, siempre que sea posible, por el medio que sea, recomiendo verla con su sonido e interpretaciones originales. En los doblajes de las películas japonesas se pierden muchos matices, más todavía de los que se pierden en los doblajes de películas con idiomas occidentales.

Arriesgada decisión la del veterano director japonés Yôji Yamada la de realizar una nueva versión de aquellos Tôkyô monogatari (Cuentos de Tokio) de 1953, dirigida por Yasujirô Ozu. Una película que vi hace tiempo en un pase televisivo de un canal por satélite dedicado al cine clásico. Arriesgada porque he oído comparaciones del tipo de que la película de Ozu sería al cine japonés lo que Citizen Kane (Ciudadano Kane) al cine norteamericano. No sé si alguien se le ocurriría hacer una nueva versión de esta última, aunque no parece probable.

Amaneceres

La película de hoy está llena de imágenes de la gran ciudad al amanecer o al atardecer; me ha gustado la iluminación de la película.

Esencialmente, se nos cuenta la visita  a sus hijos de un matrimonio de personas ya mayores, los Hirayama, Sukichi (Isao Hashizume) y Tomiko (Kazuko Yoshiyuki), que viven en una de las islas del Mar Interior del Japón, donde han pasado la vida, siendo Sukichi profesor retirado de una escuela de educación secundaria. Sus hijos viven todos en Tokio. El mayor es médico, la mediana regenta una peluquería, y el pequeño, al que todos suponen un desastre, se gana la vida con los decorados de las obras de teatro. Todos están muy ocupados, y tras la alegría inicial del reencuentro con los padres, los van dejando de lado, despreocupándose de ellos, enfrascados en sus rutinas cotidianas. Sólo Noriko (Yû Aoi), la cariñosa y atenta novia del hijo menor sabe ganarse la atención y el cariño de Tomiko. Aunque nadie sabe como será recibida por el austero y severo Sukichi, siempre en riesgo de recaer en sus problemas con el alcohol. Un dramático incidente será la ocasión para saber cómo serán las vidas en el futuro de la familia.

Lo primero que hay que decir es que salvo por el rodaje en color, en mi opinión con una excelente dirección de fotografía, y la ambientación en el Japón de 2012, la película es muy fiel al original de 1953, que me hubiera gustado volver a ver para este comentario. Pero el ritmo pausado, los encuadres con la cámara por debajo de los intérpretes, muy estática, lo que condiciona el montaje y la sucesión de planos, intenta recordar u homenajear, por no decir imitar al original. Aunque entiendo que hay más verborrea en esta versión moderna. Y siendo una película que se deja ver sin problema, con algún momento emotivo, sin embargo hay una serie de momentos que fallan. Y quizá, el principal de ellos, la confrontación final entre el viejo patriarca y la joven futura nuera, una confrontación de la que esperábamos más intensidad, más emoción. No es que no conmueva, pero no alcanza el climax que uno espera, o que uno recuerda en el original.

Amaneceres

Con el otoño y con el cierzo, Zaragoza disfruta de luces notables a primeras horas de la mañana.

Las interpretaciones son entre correctas y buenas, estando cada uno de los intérpretes bien en su papel. El ser en su mayoría desconocidos para el público occidental es algo que siempre veo como una ventaja, ya que ves la película con un nivel menor de prejuicios de lo que esperas de ella. A mí, en general me han convencido.

De todos modos, siendo como he dicho una película que se deja ver, me parece una película innecesaria. Como son innecesarias la mayor parte de las nuevas versiones de películas, si no tienen algo nuevo que aportar a los originales, si no tienen algún matiz diferenciador, o si no son capaces de mejorar el producto. Pueden funcionar las nuevas versiones de películas mediocres pero con una historia con potencial que se puede explotar. Pero difícilmente pueden tender sentido las nuevas versiones de películas magistrales. Pero no está mal. Se deja ver.

Valoración

  • Dirección: *** Un director con oficio, pero que no introduce nada nuevo al limitarse a imitar los métodos de su maestro, Ozu.
  • Interpretación: *** Una interpretación correcta, a la que hechamos en falta algo más de emoción en algún momento importante.
  • Valoración subjetiva: ***  Quizá una película correcta pero innecesaria, que lo que nos deja es con ganas de recuperar el original.
Amaneceres

Y lo que tiene trabajar en una cuarta planta, sin grandes alturas alrededor, y llegar pronto, es que a veces pillas estas luces de amanecer.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; desde un fotógrafo local a por qué no se sonríe en las fotografías de hoy en día

Fotografía

Pues sí. La cosa está muy variada hoy, así que para no hacer muy extensa la entrada seré un poco más telegráfico.

Un fotógrafo local, Rafael Navarro. Lo hemos conocido en una entrevista en Fotógraf@s en Zaragoza. Vamos a promocionar lo que nos es más propio y a veces menos conocido. Aunque es un autor ya veterano.

En Sales de plata nos han hablado de Lewis Hine y su fotografía con un contenido profundamente social. Ya he hablado de él. Y como me gusta mucho, cada vez que surja la oportunidad, lo recordaré.

De vez en cuando en cuando he hablado de mi interés por los fotógrafos de la New Tophographics y del paisaje alterado por el ser humano. En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red nos recuerdanFrank Gohlke, uno de los fotógrafos que participó en aquella mítica exposición, y que merece la pena ser conocido.

Ya que estamos en el paisaje norteamericano, podemos echar un vistazo a las tormentas de Mitch Dobrowner que nos recomiendan en L’Oeil de la Photographie; también aparece como recomendado entre los libros del año en American Photo. Creo que la selección de estos últimos es mejor.

Rafael Roa suele ser muy crítico con los fotógrafos que recomienda, pero muestra entusiasmo con el trabajo de Nadav Kander. Además hace a todo. Paisajes, reportaje, retrato, publicidad,…

El checo Josef Koudelka podemos decir que es un clásico, aunque todavía está en activo, afortunadamente. En Lens de The New York Times recuerdan su obra y le hace una entrevista, en dos partes (parte primera).

Me gusta la fotografía de arquitectura, aunque son pocos los fotógrafos que aportan algo realmente original. Y por algún motivo, me llaman la atención más los fotógrafos de hace unas décadas. En In Focus de The Atlantic nos ofrecen una buena colección de fotografías realizadas por Balthazar Korab, recientemente fallecido, sobre las futuristas obras del finés Eero Saarinen. A mí me han encantado.

Bajo Manhattan

Si en la entrada de hoy se habla en algún momento de fotografía de arquitectura, no podemos obviar que Estados Unidos en general, y Nueva York en particular, pueden ser un paraíso de esta disciplina.

Ahora querría entrar en una serie de artículos, no relacionados entre sí a priori, pero en los que encontramos distintas visiones y percepciones alrededor de la mujer y del cuerpo de la mujer:

En L’Oeil de la Photographie nos hablan de la obra de Eugen von Bruenchenhein, pintor, escultor y fotógrafo, y que fue inspirado por su esposa, 10 años más joven, y al rededor de la cual hizo un estudio sobre la belleza y los roles de la mujer, tal y como los veía el.

También en L’Oeil de la Photographie encontramos la obra de Eran Gilat, profesor de neurociencias que los mismo incluye en sus cuidadas composiciones fotográficas tiernas imágenes de madres abrazando a sus hijos, que nos muestra en perfectas naturalezas muertas los distintos órganos y tejidos del cuerpo humano, dentro de su proyecto Life Science.

Y mucho revuelo ha levantado en los últimos tiempos por la red de redes el proyecto de Leigh Ledare en el que refleja las relaciones sexuales de su madre, con imágenes en ocasiones muy explícitas. Rafael Roa se muestra muy crítico con la calidad del trabajo, y considera la fuerza del tema supera con mucho la calidad narrativa de las imágenes. Incluso a los pocos días propone otros fotógrafos que han tratado el tema con más competencia en su opinión. De todos modos, que cada uno lo vea y se forje su opinión. Aunque aviso de nuevo que las imágenes son totalmente explícitas.

Y me parece muy interesante el artículo que aparece en la sección de fotografía en NPR, sobre el proyecto de la fotógrafa canadiense de origen iraní Afra Pourdad, que tomó fotografías de la modelo Shabnam Molavi vestida dentro de las rigurosas normas legales iraníes, pero con un colorido y actitudes que suponen una transgresión y un cierto grado de provocación hacia la rígida moral del país bajo la dictadura teocrática.

Museo Guggenheim

Lo difícil es salirse de lo mil veces visto. No es fácil conseguir un ángulo distinto u original, por ejemplo, del edificio de Frank Lloyd Wright para el museo de la Fundación Guggenheim en la Quinta Avenida.

En el apartado de revistas y publicaciones, varias cosas.

En L’Oeil de la Photographie nos anuncian la publicación del número 17 de la revista de fotografía doc!, revista polaca con textos tanto en polaco como en inglés, y que nos permite acercarnos a la visión de la fotografía del país del este de Europa. Se puede ver en la web o descargarla en formato PDF.

La Fundación Foto Colectania ha anunciado la publicación del número 3 de Impresiones dedicado al fotógrafo Leopoldo Pomés. Otra publicación que se puede hojear en la web o descargar en formato PDF, y que busca divulgar la obra de los fotógrafos españoles más significativos.

Y en PhotoBookstore Magazine nos ofrecen un artículo titulado The Spanish Are Coming! (¡Llegan los españoles!). Y trata sobre como poco a poco, y a pesar de la escasa tradición cultural del país, en España empieza ha darse una importante actividad editorial en torno al mundo de la fotografía de calidad. A veces nos enteramos más de lo que pasa en nuestro propio país leyendo en inglés que en español. Una pena.

Terminaré con la curiosidad de un artículo que ha aparecido en Feature Shoot en la que se analiza la tendencia de la fotografía de retrato más en voga en el mundo de la fotografía artística para obtener retratos carentes de emociones, y desde luego carentes de cualquier tipo de alegría. Titulado Don’t Say Cheese: Why Do the People in Contemporary Art Photographs Look So Blank, realmente, hay muchas fotografías hoy en día de fotógrafos muy prestigiosos que son de una sosez…

Wall Street

Y en algunos momentos tendremos que jugar con la mezcla de estilos, e incluso el caos arquitectónico o urbanístico, como en el paradigma de la economía especulativa que es Wall Street.

[En internet] Mis otras presencias en la red, un recordatorio

Informática e internet, Páginas personales

Hace días que no hago repaso a mis otras presencias por la red de redes. Así que hoy voy a hacer un recopilatorio de las mismas. Que visito con más irregularidad, dependiendo de los temas que llevo en marcha.

Redes sociales:

Inevitables hoy en día; tienen su utilidad aunque no me matan. Desde hace muchos años, en Flickr (flickr.com/photos/ccarreter), y desde fechas más recientes en Twitter (twitter.com/@CarlosCarreter) y Facebook (facebook.com/ccarreter), donde suelen aparecer enlaces a las novedades que vienen a continuación.

Mi sitio principal:

Este en el que estáis, el Cuaderno de Ruta (carloscarreter.com), que va por su versión 2.5. Orientado sobretodo a narrar mis actividades de ocio y tiempo libre, en los últimos años le estaba dando vueltas a cambiarle el aspecto y pasar a una versión 3.0, pero todavía no he encontrado una opción satisfactoria.

Proas de los Sestrales

De mis últimas cosas en “De viaje con Carlos”, las proas de los Sestrales en el valle de Añisclo, en el Pirineo aragonés, allá por 1990.

Mis viajes:

Parte esencial de mi ocio y tiempo libre, desde hace años todos mis viajes tienen su correspondiente diario en internet. Y todos ellos se encuentran recopilados en mis Cuadernos de viajero (carloscarreter.es).

Una parte importante de mis viajes es la fotografía, tanto como memoria de los mismos como parte del proyecto de viajar en si mismos. Tengo fotografías de mis viajes en distintos formatos digitalizadas desde 1989. Y de forma rotatoria por años van apareciendo en De viaje con Carlos (deviajeconcarlos.tumblr.com).

Mucha gente se trae recuerdos de sus viajes. Objetos que les permiten rememorar con su presencia en algún rincón de la casa algún momento de los mismos. Yo también. Me traigo imanes para la nevera. Pero de modo casi exclusivo reproducciones de obras de arte que se pueden contemplar de forma permanente o en exposiciones temporales en los lugares que visito. Los podéis ver en Los imanes de mi nevera (myfridgemagnets.tumblr.com). El problema es que me voy a tener que comprar una segunda nevera. Estoy terminando de poner los de los viajes de verano a BerlínEscocia, y todavía no he empezado con Nueva York, de donde me traje un montón, y no me queda casi sitio en la puerta del frigorífico.

Mis películas de cine:

Tengo una base de datos de todas las películas que he visto en salas de cine desde el 28 de diciembre de 1997 hasta la fecha. Se puede consultar en goo.gl/7NjUaw.

Y luego tengo dos colecciones virtuales de películas. Unas relacionadas con el mundo del ferrocarril, CineTren (cinetren.wordpress.com), y otra con el mundo de la fotografía, CineFoto (cinefoto.wordpress.com).

Mi fotografía:

Soy aficionado a la fotografía, y eso algo que impregna todos los sitios que os he indicado hasta ahora. Pero recientemente, aprovechando el lanzamiento de Medium, he abierto un espacio para contar mis experiencias técnicas con el medio, medium.com/@CarlosCarreter. Apenas lleva un par de meses en funcionamiento. No llega. Pero es un lugar agradable para exponer ideas y experiencias.

Como curisosidad también podéis conocer las fotografías que encuentro en Tumblr y que me gustan. No tengo claro si este enlace funciona siempre.

Lago del Espejo

También de aquel año, una visita al Monasterio de Piedra, con paseo en torno al Lago del Espejo.

[Cine] Blue Jasmine (2013)

Cine

Blue Jasmine (2013), 19 de noviembre de 2013.

Acudir al cine a ver todos los otoños la película de Woody Allen se podría considerar en nuestro caso una costumbre. Llevo 21 años continuados viendo el estreno de la película de Allen. Desde Husbands and Wifes (Maridos y mujeres). Y buena parte de las anteriores también las fui viendo, pero con alguna interrupción que luego resolví en cineclubs o en vídeo, desde 1982, con A Midsummer Night’s Sex Comedy (La comedia sexual de una noche de verano), que vi en los malogrados Multicines Buñuel. Si no he contado mal, en los últimos 31 años, salvo en cuatro ocasiones(*), he acudido a ver la película de Allen en las semanas de su estreno. A estas alturas, venga como venga, con las críticas que traiga,… yo voy a ver el estreno del neoyorquino. Si fallo algún año, sentiré que algún problema importante hay en mi vida. Así que a no fallar. El caso es que este año, además, el estreno viene acompañado de buenas críticas.

En esta ocasión nos cuenta la historia de Jasmine (Cate Blanchett), una mujer de alta sociedad neoyorquina que, tras quedar viuda por el suicidio en la cárcel de su marido muchimillonario, Hal (Alec Baldwin), que fue a la trena por chanchullos financieros de todo tipo, totalmente deprimida se refugia en San Francisco con su hermana Ginger (Sally Hawkins). No es su hermana genética. Ambas fueron huérfanas que fueron adoptadas por la misma familia. Pero Ginger, más discreta, permaneció dentro de la clase obrera saliendo adelante como podía, con un matrimonio fracasado con Augie (Andrew Dice Clay) y un par de hijos. Ahora sale con un tal Chili (Bobby Cannavale), que tampoco es ninguna joya. Y Jasmine, nacida Jeanette, era la guapa y elegante, y ascendió hasta la posición de esposa florero de la élite económica de Nueva York. Con la reunión de las dos hermanas, y aun con las dificultades de adaptación a la vida en común, a ambas les surgirán segundas oportunidades en sus vidas.

High Line

Por un momento nos pareció que Woody había abandonado Nueva York por San Francisco… pero no. Es cierto que se pasea por la ciudad de la Bahía, pero no abandona su querido Manhattan. En la foto, la High Line sobre la 23ª Oeste.

Allen abandona buena parte de sus temas tradicionales, y se centra en su particular análisis de las relaciones entre sociedad, clase social y economía en la actualidad estadounidense. Entre JasmineGinger heredan buena parte de las características de los papeles protagonistas del de Brooklyn. Neuróticas, inseguras de sí mismas, de sus relaciones,… en algún momento llevada la situación al extremos, constituyen un espejo donde se reflejan los problemas sociales norteamericanos. En su conjunto nos encontramos con una comedia profundamente pesimista, ya que esconde un drama intenso, probablemente el drama que de una forma u otra vive mucha gente, y que no deja de tener sus toques de tragedia griega, es decir de personajes marcados por el destino, del que no pueden escapar, aspecto que también es muy querido por el realizador. Como nota de interés local, hay presencia española en el filme, ya que la fotografía del filme la firma uno de los grandes de este oficio de nuestro país, Javier Aguirresarobe, que parece que está bastante asentado en Hollywood, aunque no necesariamente en producciones de prestigio aunque supongo que bien pagadas. Me llama la atención porque leí en su momento unas declaraciones del director de fotografía vasco en la que parecía no haber quedado muy contento de su colaboración previa con Woody Allen. Conste que a mí me parece un director de fotografía excelente.

Indudablemente, el mérito de la película no se puede aplicar exclusivamente al director. Porque el trabajo de interpretación es excelente. Desde luego, Blanchett está en absoluto estado de gracia. Pero no es la única. Todo el elenco lo hace estupendamente, con Sally Hawkins dándole una perfecta réplica como su hermana, con momentos estupendos de Cannavale, y con el placer de ver Alec Baldwin en un papel que nos recuerda a su Jack Donaghy, pero en canalla.

En fin. Que Woody está a un par de años de su 80º cumpleaños y parece estar en buena forma para los que somos sus admiradores cinematográficos. Es cierto que ha tenido sus altibajos, algún que otro truño en los últimos años, pero todavía podemos aspirar a que nos ofrezca momentos de buen cine. Y lo dicho. Mientras nos siga trayendo películas, no pienso romper la racha de estos últimos más de 20 años.

Valoración

  • Dirección: **** Quizá no el Woody Allen más brillante, pero con una historia interesante y con algo que contar y que nos da sobre lo qué reflexionar.
  • Interpretación: **** Intérpretes que dan lo mejor de sí mismos cuando trabajan con el neoyorquino.
  • Valoración subjetiva: ****  Una buena tragedia disfrada de comedia, con momentos que nos llevan desde la hilaridad hasta la tristeza con gran naturalidad.

Los cuatro largometrajes de Woody Allen que no vi en su estreno desde 1982 hasta 2013 son: Broadway Danny Rose, Another Woman (Otra Mujer)Alice y Shadows and Fog (Sombras y niebla). Esta última es la única película del neoyorquino que no he visto nunca en ningún medio.

East River y Bajo Manhattan

En cualquier caso, aún no hacen dos meses desde mi visita a la Gran Manzana, y ya me apetece volver a contemplar la silueta de Manhattan al otro lado del East River.

[Televisión / fotografía] Cosas de series, y de no series; documentales sobre fotógrafos

Fotografía, Televisión

Adelanto esta semana un día mi artículo semanal dedicado al mundo de la televisión. Mañana me va a ser muy difícil dedicar un rato a esto, así que me pongo hoy a ello, y mañana ya veremos. Que temas no me faltan.

En primer lugar, hablar de dos novedades que han llegado a mi cartelera televisiva. En primer lugar, una comedia de situación de 20 minutos de duración por episodio, Ground Floor, que quizá venga a llenar el hueco de la ya cansina New Girl que abandoné la semana pasada. Los amoríos en una empresa financiera entre un empleado de alto nivel, de los que manejan cuentas muchimillonarias de alto riesgo, y una chica de la sección de mantenimiento. El uno trabaja en uno de los pisos más altos del edificio, y la otra en la planta baja. De aquí el título. Los dos primeros episodios han sido divertidos. Y la chica es muy guapa, está como un queso, y muy simpática. Qué más se puede pedir. Alrededor, un conjunto de secundarios más o menos cómicos.

También ha llegado Almost Human, serie que mezcla el procedimental policiaco con la ciencia ficción. En concreto, la presencia de robots con aspecto humano. Y los conflictos que surgen. El primer capítulo debía mucho a Blade Runner. Y como se ha dicho por ahí es una mezcla de otros muchos productos ya conocidos. Entretiene, pero le falta recorrido para tener personalidad propia. Y sin ella, puede cansar. Ya veremos.

Herald Square

Aparte de algunos viajes, las fotografías de Vivian Maier fueron fundamentalmente en Nueva York, en la foto Herald Square, y en Chicago.

Pero quizá lo más característico de esta semana ha sido que he visto dos documentales dedicados a fotógrafos con mucha presencia en los medios en los últimos años, los dos ya fallecidos.

El primero de ellos lo grabé de las emisiones de Canal Plus y se titula en castellano Tim Hetherington – Un fotógrafo en la línea de fuego (Which Way Is the Front Line from Here? The Life and Time of Tim Hetherington). Es un documental realizado para la HBO sobre la vida de este reportero gráfico, Tim Hetherington, fotógrafo y cineasta documental, que falleció en medio de los combates en la guerra civil libia en la ciudad de Misurata. Su muerte, sucedida al mismo tiempo que la del también fotógrafo Chris Hondros, que ha recibido menos atención mediática, ha tenido mucho impacto social y cultural. Este documental hace un recorrido por la vida y por el carácter y ambiciones de este fotógrafo, dibujando un perfil humano de una persona muy atractiva en todos los sentidos de su vida. El documental tiene un gran nivel de realización, mucho material filmado original del  protagonista en los conflictivos escenarios que recorrió profesionalmente, y cuenta con los testimonios de sus personas más allegadas. Tiene mucho de panegírico, pero está muy bien.

El segundo de ellos es de la serie Imagine de la BBC que se puede ver también en Youtube. Os lo dejo puesto:

Se titula Vivian Maier – Who Took Nanny’s Pictures?, y hace un repaso a esta misteriosa fotógrafa, Vivian Maier, una niñera neoyorquina de origen francoaustriaco, anónima y desconocida, que dejó un legado de decenas de miles de fotografías, muchas de ellas sin positivar, en negativos, tomadas fundamentalmente en los años 50 y 60, aunque no sólo, y que han sorprendido por su calidad, tanto documental como estética, como por su profundidad. Aunque lo cierto es que últimamente estaba sintiendo la sobreexposición al personaje, lo cierto es que tiene fotografías absolutamente brillantes, que se pueden ver en la página que se le dedica a su trabajo, y el documental investiga a fondo en sus orígenes y en su personalidad, a pesar que poca gente sabía algo realmente de ella. Parece que sus últimos años estuvo sola, con escasas relaciones con otras personas, y viviendo en relativa pobreza. Afortunadamente su obra nos ha quedado, aunque me entran dudas de que pueda estar sirviendo de lucro para personas que lo único que han hecho ha sido dar con él. Este tipo de obras tendrían que estar más en el dominio público. También es muy recomendable, aunque sólo lo he encontrado en inglés.

Madison Square y Empire State Building

Se conservan también fotografías en color, pero predomina el blanco y negro; en la fotografía Madison Square, y al fondo la Quinta Avenida y el Empire State Building.

[Libro] Casa de Soles

Literatura

Cuando hace un par de meses releía El sol desnudo de Isaac Asimov, sin darme cuenta inicié una reacción en cadena que me ha metido en una situación curiosa. La “space opera” ha sido de siempre una de mis variantes preferidas del género de la ciencia ficción. Pero al mismo tiempo, también ha sido un subgénero en el que he encontrado muchos truños y que me ha hecho ser cuidadoso con lo que leo. Ahora accedo a una “space opera” literaria de ciento a viento, con cuidado, salvo ciertos autores que me proporcionan más entretenimiento que otra cosa. El caso es que tras la lectura de la obra mencionada al principio, me entraron ganas de leer la versión actualizada y renovada de una de mis favoritas, El viaje interminable de Marion Zimmer Bradley, que encargué en versión electrónica y en inglés, no parece estar traducida al castellano, bajo el título The Endless Universe. El Universo interminable.  Está en espera, porque tardó un tiempo en estar disponible, y alterno géneros cuando leo obras de ficción. El caso es que como consecuencia de este encargo, Amazon me mandó sugerencias sobre el género, y una de las propuestas era el libro que traigo hoy, de un escritor que no había leido nunca y que tenía curiosidad, Alastair Reynolds. Y en general, ya puedo adelantar que me he llevado una agradable sorpresa.

Casa de soles
Alastair Reynolds; traducción de Álvaro Sánchez-Elvira Carrillo
La Factoría de Ideas (Solaris ficción), 2012

Nos encontramos millones de años en un futuro, en una galaxia en la que se han desarrollado, y muchas veces desvanecido, un sinnúmero de civilizaciones humanas o de especies de origen humano, e incluso alguna de inteligencia artificial mecánica. Por el espacio viajan en ciclos de 200.000 años los “shatterlings” del clan Gentian, 999 de ellos clones de Abigail Gentian, con sexos diferenciados. Más uno de ellos que es la propia Abigail, integrada en su momento, seis millones atrás entres sus clones como uno más. Gracias a sus mejoras biológicas, su capacidad de viajar a velocidades relativísticas, y de dominar el paso del tiempo, son capaces de recorrer la galaxia, recogiendo la historia de la misma y realizando impresionantes obras de ingeniería espacial. Cada 200.000 años se reunen y ponen en común sus recuerdos y experiencias. Existen otros clanes de “shatterlings”, clones de otros contemporáneos de Abigail. Entre todos forman La Ciudadanía. Suele viajar solos. Pero hay una excepción. Campion en su Dalliance y Purslane en su Alas Plateadas de la Mañana, la nave más veloz de los clanes, viajan juntos. Y están enamorados. Lo cual no está bien visto. Se acerca el momento del nuevo encuentro del clan, pero una serie de peripecias les lleva a llegar tarde y con un invitado, Hesperus, una inteligencia mecánica. Esto les permite no caer en una emboscada que acaba con casi todo el clan, quedando poco más de 50 supervivientes, que tendrán que desentrañar el misterio de la emboscada, y algunos otros que llevan ocultos durante 3 millones de años.

Desgraciadamente no tengo fotos de las estrellas, supernovas o planetas que visitan Campion y Purslane; así que me quedo en este planeta, en Nueva York, en una tarde en el ferry de Staten Island en el que el sol fue el protagonista.

Desgraciadamente no tengo fotos de las estrellas, supernovas o planetas que visitan Campion y Purslane; así que me quedo en este planeta, en Nueva York, en una tarde en el ferry de Staten Island en el que el sol fue el protagonista.

La obra se divide en ocho partes. El primer capítulo de cada una de ellas está dedicado a conocer la historia de Abigail Gentian, en “flashback”, mientras que el resto de los capítulos son narrados en primera persona alternativamente por Campion y Purslane. Lo cual dinamiza mucho la comprensión global de lo que está sucediendo en la historia.

Esta obra me ha sorprendido muy positivamente. La capacidad de realizar con razonable dinamismo una aventura espacial que transcurre en miles de años, con naves que cruzan la galaxia a fracciones muy elevadas de la velocidad de la luz nos sumerge en una aventura sumamente entretenida, que curiosamente sólo flojea en los capítulos en los que los Gentian permanecen parados en un planeta. En general, Reynolds nos propone un universo capaz de ser escenario de historias de buen nivel, y en las que trata algunos de los temas universales de la literatura general, o la de ciencia ficción en particular. La amistad, el amor, el sentimiento de pertenencia a un grupo por disperso que pueda estar, el ancestra miedo de los seres humanos a las inteligencias artificiales que tanto ha dado de sí en la ficción literaria o cinematográfica, …

Es cierto que Reynolds, que es científico astrónomo de formación, es capaz de crear un universo que gustará a los partidarios de la ciencia ficción dura. Que respeta de forma razonable los postulados conocidos de ciencia moderna. Se toma alguna licencia, claro está, pero es bastante convincente. Sin embargo, aunque plantea los temas importantes de las relaciones humanas, no siempre los desarrolla con la habilidad necesaria. Crea dos personajes, Campion y Purslane, que son un bombón. Empatizas con ellos inmediatamente. Son los más humanos de todos sus congéneres, los más apasionados. Son audaces y generosos. Pueden defenderse, y pueden matar, pero no sin necesidad. Son aptos para la empatía con quienes son distintos. Y están enamorados. Y debén ser muy muy guapos. Uno se enamora de Purslane con facilidad. Pero Reynolds creo que no les saca todo el partido.

En cualquier caso, estamos ante una novela que me ha gustado bastante, incluso con sus altibajos y aspectos perfectibles. Tal es así que he buscado y leeré en cuanto pueda su antecesora, Thousandth Night, que siendo una historia independiente, sucede en el mismo universo y con personajes comunes. Es una novela corta. En fin, para quienes gusten de la buena ciencia ficción, una lectura recomendable, con momentos muy inspirados.

Y aun me queda alguna “space opera” extra que leer. Me va a llevar un tiempo todo esto, ya que procuraré intercalarlas con otras obras de otros géneros.

Programamos nuestro viaje en el ferry para coincidir con el ocaso, momento en que el sol que ilumina nuestras casas, se ocultó tras el horizonte en Nueva Jersey.

Programamos nuestro viaje en el ferry para coincidir con el ocaso, momento en que el sol que ilumina nuestras casas, se ocultó tras el horizonte en Nueva Jersey.

[Cine] Malavita (2013)

Cine

Malavita (2013), 17 de noviembre de 2013.

En un fin de semana feo por el clima, frío y lluvioso, en el que no teníamos previsto cine porque si todo va bien iremos entre semana a ver la última de Woody Allen, nos escapamos a primera hora de la tarde del domingo a ver alguna que echen en versión original y que pueda ser razonable. No muy convencido por mi parte, nos metemos a ver este filme firmado por Luc Besson, conocido por haber hecho alguna cosa memorable, pero también algún que otro truño de mucho cuidado, o por haber nadado tranquilamente por la mediocridad cinematográfica.

Nos encontramos en algún momento de finales de la década de los noventa en Francia. Deduzco la época por los coches y porque todavía usan francos y no euros. Una familia de mafiosos se traslada a un pueblecito de Normandía. Están en el programa de protección de testigos del FBI, por que el cabeza de familia, Giovanni Manzoni (Robert De Niro), delató a toda su familia que lo quiere muerto. A él y a su mujer Maggie (Michelle Pfeiffer), su hija de diecisiete años Belle (Dianna Agron) y su hijo de catorce Warren (John D’Leo). En el pueblecito intentarán encajar, lo cual no será fácil porque todos tienen en algo en común con Giovanni. Una afición tremenda a engañar a manipular a los que les rodean, y resolver con gran violencia los conflictos con quienes se interponen a ellos. El agente que lleva su protección es un veterano agente federal, Stansfield (Tommy Lee Jones), que anda ya un poco quemado con el encargo. Y además, un desliz en uno de los miembros de la familia va a poner en riesgo la vida de todos.

Bayeux

Tengo la sensación de que el ficticio Cholong-sur-Avre está en la Alta Normandía, y no en la Baja Normandía como Bayeux; pero este último están en el departamento de Calvados… que tiene un nombre más sugerente.

No me extenderé mucho. En principio, esta película es una comedia. Con tintes negros. Es cierto que tiene su parte de drama. Oscila entre la parodia y el homenaje. Los guiños cinéfilos son abundantes. Especialmente para quien es aficionado al cine de gángsters y mafiosos. Aunque el último cuarto de la película no deja de recordarnos por detalles diversos a High Noon (Sólo ante el peligro), y no faltan tampoco las alusiones al cine de institutos. Entre las cuestiones que se ponen en solfa, con frecuencia, están las idiosincrasias nacionales de franceses, norteamericanos, italianos,… y hasta con los tomates españoles se meten. Injustamente. La cuestión es que durante el planteamiento de la película se levantan muchas expectativas, que no siempre quedan satisfechas. Esta película parece constantemente un querer y no poder, o no saber. Sin embargo, uno se entretiene.

Las interpretaciones son razonables. Especialmente por los intérpretes veteranos. Tanto De Niro como Pfeiffer como Jones tienen muchas tablas, tienen en su haber películas relacionadas con el papel que hacesn, y se mueven en sus papeles cumpliendo sin mayores problemas. Y sin mayor brillo, tampoco. El chaval de catorce años creo que está desaprovechado, podría dar más de sí. Y la chica, Agron, que es conocida por su paso por una célebre serie de televisión de institutos donde todos cantan, pues canta. Porque aunque tiene cara de jovencita, es un pedazo de mujer que difícilmente la ves como una adolescente de diecisiete años, que pueden ser casi diez menos que los que en realidad tiene. Pero bueno. Pase.

En fin, un entretenimiento como ya he dicho. Que tenía material para algo más incisivo, con más mala leche, con más intensidad y mejor, y se queda a medio camino. Por lo que tenemos que suponer que realmente Besson tampoco tiene mucho más que dar. O no le apetece. En cualquier caso, es visible, aunque probablemente olvidable.

Valoración

  • Dirección: *** Se cumple el expediente con razonable oficio y poco más.
  • Interpretación: *** Volvemos al tema de que hay oficio, y se saca la papeleta adelante sin más problema.
  • Valoración subjetiva: ***  Aprueba, por poco, pero aprueba; nos hemos entretenido y hemos consumido tranquilamente una tarde de domingo que amenazaba sosa.
Manhattan desde Brooklyn Bridge Park

Los componentes de esta peculiar familia padecen morriña de Brooklyn, y quizá de las vistas de Manhattan desde esta última.

[Fotografía] Recomendaciones semanales; famosos, vídeos, material, técnicas mixtas y más cosas

Fotografía

Realmente esta semana traigo una colección de recomendaciones que son extremadamente variadas. Y dado que esta mañana de domingo es fría y húmeda, razón de más para verlas con cierta calma. Pero primero una cuestión. Las fotografías que van a acompañar la edición de esta semana de mis recomendaciones semanales proceden del primer carrete que he hecho de mi recién llegada Canon Demi EE17, una cámara de “medio formato” del año 1966 que he conseguido por un precio muy ajustado y en excelente estado. Podéis leer mis comentarios sobre las características de la cámara, así como sobre la experiencia de fotografiar con ella, en algunos de mis artículos técnicos en Medium.

En cuanto a las recomendaciones de la semana, aunque hace ya unas semanas que podíamos seguir L’Oeil de la Photographie, el nuevo proyecto de la gente que desarrolló el fenecido Le Journal de la Photographie (previamente La Lettre de la Protographie), se ha presentado ya en sociedad como proyecto en marcha y no meramente en estado de pruebas. De momento he de decir que me gustaba más el antiguo sitio, con sus pequeños porfolios que te permitían evaluar el trabajo del fotógrafo sobre cuya exposición, libro, u obra en general te hablaban. Pero bienvenidos sean, y seguiremos con atención lo que nos tengan que contar. Está también en francés, lengua de origen de sus responsables.

Lluvia y frío llevan a protegerse en los porches del paseo de la Independencia para realizar las primeras fotografías de prueba con la cámara.

Lluvia y frío llevan a protegerse en los porches del paseo de la Independencia para realizar las primeras fotografías de prueba con la cámara.

En varios sitios, por ejemplo en el Tumblr de Conscientious, se han hecho eco de la adjudicación del premio Taylor Wessing de retratoSpencer Murphy. Lo cierto es que son fotografías potentes algunas de las cuales había ya visto previamente, y que me extraña no haber mencionado ya en estas páginas. Pues nada, ahora es un buen momento para subsanar la omisión y recomendar el trabajo de este fotógrafo británico.

Otro tipo de retratos de personas son los que nos recomiendan en Sales de Plata, cuando nos hablan de las fotografías de las serie dedicada a la emigración gallega a América del gallego Manuel Ferrol. Fotografías que si bien como dicen en el artículo no tienen una elevada calidad técnica, sí que transmiten mucha emoción y no carecen de propiedades estéticas más que apreciables. Realizadas con una Rolleiflex para evitar interponer el aparato fotográfico entre los sujetos y el fotógrafo, son un documento histórico y social importante.

La lavandera de la Balseta, al final de la avenida de San José, es uno de los pacientes modelos habituales cuando pruebo nuevo material.

La lavandera de la Balseta, al final de la avenida de San José, es uno de los pacientes modelos habituales cuando pruebo nuevo material.

En Cada día un fotógrafo/Fotógrafos en la red nos han hablado esta semana de Manuel Zambrana, fotógrafo español muy vinculado al mundo del cine ya que ha trabajado con frecuencia en la fotografía fija de muchas producciones nacionales, así como ocasionalmente como director de fotografía en alguna. Incluso ha dirgido alguna cosa. En cualquier caso, merece la pena echar un vistazo a su obra, que también incluye fotografía que no tiene que ver con el mundo del cine, como retratos o fotografía de viajes.

En un largo artículo en Lenscratch dedicado a una mujer que se dedica al mundo de las exposiciones y las publicaciones de fotografía aparecen fotografías de un fotógrafo ya muy mayor, con una carrera de prácticamente 40 años, Allen A. Dutton, que me han llamado poderosamente la atención por su fuerza, por su simbolismo, por sus relaciones con el surrealismo y por su innovación mezclada con homenajes a los clásicos. Todo en un riguroso blanco y negro de película tradicional.

Excelente gradación tonal la que se puede conseguir con un poco de trabajo a partir de los reducidos negativos, como la que muestra el lateral de la basílica de San Antonio bajo la lluvia. La película Ilford Delta 100 parece una de las mejores opciones para disfrutar de la cámara.

Excelente gradación tonal la que se puede conseguir con un poco de trabajo a partir de los reducidos negativos, como la que muestra el lateral de la basílica de San Antonio bajo la lluvia. La película Ilford Delta 100 parece una de las mejores opciones para disfrutar de la cámara.

También me ha interesado mucho el artículo que en LensCulture dedican a Jeff Cowen, fotógrafo que partiendo de sus fotografías en gran formato (no exclusivamente), y mediante el uso de técnicas mixtas, como el collage o la pintura, y otras, nos ofrece una obra muy interesante entre el arte figurativo y la abstracción.

A partir de un artículo de Rafael Roa titulado La distorsión de la memoria, me han venido las ganas de conocer más la obra de Yasuzo Nojima, un fotógrafo japonés que fundamentalmente desarrolló su trabajo en la primera mitad del siglo XX. La obra que he podido encontrar buceando en internet, no he encontrado un único sitio donde esté recopilada, así que hay que buscar, me parece de gran belleza y sensualidad. Y como dice Roa “enormemente poética y evocadora”. Su estilo parece que va variando, del pictorialismo de moda en los primeros años del siglo XX hacia técnicas y estilos más modernos.

La entrada a la basílica, con escasa luz, es una prueba difícil para el muy luminoso 30/1,7 (equivalente a un 43 mm para el fotograma tradicional). Y para la latitud de exposición de la película.

La entrada a la basílica, con escasa luz, es una prueba difícil para el muy luminoso 30/1,7 (equivalente a un 43 mm para el fotograma tradicional). Y para la latitud de exposición de la película.

Vayámonos a los videos que nos hablan de fotógrafos. En el Youtube de Photoshelter nos muestran la bolsa del fotógrafo David Burnett. Probablemente una bolsa poco habitual. Una Holga, una Pacemaker Speed Graphic, y una Canon EOS 5D. Esta última la de la primera generación. La que menos megapíxeles y zarandajas llevaba. Eso sí, con un impresionante parque de objetivos, en general muy luminosos. Interesante. Os dejo el vídeo. Burnett no es la primera vez que aparece en estas páginas, a propósito de un libro y de los juegos olímpicos, y es un reportero gráfico que me parece muy personal e interesante.

Está muy de moda Vivian Maier, la anónima niñera fotógrafa que se ha hecho mundialmente famosa después de muerta, una vez descubierto su inmenso archivo de fotografías. Últimamente se ha publicado el tercer libro con su obra, dedicado a los autorretratos, y se hacen exposiciones con su obra por todas partes. En American Suburb X (ASX) nos traen un documental de la BBC que puede ser interesante. Todavía no lo he visto entero, porque dura más de una hora y no he tenido la ocasión. Os lo dejo aquí también por si os interesa.

Hace unos días, con motivo del fallecimiento de Lou Reed, hablaba de su afición a la fotografía. En Sales de plata han cogido el tema y se han extendido. Además de ReedBryan AdamsEva AmaralPatti SmithJeff Bridges, Edgar DegasRené MagritteStanley KubrickPedro Almodóvar,… incluso uno de los monos de The Planet of the Apes (El planeta de los simios) armado con una potente Nikon F. Y más que se dejan y que conozco yo por ahí. Como demuestran en los comentarios algunos seguidores del blog.

Las fotografías relacionadas con National Geographic siempre son potentes y gusta verlas. En In Focus de The Atlantic nos ofrecen algunas de las candidatas a los premios que esta organización/revista organiza anualmente. Así que tenemos un adelanto de 39 fotografías, entre las cuales tal vez estén las ganadoras de esta edición. Ya veremos. A mí me ha gustado mucho la de Teruo Araya, con el trenecillo entre las brumas de los valles de la prefectura de Fukishima. Quizá mucho menos espectacular que otras, pero con muchos más significados.

Termino esta laboriosa entrada de este domingo de frío y bruma que parece que progresivamente se va apañando un poco, con la recomendación de visitar los porfolios del número 2 de la revista online de fotografía Try Hard, recientemente publicado. Nos lo recomendaron en Excerpt Magazine.

Un fotograma menor suele implicar una menor profundidad de campo, pero el luminoso objetivo de la Canon Demi EE17 permite jugar con este parámetro, como en la verja del parque Pignatelli. Si bien, al enfocar por estimación, hay que tener buen ojo para las distancias.

Un fotograma menor suele implicar una menor profundidad de campo, pero el luminoso objetivo de la Canon Demi EE17 permite jugar con este parámetro, como en la verja del parque Pignatelli. Si bien, al enfocar por estimación, hay que tener buen ojo para las distancias.